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reivindicación de la memoria


Permiten el ingreso a familiares con fotos de desaparecidos. El Tribunal Oral Federal Nº 2 aceptó el ingreso de familiares con fotos a la sala de audiencias donde se desarrolla el juicio a Díaz Bessone y otros represores. "Tener las fotos allí es tener la presencia de nuestros familiares", argumentó uno de los querellantes.
[Sonia Tessa y José Maggi] Argentina. "La única batalla que se pierde es la que se abandona". Con esta frase reflexionaba ayer Héctor "Chinche" Medina, en la puerta de los tribunales federales de Rosario, después de conocer la resolución del Tribunal Oral Federal Nº 2 aceptando el ingreso a la sala de audiencias de fotos con los rostros de los desaparecidos en la causa Díaz Bessone. La respuesta llegó por la tarde luego que la sesión de la mañana se interrumpiera por el ingreso de varios familiares con fotografías de víctimas del terrorismo de estado, lo que motivó un planteo del fiscal Gonzalo Stara y de la querellante Gabriela Durruty. La presidenta Beatriz Barabani de Caballero y el camarista Otmar Paulucci votaron favorablemente, "siempre que se actúe con respeto y sin provocaciones" mientras Jorge Venegas Echagüe votó en disidencia, quien adujo que la fiscalía no tenía "autoridad ni legitimación" para pedir que se revea una acordada que estaba firme desde el juicio a Guerrieri-Amelong.
Todo comenzó poco después de las 11, cuando Medina y otros integrantes del Espacio Juicio y Castigo comenzaron a levantar las fotos de los desaparecidos en la sala donde se realiza el juicio oral y público. Después de unos minutos de consultas con los otros dos miembros del Tribunal Federal Oral número 2, Barabani de Caballero decidió realizar un receso de 10 minutos y les pidió a los presentes que recordaran que estaba prohibido portar las fotos de las víctimas del terrorismo de Estado.
"Hacemos un receso de 10 minutos y cuando entren a la sala nuevamente, no podrán exhibir las fotos que están exhibiendo. Caso contrario no podrán volver a ingresar", dijo la jueza. Al volver, sobre el filo del mediodía, el público volvió a levantar las fotos, y el fiscal Gonzalo Stara pidió una reposición de la decisión del Tribunal, apoyado por la abogada Durruty, una de las querellantes.
El recurso de reposición de Stara ante el pleno del tribunal solicitaba que "se autorice al público a ingresar munidos de las fotografías, dado que dicha acción no se contrapone con las normas de decoro establecidas por la norma de rito para el desarrollo de la audiencia". El fiscal adujo además que "una decisión en contrario se contrapondría con las normas de la ONU para el tratamiento de las victimas de delitos de lesa humanidad, siendo secundado en el planteo por las querellas". El Tribunal decidió suspender la audiencia hasta las 16, para elaborar la respuesta al pedido.
Al salir de la sala, con las fotos de sus familiares desaparecidos en las manos, los integrantes del Espacio Juicio y Castigo subrayaron su reclamo de tener presentes a las víctimas dentro de la sala de audiencias. Héctor llevaba una remera de su hermano, Oscar, mientras Lea, otra de las hermanas, llevaba la foto. Otra de las hermanas, Yoli, llevaba con orgullo el pañuelo blanco de su madre, Elisa, una histórica madre de Plaza 25 de mayo que falleció en mayo de 2009. "Soy testigo, soy familiar y tengo a mi hermano desaparecido. Tener las fotos allí es tener la presencia de nuestros familiares", argumentó Héctor.
También Norma Ríos y Florencia Del Negro, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, participaron de la movida para ingresar las fotos al Tribunal. "Es una reivindicación de la memoria", dijo Ríos. También Elida Luna, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, aportó sus razones: "Nosotros no podemos entrar con la foto de nuestros familiares que no están, y a Díaz Bessone, el máximo responsable de la represión en la zona, lo dejan participar de las audiencias desde una sala contigua". El resto de los imputados, José Rubén Lofiego, Mario Alfredo Marcote, Ramón Rito Vergara, José Carlos Scortechini y el civil Ricardo Chomicki, estaban sentados escuchando la lectura de la secretaria, Silvina Andalaf.
No todos los integrantes del Espacio Juicio y Castigo coincidieron con la decisión de ingresar a la sala de audiencias con fotos. Algunos testigos y querellantes de la causa consideraron que la estrategia era errónea. "Esto ya se hizo el año pasado. En ningún juicio oral del país se permite ingresar con las fotos de los compañeros. Incluso, aquí se permite que las Madres estén con sus pañuelos blancos, algo que no ocurre en otros lugares. No queremos que esto perjudique el desarrollo de un proceso que llevó tantos años de lucha", dijo un querellante que estaba en la puerta cuando ocurrió la movida.
Desde Familiares, Luna retrucó que esta vez, el Tribunal al menos accedió a analizar la posibilidad de permitir las fotos, un símbolo que quieren mantener a la vista de los represores. Por eso cobró sentido la frase de Medina que encabeza esta nota, en referencia a que nunca hay que bajar los brazos en estos reclamos.
Por su parte el equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) y de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas expresaron que "éste es un paso más para lograr la presencia de los compañeros desaparecidos, que de esta manera estarán más presentes en la audiencia". Tras la decisión del Tribunal, las audiencias continuarán hoy a las 9.30, y se estima que la lectura de las requisitorias llevará al menos dos semanas más.
10 de agosto de 2010
©rosario 12

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