Blogia
mQh

militares y paras vuelven a colaborar


Integrantes del Ejército, de distintos rangos, han colaborado con la banda paramilitar de Pedro Oliverio Guerrero, alias ‘Cuchillo’. Paras asesinaron a civiles y a guerrilleros desmovilizados para venderos al ejército como guerrilleros caídos en combate o falsos positivos Pincha aquí para ver video..
Colombia. Esta semana, en una diligencia ante la Fiscalía, el soldado profesional Jhon Quirama hizo graves denuncias sobre la colaboración que integrantes del Ejército, del Batallón 43, supuestamente le prestaron a la banda de alias ‘Cuchillo’.
Noticias Uno reveló apartes de las denuncias hechas por Quirama en su emisión de este domingo, de las que se concluye que la captura de ‘Cuchillo’ no ha sido posible debido a la intervención de agentes del Ejército que han recibido pagos por su colaboración.
El soldado profesional aseguró que en el Guaviare el que mandaba antes era Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, pero que desde un tiempo para acá es ‘Cuchillo’.
Según su denuncia, los macacos le ofrecieron al coronel 500 millones de pesos, que después subieron a 700 millones. "Esa plata la pagaban para que les dejaran trabajar el narcotráfico", aseguró.
Además del pago a los comandantes, el testigo aseguró que la banda de narcotraficantes también pagaba por los muertos que el Ejército ponía. Incluso, dijo, varios oficiales trabajaron con Cuchillo. "Sepúlveda", el sargento viceprimero era el que le pagaba, y traficaba con droga. Mientras que el coronel tenía su propia empresa", dijo Quirama.
El soldado profesional aseguró que entre "cuchillos" y "macacos" hubo enfrentamientos por el control de territorios y que la banda de "Cuchillo" ganó gracias a la ayuda de un coronel del Ejército.
Sobre la cantidad de muertos dijo que no la conocía, pero que fueron arrojados a los ríos Conuco y Vichada.
Según el testigo, al menos 22 personas fueron ejecutadas y presentadas como muertos en combate debido a una alianza entre integrantes del Ejército y paramilitares.
Quirama contó, además la historia de dos guerrilleros que se desmovilizaron con pistolas, que primero tuvieron que desminar un campo, pero que tras su entrega, la orden fue "no llevarlos vivos. Desactivaron la mina y los rafaguiaron", dijo el testigo.
El soldado, por sus denuncias, según dijo, está amenazado, y paradójicamente será investigado por el Ejército.
19 de octubre de 2010
18 de octubre de 2010
©semana
rss

0 comentarios