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AMBULANTES SE AVENTURAN EN EL METRO - lucero almanza escalante


A pesar de las recientes medidas gubernamentales para sacar a los vendedores ambulantes de las calles de la capital, muchos ven pocas alternativas que arriesgarse a retar a la ley.
Ciudad de México, México. En los atiborrados vagones y pasillos del Metro, miles de mexicanos trabajan ilegalmente, son vendedores ambulantes como Raúl Reyes, quien hace dos meses perdió su empleo y ha tenido que aventurarse en las entrañas de la Ciudad de México para sobrevivir vendiendo discos piratas.
Las calles de la urbe no parecen suficientes para el comercio informal, por lo que como Reyes, muchos desempleados han encontrado una alternativa en el ambulantaje subterráneo.
Se llaman a sí mismos ‘vagoneros' y desafían a policía, van de carro en carro con dulces, encendedores, rastrillos, pomadas, películas y discos piratas, libros, periódicos, pilas, e incluso herramientas, todo por unos cuantos pesos.
Reyes narró a Univison Online que trabajaba en una empresa de mensajería, "hace como dos meses me corrieron, no he podido encontrar empleo, así que me vine al Metro a vender discos".
En los carros del Sistema de Transporte Colectivo (STC), al que popularmente se conoce como Metro, se mueven a diario unos tres mil 500 vagoneros. Los datos oficiales indican que se dedican al comercio ilegal y subterráneo.
Los ambulantes ganan entre 80 y 100 pesos diarios (unos ocho o 10 dólares), según el producto que vendan: chicles y dulces de dos pesos (20 centavos de dólar), películas y discos compactos de 10 pesos (un dólar), libros de 15 pesos (1.5 dólares), entre otros.
En los andenes no hay discriminación, hay niños vendedores, lo mismo que mujeres y hombres. Gloria Pérez recordó que hace cuatro años enviudó, no tiene estudios y debe mantener a sus cuatro hijos. Es originaria de Tehuacán, Puebla, y para ella no hay trabajo en la ciudad, donde es dura la competencia, más "para quienes no tienen preparación", se lamentó.
Las carencias la llevaron a vender pistaches en el Metro; lo hace de las nueve de la mañana a las tres de la tarde. El trabajo, agregó, "es cómodo porque me permite obtener dinero para los gastos del hogar sin desatender a mis hijos".

Invasión Subterránea
Gloria Pérez es una luchadora y afirmó que será vagonera a pesar de que en el Metro hay mafias que controlan el comercio informal, sus miembros asignan territorios y cobran mil 500 pesos (150 dólares) para desarrollar su trabajo subterráneo e ilegal.
Es curioso pero las prohibiciones oficiales no le preocupan, ya que las autoridades del Sistema de Transporte Colectivo "nos retienen una hora en la permanencia (oficina) o nos llevan a la delegación, donde pasas 24 horas".
Se trata de un rico territorio, el de las nueve líneas del Metro en el cual utilizan diariamente unos seis millones personas, y hacia las nueve de la noche, los ambulantes toman los pasillos, andenes y escaleras de las estaciones, convirtiendo éstas en un tianguis (mercado) subterráneo.
Los ambulantes que por las tardes ofrecen sus productos en la vía pública llegan al subterráneo por las noches tender sus puestos en los pasillos y rematar su mercancía entre los usuarios nocturnos.
Marco Antonio Torres, especialista del Centro de Investigación Laboral de la Unión de Juristas de México, advirtió que el problema del desempleo en México está al límite. "Es más fácil para las personas ir y comprar mercancías piratas (ilegales) y venderlas en las calles, que conseguir un empleo", indicó.
Mencionó que a pesar de que el ambulantaje es una actividad prohibida por las autoridades, las personas "luchan y se arriesgan para encontrar la forma de mantener a sus familias".

©univisión

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