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religión

nominan homosexuales al obispado


Un mes después de que los líderes de la iglesia nacional votaran para permitir la consagración de clérigos homosexuales, una de sus diócesis más liberales nomina a dos sacerdotes homosexuales entre los seis candidatos para obispo sufragáneo.
[Duke Helfand] El domingo, los líderes de la Iglesia Episcopal en Los Angeles, nominaron como obispos a dos sacerdotes abiertamente homosexuales, convirtiéndose en una de las primeras diócesis de la iglesia nacional en poner a prueba la polémica y reciente decisión que levantó la prohibición de hecho que pesaba sobre los homosexuales en la jerarquía ordenada.
Las nominaciones del Reverendo John L. Kirkley, de San Francisco, y de la Rev. Canon Mary D. Glasspool, de Baltimore, probablemente inflamarán todavía más a los teólogos conservadores de la iglesia estadounidense y sus socios globales en la Comunión Anglicana, que han advertido repetidas veces sobre las repercusiones de una acción semejante.
Forman parte del grupo de seis nominados que deberán ser elegidos en diciembre para dos posiciones de obispos sufragáneos en la convención anual de la diócesis de Los Angeles. Los obispos sufragáneos asisten al obispo principal de la diócesis.
Sede de setenta mil feligreses episcopales repartidos en seis condados, la diócesis es considerada ampliamente como una de las más liberales de la iglesia estadounidense, que cuenta con 2.1 millones de miembros. Su obispo, el Rev. J. Jon Bruno, es un declarado defensor de los derechos de los homosexuales en la iglesia.
"Yo apoyo a todos y cada uno de estos candidatos, y me complace la amplia diversidad que ofrece esta diócesis", dijo Bruno el domingo en una declaración.
Desde que la Iglesia Episcopal consagrara a un sacerdote homosexual con pareja como obispo de Nueva Hampshire en 2003, docenas de parroquias tradicionalistas y cuatro diócesis, incluyendo la de California Central, han votado para abandonar la iglesia nacional.
La lista de congregaciones escindidas incluye a varias de la diócesis de Los Angeles, que ha librado una costosa y en gran parte exitosa batalla jurídica sobre la propiedad de las posesiones de la iglesia.
En medio del conflicto sobre la consagración del obispo V. Gene Robinson, los líderes de la iglesia estadounidense habían prometido ejercer moderación al acordar no aceptar la consagración de obispos "cuyos modos de vida" presentaran un reto a la iglesia y revisarían los lazos con la comunión. Pero el mes pasado dieron marcha atrás en su convención de Anaheim, votando abrumadoramente para abrir "todos los ministerios" a homosexuales y lesbianas. También acordaron considerar los ritos de bendición para parejas del mismo sexo.
La acción del domingo en Los Angeles se produce un día después de que la diócesis de Minnesota nominara a tres sacerdotes al obispado, incluyendo a una lesbiana con pareja, la Rev. Bonnie Perry, que es rectora de la Iglesia Episcopal de Todos los Santos de Chicago y profesora adjunta en el Seminario Teológico de Seabury-Western, en Evanston, Illinois.
Los conservadores en la iglesia advirtieron que las rápidas acciones en las dos diócesis en respuesta al reciente cambio de política provocaría una mayor división en la iglesia estadounidense. Y acusaron a altos líderes episcopales de ser poco honrados por sugerir que la denominación no se había apartado de las creencias y políticas tradicionales.
"Lo que esto representa es una continua provocación a la Comunión Anglicana mundial", dijo Kendall Harmon, un prominente conservador que es el asesor teológico jefe del obispo episcopal de Carolina del Sur. "Cualquiera que preste atención puede ver que la Iglesia Episcopal está avanzando hacia una nueva teología y práctica que los aparta [de la doctrina tradicional]".
La obispo presidente de la iglesia, la Rev. Katharine Jefferts Schori, y Bonnie Anderson, líder de su clero y laicado, trató de mitigar los temores anglicanos incluso cuando el mes pasado la convención decidió suavizar las restricciones impuestas a los obispos.
En una carta al Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, líder espiritual de la Comunión Anglicana, Jefferts Schori y Anderson describieron la resolución como "más descriptiva que prescriptiva" y dijeron que no revoca la prohibición previa sobre las ordenaciones.
En lugar de eso, dijeron, la medida reafirma las garantías de trato ecuánime definido en los cánones y constitución de la iglesia estadounidense.
"Al adoptar esta resolución, no es nuestro deseo ofender", escribieron. "Estamos agudamente conscientes de las preocupaciones y sensibilidad de nuestros hermanos y hermanas en otras iglesias de la comunión".
La semana pasada, Williams comentó las nuevas políticas de la iglesia episcopal diciendo que entre los 77 millones de miembros de la comunión ya se habían expresado "ansiedades muy serias". Sugirió que la denominación estadounidense podría tener que aceptar un rol diferente en un nuevo sistema de dos niveles -uno para las iglesias que siguen completamente dentro del redil anglicano, y uno para los que quieren más autonomía.
Aunque Williams condenó la persecución de homosexuales y lesbianas, y también dejó en claro que la comunión no sanciona la bendición de parejas homosexuales y lesbianas ni su selección como candidatos al obispado.
Sin embargo, líderes episcopales de Minnesota elegirán a un nuevo obispo el 31 de octubre, en su convención diocesana en Minneapolis. El clero y los
representantes de los laicos en Los Angeles votarán a principios de diciembre.
Las selecciones de la diócesis deben ser aprobadas por la mayoría de los obispos de la iglesia nacional y los "comités permanentes" de la diócesis, de los que participan representantes del claro y del laicado.
En Los Angeles fueron nominados 51 sacerdotes para las dos posiciones de obispos asistentes que quedarán vacantes este próximo año cuando jubilen los obispos actuales.
Veinte de los nominados presentaron solicitudes, y el campo se redujo luego a seis finalistas, incluyendo a tres de la diócesis de Los Angeles.
Además, de Kirkley y Glasspool, que mencionan a sus parejas en declaraciones diocesanas oficiales, los nominados son la Rev. Canon Diane M. Jardine Bruce, de St. Clement’s by-the-Sea, San Clemente, California; la Rev. Zelda M. Kennedy, de All Saints, Pasadena; el Rev. Irineo Mártir Vázquez, de St. George, de Hawthorne; y el Rev. Silvestre E. Romero, de St. Philip, San José.
Localizado por teléfono el domingo, Kirkley se negó a hacer comentarios, pero en una declaración en la página web de su diócesis, calificó su nominación de "privilegio". Glasspool no pudo ser localizado.
Los miembros de la diócesis de Los Angeles podrán reunirse con los candidatos en un foro en la escuela Campbell Hall, Hollywood del Norte, el 19 de septiembre.
Un importante progresista episcopal, el obispo Marc Andrus, de San Francisco, dijo que las nominaciones de Kirkley y Glasspool no constituían una desviación significativa de las recientes directivas de la iglesia.
"Realmente se corresponde con la trayectoria de nuestra iglesia hacia la justicia y el reconocimiento... de los plenos derechos de homosexuales y lesbianas", dijo Andrus, obispo de la Diócesis de California.
Pero un importante conservador que dejó la iglesia episcopal el año pasado para fundar una iglesia anglicana concurrente dijo que la decisión de elegir más obispos homosexuales sólo apresuraría el éxodo de la congregación de la denominación episcopal.
Martyn Minns, obispo misionero fundador de la Convocación Anglicana de América del Norte, dijo que la adopción de políticas progresistas alejará todavía más a la iglesia del "pensamiento anglicano tradicional y, francamente, de la doctrina cristiana".

Michael Finnegan contribuyó a este reportaje.

4 de agosto de 2009
3 de agosto de 2009
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católicos y anglicanos contra el mercado


Líderes católicos y anglicanos dicen que el mercado carece de moral. En escritos y discursos, funcionarios de la iglesia sugieren que componer la economía necesita un elemento ético.
[Larry B. Stammer] En medio de una recesión global, líderes religiosos están mirando más allá de las recientes medidas reguladoras y rescates destinados a reparar un sistema económico en problemas.
Están cuestionando los presupuestos subyacentes de una economía de mercado que dicen que ha perdido su norte moral.
La semana pasada, el Papa Benedicto XVI emitió una declaración papal encíclica que denuncia la división entre pobres y ricos.
Dijo que la creciente interdependencia económica no se corresponde con las interacciones éticas para el bien de todos y que Naciones Unidas y las instituciones financieras deberían ser reformadas de modo que una "autoridad política verdaderamente mundial" pueda trabajar para el bien común mientras respeta los procesos locales de toma de decisiones.
"La iglesia no ofrece soluciones técnicas y no quiere de ninguna manera interferir en la política de los estados", escribió el Papa. "Sin embargo, sí tiene la misión de realizar la verdad... La fidelidad al hombre requiere fidelidad a la verdad".
El arzobispo de Canterbury, hablando el miércoles en Anaheim ante un congreso nacional de episcopalistas, criticó a los que se benefician manipulando los mercados y modelando exóticos instrumentos financieros sobre un castillo de naipes.
"En los últimos seis a nueve meses, lo que hemos visto en nuestro mundo no es simplemente una crisis económica, sino una crisis de honestidad", dijo el Reverendísimo Rowan Williams. "Hemos descubierto de pronto que nos hemos estado mintiendo a nosotros mismos".
Williams, primado de la Comunión Anglicana, dijo que el mundo no puede volver a un sistema financiero "disfuncional, inservible y destructivo" y que las demandas del mercado no son nunca una guía moral satisfactoria. Llamó a incorporar los costes medioambientales en la ecuación.
"La economía es completamente dependiente del ambiente", dijo.
Juntos, católicos y anglicanos constituyen cerca del 58 por ciento de los 2.1 mil millones de cristianos del mundo.
Las declaraciones de estas y otras figuras de la iglesia se reunieron al mismo tiempo que las principales potencias económicas del mundo se reunían en Italia para proponer una respuesta común a la recesión global y al cambio climático. Sólo se lograron progresos marginales.
Dadas las iniciativas de gobierno y la influencia de las corporaciones multinacionales, uno se podría preguntar si las organizaciones religiosas pueden tener algún impacto. ¿Serán oídas fuera de los claustros, o incluso por sus propios fieles, cuyos estilos de vida en general no son diferentes a los de quienes no son miembros de la iglesia? ¿Hay alguien escuchando?
Sería fácil adoptar una posición cínica. Hace veinte años, la Casa de Obispos episcopal -una de dos casas en el más alto cuerpo legislativo de la iglesia, la Convención General- emitió un documento sobre ‘Justicia económica y conciencia cristiana’. En él, los obispos piden un "reordenamiento fundamental" de los valores humanos.
En 1986, los obispos católicos de Estados Unidos firmaron una carta pastoral, ‘Justicia económica para todos’, que llamaba a un examen moral de la economía y que provocó la ira tanto del gobierno de Reagan como de prominentes católicos conservadores laicos.
En cuanto al último llamado del Papa Benedicto, observó que la idea de una autoridad política mundial que trabaje para el bien común fue abordada por primera vez por el Papa Juan XXIII, que murió en 1963.
Ciertamente, organizaciones religiosas de todo tipo dedican dinero y talento para ayudar a los pobres y mitigar la miseria, el racismo y la desigualdad económica.
Desempeñan un papel en el financiamiento de hospitales, escuelas y universidades y a menudo apoyan a organizaciones que trabajan para los trabajadores pobres y exigen salarios más altos.
Algunos dicen que los funcionarios elegidos con afiliación religiosa introducen al cargo un aspecto moral que puede influir positivamente en las políticas públicas.
Richard Parker, profesor de políticas públicas de la Universidad de Harvard, dice que las voces religiosas pueden jugar un papel en la formulación de respuestas a la actual crisis económica. La indignación popular por los estafadores de Wall Street y la pérdida de trabajo, casas y planes de pensión han llevado los temas morales al primer plano del debate público.
"La gente hoy necesita desesperadamente lo que sólo puedo describir como un liderazgo moral: no un liderazgo moralista, sino moral", dijo Parker, hijo de un sacerdote episcopal en una entrevista antes de que se dirigiera a un pequeño grupo en la convención de Anaheim.
"Estamos viviendo en un período de un fuerte e incluso grotesco fracaso del mercado", dijo.
Hablando en una vena similar, la presidente del obispado, Katharine Jefferts Schori, se unió a Williams, el arzobispo, en un foro sobre la fe cristiana durante la crisis económica global en la primera noche de la convención, que se prolonga hasta el viernes.
"Estamos en medio de un crac de la interconectividad económica", dijo Jefferts Schori, agregando que los excesos revelados por la crisis económica "han sido de escala bíblica".
"Hemos pasado por alto la codicia que engendró esta crisis, hemos participado nosotros mismos en ella a través de políticas de inversión... Hemos ignorado la abundancia con que nos dotó Dios y no hemos querido compartir ni lo que sabemos ni lo que tenemos", dijo.
Williams dijo al congreso, al que asistieron varios cientos de personas, que los engaños implícitos que condujeron a la crisis económica exigen una respuesta moral.
También dijo que esas falsedades incluían la creencia en el crecimiento ilimitado en un planeta que tiene límites.
Los estilos de vida personales y las políticas de gobierno deben cambiar para mostrar respeto por el mundo material finito y el bien común, dijo Williams.
"La tarea que tenemos no es simplemente restaurar la estabilidad financiera", dijo el arzobispo. "Ciertamente no se trata de que nuestra vida financiera internacional vuelva a ser lo que era. Ya no hay nada normal".

25 de julio de 2009
12 de julio de 2009
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monjas en la mira del vaticano


Monjas estadounidenses bajo vigilancia del Vaticano. La Madre Mary Clare Millea ha sido nombrada por el Vaticano para estudiar las actividades de algunas órdenes de monjas en Estados Unidos.
[Laurie Goodstein] El Vaticano está realizando discretamente dos amplias investigaciones de monjas estadounidenses, un desarrollo que ha sobresaltado y consternado a monjas que temen ser el blanco de una inquisición doctrinaria. Sor Sandra M. Schneiders ha llamado a las monjas a no colaborar con el estudio que realiza el Vaticano.
Fueron las a menudo no reconocidas trabajadoras que ayudaron a levantar la Iglesia Católica Romana en este país, instalando escuelas y hospitales y atendiendo parroquias. Pero en las últimas tres décadas sus números han decaído -sesenta mil hoy, de un total de 180 mil en 1965.
Mientras algunas monjas dicen que agradecen que el Vaticano esté finalmente prestando atención a sus menguantes comunidades, muchas temen que el motivo real es rebobinar a las monjas americanas que han adaptado su vocación al mundo de hoy.
En las últimas cuatro décadas desde las reformas del Concilio Vaticano Segundo, muchas monjas estadounidenses dejaron de llevar hábitos religiosos, dejaron los conventos para vivir independientemente y se interesaron en nuevas líneas de trabajo: profesiones académicas y otras, organizaciones de solidaridad social y política y de organizaciones sociales de base que ayudan a los pobres o fomentan la espiritualidad. Algunas monjas también han estado activas en organizaciones que fomentan cambios en la iglesia, como la ordenación de mujeres y los sacerdotes casados.
Algunas hermanas conjeturan que el Vaticano e incluso algunos obispos estadounidenses están tratando de mandarlas de vuelta a vivir en conventos, a llevar hábitos o al menos alguna tenida identificable, a organizar sus actividades según las oraciones diarias y a trabajar fundamentalmente en instituciones católicas, como escuelas y hospitales.
"Nos ven como una fuerza de trabajo eclesiástico", dijo Sor Sandra M. Schneiders, profesora emérita de Nuevo Testamento y la espiritualidad en la Escuela de Teología de los Jesuitas, en Berkeley, California. "Somos religiosas, llevamos una vida de total dedicación a Cristo, y de eso fluye una profunda preocupación por el bien de la toda la humanidad. Así que la visión de nuestras vidas, y su visión de nosotras como fuerza de trabajo, no son del mismo planeta".
Las más exhaustiva de las dos investigaciones es la llamada Visitación Apostólica, y el Vaticano ha proporcionado sólo una vaga motivación: "estudiar la calidad de vida" de las mujeres en instituciones religiosas. La visitación es dirigida por la Madre Mary Clare Millea, una americana de mejillas sonrosadas con un hábito negro y ojos sonrientes, que es la superiora general de su orden, los Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús, y vive en Roma.
En una entrevista en una sala de estar formal en la sede de su orden en Estados Unidos, en Hamden, Connecticut, Madre Clare dijo que se había reunido a uno a uno con 127 superioras generales de las congregaciones femeninas, muchas en esa habitación, aunque también en Chicago, Los Angeles, Rome y St. Louis. Está preparando cuestionarios para enviarlos a las congregaciones de mujeres y reclutar equipos de investigación, formados generalmente por monjas y algunos sacerdotes, que visitarán las congregaciones que ella elija. La visitación se concentra solamente en monjas activas, que trabajan en la sociedad y en la iglesia, no en monjas encerradas, contemplativas.
La tarea de Madre Clare es preparar un informe confidencial al Vaticano sobre el estado de cada una de las 340 congregaciones de monjas reconocidas en Estados Unidos, así como un sumario de sus recomendaciones, todo lo cual espera haber terminado a mediados de 2011.
La investigación fue ordenada por el Cardenal Franc Rodé, director de la oficina vaticana que trata de las órdenes religiosas. En un discurso en Massachusetts el año pasado, el Cardenal Rodé ofreció una mordaz crítica de algunas monjas americanas que "han optado por senderos que las ponen fuera" de la iglesia.
Dado este telón de fondo, Sor Schneiders, la profesora en Berkeley, instó a sus hermanas a no cooperar con la visitación, diciendo que los investigadores deberían ser tratados como "personas no invitadas que deben ser tratadas en la sala de recibo, no llevarlas a recorrer la casa". Lo escribió en un e-mail privado a algunas amigas, pero pronto se hizo público y circuló ampliamente.
Madre Clare dijo que estaba consciente de que algunos institutos de mujeres "no están felices" con la visitación, pero de momento ha respondido cerca de un 55 por ciento en persona o por escrito.
"Es una oportunidad para que nos revaluemos nosotros mismos, para dar a conocer nuestra realidad y también vivir auténticamente como decimos que somos", dijo.
Las congregaciones de monjas serán revaluadas sobre la base de lo cerca que están "viviendo" fielmente según su propia constitución y normas internas de la congregación, y según las instrucciones de la iglesia para la vida religiosa, dijo Madre Clare. Por ejemplo, si el objetivo explícito de una congregación es servir a la juventud, ¿lo están haciendo? Si no viven en un convento, ¿asisten a misa y respetan los Sacramentos? ¿Están sus superiores ejerciendo una supervisión adecuada?
"No se trata de que seamos todas idénticas", dijo.
Historiadores de la iglesia dijeron que el Vaticano normalmente ordenaba una visitación apostólica cuando una institución particular se ha apartado seriamente de la doctrina oficial. Tras el escándalo sobre abusos sexuales de un sacerdote, el Vaticano ordenó una visitación de los seminarios estadounidenses. Ahora está realizando una visitación de los Legionarios de Cristo, una orden masculina cuyo fundador, el Reverendo Marcial Maciel Degollado, abusó sexualmente de jóvenes seminaristas, fue padre de un hijo y fue acusado de fraude financiero. Murió en 2008.
Pero la investigación de las monjas americanas sorprendió a muchos porque no había una causa obvia.
Sor Janice Farnham, profesora de historia de la iglesia a tiempo parcial en la Facultad de Teología y Ministerio del Boston College, dijo: "¿Por qué se están concentrando en las hermanas, cuando las órdenes de mujeres en otros países están haciendo frente a muchos problemas sobre su calidad de vida, en la iglesia y en sus sociedades?"

La visitación podría resultar en que se ordene algunos cambios a las comunidades de monjas, pero a juzgar por cómo ha manejado el Vaticano visitaciones previas, las consecuencias pueden no llegar a conocerse nunca.
La segunda investigación de monjas es una evaluación doctrinaria de la Leadership Conference of Women Religious, una organización paraguas que dice contar con 1.500 afiliados de cerca del 95 por ciento de las órdenes religiosas de mujeres. Esta investigación fue ordenada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, del Vaticano, que encabeza un estadounidense, el cardenal William Levada.
El cardenal Levada envió una carta a la Leadership Conference diciendo que la investigación se justificaba porque parecía que la organización había hecho muy poco y había sido advertida hace ocho años que había fracasado en el "fomento" de tres enseñanzas de la iglesia en tres temas: el sacerdocio es sólo masculino, la homosexualidad y la primacía de la Iglesia Católica Romana como medio de la salvación.
La carta dice además que "dado tanto el tenor como el contenido doctrinal de varios discursos" en asambleas que la Leadership Conference ha realizado en los últimos años, el problema no se ha solucionado.
La Leadership Conference se ganó el rencor del Vaticano durante décadas cuando su presidente acogió al Papa Juan Pablo II en Estados Unidos con una súplica para que permitiera la ordenación de mujeres. Pero varias monjas que asistieron en los últimos años a las reuniones del grupo dijeron que no habían escuchado nada que pudiera provocar la ira del Vaticano.
Funcionario de la Leadership Conference rechazaron las peticiones de entrevistas, pero dijeron en un mensaje por correo electrónico que se habían reunido a fines de mayo con los investigadores, el obispo Leonard P. Blair, de la Diócesis de Toledo, y monseñor Charles Brown, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en el Vaticano, que expresó las preocupaciones del Vaticano. (El obispo Blair se negó a hacer comentarios). Dijeron que se volverán a reunir en el otoño para responder a esas preocupaciones.
"Estamos tratando de aclarar algunos errores de percepción", dijo en un mensaje de correo electrónico Sor J. Lora Dambroski, presidente de la Leadership Conference.
Además de estas dos investigaciones, otro decreto afectó a algunos monjas, emitido por el Comité sobre la Doctrina de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Los obispos dijeron que los católicos no deberían practicar el reiki, una terapia de sanación usada en algunos hospitales católicos y centros de retiro, y que ha sido adoptado con entusiasmo por muchas monjas. Los obispos dijeron que el reiki no tiene bases científicas ni es cristiano.
Las monjas que practican el reiki y que dirigen grupos de reforma de la iglesia deben haber sido demasiado para la jerarquía masculina de la iglesia, dijo Kenneth Briggs, autor de ‘Double Crossed: Uncovering the Catholic Church’s Betrayal of American Nuns’, (Doubleday Religion, 2006).
Briggs dijo, hablando sobre las congregaciones: "En los círculos de liderazgo en Roma y otros lugares, es un negocio no terminado. Es un intento de implementar el restablecimiento de un conjunto de normas muy tradicionales y conservadoras de lo que se supone que es la vida en un convento".

15 de julio de 2009
1 de julio de 2009
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el fraile protestón


Ha estado repetidas veces en el calabozo. El Padre Louis Vitale ha participado en actos de desobediencia civil durante casi cuatro décadas, luchando por la paz y la justicia. "Sigue los pasos de San Francisco", dice un obispo.
[Richard C. Paddock] Santa Barbara, Estados Unidos. El Padre Louis Vitale ha perdido la cuenta de cuántas veces ha estado detenido. Más de doscientas veces, calcula, quizás trescientas. El enjuto fraile franciscano calcula que ha pasado tras las rejas un año y medio de su vida. A los 76, está dispuesto a volver a la cárcel.
El mes pasado, compareció ante un juez federal en Santa Barbara.
Vestido con la tradicional sotana marrón y el cinturón de cuerda con nudos que representan los votos de pobreza, castidad y obediencia, Vitale explica con su voz ronca que tenía un propósito más alto cuando hace dos años entró sin autorización a la Base Aérea Vandenberg: llamar la atención sobre el peligro de una guerra nuclear y convencer al personal militar para que adoptaran el pacifismo.
"La mayor amenaza que conoce el mundo es nuestro arsenal nuclear", dice a la magistrado Rita Coyne Federman.
Más de dos docenas de familiares y amigos, incluyendo al actor Martin Sheen, están en la sala del tribunal para mostrar su apoyo al fraile y los otros tres acusados.
Vitale le dice a Federman, que lo había declarado culpable en diciembre, que enviarlo a la cárcel fortalecerá su decisión de quebrantar nuevamente la ley para protestar contra la injusticia.
"Estoy dispuesto a hacer todo lo que pueda hacer", dice.
La juez, que rechaza la petición de la fiscalía de condenarlo a cinco meses de cárcel, concluye que enviar al cura a la cárcel no le hará cambiar de opinión. Lo condena a pagar una multa de quinientos dólares.
Sheen, sentado en la segunda hilera, expresa sorpresa. "El gobierno necesita la pasta", suelta el actor.
Fuera del tribunal, Vitale pide a parientes y amigos que no paguen la multa. Prefiere ir a la cárcel.
Durante casi cuatro décadas, Vitale ha hecho de la desobediencia civil un modo de vida.
Ex navegante de la Fuera Aérea, este doctor en filosofía con mención en sociología de la UCLA, cree que su misión es seguir los pasos de Jesucristo y San Francisco, que daban consuelo a los pobres y predicaban la no violencia. "Lo llama la evangelización por la paz", dice.
Su ejemplo inspiró a tanta gente durante las protestas antinucleares de los años ochenta que llegaron a apodarlo el Pied Piper [Flautista] del Emplazamiento de Pruebas de Nevada. Más recientemente, ha ayudado a llamar la atención sobre el adiestramiento de fuerzas de seguridad latinoamericanas en el Fuerte Benning, en Georgia, y la formación de interrogadores militares norteamericanos en el Fuerte Huachuca, en Arizona.
"Es uno de mis héroes", dice Sheen, amigo suyo de toda la vida que fue arrestado con Vitale en Nevada. "Es uno de los más grandes pacifistas".
Vitale, que vive en el Convento de Santa Isabel [St. Elizabeth’s Friary] en Oakland, pertenece a un pequeño número de figuras religiosas del país que están dispuestas a ir a la cárcel por sus creencias. "Aceptando el sufrimiento de los otros, podemos cambiar el mundo", dice. "Estamos dispuestos a colocar nuestros cuerpos donde ellos están y sufrir las consecuencias, cualesquiera sean".
Es alto y delgado, barbudo y calvo con apenas un fleco de cabello gris corto, nariz prominente y grandes orejas. Amistoso y tímido, Vitale a menudo suelta bromas que suavizan su radicalismo.
"Me gusta caer bien y trato de no ofender a la gente", dice.
En protestas o en el tribunal, normalmente lleva su hábito de monje. Pero también proyecta un aire de informalidad, con su celular en el bolsillo del pecho y sandalias de plástico negras.
Como orador, el monje exhibe su pasión por su causa, aunque a veces atropelladamente. Su capacidad para inspirar parece provenir sobre todo de su naturaleza optimista y su ejemplo.
Vitale cita a menudo la inspiración de San Francisco, Gandhi y Martin Luther King Jr.
Se levanta en medio de la noche para rezar y ayuna los viernes, lo que contribuye a su delgadez. El fraile también se somete a prolongados ayunos como forma de expresarse políticamente; su ayuno más largo fue de 46 días, en protesta por la Guerra del Golfo Pérsico.
"Cada día se parece más a Gandhi", dice Sheen.
Cuando viaja para dictar charlas, Vitale recurre a menudo a capítulos de su vida para ilustrar su mensaje.

Nacido en San Gabriel, podría haberse incorporado al negocio familiar en una planta de pescado y llevar una vida de afluencia. Tras graduarse en 1954 en lo que es ahora la Loyola Marymount University, se enroló en la Fuerza Aérea. Se enorgullecía entonces de ser un ‘aviador’, se compró un Jaguar Roadster y disfrutaba de una vida de parrandas.
Vitale cuenta a menudo cuando su escuadrón recibió la orden de derribar a una presunta aeronave enemiga que se aproximaba a Estados Unidos. Cuenta que le dijeron a la tripulación no correr el riesgo de inspeccionar la nave antes de disparar, pero de todos modos no dispararon. Dos mujeres les saludaron detrás de una ventanilla. Era un avión de pasajeros.
Eso plantó las semillas de su desilusión.
Cuando terminó su período de servicio de tres años, el playboy se sintió atraído por la iglesia. Dejó a su novia y regaló su Roadster. Escogió a los franciscanos, dijo, porque tenían sentido del humor.
"Me atraía la idea de hacer el bien, fuera como cruzado o como héroe", dice.
Vitale tomó los hábitos en 1960, a los veintiocho años. Cuando emergió del aislamiento de sus estudios de teología, encontró que todo había cambiado.
"Cuando salí del seminario en 1964, Martin Luther King estaba en la calle, César Chávez estaba en el campo, los estudiantes de Berkeley estaban manifestándose por la libertad de expresión y el movimiento contra la Guerra de Vietnam estaba en su cúspide", dice. "Participé en todo eso".
Conoció a King, fue a misa con Robert F. Kennedy y ayunó con Chávez.
"El Padre Louie nos acompañó en todas las crisis importantes que tuvimos", dice Dolores Huerta, co-fundadora de Trabajadores Agrícolas Unidos [United Farm Workers]. "Vive para lo que cree, la paz y la no violencia. Es fuerte y sereno, y no le tiene miedo a nada".

La primera detención de Vitale se remonta a 1971, cuando ayudó a organizar una sentada de las madres solteras que bloquearon el tráfico de Las Vegas Strip para protestar contra las reducciones de sus subsidios en Nevada.
El sacerdote conocía al gobernador de Nevada, Mike O’Callaghan, que lo llamaba "la conciencia franciscana". Cuando la policía informó a Callaghan que habían detenido al fraile, el gobernador dijo, cuenta Vitale: "Mejor déjenlo ahí. Si lo sueltan, le van a causar una tremenda desilusión".
En los años ochenta, Vitale ayudó a que miles de manifestantes fueran detenidos en el Emplazamiento de Pruebas de Nevada. Fue detenido tan a menudo -hasta ocho veces en un solo día- que trabó amistad con el juez de paz, que, sin embargo, lo sentenció a varios meses de prisión.
Vitale ha oído refunfuñar a algunos funcionarios católicos sobre sus detenciones, pero dice que ha contado siempre con el apoyo de sus superiores.
"Es un hombre muy pío y un muy buen sacerdote", dice el obispo John Wester, que fue obispo auxiliar en San Francisco y conoce a Vitale desde hace años. "Está siguiendo las enseñanzas de San Francisco. Estratégicamente, no estoy seguro de que dejarse arrestar sea lo mejor. Pero admiro el hecho de que él sigue los dictados de su corazón".
Vitale no ha sido ajeno a la iglesia. En 1979 fue elegido para dirigir la Orden Franciscana en los estados occidentales, una posición que mantuvo durante nueve años. En 1992 fue nombrado párroco de la Iglesia de San Bonifacio en la comuna de Tenderloin, San Francisco, donde permaneció trece años. Ninguna de esas posiciones le hizo reducir sus protestas.
Como párroco, reunió doce millones de dólares y renovó la centenaria iglesia. Después de restaurarla magníficamente, abrió sus puertas a los vagabundos, para que pudieran dormir en los bancos durante el día.
La idea de permitir que gente ebria, hedionda o roncando se estirara en los bancos de la iglesia ofendió a algunos parroquianos, que pensaron que era una falta de respeto. Pero eso no detuvo a Vitale.
La iglesia sigue abierta para los vagabundos.

Hoy, hablar con Vitale en el Tenderloin, es como salir de gira con una celebridad. Mientras se dirige a la avenida Golden Gate desde San Bonifacio hacia un comedor gestionado por los franciscanos, lo saludan hombres y mujeres de la calle: "Padre Louie".
Un hombre envuelto en una zarrapastrosa chaqueta de camuflaje lo detiene y le da la mano. Una mujer de edad mediana, un poco inestable aunque todavía no dan las doce, le da a Vitale un fuerte abrazo. Algo incomodado por la atención que recibe, conversa brevemente con todos ellos y les pregunta por su salud.
En noviembre, Vitale volvió a Arizona para protestar contra el adiestramiento de interrogadores militares en el Fuerte Huachuca. Después de una protesta similar en 2006, recibió la que es su sentencia más severa por invasión [de un recinto militar]: cinco meses de cárcel. Sede del Centro de Inteligencia del Ejército de Estados Unidos, el fuerte adiestra personal del ejército, la armada, la fuerza aérea y el cuerpo de marine en técnicas de inteligencia. Vitale dice que los interrogadores militares reciben cursos para aprender a torturar, una acusación que el ejército niega.
Cerca de doscientos manifestantes se han reunido en un parque cercano. Vitale, cogiendo el micrófono, improvisa un discurso que toca temas que van desde su época en la Fuerza Aérea hasta su reunión con ex prisioneros de Abu Ghraib en Jordania.
Defiende la teoría de que San Francisco adquirió el trastorno de estrés post-traumático después de participar en una expedición militar que terminó cuando fue hecho prisionero. "Entonces se rebeló contra todas las guerras", dice el fraile. Vitale cierra su discurso invocando a César Chávez y encabezando la consigna: "Sí, se puede".
Después, algunos se acercan para tomarse una foto con el fraile.
"Es una estrella de rock", dice Chelsea Collonge, 24, activista del Movimiento del Trabajador Católico [Catholic Worker] y amigo del cura, que fue detenido con él en el Emplazamiento de Pruebas de Nevada. "Es tan bueno en reafirmar a la gente. Adora lo que hace. Adora a la gente".
El grupo marcha más de un kilómetro hacia la puerta del fuerte, donde unas barricadas impiden el paso. Vitale, determinado a que lo detengan, recorre con la mirada a los decenas de policías en torno a la entrada y calcula cómo entrar al fuerte.
"Cuando te enteras que están torturando a la gente, ¿qué son unos meses en la cárcel?", pregunta.
Pasa por entre los policías, cruza la calle y se desliza entre dos cintas amarillas del precintado de la policía. Al otro lado de la calle, los manifestantes miran y gritan.
"Señor, lo tendremos que arrestar", advierte varias veces un soldado a través de un megáfono.
Pero eso es exactamente lo que él quiere. Avanza unos pasos más hacia dos robustos policías militares, que lo esposan y suben a una furgoneta.
La protesta no tiene ningún efecto visible en las actividades de los militares en el fuerte, pero Vitale señala que lo que cuenta no son los resultados. "No andamos buscando efectividad", dice. "Estamos haciendo lo que es justo a los ojos de Dios. Eso es lo que debemos hacer, y que pase lo que tenga que pasar".
Vitale ya ha empezado su siguiente protesta, ayudando y haciendo vigilia en la Base Aérea Creech, en Nevada. Allá, los pilotos entrenan con aviones teledirigidos Predator, que atacan a terroristas y que a veces también matan a civiles.
Espera que lo detengan, para conmemorar la detención de Jesús el Jueves Santo. Si todo sale bien, el fraile pasará esta tarde en una celda.

23 de abril de 2009
8 de abril de 2009
©los angeles times 
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pastor con novio


Predicador homosexual y con pareja.
[Patrick Condon] Minneapolis, Estados Unidos. En un servicio de domingo especial, al que asistieron decenas de sus colegas pastores así como los orgullosos padres y abuela, todos ellos devotos luteranos de toda la vida, Brad Froslee fue nombrado pastor de la Iglesia Luterana de Calvary.
Pero el Sínodo de Minneapolis de la Iglesia Luterana Evangélica de Estados Unidos clasifica al ministerio de Calvary como vacante. Eso se debe a que, aparte de la familia de Froslee presente en la ceremonia de investidura en febrero, también se encontraba su pareja de los últimos cinco años y medio: prueba viviente de que Froslee ha hecho caso omiso de la prohibición que ha impuesto la Iglesia Luterana Evangélica de Estados Unidos [ELCA] sobre pastores homosexuales que no practiquen el celibato.
"Según oí de boca de los miembros de la comisión de selección de la iglesia ya en la primera reunión, ellos ya sabían que yo sería nombrado su pastor", dijo Froslee, 35. "Me he sentido siempre llamado a esta función y en ese sentido Dios ha sido siempre la mano que me ha guiado. Siempre pensé que iba a salir todo bien".
Pero para que eso ocurriera, Froslee y la iglesia y los líderes del sínodo están operando en lo que un miembro del concejo de la iglesia, Brian Aust, llama "los márgenes de la Iglesia Luterana Evangélica de Estados Unidos". Es un acuerdo que podría ser formalizado en agosto, cuando los líderes de la iglesia -la denominación luterana más grande del país, con 4.7 millones de miembros- se reúnan en su convención bianual en Minneapolis.
Un grupo de trabajo de la ELCA recomendó una política que deje que sean las congregaciones las que decidan si los homosexuales y lesbianas con relaciones establecidas puedan realizar funciones de clérigo. La resolución fue criticada por ambos lados. Según los liberales no va demasiado lejos. Para los conservadores, contradice las Escrituras.
"No se trata de sexo", dijo el Reverendo Mark Chávez, de Landisville, Pensilvania, director del CORE luterano, una coalición de grupos conservadores de la ELCA. "En última instancia se trata de la autoridad de la palabra de Dios".
Pero la solución propuesta por el grupo de trabajo ya se ha puesto en práctica en la iglesia de Calvary, un modesto edificio de ladrillos marrones construido hace setenta años en un vecindario multirracial a seis kilómetros y medio al sur del centro de Minneapolis. La congregación de 120 feligreses es una mezcla de familias jóvenes y personas solteras, parejas de edad mediana y mayores, generalmente blancos, pese al vecindario circundante.
"En la Ciudad de Dios", se lee en una pancarta en el frontis de la iglesia, un símbolo de la misión de Calvary, que es la justicia social y la ayuda a comunidades con problemas. Cuando el año pasado llegó el momento de reemplazar al matrimonio que sirvieron como pastores durante los últimos trece años, los líderes laicos de Calvary querían a alguien que ayudara a realizar esa misión.
"Somos una iglesia que es seria en cuanto a los problemas reales que representa la delincuencia y la pobreza, y las injusticias raciales y sociales", dijo Josh Moberg, un padre mamá que es presidente de la comisión de la parroquia. "Y Brad tenía experiencia con varias comunidades pobres. Parecía una buena combinación".
Froslee se crió en el pequeño pueblo de Vinign, al occidente de Minnesota, una región que está todavía fuertemente poblada por descendientes de colonos alemanes y escandinavos que ayudaron a establecer la presencia luterana en Estados Unidos. Su familia tenía una larga tradición de participación en la iglesia, y Froslee se educó entre la catequesis y el campamento de la iglesia.
Buen alumno durante la secundaria, Froslee llevó a la universidad su amor por la iglesia. Pero quería estudiar derecho después de darse cuenta a temprana edad de que "yo era diferente y no respondía al molde cuando se trataba de sexo", dijo.
En la universidad, en St. Olaf, en Northfield, un profesor de teología le dijo a Froslee que su trabajo demostraba un discernimiento poco común y le preguntó por qué no consideraba el ministerio.
"Lo estuve meditando durante un rato, y finalmente dije que no pensaba que hubiera lugar para mí en la iglesia, porque era homosexual", dijo Froslee. "Me miró y me dijo: ‘Brad, eso es eludir el bulto’. Y creo que eso fue un momento decisivo para mí en términos de mi misión".
Froslee se destapó ante su familia cuando estaba en la universidad y profundizó su conocimiento de las Escrituras en la Facultad de Teología de Harvard. Dice que nunca ocultó su sexualidad mientras pasaba por el proceso de su ordenación, y también contó su anhelo de encontrar algún día a alguien que fuera su pareja para toda la vida.
Antes de unirse a Calvary, Froslee fue pastor de una iglesia presbiteriana en Minnetonka tras un acuerdo entre las dos denominaciones. También trabajó activamente en temas de la homosexualidad y el cristianismo, llegando a participar en la fundación de un campamento de verano para jóvenes cristianos homosexuales. E incluso después de conocer a su pareja, siguió estando en el listado de pastores de ELCA, disponibles para servir en congregaciones luteranas -que propusieron su nombre a la comisión de Calvary cuando buscaban un nuevo pastor.
Aust, un abogado que presidió ese comisión, dijo que Calvary no andaba buscando problemas. "Nuestro motivo era encontrar a la mejor persona, homosexual o heterosexual. No se trataba de las etiquetas", dijo.
El Sínodo Minneapolis de ELCA aceptó el plan, pero continuó definiendo el ministerio de Calvary como vacante. "Pensábamos que era una decisión que debía tomar la congregación", dijo el obispo Craig Johnson, del Sínodo de Minneapolis.
Froslee y los miembros de la comisión dijeron que hay pocas consecuencias reales del hecho de que la posición se defina como vacante, excepto que Froslee no puede votar en las asambleas del sínodo. Pero desde un punto de vista simbólico, dijeron, no es lo ideal.
"Eso no se pregunta, no se dice", dijo Moberg, el presidente del concejo. "No es necesariamente como quisiéramos que fuese".
No todos los pastores homosexuales han tenido tanta fortuna como Froslee. En 2007 en Atlanta, el Reverendo Bradley Schmeling fue borrado del listado de ELCA después de reconocer que tenía pareja -una decisión que contribuyó a precipitar los intentos de ELCA de hallar un término medio. Apenas a unos kilómetros de Calvary en la Iglesia Luterana de Salem, la Reverendo Jen Nagel, también con pareja, había sido borrado del listado de ELCA, colocando a su congregación incluso más al margen de ELCA que Calvary.
El Reverendo Peter Strommen, pastor de Prior Lake, Minnesota, que presidió el equipo de trabajo que propuso el cambio de política, dio que es un intento de reconocer oficialmente la falta de consenso en ELCA.
Con los rápidos cambios sociales en el terreno de los derechos homosexuales de las últimas semanas, incluyendo la repentina legalización del matrimonio homosexual en Iowa y Vermont, dijo que la iglesia luterana debe encontrar un modo de proceder en medio de puntos de vista marcadamente diferentes.
"Aquí hemos tratado de enfatizar que no esto no es tema central de nuestra fe", dijo Strommen. "Es importante. Pero no está en el mismo nivel que la resurrección de Cristo o la salvación".

13 de abril de 2009
11 de abril de 2009
©pocono record
cc traducción mQh
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murió stephen kim sou-hwan


El primer cardenal católico de Corea del Sur, Stephen Kim Sou-hwan ayudó a empujar a gobernantes autoritarios hacia la democracia y protegió a manifestantes antigubernamentales.
[John M. Glionna] Busan, Corea del Sur. Murió Stephen Kim Sou-hwan, estudiante de filosofía que llegó a ser el primer cardenal católico de Corea del Sur y declarado crítico de los gobiernos autoritarios de su país. Tenía 86 años.
Kim sufrió de neumonía durante varios meses y fue finalmente hospitalizado, informó el servicio de prensa Yonhap.
Murió en un hospital de Seúl, según una declaración de la arquidiócesis de Seúl.
Conocido por su cálida y e irónica sonrisa, Kim fue nombrado cardenal en 1969 por el Papa Pablo VI y fue un activista por la democracia en este país al este de Asia que cuenta con 4.5 millones de católicos.
Un portavoz del presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak dijo sobre la muerte de Lee que era una "pérdida nacional".
En 1987, cuando su país estaba inundado de por protestas contra el gobierno, Kim permitió que los estudiantes se refugiaran en la principal catedral de Seúl.
Sus esfuerzos contribuyeron a colocar a Corea del Sur, que fue gobernado por gobernantes autoritarios durante más de una generación, en camino a la democracia.
Kim nació en la ciudad de Daegy en 1922, uno de ocho hijos, y asistió a la secundaria en Seúl. Estudió filosofía en la Universidad Sophia en Tokio a principios de los años cuarenta y en la Universidad Católica de Corea de 1947 a 1951.
Después de servir brevemente como párroco y como secretario en la Arquidiócesis de Daegu, viajó a Alemania para estudiar sociología.
A los 46 se convirtió en el miembro más joven del Colegio Cardenalicio. Kim era un defensor de los pobres y participaba activamente en actividades sociales y relacionadas con la democracia, oponiéndose a la violenta represión de los sindicatos.
Llamó a Japón a asumir una mayor responsabilidad por los daños que había causado su dominio colonial sobre Corea durante 35 años, que terminó en 1945.
Durante las manifestaciones de 1987, cuando dio refugio a los estudiantes, dijo directamente al gobierno: "Si la policía entra a la catedral, estaré en la primera línea. Detrás de mí habrá sacerdotes y monjas. Después de que nos derriben, tendrán que derribar a los estudiantes", de acuerdo a su página web.
Además de ser arzobispo de Seúl durante tres décadas hasta 1998, Kim dirigió la Diócesis de Pyongyang en Corea del Norte de 1975 a 1998, aunque no fue nunca capaz de viajar al país, con el que Corea del Sur mantiene una tensa relación política.

Ju-min Park contribuyó a este reportaje.

7 abril de 2009
27 de febrero de 2009
©los angeles times 
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papa quiere despenalizar homosexualidad


La Iglesia Católica está a favor de la despenalización de la homosexualidad, "eso no se pone en duda," pero es contraria a los matrimonios de personas del mismo sexo, afirmó hoy el portavoz vaticano, Federico Lombardi.
Vaticano. El jesuita Lombardi precisó con esas palabras la postura de la Santa Sede tras la polémica desatada por unas declaraciones del arzobispo Celestino Migliore, observador permanente del Vaticano en Naciones Unidas, contrarias al documento que Francia tiene previsto presentar ante la ONU, en nombre de la UE, para despenalizar la homosexualidad en el mundo. A comienzo de diciembre, al conocerse la iniciativa, el mismo Lombardi había expresado su recelo ante el proyecto.
"Por supuesto que ni siquiera se discute el que la Iglesia pueda estar a favor de criminalizar los comportamientos homosexuales o, incluso, la pena de muerte. La Iglesia está en contra de leyes penales que consideren un crimen la homosexualidad. La Iglesia está a favor de la despenalización," manifestó Lombardi ahora durante la presentación de un mensaje del Papa sobre la paz.
Sin embargo, considera que "no todos los comportamientos sexuales se pueden colocar en el mismo plano, en todas las situaciones y en todas las normas."
"Un ejemplo en este sentido -subrayó Lombardi- es el del matrimonio. La Iglesia sólo reconoce el matrimonio entre un hombre y una mujer y no acepta poner al mismo nivel el de personas del mismo sexo."
Lombardi negó también hoy que el Vaticano haya puesto en marcha una campaña contra la ONU, "como han escrito algunos medios de comunicación," y afirmó que se ha desatado una polémica por un documento que todavía no ha sido presentado y se desconoce.
"El documento de Francia no ha sido todavía presentado y hay que saber de que se trata. Por ello no es el caso de construir polémicas por un objeto que no está claro y que parece no será sometido a votación en la próxima asamblea de la ONU," señaló Lombardi.
Sobre este mismo tema, el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, que presentaba junto a Lombardi el mensaje del Papa, coincidió en que la Iglesia "no puede aceptar los matrimonios entre homosexuales y no se puede colocar en el mismo plano a las parejas gay y a las heterosexuales."
El arzobispo Celestino Migliore mostró el pasado 1 de diciembre su oposición a la propuesta que Francia al argumentar que la despenalización de la homosexualidad puede "convertirse en un instrumento de presión o discriminación" contra aquellos -como la iglesia Católica- que sólo aceptan como válido el matrimonio entre un hombre y una mujer.
Ante la polémica desatada, Lombardi explicó entonces que "obviamente ninguno quiere defender la pena de muerte para los homosexuales," a la vez que puntualizó que hay 150 Estados miembros de la ONU que no se habían adherido a la propuesta francesa.

12 de diciembre de 2008
©el mercurio
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pablo escobar sigue penando


Pablo Escobar sigue siendo objeto de culto de los colombianos a 15 años de su muerte. El líder del Cartel de Medellín murió en su ley el 2 de diciembre de 1993, huyendo de la policía.
Medellín, Colombia. Decenas de personas visitan a diario la tumba del famoso capo colombiano Pablo Escobar Gaviria, jefe del desarticulado cartel de la cocaína de Medellín, quien fue muerto hoy hace quince años por la policía en esa ciudad de Colombia.
Algunas crónicas recuerdan que Escobar, alias ‘El Patrón’ o ‘El Doctor’, tuvo sus inicios en la delincuencia como ladrón de lápidas en cementerios de Medellín, Envigado y otras localidades. De esa actividad pasó a la de ladrón de vehículos, aún cuando era menor de edad.
Paulatinamente estableció relaciones con distinguidos criminales y comerciantes de distintas organizaciones al margen de la ley. Muy joven llegó a la cima y fue capo de una de las organizaciones criminales más famosas y más temidas no solo de Colombia: el Cartel de Medellín, que con su mortífera maquinaria de guerra sembró el dolor, empapó de sangre y afectó de alguna manera a más de una generación de colombianos.
Su vida coincidió en sus mejores años con la época dorada de la cocaína y con ella amasó una cuantiosa fortuna a punto que antes de llegar a los 40 años de vida, fue considerado uno de los hombres más ricos del mundo.
Además, gracias a su ambición política, Escobar logró tender lazos con reconocidos dirigentes populares y alcanzó un escaño como representante suplente a la Cámara en 1982.
En la clandestinidad y acosado por la persecución oficial, Escobar fue el principal protagonista de un nefasto período de atentados con coches bomba, asesinatos selectivos y otras acciones criminales, el narcoterrorismo, en la segunda mitad de los años ochenta.

Fuga y Captura
Se acogió a una política de sometimiento y con la mediación de un sacerdote fue el más famoso inquilino de la cárcel La Catedral, en la que fue recluido junto a sus principales lugartenientes y de la que escapó en una fuga increíble, casi un año más tarde.
El entonces gobierno del presidente colombiano César Gaviria (19901994), puso precio a su cabeza y detrás suyo a las más importantes instituciones armadas y de inteligencia, con la cooperación de agencias similares de Estados Unidos.
Permaneció prófugo hasta el 2 de diciembre de 1993 cuando el llamado ‘Bloque de Búsqueda’, el cuerpo elite de las autoridades para su localización, lo detectó en una casa del oeste de Medellín. Las autoridades rodearon la casa, Escobar alcanzó a percibir movimientos en los alrededores e intentó escapar por una ventana pero algunos disparos lo alcanzaron y quedó tendido en un tejado.
El periodista Enrique Santos Calderón, hoy codirector del diario El Tiempo, escribió hace diez años, cuando se celebraron cinco del fallecimiento del capo, que éste murió en su ley. Y puntualizaba que: "el fenómeno de Pablo Escobar había sido tal vez el capítulo más tenebroso de nuestra historia".
Este 2008, quince años después, sigue la romería de personas en el Cementerio Montesacro frente a su tumba. La gente deja mensajes con peticiones, coloca flores y reza arrodillada.

3 de diciembre de 2008
©la tercera 
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