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ejecutan a asesino racista


Supremacista blanco fue ejecutado en Texas.
Huntsville, Tejas, Estados Unidos. El militante de una organización de supremacistas blancos, Lawrence Russell Brewer, fue ejecutado el miércoles en la noche por el infame asesinato de un hombre negro de Tejas Este, James Byrd Jr., arrastrándolo por el suelo.
Byrd, 49, fue encadenado a la parte de atrás de una camioneta y arrastrado violentamente por un camino de asfalto lleno de baches en uno de los crímenes de odio más espantosos ocurridos en la historia reciente de Tejas.
Le preguntaron a Brewer, 44, si quería decir sus últimas palabras, y respondió: "No. No tengo nada que decir."
Miró a sus padres que lo observaban desde una ventana cercana, suspiró varias veces profundamente y cerró sus ojos. Una solitaria lágrima colgaba al borde de ojo derecho cuando fue declarado muerto a las 6:21 p.m., diez minutos después de que fármacos letales fueran inyectados en sus brazos, ambos cubiertos por intrincados tatuajes negros.
En un cuarto adyacente, las hermanas de Byrd se encontraban entre los testigos.
"La ejecución hoy de Brewer debe hacernos recordar a todos que el odio y el prejuicio racial tienen terribles consecuencias para las víctimas, las familias de las víctimas, para el perpetrador y para la familia del perpetrador", dijo Clara Taylor, una de las hermanas de Byrd.
Dijo sobre el castigo que era "un paso en la dirección correcta."
"Estamos progresando", dijo Taylor. "Yo sé que era culpable, así que no tengo reparos sobre la pena de muerte."
Brewer agotó las apelaciones a las cortes y no hubo intentos de última hora para salvar su vida.
Además de Brewer, también fue condenado -por homicidio- a la pena capital, John William King, ahora de 36 años, y enviado al corredor de la muerte por el asesinato de Byrd, que por su brutalidad causó conmoción en el país. La condena de King y la sentencia de muerte fueron recurridas. Un tercer acusado, Shawn Berry, 36, fue condenado a reclusión perpetua.
"Todavía falta uno", dijo Billy Rowles, el sheriff jubilado del condado de Jasper que fue el primero en investigar la horrible escena. "Es cruel, pero es la realidad."
Eran cerca de las 2:30 a.m. del domingo 7 de junio de 1998 cuando testigos vieron pasar caminando a Byrd, no muy lejos de su casa en Jasper, un pueblo de no más de siete mil habitantes a unos doscientos kilómetros al nordeste de Houston. Muchos sabían que vivía de una pensión de discapacidad, no tenía coche y caminaba donde tuviera que ir. Otro testigo lo vio luego en la parte trasera de una camioneta oscura.
Seis horas más tarde y a dieciséis kilómetros de distancia en el Huff Creek Road, se creyó al principio que los restos ensangrentados que fueron encontrados después del amanecer eran los de un animal atropellado. Rowles, ex policía montado de Tejas que había asumido como sheriff el año anterior, creían que la víctima había sido arrollada [por un conductor que se había dado a la fuga], pero las evidencias no correspondían con las de alguien atrapado debajo de un vehículo. Había partes de cuerpo desparramadas en el lugar y el rastro de sangre empezaba con huellas de lo que parecía haber sido el lugar de una refriega.
"No bien me adentré en ese camino, supe que el asunto olía mal", dijo en el juicio de Brewer.
Huellas digitales tomadas del torso sin cabeza identificaron a la víctima como Byrd.
Según declaraciones de testigos, los tres hombres y Byrd se adentraron en el condado unos dieciséis kilómetros y pararon junto a un camino maderero aislado. Estalló una pelea y Byrd, superado por los tres hombres, fue amarrado al parachoques de la camioneta con una gruesa cadena. Cinco kilómetros más allá, lo que quedaba de su cuerpo despedazado fue arrojado entre una iglesia negra y un cementerio donde termina el pavimento en un remoto camino.
Brewer, King y Berry fueron detenidos a final del día siguiente.
El crimen puso a Jasper en el centro de la atención en todo el país y atrajo a grupos como el Ku Klux Klan y los Panteras Negras, entre otros, que quieren explotar la notoriedad del caso, que continúa -muchos dicen, injustamente- estigmatizando a Jasper más de diez años después.
El primero en ser juzgado fue King, en Jasper. El juicio de Brewer fue trasladado a Bryan, a 241 kilómetros. Berry fue juzgado en Jasper. Las muestras de ADN mostraron sangre de Byrd en sus tres asesinos.
Brewer era de Sulphur Springs, a unos 290 kilómetros al noroeste, y había sido condenado por posesión de cocaína. Conoció a King, un ladrón convicto de Jasper, en una cárcel de Tejas donde se incorporaron a una facción disidente del KKK conocida como los Caballeros Confederados de Estados Unidos, y se adornaron con tatuajes. Las evidencias muestran que Brewer había violado su régimen de libertad vigilada y estuvo implicado en varios robos en el área de Jasper.
King trabó amistad con Berry y se mudó a casa de Berry. La evidencia muestra que Brewer viajó a Jasper para quedarse con ellos.
23 de septiembre de 2011
21 de septiembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

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