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senado aprueba inscripción automática


Y el voto voluntario. El proyecto, que permitirá incorporar a cerca de 4 millones de votantes al padrón, recibió la aprobación en general y ahora será vista en comisiones unidas de Constitución y gobierno.
Valparaíso, Chile. El Senado aprobó por 32 votos a favor y una abstención la idea de legislar sobre el proyecto de Inscripción Automática y Voto Voluntario, iniciativa que ahora será debatida en las comisiones unidas de Constitución y Gobierno para la votación particular del articulado.
El ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, expresó la satisfacción del Ejecutivo, indicando que "con la aprobación de esta iniciativa se ha dado un paso fundamental en el fortalecimiento y profundización de nuestra democracia y también representa un avance relevante en el cumplimiento de la agenda democrática que impulsa el Presidente Piñera".
El personero valoró, asimismo, el respaldo brindado por los parlamentarios a esta iniciativa del Ejecutivo. Expresó "el agradecimiento del Gobierno a los parlamentarios, quienes aprobaron un proyecto muy necesario para el país, que aumentará el número de votantes y que es un anhelo de la gran mayoría de los chilenos, especialmente de los jóvenes".
En esa línea, el titular de Segpres informó que la propuesta del Gobierno de inscripción automática permite incorporar a cerca de 4 millones de chilenos al universo electoral y rejuvenecer un padrón envejecido con cerca de 3 millones de jóvenes entre 18 y 29 años.  De hecho, dijo, de los 3 millones de chilenos menores de 30 años sólo 700 mil se encuentran inscritos y representan el 9% del padrón electoral.
El proyecto de ley de Inscripción Automática y Voto Voluntario fue aprobado en general, en un nuevo e importante paso para la aprobación de una de las reformas políticas más importantes que impulsa el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera.
El ministro Larroulet explicó que la aprobación del proyecto se da en el contexto en que diferentes estudios demuestran un desencanto por parte de los chilenos con la política y señaló que "el voto voluntario será un gran paso para ejercer la libertad y facilitar la relación del ciudadano con los actores políticos".
Por eso, el secretario de Estado hizo un llamado a los senadores miembros de la Comisión, quienes deberán proseguir en la discusión del proyecto, para continuar en esta senda y así contar antes de las próximas elecciones municipales con inscripción automática y  voto voluntario.
11 de mayo de 2011
©la nación

pablo neruda fue asesinado


Según versión de Manuel Araya, secretario personal de Neruda.
Todo estaba dispuesto para que el poeta y premio Nobel de Literatura Pablo Neruda se exiliara en México. Había viajado de su casa en Isla Negra a Santiago de Chile y un avión enviado por el gobierno mexicano estaba listo para recogerlo. Sin embargo, tuvo que ser internado en la clínica Santa María. Avisó por teléfono a su mujer, Matilde Urrutia, y a su asistente Manuel Araya que un médico le había puesto una inyección en el estómago. Unas horas después murió.  Araya –quien estuvo al lado del poeta en sus últimos días– contó a la revista mexicana Proceso que el poeta habría sido asesinado.
El poeta chileno Pablo Neruda "supo a las cuatro de la madrugada (del 11 de septiembre de 1973) que había un golpe de Estado. Se enteró a través de una radio argentina que captaba por onda corta. Ésta informaba que la marina se había sublevado en Valparaíso.
"Trató de comunicarse a Santiago, pero fue imposible. El teléfono estaba fuera de servicio. Recién como a las nueve de la mañana confirmamos que el golpe se había concretado. (…) Ese 11 de septiembre fue un día caótico y amargo porque no sabíamos qué iba a pasar con Chile y con nosotros."
Manuel Araya Osorio habla de Neruda con la familiaridad de quien ha compartido momentos cruciales con un personaje histórico. Y sí. Fue asistente del poeta desde noviembre de 1972 –cuando regresó de Francia– hasta su muerte el 23 de septiembre de 1973.
El corresponsal se reunió con este personaje el pasado 24 de abril en el puerto de San Antonio. La entrevista se llevó a cabo en la casa del dirigente de los pescadores artesanales chilenos Cosme Caracciolo, a quien Araya le pidió ayuda para develar un secreto que lo ahogaba: "Lo único que quiero antes de morir es que el mundo sepa la verdad, que Pablo Neruda fue asesinado", asegura a Proceso.
Sólo el diario El Líder, de San Antonio, dio cuenta parcial de su versión el 26 de junio de 2004. Pero no trascendió por la poca influencia de este medio.
Araya afirma que siempre ha querido que se haga justicia. Cuenta que el 1 de mayo de 1974 le propuso a Matilde Urrutia, viuda de Neruda, aclarar esa muerte. Ambos fueron testigos de sus últimas horas: durmieron, comieron y convivieron en la misma habitación a partir del golpe del 11 de septiembre de 1973 y hasta la muerte del poeta, 12 días después, en la clínica Santa María de Santiago.
Pero Araya afirma que Matilde –quien murió en enero de 1985– no quiso tomar acción alguna para fincar eventuales responsabilidades. Según él, Urrutia le dijo: "Si inicio un juicio me van a quitar todos los bienes". Araya cuenta que en otra ocasión tuvieron una discusión que marcó un quiebre final en su relación con la viuda. "Me dijo que lo que había pasado era cosa de ella y no mía, porque yo ya había terminado de laborar con Pablo, ya no era trabajador y no teníamos nada que ver".
"Neruda quería que cuando muriera, la casa de Isla Negra quedara para los mineros del carbón (…) Pero la Fundación (Pablo Neruda) se apropió de su obra y no ha concretado ninguno de sus sueños. A ellos (los directivos de la Fundación) sólo les interesa el dinero", espeta.
Afirma que hace dos años le entregó a Jaime Pinos, entonces director de la Casa Museo de Isla Negra, de la Fundación, un relato sobre los últimos días del poeta. "Pero no han hecho nada con esa información, ni siquiera la han dado a conocer. No quieren que la verdad se sepa (…) Nunca me han dado la palabra en los actos que organizan ni siquiera en las conmemoraciones de su muerte".
Araya proviene de una familia de campesinos de la hacienda La Marquesa, cerca de San Antonio. Cuando tenía 14 años fue acogido en Santiago por la dirigente comunista Julieta Campusano, quien le dio trato de ahijado.
Este vínculo le ayudó, pues Campusano llegó a ser senadora y la mujer más influyente del Partido Comunista, y gestionó que Araya recibiera una preparación especial en seguridad e inteligencia, entre otras materias. Araya escaló rápido. Fue mensajero personal de Allende antes de fungir como principal asistente de Neruda.
Araya, quien hacía de chofer, mensajero y encargado de seguridad de Neruda, acepta que el autor de ‘Canto General’ tenía cáncer de próstata, pero no cree que esa enfermedad lo matara. Asegura que dicho padecimiento "estaba controlado" y que Neruda "gozaba de buena salud, con los achaques propios de una persona de 69 años".

"Abandonados"
Araya dice que después del golpe del 11 de septiembre, Neruda, su mujer y el resto de los habitantes de la casa de Isla Negra quedaron "solos y abandonados". El contacto con el mundo exterior se reducía a las noticias que les llegaban a través de una pequeña radio que Neruda sintonizaba, a las esporádicas conversaciones telefónicas de un aparato que sólo recibía llamadas y a lo que les contaban en la hostería Santa Elena, cuya dueña "era de derecha y sabía todo lo que pasaba".
Cuenta que el 12 de septiembre llegó un jeep con cuatro militares. "Todos llevaban los rostros pintados de negro. Yo salí a recibirlos. (…) El oficial me preguntó quiénes estaban en la casa. Le tuve que decir que en ese momento estaban Cristina, la cocinera; la hermana de ésta, Ruth; Patricio, que era jardinero y mozo; Laurita (Reyes, hermana de Neruda); la señora Matilde, Pablito (Neruda) y yo.
"El oficial nos señaló que en el domicilio no podía quedar nadie más que Neruda, Matilde y yo. Entonces tuvimos que arreglárnoslas entre los tres: dormíamos en la recámara matrimonial que estaba en el segundo piso. Yo dormía sentado en una silla, arropado con un chal. Lo hacía para estar más cerca de Neruda, porque no sabíamos lo que nos iba a pasar."
El 13 de septiembre, cerca de las 10 de la mañana, los militares allanaron la casa. Araya dice que eran como 40 soldados que venían en tres camiones. Iban armados con metralletas, con las caras pintadas de negro y uniforme de camuflaje. Vestidos y pertrechados "como si fueran a la guerra".
Recuerda: "Entraban por todos lados: por la playa, por los costados (…) Salí al patio para preguntar qué querían. Hablé con el oficial que daba las órdenes. Me dijo que abriera todas las puertas. Mientras revisaban, destruían y robaban, los militares preguntaban si había armamento, si teníamos gente escondida adentro, si ocultábamos a líderes del Partido Comunista (…) Pero no encontraron nada. Se fueron callados. No pidieron ni perdón. Se sentían dueños y señores del sistema. Tenían el poder en las manos".
Añade que como a las tres de la tarde, poco después de que se habían ido los soldados, llegaron marinos. "Estuvieron más de dos horas. También allanaron la casa y robaron cosas. Registraban con detectores de metales. (…) La señora Matilde me contó que el mandamás de los marinos entró al dormitorio de Neruda y le dijo: ‘Perdón, señor Neruda’. Y se fue".
Araya recuerda que durante varios días la marina puso un buque de guerra frente a la casa del poeta. "Neruda decía: ‘Nos van a matar, nos van a volar’. Y yo le decía: ‘Si nos tenemos que morir, yo voy a morir en la ventana primero que usted’. Lo hacía para darle valor, para que se sintiera acompañado. Entonces le dijo a la señora Matilde: ‘Patoja –que así la nombraba–: mire el compañero, no nos va a abandonar, se va a quedar aquí’".
Araya cuenta que conversaciones de ese tipo tenían lugar en la pieza del matrimonio: ellos acostados y él sentado a los pies de la cama. "Nos preguntábamos que haríamos nosotros solos. Pensábamos que a Neruda lo iban a asesinar. Entonces, resolvimos que la única opción era salir del país".

El Viaje
Araya narra que Neruda le dijo que su plan era instalarse en México y una vez en ese país pedir "a los intelectuales y a los gobiernos del mundo entero ayuda para derrocar a la tiranía y reconstruir la democracia en Chile".
Rememora: "Desde la hostería Santa Elena –a menos de 100 metros de la casa de Isla Negra– nos comunicamos con las embajadas de Francia y México. La de México se portó un siete (nota máxima en el sistema educativo chileno). El embajador (Gonzalo Martínez Corbalá) se movilizó para ayudarnos. Creo que el 17 de septiembre nos llamó para decirnos que se había conseguido una habitación en la clínica Santa María. Allí deberíamos esperar la llegada de un avión ofrecido por el presidente Luis Echeverría".
El problema era trasladar al poeta a la clínica. "Con Neruda y Matilde pensamos que la mejor y más segura manera de llegar hasta allá era en una ambulancia. Mi misión era conseguirla. Viajé a Santiago en nuestro Fiat 125 blanco y pude arrendar una ambulancia. (…) Recuerdo que ofrecí como seis veces más de lo que me cobraban para asegurar que efectivamente fueran a buscarnos. Acordamos que fueran el 19, porque ese día la clínica tendría todo dispuesto para recibir a Pablito.
"Llega el 19 y solicitamos a Tejas Verdes (el regimiento militar de la provincia de San Antonio) permiso para trasladar a Neruda. Me dijeron: ‘No estamos dando salvoconductos, menos a Neruda’. A pesar de la negativa decidimos partir. La ambulancia entró hasta la puerta que daba a la escalera de su dormitorio. (…) Al salir se despidió de su perrita Panda, se subió a la ambulancia y se acostó en la camilla. Neruda y Matilde se fueron en la ambulancia. Yo los seguí muy de cerca en el Fiat."
"El viaje fue triste, caótico y terrible. Nos controlaban cada cuatro o cinco kilómetros, parecía imposible llegar a nuestro destino. Imagínese que salimos a las 12:30 y llegamos a las 18:30 a la clínica (distante poco más de 100 kilómetros de Isla Negra).
"En Melipilla fue el control más maldito. Allí Neruda vivió el momento más terrible. (…) Los militares lo bajaron de la ambulancia y le registraron el cuerpo y la ropa. Decían que buscaban armas. Él pedía clemencia, decía que era un poeta, un premio Nobel, que había dado todo por su país y que merecía respeto. Para ablandar sus corazones les decía que iba muy enfermo, pero las humillaciones continuaban. En un momento lloramos los tres tomados de la mano porque creíamos que así iba a ser nuestro fin."
Finalmente la ambulancia llegó a la clínica tres horas más tarde de lo acordado. "Como llegamos muy cerca de la hora del toque de queda, no pudimos hacer nada más que quedarnos todos en la clínica a dormir (…)
"El embajador Martínez Corbalá fue a vernos al día siguiente. Y también el francés, que nunca supe cómo se llamaba. También recibimos la visita de Radomiro Tomic y Máximo Pacheco (dirigentes democratacristianos), de un diplomático sueco, y de nadie más."

La Misteriosa Inyección
Araya dice que los primeros días en la clínica transcurrieron sin sobresaltos. El 22 de septiembre, la embajada de México avisó que el avión dispuesto por su gobierno tenía programado salir de Santiago rumbo a México el 24 de septiembre. Le comunicó además que el régimen militar había autorizado su salida.
"Entonces Neruda nos pidió a mí y a Matilde que viajáramos a Isla Negra a buscar sus cosas más importantes, entre éstas sus memorias inconclusas. Creo que eran ‘Confieso que he vivido’. Al día siguiente –23 de septiembre– partimos temprano hacia la casa de Isla Negra. (…) Dejamos a Neruda muy bien en la clínica, acompañado por su hermana Laurita, que llegó ese día a acompañarlo."
Asegura que Neruda estaba "en excelente estado, tomando todos sus medicamentos. Todos eran pastillas, no había inyecciones. Nosotros nos preocupamos de recoger todo lo que nos indicó. Estábamos en eso cuando Neruda nos llamó como a las cuatro de la tarde a la hostería Santa Elena, donde le dieron el recado a Matilde, quien devolvió la llamada. Neruda le dijo: ‘Vénganse rápido, porque estando durmiendo entró un doctor y me colocó una inyección’.
"Cuando llegamos a la clínica, Neruda estaba muy afiebrado y rojizo. Dijo que lo habían pinchado en la guata (el estómago) y que ignoraba lo que le habían inyectado. Entonces le vemos la guata y tenía un manchón rojo."
Araya recuerda que momentos después, cuando se estaba lavando la cara en el baño, entro un médico que le dijo: "Tiene que ir a comprarle urgente a don Pablo un remedio que no está en la clínica".
Fue a comprar el medicamento y Neruda se quedó con Matilde y Laurita. "En el trayecto me siguieron sin que yo me diera cuenta. El médico antes me había dicho que el medicamento no se encontraba en el centro de Santiago, sino en una farmacia de la calle Vivaceta o Independencia. Cuando salí por Balmaceda para entrar a Vivaceta aparecieron dos autos, uno por detrás y otro por delante. Se bajaron unos hombres y me pegaron puñetazos y patadas. No supe quiénes eran. Me cachetearon harto y luego me pegaron un balazo en una pierna.
"Después de todo lo que me pegaron terminé muy mal herido en la comisaría Carrión, que está por Vivaceta con Santa María. Luego me trasladaron al estadio Nacional donde sufrí severas torturas que me dejaron a un paso de la muerte. El cardenal Raúl Silva Henríquez logró sacarme de ese infierno. Por eso estoy vivo."
Neruda murió a las 22:00 horas en su habitación –la número 406– de la clínica Santa María.
Consultado por Proceso, el director de archivos de la Fundación Neruda, Darío Oses, dio a conocer la posición de esta institución respecto de la muerte del poeta:

"No hay una versión oficial que maneje la Fundación. Ésta se atiene a los testimonios de personas cercanas a Neruda en el momento de su muerte y de biógrafos que manejaron fuentes confiables. Hay bastantes coincidencias entre las versiones de Matilde Urrutia en su libro ‘Mi vida junto a Pablo’, la de Jorge Edwards en ‘Adiós poeta’ y la de Volodia Teitelboim en su biografía ‘Neruda’. La causa de muerte fue el cáncer. Uno de los médicos que lo trataba, al parecer el doctor Vargas Salazar, le había advertido a Matilde que la agitación que le producía al poeta el enterarse de lo que estaba ocurriendo en Chile en ese momento podía agravar su estado. A esta situación también contribuyeron el allanamiento de su casa (…) y el traslado en ambulancia (…) con controles y revisiones militares en el camino."

Pero Manuel Araya dice no tener duda alguna: "Neruda fue asesinado". Y sostiene que la orden vino de Augusto Pinochet: "¿De qué otra parte iba a salir?"
11 de mayo de 2011
10 de mayo de 2011
©proceso
©el ciudadano

detenciones en caso vuelos de la muerte


Detuvieron a cinco acusados de participar en "vuelos de la muerte" durante la última dictadura. Los arrestados son el abogado Gonzalo Torres de Tolosa, el ex suboficial naval Rubén Ormello y tres pilotos que habrían participado del asesinato de las monjas francesas y las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo.
[Diego Martínez] Argentina. A diecisiete años de la confesión pública del ex capitán Adolfo Scilingo, el juez federal Sergio Torres ordenó detener e indagó ayer a cinco imputados por los vuelos de la muerte. El más conocido es el abogado Gonzalo Torres de Tolosa, defensor de sus compañeros de la ESMA durante años, pese a que Scilingo lo había denunciado como quien le alcanzaba a personas dormidas para arrojar al vacío. Los ex pilotos Enrique José De Saint George, Mario Daniel Arru y Alejandro Domingo D’Agostino, en cambio, fueron imputados a partir de una investigación de la Procuración General de la Nación, que estudió planillas de Prefectura e identificó el vuelo del Skyvan en el que habrían sido asesinadas las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet y los familiares de desaparecidos secuestrados en la iglesia de la Santa Cruz en diciembre de 1977. El quinto detenido es el ex suboficial naval Rubén Ricardo Ormello, quien confesó su actuación en los vuelos en los ’80 ante compañeros de trabajo. Tanto De Saint George y Arru como el mecánico Ormello son empleados de Aerolíneas Argentinas.
El único detenido por los vuelos en el país era hasta el lunes el capitán Emir Sisul Hess, quien relató que los secuestrados caían "como hormiguitas". Su caso ya fue elevado al Tribunal Oral Federal 5 y podría ser juzgado junto a la segunda tanda de marinos de la ESMA cuando concluya el proceso a Acosta, Astiz & Cía. Distinto es el caso del teniente Julio Alberto Poch, el piloto de Transavia extraditado desde España, quien goza de libertad desde que la Cámara Federal le ordenó al juez Torres reforzar los argumentos del procesamiento. Las nuevas detenciones se produjeron el lunes. Cuatro de los imputados prestaron ayer declaración en el juzgado de Torres, quien los encomendó al Servicio Penitenciario Federal. A Torres de Tolosa, con un tumor cerebral, lo indagó el secretario Pablo Yadarola en la casa, donde quedó detenido con un policía en la puerta. El juez tiene ahora diez días para resolver sus situaciones procesales.

Teniente Vaca
Gonzalo Torres de Tolosa, pariente lejano del capitán Jorge Acosta, integraba el sector Automotores de la ESMA junto con Scilingo, quien lo conocía como "teniente Vaca", el nombre de cobertura que usaba para ocultar su identidad. Juntos participaron del primer vuelo de la muerte que confesó el marino, ocurrido a mediados de 1977 en un Skyvan de Prefectura. El abogado había estado apenas un día detenido, en 1998, por orden del juez español Baltasar Garzón, quien pidió sin suerte su captura y extradición. Torres de Tolosa estuvo imputado en la megacausa ESMA desde 2005, cuando el fiscal federal Eduardo Taino lo incluyó en su acusación. El dictamen no le impidió recorrer durante años los pasillos de Comodoro Py para defender a sus camaradas en desgracia. El abogado es además uno de los cinco civiles condecorados el 12 de septiembre de 1978 por el ex almirante Emilio Massera por su "esfuerzo y abnegación" como integrante del Grupo de Tareas 3.3 "en operaciones reales de combate".

El Colorado Ormello
Rubén Ormello era en 1976 cabo segundo de la Armada, tenía 21 años y prestaba servicios en el área militar de Ezeiza. Su confesión, que Página/12 publicó hace veinte meses, la relataron ante el juez sus ex compañeros de Aerolíneas Argentinas, empresa a la que ingresó durante la dictadura y para la que trabajó hasta el lunes en el sector mantenimiento del aeropuerto de Mendoza. "Contaba que colocaban un DC3 en la plataforma y llegaba un colectivo. Se los bajaba ‘medio en bolas y como en pedo’, con los ojos tapados. ‘Los sentábamos en el portón y el tordo les daba un jeringazo de Pentonaval. Los apilábamos y cuando ya estaba listo salíamos a volar. Cuando nos avisaban empezábamos a arrastrarlos y los tirábamos por el portón’, contaba Ormello" y reconstruyó un operario. Las fuentes citaron un detalle que los paralizó: "Trajeron a una gorda que pesaba como cien kilos y la droga no le había hecho efecto. Cuando la íbamos arrastrando se despertó y se agarró del parante. La hija de puta no se soltaba. Tuvimos que cagarla a patadas hasta que se fue a la mierda", recordaba. El 13 de agosto de 2009 Página/12 buscó a Ormello en su lugar de trabajo y en su casa de Godoy Cruz. Su esposa informó que estaba de viaje. El cronista dejó su teléfono y su mail, pero no recibió respuesta, ni antes ni después de la nota, publicada el 6 de septiembre de 2009.

Del Skyvan al Boeing
Las primeras denuncias sobre el uso de los Skyvan en vuelos de la muerte datan de 1983. Los registros de Prefectura que derivaron en las detenciones no los pidió el fiscal o el juez de la causa ESMA sino el fiscal Miguel Osorio, que decidió investigar vuelos en el marco del Plan Cóndor. La Unidad Fiscal que conducen Jorge Auat y Pablo Parenti procesó 2758 planillas de cuatro Skyvan, identificó vuelos anómalos y señaló en particular el del PA-51 del 14 de diciembre de 1977, que despegó del aeroparque Jorge Newbery a las 21.30, voló tres horas y diez minutos y, sin escalas ni pasajeros según el registro, retornó al punto de partida. Horas antes habían sido fotografiadas en la ESMA las monjas Domon y Duquet, cuyo cadáver apareció en las playas de San Bernardo seis días más tarde. De Saint George y Arru se alejaron de Prefectura en 1978 para incorporarse a Aerolíneas. Hasta el mes pasado, cuando el fiscal Taiano pidió sus detenciones, volaban tres veces por mes a Madrid como comandantes de los Boeing 747. D’Agostino, retirado en servicio, es jefe de la división Veteranos de Guerra. Días después del vuelo un superior elogió el "dominio de sus reacciones emotivas" y aseguró que "aún en situaciones críticas se mantiene sereno". En Necochea vive aún libre e impune el jefe de los pilotos, prefecto general Hilario Fariña, a quien el Concejo Deliberante local podría declarar el jueves "persona no grata".
11 de mayo de 2011
©página 12

ps pide asamblea constituyente


Para reformar binominal.
Santiago, Chile. Como parte de las conclusiones de su 29º Congreso Nacional, el Partido Socialista (PS) demandó la convocatoria a una Asamblea Constituyente "para poner fin a los resabios de la dictadura" de Pinochet, entre ellos, el sistema binominal.
La petición fue incluida en el documento final de la cita partidaria, que ya ayer había descartado proclamar a la ex mandataria Michelle Bachelet para las próximas elecciones presidenciales. Asimismo, el PS decidió posponer hasta noviembre de 2012 la decisión sobre la candidatura a La Moneda.
El diputado Álvaro Elizalde abogó por una Asamblea Constituyente porque "la Constitución de 1980 no emanó de un consenso democrático sino fue impuesta por una dictadura". Según el parlamentario, "la nueva Carta Magna debe ser expresión de la soberanía popular, del pueblo de Chile".
El Congreso socialista pidió también "una institucionalidad que incluya un sistema de protección social y un nuevo pacto fiscal para disminuir la brecha entre ricos y pobres".
El PS también rechazó el proyecto Hidroaysén, que se votará mañana y que busca instalar cinco megacentrales eléctricas usando las aguas de los ríos Pascua y Baker en la Región de Aysén. Según la senadora Isabel Allende, presidenta del Congreso, se debe "fortalecer nuestra institucionalidad medio ambiental porque la ciudadanía ya no le tiene confianza y por ello se judicializan todos los proyectos".
9 de mayo de 2011
8 de mayo de 2011
©la nación

seis ratas más con libertad vigilada


Suprema condena a 6 miembros de la Armada por caso Aldoney, y deja a peligrosos criminales en librtad. El máximo tribunal del país fijó la sentencia definitiva contra los acusados por el secuestro calificado y muerte del periodista y ex regidor de Limache, detenido en 1973.
Santiago, Chile. La Corte Suprema dictó sentencia definitiva en la investigación por el secuestro calificado de Jaime Aldoney Vargas, periodista y ex regidor de Limache, y ejecutado a partir del 12 de septiembre de 1973 desde la base aeronaval de El Belloto.
En fallo dividido los ministros de la Segunda Sala Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch y Carlos Künsemüller determinaron las penas, acogiendo la investigación que realizó el ministro de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Julio Miranda Lillo.
La condena se dictó con el voto en contra de los ministros Segura y Ballesteros, quienes fueron partidarios de acoger la causal de prescripción de la acción penal.
El fallo absolvió a dos de los ocho acusados en la causa por falta de participación en los hechos: el contraalmirante en retiro Ernesto Huber Von Appen y al oficial en retiro Manuel Buch López.
Cinco de los otros acusados fueron condenados a 5 años de presidio con el beneficio de la libertad vigilada. Ellos son los capitanes de navío Patricio Villalobos Lobos, Pedro Arancibia Solar, Jaime Urdangarín Romero, y Germán Valdivia Keller.
Como encubridor se condenó al capitán Guillermo Vidal Hurtado a la misma sentencia, mientras que al capitán en retiro Sergio Mendoza Rojas se le aplicaron sólo 4 años y también con libertad vigilada.
En el aspecto civil se determinó que los condenados Valdivia Keller, Arancibia Solar, Urdangarín Romero y Mendoza Rojas deben cancelar una indemnización solidaria de $ 30.000.000 a Gabriel e Iván Aldoney Vargas, hermanos de la víctima.
Asimismo se desestimó la demanda en contra del Fisco de Chile acogiendo la causal de incompetencia absoluta del tribunal.
En el aspecto civil, la determinación de acoger la excepción a favor del Fisco de Chile se adoptó con el voto en contra de los ministros Dolmestch y Künsemüller.
6 de mayo de 2011
5 de mayo de 2011
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mapuches fueron torturados


Sacerdote Baeza: hubo discriminación y tortura en juicio contra mapuches.  Para el religioso el tener a los mapuches en prisión preventiva por dos años o tener condenas "exageradamente grandes" es una "violación evidente" de los derechos humanos. [En la foto el senador rata Chadwick].
Chile. El sacerdote católico Alfonso Baeza denunció discriminación y formas de tortura en contra de los comuneros mapuches procesados, encarcelados y algunos liberados sin cargos luego de dos años en prisión.
El ex vicario de la Pastoral Social aludió al juicio contra 17 mapuches en La Araucanía que culminó con la condena de sólo cuatro de ellos.
"No nos quejemos si la gente cree que en Chile no hay verdadera justicia para los pobres y discriminados. Ellos estuvieron -en su mayoría- más de dos años presos y muchos quedaron libres de polvo y paja", declaró el religioso.
"Pasar dos años en la cárcel por una ley (antiterrorista) que permite una prisión preventiva tan larga o tener penas tan exageradamente grandes con las cuales se ha condenado a los mapuches prisioneros es, para mí, una violación evidente (de los derechos humanos) y una especie de tortura", aseveró.
En declaraciones a Radio Cooperativa, el religioso comparó la situación con la posibilidad que se otorgue la libertad condicional a 6 ex militares y a Víctor Pinto, condenado por el asesinato del dirigente sindical Tucapel Jiménez.
"Esa es otra muestra de la irracional y desigual justicia que existe en este momento en nuestra patria: los crímenes de lesa humanidad son tan graves comparados con el robo de madera o con un supuesto intento de atacar a un fiscal, y tienen penas tan altas, que dejan en evidencia que hay distintas maneras de ver la Justicia según la persona de que trate. En el caso de los mapuches hay una discriminación", concluyó.
Baeza también se refirió a las declaraciones del senador Andrés Chadwick (UDI), quien calificó al sacerdote de "defensor de extremistas y terroristas".
"Para ser sincero, me da risa, porque es tan inexacta y este señor Chadwick sabe que es inexacta. Yo nunca he defendido el terrorismo ni a los terroristas ni los homicidios, pero sí he reaccionado desde mi papel de sacerdote para defender los derechos violados de trabajadores, sindicalistas, pobladores y presos y presas en las cárceles, y siempre he estado en esa línea", respondió.
5 de mayo de 2011
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la bomba del ministerio público


Ex fiscal Peña consideraba pruebas de actividad terrorista cosas como la película ‘La batalla de Chile’, un disco de Los Ramones y una boleta del Museo Prado, indignando incluso a jueces.
Santiago, Chile. Lo que pasó ese fin de semana del 15 de agosto de 2010 fue rápidamente catalogado por el presidente Sebastián Piñera como "un golpe que refleja el espíritu del gobierno". Para el mandatario, la detención de esas 14 personas, todas acusadas de participar en al menos 23 atentados con bombas en distintos lugares de Santiago, era el ejemplo más claro de cómo su administración se paraba frente a la delincuencia: "con todo el rigor de la ley". Así, el discurso público hacía del Caso Bombas un emblema, de los detenidos unos terroristas y del fiscal Alejandro Peña un aliado privilegiado.
Días después, luego de una formalización que duró 16 horas, se determinó que el plazo para investigar sería de seis meses y que ocho de los acusados quedarían en prisión preventiva.  El programa de TVN Informe Especial, que siguió el proceso junto al Ministerio Público, mostró en pantalla ese mismo día las pruebas que el equipo comandado por el (ahora ex) fiscal Peña había obtenido para inculpar a los sospechosos y que lo llevarían más adelante a solicitar para algunos el presidio perpetuo.
Pero al poco tiempo, como lo mostró un reportaje publicado en The Clinic el 15 de septiembre del año pasado, las dudas ya cubrían toda la investigación. Desde entonces hay quienes acusan que detrás del trabajo del Ministerio Público hay –como ayer denunció el diputado Hugo Gutiérrez– un montaje.
La Defensora Nacional, Paula Vial, se refirió a esas "pruebas" en su columna titulada La carne es débil, publicada la semana pasada en el sitio web de la Defensoría Penal Pública:

"Necesitamos superar el impulso de pavimentar el camino hacia la realidad desde la quimera dorada de una evidencia que pretende, en la acusación de la fiscalía, atribuir actividad terrorista por poseer discos de Los Ramones, literatura que incluye un libro titulado ‘Severino di Giovanni’, 1 folleto con la leyenda "ni intelectualismo, ni estupidez", 9 libros de temática socialista, 1 libro titulado ‘Los mapuches ante la justicia’, 3 libros de distintos autores y temas" (¿?¿¿¿, sí, sic), una copia del dvd ‘La batalla de Chile’, una boleta Museo del Prado".

Ya se había cumplido el plazo, y como la investigación de la Fiscalía Sur no acababa, a mediados de marzo se los volvió a formalizar a todos por asociación ilícita terrorista y por supuestamente colocar 29 artefactos explosivos e incendiarios en la capital desde el año 2005. Para esa altura, los que estaban en prisión ya llevaban allí siete meses sólo por ser sospechosos. Para exigir la realización de su juicio en "un plazo razonable",  los ocho comenzaron una huelga de hambre. Su huelga duraría más de dos meses, hasta que se constituyó una mesa de diálogo para establecer ciertas garantías.
De todo eso, hoy prácticamente no queda nada.
Los últimos días han sido clave para el caso emblemático de la administración Piñera. Desde que se constituyera la mesa de diálogo, los huelguistas depusieron su manifestación y a tres imputados se les conmutó la prisión preventiva por arresto domiciliario. Luego, se presentó una denuncia contra la Fiscalía por destrucción de evidencia y apareció la denuncia de un supuesto informante a sueldo para la Policía de Investigaciones. También se han desestimado más de mil pruebas presentadas por la fiscalía. Y esta mañana, dos días después de que comenzara la preparación para el juicio oral que tendrá lugar a mediados de año, se desecharon otras 130 al mismo tiempo que se cuestionaba el trabajo del ex fiscal Peña.
Hoy una crónica publicada por La Tercera da cuenta de los duros cuestionamientos del juez del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, Luis Avilés, quien acusó a la Fiscalía Sur de sustentar "argumentos de cuarta categoría y sociología barata" y sobreseyó a uno de los ocupas acusados. De todo esto, el abogado de la defensa se burló:

-Quería probar la existencia de una asociación ilícita terrorista con una pistola plástica, porque por lo demás tenemos que recordar que esta asociación ilícita que es terrorista por lo demás no tiene ningún arma –dijo el abogado Rodrigo Román.

Aún queda para que todo llegue a su fin. Pero pareciera que al Ministerio Público, antes incluso de que comience el juicio, el caso bombas le explotó en las manos.
5 de mayo de 2011
4 de mayo de 2011
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corte autoriza alimentación forzada


Mapuches en huelga: Corte autoriza a alimentarlos contra su voluntad. Héctor Llaitul y otros 3 miembros de la CAM completaron este miércoles 51 días de ayuno, en protesta contra el fallo que los condenó por el atentado al fiscal Mario Elgueta. Gendarmería presentó recurso de protección que fue acogido por el tribunal de alzada de Temuco.
[Claudio Leiva Cortés] Temuco, Chile. La Corte de Apelaciones de Temuco autorizó a Gendarmería a alimentar contra su voluntad a los 4 comuneros mapuches que se encuentran en huelga de hambre líquida en la cárcel de Angol, condenados por el atentado al fiscal Mario Elgueta. Este miércoles completaron 51 días de ayuno.
El fallo del tribunal de alzada señala que se autoriza a Gendarmería "para internar en caso de urgencia a los huelguistas en un centro hospitalario, con el objeto de que se les entregue una total y completa atención médica hasta su completo restablecimiento".
La resolución añade que no hay impedimento para que Gendarmería "haga uso de las demás facultades que le confiere ese servicio su Ley Orgánica y reglamento institucional, en cuanto a la alimentación de ellas en forma tal de asegurarles sus vidas y sus integridades físicas".
Los huelguistas son Héctor Javier Llaitul Carrillanca, líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), y los comuneros Jonathan Sady Huillical Méndez, José Santiago Huenuche Reiman y Ramón Esteban Llanquileo Pilquiman, también miembros de la CAM.
El director regional de Gendarmería, coronel David Espinoza, presentó un recurso de protección que fue acogido por la Corte, a favor de los cuatro mapuches que se encuentran en huelga de hambre líquida desde el 15 de marzo pasado, en protesta contra las condenas.
Llaitul fue sentenciado a 25 años de cárcel, mientras que los otros tres comuneros recibieron penas de 20 años de presidio cada uno por el homicidio frustrado en contra del fiscal Mario Elgueta y por un robo con intimidación. Ambos hechos se registraron en Cañete en 2008.
Las condenas fueron dictadas el 22 de marzo pasado por el Tribunal Oral Penal de Cañete y la defensa recurrió a la Corte Suprema para solicitar la nulidad del juicio oral. El máximo tribunal del país declaró admisible el recurso y la próxima semana dará a conocer la fecha en que se realizarán los alegatos.
En 2010, Héctor Llaitul y otros 33 presos mapuches realizaron una huelga de hambre que duró 82 días en protesta por la aplicación de la Ley Antiterrorista en sus juicios.
Después de un compromiso con el gobierno, los huelguistas depusieron el ayuno, pero Llaitul y los otros tres comuneros retomaron la huelga en protesta por el uso de testigos protegidos en el juicio de Cañete, junto con otros medios de prueba que permite la Ley Antiterrorista.
5 de mayo de 2011
4 de mayo de 2011
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