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murió lawrence s. eagleburger


Ex secretario de Estado.
Murió Lawrence S. Eagleburger, el agudo y empedernido fumador en cadena que seducía a republicanos y demócratas por igual, resolvió difíciles misiones durante la Primera Guerra del Golfo Pérsico y ascendió hasta convertirse en secretario de Estado hacia el fin del período del presidente George H.W. Bush. Tenía 80 años.
Eagleburger falleció el sábado, en Charlottesville, Virginia, después de una breve enfermedad, contó a la Associated Press una portavoz de la familia, que no entregó otros detalles.
Eagleburger encabezó el Departamento de Estado durante cerca de cinco meses. Se convirtió en secretario de Estado interino en agosto de 1992 después de que James A. Baker III se apartara para dirigir la campaña de reelección del presidente Bush. Juró el 8 de diciembre y fue miembro del gabinete durante las seis últimas semanas de la presidencia de Bush.
Antes de su nombramiento como secretario de Estado, Eagleburger sirvió en el gobierno de Nixon como asistente ejecutivo del secretario de Estado Henry A. Kissinger, como embajador del presidente Carter ante Yugoslavia y como subsecretario de Estado durante el primer mandato del presidente Reagan.
"En mi opinión es Kissinger, sin sus verrugas. Kissinger con un compás moral más claro", dijo entonces el senador Joseph R. Biden (demócrata de Delaware) al National Journal en 1992.
"Lawrence Eagleburger dedicó su vida a la seguridad de nuestro país y al fortalecimiento de nuestros lazos con aliados y socios", dijo el presidente Obama en una declaración. "Ayudó a nuestro país a navegar durante los cruciales días de la caída del Muro de Berlín y del fin de la Guerra Fría".
El pragmático funcionario, que sufrió incontables problemas de salud durante su carrera, era conocido por supervisar delicadas misiones diplomáticas. Uno de sus momentos más memorables se produjo cuando en 1991, como subsecretario de Estado después de que se apresurara a Tel Aviv después de que Iraq lanzara un ataque con misiles scud contra Isral durante la Primera Guerra del Golfo Pérsico.
Con su bastón en medio de los escombros, cuidando su rodilla mala, su presencia fue saludada por cerca de cien vecinos que gritaron "¡Bien hecho!" Eagleburger logró convencer a los israelíes de que no se vengaran directamente, ya que podría romper la frágil coalición árabe-estadounidense contra Saddam Hussein.
"Conozco a los israelíes... Necesitan que alguien que conozcan se preocupe por ellos’, dijo.
Eagleburger también tuvo que defender la política previa a la Guerra del Golfo del primer mandato de Bush, que cultivaba la amistad con Hussein después de la guerra Irán-Iraq. Esa política fomentaba las relaciones económicas para facilitar los intereses estadounidenses, incluyendo el acceso al petróleo y alejando a los soviéticos. Dijo al Congreso: "Valía la pena intentarlo".
Según muchas interpretaciones, el corpulento Eagleburger no era el secretario de Estado más probable.
"La imagen común de un secretario de Estado norteamericano es la de un Dean Acheson, Cyrus Vance, James Baker -un abogado WASP amable, delgado y urbano, que probablemente remó en Yale o Princeton. Pero Lawrence Eagleburger, el nuevo ministro interino, se parece al muñeco de Michelin, pero con bastón", escribió en 1992 la revista Time.

Eagleburger nació en Milwaukee el 1 de agosto de 1930, en el seno de una familia republicana. Pero su enfado con las payasadas anticomunistas del senador por Wisconsin, Joseph McCarthy, lo alejaron de la política.
Contó al Washington Post que pudo no haber entrado a la diplomacia si un día, aburrido, cuando era estudiante en la Universidad de Wisconsin, no hubiera visto un letrero sobre un test del servicio diplomático, que aprobó.
Después de entrar al cuerpo diplomático en 1957, viajó a Honduras, Cuba y Yugoslavia y más tarde fue nombrado asistente especial de Dean Acheson, asesor del presidente Johnson. Después de que Richard Nixon fuera elegido presidente, Eagleburger ayudó a Kissinger a crear el Consejo de Seguridad Nacional.
Eagleburger dejó el servicio diplomático en 1984 para convertirse en presidente de la consultora privada de Kissinger, Kissinger Associates, contando al Washington Post que estaba descontento porque, desde Vietnam, los presidentes no eran capaces de sostener una política exterior consistente. Dijo que los años setenta destruyeron la credibilidad de la "elite de la política exterior", que dijo que definía los parámetros del debate sobre la política exterior.
Se reía de la sugerencia de que algún día dirigiría el Departamento de Estado.
"Nadie me lo pedirá", dijo al Washington Post en 1984. "Pero si lo hicieran, tendría que pensarlo."
Cuando Eagleburger volvió al Departamento de Estado en 1989, trabajó como subdirector de Baker y fue descrito como el hombre, entre bastidores, que lograba que se hicieran las cosas.
El irónico humor de Eagleburger lo convirtió en un favorito del Capitolio. Después del derrumbe del comunismo en Europa, le dijo a una multitud que el mundo algún día sentiría nostalgia de la Guerra Fría, porque en un mundo bipolar era más fácil de entender dónde estaban los países.
Una vez, interrogado sobre cómo planeaba dirigir el Departamento de Estado en 1992 después de la partida de Baker, dijo: "Mal."
Hablaba de por qué había bautizado a sus tres hijos con el primer nombre de Lawrence, obligándolos a identificarse profesionalmente con el segundo nombre -Scott, Andrew y Jason. "Fue el ego", explicó al Washington Post. "En segundo lugar, quería fastidiar a la Seguridad Social."
Eagleburger estuvo casado con Marlene Ann Heinemann, que murió el año pasado. Un matrimonio anterior terminó en divorcio.
5 de junio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

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