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murió freya von moltke


Militó en la resistencia contra los nazis.
[Douglas Martin] "Me lo dijo explícitamente: ‘Llegará el momento en que tengamos que hacer algo’", contó Freya von Moltke. "‘Me gustaría participar, pero sólo si tú también estás en ello’, y yo le dije: ‘Sí, vale la pena’".
Así, con el consentimiento de una esposa, empezó un famoso desafío a Hitler. En la cúspide de las victorias nazis, el Conde Helmuth James von Moltke invitó a dos docenas de enemigos del nazismo, muchos de ellos aristócratas como él mismo, para imaginar una nueva y mejor Alemania de posguerra.
Para él, la participación de su esposa era esencial, según recuerda la conversación en ‘Courageous Hearts: Women and the Anti-Hitler Plot of 1944’, un libro de Dorothee von Meding de 1997.
Los disidentes se reunieron en la hacienda familiar del conde, Kreisau, que Bismarck le había dado a su legendario tataratío, el Mariscal de Campo Helmuth von Moltke el Viejo, por sus victorias en Austria y Francia.
Fue un arriesgado acto de resistencia. Casi la mitad de los disidentes fueron posteriormente ejecutados, algunos por conspirar activamente para asesinar a Hitler, otros por pensar lo impensable: habían propuesto argumentos lógicos, morales y religiosos para cuestionar la legitimidad del Tercer Reich. Su idealista planificación de un futuro sin nazis enfureció a un régimen que esperaba durar mil años.
La señora Moltke, que desdeñaba el título de condesa, fue la última participante activa sobreviviente del grupo. Murió por una infección viral el uno de enero en su casa en Norwich, Vermont, dijo su hijo Helmuth. Tenía 98 años.
En su libro ‘The Rise and Fall of the Third Reich’ (1960), William L. Shirer dice que el círculo de Kreisau había proporcionado "las ideas intelectuales, espirituales, éticas, filosóficas, y hasta cierto punto, políticas de la resistencia contra Hitler".
Inicialmente rechazaban la violencia, aunque sólo fuese para no convertir a Hitler en un mártir. Pero a medida que continuaba la carnicería, crecieron los llamados a su asesinato. En realidad, los militares conspiradores estaban avanzando. A las 20:40 del 20 de julio de 1944, una bomba que habían colocado en una maleta debajo de la mesa a la que estaba sentado Hitler en los cuarteles de Wolf’s Lair, explotó. Hitler sólo sufrió heridas leves.
Moltke dijo que creía que su marido habría respaldado el intento de asesinato -si no hubiese sido porque estaba en la cárcel por haber avisado a un amigo, el Dr. Otto Kiep, que estaba tramando un atentado violento contra Hitler, que el Dr. Kiep corría peligro inminente de detención. El Conde Moltke no volvió a ver la libertad. Fue colgado, muy probablemente con la cuerda de un piano, en enero de 1945 después de que agentes de la Gestapo asociaran el intento de asesinato en Wolf’s Lair con el círculo de Kreisau.
De hecho, hay convincentes evidencias de que el Conde Moltke estuvo en contacto con los conspiradores del 20 de julio. Andreas Hermes, uno de los pocos cabecillas que no fueron ejecutados, dijo al New York Times en julio de 1945 que él recordaba "vívidamente" la participación del Conde Moltke.
Las mujeres que se unieron a sus maridos en su oposición a Hitler se deslizaban por el mismo peligroso terreno que los hombres. La señora Moltke corría el riesgo de ser ejecutada simplemente por servir alimento y bebidas a los conspiradores. Su marido confiaba en sus primeras impresiones de la gente para tomar decisiones de vida o muerte. Ella proponía ideas, particularmente en temas legales, que era su área profesional.
En una perdurable contribución, reunió los documentos del círculo de Kreisau y cartas de su marido y los ocultó en las colmenas de la hacienda. Las publicó en 1990 como ‘Letters to Freya’. Los documentos han sido valiosos para que los estudiosos pudieran hacer el emocionante retrato de la heroica y casi ciertamente fútil resistencia, así como por sus descripciones de la vida diaria en el Tercer Reich. En sus últimos años, cuando el gobierno alemán y otros reconocieron sus contribuciones, Moltke expresó gratitud a nombre de otras viudas de la resistencia. "Todas éramos esposas de nuestros maridos", dijo.
El hijo de Moltke dijo en una entrevista que la única esposa sobreviviente de un miembro del círculo de Kreisa es Clarita von Trott, cuyo marido, Adam, jugó un papel de central importancia en la conspiración del 20 de julio y fue ejecutado en 1944.

Freya Deichmann, hija de un banquero, nació en Colonia el 29 de marzo de 1911. Asistió a idealistas campos de trabajo que congregaba a personas de todas las clases para compartir ideas y sueños. Conoció al Conde Moltke a los dieciocho, de vacaciones en la zona de los lagos en Austria.
Se casaron dos años después, en 1931. Él estudiaba en Alemania y Gran Bretaña para trabajar como abogado internacional. En 1939 fue reclutado para trabajar en la inteligencia militar. Su jefe, el almirante Wilhelm Canaris, un enemigo encubierto de Hitler, lo estimuló para que usara sus conocimientos jurídicos y políticos para salvar a judíos y refrenar las atrocidades alemanas. En viajes al extranjero se había reunido con agentes de los Aliados para discutir un posible golpe.
Moltke quedó impresionada la primera vez que vio a Hitler en 1931 o 1932. Había visto a un hombre en un oscuro teatro, le dice la señor von Meding en ‘Courageous Hearts’. "Pensé, qué ojos terroríficos", dijo.
Cuando se encendieron las luces reconoció quién era.
Moltke obtuvo su doctorado en leyes en la Universidad Humboldt en Berlín en 1935. Se encargó de la administración de Kreisau, luego en el este de Alemania y ahora parte de Polonia. El círculo de Kreisau empezó informalmente entre amigos y luego devino más serio cuando los miembros empezaron a reunirse en pequeños grupos en Berlín para discutir temas específicos, como una nueva constitución. Las reuniones más grandes en Kreisau ocurrieron en la primavera y otoño de 1942 y en la primavera de 1943.
El círculo y la familia Moltke se beneficiaban del inmenso prestigio del ancestro militar del Conde Moltke. Otra protección eran las fervientes opiniones a favor de los nazis del administrador de la hacienda; su estatura local ayudó a contener la denuncia pública de una familia que se negaba a decir "Heil Hitler".
Las cartas de Moltke al Conde Moltke en la cárcel versaban sobre asuntos agrícolas, como si mantener o no a un par de patos. Le dijo a su marido que el agente de la Gestapo que leía todas sus cartas le había hablado amablemente en una visita.
"Realmente no son tan malos", aventuró.
"Excepto cuando te sacan las uñas", respondió el Conde Moltke (aunque él no fue torturado de ese modo, dijo).
Después de la guerra, la señora Moltke se marchó a Sudáfrica para hacer trabajo social, pero terminó odiando el sistema oficial del país que imponía la segregación racial y finalmente volvió a Alemania.
Se mudó a Vermont en 1960 para unirse al filósofo Eugen Rosenstock-Huessy, cuya esposa había muerto. Se habían conocido en el movimiento de los campos de trabajo y, después de reunirse, siguieron siendo pareja hasta su muerte en 1973.
En 1998 ayudó a convertir Kreisau -Krzyzowa en polaco- en un centro para fomentar la comprensión entre Alemania y Polonia. En 2004 se inició una fundación con su nombre para sostenerlo.
Además de su hijo Helmuth, la sobreviven seis nietos y diez biznietos. Otro hijo, Konrad, murió en 2005.
Las cartas que Moltke ocultó en las colmenas siguen siendo conmovedoras. En la última que escribiera antes de su ejecución, el Conde Moltke dijo que "sería feliz si pudiera acompañar" a su esposa "un poco más en esta tierra".
"Pero entonces necesitaría una nueva tarea de Dios", continuó. "La tarea para la cual me dio Dios vida".

1 de febrero de 2010
9 de enero de 2010
©new york times
©traducción mQh
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1 comentario

alexander heidinger -

Es una pena que muchos en nuestra sociedad actual gobalizada y el resto del mundo no conozca aun lo que significo el circulo de Kreisau, y sobretodo la valentia y el coraje del Conde Helmuth James Graf von Moltke un excelente cristiano, creyente y sobre todo un gran patriota que no dudo en sacrificarse al enfrentarse a la tirania del führer en momentos de locas apoteosicas de victorias de aquella Dictadura que tenia ciega y engañada a nuetra sociedad germanica antes de la posterior destrucion y desolacion de millones de familias Alemanas, no olvidemos a toda la honorable familia Von Molke sobre todo, a nosostros, pocos emigrantes aun, quienes conocimos personalmente a Ehemänner Von Molke un ejemplo verdadero de matrimonio coraje contra la intolerancia y el racismo diabolico del Hitler, dezcansa en paz, ya estaras en presencia del Principe de los Pastores, con tu amado esposo cantando junto en la eternidad, la cancion “Ein feste Burg ist unser Gott”, real mente viviste una muy buena vida, descaza en Paz meine Schwester