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peleteros rechazan prohibición


Fría recepción entre peleteros de prohibición de la venta de pieles animales. La prohibición entra en vigor recién en 2013.
[Ian Lovett] La piel está en todas partes en el tramo de alta costura de la Avenida Melrose. Reviste con chaquetas los maniquíes en John Varvatos, pende de bufandas en los escaparates de Kitson, y cuelga de las perchas en Maxfield. Incuso en un día de noviembre con 23 grados Celcius, aquí sigue siendo la temporada de las pieles.
Y en la última semana, estos ostentosos escaparates se han convertido en algo parecido a una declaración política, un símbolo de la resistencia contra una ordenanza que fue aprobada el 21 de noviembre y que convirtió a esta ciudad en la primera del país en prohibir la venta de ropa de piel.
Mientras las boutiques se preparan aquí para cuando entre el vigor la prohibición en septiembre de 2013, la Avenida Melrose puede ofrecer una temprana imagen del futuro de la piel en la industria de la moda: incluso mientras los animalistas declaran victoria, los diseñadores y dueños de tiendas han reiterado su compromiso a preservar el lugar de la piel en la alta costura, advirtiendo que los tenderos simplemente retirarán sus negocios de West Hollywood.
"Queremos empezar un diálogo sobre si queremos vivir en un mundo donde criamos animales para matarlos solamente por la moda", dijo John D’Amico, el concejal de West Hollywood que patrocinó la prohibición de la piel, que fue aprobada por 3 a 1 en el Concejo Municipal. "Esa declaración en la moda se puede alcanzar con otros materiales que no exigen la crueldad sistemática contra los animales".
West Hollywood ha estado en la vanguardia de los derechos animales antes, incluyendo la prohibición de la extracción de las garras de los gatos que ha generado leyes similares en otras ciudades. Lindsay Rajt, portavoz de People for the Ethical Treatment of Animals, dijo que esperaba que la prohibición de la piel animales iniciara también una tendencia.
Rajt saludó la prohibición de la piel como un signo de que la industria de la moda se está alejando de la piel, observando que marcas importantes como Calvin Klein y Ralph Lauren ya han prohibido la piel en sus colecciones.
"En estos días, la piel no está de moda entre la mayoría de los diseñadores", dijo. "Creo que West Hollywood está sentando un tremendo ejemplo para otras ciudades".
Pero esta ciudad, un popular centro de reunión de celebridades, también tiene conciencia de la imagen. Y los tenderos advirtieron que la prohibición podría tener un efecto devastador en la industria de la moda en West Hollywood, que sólo en los últimos años ha empezado a atraer a grandes diseñadores.
En las boutiques de Avenida Melrose, los vendedores se rieron de la idea de que la piel ya no estaba de moda. Uno llamó "ridícula" la prohibición, otro dijo que era "super fastidioso". Lejos de empezar a retirar los artículos de piel de las estanterías, los dueños de tiendas están empezando a marcharse de la ciudad.
Lindsay Lebby, directora de Arcade, una boutique con sólo una tienda, dijo que la piel era esencial para la competitividad de su tienda, y que consideraría una nueva dirección cuando terminara su contrato de alquiler en marzo. Los propietarios de la tienda John Varvatos han expresado una intención similar de mudarse.
"La piel no siquiera es una tendencia. Es clásica. Ha estado aquí desde que empezó la industria de la moda", dijo. "Si los clientes de West Hollywood no compraran piel, las tiendas no la tendrían en existencia. Vendemos piel porque los clientes la piden".
Cary Fetman, diseñador de vestuario, dijo que ha gastado cientos de miles de dólares en la Avenida Melrose en los últimos años, haciendo las compras para celebridades como Joan Rivers (una fanática de las pieles). Algunos de sus clientes se niegan a llevar piel, dijo, pero si no puede encontrar piel aquí, simplemente irá al Boulevard Robertson (Los Angeles) o al Rodeo Drive (Beverly Hills), donde podía encontrar las colecciones enteras de los diseñadores.
"Me niego a comprar donde tenga que pensar si acaso me estoy perdiendo algo", dijo. "El punto de ir a estas boutiques es que yo sé que presentan toda la línea de una persona".
Aunque la prohibición no entrará en vigor sino en dos años, algunos de los detallistas en la ciudad esperan poder revertir esa ordenanza antes de que se implemente. El Consejo Norteamericano de Información Peletera [Fur Information Council of America], una asociación profesional de la industria de la piel con sede en West Hollywood, está planeado entablar una querella contra el ayuntamiento.
Sin embargo, la prohibición de West Hollywood refleja lo mucho que han cambiado las opiniones sobre la piel en las últimas décadas. Protestas contra el uso de pieles animales, con letreros que muestran a animales peludos y aterrorizados, han ayudado a que la opinión pública se vuelque contra las pieles, mientras otros productos animales, como el cuero, siguen siendo ampliamente utilizados. El cuero, así como la piel usada en los muebles y en ropa clásica, seguirá siendo legal aquí.
Varios clientes que buscaban pieles se negaron a hablar por temor a represalias de los activistas por los derechos animales.
"Tengo dudas de decirlo abiertamente, porque sé que no es una opinión popular", dijo Triana Gamaza, 36, residente de Los Angeles que posee varios abrigos de piel. "Lo que no me gusta es el hecho de que ahora me digan que puedo o no puedo comprar. Quizás después no voy a poder comprar cuero. Luego que no puedo comprar carne roja".
(Rajt dijo que su organización -PETA-no practica ni endorsa la agresión contra personas que usan piel. "Es mucho más efectivo tocar a una mujer en el hombro y decirle que es demasiado amorosa como para estar llevando la piel de un animal maltratado, que empaparla con pintura roja", dijo.)
La mayoría de los clientes en West Hollywood durante el fin de semana de Acción de Gracias, sin embargo, apoya la prohibición.
"Creo que es fantástica", dijo Una Malan, 36, una vecina de West Hollywood que nunca ha tenido un abrigo de piel. "Creo que si la gente estuviera realmente consciente, muchos dejarían de llevar pieles".
Lauren Frenkel, 31, trabaja en la industria de la moda y posee varios abrigos de piel, pero está de acuerdo en que la prohibición llamará la atención sobre el tema de la producción de pieles.
"Es bueno, porque así la gente abrirá los ojos", dijo Frenkel. "Es una declaración social. Si la gente se entera sobre las pieles, entonces quizás dejen de comprar, y esto los hace pensar sobre esto".
Dijo que quería aprender más sobre cómo se hacían los abrigos. Pero no descartaba comprar uno en el futuro. "Si no puedo comprar en West Hollywood, simplemente iré a comprar a otra parte".
2 de diciembre de 2011
30 de noviembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

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