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murió raymond d'addario


Fotografió a los líderes nazis en juicios de Nuremberg. No le permitieron fotografiar las ejecuciones. Protestó en la época, pero dijo posteriormente que se sentía afortunado de no haber vivido la experiencia.
[Dennis Hevesi] Murió el sábado en Holyoke, Massachusetts, su ciudad natal, el fotógrafo del ejército cuyas imágenes de los principales matones de Hitler durante los juicios por crímenes de guerra de Nuremberg dieron a conocer sus rostros al mundo cuando se tomaba conciencia poco a poco de las atrocidades nazis. Tenía 90 años.
La causa de su muerte fue un derrame, informó su hija Linda Salmon.
D’Addario era uno más de cerca de una docena de fotógrafos y camarógrafos designados en noviembre de 1945 por el Army Pictorial Service para documentar el Tribunal Militar Internacional en Nuremberg, Alemania. Fue el miembro más prolífico del equipo y quizás el más consecuente.
Entre miles de fotografías suyas, las mejor conocidas son tomas de los veintiún acusados en el banquillo, rodeados por agentes de la policía militar con sus cascos blancos, de pie y erguidos, con los brazos doblados en la espalda.
"Quizás una de las imágenes definitorias de toda la obra de D’Addario es una de los acusados en el banquillo de la Sala 600 del Palacio de Justicia", dijo el miércoles John Q. Barrett, profesor de derecho en la St. John’s University y experto en los juicios de Nuremberg. "Esa foto es conocida en todo el mundo, y si uno fuera a hacer una silueta y preguntara a la gente al azar qué es, millones de personas dirían correctamente: "Nuremberg".
De los veintiún juzgados durante el tribunal de nueve meses -conducido por Estados Unidos, Gran Bretaña, Unión Soviética y Francia-, dieciocho fueron condenados y tres, absueltos. Entre los condenados se encontraban Hermann Göring, segundo al mando después de Hitler; Rudolf Hess, delegado de Hitler en el Partido Nazi; Joachim von Ribbentrop, el ministro alemán de Relaciones Exteriores; y Albert Speer, ministro de Guerra. De los dieciocho condenados, once fueron sentenciados a muerte y diez murieron en la horca el 16 de octubre de 1946. Horas antes de la ejecución, Göring se suicidó ingiriendo cianuro.
Aparte las tomas de grupo en el banquillo, la carpeta de D’Addario incluía primeros planos de los acusados, a veces susurrando entre ellos y a veces en el pabellón; el prosecutor jefe estadounidense, Robert H. Jackson (con permiso de la Corte Suprema de Estados Unidos), interrogando y pronunciando los últimos alegatos; y el antiguamente regordete Göring, ahora considerablemente más delgado.
Las fotos, y las de sus colegas, fueron distribuidas gratuitamente entre diarios y revistas de todo el mundo durante el juicio y han sido publicadas en muchos libros de historia.
D’Addario fue licenciado del ejército después del primer juicio. Pero Telford Taylor, el prosecutor de doce juicios adicionales por crímenes de guerra, realizados solamente por Estados Unidos, lo contrató como fotógrafo jefe para esos procesos. Durante los siguientes tres años, D’Addario fotografió los juicios en los que se condenó a más de doscientos oficiales y colaboracionistas nazis.
"La importancia de su trabajo es que el nazismo y sus crímenes no eran solamente documentos o transcripciones de las declaraciones", dijo el profesor Barrett. "Sus fotografías captan a esos perpetradores de un modo que con palabras no se lograría".

Nacido en Holyoke el 18 de agosto de 1920, Ray D’Addario era uno de los dos hijos de Vincent y Antoinette D’Addario. Su padre era dueño de una tienda de abarrotes. Ray egresó de la Escuela Secundaria de Holyoke en 1938 y convirtió su interés como hobby en trabajo freelance. Se enroló en el ejército poco después de Pearl Harbor y fue asignado al Pictorial Service en Londres.
Mientras cubría los juicios, conoció y se casó con Margarete Borufka, una refugiada checoslovaca que trabajaba como intérprete en el Palacio de Justicia. Terminados los juicios, se asentaron en Holyoke y abrieron la D’Addario’s Camera Shop en Maple Street.
Además de su esposa y su hija Linda, a D’Addario le sobreviven su otra hija Eva Franklin; su hermano Vincent; cuatro nietos; y dos biznietos.
Cuando los diez líderes nazis fueron colgados, D’Addario lamentó que a él y sus colegas no se les permitiera fotografiar las ejecuciones.
"Tenían a un oficial que había venido de Frankfurt; todo lo que hizo fue tomar fotos de los cuerpos después de la ejecución", dijo D’Addario en una entrevista para el documental ‘The Nuremberg Trials’ en la serie ‘American Experience’, de PBS, en 2006.
"Hoy", continuó, "estoy muy, muy feliz de no haber presenciado la ejecución".
4 de marzo de 2011
16 de febrero de 2011
©new york times

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