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detienen a criminal prófugo


La Policía de Seguridad Aeroportuaria detuvo ayer a Somoza, alias Segal, ex integrante de la Central de Reunión del Batallón 601, buscado por secuestros y asesinatos. Estaba prófugo desde hacía seis meses y fue hallado en una casa en el oeste bonaerense.
[Diego Martínez] Luego de treinta años impune y a seis meses de haberse escabullido de las narices de la Policía Federal, agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detuvieron ayer a Carlos Eduardo Somoza, ex miembro de la Central de Reunión del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército, acusado de interrogar a secuestrados en los centros clandestinos Vesubio y Campo de Mayo. La investigación que permitió ubicarlo en una casa de Ituzaingó fue realizada por la SIDE a pedido del juez federal Ariel Lijo, quien pidió la captura del represor por su actuación en el Operativo Murciélago, el secuestro y asesinato de montoneros que ingresaron al país en 1980 en el marco de la "contraofensiva" contra la dictadura. Con la detención de ayer, son 39 los represores que continúan prófugos.
El ex miembro del Batallón 601 tiene apenas 56 años, se formó en Gendarmería y estudió la carrera de Fotointérprete en la Universidad del Salvador. Según declaró ante la Conadep el penitenciario Norberto Cendón, que hoy integra la lista de prófugos, Somoza era el apellido real del interrogador que se hacía llamar César Ernesto Segal, con los apodos de Gordo o Fito. Por los mismos alias lo recuerdan sobrevivientes de El Campito, el mayor centro de detención del país, en Campo de Mayo. La coincidencia de iniciales entre nombre real y de cobertura es una obligación impuesta por la ley de personal civil de la SIDE y los servicios de Fuerzas Armadas.
En la causa que instruye Lijo, que en 2007 condenó a Julio Simón y a ocho coroneles del Batallón 601, Segal figura como enviado asiduo a la "base San Pablo", desde donde se habría coordinado el secuestro de Horacio Campiglia y Mónica Pinus de Binstock, trasladados a Campo de Mayo y desaparecidos. Segal o Fito también figura entre los interrogadores de la sobreviviente Silvia Tolchinsky en una de las cuevas que el servicio de inteligencia del Ejército tenía en inmediaciones de Campo de Mayo.
En octubre de 2007, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación entregó un informe con los antecedentes de Somoza a Martín Suares Araujo, entonces juez federal de San Martín. El magistrado renunció catorce meses después sin haber ordenado la detención, que tampoco solicitó su reemplazante Juan Manuel Yalj. El principal testigo del paso de Somoza por Campo de Mayo, donde se especializó en interrogar a militantes de Montoneros, era Juan Carlos Scarpatti, quien lo identificó como El Gordo. Cacho Scarpa-tti murió en agosto de 2008, sin poder ver ni siquiera la primera condena a Riveros, Verplaetsen & Cía.
Somoza vivió hasta el 13 de julio pasado en Concordia 989, en el barrio porteño de Floresta. Tal como informó Página/12, se fugó con la colaboración de un agente de la División Operaciones del Departamento Seguridad del Estado de la Policía Federal, que según el acta policial tocó timbre en su casa y fue a un locutorio a avisar que no estaba y pedir instrucciones. Tras el chubasco, Lijo apartó a la Federal y encomendó la investigación a la SIDE. La semana pasada le informaron que el universo de búsqueda se había acotado a dos casas de Ituzaingó: Tabaré al 600 y Ollantay al 4500. Lijo ordenó allanarlas al mismo tiempo. El operativo, a cargo de la PSA, se concretó ayer a las 6.30. Los agentes encontraron a Somoza mientras dormía en la primera dirección, que pertenecería a una amiga de su esposa. Luego se negó a declarar ante Lijo y, por la tarde, fue trasladado al pabellón de lesa humanidad del penal de Marcos Paz.
Por los crímenes del Batallón 601 ya fueron condenados los coroneles Cristino Nicolaides, Jorge Luis Arias Duval, Santiago Hoya (murió tres días después), Waldo Roldán, Juan Carlos Gualco, Carlos Fontana y Pascual Guerrieri. Todos gozan de arresto domiciliario excepto Fontana, en la Unidad 34 de Campo de Mayo, y Gualco, libre y en gestiones para ser declarado insano. Por la misma causa fueron procesados los civiles Julio Alberto Cirino (alias Jorge Contreras, miembro de la Fundación PensAR que nutrió de cuadros al PRO) y Jorge Oscar Baca (alias Juan Omar Boyé o Negro Boyé, secretario de Arias Duval), el teniente coronel Jorge Horacio Granada (a quien Luis Patti encubrió durante su primera etapa como prófugo) y el sargento Alfredo Omar Feito, alias Cacho o Speziale, que también actuó en la represión en Bahía Blanca. Procesados pero sin prisión preventiva están los militares Julián Marina y José Ramón Pereiro.

13 de enero de 2010
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el parque de la memoria


El Parque de la Memoria, en la Costanera Norte, avanza. Durante el último fin de semana quedó emplazada una escultura de Marie Orensanz y a fin de mes otra obra más será colocada en el río. Entrevista con la directora ejecutiva.
[Fabián Lebenglik] Argentina. El Parque de la Memoria es un enorme parque público en la Costanera Norte de la ciudad de Buenos Aires, adyacente a la Ciudad Universitaria, cuya construcción –ganada por concurso por el Estudio Baudizzone-Lestard-Varas y los arquitectos asociados Claudio Ferrari y Daniel Becker– está muy avanzada y ya puede recorrerse, aunque será inaugurado hacia mitad de año. Tiene catorce hectáreas y alberga principalmente el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado –en el que están inscriptos hasta ahora unos diez mil nombres de desaparecidos–. También cuenta con un parque escultórico, donde se están emplazando las obras ganadoras del concurso realizado hace poco más de una década. El jurado de aquel concurso estuvo integrado por los artistas plásticos Carlos Alonso y Enio Iommi; los representantes de los organismos de Derechos Humanos Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo) y Adolfo Pérez Esquivel; y los críticos e historiadores del arte Llilian Llanes (cubana), David Elliot (inglés), Paulo Herkenhoff (brasileño), Marcelo Pacheco (argentino) y quien firma estas líneas.
El Parque constituye una continuidad con el paseo de la Costanera Norte. Cuando esté completamente habilitado podrá recorrerse a pie y en bicisendas, desde la Costanera, atravesarlo y llegar a la Ciudad Universitaria, como parte de un mismo paseo. También se puede acceder en auto hasta su entrada en la avenida costanera (Rafael Obligado 6745).
El Parque cuenta con una enorme sala de exposiciones (la sala PAyS "Presentes ahora y siempre"), que además de contar con un edificio muy bello será una de las mejores salas de exposiciones de la Argentina, con características de primer nivel internacional.
Durante este último fin de semana quedó emplazada otra de las esculturas del Parque de la Memoria. Se trata la enorme y poética obra de Marie Orensanz (artista argentina residente en Francia). Página/12 asistió al emplazamiento y conversó con la directora ejecutiva del Parque, Nora Hochbaum.

¿Cómo se deciden las actividades del Parque?
El Parque de la Memoria tiene por ley un Consejo de Administración integrado por diez organismos de Derechos Humanos que definen y velan por las políticas de memoria de todas las actividades que se realizan en el Parque y delega la gestión en la directora ejecutiva. Esos organismos son Abuelas de Plaza de Mayo, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Buena Memoria Asociación Civil, Centro de Estudios Legales y Sociales, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y Servicio de Paz y Justicia. Dentro del Parque está el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, que cuenta hasta ahora con alrededor de diez mil nombres inscriptos. Este monumento es nacional porque reúne nombres de desaparecidos de todo el país.

¿Cuándo se terminará el Parque?
De acuerdo con lo comprometido por el gobierno de la Ciudad, se terminará aproximadamente a mediados de año. Los organismos no lo darán por terminado hasta que se emplace la última escultura ganadora del concurso.
Aunque el Parque no está completamente terminado, sí se encuentra muy avanzado y recibió y recibe en este último tiempo muchas visitas, no solo de familiares y amigos de las víctimas, sino del público, de autoridades políticas y de personalidades internacionales, como José Luis Rodríguez Zapatero, José Saramago, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la ONU; Koichiro Matsuura, director de la Unesco; artistas, directores de instituciones de memoria de Europa; representantes europeos de grupos de solidaridad con las víctimas del terrorismo de Estado durante la dictadura, arquitectos especializados en obra pública y memoriales. Y un dato profundo y de gran impacto es que hay miembros de organismos de Derechos Humanos de la Argentina que han explicitado la voluntad de que sus cenizas sean esparcidas en el agua, al borde del Parque. Durante 2009 lamentablemente hubo dos de estas ceremonias.

¿Cuándo calculan colocar la próxima escultura?
Las últimas obras en colocarse fueron las de Nicolás Guagnini y la que acabamos de emplazar, de Marie Orensanz. La próxima será la de Claudia Fontes, artista argentina que vive en Inglaterra, que se colocará en el Río del Plata, a 70 metros de la costa. Es una obra muy compleja de instalar y esperamos poder colocarla durante la última semana de enero.

¿Cuál el es cronograma aproximado previsto para la instalación de las próximas obras?
Las obras fueron elegidas por proyecto, pero hay que realizar cada una para su emplazamiento en el Parque. Durante 2010 tenemos previsto realizar y emplazar la escultura de Norberto Gómez, colocar los carteles y señales del GAC (Grupo de Arte Callejero), comenzar con los trabajos de maquetas y cálculos de las obras de la artista holandesa Rini Hurkmans y del colombiano Germán Botero.

En relación con el Monumento, ¿se agregaron más nombres?
Durante el último año se incorporaron cuarenta placas. Esto fue el resultado de la tarea del equipo de nómina, que ha venido trabajando aquí desde hace dos años con distintos archivos, fundamentalmente los de la Conadep, y de los organismos como Abuelas, por ejemplo.

¿Cuáles serán las actividades cuando el Parque esté funcionando a pleno?
A partir de la finalización de la obra empezaremos con un programa de, al menos, tres exposiciones por año, con artistas nacionales e internacionales cuyas obras aborden directa o indirectamente los temas relacionados con los derechos humanos en su sentido más amplio; la memoria, el arte público, uniendo y vinculando los proyectos también al complejo poliescultural del Parque, único en la Argentina dadas sus características contemporáneas. La sala PAyS pretende ser un espacio de encuentro, pensamiento y reflexión sobre estos temas, con seminarios, conferencias, debates, en los que se crucen nuevas formas de abordaje e ideas, asumiendo desde el inicio un compromiso ético de memoria, verdad y justicia. Vamos a crear una biblioteca pública de arte y memoria, así como un archivo audiovisual y bases de datos sobre el complejo de esculturas, sus artistas y sus obras. El uso del espacio público, áreas verdes, zona costera, plaza seca, así como el anfiteatro al aire libre que estará dentro de las catorce hectáreas del predio, formará parte de las actividades programadas.

Dado que las esculturas contemporáneas se exhiben de manera permanente al aire libre, ¿qué problemas genera su realización, conservación y mantenimiento?
El complejo poliescultural es un enorme desafío para los equipos de producción y los artistas. Recordemos que varios no viven en el país y que el concurso fue hecho sobre la base de proyectos. El desafío no sólo se da por la complejidad intrínseca de cada obra, sino también por ser el primer grupo de esculturas contemporáneas en un espacio público: esta falta de antecedentes tanto en la realización cuanto en la búsqueda de materiales adecuados, los costos y la resistencia y durabilidad, así como el mantenimiento de las obras, hace que estemos ante un permanente aprendizaje, tanto como profesionales o gestores públicos, como en la interacción con nuevos actores que deben sumarse a esta tarea colectiva.

¿Cómo organizarán la actividad educativa y la difusión del sentido y las actividades del Parque de la Memoria?
El parque tiene un programa intenso de visitas guiadas para escuelas, particulares, visitas en lenguaje de señas. Los guías hicieron un curso de dos años de lenguaje de señas y es el único lugar de memoria que da este servicio a escuelas de sordomudos. También el programa incluye visitas en inglés y francés y visitas especializadas en la arquitectura del proyecto y las esculturas. Actualmente se puede visitar todos los días desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde. El 24 de marzo lanzaremos el concurso nacional de señalética del Parque, monumento y esculturas, así como la publicación de un catálogo institucional con todo el proyecto del Parque de la Memoria y Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado.

¿Cuál es el enfoque que se ofrece sobre las víctimas del terrorismo de Estado?
El Monumento se levanta junto al Río de la Plata porque a sus aguas fueron arrojadas muchas de las víctimas. Este lugar no pretende cerrar heridas que no pueden cerrarse, ni suplantar a la verdad y la justicia. Los desaparecidos están presentes en la evocación que se haga de sus vidas truncadas, por eso uno de los más simbólicos e importantes objetivos de los organismos de Derechos Humanos integrantes del Consejo de Administración, para las futuras generaciones, es la posibilidad de contar con una base de datos e información pública sobre los ideales de vida, libertad, solidaridad y justicia por los que ellos vivieron y lucharon.
La metodología represiva se propuso borrar los nombres, la historia y la vida de quienes secuestraban y asesinaban. Esta base de datos se propone sacarlos del anonimato y posibilitará dar testimonio de las circunstancias de la desaparición o asesinato, así como fotos, recuerdos, anécdotas, cartas, poesías, etc.

12 de enero de 2010
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familia indígena fue desalojada a tiros


Una familia mapuche, ancestral propietaria de sus tierras en Neuquén, fue desalojada a tiros. Villa La Angostura originalmente fue una parcela de la Colonia Nahuel Huapi, cuyas tierras fueron reconocidas a una familia mapuche por el gobierno argentino ya en 1902. En diciembre, un inversor norteamericano echó a sus descendientes y destruyó sus casas.
[Darío Aranda] Argentina. El gobierno nacional entregó en 1902 a los pobladores ancestrales José María Paichil e Ignacio Antriao el lote número 9 de la por entonces Colonia Nahuel Huapi, en la Patagonia. Sobre esa misma parcela indígena hoy se erige el casco urbano de Villa La Angostura, la exclusiva y turística ciudad neuquina. Durante todo el siglo XX creció la ciudad y, al mismo tiempo, les fue arrebatada la casi totalidad de su territorio a las familias mapuches. Hace un mes, la comunidad Paichil Antriao –descendiente directa de esos primeros pobladores– padeció otro despojo: parte de la comunidad fue nuevamente desalojada y tres viviendas destruidas. La oleada represiva continuó los días siguientes con intimidaciones, detenciones y la ocupación policial del cerro en disputa. "Parece una zona militarizada. Un estado de sitio permanente", denunció la comunidad mapuche, que alertó sobre la violación de legislación nacional e internacional que protege sus derechos. El desalojo se da en un contexto de creciente criminalización de los pueblos indígenas y una campaña mediática que cuestiona sus reconocidos derechos.
El mapa es antiguo, casi ilegible, y está fechado en 1902. "Casa Paisil", señala en letra antigua. Da cuenta de los primeros pobladores de lo que recién décadas después sería Villa La Angostura, en Neuquén. Figura en el reciente y completo libro ‘Historias de las familias Mapuche Paichil Antriao y Quintriqueo’ (compilado por la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer), donde antropólogos, historiadores y pobladores locales abordan el pasado negado de la región sur de la provincia. Según consta en la Cancillería, el histórico mapa fue utilizado como prueba "por el Gobierno de su Majestad Británica para considerar e informar sobre las diferencias" en la frontera entre Chile y Argentina.
No es la única prueba documental. La portada del expediente de la División Tierras y Colonias es amarillenta, tiene olor a papel añejo y data de 1903. Da cuenta de "Entrega lotes Colonia Nahuel Huapi", lo que décadas después sería la provincia de Neuquén. Los dos primeros beneficiarios son "Don Ignacio Antriao" y "José María Paisil". El antiguo expediente confirma que son habitantes del lugar desde antes de 1899, "indígenas", "argentinos" y ambas familias figuran sobre el "lote 9", parte del casco urbano de la actual Villa La Angostura.
Ninguna prueba sirvió el 2 de diciembre, cuando setenta policías (incluso efectivos del temido Departamento Especial de Servicios Policiales –Despo–) llegaron a las 8 al cerro Belvedere y comenzaron a desarmar las viviendas de la comunidad. Los medios locales filmaron el accionar. Se observa a los uniformados, pero también a un grupo de civiles que patean las paredes de las humildes viviendas, cortan con motosierras los tirantes y sonríen satisfechos cuando las casas yacen destruidas. La orden partió del juez Jorge Videla, del Juzgado Multifueros, que rechazó hablar por teléfono con este diario (explicó que sólo acepta entrevistas en persona).
En todo el país está vigente la ley 26.160 (Ley de Emergencia de Propiedad Comunitaria), que prohíbe el desalojo de comunidades indígenas y solicita un relevamiento territorial de las parcelas correspondientes a los pueblos indígenas. La ley 26.160 es criticada por el gobierno neuquino, sobre todo luego de que el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) firmara un convenio con la Universidad Nacional del Comahue para implementar el mapeo de tierras en la provincia.
Este diario pidió una entrevista con una autoridad política de la provincia, pero la Subsecretaría de Información Pública no respondió los llamados ni correos electrónicos. El gobernador Jorge Sapag sí habló con el diario Río Negro: "Nación y el INAI tienen que entender que no puede tener acciones unilaterales. En la medida que las tengan en Neuquén, en el único lugar que discutiremos será en Tribunales. Hemos recurrido al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y a la ministra Alicia Kirchner, de quien depende el INAI".
En noviembre pasado, el Congreso prorrogó la vigencia de la ley para que se puedan completar los relevamientos (que están muy retrasados). Los legisladores neuquinos fueron los únicos que votaron en contra de la prórroga.
Según la Confederación Mapuche de Neuquén, el rechazo provincial a la ley tiene una explicación: el relevamiento catastral podría evidenciar la "usurpación de tierras que históricamente fueron ocupadas por mapuches".
El desalojo se produjo sobre un predio reclamado por el ciudadano estadounidense William Henry Fisher. La comunidad utilizó históricamente ese predio para pastoreo de animales y también hay un rewe, sitio sagrado utilizado para ceremonias.
El Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas, que acaba de publicar un extenso trabajo sobre la situación actual en Neuquén, resumió: "El juicio entre el norteamericano Fisher contra el Lof Paichil Antriao estuvo plagado de irregularidades. Por este hecho la causa se encuentra desde 2008 con una denuncia y con un pedido de medida cautelar en curso en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El desalojo violento que sufrió el Lof determina una violación grave a los derechos humanos de los pueblos indígenas".
El lonko Ernesto Antriao denunció que no se contó con la posibilidad de defensa porque la comunidad no fue notificada del desalojo. De saberlo, habría apelado y frenado la acción judicial. Tampoco se tuvo en cuenta el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tratado internacional al que Argentina adhirió en 2001 y tiene rango superior a las leyes locales.
La comunidad Paichil Antriao está conformada por 25 familias, la mayor parte ubicada en el cerro Belvedere y sobre las costas del lago Correntoso, zona deseada para negocios inmobiliarios. En diciembre pasado la policía no avanzó sobre todas las viviendas porque corresponden a distintas causas judiciales. Sin embargo, la comunidad había advertido que se estaba en el comienzo de la escalada represiva.
Tres semanas después, el 21 de diciembre, tres jóvenes mapuches de la comunidad fueron detenidos por la policía. Según los efectivos, hubo resistencia a la autoridad y portación ilegal de armas. Muy distinta es la versión indígena: "Integrantes de la comunidad fueron emboscados por el estadounidense William Henry Fisher, policías y efectivos de Grupos Especiales. Tres de nuestros hermanos fueron brutalmente baleados, golpeados, detenidos y procesados. El Poder Político y Judicial intenta realizar un montaje adjudicando falsas pruebas".
El 2 y 3 de enero nuevamente hubo disparos, denuncia de abuso de autoridad y acusaciones cruzadas. La versión policial indicó ataques con bombas molotov y piedras de un grupo de personas con la cara tapada. La comunidad desmintió el hecho y acusó a los efectivos de hostigamiento permanente y mantener sitiado el cerro. Desde el gobierno provincial apoyaron la versión policial, aunque descartaron que hayan sido integrantes de la comunidad indígena. Igualmente movilizaron efectivos de Junín de los Andes y Zapala hacia Villa La Angostura. El cerro Belvedere ya cuenta con la presencia de 75 policías.
Desde el viernes pasado hasta el domingo, la comunidad Paichil Antriao convocó a un futa chrawun (gran parlamento). "Es necesario avanzar en los procesos de recuperación y resistencia sin dejar de lado el contexto de militarización, represión, desalojos, despojo de nuestra cultura y engaños a nuestros mayores para quitarnos el territorio", explica la convocatoria, que resalta el "actual escenario de criminalización y represión sistemática".
El Parlamento mapuche se da en la turística y selecta Villa La Angostura, que tiene el privilegio de ser la localidad con mayor criminalización indígena: las comunidades locales cuentan con diez causas de las 32 que el pueblo mapuche enfrenta en toda la provincia. Verónica Huilipán, vocera y referente de la Confederación Mapuche, resumió la situación: "Estamos viviendo un proceso de cacería de mapuches".

Un Siglo de Marginación
"La zona denominada ‘el cruce’ en Villa La Angostura es donde se localizaba el lote 9 y donde hoy se encuentra el centro y la Municipalidad. ‘El cruce’ fue creciendo a un ritmo mucho más acelerado que otras zonas, siendo hoy el centro administrativo y comercial de Angostura. Así, sobre el lote 9 fue creciendo el centro de Villa La Angostura y la familia mapuche fue gradualmente ‘corrida’ hacia la marginalidad del lote", explicó Sebastián Valverde, antropólogo, investigador del Conicet y docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Ya en 2007, junto a la investigadora Analía García, publicó ‘Políticas estatales y procesos de etnogénesis en el caso de poblaciones mapuche de Villa La Angostura’, donde detalla el despojo de los primeros habitantes del lugar.
Gerardo Ghioldi, investigador y compilador del libro Historias de las Familias Mapuche, apuntó que la Plaza San Martín, en pleno centro de Villa La Angostura "era un cementerio mapuche que en el proceso de hacerlos invisibles se transformó en cementerio general y más tarde en plaza. Ahí está enterrado el lonko Ignacio Antriao, debajo de un maitén muy grande".
Luego de décadas de que les negaran su identidad como comunidad, los Paichil Antriao se reorganizaron en 2003, reafirmaron la pertenencia al pueblo mapuche y comenzaron a defender los últimos espacios territoriales. Iniciaron así una serie de reclamos administrativos (ante el Estado nacional, provincial y municipal) y acciones directas para la restitución de hectáreas que les fueron quitadas en las últimas décadas. En 2007 tuvieron el reconocimiento del Estado a través del INAI.
El historiador local Yayo de Mendieta confirmó en su libro ‘Una aldea de montaña’ que Ignacio Antriao se asentó en la zona en 1872 "junto a su esposa Cayetana Cayun, y sus tres pequeños hijos Candelaria, Tomás y Pascual, se instaló en las costas del gran lago". Incluso el Concejo Deliberante reconoció, en 1993, la histórica presencia mapuche. La ordenanza 532 señala: "Ignacio Antriao fue cacique (lonko) de las huestes de Sayhueke y tenía sus dominios a principios de siglo desde el Correntoso hasta la península de Quetrihué. Cuando el gobierno nacional encomendó la mensura y subdivisión de la Colonia Nahuel Huapi, se trazaron los límites del lote pastoril 9 de más de 600 hectáreas, desde el actual Cruce hasta el lago Correntoso y primeras estribaciones del Cerro Belvedere, dándole a este cacique el título de propiedad de estas tierras, en recompensa por sus servicios de baquiano ante la Comisión de Límites que actuó en la zona. Fue uno de los firmantes del Acta de Fundación de Villa la Angostura en 1932 y fallece en 1936".
Pese a todo, la Municipalidad en mayo, en una carta a la comunidad y mientras desconocía a los mapuche sostuvo que: "Nada justifica la anárquica situación que se está de-sarrollando en el Cerro Belvedere y el perjuicio que esto trae a toda nuestra comunidad, tirando por la borda el esfuerzo de años hecho por los que nos precedieron y los que hoy intentamos hacer de Villa La Angostura un destino tranquilo, confiable, amigable, sustentable y con seguridad jurídica".

Una Campaña Mediática
El periodista del canal de noticias C5N está en Neuquén y entrevista a un poblador mapuche.

¿Conoce Colombia? –interroga.
Nunca salí de esta provincia, señor.

¿Tiene o tuvo contacto con las FARC?
No.

¿Y con los mapuches de Chile?
Claro que sí. Somos un pueblo que estuvo a ambos lados de la Cordillera desde antes de que fuesen Argentina y Chile.

Perseverante, el periodista de C5N entrevistó a Carlos ‘Nuno’ Sapag, hermano del gobernador del Neuquén (Jorge Sapag), que desde hace meses acusa al pueblo mapuche de terrorista y conspirar junto a las FARC y la ETA. También sostuvo que el pueblo mapuche proviene de Chile y lo sindica como "invasor" del territorio argentino. En su cruzada logró el apoyo de la Sociedad Rural (de la que forma parte) y de algunos medios de comunicación.
La campaña mediática provocó la intervención del Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (donde se cursan las licenciaturas de Antropología e Historia). "La casa de estudios repudia la aparición de artículos periodísticos que desacreditan la preexistencia del pueblo originario mapuche, desconociendo legislaciones vigentes y la producción científica de las últimas décadas", denuncia un comunicado.

12 de enero de 2010
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el valor de los juicios


El equipo jurídico de H.I.J.O.S. Rosario adelanta los fundamentos de lo que serán los alegatos en la etapa final del proceso a los represores. En medio de la feria judicial, los abogados de la organización preparan los alegatos junto a los querellantes.
[Sonia Tessa] Argentina. Con el primer juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad en la ciudad de Rosario en un impasse por la feria judicial, el equipo jurídico de H.I.J.O.S. prepara los alegatos en conjunto con los querellantes que patrocinan. Y plantearon un balance crítico del proceso, del que fueron impulsores en 2002. Por un lado, ponderaron el criterio del Tribunal Oral Federal número 2, que es uno de los pocos en el país en homologar las desapariciones forzadas de personas con homicidios, pero también destacaron: "Estos no son los juicios que queremos, son los que tenemos". Ana Oberlin, Lucas Ciarnello, Alvaro Baella y Nadia Schujman son los abogados de la organización H.I.J.O.S que patrocinan, entre otras víctimas directas y familiares, a los querellantes Sebastián Alvarez (hijo de Raquel Negro) y -recientemente a Sabrina Gullino (hija de Negro y Tulio Valenzuela, que recuperó su identidad hace un año y medio). Para estos abogados y militantes de derechos humanos, lo importante es que se dicte la sentencia contra los represores. "Queremos que estén presos y de por vida", dijo Oberlin. Hubieran querido ver condenados a Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo antes de fin de año, pero las audiencias se dilataron. "No están todos los delitos ni todos los imputados, por distintas razones. Una es la forma misma en que se llevó adelante la represión. Ellos se ampararon en los alias, y tuvieron diversas formas de ocultar su identidad", agregó Oberlin.
Los profesionales entienden que estos juicios tienen un valor colectivo, pero también de reparación para las víctimas. Por eso comparten el proceso de escritura de alegato. "Con ellos discutimos y tomamos mandato en cuanto a los pedidos de pena. Y por eso trabajaremos junto a ellos los alegatos, van a escribir una parte", afirmó Baella. Por su parte, Oberlin subrayó: "Estos juicios no son nuestros, son históricos, tienen una trascendencia social inusitada, pero básicamente son los juicios de las víctimas. Hay que respetar mucho lo que quieren las víctimas y cómo los impacta esta situación. Porque estos son juicios de todos, pero los actores en los que se encarna este proceso son las víctimas concretas". Para la abogada, uno de los ejes de su trabajo es "tener en cuenta qué les pasa a las víctimas que están poniéndose en juego y pasando por el dolor que les implica pasar por esto".
El 1? de diciembre de 2002, los abogados de H.I.J.O.S. hicieron una presentación pidiendo la reapertura de las causas que habían sido truncadas por las leyes de punto final y obediencia debida. Pasaron siete años y cuatro jueces de instrucción hasta que lograron sentar a los represores en el banquillo de los acusados. En el medio, un hito se produjo el 8 de octubre de 2003, cuando el entonces juez federal Omar Di Jerónimo declaró la inconstitucionalidad de las leyes del perdón.

- Raquel Negro. "A nosotros nos cuesta que se imputen todos los delitos", indicó Oberlin. El caso más emblemático es el de Raquel Negro, que fue secuestrada en Mar del Plata en enero de 1978, junto a su pareja Tulio Valenzuela, y su pequeño hijo Sebastián, de un año y medio. Ella estaba embarazada, y "estando cautiva dio a luz a mellizos en el Hospital Militar de Paraná, se supone que en los primeros días de marzo. En 2004, cuando Sebastián se presentó como querellante, sus abogadas "el escrito está firmado por Oberlin y Schujman pidieron que se investigue "la privación ilegítima de la libertad de Sebastián Álvarez; la desaparición de Raquel Carolina Negro (debido a que la última vez que fue vista con vida fue estando secuestrada en los centros clandestinos de detención aquí investigados), así como también sobre la apropiación y supresión de identidad de sus hijos". No lograron que la fiscalía aceptara la privación ilegítima de la libertad del niño. "Después, cuando Eduardo Costanzo empezó a hablar, dijo que Raquel Negro había sido asesinada en Paraná, y luego traída acá. La fiscalía tomó el criterio de que la desaparición de esta víctima debía investigarse en Paraná, y así fue", indicó Oberlin, como una prueba de las dificultades que encontraron durante los siete años de proceso. "En ese momento, perdimos como en la guerra", dijo sobre las diferencias entre lo que pidieron y lo que obtuvieron. Y señaló que no es el único delito que para ellos falta en el proceso. "En esta causa hay varios niños privados de la libertad con sus padres, como Pablo del Rosso", agregó la abogada. También Victoria, la hija de Marta María Forestello, fue secuestrada junto a su madre siendo una beba. Oberlin reiteró: "No todos los delitos que nosotros pedimos quedaron dentro de este juicio". En ese punto, mencionó las discrepancias de criterios que surgieron del paso de cuatro jueces de instrucción diferentes, así como "las reticencias propias del Poder Judicial para investigar este tipo de delitos".

- Cecilia Nazabal. Para los abogados de H.I.J.O.S., el paso del tiempo tuvo una consecuencia muy dolorosa. "En el medio de este juicio se murió Cecilia Nazabal, eso fue un golpe tristísimo. Y tiene que ver con la dilación", dijo Oberlin. En medio del dolor por lo irreparable, la abogada consideró que Cecilia fue "la que más tiempo le dedicó a la causa, quien desarrolló buena parte de la investigación. Fue terrible que se muriera como se murió, sin haber podido declarar".

Pero allí también tienen algo para decir, ya que Cecilia "con la salud deteriorada, pero en pie concurrió a las primeras audiencias, donde se leyeron los requerimientos de elevación a juicio, las únicas que pudieron ver los testigos antes de sentarse frente al Tribunal. "Nosotros hicimos una presentación donde pedimos que declararan los ofendidos "es decir, las víctimas y sus familiares en primer lugar. Eso se resolvió desfavorablemente", recordó Baella, quien puntualizó que la presentación de H.I.J.O.S. estuvo en línea no sólo con el Código Procesal Penal de la Nación, sino también con la doctrina internacional de derechos humanos, con los tratados internacionales sobre los derechos de las víctimas de delitos de lesa humanidad. "A los familiares les generaba muchísima angustia y dolor la espera, porque tampoco podían participar del juicio", apuntó Baella. Y Oberlin fue más allá: "No fue anecdótico, al contrario. Cecilia estaba muy ansiosa, esperando desde hace muchos años. No sólo 32 años, sino los últimos siete. Y ella fue una pionera. Primero, la audacia de intentar presentarlo, poner la cara. Luego, que se animaran a ir, a pararse frente a los jueces. No hay que olvidar que en 2002 la situación era muy diferente, y aquello fue un acto de audacia". También recordó que "Cecilia participó en todas las testimoniales de la etapa de instrucción, y siempre aportaba muy buenas preguntas. Fue muy activa durante todos los años de la investigación".
Por eso, destacaron la movida realizada al principio del juicio para lograr que primero declararan las víctimas. "No esperábamos, por supuesto, la muerte de Cecilia, pero nos parecía injusto sustraer a los familiares que eran además testigos, de la posibilidad de presenciar el juicio", indicó Oberlin.
En cambio, en la causa Guerrieri, comenzaron los testigos contextuales, como el presidente del CEMIDA, Horacio Ballester, y periodistas que escribieron sobre estos temas. Sólo el sobreviviente Jaime Dri declaró en las primeras audiencias.

- Homicidios. Aún así, y con el juicio en marcha, subrayan enfáticamente el criterio del Tribunal, que sentará precedentes. "La interpretación del Tribunal fue que en virtud de cómo se dieron las privaciones ilegítimas de la libertad y el tiempo transcurrido, se trata de homicidios", indicó Ciarnello.

Un balance crítico no puede ignorar que este juicio tiene algunas particularidades: un integrante de la patota que relata, por ejemplo, cómo asesinaron a los 14 militantes que estuvieron alojados primero en Quinta de Funes, luego en la escuela Magnasco y más tarde en La Intermedia, donde los mataron. Y también la presencia de un sobreviviente "Jaime Dri que puede identificar por nombre de guerra a los cinco imputados, a los que les vio la cara. "Es distinto, sin dudas, de otras causas que llevamos en otros lados, en las que hay muchos sobrevivientes, pero estaban todos tabicados y no podían ver a sus captores. Por eso, hoy no pueden identificarlos", dijo Oberlin. Y Ciarnello aportó: "En esta causa tenés a todos los imputados con autorías directas, no tenés que recurrir a las inferencias de las víctimas".

- Instancia reparadora. Por otra parte, los abogados de H.I.J.O.S. valoraron que "este juicio fue una instancia reparadora para los familiares de las víctimas". Y mencionaron, por ejemplo, a la familia de Marta María Benassi, a quienes ellos no representan. "Porque habían sido muy vapuleados por el tema de la actitud colaboracionista de los que hoy están desaparecidos", indicaron.

Para Oberlin, "este juicio viene a poner las cosas en su lugar, y determina quiénes fueron las víctimas militantes y quiénes los represores". La posición debatida por H.I.J.O.S. es que "toda persona que entró por la fuerza a un centro clandestino de detención es víctima". Sobre los prisioneros de Quinta de Funes, para Oberlin, forma parte de "la terrible perversión con la que se llevó adelante el sistema represivo, por eso tiene aristas particulares". Al tiempo que recordó que los cautivos "tenían a sus familias de rehenes, los represores sabían donde vivía cada uno de sus familiares, y esa era la presión constante. Además, el grupo operativo visitaba a las familias en actitud intimidatoria". Para la abogada, "no se puede igualar a alguien que está libre con alguien que está detenido". Por eso, afirmó: "No queremos negar que tiene particularidades, pero queremos que quede muy claro con la sentencia que ésta fue una cara de la perversa represión ilegal".
La causa conocida como Quinta de Funes investiga 14 desapariciones, y Fábrica de Armas otras tres. Las privaciones ilegítimas de la libertad son 28, así como la aplicación de tormentos.

10 de enero de 2010
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quieren eliminar obispado castrense


El gobierno pretende eliminar el obispado castrense y que los militares concurran a las mismas parroquias que el resto de los fieles católicos. La Santa Sede quiere que se mantenga.
[Washington Uranga] Argentina. Si bien existe clima de diálogo y colaboración entre el gobierno argentino y el Vaticano con respecto al diferendo planteado en torno del obispado castrense desde hace casi cuatro años, no hay por el momento avances significativos que aseguren una solución en el corto plazo. En lo anterior coinciden tanto voceros de la Cancillería argentina como de la jerarquía católica consultados por Página/12 a raíz de recientes declaraciones atribuidas al embajador ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, por un diario capitalino.
Según el diario La Nación el embajador Cafiero confirmó la voluntad de ambas partes de constituir "un grupo de estudio" entre Argentina y la Santa Sede para "avanzar en un acuerdo que garantice la asistencia espiritual del personal militar".
El diferendo se inició en febrero del 2005 a raíz de una carta que el entonces obispo castrense, Antonio Baseotto, dirigió al ministro de Salud de la época, Ginés González García, en la que criticaba la postura de este último a favor de la despenalización del aborto y afirmó, usando una cita bíblica, que quienes "escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra al cuello y los tiren al mar". Un mes después el presidente Néstor Kirchner desconoció la condición de obispo castrense de Baseotto y le quitó todo reconocimiento oficial. A pesar de ello la Iglesia lo mantuvo en el cargo y en mayo del 2007, al cumplir los 75 años que establece la ley eclesiástica para la jubilación, el obispo Baseotto presentó su renuncia. Aceptada ésta, el obispado castrense ha permanecido vacante y es administrado por el sacerdote Pedro Candia.
Desde que Juan Pablo Cafiero asumió la embajada argentina ante el Vaticano al final del 2008 –después del rechazo romano a la postulación de Alberto Iribarne, dada su condición de divorciado– las relaciones crecieron en intensidad y en capacidad de diálogo. Sin embargo, las posiciones fundamentales no han variado.
La pretensión argentina apunta lisa y llanamente a la eliminación del obispado castrense como institución. Dentro de la política de integración en la sociedad impulsada por el gobierno para las Fuerzas Armadas, la idea –sostienen en la Cancillería– es que "los militares sean asistidos religiosamente a través de las mismas diócesis, parroquias y capillas a las que concurren el resto de los fieles católicos". Del lado eclesiástico, si bien admiten que puede haber reformas al estatuto actual del obispado castrense, la intención es darle continuidad a esa institución. En algunas conversaciones se manejó la posibilidad de que, como parte de esa reforma, la Iglesia Católica pierda la exclusividad que hoy tiene en cuanto a la asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas, aceptando que otros cultos puedan crear también sus propias capellanías. Esta alternativa es totalmente descartada por el gobierno argentino, basándose en la idea de que la asistencia religiosa de los militares tiene que hacerse directamente en las respectivas comunidades religiosas a las que los uniformados profesan afiliación.
El embajador Cafiero, con conocimiento de la Cancillería, ha venido trabajando en la idea de una "comisión mixta" que destrabe el diferendo y por el momento esa posibilidad está abierta. Sobre este tema también se habló antes de la visita que la presidenta Cristina Fernández hizo el año anterior al Vaticano. Pero hasta ahora tanto el nuncio apostólico en Buenos Aires, Adriano Bernardini, como los hombres que manejan la diplomacia vaticana en Roma, insisten en que antes de dar nuevos pasos se necesita "normalizar" la situación del obispado castrense, ahora a cargo de un sacerdote. La propuesta romana es nombrar a un "administrador apostólico", que si bien no tendría el cargo de obispo castrense haría las veces del mismo. El candidato más mencionado para ese puesto es el actual obispo de Chascomús, Carlos Malfa. El nombre de Malfa es bien recibido en la Cancillería, pero la propuesta, dicen, significaría volver atrás legitimando una institución que se pretende eliminar.
Así planteadas las cosas es improbable que se arribe a acuerdos sobre este punto, aun cuando la comisión mixta se constituya y las relaciones se mantengan en términos de cordialidad y diálogo. Mientras el Gobierno se mantiene en su posición de desconocer al obispado castrense, el Vaticano alarga los plazos confiando en que un futuro cambio de autoridades en la Argentina le permita insistir con éxito en su punto de vista.
El ordinariato castrense existe en la Argentina desde 1957, fue elevado a la condición de obispado por la Santa Sede en abril de 1986 y el acuerdo ratificado por el gobierno argentino el 24 de agosto de 1992, durante el mandato del presidente Carlos Menem. Actualmente hay más de una treintena de capellanes militares, pero sólo cuatro de ellos conservan el grado militar que antaño ostentaba la totalidad de los sacerdotes con ese destino.

10 de enero de 2010
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reconocen a autor de asalto


Sara Derotier de Cobacho reconoció al policía detenido por el robo a su despacho. La secretaria de Derechos Humanos bonaerense reconoció a Juan Manuel Mateos, quien también fue señalado por tres empleados del área a su cargo. La funcionaria consideró, de todos modos, que el caso "se hace cada vez más confuso".
[Adriana Meyer] Argentina. "Sí, es él, tiene el pelo más corto, pero es él", dijo ayer Sara Derotier de Cobacho en rueda de presos, y señaló al policía que fue detenido por el robo que sufrió hace una semana en su despacho de la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense. Tres empleados de ese organismo también reconocieron a Juan Manuel Mateos, que está acusado de robo calificado por uso de arma y por su condición de funcionario público. El martes habían aparecido, en extrañas circunstancias, la computadora portátil de la funcionaria y otros elementos sustraídos durante aquel asalto. Pero faltan aún los teléfonos celulares de Cobacho y los legajos con expedientes que se llevaron de la caja fuerte, de juicios y causas por delitos de lesa humanidad de la dictadura, y de casos actuales como la desaparición de Luciano Arruga. "Lejos de esclarecerse, esto se hace cada vez más confuso", dijo a Página/12 la secretaria de Derechos Humanos de la provincia.
Consultada sobre las razones de su afirmación, y si en esa confusión tiene que ver la Policía Bonaerense, Cobacho respondió: "Más que la policía es la Justicia, porque hay tres investigaciones, la de (el fiscal Marcelo) Martini, la del juez (de Garantías, Fernando) Mateos, y las cosas devueltas fueron al juzgado de (César) Melazo". La funcionaria había expresado dudas sobre la información que le dieron en principio las autoridades de Seguridad bonaerense sobre la situación de Mateos en la fuerza y su presunta exoneración. Fuentes del caso confirmaron a este diario que este policía de la División Narcotráfico fue puesto en disponibilidad en diciembre por su vinculación con el homicidio del joven Santiago Pellegrini, ocurrido ese mes en Gonnet. Mateos fue detenido el 1º de enero en su casa, donde los investigadores encontraron 11 mil pesos que habrían sido parte del botín obtenido en la secretaría. Su abogado es Marcelo Peña, ex defensor del cura represor Christian von Wernich.
Además de la dispersión investigativa, que podría resolverse cuando se acumulen los expedientes en uno, las dudas de la funcionaria y del fiscal Martini están referidas a la entrega de los elementos recuperados del robo. Cuatro hombres y una mujer entregaron la notebook, que pertenecería a Cobacho, una cámara de fotos y una filmadora a un policía de Narcotráfico que sería compañero de Mateos. Estas personas habrían sido identificadas, aunque no demoradas, por lo cual el fiscal Martini ya dio intervención a Asuntos Internos de la Bonaerense por considerar que la entrega fue cuanto menos "irregular", y que los receptores del material no tomaron ningún recaudo para colaborar con la investigación del hecho. Personal de esa división estuvo ayer reunido con la secretaria de Derechos Humanos por la misma razón. Cobacho fue citada para hoy al juzgado de Melazo para reconocer la notebook, en la que había volcado varias denuncias recientes sobre delitos cometidos por policías.
Cuando la funcionaria fue notificada de la detención de Mateos también dudó de que fuera el mismo que la había asaltado, el miércoles 30 de diciembre a las cinco y cuarto de la tarde, en su despacho del edificio de la calle 8 y 54, en pleno centro de La Plata. La información indicaba que el policía tiene 26 años y para ella el atacante pasaba los 40. "En ese momento estaba demacrado, ahora se cortó el pelo con flequillo, pero el rostro es inconfundible", dijo a Página/12 luego de participar de la rueda de reconocimiento que duró unas cinco horas. "Nos hacían pasar de a uno", agregó al referirse a los siete empleados que la acompañaron, quienes durante el ataque fueron encañonados y atados con precintos. Tres de ellos coincidieron con Cobacho en el reconocimiento de Mateos, mientras que los demás afirmaron que no lo habían visto bien durante el robo o expresaron dudas. De todos modos, los investigadores estaban confiados en que se trataba de la misma persona porque sus huellas digitales fueron encontradas en el despacho de Cobacho. Pero no dieron aún con el otro asaltante, ni tampoco pudieron establecer si hubo más cómplices.
En su declaración ante el fiscal, Cobacho había reiterado que "no se trató de un robo común" y vinculó el hecho con "nichos de corrupción que todavía están enquistados en la Policía Bonaerense". En diálogo con este diario había precisado que tenía varias denuncias referidas al reclutamiento de menores por parte de uniformados para obligarlos a delinquir. Esa habría sido la razón de la desaparición de Arruga, quien según sus familiares se habría negado a ser parte de esas bandas armadas por policías.

9 de enero de 2010
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autor de amenazas queda en prisión


El juez Lijo denegó la excarcelación del presunto autor de las amenazas a la presidenta. Una pericia le advirtió al juez que los equipos del detenido estaban preparados para interferir la frecuencia que usa la custodia presidencial.
[Irina Hauser] Argentina. El juez federal Ariel Lijo le denegó la excarcelación a Néstor González, el radioaficionado detenido el miércoles último como sospechoso de haber sido quien amenazó a Cristina Kirchner mediante una interferencia a la radio del helicóptero que la llevaba de Olivos a la Casa Rosada. El juez tomó esa determinación tras conocer el informe preliminar de un peritaje que reveló que, con uno de sus equipos, González también había ingresado en la frecuencia que utiliza la custodia presidencial para comunicarse con la Policía Federal y con la Casa Militar. El mismo aparato estaba preparado para interceptar comunicaciones de la Gendarmería y frecuencias específicas utilizadas por barcos.
Lijo mandó detener a González tras recibir el resultado de un análisis de voces que determinó que la suya guarda una importante semejanza con la que el 11 de diciembre se oyó en la frecuencia de la radio del helicóptero en el que viajaba la Presidenta, casi al mismo tiempo que comenzaba el juicio contra los represores de la ESMA. "¡Maten a esa yegua!", se escuchó primero. "¡Maten al pescado!", siguió la voz. Además, en un allanamiento en la casa del radioaficionado, el juez encontró antenas portátiles y fijas, varios equipos de comunicación, aparatos para interferencias e incluso grabaciones de la torre de control del Aeroparque Jorge Newbery. También había una escopeta calibre 14 y un revólver 22.
La Policía Federal ya había avanzado ayer con el análisis del material secuestrado, y en un informe inicial le advirtió al juez que uno de los equipos hallados estaba preparado para entrar en la frecuencia de radio que utiliza la custodia de la mandataria, informaron fuentes de la investigación a Página/12. A diferencia de la frecuencia utilizada por el helicóptero presidencial, la de la custodia no es pública, como tampoco lo es la de la Gendarmería, que González tenía igualmente programada. Por eso, los investigadores sospechan que algún miembro de las fuerzas de seguridad debe de haberle facilitado la frecuencia. Aunque entienden que las amenazas al helicóptero no habrían sido un episodio aislado, de todos modos los investigadores aún no descartan que González sea un personaje excéntrico que incursiona en las frecuencias de radio como divertimento.
González le dijo al juez que se dedica "a la computación". Según consignó al tramitar su cédula de identidad, es mecánico de aviones. No tiene antecedentes, aunque cuenta con un historial de sanciones de la Comisión Nacional de Comunicaciones por generar interferencias. El juzgado todavía desconoce si tiene vinculaciones con militares. Es una línea de investigación que está en pleno desarrollo, a la espera del análisis de sus llamados telefónicos, papeles y el contenido de las computadoras incautadas en su domicilio. También intenta determinar el contenido y las fechas de grabaciones clandestinas que obtuvo a través de su intromisión en frecuencias de radio. Lijo sigue una pista que podría vincular el caso con carapintadas, informaron allegados al caso. También cuenta con una denuncia que apunta a Héctor Alderete, responsable del portal Seprin, investigado por otras amenazas a funcionarios. Por lo pronto, mientras sigue detenido, a González se le imputan los delitos de tenencia de armas de guerra e interferencia a los servicios de comunicación, ambos excarcelables.

9 de enero de 2010
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liberan archivos de la dictadura


El poder ejecutivo desclasificó documentación de la dictadura militar. La Presidenta decretó la apertura de toda "la información y documentación vinculada con el accionar de las Fuerzas Armadas" en el período 1976-1983.
[Alejandra Dandan] Argentina. El Poder Ejecutivo decretó la desclasificación de toda "la información y documentación vinculada con el accionar de las Fuerzas Armadas" durante la última dictadura militar. Pese a que gran cantidad de la documentación ya estaba en manos de los jueces que llevan adelante las causas contra los represores, hasta ahora hacía falta en cada caso un decreto que autorizara la desclasificación y legalizara su uso. El decreto 4 de 2010, publicado ayer en el Boletín Oficial, elimina esa instancia. Y abre las puertas de los archivos, además, para quienes manifiesten un interés legítimo por acceder a ellos. Entre otros documentos se hallan los archivos del personal del Batallón 601, uno de los ejes de la represión ilegal, en el que figuran datos de los agentes civiles de inteligencia, la repartición y los alias con los que actuaron.
Entre los considerandos del decreto que lleva la firma de la Presidenta y de los ministros Julio Alak (Justicia) y Nilda Garré (Defensa) se argumenta que la medida fue tomada porque "la información y/o documentación clasificada con carácter no público no estuvo destinada a la protección de intereses legítimos propios de un Estado democrático, sino que, por el contrario, sirvió como medio para ocultar el accionar ilegal de gobierno de facto".
Pasados más de veinticinco años de reestablecido el Estado democrático, se indica en el decreto, "no es posible seguir consintiendo la inaccesibilidad de tal información y documentación argumentando el carácter de ‘Secreto de Estado’ o cualquier otra clasificación de seguridad que impida el conocimiento de la historia reciente cercenando el derecho de la sociedad a conocer su pasado".
En diálogo con Página/12, el subsecretario de Derechos Humanos de Nación, Luis Alén, aclara que "no son los archivos que todo el mundo espera ver". Se refiere a que el material desclasificado no incluye los documentos que siempre se aguardan con listas de los desaparecidos y lugares donde fueron dejados sus cuerpos, datos que se supone fueron destruidos por los militares antes de abandonar el poder. Lo que sí hay entre los documentos ahora accesibles son los datos con la identidad de las personas que actuaron en la represión organizada por el Estado, boletines reservados, partes de condecoraciones, con referencias a una medalla, por ejemplo, que alguien recibió por su participación en determinado hecho.

–¿Referencias a operaciones?
–No, porque no guardaron esos datos. Pero lo que hay permite determinar quién estuvo, cuándo y dónde.

En sus primeros párrafos, el decreto 4/2010 ordena la desclasificación de los archivos comprendidos en el período de 1976 a 1983. Y la documentación producida en otros años, en relación con la represión ilegal. Indica a su vez que podrá ser desclasificada toda la documentación, con excepción de aquella relacionada con un conflicto bélico como la guerra de Malvinas y "cualquier otro conflicto de carácter interestatal", así como "la información de inteligencia militar estratégica".
Entre los fundamentos aparecen datos sobre las razones que motivaron la resolución. Un elemento que además puede fijar sus alcances, y también los límites. En el origen se enuncia una medida propuesta por el Ministerio de Defensa, a partir de un pedido del Juzgado Federal 1 de La Plata en la causa por los crímenes cometidos en el centro clandestino de La Cacha, impulsada por el fiscal federal Félix Crous. Señala la reapertura de las causas por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura que generaron "el requerimiento de una gran cantidad de información y documentación relacionada con el accionar de las Fuerzas Armadas".
En ese sentido, el objeto de la desclasificación sería "desburocratizar" el avance de las causas judiciales. Porque hasta ahora los jueces debían pedir un decreto presidencial para acceder a los documentos y usarlos como pruebas. El nuevo decreto elimina esa instancia. Los jueces van a poder usar los archivos sin los tiempos que requiere la desclasificación. Pero además blanquea una situación de hecho. La mayor parte de los datos se conocían y se usan en las causas judiciales, pero como la desclasificación sigue en trámite o demora, muchas veces los jueces o los fiscales no pueden usarlos legalmente como pruebas y, si los usan, corren el riesgo de que alguien les haga un planteo de nulidad.
Uno de los temas que más importantes de la desclasificación, según las fuentes consultadas, es el acceso a los datos del Batallón 601, clave en el terrorismo de Estado. "Era uno de los nudos desde donde se estructuró la represión, la punta de una pirámide", señala Alén. "Desde ahí se organizaron todos los servicios, los grupos de tareas, los blancos, los que decían los interrogatorios, el destino final de las personas, esa modalidad de inteligencia se copió además en cada una de las armas, un esquema que también siguieron las fuerzas de seguridad de las provincias".
Fuera de eso, el decreto también deja preguntas abiertas. Una de ellas es sobre las fechas. Uno de los impulsores de buena parte de las causas por violaciones a los derechos humanos se pregunta ante este diario por qué el decreto libera documentación sólo del período que data entre 1976 y 1983, dejando fuera archivos como los del Operativo Independencia, la primera incursión militar contra la guerrilla en la provincia de Tucumán, en 1975. Pero el decreto parece dejar abierta una chance para acceder a este tipo de temas. Allí dice "entre 1976 y 1983", pero aclara que se podrá desclasificar toda la documentación producida en otros años en relación con la represión ilegal. Esta última línea puede ser la puerta de ingreso a los archivos de los años anteriores, pero también fue ayer motivo de debate. Uno de los funcionarios superiores del Ministerio de Justicia dice que no. "El fundamento de este decreto –asegura– son los pedidos de los jueces y por las causas de lesa humanidad que llevan adelante. Está claro que eso es sobre el período de la dictadura militar y obviamente podría ser también sobre años posteriores al ’83, con la idea de que después las Fuerzas Armadas pudieron ocultar información. Más complejo es invocar este decreto por situaciones como la del Operativo Independencia, que deberían dar motivo a otros decretos."

7 [9] de enero de 2010
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