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cae autor de amenazas contra cristina


Fue detenido un sospechoso de haber interferido la radio del helicóptero en el que viajaba la presidenta. El juez federal Ariel Lijo ordenó detener a Néstor González, un radioaficionado de 62 años. En su casa se hallaron equipos de comunicaciones, antenas y armas.
[Irina Hauser] Argentina. Néstor González, un radioaficionado de 62 años al que se le encontró toda clase de equipos de comunicaciones, antenas y armas en su casa, fue detenido ayer por orden del juez federal Ariel Lijo, bajo sospecha de haber sido el autor de las amenazas que recibió Cristina Kirchner mediante una interferencia a la radio del helicóptero en el que viajaba desde Olivos hacia la Casa Rosada. Según un primer peritaje de voces, la suya podría haber sido la que se oyó en la frecuencia operativa de la torre de control del Aeroparque Jorge Newbery el 11 de diciembre, justo cuando empezaba el juicio a los represores de la ESMA. "¡Maten a esa yegua!", fue la primera advertencia que se filtró. "¡Maten al pescado!", siguió la voz. Luego sonó "La avenida de las Camelias", la típica marcha militar de los comunicados de la última dictadura.
"Me dedico a la computación", fue lo único que dijo González cuando el juez quiso tomarle indagatoria, aunque en los papeles del trámite de su cédula de identidad dice que es mecánico de aviones. Por lo demás, se negó a declarar y su defensora oficial, Silvia Otello Rella, pidió la excarcelación, un planteo que Lijo resolvería hoy. Mientras, quedó detenido en la alcaidía de los tribunales de Retiro. Se le imputan los delitos de tenencia de armas de guerra e interferencia a los servicios de comunicación (en este caso ligado a un medio de transporte oficial). Ambos son excarcelables.
Los investigadores llegaron a González por la declaración de un testigo vinculado al mundo de los radioaficionados. En el allanamiento en su casa, en Monte Grande, encontraron antenas portátiles y fijas, equipos de comunicación, valijas para interferencias y hasta grabaciones de la torre de control de Aeroparque, que están siendo analizadas para determinar, entre otras cosas, de qué fecha son. También hallaron una escopeta calibre 14 y un revólver calibre 22. González no tiene antecedentes penales, pero sí colecciona sanciones de la Comisión Nacional de Comunicaciones por obstaculizar comunicaciones.
Como las amenazas a la Presidenta quedaron grabadas, se hizo un primer cotejo de voces, del cual resultó que la que apareció en la frecuencia de radio del helicóptero presidencial se asemeja a la de González. De todos modos, el juez Lijo quiere hacer un nuevo peritaje, ya que la grabación de Aeroparque no sería muy buena. Entretanto, el juzgado apunta ahora a determinar si se trata de un personaje trastornado que actúa por su cuenta o si responde a alguien. Ahora están en pleno análisis sus llamados telefónicos, para establecer con quién hablaba, en particular en los días cercanos a la intimidación. En el operativo en su vivienda, se descubrió que usaba más teléfonos que los que hasta el momento conocía el juzgado: también serán estudiados.
Según explicaron fuentes de la causa, el tipo de interferencia al helicóptero presidencial es fácil de realizar y no requiere aparatos muy sofisticados. Basta con equipos de radio o algún handy y con hallar la frecuencia buscada. La aeronave que habitualmente traslada a Cristina de Olivos a Plaza de Mayo no suele usar una frecuencia secreta.
Pero más allá de la autoría directa de las amenazas, el juez Lijo busca establecer quién fue el autor intelectual. Una de las pistas apunta a que el mismo día y casi a la misma hora de la interferencia comenzaba el juicio contra los represores de la ESMA. Otra pista estaría vinculada con carapintadas. Analiza la posible conexión con otra causa que se abrió sólo cinco días antes, y que también quedó a cargo de Lijo, en la que un teniente coronel del Ejército, Esteban Milillo, denunció que el director del portal Seprin, Héctor Alderete, amenazó con "convocar a un grupo de carapintadas con fusiles para asesinar" a la Presidenta, a su marido, a varios ministros, a otros funcionarios y a un grupo de periodistas. Alderete es uno de los implicados en una causa que investiga una red de espionaje dedicada a hackear, comercializar y difundir e-mails de políticos, artistas y periodistas. El teniente coronel Milillo declaró ante Lijo que Alderete podría estar detrás de las amenazas a la radio del helicóptero.

7 [9] de enero de 2010
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la autoridad como un abuso


Los casos que la defensoría utilizó para elaborar el documento. Dos jóvenes baleados por un policía estuvieron como NN durante 65 días, uno de ellos inhumado en la Chacarita. Otros dos casos de personas baleadas en supuestos tiroteos no comprobados. Desalojos violentos de cartoneros, ocupas y represión.
[Horacio Cecchi] El Informe sobre Violencia Policial analiza la brutalidad de las intervenciones policiales según haya tenido lugar durante de-salojos, marchas o sobre casos individuales. El expediente 4040/09 de la Defensoría es quizás uno de los más elocuentes de la serie de casos individuales. Se refiere a la muerte de dos jóvenes, Jonathan Lezcano y Ezequiel Blanco, que desde el 8 de julio pasado y durante dos meses fueron buscados por sus familiares hasta que descubrieron que Ezequiel estaba en la Morgue Judicial y Jonathan enterrado como NN en la Chacarita. Ambos habían sido baleados por un federal de la Doucad (División de Operaciones Urbanas de Contención y Actividades Deportivas), el mismo día en que habían desaparecido, dos meses antes. Un mes después de la aparición de los cuerpos, el 1º de octubre, el juez de instrucción 49º, Facundo Cubas, autorizó a los familiares a extraer copias del expediente. Curiosamente, ese mismo día Cubas sobreseyó al policía. La decisión fue apelada y se encuentra en trámite. Los casos que siguen forman también parte del informe:

- La actuación 1228/08 fue iniciada de oficio por la Defensoría y avanza sobre el violento desalojo de unas 90 personas, entre ellas 30 niños, ubicados en un playón de cemento de Pampa y la vía del Mitre, en Belgrano. Intervino la comisaría 33ª; varios de los desalojados resultaron heridos y hubo nueve detenciones. La Defensoría abrió una denuncia penal contra la actuación policial, encabezada por el comisario Julio Fernández. El caso recayó en el juzgado de Cubas, quien el 7 de septiembre de 2008 ordenó el sobreseimiento, bajo el argumento de que el policía había actuado en legítima defensa.

- El desalojo del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), en Carlos Pellegrini 211, ocupado por unos 60 miembros de cooperativas que reclamaban la entrega de fondos ya prometidos y presupuestados. Hubo golpes a mujeres embarazadas, heridos y detenidos a los que se les abrieron causas por resistencia a la autoridad. "Es habitual que el abuso policial se ampare en figuras reiteradas como el ‘atentado y resistencia a la autoridad’ para justificar dicho accionar frente a ‘evidentes’ excesos", señala el Informe. En la denuncia a la Defensoría, "la señora MTP indicó que fue bajada por las escaleras a los empujones por los policías que tenían olor a alcohol y parecían drogados". Ante una denuncia de la Defensoría, la Procuración General de la Nación presentó un pedido de investigación en el juzgado criminal 27º, causa que fue archivada el 5 de junio de 2009. Ante un pedido de la Defensoría a la Federal queriendo saber si había iniciado algún sumario, Asuntos Internos le respondió que "con el fin de producir un amplio y pormenorizado informe sobre la situación denunciada", contra la comisaría 3ª abrió un expediente titulado "Esclarecimiento del hecho", esclarecimiento que derivó en el "sobreseimiento provisional" el 9 de junio pasado.

- Mauricio Vega resultó baleado cuando iba en moto con un chico de 15 años a comprar pizzas para los compañeros de su murga los Incansables de Chacarita. Según el testimonio del chico, agentes de la 33ª le pidieron que se detuviera. Vega no lo hizo y los policías los detuvieron. El chico dijo que escuchó un disparo y a uno de los agentes diciendo "me mandé una cagada, parece que lo maté, vámonos al carajo", según consta en la denuncia de la Defensoría. La versión policial sostuvo que Vega estaba robando un auto, pero las pericias balísticas no parecen acompañar esa versión: el arma era vieja, estaba en desuso, y Vega, con ropa de murga, no tenía dónde llevar el arma. La investigación recayó en el juzgado 44º, de Eduardo Daffis Niklison. El agente acusado de homicidio sigue en funciones.

- En el caso 523/09, sucedido el 29 de enero de 2009, en Piedras y Garay, un agente "observó la presencia de una persona de sexo masculino, quien a la postre resultara ser el denunciante que deambulaba por las inmediaciones de dicha intersección observando los comercios de la zona, y que al notar la presencia del personal policial disimuladamente se retiró del lugar...". "¿Qué actitud sospechosa significa mirar los comercios y retirarse disimuladamente del lugar?", se pregunta la Defensoría. El denunciante –vale la pena acotarlo– fue molido a palos y detenido sin causa justificable.

- El 19 de agosto pasado, Claudio Ariel Paz murió baleado por un policía de la comisaría 36ª cuando pasaba por la avenida Riestra y Laguna. Cuando los vecinos intentaron acercarse al lugar fueron recibidos a tiros. Un chico de 12 años recibió un impacto en el rostro y una mujer en su pierna. El hermano de la víctima llegó avisado por los vecinos y cuando quiso cruzar el vallado fue golpeado en la frente de un culatazo y luego trasladado detenido, bajo el cargo de homicidio, atentado y resistencia la autoridad, abuso de armas, disparo de arma de fuego y lesiones. Antes de llegar a la comisaría, en su denuncia sostuvo que fue trasladado hasta un puente que cruza el Riachuelo, donde lo amenazaron con arrojarlo al agua. En la comisaría lo obligaron a desnudarse y continuaron golpeándolo.

- Durante el desalojo efectuado en Francisco Acuña de Figueroa 1277, uno de los denunciantes, de nacionalidad camerunesa, dijo que dos policías de la comisaría 9ª lo detuvieron diciéndole ...qué hacés acá, negro de mierda, qué hacés en este país, tanto tiempo que yo esperaba para pegarle a un negro".

7 de enero de 2010
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notoria ausencia de una policía


El comisario a cargo del Programa de Protección de Testigos, Omar Odriozola, relató por qué no había custodia en la casa de Josefina González y Federico Reynares en el momento del atentado, aunque negó que haya habido zona liberada.
Argentina. Una causa penal por incumplimiento de deberes de funcionario público, un sumario administrativo y uno interno de la Secretaría de Seguridad son algunas de las medidas en el marco de la investigación a la custodia de la querellante de la ex causa Feced, Josefina González, y su esposo, Federico Reynares, tras la irrupción en su casa del miércoles pasado. Al mismo tiempo, la abogada del matrimonio, Gabriela Durruty, adelantó que pedirán que las actuaciones se remitan a la Justicia Federal. El comisario a cargo de la Unidad Especial, Omar Odriozola, dijo que el miércoles 30 de diciembre "se produjo el relevo y la empleada que tenía que estar en el domicilio se sintió descompuesta. Por eso, se dirigió a la estación de servicio distante a un par de cuadras, y en ese tiempo sucedieron los hechos". El funcionario desestimó que haya habido zona liberada para la intimidación. Sin embargo, Josefina calculó que los intrusos estuvieron en su casa durante de una hora. En tanto, el ministro de Seguridad Alvaro Gaviola admitió que hubo "fallas en la custodia" y agregó que hasta ahora "el Programa de Protección de Testigos había funcionado bien y había sido elogiado por los organismos de derechos humanos".
El penúltimo día del año 2009, cuando el matrimonio llegó a su casa se encontró con el desastre: "Revolvieron cajones y papeles de la habitación y el escritorio", comentó ayer Federico Reynares, quien recordó el mensaje macabro del pañuelo de las mil marchas de Abuelas de Plaza de Mayo, "manchado con algo que parecía ser sangre", en la puerta de la casa. Josefina agregó que tocaron sus fotos tipo collage, en la que está ella puesta junto a sus padres, que están desaparecidos. Josefina fue secuestrada con sólo cinco meses de edad junto a su hermana y su madre.
La investigación de la provincia se centra en el motivo de la ausencia de la custodia en el domicilio de la pareja en el momento de la intimidación, cuando la orden era concreta: "Durante las 24 horas".
"Todos los caminos apuntan a que hubo un incumplimiento de los agentes que debían estar en el lugar", dijo el titular del programa, Oscar Blando, durante la conferencia de prensa que brindaron ayer Josefina y Federico. El blanco elegido por los atacantes, además, fue estratégico: la pareja trabaja en la fiscalía federal que elevó a juicio la megacausa por crímenes de lesa humanidad. Blando resaltó que los atentados "no son hechos aislados".
De la conferencia de ayer participó la secretaria de Derechos Humanos de la provincia, Rosa Acosta. Y Blando señaló que el ministro de Justicia, Héctor Superti, envió una misiva en la que también repudia el atentado y subraya la necesidad de investigación. Blando aseguró que "todo lo que esté al alcance del Estado provincial, será realizado: es un compromiso".
Por su parte, la abogada del matrimonio amenazado adelantó que tomarán otras medidas, "más allá de la evaluación que hizo la policía de la provincia". Durruty consideró que "al tratarse de un hecho de tentativa de robo o violación de domicilio, lo que vamos a plantear es la inmediata remisión de las actuaciones a la Justicia Federal, porque hay responsabilidades del orden de lo político y otras penales que deben ser investigadas por la Justicia Federal. No podemos permitir que eso sea investigado por la justicia provincial, de la cual depende la misma policía que no cumplió sus funciones".
Al ser consultado sobre quién debía controlar el trabajo de los agentes de custodia, el comisario Odriozola deslindó: "Hay varios niveles de oficiales, yo tengo a cargo toda la provincia y tengo un responsable en cada uno de esos lugares, porque no puedo estar controlando todos los puestos, sino que superviso a los responsables de cada lugar". Y aseguró que la investigación incluye a ese funcionario.
Sobre el final de la conferencia, Josefina apuntó a seguir trabajando por verdad y justicia, al tiempo que aseguró que no lograron intimidarla. "Hay que levantarse y seguir. Tenemos que comprometernos a que no nos asusten, porque fuimos y somos un montón, no tengamos miedo, porque ahí es donde perdemos todos", dijo la querellante de la ex causa Feced.

7 de enero de 2010
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aumenta violencia policial


Un informe de la defensoría porteña alerta sobre el aumento de la violencia de la policía federal en los últimos meses. El Informe de la Defensoría porteña fue realizado sobre un centenar de denuncias recibidas en los últimos dos años. De ellas seleccionaron los veinte casos más violentos de intervención de la Federal. Entre ellos, cuatro homicidios, desalojos y represión.
[Horacio Cecchi] Argentina. Veinte casos de extrema gravedad –entre los que se cuentan cuatro homicidios–, sobre un centenar de denuncias recibidas por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dan cuenta del grado de violencia de la Federal entre 2008 y 2009. Todos los casos fueron llevados a la Justicia penal, pero en buena parte los denunciados fueron sobreseídos o las causas archivadas rápidamente si se tiene en cuenta lo reciente de las denuncias. Los veinte casos forman parte de un informe desarrollado por la ombudsman porteña Alicia Pierini, a partir de la creación en 2007 de la Oficina de Seguridad Urbana. El informe sostiene que la violencia policial se agravó en estos dos últimos años y, especialmente, en los últimos meses de 2009. El documento cubre las denuncias recibidas por la Defensoría hasta el 31 de octubre pasado y no llegó a incluir la represión en el recital de Viejas Locas (14 de noviembre pasado) en Vélez Sársfield, del que resultó la muerte del adolescente Rubén Carballo, o el violento desalojo de la Plaza de Mayo en oportunidad de la marcha de la Mutual Sentimiento (9 de noviembre). "Hace mucho tiempo que en la Capital no se desataban represiones como éstas, sin que hubiera una provocación previa. Es preocupante porque va en contra de la política del gobierno nacional, que no es represiva", señaló Pierini a Página/12. "Todo lo que es un exceso una vez probado se sanciona –aseguró a este diario el secretario de Seguridad, Sergio Lorusso–. Los que ocurren son excesos individuales. Ellos (por los federales) saben que todos los excesos van a ser llevados por particulares o por la misma institución a la Justicia."
El informe, de 65 páginas, consta de diez capítulos y tres anexos sobre causas abiertas por represión policial en marchas, desalojos, y sobre casos de víctimas individuales. Bajo el título de "Informe especial sobre violencia policial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", el documento describe y trabaja sobre "los patrones comunes de irregularidades" policiales. En su Introducción, el informe sostiene que "el nivel de violencia institucional en general, y en particular de violencia policial, también había mostrado un descenso hasta el año 2007 (...). Sin embargo, eso no significaba que muchas de las prácticas policiales ilegales se hubieran eliminado. Por el contrario –subraya el documento–, en varios de los casos que llegaban a conocimiento de esta Defensoría del Pueblo, así como en otros que tomaron conocimiento público o fueron trabajados por otros organismos, se pudo observar que estas prácticas persistían".
El argumento central del documento es que el abuso, la corrupción y la violación de los derechos humanos, con índices diferentes según los años, constituyen prácticas policiales que la Federal pareciera arrastrar después de veintiséis años del fin de la dictadura militar, especialmente el funcionamiento de un "modelo tradicional que supone el predominio de rutinas y hábitos caracterizados por un sesgo autoconservativo, orientado a desarrollar acciones inscritas en una perspectiva bélica del control delictivo". Agrega que dicho modelo tradicional está dirigido a controlar "todo tipo de conducta, incluso de acciones no delictivas, inscritas en conceptos primitivos de salubridad y moralidad pública", y que en general dicho control se realiza sobre "personas en general socialmente vulnerables, consideradas y estigmatizadas por la propia policía como peligrosas, según una visión asentada, casi siempre, en una perspectiva discriminatoria". A tales efectos, podría hablarse de jóvenes, marginales, desempleados, piqueteros y protestas sociales.
"No es toda la Capital –dijo Alicia Pierini–. Son comisarías. La mayoría del sur y del centro de la ciudad, las que tienen relación con el fútbol, roce con las barrabravas. Lo que hacemos es poner un alerta para que se tome en cuenta, sobre todo porque esta violencia no le hace ningún favor a la política del gobierno nacional, que no es represiva. ¿Cómo puede ser que un chico esté en la morgue 65 días y sea enterrado como NN? No pasó jamás en la democracia."
El análisis de las situaciones de violencia policial fue realizado sobre desalojos, marchas o víctimas individuales. Entre los veinte casos seleccionados figuran el del desalojo de la cooperativa de cartoneros El Alamo, del Centro cultural Almagro, el 12 de agosto pasado (donde se registraron heridos y nueve detenidos), el desalojo de la Huerta Orgázmika, en Caballito, el 18 de mayo pasado, y la represión el día posterior por una protesta ante el CGP 6, en reclamo por el violento desalojo policial.
En los casos de violencia policial en desalojos, el informe diferencia entre los que se produjeron con orden judicial y los que no la tuvieron, y entre estos últimos, los que se sostienen en "una resolución administrativa" y los que se producen alegando "facultades propias de la policía".
"Lejos de respetar los principios de razonabilidad y proporcionalidad, los han transgredido incumpliendo con las normas vigentes." El documento agrega que "se ha podido apreciar en la mayoría de los procedimientos de desalojos la presencia de niños, lo cual es un agravante visto y considerando la normativa de protección preferencial de este grupo".
Otro capítulo lo constituye la "actuación policial en casos individuales". En ellos, la violencia parece sostenerse en el hecho de que las víctimas fueron descriptas como "supuestos delincuentes", lo que según el discurso policial habilitaría a la acción de "abatirlos (...) como una práctica aceptada dentro de las rutinas cotidianas" policiales. Como explicación de la acción aparece el objetivo de "control de ‘ilegalismos’, (que) es lo que permite –sostiene el informe– que la cuestión de la brutalidad policial entre y salga del debate público, sin mayores modificaciones del número de víctimas sobre las cuales año a año se ejerce este abusivo accionar policial".
El eje de esta práctica se sostiene por la "deficiente formación en derechos humanos de la policía, que no percibe que la vida es el derecho de mayor jerarquía, y en consecuencia no puede ser violado en defensa del derecho de propiedad".
Que el informe se traduzca en una crítica severa si no en una denuncia salta a la vista cuando sostiene que "abatir a un supuesto ladrón, sin que medie la legítima defensa, es lisa y llanamente un homicidio, aunque luego el subterfugio de ‘plantar’ un arma y aducir enfrentamientos otorgue impunidad". Del mismo modo, tampoco parece medirse la vida del propio policía como un valor, "y no debería arriesgarse sin medir cabalmente el derecho que se defiende y cómo se lo hace". Vidas policiales que, por otro lado, al perderse son levantadas públicamente por la institución como mártires, con lo que se logra un doble objetivo: encubrir el error de no valorar la vida del policía y sostener en alza la rueda de violencia policial supuestamente justificada.
El informe agrega que "en los casos aquí analizados se advierte una brecha entre el ‘accionar real’ desplegado por los efectivos policiales en el procedimiento y el ‘deber ser’ jurídico al que están legalmente sujetos. El uso de la fuerza resultó excesivo, desproporcionado o irracional; y llevado a cabo generalmente contra personas y sectores de la población social y económicamente más vulnerables de la ciudad".
El motivo de la "mala imagen" de la Federal, como destaca el Informe, se sostiene no sólo en sus actos violentos, sino que también "en muchas oportunidades la versión policial dista notablemente de la versión de las víctimas y, en algunas de ellas, se ha constatado que inclusive difieren de los hechos comprobados en causas judiciales". En pocas palabras, el escaso ajuste de la versión policial a la realidad.
Para analizar los patrones comunes de la actuación policial, el Informe plantea encontrar respuestas a "la legitimación social que los agentes encargados de hacer cumplir la ley creen estar cumpliendo". Y agrega que "falsamente se presupone de antemano que ante mayor protección de los derechos individuales, menos seguridad y viceversa. Visto de esta manera el hecho de que los agentes del orden violen los derechos humanos estaría justificado a los fines de la seguridad pública general. Esta tensión entre la protección del derecho a la integridad física de los ciudadanos y el uso real de la fuerza para prevenir el crimen y la delincuencia naturaliza la violencia y los abusos. Pareciera que algunas prácticas indebidas han quedado legitimadas al interior de la propia fuerza como consecuencia de su reiteración e impunidad".
Entre las prácticas recurrentes aparecen "la utilización de estereotipos de la ‘sospecha’ sobre grupos sociales vulnerables ya sea por portación de tatuajes, rostro, vestimenta, edad en el caso de los jóvenes, características étnicas y también orientaciones sexuales, estableciéndose por parte de la policía juicios de peligro a priori sobre eventuales conductas de algunas personas, contrariando la tarea que les asigna la ley". Estos estereotipos, finalmente, funcionan a modo de control social y se los intenta legitimar con la denominación de "conductas predelictuales".
La justificación del accionar policial se sostiene en supuestas circunstancias previas que recomiendan la intervención policial, y lo hacen a partir del "grado de sospecha" que esas circunstancias provocan, lo que permite la "detención o la requisa de la posterior víctima. Sin embargo, los ‘indicios vehementes’ –tal como citan los partes policiales–, las ‘circunstancias debidamente fundadas’ o los ‘motivos para presumir’", requieren de descripciones precisas que fundamenten las "sospechas". "Dicha fundamentación por lo general es inexistente y por ello se la ‘crea’ presumiblemente ‘a posteriori’ en varias ocasiones."

6 de enero de 2010
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museo de la memoria puede esperar


Una nueva prórroga para el Rock & Feller’s.
Argentina. El secretario de Gobierno de la Municipalidad, Fernando Asegurado, confirmó que darán la nueva prórroga de dos meses al bar temático Rock & Feller’s para que funcione en el edificio donde el general Leopoldo Fortunato Galtieri comandaba el segundo cuerpo de ejército durante la última dictadura militar. Ese predio fue adquirido por la Intendencia mediante expropiación para levantar allí el Museo de la Memoria. En tanto, la comisión de este museo publicó un comunicado en el que deslindan cualquier tipo de responsabilidad sobre la prórroga.
Asegurado dijo además que el 24 de marzo próximo el intendente Miguel Lifschitz encabezará un acto por el aniversario del golpe de Estado de 1976 en la vieja casona desde donde se daban las órdenes para la represión ilegal en la zona.
El funcionario se reunió ayer al mediodía con representantes de organismos de derechos humanos que forman parte de la comisión del Museo de la Memoria y los informó de la situación de Rock & Feller’s.
El bar pidió en los últimos días de 2009 la prórroga para concretar su salida y el secretario de Gobierno la consideró razonable en pos de mantener las fuentes de trabajo, cuestión por la cual ya había hecho un planteo el Sindicato de Trabajadores Gastronómicos. Rock & Feller’s se mudará a Oroño y Jujuy, en la esquina que actualmente ocupa el restaurante Petra. Asegurado reveló que la empresa presentó ayer su proyecto para el lugar en la Dirección de Obras Particulares.
Al mismo tiempo, la Municipalidad ya lanzó las licitaciones para poner proa a convertir la casona de Moreno y Córdoba en el nuevo Museo de la Memoria. Asegurado prometió que, más allá de las dilaciones que viene sufriendo la toma de posesión por los sucesivos pedidos de prórroga de los propietarios del bar, el 28 de febrero la Municipalidad se hará cargo del edificio, y el 24 de marzo se realizará un acto para recordar el golpe militar.
La segunda prórroga del plazo para que el bar temático Rock & Feller’s se retire de la que fuera sede del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército se gestó en una gestión conjunta entre el Sindicato Gastronómico, que mostró su preocupación por las fuentes de trabajo, y los empresarios, que le llevaron a la Municipalidad el contrato de alquiler del local de Jujuy y Oroño, donde funcionaba Petra. Los titulares del bar indicaron que recién en julio podrán reabrir, por los trabajos de remodelación que requiere la nueva sede. Ante la disyuntiva por los puestos de trabajo, el municipio decidió otorgar la prórroga.

5 de enero de 2010
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mensaje inconfundible


Dejar en claro el repudio ciudadano a las intimidaciones de la extrema derecha.
[Carta Abierta Santa Fe] Argentina. El miércoles 30 de diciembre por la tarde entraron desconocidos en el domicilio que Josefina ‘la Tana’ González comparte con su esposo Federico Reynares. Burlando la custodia que el Programa de Protección de Testigos de la Provincia instaló en la casa, revolvieron cajones y expedientes, dejando inconfundibles mensajes intimidatorios y evidencias no menos elocuentes que llevan a descartar el robo como móvil del delito. Tanto la modalidad mafiosa del procedimiento como la singularidad de las personas a quienes fue dirigido y la oportunidad en que tuvo lugar, reclaman una investigación exhaustiva por parte de la Justicia Federal, en cuya órbita se sustancian los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar.
Josefina González es querellante en la causa "Díaz Bessone, Lofiego, Vergara, Marcote, Scortechini y Chomicki s/homicidio, violación y torturas" (ex causa Feced). En julio de 1976, con cinco meses de edad, fue secuestrada junto a su hermana y su madre, quien fuera asesinada meses después, tras interminables sesiones de tortura en el Servicio de Informaciones de la Jefatura de Policía. Josefina además trabaja en la Fiscalía que investiga, entre otros, los crímenes de lesa humanidad cometidos en ese centro clandestino de detención. Federico Reynares, en su carácter de Secretario del Ministerio Público, participó en la instrucción de la megacausa Feced, cuya primera parte, ya elevada a juicio, involucra a más de noventa víctimas. Las audiencias orales y públicas comienzan en abril, y dada la magnitud de los crímenes que abarca y el número de testigos involucrados, difícilmente termine este año.
Este episodio se produce al terminar un año en el que más de tres decenas de represores fueron condenados por diversos Tribunales Orales en nuestro país, mientras se espera que esa cifra se multiplique durante el año en curso. El primer juicio oral de nuestra provincia la causa Brusa, en la ciudad capital terminó con condenas ejemplares. En febrero seguramente se escucharán en Rosario los alegatos en el juicio Guerrieri Amelong, y habrá pedidos de pena máxima para los imputados.
No nos cabe ninguna duda de que este acto intimidatorio, tanto como el perpetrado casi en simultáneo en la Secretaría bonaerense de Derechos Humanos se inscriben en un escenario nacional de avance en el enjuiciamiento de los genocidas, con la consiguiente desarticulación de los enclaves autoritarios, en el marco de la política de derechos humanos que sostiene con firmeza el gobierno nacional. Invitamos a todas las instituciones comprometidas con la democracia a hacer explícito su repudio a las acciones de estos grupos minoritarios.

5 de enero de 2010
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represores seguirán tras las rejas


Dos represores tras las rejas.
Argentina. La Justicia denegó la excarcelación a dos represores involucrados en la causa por secuestros y desapariciones ocurridos bajo el denominado Plan Cóndor, al sostener que, en caso de recuperar la libertad, podrían fugarse y "entorpecer el curso de la investigación". La Sala 1 de la Cámara Federal ratificó la denegatoria del beneficio al ex coronel Federico Antonio Minicucci y al teniente coronel Faustino José Svencionis. "Entre los hechos hay varias víctimas de las que aún se desconoce su destino final y permanecen en condición de desaparecidas", sostuvieron los jueces para concluir que, en caso de concedérseles la excarcelación, los represores intentarán "eludir el accionar de la Justicia".

5 de enero de 2010
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detalle de las causas


Declaró ante el fiscal Derotier de Cobacho. La secretaria de Derechos Humanos se presentó ayer en la Justicia para relatar el robo de expedientes que sufrió el 30 de diciembre. Aún no hizo el reconocimiento del detenido.
[Adriana Meyer] Argentina. Durante varias horas declaró ayer ante el fiscal Marcelo Martini la secretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Sara Derotier de Cobacho, por el robo que sufrió el 30 de diciembre en su despacho. La funcionaria sólo recuperó el dinero que se llevaron, unos 11 mil pesos de su jubilación y aguinaldo de senadora provincial, no así los expedientes que había en la caja fuerte, sus celulares y su notebook. En uno de los teléfonos y en su computadora portátil había datos irrecuperables de denuncias sobre delitos cometidos por policías en la actualidad. Sin que el fiscal le hiciera preguntas, Cobacho se explayó sobre causas y denuncias que está investigando vinculadas al reclutamiento de menores por parte de los uniformados para obligarlos a delinquir. Y realizó un "dictado de rostro" de los dos atacantes, pero el reconocimiento del único detenido, el ex agente Juan Manuel Mateos, quedó para el jueves.
Sobre este aspecto es que la funcionaria quedó con dudas tras su paso por la fiscalía porque tuvo acceso al legajo de Mateos y verificó que la fecha en la que fue exonerado no coincide con la que le dieron las autoridades de Seguridad provincial. "Creo que a Mateos lo tenían que entregar, hoy pedí el legajo y dice que fue exonerado el 2 agosto de 2007, y (el subsecretario de Seguridad Carlos Alberto) Stagnaro me había dicho que lo exoneraron en septiembre, por eso le insistí al fiscal para verlo cuanto antes, tengo la impresión de que no es la misma persona, para mí tenía más edad el que entró en la secretaría", dijo Cobacho a Página/12. "No cierra que si estaba afuera de la fuerza desde 2007 portara arma reglamentaria", agregó. La secretaria de Derechos Humanos provincial ratificó que el detenido está vinculado al asesinato del joven Santiago Pellegrini, ocurrido el 7 de diciembre. "Mateos tiene una banda, recluta jóvenes que están asolando Gonnet, tirando tiros, y nadie los denuncia por miedo, por eso mañana (por hoy) voy a ir de frente con Stagnaro, no queda claro el asunto", afirmó Cobacho.
A Mateos le encontraron los 11 mil pesos en el bolsillo como única parte recuperada del botín. Entre el mediodía y las tres y media de la tarde, la funcionaria relató las circunstancias del robo, publicadas por este diario el sábado: que ella junto a su equipo (unas cinco personas), además del mozo y el empleado de mesa de entradas, fueron llevados al primer piso, donde funciona su despacho, "a punta de pistola"; que preguntaban por la caja fuerte a la que accedieron luego de amenazar de muerte a su secretario, porque ella en principio se había resistido a entregar la llave; que los ataron a todos con precintos; que le sacaron la cartera, la dieron vuelta y se llevaron el dinero; que de la caja fuerte sacaron varios CD que tenían legajos de juicios por delitos de lesa humanidad de la dictadura, como el caso Patti y uno de Santa Fe en el que Cobacho es víctima; que uno de ellos dijo "ya la tengo" en alusión a la notebook que contenía las investigaciones actuales sobre policías. Además de esa computadora, el dinero, los celulares y los legajos, los ladrones se llevaron también una filmadora y una cámara fotográfica. "Cuando se iban se les cayeron cuatro CD, pero parece que ya tenían lo que querían, la notebook", relató la secretaria.
La División Asuntos Internos de la Policía Bonaerense, adonde Cobacho pensaba llevar varias denuncias recibidas en diciembre pero cuyos datos perdió en el robo, solicitó una copia del legajo que investiga el fiscal Martini. Fuentes del caso indicaron que sería para agregarlo al sumario de Mateos. Esas fuentes agregaron más misterio a la situación del detenido al afirmar que aún no habría sido exonerado sino que estaría en disponibilidad.

5 de enero de 2010
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