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más control del extremismo musulmán


[Janny Groen y Annieke Kranenberg] Hay más versiones del islam y no todas son peligrosas. Clase política debería advertir las diferencias, propone policía secreta.
Ámsterdam, Holanda. El servicio secreto tiene una certeza: no hay una sola forma de extremismo musulmán. Quien no distingue los matices, arroja aceite al fuego en el debate sobre el extremismo musulmán.
En el debate público sobre el radicalismo musulmán se hace tabla rasa de las diferencias. Se trate de un imán que rehúsa darle la mano a la ministro Verdonk o de las confesiones en televisión del imán Abdul-Jabbar van der Ven de que le gustaría ver muerto al diputado Wilders o de la distribución de libros con el llamado a arrojar a los homosexuales desde altos edificios, todo se pone bajo el mismo rótulo del radicalismo.
El servicio secreto, con el informe ‘De la dawa a la guerra santa', espera modificar esa visión, pues no todas las formas de radicalismo son igualmente peligrosas para el estado y la sociedad. Hay muchas tendencias, movimientos y grupos que posiblemente tienen cosas en común -por ejemplo, un cierto tipo de interpretación religiosa y sentimientos anti-occidentales-, pero tienen diferentes concepciones sobre objetivos y medios de alcanzarlos.
Hay un montón de diferencias entre los radicales que apoyan un ‘islam puro' y propagan retirarse de las sociedades occidentales y, por ejemplo, el nacionalismo musulmán, que justamente exige un lugar propio de esas sociedades. Una estrategia de este último grupo puede ser islamizar los barrios pobres, instituyendo incluso un sistema jurídico musulmán basado en la ley islámica.
En Holanda, la policía secreta considera a la Liga Árabe como una expresión de nacionalismo musulmán. En este no es el islam como religión el asunto central, sino la ‘etnificación' del ser musulmán. Esos jóvenes sienten una gran empatía con la suerte de los musulmanes en todo el mundo.
Según los autores del informe el nacionalismo musulmán es "un fenómenos relativamente nuevo y a menudo desdeñado en Occidente". Hay que tomar en cuenta que este fenómeno crecerá en importancia.
‘De la dawa a la guerra santa' fue redactado como un "ejercicio intelectual" para tener una mejor visión del proceso de radicalización y desarrollar estrategias más dirigidas para combatir las diversas expresiones del extremismo musulmán. La policía secreta espera que el informe no sea interpretado como una toma de posición política, como ocurrió con el análisis anterior sobre la radicalización.
En la primavera la policía secreta señaló que un endurecimiento del debate puede conducir a que más jóvenes se sientan excluidos y se transformen en vulnerables a las actividades de reclutadores. El análisis fue interpretado como un llamado a los políticos a moderar el tono y toda la clase política atacó al servicio secreto. El análisis de esta primavera, constata el AIVD ahora, es más válido desde el asesinato de Theo van Gogh. El servicio secreto quiere decir: quién no ve los matices, arroja aceite al fuego.
El servicio busca los matices en una creciente diversificación de la problemática. Hay grupos que predican abierta y clandestinamente una guerra santa violenta. Hay grupos que amenazan el estado de derecho democrático y tratan sobre todo de crear conflictos entre diferentes grupos de la población. Finalmente hay tendencias que pregonan una ideología (dawa) musulmana radical abierta y clandestinamente.
Las versiones orientadas hacia la dawa del islam extremista (mezquitas polémicas a menudo asociadas a los imanes de Siria, Arabia Saudí y Egipto) no presentan un carácter inmediatamente violento. Sin embargo, la policía secreta las considera como riesgos para la seguridad.
Con ‘dawa', que también es propagada por imanes en internet y por clérigos, se entiende la re-islamización de las minorías musulmanas en Occidente. Los jóvenes, que tienen problemas de identidad, se sienten -debido a la violenta polémica en torno al islam- empujados hacia un rincón. Son considerados por los clérigos como ‘hermanos oprimidos' que deben ser liberados del yugo occidental. Se les presenta una imagen romántica de un islam ‘puro', se les incita a no integrarse y forman a la larga una sociedad paralela.
Ofrecer contrapeso a esas diversas formas de radicalismo no es simple. Sobre todo porque la mayoría de esos grupos y clérigos operan dentro del marco de la legislación holandesa. El islam ortodoxo no puede ser prohibido. El imán El Moumni, que opina que los homosexuales son inferiores a los cerdos, y el imán Ahmad Salam, que se negó a saludar con la mano a la ministro Verdonk, basan sus opiniones en textos religiosos.
El AIVD propone un amplio espectro de medidas. Las mezquitas radicales y clérigos deben ser vigilados más estrechamente por la policía, el ministerio de Justicia y la policía secreta. Sus declaraciones deben ser constantemente estudiadas desde el punto de vista jurídico. En el momento en que discriminen, siembren el odio o incitan a sus defensores, deben tomarse medidas legales contra ellos. Los imanes pueden ser expulsados del país, los subsidios cancelados y los flujos de dinero de origen dudoso, impedidos.
Los clérigos radicales pueden ser combatidos con la difusión de una ideología musulmana alternativa. Es importante según la policía secreta que no se trate solamente ni permanentemente de atacar al islam ortodoxo. La variante pacífica puede servir de parachoques contra los extremistas musulmanes más peligrosos.
Lo más difícil es perseguir el radicalismo en internet. Los jóvenes que evitan las mezquitas y se oponen a los ‘musulmanes subsidiados' buscan por sí mismos información en internet. Caen en la órbita de imanes dudosos, recogen al buen tuntún textos radicales y leen, durante participaciones en chatrooms, todo tipo de edictos. Así, por ejemplo, las mujeres musulmanas en algunos foros sólo pueden tratar temas religiosos serios y no pueden referirse a otros. Pues también en los chatrooms pueden las mujeres ser seducidas.

9 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh

3 comentarios

huda -

allah akbar
mohamad mi profeta
coran mi libro
islam mi religion
yo esclava de allah para la eternidad

Karlos -

No hay variante pacífica en el Islam , esa creencia es totalmente falsa , es falso , NO hay dos coranes ni hay libre interpretacion del Coran , es falso , necesita saber ésta informacion :

Durante un encuentro oficial sobre el diálogo islámico-cristiano el arzobispo Giuseppe Bernardini citó las declaraciones de un autorizado personaje musulmán, “Gracias a vuestras leyes democráticas os invadiremos, gracias a nuestras leyes religiosas os dominaremos; los petrodólares que entran en las cajas de Arabia Saudita y de otros Gobiernos islámicos son usados para construir mezquitas y centros culturales en países cristianos con inmigración islámica, incluida Roma”.

Karlos -

No hay extremismo en el Islam , no es extremismo el rezar 5 veces al dia obligatóriamente en la Mezquita , no es extremismo condenar a muerte por apostasía a un ex musulman ,no es extremismo no ser amigo de infieles y en ese caso apuñalarlo por la espalda , eso no es extremismo , no es extremismo reconocer que la mujer vele un grado menos que el hombre ,no lo es tampoco el violar mujeres cristianas , no es extremismo , eso y más es sólo la revelacion hecha por Allah al gran profeta Mohamed como reza el Coran.