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pistolero de la transición


Ricardo Palma Salamanca: las contradicciones del pistolero de la transición.
[Cristóbal Peña] Chile. Ejecutó a tiros a emblemáticos violadores de derechos humanos y al ideólogo de la dictadura y líder UDI Jaime Guzmán. Su prontuario subversivo comenzó a los 16 años, influenciado por su entorno y la tortura de familiares y amigos. Once años después escapó de la cárcel en helicóptero. Tenía un arrojo a toda prueba pero era sensible, tímido y vulnerable. Estas contradicciones se acentuaron cuando le ordenaron matar al senador de derecha: aunque manifestó su desacuerdo, acató. A veinte años del hecho que marcó la transición política chilena damos a conocer aspectos inéditos de su protagonista.
El 25 de marzo de 1992, el día de su detención, Ricardo Palma Salamanca fue interrogado en un cuartel policial de Santiago por el asesinato del senador Jaime Guzmán. En principio negó tener participación alguna en el hecho ocurrido un año atrás. Pero la presión ejercida por la policía, que le mostró evidencias en su contra y le hizo creer que sus cómplices lo habían delatado, provocó un vuelco. Después de un fuerte tira y afloja, el fotógrafo de 21 años admitía su participación en lo que llamó un "ajusticiamiento".

-¡Homicidio! –protestó-. No se llama homicidio. Se llama ajusticiamiento.

Su interrogador era el subcomisario Jorge Barraza, jefe de la Brigada Investigadora de Organizaciones Criminales "Bulnes", que se había pasado los últimos meses siguiendo los pasos de Palma y otros miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, FPMR. El policía estaba exultante. Tenía a un detenido confeso de ser autor del hecho que marcó la transición política chilena. El primero después de varios desaciertos y chascarros. Ahora sólo faltaba que el detenido se explayara en detalle.

-Parta, pues –lo apuró el subcomisario-, usted va a hacer el relato, no yo… Haga cuenta que está escribiendo un libro.
-¿Y ustedes saben todo, todo, todo? –inquirió Palma.

-Absolutamente todo.
-¿Paso tras paso?

-Así es, paso tras paso.

En rigor la Policía de Investigaciones no conocía todo lo referente al crimen del senador e ideólogo de la dictadura, asesinado el 1 de abril de 1991 por un comando del FPMR. Muy por el contrario. Había malgastado el tiempo siguiendo una pista completamente errada. Y aunque en los últimos meses había enmendado el rumbo, dando con los principales sospechosos, estaba lejos de unir todas las piezas de un complejo puzzle en que los diferentes hechos subversivos del último tiempo aparecían vinculados entre sí.
Las piezas comenzaron a calzar a partir de ese diálogo que el subcomisario Barraza sostuvo con Palma Salamanca y que fue transcrito y adjuntado a fojas 59 del proceso judicial del caso Guzmán.
El diálogo se inicia con una precisión para la historia. Cuando su jefe le dio la orden de matar al senador de la UDI, Palma dijo haberse opuesto:

-Yo siempre le discutí eso, nunca me pareció, hasta el día de hoy, antes que me agarraran. Yo siempre dije que fue un asco.
-¿Por qué? –preguntó el policía.

-Porque era alocado para el momento, por el personaje, por la institución de la cual se trataba, que era el Congreso, representante de la democracia. No estaba de acuerdo. Nunca estuve de acuerdo tampoco en eliminar a un hombre desarmado –argumentó el detenido.
-O sea, ¿partiste de que había algo equivocado en eso?

-Claro, siempre.
-Pero como soldado disciplinado…

-Asumí.

Violencia Política
Ricardo Alfonso Palma Salamanca tenía 21 años cuando asesinó a balazos al senador Jaime Guzmán. Era uno de los cuadros más jóvenes del FPMR pero también de los más fogueados. Dos años antes había iniciado una cadena de ejecuciones a agentes represores de la dictadura que comenzó con Roberto Fuentes Morrison, el Wally, y siguió con Luis Fontaine Manríquez y Víctor Valenzuela Montesinos.
En estos cuatro hechos actuó junto a Emilio, alias de Raúl Escobar Poblete, pero fue Palma quien hizo fama al caer detenido, ser condenado a treinta años y dos cadenas perpetuas y protagonizar en 1996 un cinematográfico escape en helicóptero desde la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago. Desde entonces su paradero es desconocido.
El Negro Palma, como lo llamaban sus amigos, pasó a la historia como el verdugo de emblemáticos violadores a los derechos humanos. Pero principalmente como el autor material más visible de un crimen político que, a diferencia de los otros, generó amplio rechazo y resultó funcional a los intereses contra los cuales el FPMR de esa época decía luchar.
La muerte de Guzmán no sólo enturbió las conclusiones del Informe Rettig, dadas a conocer tres semanas antes, sino que fortaleció a los sectores más duros de la derecha y al propio general Pinochet, que ostentaba la jefatura del Ejército y una importante cuota de poder político. Esa contradicción se agudizó seis meses después con el secuestro del hijo del dueño de El Mercurio, Cristián Edwards, del cual Palma tomó parte.
De ese hecho también se hizo cargo ante la policía. De ese y muchos otros que parten a mediados de los ochenta, cuando era estudiante secundario y estuvo expuesto a la muerte y tortura de familiares y cercanos. Absorbió la violencia de esos años y terminó convertido en el verdugo de la transición. Un título ingrato, duro, más aún considerando que su personalidad no se correspondía con el papel que le tocó desempeñar.
Aunque tenía un arrojo admirable, a toda prueba, era un muchacho cariñoso y sensible. Incluso vulnerable. Por ello, contraviniendo normas elementales de la subversión, nunca dejó la casa de sus padres y siguió frecuentando a sus amigos de siempre, en quienes buscaba refugio y complicidad.

Militante Promedio
Una noche de marzo de 1985, en víspera del comienzo del año escolar, Ricardo Palma protagonizó la primera acción subversiva de envergadura. Acompañado por Camilo y Luciano, amigos y vecinos suyos en Ñuñoa, llegó de madrugada hasta el Liceo 9 de esa comuna para instalar una carga explosiva. Al día siguiente en ese lugar daría un discurso el ministro de Educación. Instalaron la bomba al interior del recinto y esperaron a unas cuadras la detonación, pero eso no ocurrió a la hora programada. Entonces, contraviniendo las normas de seguridad, pues ponía en riesgo su vida, Palma se ofreció para volver a entrar al liceo y averiguar lo que había ocurrido: un simple desperfecto técnico que reparó en el tiempo justo para alcanzar a escapar antes de la explosión. Tenía 16 años y usaba la chapa de Marcos.

-El Negro era intrépido, desde un comienzo fue así, arrojado. Tenía destreza física y era de los que siempre hacían más de lo que le pedían –dice Camilo.

Camilo, que es dueño de una cadena de restaurantes, recuerda la fecha exacta en que Palma ingresó a las Unidades de Combate de las Juventudes Comunistas: 6 de enero de 1985. Ese día fue el funeral de Matilde Urrutia y a Palma le correspondió marchar con Camilo delante del carro fúnebre. Ambos blandían dos banderas, una chilena y otra del Partido Comunista, y debían estar atentos a las provocaciones de la fuerza pública.
Marcos, Camilo y Luciano formaban parte de la misma unidad y eran inseparables. Tan inseparables que la primera y única vez que Palma cayó detenido en dictadura andaba junto a sus dos amigos. Era la víspera del terremoto de 1985 y fueron sorprendidos consumiendo alcohol en la vía pública. Participaban del movimiento de estudiantes secundarios y eran habituales a protestas y tomas de liceos en las que combatían con lo que tenían más a mano: piedras, barricadas, bombas molotov. También eran habituales a fiestas, conciertos y guitarreos, no así a quejumbrosas peñas folclóricas en las que abundaban las canciones soñolientas y los discursos solemnes y martirizantes.
En esas y otras cosas los tres se distinguían del militante promedio de la izquierda chilena de la época.

Familia Palma Salamanca
Palma viene de una familia de filiación comunista. Sus padres fueron activos militantes durante la Unidad Popular y siguieron siéndolo en dictadura. Ella más que él. Mirna y Ricardo eran profesores de Educación Física, aunque él siguió la carrera de policía en Investigaciones al tiempo que dirigía el ballet folclórico Pucará. Tras el golpe de Estado la casa de la familia Palma Salamanca fue allanada por militares y ambos perdieron sus trabajos y pasaron por serias dificultades para mantener a sus tres hijos.
Seis y cinco años mayores que el Negro, Marcela y Andrea destacaron como dirigentes universitarias desde fines de los setenta. Una estudiaba Filosofía en la Universidad Católica y la otra Pedagogía en la Chile. Las dos serían detenidas y torturadas en distintas épocas por la Central Nacional de Informaciones, CNI. Una en 1982 y la otra cuatro años después.

-No es algo de lo que se hablara en la familia, tampoco algo que hayamos alcanzado a hablar con el Negro, pero claramente fueron situaciones que le causaron mucho dolor –dice Marcela Palma, recordando que al momento en que fue detenida por la CNI su hermano tenía 13 años:

-Yo recuerdo haber regresado a casa tras ser liberada y ver al Ricardo mirándome con una cara de pena, como diciendo Pucha, qué te hicieron, por qué yo no estaba ahí para defenderte. Creo que a partir de esas situaciones absorbió mucha impotencia y vio amenazada su familia, que era el lugar seguro para él.

Sus hermanas fueron un factor decisivo en el camino que tomó. Tanto para impulsarlo como para frenarlo. A mediados de la década ya estaba preparado para ingresar a las filas del FPMR. Pero como para entonces ellas seguían teniendo fuertes vínculos con las Juventudes Comunistas y eran figuras públicas en política, su amigo Luciano dice que Ricardo -muy a su pesar- se vio obligado a retrasar su ingreso formal al FPMR.
Condiciones tenía. También ganas, vocación. Su hermana Marcela cuenta que de niño, cuando le preguntaban qué quería ser cuando grande, él decía militar.

Sex Appeal Guerrillero
Luciano recuerda el primer curso de instrucción militar en el que participó con Ricardo Palma. Un viejo militante al que llamaban Don Chuma por su parecido físico con el personaje de Condorito, los condujo hasta una parcela de Curacaví. Junto a otros estudiantes secundarios aprendieron aspectos básicos en el manejo de armas y explosivos. Muy básicos, porque únicamente contaban con una pistola de palo y otra verdadera que no era más que una reliquia. Pero lo importante de ese curso fue que Don Chuma reparó en los jóvenes con mayores condiciones para ingresar al FPMR. No podía elegir a Marcos pero sí a Luciano, que desde entonces pasó a un "nivel superior de lucha" en el que habitualmente contó con la ayuda y complicidad de su amigo y vecino.

-Vivíamos muy cerca, a tres cuadras, y mis hermanos eran amigos de sus hermanas. Entonces no teníamos secretos con el Negro. Una vez, en el pasaje de su casa, me ayudó a blindar una camioneta que luego usamos con mi grupo en una acción de hostigamiento contra un cuartel de la CNI en Ñuñoa. Él todavía no participaba de esas cosas, no podía, pero tenía muchas ganas y condiciones –dice Luciano.

En paralelo a las actividades subversivas con los amigos del barrio, Palma participaba en la célula de las Juventudes Comunistas del Colegio Latinoamericano. Según recuerda uno de sus antiguos compañeros de curso, ahí no destacaba precisamente por su oratoria y capacidad de análisis político:

-El Negro más bien era tímido, callado, y no se tomaba muy en serio esas reuniones. No le interesaban. Él era un tipo de acción, de los que iban al choque. Destacaba por eso y por el tremendo éxito que tenía con las mujeres. Esa es la verdad. En el colegio había muchas minas que andaban locas por el Negro Palma.

Al igual que su familia, el Colegio Latinoamericano resultó decisivo en el derrotero que tomó a partir de la segunda mitad de los ochenta. Más aún considerando que en ese colegio asistió al secuestro de dos de los tres profesionales comunistas que resultarán degollados en marzo de 1985. Ese hecho lo marcó profundamente. Pero más lo marcó lo ocurrido en noviembre de ese mismo año, cuando su amigo Luciano cayó en manos de la CNI.
Quienes pudieron ver a Luciano en los días posteriores a su detención lo recuerdan en un estado calamitoso. Apenas podía hablar y mantenerse en pie. Luciano, que hoy vende computadores con su verdadero nombre, Claudio Salinas Fernández, sabe que su tránsito por la tortura provocó un enorme dolor en el Negro Palma. Por terceros supo que su amigo lloró y salió a disparar balazos al aire. Y hoy supone que ese dolor, que no tardó en transformarse en cólera, apuró su ingreso definitivo al FPMR.

Ligas Mayores
Ricardo Palma se tomó muy en serio su carrera subversiva. Más en serio que su carrera de fotógrafo, que siguió en el Instituto Arcos tras salir del colegio en 1986. Ese año, que para el Partido Comunista sería el decisivo para la caída de la dictadura, participó en las primeras acciones armadas. Tenía condiciones y el perfil apropiado para hacer carrera y ser enviado a un curso de preparación militar en Cuba. Estuvo muy cerca de eso, pero un inconveniente de última hora, que algunos adjudican a una falta a la disciplina, lo dejó en Chile. El hecho afectó seriamente su ánimo y retrasó su ascenso en la organización.
Tampoco eran buenos tiempos. El año decisivo terminó con duros golpes políticos y policiales al FPMR que derivaron en su división del Partido Comunista. Él se quedó en la fracción Autónoma, que intensificará la lucha armada desde fines de 1988.
Es en esta etapa donde la figura del Palma Salamanca comienza a tomar relevancia. En octubre de ese año participa de una de las cuatro acciones armadas con que el FPMR-A da la partida a la Guerra Patriótica Nacional, que supone un enfrentamiento frontal y permanente con el Estado. Un año después es uno de los designados para ejecutar a Roberto Fuentes Morrison, el primero de una lista de represores que la organización condena a muerte.
En opinión de Víctor, uno de sus compañeros de colegio, la decisión de Palma de volcarse de lleno a la actividad subversiva está impulsada en parte por una necesidad de destacar entre sus pares. Por no quedarse atrás. Varios de sus amigos estudian carreras universitarias y él, que tiene un título de fotógrafo que ejercita poco y nada, apuesta por distinguirse en su área.

-Él viene de un entorno intelectualoso, marcado por el debate político, donde no tiene mucho que decir. Es callado y tímido. No tiene pasta de líder. Entonces, mi sensación es que para subsanar eso se mete de lleno en el Frente y apuesta a posicionarse en ese lugar –opina Víctor.

Lara, una de sus amigas más cercanas, rebate ese juicio. Dice que su amigo cree sinceramente que el FPMR es el mejor camino para provocar un cambio político y social y se la juega por ello. Dice que era la opción de muchos en esos días.

La Doble Vida
Cuando se formaba parte de un grupo subversivo como el FPMR, la vida ya no era más la que era antes. Además de relacionarse a diario con el miedo y la muerte, había que abandonar familia y amigos y pasar a la clandestinidad. Esa regla elemental de supervivencia para cualquier organización subversiva jamás fue atendida por Ricardo Palma.
Marcela Palma dice que su hermano tenía un vínculo muy estrecho con su familia, especialmente con su madre y sus hermanas. Era el lugar donde se sentía seguro y acogido. También donde encontraba complicidad. En ese entendido su vida en el FPMR era prestada, dice ella:

-Él nunca quiso, nunca pudo desvincularse de su familia. En momentos críticos siempre recurría a nosotros.

Algo similar ocurría con sus amigos. Los más cercanos, especialmente los que mantuvo del Latinoamericano, intuían sus pasos. Sabían que andaba en cosas raras pero jamás le preguntaban. Había una complicidad mutua que partía por la amistad antes que por la política. Por eso le prestaban apoyo, lo amparaban, le seguían el juego. En una ocasión, cuando anunció que partía de viaje a París a visitar a una tía, le celebraron una fiesta de despedida y al día siguiente lo fueron a dejar al terminal de buses porque, según dijo, su vuelo partía desde Buenos Aires. Le creyeron la primera vez. Quizás la segunda. Pero cuando esas historias cayeron en contradicciones, o se estrellaron con el sentido común, las aceptaron sin más como cuentos del Negro.
El Negro era querido entre sus amigos. Aún lo es. Había nacido bajo el signo Cáncer y respondía a esas características: afectivo, sensible, llorón, introvertido, hogareño. Los Cáncer buscan protección, seguridad, algo que difícilmente encontraba en el FPMR. Por eso, como dice su amiga Lara, "aunque el Frente también era su vida, siempre volvía a nosotros porque necesitaba de esos afectos".
Necesitaba de esos afectos pero también de la complicidad. A veces, para ufanarse de un revólver. Para que lo sacaran de un apuro. Para sugerir lo que haría. Eso último fue lo que ocurrió en mayo de 1990, cuando le pidió a una amiga que lo acompañara a comprar unos zapatos colegiales a una tienda Bata.
El solía usar zapatillas, rara vez zapatos. Pero al día siguiente, cuando dos jóvenes disfrazados de escolares acertaron 18 tiros al cuerpo del coronel de Carabineros Luis Fontaine Manríquez, responsable de la muerte por degüello de tres profesionales comunistas, dos de los cuales estaban vinculados al colegio Latinoamericano, ella entendió sin necesidad de preguntar.

Cambio de Planes
Aunque no estaba de acuerdo, Ricardo Palma aceptó participar del atentado a Jaime Guzmán con una condicionante. No dispararía. Su papel sería únicamente de contención, de modo de cubrirle las espaldas a Emilio. Este dispararía mientras el senador bajaba las escaleras del Campus Oriente tras terminar sus clases de Derecho Constitucional. El relato que Palma dio al subcomisario Barraza es explícito al respecto:

-Emilio me dijo que eso estaba acordado y que se iba a hacer así. Bueno, le dije, pero yo no quiero tener una participación directa en eso. No, me dijo, si yo soy el encargado. Tú me cubrís las espaldas. Ese era mi papel.

Si la intención era atenuar su responsabilidad ante la justicia, Palma no hubiera dicho a continuación que igualmente, aunque no pensaba disparar, terminó haciéndolo ante un cambio de planes de última hora. Ese 1 de abril de 1991, sospechando de la presencia de ambos jóvenes en las escaleras, Guzmán dio media vuelta y llegó a su auto por otro camino. Fue entonces que los dos pistoleros corrieron a la salida y en una luz roja, frente al Campus Oriente, se encontraron de frente con el objetivo a bordo del auto. Ante el riesgo de que escapara, en una decisión instintiva, Palma descargó su arma contra el senador. Lo propio hizo Emilio.
Al huir no se fue a una casa de seguridad como dictaba la norma. En Plaza Ñuñoa, a pocas cuadras del Campus Oriente, se separó de Emilio y visitó a uno de sus amigos del colegio que no tenía ningún vínculo con el FPMR. Su amigo ya estaba alertado de que llegaría a esas horas. Pero en ningún caso de lo que haría. Lo supo unos minutos después de que lo vio entrar, jadeante y tembloroso, cuando la noticia comenzó a ser difundida por los medios.

-Venía pálido, muy nervioso, pero no me comentó ninguna cosa ni yo le pregunté lo que era evidente. Se cambió de ropa, vimos juntos las noticias y al rato se fue –dice su amigo.

Al atardecer llegó a casa de su padre, donde estaba viviendo en esa época. Allá se lo encontró su hermana mayor.
Recuerda Marcela que Ricardo estaba "plano, neutro, sin manifestar ninguna emoción". La televisión estaba encendida y los noticieros no hablaban de otra cosa que del asesinato del senador. Ricardo miraba la televisión y se frotaba las manos entre las piernas. Ese gesto, que se manifestó desde pequeño en él, significaba que estaba nervioso. Lo estaba pero no decía nada. Nadie hablaba en esa casa. Ricardo escuchó las noticias y al rato se paró y fue a encerrarse a su pieza.
Entonces Marcela partió detrás, lo abrazó y lloraron juntos, sin despegarse, por un buen rato.
[*Con la colaboración del estudiante en práctica Gabriel Álvarez López.]
29 de marzo de 2011
28 de marzo de 2011
©ciper chile

cidh trata violencia contra niños mapuche


Abusos a niños mapuches abre audiencias públicas de la CIDH.
Chile. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) inicia este viernes las audiencias públicas de su 141 periodo de sesiones con dos importantes casos sobre magistrados destituidos en Honduras y la violencia contra los niños mapuches en Chile.
Organizaciones en defensa de la juventud chilena han llevado hasta la Comisión la situación de violencia hacia niños y jóvenes mapuches pertenecientes a comunidades movilizadas por la recuperación de sus tierras que, a su juicio, ejercen instituciones del Estado chileno.
Encañonamiento con armas de fuego, amenazas de muerte, allanamientos a sus establecimientos educacionales e incluso detenciones arbitrarias son algunas de las denuncias que presenta el informe sobre Violencia Institucional Contra la Niñez Mapuche en Chile.
El estudio fue elaborado por la Fundación Apoyo a la Niñez Desprotegida (ANIDE) en alianza con la Red de ONGs de Infancia y Juventud de Chile (ROIJ Chile) y otras entidades humanitarias internacionales.
En esta misma jornada, la CIDH escuchará la denuncia sobre los magistrados destituidos por oponerse al golpe de Estado en Honduras contra Manuel Zelaya, en 2009.
El organismo independiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) escuchará también las denuncias sobre violación de derechos humanos en Haití, Nicaragua así como un caso que analiza la situación de los pueblos en aislamiento voluntario en la Región Amazónica y el Gran Chaco.
La CIDH celebra desde el pasado 21 de marzo y hasta el 1 de abril su 141 periodo de sesiones, de las cuales son públicas las de hoy y el próximo lunes y martes.
26 de marzo de 2011
25 de marzo de 2011
©la nación

chacal contreras podría ser indultado


Cath Collins, coordinadora del Observatorio de DDHH de la Universidad Diego Portales, afirma que ex director de la DINA cumple con los requisitos para ser indultado, tal como lo estaría estudiando el gobierno. Álvaro Corbalán también calificaría por "razones humanitarias".
[Claudio Leiva Cortés] Santiago, Chile. El Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP) afirmó este miércoles que el general (R) Manuel Contreras, ex director de la DINA, cumpliría con los requisitos para un indulto por razones humanitarias, tal como lo está estudiando el gobierno. En todo caso, el Presidente Sebastián Piñera afirmó que jamás lo indultaría.
Cath Collins, profesora asociada de la Escuela de Ciencia Política de la UDP y coordinadora del Observatorio, indicó que "nuevamente ha surgido en Chile una discusión acerca de un posible indulto para algunos de los 71 ex militares y agentes de la dictadura, actualmente condenados y presos por violaciones a los derechos humanos".
"Esta vez, la propuesta vendría como parte de un proyecto más amplio, supuestamente apuntando a reducir el hacinamiento carcelario y motivado por razones humanitarias", añadió la académica.
"No obstante, se estima que el caso particular de presos por crímenes de DDHH estaría motivado además por presiones desde sectores de la derecha y militares en retiro hacia el gobierno de Sebastián Piñera, por cumplir lo que insisten fueron promesas privadas de campaña", agregó.
Según la profesora Cath Collins, estas promesas consistieron en "intervenir a favor de ex militares condenados desde 2000 en razón del progresivo debilitamiento del margen de aplicación de la Ley de Autoamnistía de 1978".
"La propuesta amplia en la que se enmarcarían las posibles excarcelaciones de algunos reos responsables por crímenes de lesa humanidad está aún por conocerse en detalle. No obstante, se han mencionado dos posibles condiciones y un limitante que se estarían considerando para definir el proyecto relevante", explicó la académica.
Dijo que las condiciones para que un reo condenado por violaciones a los DDHH sea considerado en el indulto son una edad avanzada, estos es mayor de 80 años, y el padecimiento de una enfermedad grave. La limitante, añadió, serían las condenas a cadena perpetua.
De acuerdo a los antecedentes del Observatorio de Derechos Humanos de la UDP, por lo menos cuatro agentes cumplirían con la condición de edad al momento de salir el indulto, y también cuatro  lo harían con la de enfermedad crónica grave.
"En las dos se encuentra Manuel Contreras Sepúlveda, otrora director de la DINA, con 239 años de condenas carcelarias  por múltiples secuestros, homicidios y torturas", aseguró la académica de la UDP.
En cuanto a la limitante por cadena perpetua para el beneficio, la profesora Cath Collins recordó que ninguno de los ex militares presos está condenado a pena superior a los 17 años de cárcel.
Además de Manuel Contreras, si el indulto sale con esas especificaciones, también podría ser beneficiados Álvaro Corbalán Castilla. El detalle de los supuestos favorecidos, entregado por el Observatorio de DDHH de la UDP, es el siguiente:

A) Agentes mayores de 80 años
Agente: Risiere del Prado Altez España
Fecha Nacimiento: 23/02/1928
Años de edad: 83
Enfermedades graves conocidas: Sí

Sergio Arellano Stark
10/06/1921
89


Juan Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda
04/05/1929
81


Odlanier Rafael Mena Salinas
1926
85
No

B) Agentes con enfermedades graves conocidas
Nombre: Risiere Altez España
Edad: 83 años
Centro de reclusión: Punta Peuco
Enfermedad: Enfermedad crónica

Guillermo Arturo Cofré Silva
Menor de 80 años
Punta Peuco/ Hospital  de Carabineros
Cáncer

Juan Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda
81 años
Cordillera
Cáncer

Álvaro Julio Corbalán Castilla
59 años
Punta Peuco
Cáncer

C) Agentes con sentencias confirmadas de cadena perpetua
NINGUNO

Fuente: Observatorio de DDHH de la Universidad Diego Portales.
26 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©la nación

cchdh impugna condena contra mapuches


Recibieron sentencias entre 20 y 25 años cada uno. Comisión Chilena de Derechos Humanos rechaza condena de 4 comuneros mapuche.
Chile. El grupo de abogados y familiares de los mapuche denuncian que se trata de una"violación de los conceptos fundamentales del debido proceso en un Estado democrático"
La Comisión Chilena de Derechos Humanos (Cchdh) rechazó las penas de cárcel impuestas contra los cuatro comuneros mapuche juzgados en el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete (635 kilómetros al sur de Santiago), por los delitos "de robo con intimidación y homicidio frustrado y lesiones".
La lectura del fallo del Tribunal se efectuó este martes: "Héctor Llaitul, sindicado como líder de la Coordinadora Arauco Malleco, fue condenado a 25 años de cárcel, mientras que Ramón Llanquileo, José Huenuche y Jonathan Huillical recibieron sentencias de 20 años cada uno, quienes fueron acusados de haber atentado contra un fiscal chileno en el año 2008".
La Coordinadora Arauco Malleco es una organización social que lucha por la reivindicación de los derechos territoriales y políticos de los indígenas.
El presidente de la Cchdh, Gonzalo Taborga, denunció que más allá de las acusaciones que pesan sobre los indígenas, la condena se dicta para silenciar a "los mejores representantes políticos del pueblo mapuche en su demanda histórica por la devolución de sus tierras".
Igualmente, el grupo de abogados y familiares de los mapuche denuncian que se trata de una"violación de los conceptos fundamentales del debido proceso en un Estado democrático", que "terminará dejando a Chile en una muy mala condición ante la comunidad internacional de los derechos humanos".
Por su parte, Elías Paillán, periodista del Observatorio Ciudadano, calificó el juicio como "emblemático y sin precedentes", porque durante tres meses la parte acusadora ha presentado pruebas insuficientes, y porque se aplicó la ley Antiterrorista, en circunstancias cuando no existían argumentos fuertes para ser aplicada.
Paillán recordó también que "las condenas se basan en testimonios de testigos secretos y protegidos, testigos de oído que entraron en evidentes contradicciones y falsedades", y que, incluso, denunciaron torturas por parte de las autoridades.
Los familiares de los mapuche consideran dichas pruebas como inaceptables y han dejado saber que solicitarán ante un tribunal superior la nulidad de este juicio.
En tanto, Taborga denunció que, aunque el Tribunal dice que ninguno fue condenado por terrorismo, contra ellos "se aplicó una ley Antiterrorista, cuya propia naturaleza es antidemocrática, en el sentido que se gestó bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), precisamente para castigar a todos los disidentes del sistema".
El abogado exigió al Tribunal de Cañete respetar los convenios internacionales suscritos por Chile, en los que se determinan una serie de instrumentos jurídicos y de concepciones de reconocimiento de la cultura y la sociedad étnica que caracteriza a la nación suramericana.
"Vamos a ver si los sentenciadores recuerdan aplicar el Convenio 169, que establece que las condenas tienen que ser proporcionadas a la forma cultural de percibir los fallos, entendiendo que ellos son otro pueblo dentro de la nación chilena", afirmó.
La defensa de los comuneros expresó que la condena "sólo busca callar la lucha de los mapuche por sus derechos y en particular por la histórica reivindicación de sus tierras". Los abogados informaron que este mismo martes recurrirán a la Corte Suprema para presentar un recurso de nulidad del proceso.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©telesur
©correo del orinoco

mapuches acudirán a cortes internacionales


Comuneros mapuches advierten que recurrirán a tribunales internacionales. La vocera de los manifestantes, Natividad Llanquileo, señaló que espera que la Corte Suprema "no cometa el mismo error" del Tribunal de juicio Oral.
[Álvaro Guerrero] Chile. Los 15 comuneros mapuche que se tomaron la Iglesia de Cañete, manifestaron que a pesar del frío que pasaron, durante la noche de ayer seguirán con las movilizaciones que rechazan las condenas que recibieron los autores del atentado contra el fiscal Mario Elgueta.
Según palabras de Natividad Llanquileo, ellos contactaron con el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, para mostrarles el descontento por la forma en que se llevó el juicio. "Nos dijo que era un trámite de tribunales, que debíamos esperar la presentación de la nulidad del juicio", dijo.
Respecto al ataque ocurrido durante la madrugada en un fundo del sector rural de Tricauco, en Ercilla, en la Región de la Araucanía, comentó que ella puede responder de los pasos que hace su gente alrededor. "Verán de la forma que se van a manifestar o se quedan en silencio de lo que pasó ayer", agregó.
Llanquileo espera que la justicia revoque el fallo, sino se verían obligados a recurrir a otras instancias. "Esperamos que la Corte Suprema no cometa el mismo error que el Tribunal de juicio Oral, sería muy complejo, pues tendríamos que ir a tribunales internacionales y eso significaría, como ha pasado en casos anteriores, que Chile nuevamente sería condenado por violaciones a los derechos humanos a los pueblos indígenas.
Por otra parte, dijo que están analizando el tema de finalizar la toma de la parroquia, por lo que tendrían una respuesta durante la tarde de hoy.
[Foto viene de Red Latina Sin Fronteras.]
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
©la tercera

terrorismo jurídico


Arrate califica de "terrorismo jurídico" fallo contra Héctor Llaitul. Para el ex presidenciable del PC, es clave que la Concertación se manifieste contra la condena a Héctor Llaitul y otros 3 comuneros.
[Rodolfo Gasset] Chile. Su repudio al fallo contra Héctor Llaitul y 3 comuneros mapuches por el atentado contra el fiscal Mario Elgueta, formuló el ex candidato presidencial, Jorge Arrate, junto a otros representantes del referente en formación ‘Nueva Fuerza de Izquierda’, como el diputado ex PS Sergio Aguiló.
"La sentencia dada a conocer es una aberración, y una forma de practicar algo que podríamos llamar terrorismo jurídico para atemorizar a los mapuches en la defensa de sus derechos. Esto ocurre también en el caso de los jóvenes detenidos desde agosto por Ley Antiterrorista por el caso bombas, así que tenemos que movilizarnos todos para echar al suelo esta sentencia", indicó Arrate,  en compañía de Kena Lorenzini, Esteban Silva, Moisés Scherman y Pedro Felipe Ramírez.
El ex ministro llamó a "la movilización social, en las redes, calles y plazas de Chile para denunciar este hecho, y he emplazado al gobierno a que claramente asuma su responsabilidad de que se aplique esta Ley Antiterrorista, porque este juicio se hizo sobre la base de los procedimientos de la Ley Antiterrorista, pero la sentencia se funda en un solo testigo que nadie sabe quién es, y la defensa no pudo objetar".
Añadió también que "la Concertación debe pronunciarse, (…)  porque este es un tema de importancia  nacional que no puede esquivarse como han estado haciendo en el último tiempo".
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
©la nación

decepción por aberrante condena


Decepción por condena de comuneros mapuches. Organizaciones indígenas, de derechos humanos, abogados y familiares de los sentenciados expresaron expresaron su disconformidad con el fallo que otorga 25 años de cárcel Héctor Llaitul.
Chile. Diversas reacciones de rechazo -tanto de familiares, abogados, así como de organizaciones de derechos humanos e indígenas- se produjeron tanto en Chile como en el extranjero ante las penas de 25 y 20 años de prisión que dictaminó ayer el Tribunal Oral de Cañete respecto de cuatro comuneros mapuches integrantes de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM).
El abogado defensor de Héctor LLaitul, Pablo Ortega, lamentó que los jueces no hayan dado a conocer las razones por las cuáles se les condenó a los imputados.
Del mismo modo, destacó la constante negación a las peticiones de la defensa por parte del tribunal. Ahora deberán esperar las notificaciones por correo electrónico, sin saber si llegarán efectivamente, "lo que trasunta en una nueva limitación del derecho a la defensa".
Ortega calificó este escenario de limitación al debido proceso de "muy grave", por lo que intentarán impugnar ante la Corte Suprema la resolución. Recalcando que en términos jurídicos, debe primar el derecho y no los prejuicios.
Por su parte el abogado defensor Adolfo Montiel, señaló que tenía esperanzas de que la pena no fuera tan alta, y ahora espera que la Corte Suprema revierta esta situación. Sobre todo por el delito contra el fiscal, en que -según el profesional- no se logró acreditar quienes participaron en esos hechos y todas las imputaciones se basaron en testigos protegidos.
En caso de anularse el juicio, advierte el profesional, se conocería solo los dos delitos por los que fueron condenados: robo con intimidación y homicidio frustrado contra el señor Elgueta.

Organizaciones Se Manifiestan
El Observatorio Ciudadano, manifestó también su preocupación por las penas a las que fueron condenados los comuneros, las que califica de "desproporcionadas y excesivas", considerando que ninguno de los delitos significó la pérdida de vidas humanas, calificando la decisión de la justicia como "de falta de imparcialidad".
Agregan en su declaración pública que lo anterior "contrasta con la impunidad en que han quedado delitos similares y más graves, como el homicidio cometido en contra de personas mapuche por agentes policiales del estado, que se han verificado en el marco de los conflictos por tierras en el sur del país".
En tanto, 20 organizaciones de Colombia, Francia, Suiza y Estados Unidos, rechazan la política chilena de criminalizar las reivindicaciones de los pueblos originarios, y en tres puntos manifiestan su inquietud frente a la manera en la que este proceso fue llevado con "ley antiterrorista", y que a solo dos días de cierre del juicio el gobierno haya pedido recalificar sin esta ley, cosa que no tuvo ningún efecto, los expertos internacionales no dejarán de subrayarlo, manifiestan.
Mientras que la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) manifiesta su preocupación por la seguridad, por la integridad personal y por la situación jurídica de los prisioneros mapuche ayer condenados, quienes al ser líderes de la CAM la OMCT teme que su condena pueda enmarcarse dentro de una persecución política.
Cabe destacar además el hecho que el juicio estuvo marcado por una serie de irregularidades, a lo largo del proceso y que aunque el gobierno aceptó retirar las acusaciones bajo la Ley Antiterrorista, lo hizo tardíamente.
[La foto viene de aquí.]
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
©la nación

condenado a 239 años


Ex director de la DINA tiene 28 condenas a firme en la Corte Suprema, más tres en segunda instancia y diez en primera. También está procesado en 56 causas y acusado en otras 13. UDP dio a conocer estudio sobre militares presos tras ofrecimiento de Barack Obama a colaborar con Chile en materia de derechos humanos.
[Claudio Leiva Cortés ] Santiago, Chile. El Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP) dio a conocer la cantidad exacta de años de cárcel a que está sentenciado el general (R) Juan Manuel Guillermo Contreras (81), por los crímenes que cometió durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Contreras, ex cabecilla de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), recibió un total de 239 años de presidio en fallos ratificados por la Corte Suprema. Está recluido en el penal Cordillera, ubicado al interior del Regimiento de Telecomunicaciones del Ejército, en Peñalolén.
La pena más grave en su contra, dictada por la Suprema el 8 de julio de 2010, consiste en 17 años de presidio mayor en su grado máximo como autor de los homicidios calificados del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert y otros 3 años por asociación ilícita. En esta causa, Contreras tenía la única condena a cadena perpetua en su contra, pero la Suprema la rebajó.
Las sentencias a firme del "Mamo" en la Suprema suman 28, pero también registra tres en segunda instancia y 10 en primera, que seguramente llegarán al máximo tribunal del país y aumentarán la cantidad de años de cárcel. Además, Contreras está procesado en 56 causas y acusado en otras 13.

Ofrecimiento de Obama
El número de años a que está sentenciado el ex director de la DINA era confuso, debido al alto número de causas en su contra y el desinterés por seguir los fallos, pero el tema se reactivó tras el anuncio de indulto del gobierno y el ofrecimiento del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de cooperar en materias de DDHH.
Precisamente en EEUU ocurrió uno de los peores crímenes digitado por Contreras: el atentado contra Orlando Letelier en Washington. El 21 de septiembre de 1976, el ex ministro de Salvador Allende fue asesinado con una bomba puesta en su vehículo. La explosión también mató a la ayudante estadounidense de Letelier, Ronni Moffit, y dejó herido a su esposo Michael Moffit.
Si bien el atentado lo perpetraron directamente los agentes de la DINA Michael Townley y Armando Fernández Larios, con la ayuda de colaboradores cubanos, la planificación del bombazo y la orden para cometerlo se le imputaron a Manuel Contreras y otros altos jefes del organismo represor chileno.
El informe del Observatorio de Derechos Humanos de la UDP consigna que Contreras ya cumplió su sentencia de 7 años de cárcel, dictada en mayo de 1995, como autor del homicidio calificado del ex canciller Orlando Letelier, pero este crimen siempre ha sido considerado una afrenta para Estados Unidos.
Contreras nació el 4 de mayo de 1929 y sufre de cáncer al colon, diabetes, hipertensión y trombosis. Pero a pesar de ser un reo con más de 80 años y graves enfermedades, el presidente Sebastián Piñera dijo que jamás lo indultaría por razones humanitarias.

El Coronel (R) Espinoza
En el penal Cordillera también se encuentra preso el ex subdirector de la DINA, coronel (R) Pedro Octavio Espinoza Bravo (78). Al igual que Contreras, este ex oficial ya cumplió su sentencia de seis años como autor del homicidio calificado del ex canciller Orlando Letelier.
Y también como su ex superior, la pena más grave contra Espinoza son 17 años de presidio mayor en su grado máximo como autor de los homicidios calificados del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert y otros 3 años por asociación ilícita.
Según el informe de la UDP, Espinoza suma un total de 58 años de presidio en siete condenas a firme de la Corte Suprema, pero también registra dos en segunda instancia y una en primera. Asimismo, está procesado en 45 causas y acusado en otras dos. Espinoza goza de buena salud.

Otros 6 Altos Ex Oficiales
En el penal Cordillera también cumplen sentencias dos de los más brutales violadores de los DDHH en Chile, el brigadier (R) Miguel Krassnoff Martchenko y el coronel (R) Marcelo Moren Brito. El informe de la UDP consigna el detalle de sus numerosas condenas, las que Nacion.cl dará a conocer este jueves.
A ellos se suman el general (R) Ramses Álvarez Sgolia, el coronel (R) Jorge Del Río, el coronel (R) Carlos López Tapia, y el general (R) Odlanier Mena Salinas. Éste último, hasta el momento, es el único mencionado para ser indultado por razones humanitarias.
Los familiares de los militares presos denunciaron a Nacion.cl que en el penal Cordillera, considerado "cinco estrellas", hay hacinamiento.
"Sabía usted que hay tres internos durmiendo en una cabaña? Ese recinto es muy pequeño, tiene seis cabañas nomás, pero se pueden hacer tres más. Desde el año pasado se está proponiendo esto, y el Ministerio de Justicia y el Gobierno dicen no. Prefieren que los diez vivan dentro de seis cabañas", afirmó Bernardita Huerta, vocera de los familiares.
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
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