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murió marvin eisenman


Propietario de una gigantesca colección de videos y DVDés. Conocido como ‘Marvin of the Movies’, reunió más de 42 mil títulos en los últimos veinticinco años.
[Valerie J. Nelson] En sus tarjetas de visita, Marvin Eisenman se presentaba a sí mismo como "detective de películas", pero para la informal red de Hollywood que se beneficiaba de su inusualmente extensa colección personal de videos y DVDés, era simplemente Marvin of the Movies.
En los últimos veinticinco años, el retirado administrador de una tienda de abarrotes acumuló cerca de 42 mil títulos mientras se consentía un pasatiempo que había superado de lejos la condición de adicción, decía a menudo.
Lo visitaban estrellas de cine, productores y académicos a la búsqueda de alguna rara u oscura película. Las paredes del estudio en su casa en Encino estaban cubiertas de pruebas fotográficas: agradecimientos firmados por nombres famosos, como Frank Sinatra y Cher.
"Decía a menudo: ‘Los títulos difíciles toman algún tiempo, y los imposibles un poco más", dijo Howard Green, portavoz de los Estudios Walt Disney que buscaba películas difíciles cuando conoció a Eisenman a fines de los años ochenta.
Eisenman falleció el domingo en el Kaiser Permanente Medical Center en Woodland Hills tras complicaciones relacionadas con una afección cardiaca, informó su familia. Tenía 83 años.
"Le encantaba ayudar a los que querían ver una película", dijo Leonard Maltin, crítico de cine e historiador que no podía recordar cuántas veces había leído libros de la biblioteca de Eisenman.
"Y nunca le cobró un centavo a nadie", dijo Maltin. "Lo hacía por el mero placer de poder prestar una película".
Eisenman describió con claridad su filosofía en el Times en 1995: "Al verdadero coleccionista le gusta compartir; de otro modo, es un cerdo".
El productor Howard Koch andaba buscando una copia de la película ‘Elk mensajero del miedo’ [The Manchurian Candidate; El embajador del mal], de 1962, antes de que fuera distribuida como video, y llamó a Eisenman.
"Sí, Frank, la tiene", oyó Eisenman decir a Koch. "Así es como conseguí una foto autografiada de Sinatra", dijo Eisenman en el breve documental ‘Marvin of the Movies’, estrenado a principios de año.
Cuando el actor William Conrad le dijo a Maltin que estaba ansioso por ver ‘Lo conocí en París’ [I Met Him in Paris] (1937), porque había influido en él cuando era joven, Maltin se puso en contacto con Eisenman.
Él mismo respondió el teléfono: "Hola, soy Marvin from the Movies", y la podía conseguir.
El apodo se lo dio Ira Fistell, un presentador de la radio KABC-AM (790) que presentó a Eisenman en su programa los viernes noche durante una década, a partir de los años ochenta.
"Marvin era una de esas personas excéntricas y útiles que aparecen en tu vida", dijo Richard Schickel, crítico de cine e historiador. "La calidad de sus cintas no era exactamente maravillosa, pero cuando las cintas y discos no abundaban como entonces, era un aliado muy necesario".

Nativo de Los Angeles, Eisenman decía que había nacido el día en que se estrenó ‘El cantante de jazz’ [The Jazz Singer], el 6 de octubre de 1927.
A los cinco, estaba barriendo el vestíbulo de un teatro en Boyle Heights, y finalmente se convirtió en acomodador de una cadena de teatros del Eastside.
A fines de los años cuarenta, trabajó como cocinero en un buque de la marina mercante japonesa.
Durante casi cuatro décadas, Eisenman trabajó en tiendas de abarrotes, administrando algunas, como el Hollywood Ranch Market y el Toluca Mart.
Con licencia por incapacidad en 1979 después de una serie de lesiones a la rodilla, Eisenman dijo más tarde que se sentía como si estuviera desapareciendo en la jubilación con su primera esposa Lucille, que estaba enferma. Murió en 1987 después de 41 años de matrimonio.
Las películas en cintas eran la solución. Después de comprar su primera grabadora en 1985, arrendó ‘La aparición siniestra’ [The Whispering Shadow], un serial que había visto de niño.
"Verla no era suficiente", dijo al Times en 1996. "Tenía que tenerla".
A fines de los años noventa, tenía 24 VCRs, incluyendo un Betamax y cinco televisores. Le encantaban las seriales, y la más rara que tenía era una de Brenda Starr de 1945.
Después de casarse con Elaine Glick en 1992, se mudó a su casa y agregaron un estudio para albergar su tesoro, que incluía cortometrajes, dibujos animados y episodios de televisión. Trocaba películas con coleccionistas de todo el mundo.
Su familia tiene la intención de donar su colección a alguna biblioteca especializada en cine.
"Tienes que dar algo de vuelta", dijo Eisenman en CNN en 1997, y lo hizo organizando festivales de cine en el Valley Storefront Jewish Family Service.
Trazar películas viejas era un modo de volver a capturar su juventud, le dijo al Times en 1995, y agregó, melancólicamente: "A menudo, las películas son buenas, pero no tan buenas como para ser recordadas".
Además de su segunda esposa, Elaine, a Eisenman le sobreviven tres hijos de su primer matrimonio -Leon Eisenman, Rosalyn Savage y Judy Rundle; cinco hijastros -Debbie Glick, Robbie Gershkowitz, Sandra Ridley, Ronnie Glick y Beth Glick; dieciséis nietos; y dos biznietos.
2 de mayo de 2011
28 de abril de 2011
©los angeles times

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