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libia reintroducirá poligamia


Con la sugerencia de que el nuevo gobierno podría reintroducir la poligamia en Libia, el presidente interino provoca la indignación general. Hombres en Bengasi exigen la aplicación de la ley islámica (ya introducida) que permite que los hombres tengan más de una esposa.
[Adan Nossiter] Trípoli, Libia. Fue sólo una referencia rápida sobre el matrimonio en el sobrio un discurso leído por el presidente, pero ha inquietado durante toda la semana a las mujeres libias así como a sus aliadas en el extranjero.
Al anunciar el éxito de la rebelión libia y llamar a la formación de un nuevo país más devoto, el jefe del gobierno interino, Mustafa Abdel-Jalil, también despejó el camino para reintroducir la poligamia sin restricción alguna en un país musulmán donde la práctica fue sometida a limitaciones hasta que llegó a ser muy poco habitual en las últimas décadas.
Es un tremendo retroceso para las mujeres en un momento en que hay todavía muchas instituciones, leyes y relaciones sociales en pie después del fin del gobierno autoritario del coronel Moamar al-Gadafi en los últimos 42 años.
En su discurso, Abdel-Jalil declaró que la ley con que Gadafi había tratado de restringir los matrimonios múltiples, que es un principio de la ley islámica, o sharia, debería ser derogada. La ley, que, por ejemplo, obliga a que la primera esposa acepte a otras esposas de su marido, había mantenido la poligamia a raya.
"Esta ley es contraria a la ley islámica y debería ser derogada", dijo Abdel-Jalil a una multitud, prometiendo que el nuevo gobierno adherirá más fielmente a la sharia. Al día siguiente reiteró su punto de vista ante periodistas en una rueda de prensa. "La ley islámica permite la poligamia", dijo. Abdel-Jalil es conocido por su devoción.
También observó, crípticamente: "No derogaremos ninguna ley".
Sin embargo, algunas mujeres interpretaron las observaciones colectivas del presidente del Consejo Nacional de Transición como un ominoso signo de que en la nueva Libia habrá nuevas represiones. Abogados de derechos humanos también interpretaron los comentarios como un claro ataque contra la ley de Gadafi sobre el matrimonio, como lo hizo igualmente un profesor de derecho islámico de la Universidad de Trípoli.
Expertos extranjeros sobre Libia interpretaron las palabras del líder como un intento de aplacar a los influyentes fundamentalistas. "Él y otros líderes no saben con certeza qué rumbo tomará el país", dijo Dirk J. Vandewalle, profesor de administración política en el Dartmouth College. "Están afinando las apuestas. Lo problemático es que haya mencionado esos temas, que lo sitúan fuera de la opinión mayoritaria".
En el extranjero la reacción fue de consternación entre los aliados cuya intervención militar aseguró la caída del coronel Gadafi. El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, dijo: "Esto es un problema para nosotros, especialmente con respecto a la dignidad de las mujeres". Más tarde se vio obligado a defender la defensa oficial de los rebeldes libios contra sus críticos en la Asamblea Nacional.
Y entre las jóvenes estudiantes de la Universidad de Trípoli, la reacción fue abrumadoramente negativa, incluso entre aquellas que se cubren con el pañuelo musulmán, que sin embargo están de acuerdo con Abdel-Jalil de que la ley islámica debería ser la base de la nueva Constitución del país, que aún debe ser redactada.
Las mujeres jugaron un importante papel en la rebelión. Sin embargo, los signos de su tradicional posición en la sociedad -en las manifestaciones se sitúan aparte de los hombres, y una inmensa mayoría lleva pañuelo- persisten después de la rebelión.
"Respetar las reglas islámicas es bueno. Pero tener muchas mujeres no lo es", dijo una estudiante de biología de veinticuatro años, Awatif Alhjagi. "Estoy preocupada. Los hombres no tenían ese derecho antes, y ahora se podrán casar con cuatro mujeres", dijo. "Ya lo han decidido, así que probablemente la aprobarán [la poligamia]".
Que Abdel-Jalil se haya centrado en el tema del matrimonio en ese discurso relativamente breve causó inquietud. Las jóvenes en los jardines de la universidad empezaron espontáneamente e indignadas a hacer comentarios.
"Todas las chicas están enfadadas con lo que dijo", dijo Bushra ben Omran, estudiante de inglés de veinte años. "No quiero casarme con alguien que ya está casado".
"No debería haber dicho eso", agregó Omran. "No pensó en todas las personas que iba a ofender" por la rebelión, dijo. "Yo no esperaba esto".
Rehab Zehany, 20, dijo que Abdel-Jalil sólo estaba acatando los dictados del Corán. Pero cuando se le preguntó si aceptaría que si marido se casará con una segunda esposa, dijo: "¡Por supuesto que no! ¡Lo mataría!"
A diferencia de sus vecinos musulmanes africanos más al sur, donde las familias con esposas múltiples son frecuentes, la poligamia no ha sido una parte esencial del tejido de la vida diaria aquí en Libia. Durante el régimen del coronel Gadafi existía la idea de que los matrimonios poligámicos eran la excepción, dijo Azza Kamel Maghur, abogado. Además del consentimiento de la primera esposa -otorgado frente a un juez- un hombre tenía que explicar porqué quería una esposa más.
Como otras mujeres aquí, Maghur, cuyo padre fue durante un breve periodo ministro de Relaciones Exteriores del coronel Gadafi, se mostró fuertemente crítica del presidente provisional del país por proponer cambios fundamentales durante el periodo de transición. "Las mujeres ganamos derechos en los años setenta", dijo. "No queremos perderlos". Dijo que Abdel-Jalil ha ido más allá de lo que permiten sus atribuciones. "No puedes cambiar las leyes relativas al interés o a la familia. ¡No, no, no!"
El viernes en Bengasi varios cientos de hombres se manifestaron para respaldar de Abdel-Jalil y exigieron que se implementaran sus propuestas.
Las activistas dijeron que, al menos, el presidente había abierto el debate sobre el tema, pese a que su inquietud sobre el rumbo en que Abdel-Jalil parece estar empujando a su país. "Está diciendo que los matrimonios con cuatro mujeres están bien", dijo Hana el-Gallal, una importante abogado de derechos humanos. "Pero no puede haber un permiso general para los matrimonios de cuatro. El mero hecho de convertirlo en una licencia abierta, de hablar de este modo sobre estos temas, es muy decepcionante", dijo. Agregó: "Una mejor prioridad habría sido hablar sobre las elecciones".
Mansour O. El-Kikhia, presidente del departamento de ciencias políticas y geografía de la Universidad de Tejas en San Antonio, dijo que el discurso de Abdel-Jalil demostraba la "inexperiencia y falta de profesionalismo" del gobierno interino, agregando que le había hecho un flaco favor a las mujeres.
Esa era la opinión común entre las mujeres -aunque no necesariamente entre los hombres- en la Universidad de Trípoli. "Conozco a hombres que están diciendo que ahora se podrán casar con tres o cuatro mujeres. Eso está muy mal", dijo Najah al-Tabeb, instructora de psicología de 37 años. "Los hombres no reconocen la igualdad de las mujeres", dijo, sonriendo y rechazando la idea de casarse con un hombre que ya tuviera una esposa.
31 de octubre de 2011
30 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

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