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sunníes y chiíes chocan en bagdad


[Edward Wong] Milicianos y agentes de policía chiíes atacan pueblo sunní al norte de Bagdad.
Bagdad, Iraq. Encarnizados enfrentamientos estallaron el jueves entre combatientes chiíes y sunníes en un pueblo al norte de Bagdad, ilustrando la violencia religiosa que todavía aflige al país, incluso después de asumir el nuevo gobierno. Soldados estadounidenses participaron en los tiroteos, pero se pone en duda el papel que han asumido en el conflicto.
Un portavoz estadounidense en Bagdad, el mayor William Willhoite, dijo en un mensaje por correo electrónico el viernes en la mañana que fuerzas americanas e iraquíes habían allanado el pueblo persiguiendo a terroristas. Estalló una violenta batalla en una casa donde los combatientes se habían atrincherado, dijo, y los americanos pidieron respaldo aéreo. Al menos tres rebeldes resultaron muertos y tres heridos, dijo el mayor Willhoite.
Un aldeano, Abdul Hadi al-Dulaimi, dijo en una conferencia telefónica que el pueblo de mayoría sunní, Daliqiya, fue allanado por agentes de policía chiíes en colaboración con milicianos para vengar un reciente atentado. Tropas americanas se unieron a los chiíes y enviaron aviones y tropas de tierra, dijo. El enfrentamiento se extendió durante la noche del jueves, dijo Dulaimi. Al menos un agente de policía murió en el enfrentamiento. Dulaimi dijo que al menos cinco aldeanos de su tribu murieron en la refriega.
El enfrentamiento estalló en la mañana cuando 30 a 40 chiíes armados irrumpieron violentamente en la aldea y empezaron a disparar contra las casas, dijo Dulaimi, un campesino que cultiva dátiles y miembro de la tribu Dulaimi, una de las tribus sunníes más grandes de Iraq. Daliqiya colinda con un pueblo llamado Khairnabat, donde un terrorista suicida en bicicleta hizo detonar sus explosivos en medio de una muchedumbre el lunes, matando al menos a dieciocho personas, todas chiíes.
Los milicianos llegaron a Daliqiya buscando venganza, dijo Dulaimi. En la aldea viven unas 30 a 35 familias, la mayoría de ellas árabes sunníes de las tribus Dulaimi o Ani.
El enfrentamiento en la mañana duró tres horas, con agentes de la policía iraquí del lado de los vengativos chiíes, dijo Dulaimi, agregando que muchos de los aldeanos enviaron a sus mujeres e hijos fuera del pueblo durante una pausa en el conflicto. Los chiíes y las fuerzas de seguridad iraquíes volvieron en la noche con fuerzas estadounidenses y reanudaron el ataque, dijo.
"Todos nosotros estábamos armados con las armas que tenemos en casa, y estamos dispuestos a defender nuestras casas, nuestro dinero, nuestras propiedades", dijo Dulaimi, cuya mujer y seis hijos huyeron a Baquba. "Estamos dispuestos a morir en su defensa".
Las dos aldeas yacen inmediatamente al norte de Baquba, una ciudad mixta sunní-chií a 56 kilómetros al norte de Bagdad. La región ha sido una de las más volátiles en Iraq, pero las rivalidades religiosas se han profundizado en las últimas semanas. Es un imán para grupos armados de todo el espectro político, incluyendo Al Qaeda en Mesopotamia y los milicianos del Ejército Mahdi, del clérigo chií Moqtada al-Sáder. Abu Musab al-Zarqawi, el militante jordano que fundó Al Qaeda en Mesopotamia, fue ultimado en junio en un ataque aéreo estadounidenses en el pueblo cercano de Hibhib.
El miércoles también se produjeron balaceras en el mercado en el centro de Baquba cuando milicianos chiíes empezaron a pelear con rebeldes sunníes, dijo un tendero, Hassan Abdul Fattah, 25. Los milicianos chiíes habían repartido octavillas en la mañana advirtiendo a los sunníes dueños de tiendas que mantuvieran sus tiendas cerradas so pena de muerte, dijo. Los guerrilleros sunníes distribuyeron entonces octavillas diciendo a los tenderos que abriesen las tiendas, amenazándolos igualmente con la muerte. Los milicianos chiíes, miembros del Ejército Mahdi, llegaron al mediodía, y "estalló un enfrentamiento con granadas y morteros", dijo Abdul Fattah.
Sin embargo, la violencia no se confinó a la zona de Baquba. En todo el país murieron o fueron encontradas muertas al menos 31 personas.
En la tarde, un terrorista suicida en un coche irrumpió en un funeral en la norteña ciudad de Kirkuk, matando al menos a cinco personas y dejando heridas a otras 23, dijo un agente de policía. El funeral se hacía por un soldado chií muerto antes en la semana. En Kirkuk, hombres armados mataron el miércoles noche a un dentista, y, el jueves, en la provincia se encontraron dos cuerpos en lugares diferentes.
En Bagdad dos civiles resultaron muertos y otros cinco heridos por hombres armados en el barrio de Dawra, dijo un funcionario del ministerio del Interior. Una bomba oculta en un minibús mató a un civil e hirió a otro. Siete cuerpos fueron encontrados en cinco localidades, tres de ellos reclutas de las fuerzas especiales iraquíes, dijo el funcionario.
En las zonas de Karbala y Hilla, al sur de Bagdad, 13 personas resultaron muertas o fueron encontradas muertas, dijeron funcionarios.
El primer ministro rumano, Calin Popescu-Tariceanu, dijo en Bucarest que pedirá a fin de año la retirada de los 890 soldados rumanos en Iraq, mencionando los crecientes peligros y costes de su despliegue. Pero la retirada requiere la aprobación del Consejo de Seguridad del Estado, que es encabezado por el presidente de Rumania, Traian Basescu, que criticó inmediatamente la propuesta.
En Iraq han muerto dos soldados rumanos, y cuatro en Afganistán, donde Rumania tiene 809 soldados. Italia ha anunciado el retiro de todas sus tropas de Iraq, y Japón ya está retirando sus 500 soldados de Samawa, una provincia sureña. El ministro rumano del Interior dijo que en el país permanecerán cuatro soldados que asesoran en el adiestramiento de las fuerzas iraquíes.

Mona Mahmoud contribuyó desde Bagdad para este reportaje, un empleado iraquí del The New York Times desde Kirkuk, y Nicholas Wood desde Skopje, Macedonia.

30 de junio de 2006
©new york times
©traducción mQh
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