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escaso interés en la democracia y ddhh


Observatorio Parlamentario detecta escaso compromiso con derechos humanos y democracia. La ONG, que hoy dará a conocer el Balance al Poder Legislativo 2010, concluyó que si bien existen comentarios sobre el volumen del trabajo parlamentario, "poco se dice sobre normativas relevantes en derechos humanos y democracia, pilares del Estado de Derecho".
[C.M.C.] Chile. El trabajo parlamentario 2010 prestó "escasa atención a iniciativas sobre derechos humanos y democracia". Ésa es una de las conclusiones del Balance al Poder Legislativo 2010, análisis que realiza año a año el Observatorio Parlamentario para fiscalizar la labor de los legisladores.
Los resultados cobran especial importancia, toda vez que se evalúa el desempeño del primer año del gobierno del Presidente Sebastián Piñera y la gestión parlamentaria tras la renovación -como consecuencia de las elecciones de 2009- de la Cámara de Diputados y de parte del Senado.
En este escenario, la coordinadora del Observatorio Parlamentario, Camila Maturana, señaló que "cumplido el primer año del cuadrienio legislativo 2010-2013 y el primero del gobierno de la Coalición por el Cambio, abundan comentarios centrados en el volumen del trabajo parlamentario, pero poco se dice sobre normativas relevantes en derechos humanos y democracia, pilares del Estado de Derecho".
De hecho, tras el análisis, el Observatorio concluyó que resulta "mínimo el nivel de compromiso gubernamental sobre Derechos Humanos y profundización democrática".
El análisis busca dar a conocer la evaluación del funcionamiento del Congreso y el desempeño de los congresistas en materia de fortalecimiento de los derechos humanos y profundización de la democracia.
El estudio, que se realiza por quinto año consecutivo, será dado a conocer hoy, en una ceremonia que se realizará en la sede del Congreso en Santiago, a partir de las 11 horas.
En la actividad participarán el presidente del Senado, Guido Girardi; el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Mario Bertolino, y el subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia, Claudio Alvarado, junto con la coordinadora del Observatorio Parlamentario, Camila Maturana.
Los resultados del Balance Anual del Poder Legislativo 2010 dan cuenta del seguimiento de los principales proyectos de ley vinculados a la protección de los derechos de las personas y la profundización democrática. Además, se examinó el grado de participación que el Congreso permite a la ciudadanía.
Con todo, el Observatorio Parlamentario puso especial atención en monitorear los compromisos legislativos asumidos por el Presidente Piñera en su programa de gobierno, gran parte de los cuales fueron reiterados en su primera cuenta pública.
Así, los proyectos fiscalizados fueron -entre otros- la reforma a la justicia militar y las modificaciones a la Ley Antiterrorista; la Defensoría de las Personas; Medidas contra la Discriminación; las mociones sobre Pacto de Unión Civil.
En materia de género, se analizaron las propuestas sobre aborto terapéutico, Ley de Paridad, el régimen patrimonial de sociedad conyugal, que se busca reformar desde hace 15 años; la tipificación del femicidio lograda en 2010.
En participación ciudadana, se analizó la Ley sobre Asociaciones y participación ciudadana en la gestión pública y en relación a pueblos originarios, se abordó el reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas.
Respecto de la calidad de la democracia, se consideró la iniciativa ciudadana de ley, las declaraciones de intereses y patrimonio y el voto de los/as chilenos/as en el exterior.
1 de abril de 2011
30 de marzo de 2011
©la nación

la otra historia


Tuvieron que pasar 35 años desde el comienzo de la última y más sangrienta dictadura militar argentina para que el testimonio de Valeria Ramírez fuera escuchado.
[Facundo R. Soto] Argentina. A pesar de haber estado detenida en el Pozo de Banfield, un centro clandestino de detención al que llegó luego de que la policía de la provincia la levantara de la ruta donde tenía su parada, recién pudo declarar en la Secretaría de Derechos Humanos este año, cuando llegó rodeada de compañeros y compañeras en la militancia y amplió los márgenes de ciudadanía para todos y para todas. Sin embargo, ese mismo compromiso que le dio estrategias y fuerza para reclamar por sus derechos le costó haber sido detenida y humillada el último fin de semana como un macabro recordatorio de todo lo que aún está pendiente.

En esa época yo tenía 21 años y era gay. Las chicas me decían que yo era una nena. "¿Por qué no te pones un vestidito, que esto, que el otro..." Y bueno, una vez me vistieron. Me empezó a gustar y fue lo que a mí me gustaba. En 5º grado jugaba a la maestra, le usaba los tacos a mamá... ¡y las palizas que cobraba! Tenía que hacer una doble vida. Se me notaba porque yo era muy nena, pero con mis amigos era otra cosa.

¿Dónde trabajabas?
Las chicas que hacían fiestas en casas de Calzada, donde iban los chongos, me llevaron a Claypole: Londres y Monteverde, por donde está el Cotolengo, ¿viste? Me pusieron ahí. Enfrente vivía una chica travesti que le decían La Mona, ella trabajaba en la rotonda, Ruta 4 de Llavallol. Nos dijo que era jodido, que no nos iban a dejar trabajar; y así fue. Perdí varias noches de trabajo detenida en una garita. Esta chica me preguntó si quería ir a trabajar a otro lado, que también era ruta, pero distinto. Tenía que pagar una plaza, arreglar, pero iba a trabajar tranquila; y así fue. Pagué. Me dieron una plaza. Esa mina cuidaba la rotonda de Llavallol, todo Camino de Cintura hasta Seguí, que ahí ya era Adrogué. También podíamos trabajar por Antártida, que antes era un terreno baldío, donde ahora está el supermercado Jumbo. Me pusieron frente al Hotel Colonial. Podía estar en un campito de Camino de Cintura, en la estación de servicio, ésa era mi zona. Pagué la plaza a La Perica, que es la que dirigía todo ahí. Eramos 14 chicas, más o menos. Después tuve que arreglar con el "jefe de calle" de Llavallol, pagarle por día o por semana.

¿El jefe de calle era un policía?
Claro, pero en ese momento era Moralidad. Ahí ya había pasado un año, era el ‘77. La Perica me dijo que me convenía acostarme con él, que así iba a estar todo bien; y así fue. Una recién comenzaba, ¿viste? Y bueno... Con él llegamos a un acuerdo: trabajaba 15 días sin problemas, y no perdía trabajo. A los otros 15 días tenía que prepararme el bolsito, y después de trabajar él me llevaba presa dos o tres días. Ese era el arreglo. No es que nos llevaba a todas.

¿Cómo te trataban?
Todo tranquilo. A veces venía la brigada de Monte Grande, la de Avellaneda y nos manoteaba, por eso nosotras chillábamos. Nos manoteaban (nos llevan detenidas sin aviso) porque necesitaban estadísticas, por eso nos llevaban. No estábamos tranquilas del todo, pero nosotras, en ese momento, no podíamos hacer nada. La zona de un lado correspondía al Juzgado de Lomas, que nos metía unos días, y de enfrente era Luis Guillón, donde estaba el Tribunal de Faltas. Yo trabajaba de noche, caía a la madrugada, pero salía al mediodía.

¿Cómo fue el episodio en que declaraste?
Una vuelta nos llevaron. Estábamos en una casa, por Antártida, al lado de una fábrica de vidrios, donde funcionaba la comisaría de Llavallol. Nos dijeron que lamentablemente nos iban a tener que trasladar porque no había lugar ahí; que no había calabozos disponibles y que no podíamos estar con los presos. Nos tuvieron en una oficina durante horas. Cuando les preguntamos si íbamos a ir todas juntas o separadas, nos dijeron que nos quedásemos tranquilas que íbamos a ir a un lugar muy lindo y todas juntas. Esa fue la primera vez. Eramos 4: La Perica, La Hormiga, La Romina y yo. Bueno, nos llevaron en dos viajes. Cuando estábamos llegando nos bajaron la cabeza. Estaba todo oscuro, pero vimos un portón de lata. Adentro había una lamparita y un escritorio con un policía gordo, que era un asco. El que nos llevaba le dijo: "Acá te traje a estas cuatro". "Bueno, llevalas para el buzón." La entrada del pianito la teníamos en Llavallol, ahí no nos tomaron nada. Subíamos escaleras, bajábamos escaleras, pasamos por un pasillo, era como las cuevas de las ratas. Había un ascensor. Pasamos por un calabozo donde un tipo estaba mirando. Subimos hasta donde estaban las rejas, y del otro lado vimos todos los buzones, impresionante. Ahí nos pusieron y no nos vimos más.

¿Había milicos o eran todos policías?
El que manejaba era un policía, que iba con otro adelante; y viajaba otro atrás, en el medio de nosotras dos. Estábamos esposadas. Salíamos acompañadas para ir al baño y no veíamos a nadie. Escuchábamos el ruido del buzón cuando lo abrían, nada más. Ahí, ese gordo asqueroso y otro nos preguntaron si queríamos tener onda... y si decías que no, se te complicaba. La primera vez yo no contesté nada. Te pasaban la comida en esos platos de lata que ni los perros pueden comer: llena de pimienta, de sal. A la mañana, que era cuando yo me podía bañar, me traía una botellita con agua que cargaba de la canilla del baño. Una vez me la sacaron, porque yo no quería tener relaciones con ellos, y entonces al otro día tuve que acceder. Fueron 3 días sin tomar una gota de agua. Te ponían el miembro en el buzón, te la pasaban por ahí, y tenías que hacerle el sexo oral; cuando te querían agarrar también tenías que tener sexo anal, y no se cuidaban.

¿Cuándo tiempo estuviste ahí?
Cinco días. La segunda vez fueron 10, más o menos, también en el mismo lugar, pero esa vez nos llevaron a La Romina y a mí. Las otras chicas quedaron en la comisaría y a nosotras nos trasladaron. Cuando llegamos, uno dijo: "Uy, menos mal que me trajiste esta cachorra. ¡Era la que yo pedía!". Después, yo rebobinaba y me preguntaba: "¿Acá qué pasa?". Nos pusieron en el calabozo. Ese fue el calvario, porque a ella y a mí nos abusaban más. Uno me dejaba higienizarme, lavarme la ropa, era dentro de todo el más comprensible; los otros no. Nunca me pegaron, pero sí tenían malos tratos, verbalmente. Me agarraban del brazo. "Puto", como insulto, nunca me dijeron. Sí me decían "dale putita linda, dale que a vos te gusta". Eramos las dos más jovencitas y lindas de ese momento en Camino de Cintura. Eramos carne fresca para esos tipos de 40 años. Una después razonaba: "Claro, por eso nos trajeron...".

¿Y ahí qué fue lo que pasó?
Había otras dos chicas que salieron antes que nosotras. Cuando salió La Mona, fue a mi casa. Nosotras, ahora me doy cuenta, éramos militantes, en el sentido de que nos cuidábamos entre nosotras... Cuando caía una, la otra le avisaba a la familia. ¿Cómo te puedo decir? El Juzgado de Lomas nunca te daba 4 o 5 días seguidos. No podíamos salir a trabajar por la avenida, nos teníamos que meter por las calles de tierra. Esta chica, La Mona, vino como dos veces y yo no estaba, ya habían pasado más de 8 días. Entonces le dijo a mi mamá que ella la acompañaba a la comisaría y que pida de verme. Cuando ella fue, le dijeron que yo estaba incomunicada. Mi mamá dijo: "Pero, ¿cómo?". La Mona le decía: "No, no, usted pida de verla". Entonces cruzaron palabras: "Hasta que no venga la orden, no", le dijo el cana; y ella le respondió que no se iba a mover de ahí hasta ver a su hijo, que si se tenía que quedar un mes lo iba a hacer. Se puso firme. Aquélla, por medio de una vecina, consiguió un abogado. Hicieron un hábeas corpus. Ese día mi mamá se fue, porque le dijeron que me iba a ver al día siguiente. Como yo no aparecí, no había salido, ella volvió al otro día con un abogado. Mi mamá ya no se quería mover de ahí hasta verme. El abogado la convenció y le dijo que se vaya, que esa noche salía. Esta chica la acompañó a mi mamá y así fue. Yo caí, más o menos, a las doce de la noche a mi casa. Fueron 13 o 14 días de calvario.

¿Sabías dónde estabas?
Esta segunda vez sí, porque escuché que nos trasladaban al Pozo de Banfield. La primera vez, una chica, Mara, dijo que no había cupos en Banfield, así que a una había que trasladarla al destacamento de Pompeya.

¿Militabas en algún partido político?
Nosotras militábamos al ponernos tetas. Para ese momento, eso era como salir con la camiseta del Che Guevara. Aparte, te aclaro, nosotras nos exponíamos en público.

¿Sabías lo que estaba pasando en el país?
No, nosotras éramos como murciélagos: dormíamos todo el día, nos levantábamos para comer, nos depilábamos y salíamos a trabajar de noche. Yo estaba firme en el turno de la noche, en mi parada. Ignorábamos todo lo demás.

¿Y ahí adentro escuchaste algo que te haya llamado la atención? ¿Algún comentario político, por ejemplo?
Nada. Solamente una vez pasó algo. Me sacó un policía para bañarme. Nos llevaban al baño y no podíamos ni asomarnos. Nos decían que esperemos hasta que ellos nos pasaran a buscar para llevarnos de vuelta al calabozo. Terminé de bañarme. Me había lavado la ropita, estaba con el toallón, y siento "rápido, rápido, el buzón, dale que ahí viene". Escuché la voz del policía que me llevó al baño y la de una mujer policía. Ahí adentro habré estado como 30 minutos, prácticamente sin respirar, al lado de un piletón de portland, donde había dos duchas. En eso siento llorar a un bebé. Pasó un tipo y escucho a la mujer policía que dice "vamos, andá, buscá un balde de agua y limpiá toda esta mugre que es tuya". Cuando la veo, la chica se agarra la panza, los pelos largos le tapaban la cara. Por lo que alcancé a ver, estaba pálida, amarilla, toda sucia. Entonces le dije: "Pará... quedate ahí". Agarré un balde y lo puse abajo de la canilla para llenarlo. La policía escuchó el ruido del agua. Miró y se acercó diciendo: "¿Quién está en el baño?". Cuando entró, me gritó: "¡Puto de mierda! ¿Qué hacés acá?". "Me estaba bañando... estaba esperando que vengan a buscarme." Yo pensé que a la chica la iba a empujar, pero no. Me agarró a mí de los pelos. "Pará, pará", le decía; y él: "¿Qué pará ni pará? Vos no tenías que estar acá". Y al otro le dijo: "Pelotudo, no dijiste nada que estaba ésta acá", mientras me arrastraba. Yo me caí y él seguía arrastrándome de rodillas por toda esa porquería. Así estuve sucia hasta el otro día.

Un parto fue lo que viste. ¿Y declaraste?
Sí, en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el 20 de enero.

Cuando saliste, ¿se te ocurrió hacer la denuncia o nuclearte con otra gente para hacer algo?
Cuando salí, al otro día, fui a ver al abogado (La Romina salió varios días después) y me dijo: "Es la primera y última vez que puedo hacer esto. Lo que yo te recomiendo es que salgas de esa zona porque, si no, podés aparecer muerta en cualquier lado".

¿Qué fue lo que te llevó a contar esto después de 35 años?
Yo entré hace 11 a la Fundación Buenos Aires Sida. Me gustó aprender sobre VIH, que desconocía el tema. Me hice los análisis, por suerte no tengo nada. Tuve un dios aparte por todo lo que pasé y las reiteradas violaciones que me hicieron. Mis amigas están bajo tierra. En una reunión que hubo en la fundación yo conté que estuve en el Pozo de Banfield. Yo no militaba. Era algo común que me trasladaran. Entonces me preguntaban y empecé a contar más detalles. Todas mis compañeras me miraban... a mí me hace mal recordar estas cosas. Si no hubiesen destapado la olla, yo a esto lo llevaba acá, conmigo, y se iba conmigo. Contestando a tu pregunta, yo no soy militante política, me motivó vivir lo del matrimonio igualitario, ir escuchando gente y romper con mi ignorancia. Vi los juicios por la tele, y a Kirchner sacando los cuadros de Videla de la Casa Rosada, más lo que yo estaba pensando, entonces me dije: "Esta es la oportunidad de que yo aporte lo mío". Porque no soy la única, tiene que haber muchas. Se larga una y después se largan todas.

¿Por qué pensás que te llevaron al Pozo de Banfield?
No por ejercer la prostitución. No por eso sino por ser travesti. No podíamos salir con mi mamá a hacer los mandados a la feria del barrio porque nos manoteaban, me llevaba la policía. ¿Y a quién íbamos a recurrir?

¿En democracia fuiste detenida alguna vez?
No, acá en Capital no, nunca. No tengo prontuario de fiscalía, nada.

¿Ahora qué estás haciendo?
Soy trans y estoy al frente de la población trans. Soy promotora de la salud: doy talleres, entregamos preservativos a chicas y mujeres trans en situación de prostitución, porque para nosotras la prostitución no es un trabajo sino una situación. Las chicas hoy tienen tarjetas magnéticas, su ticket social, trabajo con subsidio habitacional, subsidio con el BAP y cuando las echan, las ubican en hoteles.

Dado tu género, ¿cómo es tu DNI?
Todavía no lo logré, pero en eso estamos... fui a declarar como Valeria Ramírez. A raíz de eso me dieron un subsidio de reparador histórico. Cuando salí, me preocupé: ¿cómo iba a cobrarlo? Porque yo había hecho un pedido de amparo, vengo luchando por la ley de género, pero no sabía si me iban a poder pagar por el documento. Al otro día fui con Alex Freyre y me enteré de que me lo iban a pagar a nombre mío, Valeria Ramírez, y no por el amparo. En esta semana se está presentando toda la carpeta, con mis antecedentes, y en menos de 30 días tendría que tener mi documento.

¿Qué expectativas tenés después de haber declarado?
En provincia van a haber chicas de mi edad que se van a animar a hablar. Me llamaron las Madres de Plaza de Mayo, pero todavía no pude reunirme. Me llamaron también de un juzgado de La Plata, donde llevan todas las declaraciones de la gente que estuvo en el Pozo de Banfield. Veo que para nuestro colectivo se abren puertas. Tuve una reunión con el ministro de Trabajo para presentarle un proyecto, porque somos rubias, pero no huecas. Podemos atender una oficina, un negocio. Al ministro le gustó el proyecto y dijo que empecemos a generar trabajo. Estamos en un cambio, abriendo puertas.
31 de marzo de 2011
30 de marzo de 2011
©página 12

cómo acusar a los represores


Los hermanos Gonçalves llevan más de seis meses asistiendo al juicio oral que dejará presos de por vida a Luis Patti y a Reynaldo Bignone por el asesinato del padre y apropiación de hijos de desaparecidos. Gastón –el bajista de Los Pericos– y Manuel, su hermano –que recuperó su identidad hace 16 años–, están a tres semanas de hacer justicia.
[Lucas Kuperman y Luis Paz] Argentina. Gastón Gonçalves es conocido como bajista de Los Pericos, pero hace quince años su historia familiar conmovió no sólo al rock sino a toda la sociedad: Gastón es hijo de un militante que fue detenido-desaparecido y asesinado. Y tiene un hermano, ahora llamado Manuel, que durante 19 años fue Claudio Novoa, un joven también hijo de Gastón Gonçalves padre, cuya madre (distinta a la del músico) fue brutalmente asesinada en Rosario; y que recuperó su identidad en 1996, por el trabajo de la familia y las Abuelas de Plaza de Mayo. La historia es bastante conocida. Lo novedoso es que Gastón Gonçalves está a tres semanas de ser el primer rockero argentino en lograr en Tribunales que los responsables de la última dictadura paguen por la apropiación de hijos de desaparecidos. Gastón y Manuel son querellantes en el juicio a cinco miembros de las fuerzas del Estado por el secuestro y desaparición de cinco militantes –entre ellos su padre–, que terminará el 14 de abril. "La verdad es que es espantoso tener a los tipos ahí, a unos metros. Pero, a la vez, es muy importante que estén. Podrían tener por lo menos una pizca de reivindicación ‘religiosa’, como una redención, al contar dónde están los cuerpos de los que siguen desaparecidos. Pero no: se cagan en la patria y en la cruz", se desahogaba Gastón frente al NO, al terminar los alegatos de las defensas de quienes son juzgados por el Tribunal Oral Federal Nº 1 de San Martín: el ex policía e intendente de Escobar, Luis Patti, el dictador Reynaldo Bignone, el ex comandante Santiago Omar Riveros, el ex comisario Juan Fernando Meneghini y el ex oficial de Inteligencia del Ejército, Martín Rodríguez.
Los tribunales de Comodoro Py, San Martín, La Plata y otros en los que se llevan a cabo estos juicios, son edificios grandes y lúgubres; que sólo dejan de asustar una vez interiorizado con las historias allí contadas. Entrar al edificio, buscar la sala, conseguir la acreditación correspondiente y esperar la entrada de los jueces, se lleva en una tensa calma, que culmina cuando la policía hace ingresar a los esposados. Es entonces cuando las víctimas y los victimarios se reúnen en el mismo recinto, excepto cuando reina la cobardía de los torturadores y no se hacen presentes para relatar esas historias salidas de cuentos de terror.
La extraña postal se completa con decenas de rockeros, punks, rastas o amigos de Gastón o Manuel, que se acercan para apoyar la causa. Gente del palo que se entromete en la burocracia judicial para pedir justicia, que se ata las rastas, se baja la cresta, se achata el jopo y entra, enfrenta con su mirada a dictadores, represores, violadores, secuestradores, asesinos y ladrones. Que en lugar de canciones escuchan testimonios sobre agresiones físicas y psíquicas, incluso una historia sobre un baño en un aguantadero en el que un libro de Leopoldo Marechal funcionaba como papel higiénico.
Y los tipos malos están enfrente: sentados, sonriendo de vez en cuando, comentando cosas entre ellos, mirando a través de un blindex a quienes presencian las audiencias y, con la prepotencia que siempre los caracterizó, intentan seguir atemorizando. Durante el juicio, que duró más de seis meses, hubo unos 70 testigos. "Tuvimos algunos amenazados, en situaciones de mucha desprotección. Para ellos también es difícil, algunos fueron secuestrados o estuvieron en casas donde levantaron a alguien. Pero con lo fuerte que es para ellos y nosotros revivir lo peor que nos pasó en la vida, podemos decir la verdad frente a ellos antes de que se mueran."

El juicio terminará en tres semanas. ¿Cómo fue atravesarlo?
Gastón: –Difícil. No es nada simpático, por supuesto. Es imposible que no vayan en cana, pero con sus argumentos tratan de que les bajen un poco las penas. Las acusaciones son muy serias y muy claras: hay una cantidad de testimonios y de hechos indiscutibles, así que empiezan con la idea de la invasión marxista o tratan de descalificarte. Han dicho que Manuel no es hijo de quien dice serlo; y que nuestro papá está escondido por ahí. Llegan a ser provocadores: hay cantidad de pruebas, pero tenés a estos tipos enfrente que dicen que no saben si tu papá está muerto.

Manuel: –Ponen en duda que nuestro papá haya sido secuestrado, que haya sido visto donde fue visto, que su cuerpo sea el que se encontró en el ‘96, mi edad. No se defienden jurídicamente, defienden su ideología. No negamos la militancia de las víctimas, ni cuál era su participación política, ni qué buscaban, porque no es lo que está en juicio. Eso los irritó y alegaron que reivindicábamos lo hecho por los militantes.

Los Dinosaurios
Gastón recuerda un poema muy corto de Leonard Cohen, en el que el canadiense intenta retratar a un oficial nazi: "Ojos normales, manos normales, dientes normales. ¿Qué esperabas, que tengan garras?". Más allá de la cuestión física, el NO se juntó con los Gonçalves para entender qué es lo que se ve cuando se enfrenta cara a cara a los tipos que secuestraron a tu viejo, lo castigaron, lo asesinaron y tienen, todavía, la inmunda actitud de hacerse los desentendidos. "Verlos hoy es ver a un abuelo, a un viejito que está por morir. Pero es el viejito que mató a tu viejo", dice Gastón. Y Manuel, sentado a su lado en un bar de Villa Urquiza, explica: "Lo que te permite esa situación es plantear la verdad de los hechos en su cara. Te da mucha seguridad tener a dos metros a los responsables. Obviamente es una situación incómoda, nadie está preparado, pero trabajamos para que esto sea ventilado en un juicio".

¿Qué les parece que tengan un juicio justo y una detención legal?
Manuel: –Tienen todas las garantías para ejercer su legítima defensa, lo cual está bien, pero incluso les faltan el respeto a las leyes hoy, cuando amedrentan y amenazan testigos, además de usar todos los argumentos y las artimañas jurídicas que existen para retrasar. Los desaparecidos siguen desaparecidos, nuestro papá sufrió la dictadura desde el primer día del golpe; y sin embargo ellos hoy, después de más de tres décadas, no son capaces de decir dónde están los cuerpos, de contar que pasó.

Cuando esto se publique, habrán pasado 35 años desde el secuestro de su padre y aún faltará para que se resuelva el juicio.
Manuel: –Sí, tuvieron 35 años de impunidad. Hubiésemos querido que esto sucediera hace por lo menos 20 años. Entendemos que luego de salir de la dictadura había que acomodar las instituciones. Pero a partir del Juicio a las Juntas debió pasar esto. Y sin embargo vivieron una vida con todos los beneficios que les dio la posición a la que habían accedido. Aun así, la Justicia tiene que llegar, aunque estén dos días presos y se mueran. Lo que tiene que quedar establecido es que fue un genocidio.

Ahí es donde esto se convierte en algo muchísimo más amplio.
Manuel: –Pasa con más fuerza a ser un tema de la sociedad, sobre todo pensando en las futuras generaciones. Nuestros abuelos ya no están, no van a ver a la Justicia, se murieron viendo cómo estos tipos se mantenían en posiciones de privilegio, disfrutando de su vida en libertad. Pero las futuras generaciones tienen derecho a que les dejemos otra historia, a que arranquen sabiendo que eso que se hizo, se condenó en un juicio justo; y que cada uno pagó su parte, aunque haya sido tarde.

Gastón: –Estos tipos son viejos, pero están vivos. Y esto no pasó en otros lados: piensen que están tratando de abrir lo del franquismo, que ya no existe ninguno vivo, y no pueden. No estamos hablando de la batalla de San Lorenzo, que pudo haber sido tergiversada en todo este tiempo. No sabemos si Cabral le dijo a San Martín lo que se cuenta. Pero en esto podemos saber. Y si hay un juicio y una sentencia, queda para la historia. Para que, dentro de 200 años, la historia que se cuente sea la verdadera.

Nietos de Desaparecidos
Manuel Gonçalves tiene 35 años, pero lleva ese nombre hace sólo 16. Hasta 1995 fue Claudio Novoa, un joven al que le gustaba el rock, fan de Los Pericos e hijo de padres adoptivos; que desconocía que su padre, el militante Gastón Gonçalves, había sido secuestrado el 24 de marzo de 1976; y que en noviembre de ese año, su madre y la familia que les había dado asilo en San Nicolás (Rosario) habían sido asesinados. Claudio se enteró de que era Manuel cuando una Abuela se acercó hasta él para contarle su verdadera historia: tenía un hermano mayor. "Es músico –le contaron las Abuelas–. Toca en Los Pericos." El las llevó hasta su habitación, frente a un poster de la banda, y les pidió que le señalaran cuál era. "¿Cómo sobreviví?", fue su segunda pregunta. Su madre, segunda compañera afectiva de Gonçalves padre, lo había envuelto en una frazada y escondido en un ropero antes de que reventaran la casa donde paraban. Allí fue encontrado y luego trasladado a un orfanato, donde fue adoptado de buena fe.

Esos 35 años implican que hay muchos hijos de desaparecidos que ya son padres. Y que hay nietos de desaparecidos de tres, ocho, diez o quince años. Vos, Manuel, tenés una hija de diez que supo su verdadera identidad a los cinco.
¿Cómo fue esto para ella?
Manuel: –Hasta los cinco, fue Martina Novoa. Cuando me dieron los documentos, también hubo que cambiar los de ella, y pasó a ser Martina Gonçalves. Tenía cinco años y tuvo que aprender a escribir otro apellido. Ella tenía dudas porque yo era Claudio y pasaba a ser Manuel, entonces me preguntó: "¿Yo no me voy a llamar más Martina?". Ella pasó a tener otro apellido, un papá que se llamaba distinto, un tío, tres primos. Gastón ya tenía a mis tres sobrinos. Cuando la más grande me conoció, vino corriendo, me abrazó y me dijo: "Hola tío". Yo era un pibe, tenía 19 años.

Con 19 años estabas dejando atrás la adolescencia, de algún modo tenías tu identidad armada, tus gustos, tus costumbres. ¿Cómo te cayó eso?
Manuel: –Fue una situación incómoda, porque te preguntás cuánto tiene de valor lo que construiste hasta entonces, qué hacés con tus 19 años, en los que ya sos "alguien", tenés amigos, estudiás algo, trabajás de algo. Yo pensaba que me habían abandonado y no sólo no era así sino que me estaban buscando; y además estaba vivo gracias a que mi mamá me había salvado. Todas esas cosas las tenés que reacomodar. Yo tenía una sensación que nunca pude explicar, a la que pude encontrarle una respuesta al saber. Sentía que había algo más. Es un sentimiento muy común en otros nietos.

Si te mirás en una foto a tus catorce años, ¿qué ves?
Manuel: –Me cuesta mirar fotos de cuando era Claudio. Veo la foto y hay otra persona. Lo que menos te llama la atención es el tema físico. Uno mira una foto de sus quince y tal vez se espanta por el corte de pelo. Lo que veo yo es una persona frenada, que se quedó ahí. Desde el momento en que sabés, no podés ser igual: no hay manera de ser igual. Entre los 7 y los 10 años tuve problemas de anginas. Me provocaban mucha fiebre, y me daban mucha penicilina. El cuerpo de un nene no soporta fiebres tan altas, así que deliraba y veía claramente, pero en la casa en la que vivía en ese momento, a soldados haciendo mierda todo.

Gastón, vos tuviste 14 en el ‘83. ¿Cómo entraste a la democracia?
Gastón: –Te dabas cuenta de que era un gobierno con todas las intenciones, pero en una situación muy difícil. En ese punto, hay que tenerle respeto a Alfonsín: puso en el estrado a asesinos en situación de poder. Hoy, las condiciones son distintas, pero ahí la dictadura todavía condicionaba al gobierno, al punto de que cayó Alfonsín y se los indultó.

Ya juntos, en 2003 compartieron el momento de la anulación de las leyes de obediencia debida y de punto final. ¿Qué sintieron?
Manuel: –Fue una sorpresa para todos, porque lo hizo un tipo al que ni hubo que pedírselo. Si Néstor Kirchner, como presidente, no hubiese tenido la decisión de impulsar eso y los juicios, no hubiésemos podido. Ningún otro gobierno lo hizo, y es una pena por todo el tiempo que se perdió. Desde la asunción de Kirchner, muchos reclamos que teníamos los familiares y los organismos empezaron a suceder. Hay muchas cosas que no se han hecho o logrado, pero seguiremos reclamando por ellas. Creo que lo mejor que puede pasarle a un gobierno es que sigamos marcándole lo que falta.

Este 24 de marzo, ¿qué piensan que deberíamos preguntarnos?
Manuel: –Hay una parte grande de la población que siente que es algo que le pasó a otro y que lo hicieron otros, que no entró en ningún grupo. Hay un mea culpa grande que no se hizo. Por ahí es imposible, porque lograr un mea culpa colectivo es muy difícil. Pero en parte la gente no hace el ejercicio de analizar qué hizo para permitir que eso ocurriera o para callárselo. Esa pasividad permitió que muchas cosas sucedieran.

¿Qué sienten al oír a alguien decir "cortémosla con la dictadura"?
Gastón: –A veces te cruzás con gente que lo dice. ¿Qué quieren? ¿Que me olvide de que mataron a mi papá? Lanata ha dicho que tiene las pelotas llenas de que hablen de la dictadura. Que me disculpe, pero que le revienten las pelotas: que piense en todos nosotros. Es como que yo te diga que tengo las pelotas llenas de que vos me hables de que perdiste a tu viejo. ¿No tenés corazón? Si decís eso, sos un hijo de puta.

La Perseverancia
"La Rueda Mágica"
Manuel: -"En 2006 fuimos a visitar a una chica en su lugar de estudios. Era un caso identificado, la habían apropiado y todo indicaba incluso de quién podía ser hija. El caso ya estaba en la Justicia y la iban a citar en un juzgado para decirle que ella no era ella, que se tenía que hacer un examen de ADN. Las Abuelas se acercan antes para comentarles de qué se trata y hacerles saber que cuentan con ellas, para que no ocurra con la frialdad de los juzgados. La fui a visitar y no quiso saber nada. Yo iba corriendo a su lado, contándole lo que podía y dándole una carpetita con datos, y ella no decía nada. Me dijo que cualquier cosa me llamaba y, obviamente, nunca lo hizo. La reencontré hace días en una reunión y me dijo: ‘Vos me viniste a buscar en 2006 y yo no quería saber nada. A partir de esta semana me voy a llamar Catalina’. Y estaba feliz."

Si naciste entre 1975 y 1980 y tenés dudas sobre tu origen, consultá los casos de nietos que están siendo buscados en el sitio de las Abuelas de Plaza de Mayo (abuelas.org.ar), comunicate al 4384-0983 o presentate en la sede de Abuelas, ubicada en Virrey Ceballos 592, Buenos Aires.

La Militancia
Marcha de la Bronca
Gastón: -"Veo súper interesados a los chicos, la juventud está a full militando, en las marchas. Los chicos que van a las marchas no son hijos de desaparecidos, pero están luchando por la verdad, por la igualdad, por la reivindicación... por un mundo mejor. Los apoyamos y trabajamos por lo mismo, pero el motor que está impulsando esto son las nuevas generaciones. Nosotros somos de la generación que creció en la mentira, pero a ellos la maduración de la sociedad les permitió no estar tan afectados como nosotros. La educación no nos trasmitía la verdad. Y los chicos participan de muchos reclamos por derechos y libertades, como hicieron con el matrimonio igualitario y la Ley de Medios. Los chicos lucharon para que sus escuelas estuvieran bien, incluso aquellos que iban a una escuela que estaba bien. Durmieron en el piso durante días, se bancaron el intento del gobierno porteño de criminalizarlos, pedidos de DNI, listas negras y hasta aprietes. Acompañé a mis hijos a la marcha de fin de año y me emocioné: con todos estos pibes ganando con el corazón, el futuro es hermoso".
[* Gastón y Manuel marcharán hoy para pedir Verdad, Memoria y Justicia. Las Abuelas saldrán desde Avenida de Mayo y 9 de Julio a las 17.30, pero habrá concentraciones en distintos puntos para marchar a la Plaza de Mayo.]
31 de marzo de 2011
30 de marzo de 2011
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que se juzgue a los ideólogos


Juan Girolami y Jorge Rueda declararon en la causa Díaz Bessone. Los testigos fueron secuestrados junto a Marta Bertolino y Oscar Manzur, que permanece desaparecido. Girolami responsabilizó a Lofiego por la muerte de su compañero y pidió que se juzgue a los civiles que planearon la última dictadura.
[Sonia Tessa] Argentina. La desaparición de Óscar Manzur en la madrugada del 10 de agosto de 1976 fue un dato clave de las declaraciones de los dos testigos que declararon en la audiencia de ayer en la causa Díaz Bessone. Juan Girolami relató su secuestro en la casa de su familia, donde estaban alojados Manzur y su esposa Marta Bertolino, que declaró anteayer. "Los cazamos al Turco y la Pelusa", se vanagloriaron los integrantes del Ejército que realizaron el operativo. Llevaron al Servicio de Informaciones (SI) a todos los que encontraron en el departamento de España al 300, así como a Jorge Rueda, el novio de Marcela Girolami, quien había ido a tomar el colectivo y fue interceptado por los represores. "Quiero dejar expresa constancia de que vi entrar al compañero Oscar Manzur al SI en perfecto estado de salud, salvo por la renguera de un tobillo, y que al cabo de dos, tres o cuatro días en los que escuché sus quejidos en los interrogatorios, nunca más supe de él. Así que responsabilizo a José el Ciego Lofiego por la desaparición y el asesinato de Oscar", dijo Girolami.
En el final de su testimonio, Girolami rindió homenaje al ex presidente Néstor Kirchner y bregó para que la justicia avance sobre las responsabilidades civiles en la dictadura cívico-militar. "Les pido que algún día podamos sentar en el banquillo de los acusados a los verdaderos ideólogos de este genocidio", solicitó.
El primero que declaró fue Rueda, quien contó su secuestro, las torturas que sufrió junto a Girolami. "Nos torturaban un rato a cada uno", dijo el testigo. En la tortura, dio una cita falsa. Lo subieron a un auto Chevy para que fuera a buscar a sus compañeros, pero no había tal cita. El Ciego le aseguró que la iba a pasar peor por no haber colaborado, y unos días después, los tormentos se intensificaron. En el SI pasó por la Favela, el entrepiso al que llevaban a los más torturados, y también lo tuvieron entre 3 y 4 días en el sótano. "No tener agua era lo mínimo. El problema era no volver a ser torturados, era una situación enloquecida, estábamos en manos de psicópatas", relató ayer el testigo. El 21 de septiembre de 1976 lo trasladaron a la cárcel de Coronda, donde permaneció hasta abril de 1979. Después estuvo en Caseros.
Girolami contó del secuestro, agregó lo excitados que estaban los integrantes del grupo de tareas al saber que habían "cazado" a Manzur y Bertolino. "Encontramos unos montoneros", dijeron los represores. El testigo relató el traslado, en un Unimog, en el que además le robaron el dinero que tenía para comprar los medicamentos para la farmacia de su padre. Los llevaron en el marco de un gran operativo hacia el SI, donde pasó una buena parte de su cautiverio, los primeros días junto a su hermana Marcela y su madre Delfina. "Quiero dejar constancia de que mi grupo familiar y amigos en ningún momento fuimos detenidos, por más que nos haya venido a buscar el Ejército. Fuimos secuestrados", dijo el testigo. Atribuyó la delación a un vecino de su edificio, Carlos Sfulcini, integrante de la patota de Feced, a quien conocía personalmente.
Cuando estaba en el SI, a Girolami le mostraron cómo habían castigado a su madre. "Mirá cómo está sufriendo tu mamá", le dijeron sobre los moretones que tenía la mujer, productos de los golpes. A su hermana no se la mostraron pero le aseguraron que estaba en la misma situación. Girolami recordó además los quejidos de dolor de Marta y Oscar cuando eran torturados.
En medio de las torturas, Girolami pensó que una forma de pararlas era cortarse con el vidrio de la puerta del pasillo donde los alojaban entre una sesión de tormentos y otra. "Pensé en cortarme para obtener atención médica, o para que paren la tortura porque ya...", las palabras no salieron de su boca, pero no hizo falta. Con notable esfuerzo, el testigo relató que el corte en su mano no alcanzó para parar los castigos. Al contrario. "Me molieron a patadas, en esa paliza me fisuraron las tres últimas costillas del lado izquierdo. No había preguntas en la tortura, esta vez, sólo me decían: ’Así que te quisiste escapar’", rememoró ayer. Le aplicaron picana sobre la herida abierta. Y aunque reclamara atención médica, no se la ofrecieron. La herida se infectó. Un día, el Ciego le dijo que lo harían curar, y lo llevaron a la Asistencia Pública, en Moreno y Rioja. Allí pudo ver a su padre, por primera vez desde el secuestro.
Después de las curaciones en su mano, el 22 de agosto de 1976, lo llevaron al sótano. Y el 21 de septiembre lo trasladaron a Coronda. En julio de 1979 volvió al SI, y estuvo casi un mes en el sótano, nuevamente. En esa época, su madre murió. Vergara fue el encargado de llevarlo al velorio y también al entierro. El 18 de octubre de 1980, Girolami quedó en libertad.
Girolami era -como Manzur- militante de la Juventud Trabajadora Peronista, y empleado municipal. Ayer describió al "Ciego", a Mario "Cura" Marcote, a Ramón "Sargento" Vergara y a José "Archie" Scortecchini, a quien conoció en un traslado desde Coronda hasta el SI.
"Después de toda esta experiencia que viví, me llevó 35 años estar delante de este Tribunal. Sé que hubo impedimentos en los diferentes gobiernos, porque a mi modo de ver el golpe de 1976 fue cívico-militar y eclesiástico", dijo casi sobre el final a los integrantes del Tribunal. Girolami habló muy pausado. Al salir, lo esperaban compañeros y familiares, muchos con lágrimas en los ojos. Los abrazos aliviaron el esfuerzo de recordar.
31 de marzo de 2011
30 de marzo de 2011
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la ruta del dinero


El circuito de bancos internacionales que blanquea las fortunas de los tiranos. Es un crimen de cuello blanco de lesa humanidad, ya que sin la complicidad financiera las dictaduras no podrían sostenerse.
[Eduardo Febbro] París, Francia. Un crimen contra la humanidad. Silencioso, sin violencia aparente. Una espantosa empresa de expoliación de los recursos de los pueblos llevada a cabo con la inacabable complicidad del sistema bancario mundial. Las fortunas de los dictadores duermen en los bancos occidentales el fructuoso sueño de los beneficios mientras decenas de miles de personas se mueren de hambre o sin medios para pagar un tratamiento contra el sida.
Jean Claude Duvalier en Haití, Ben Alí en Túnez, Hosni Mubarak en Egipto, Joseph Mobutu en el Zaire (hoy República Democrática del Congo), Sanu Abacha en Nigeria, Omar Bongo en Gabón, Manuel Noriega en Panamá, Mu-ssa Traoré en Malí, Augusto Pinochet en Chile, Muammar Khadafi en Libia, Ferdinando Marcos en Filipinas y Sassu N’Guesso en Congo Brazaville, las fortunas de estos tiranos diplomados depositadas en los bancos internacionales o transformadas en fabulosas inversiones inmobiliarias en Londres, París, Nueva York o Dubai sobrepasan la imaginación.
Hace unos días, la Unión Europea decidió congelar los haberes del fondo soberano libio, el Libyan Investment Authority, LIA, y del banco central libio. Ambos depósitos representan 150 mil millones de dólares. Colosal. La revista de gestión de activos My Private Banking calcula que 33 por ciento de las fortunas de Africa y de Medio Oriente depositadas en el extranjero están en los bancos suizos, lo que representa 74 mil millones de dólares. Cada año, entre 20 mil y 40 mil millones de dólares salen ilegalmente de los países en vías de desarrollo. En los últimos 15 años sólo 5 mil millones fueron restituidos. Suiza maneja el 30 por ciento de los haberes offshore del mundo y Londres una cuarta parte.
Los déspotas o políticos corruptos que llevan la plata al exterior tienen un nombre específico en el lenguaje bancario: Politically exposed individuals. Ello no les impide, sin embargo, la posibilidad de colocar su dinero donde se les antoje. Los hay de todos los colores. Los muy eficaces y discretos "shadow banking" (bancos de la sombra) se encargan de reciclar el dinero manchado de sangre. La prensa inglesa calculó que la fortuna del clan Mubarak asciende a cerca de 70.000 millones de dólares. El dictador tunecino ha sido mucho más modesto en la expoliación de su pueblo, con una fortuna de 5000 millones de dólares, prácticamente la mitad de lo robado por el déspota Ferdinando Marcos en Filipinas durante el cuarto de siglo en el que martirizó a su país, unos 10 mil millones. Ante estos tres, el dictador haitiano Jean-Claude Duvalier, Baby Doc, parece un pobretón con sus 200 millones de dólares transferidos a Suiza. Y el pobre Augusto Pinochet y sus 20 millones de dólares robados se asemeja a un triste mendigo de barrio rico. Los había depositado en el Riggs Bank de Estados Unidos y, desde luego, en paraísos fiscales.
El ex presidente de Gabón Omar Bongo tiene 39 propiedades en Francia, 70 cuentas bancarias y 9 autos de lujo. Sassu N’Guesso cuenta con 18 propiedades y 112 cuentas bancarias abiertas en Francia. Al cabo de interminables procesos judiciales, la Justicia francesa aceptó que se abriera una investigación sobre esos "bienes mal adquiridos". El sociólogo y político suizo Jean Zigler, hoy vicepresidente del Consejo de Derechos humanos de la ONU, calcula que "de los 905 mil millones de haberes extranjeros en Suiza, 280 mil millones provienen de los países de Asia, América latina y Africa. En el 90 por ciento de los casos, se trata de plata robada a los pueblos más pobres del planeta".
Los inescrupulosos Joseph Mobutu de Zaire, Sanu Abacha de Nigeria, Omar Bongo de Gabón y Mussa Traoré de Malí son un ejemplo ilustrado del análisis de Jean Zigler. Al cabo de cinco años de un poder despótico, el nigeriano Abacha aspiró 2200 millones de dólares de las cajas del Estado. El maliense Traoré tenía 2400 millones de dólares en Suiza y Mónaco. La Confederación Helvética identificó 3400 millones de dólares pertenecientes al ex presidente del Zaire Joseph Mobutu –34 años en el poder– y esa suma no es más que una fracción de los 10 mil millones que se llevó. Un informe del Banco Mundial calculó moderadamente que los fondos robados cada año por los dictadores a sus pueblos oscilan entre 20 mil y 40 mil millones de dólares. La sed de esos asesinos de sus propias sociedades con la complicidad del sistema bancario internacional no tiene límites. La impunidad y la connivencia de Occidente son perfectamente asimilables a crímenes contra la humanidad cuando se sabe que apenas 100 millones de dólares permiten tratar durante un año a 600 mil personas enfermas de sida. Y, sin embargo, en el seno del famoso y moralizador G-20, países como Alemania y Japón todavía no ratificaron la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, Cnucc, la Convención de Mérida, como lo hizo Argentina en 2006.
Las rutas de esa expoliación son conocidas por todos: Londres, Luxemburgo, Suiza, Bélgica, Mónaco, las islas anglonormandas o las islas Caimán. El dispositivo Stolen Assets Recovery que la ONU y el Banco Mundial emplean para combatir la corrupción choca a menudo con las argucias legales. El Stolen Assets Recovery colaboró con el Estado haitiano en el procedimiento legal con vistas a la restitución de 7 millones de dólares de la familia del dictador Jean-Claude Duvalier congelados en Suiza. El Estado suizo se prestó al juego pero, luego, la Corte Suprema helvética anuló la querella.
Sin embargo, para los actores de la anticorrupción, las revueltas en el mundo árabe y la posterior ola de bloqueo de cuentas y congelamiento de fondos hará cambiar las cosas. Daniel Lebègue, presidente de Transparencia Internacional Francia, destacó que "se ha recorrido en tres semanas más camino que a lo largo de 15 años". Las tribulaciones político-financiero-militares de Muammar Khadafi demuestran hasta el absurdo cómo el sistema financiero internacional, cuyo corazón está en las grandes democracias de Occidente, desempeña un papel clave en la protección de los fondos de los dictadores. Hasta 2003, Libia no participaba en el mercado mundial de las finanzas. A partir de ese año Khadafi se reconcilió con Occidente y Libia dejó de estar bajo el peso de las sanciones internacionales. Occidente le abrió las puertas de sus capitales, de sus bancos, de sus empresas y de la ONU. En 2006 el régimen de Trípoli copió el modelo de los famosos fondos soberanos de los países del Golfo y creó el LIA, Libyan Investment Authority.
Ese fondo, cuyas oficinas están en Trípoli y Londres, mueve entre 65.000 y 75.000 millones de dólares. El Tesoro norteamericano bloqueó hasta hoy 32.000 millones. El LIA invirtió sus capitales en grandes empresas italianas (bancos, la Fiat, Finmeccanica) y en empresas-pantalla en Francia y Gran Bretaña, entre otros países. Pero de soberano no tiene nada. En vez de beneficiar al pueblo libio el LIA está controlado enteramente por uno de los hijos de Khadafi, Seif al Islam. El bloqueo de las cuentas personales de Khadafi y de diez de sus allegados permitió que Londres inmovilizara 1500 millones de dólares del dictador y de cinco miembros de su familia. Pero esa suma es una "propina" al lado de la fortuna real escondida en el exterior y calculada en 14.000 millones de dólares.
El obstáculo mayor radica en cómo identificar los fondos. Tony Wicks, especialista del blanqueo de dinero y director de Nice Actimize, una empresa especializada en luchar contra el fraude, destaca que la transcripción de los nombres árabes es una de las grandes argucias para evitar ser descubierto. "En Francia, Estados Unidos o Gran Bretaña el nombre de Khadafi puede escribirse Gaddafi o Qadafi. Hemos calculado que con el nombre y el apellido completo de Muammar Khadafi se pueden hacer 115.000 combinaciones posibles."
La ONG británica Global Witness formuló dos preguntas pertinentes que abarcan la conducta occidental frente a los dictadores: ¿Esos dinosaurios asesinos hubiesen permanecido en el poder sin la complicidad bancaria de las grandes democracias? ¿Hubiera sido necesaria una intervención militar en Libia si los bancos occidentales se hubiesen rehusado a trabajar con la plata de Khadafi? Sin duda, nada habría sido igual. "Al aceptar ese dinero, los bancos propiciaron esos regímenes brutales y les permitieron pagar a sus amigos políticos, falsear elecciones y aterrorizar a sus poblaciones", anota Global Witness.
En lo que atañe a las fabulosas fortunas resguardadas en el extranjero por el egipcio Hosni Mubarak, el tunecino Ben Alí o el mismo Khadafi, Anthea Lawson, responsable de la campaña Cleptocracia en Global Witness, acota que "los bancos nunca hubiesen debido aceptar ese dinero ni los gobiernos permitir que lo hicieran". Pero el dinero no tiene olor. Salga de un prostíbulo, de un paquete de cocaína, de los circuitos encorbatados y sucios del sistema financiero internacional o de la sangre de los pueblos oprimidos por los déspotas del mundo, el dinero siempre llega limpio al mismo lugar: los bancos.
31 de marzo de 2011
27 de marzo de 2011
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presidente morales tiene razón


columna de lísperguer
Presidente Morales acusa a Chile de dar largas a proceso de recuperación de franja marítima soberana.

Los sentimientos del presidente Morales los compartimos muchos en Chile. Sabíamos que los gobiernos chilenos, y su clase política, no pretendían más que dar largas al asunto para finalmente lavarse las manos, responsabilizar a gobiernos anteriores o venideros y finalmente no hacer absolutamente nada. La amenaza del presidente Piñera, de romper las conversaciones si Bolivia recurre a algún tribunal internacional, es un claro intento de utilizar la legítima demanda boliviana como excusa para paralizar al diálogo. Curioso que en el caso de Perú el gobierno no amenazó a ese país por haber recurrido a La Haya. La decisión boliviana es razonable y, en realidad, la única posible. La arrogancia oficial puede ser castigada en tribunales internacionales y tendrá consecuencias negativas para la posición del país en el ámbito internacional. Y la solución es tan fácil: ceder a Bolivia una franja territorial soberana en el marco de un plan de integración regional.
lísperguer



a un año del crimen de silvia suppo


La Corte Suprema resolvió que la causa pase al fuero federal. La Corte ordenó girar el expediente al juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, quien ahora deberá profundizar las investigaciones sobre la pista más inquietante: si detrás de los homicidas confesos, hubo algún autor ideológico.
Argentina. La Corte Suprema de la Nación resolvió que el asesinato de Silvia Suppo pase al fuero federal, como reclamaban los familiares de la víctima. "Razones de mejor administración de justicia aconsejan que conozca en estas actuaciones la justicia federal", donde se "tramitan las causas por delitos de lesa humanidad", dice el fallo que se conoció ayer, justo a un año del crimen y poco antes de una multitudinaria marcha en Rafaela que reclamó el esclarecimiento del caso. La Corte ordenó girar el expediente al juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, quien ya lo rechazó dos veces y que ahora deberá profundizar las investigaciones sobre la pista más inquietante: si detrás de los homicidas confesos, Rodrigo Sosa y Rodolfo Cóceres, dos trapitos de 19 y 22 años, hubo algún autor ideológico.
La sentencia definió un conflicto de competencia que demandó siete meses de ping pong judicial. Comenzó en agosto del año pasado, cuando un testigo de identidad reservada alentó la hipótesis del crimen por encargo. El testimonio se presentó ante el juez Rodríguez, pero el magistrado lo desglosó de la causa que investiga el martirio de Suppo y la desaparición de su primer compañero, Reinaldo Hattemer, en 1977, entre otros y se lo remitió a su colega de Rafaela, Alejandro Mognaschi, quien ratificó su competencia.
La querella apeló ante la Cámara de Penal de Rafaela, que consideró que la investigación debía pasar al fuero federal. "No es posible afirmar que no exista ninguna sospecha de que lo acontecido con Silvia Suppo haya obedecido al propósito de otorgar impunidad a personas imputadas por graves violaciones de los derechos humanos", dijo el tribunal rafaelino. Y para eso, "tuvo en cuenta que la declaración del testigo de identidad reservada" (cuando ya estaba firme el procesamiento de Sosa y Cóceres) agitó la sospecha del crimen por encargo "encaminado a obstruir el esclarecimiento de delitos de lesa humanidad".
El expediente pasó entonces a Santa Fe, pero Rodríguez lo volvió a rechazar, así que Mognaschi lo derivó a la Corte, para que resuelva el entredicho. A principios de marzo, el procurador general subrogante de la Corte, Luis González Warcalde, coincidió con el criterio del juez Rodríguez y aconsejó declarar la competencia de Mognaschi.
Ayer, la Corte compartió "la descripción de los hechos y del trámite de la contienda de competencia efectuada" por el procurador González Warcalde. Pero discrepó con la conclusión. "En tanto no puede descartarse que la muerte de Silvia Suppo, obstaculice el normal funcionamiento de los tribunales federales en donde tramitan causas en las que se investigan delitos calificados como de lesa humanidad, razones de mejor administración de justicia aconsejan que conozca en estas actuaciones la justicia federal", dijo la Corte. Y declaró que "deberá entender en la causa" el juez Rodríguez. El fallo fue votado por el presidente del tribunal, Ricardo Lorenzetti y sus colegas Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni.
Antes de conocerse la resolución de la Corte, el gobernador Hermes Binner aprovechó una visita oficial a Rafaela para saludar a los hijos de Suppo, Andrés y Marina Destéfani, al cumplirse un año del asesinato de su madre. "Agradecimos el gesto, pero también le efectuamos reclamos, como los venimos haciendo desde hace un año", dijo Andrés.
"Le reiteramos que la Justicia Federal debe resolver el caso, que no está claro para nosotros la posición que tomó la policía de la provincia y que el asesinato no fue derivación de un robo común", agregó.
Ayer, la agrupación Hijos descreyó del "falso interés que demostró el gobernador Binner, llamando de apuro a una reunión a Marina y Andrés Destéfani, para que el titular de los diarios sea: ’Binner recibió a los hijos de Silvia Suppo’. Nunca en este año hizo nada por los hijos de Silvia".
"Y a pesar de las innumerables trabas, de la falta de apoyo y acompañamiento del gobierno de Santa Fe, de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y la ausencia del ministro de Seguridad Álvaro Gaviola, tuvimos un gran paso. La Corte Suprema de la Nación falló a favor del pase de la causa a la justicia federal, en sintonía con lo expresado por la Cámara de Apelaciones de Rafaela y lo pedido por la querella, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, los hijos de Silvia, el Espacio Verdad y Justicia, los organismos de derechos humanos, los compañeros de Silvia Suppo y todos los que honran la memoria de Silvia -señaló HIJOS-. Empezamos una nueva etapa. Tenemos mucho por hacer y lo vamos hacer, por los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos, por Julio López, por Silvia Suppo, por la memoria, la verdad y la justicia".
31 de marzo de 2011
30 de marzo de 2011
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diálogo con chile es pérdida de tiempo


Evo Morales: "Chile sólo buscó perder el tiempo" con diálogo bilateral.
Bolivia. El presidente boliviano Evo Morales aseguró ayer que el gobierno de Chile sólo buscó "perder el tiempo" en los cinco años de diálogo bilateral para solucionar la demanda marítima de Bolivia.
"Quiero ser muy sincero con ustedes. En los cinco años de diálogo, me he dado cuenta que Chile sólo quiere perder el tiempo", afirmó en una reunión con alcaldes de la provincia sureña de Potosí según consignan agencias de prensa internacionales.
"Son 132 años de diálogo, sin resultados", dijo a líderes de esa región a quienes aseguró que la decisión de su gobierno de demandar a Chile ante tribunales internacionales "es un paso más para retornar al (océano) Pacífico con soberanía".
Bolivia reclama una salida al mar desde que perdió su costa tras la Guerra del Pacífico en 1879.
Por la mañana, el canciller boliviano, David Choquehuanca, instó a las autoridades y legisladores a tener cautela con las declaraciones públicas que emitan sobre el conflicto con Chile al tratarse de un asunto delicado que compromete los intereses del país.
Las palabras del mandatario altiplánico contradicen las señaladas por su canciller, David Choquehuanca, quien llamó a todos los sectores de la sociedad boliviana a la "prudencia" a la hora de emitir expresiones que puedan perjudicar las conversaciones con Chile.
Desde que el Presidente Evo Morales afirmara que acudirá a tribunales internacionales para que Chile restituya a Bolivia costas sobre el océano Pacífico, La Moneda ha seguido atenta la situación en el país vecino, pues se pone en jaque el entendimiento bilateral que ambos gobiernos desarrollaban con fuerza desde 2010, cuando el Presidente Sebastián Piñera ratificó la agenda de 13 puntos que Morales había sellado en junio de 2006 con su antecesora, Michelle Bachelet, y que incluía, por primera vez, la centenaria aspiración marítima del país andino.
El Presidente Sebastián Piñera aseveró en su momento que "las declaraciones del Presidente Morales incluyendo su intención de acudir ante tribunales u organismos internacionales para su aspiración reivindicatoria territorial y marítima constituyen un serio obstáculo para las relaciones entre ambos países y no se condicen ni con la letra ni con el espíritu del Tratado de 1904.
31 de marzo de 2011
30 de marzo de 2011
©la nación