extraerán sangre a hijos de noble
Piden otra extracción a los hijos de Noble. La jueza Arroyo Salgado ordenó que Marcela y Felipe vayan mañana a hacerse una extracción voluntaria o compulsiva de sangre, pelo o saliva. Según los abogados de Clarín, no irían.
[Raúl Kollmann e Irina Hauser] Argentina. La jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó ayer que Marcela y Felipe Noble Herrera, los hijos adoptivos de la dueña de Clarín, comparezcan mañana al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) para que se les haga una extracción, primero voluntaria y en caso contrario compulsiva, de mínimas cantidades de sangre, pelo o saliva. Desde los abogados del Grupo Clarín ya hicieron saber que, casi seguro, los jóvenes no se van a presentar y habrá una apelación a la decisión de la jueza. El expediente pasará entonces a la Sala II de la Cámara Federal de San Martín, pero de allí a Casación, y todo tendrá que ser resuelto, en última instancia, por la Corte Suprema. Si los pronósticos se confirman, el caso continuará durante buena parte de 2011.
La magistrada resumió ayer todos los planteos de la fiscal Rita Molina; de los querellantes, Abuelas de Plaza de Mayo y las familias García-Gualdero y Miranda Lanuscou, y los abogados de Felipe, Marcela y Ernestina Herrera de Noble. El texto de 64 páginas concluye con una citación a Felipe y Marcela para que concurran mañana, a las 9, al BNDG. En teoría, allí se les pedirá que voluntariamente acepten una mínima extracción de material genético y, en caso de que se nieguen, las muestras se tomarían en forma compulsiva.
Por la experiencia en la causa y lo que trascendió de los abogados del Grupo Clarín, los hijos de Ernestina no concurrirán y los letrados presentarán una apelación cuestionando la decisión de la magistrada, entre otras cosas por considerarla inconstitucional, pese a que existe una ley que establece que los jueces podrán hacer realizar extracciones compulsivas cuando no tengan otro camino para establecer la identidad de nietos posiblemente apropiados. Marcela y Felipe Noble Herrera siempre se negaron a entregar muestras genéticas para que se comparen con todas las familias que buscan nietos.
La fiscal Rita Molina pidió que se tomaran como válidas las muestras de sangre y saliva que Felipe y Marcela entregaron, en diciembre de 2009, con la condición de que se compararan únicamente con dos familias querellantes. Molina sostuvo que ella estuvo presente en aquella extracción y, por lo tanto, considera que las muestras son aptas para determinar sus identidades. A partir de la opinión de los peritos, la jueza rechazó la óptica de la fiscal, sosteniendo que no hay garantías respecto de esas muestras, en esencia porque no está claro cómo se preservaron y trasladaron. La fiscal podría insistir con su postura.
El mismo problema surgió con los perfiles genéticos surgidos de la ropa incautada en dos procedimientos distintos, en diciembre de 2009 y mayo de 2010. Había muchas dudas sobre esas prendas, porque el primer allanamiento lo hizo el anterior magistrado y dio toda la impresión de que Felipe y Marcela entregaron ropa que no era propia. En el allanamiento de este año, ordenado por Arroyo Salgado, hubo un lapso de 20 minutos en que los jóvenes estuvieron a solas y hubo ineficacia policial en el procedimiento. También hay dudas sobre las prendas incautadas. Así y todo, la jueza dice que del análisis de esas prendas se pudo establecer un perfil genético femenino y uno masculino. Pero los peritos otra vez dijeron que no se pueden sacar conclusiones "indubitables" y que hay márgenes de duda.
Arroyo Salgado concluyó que debe aceptarse la propuesta de Abuelas de Plaza de Mayo, que insiste en que los jóvenes deben ser convocados y, primero, se les debe pedir una extracción voluntaria de material genético y, caso contrario, realizar una extracción compulsiva.
23 de diciembre de 2010
22 de diciembre de 2010
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[Raúl Kollmann] El caso de la jubilación como presidente del ex dictador Reynaldo Bignone entrará a principios de año en la etapa de definiciones. La jueza Alicia Braghini le reiteró a la Anses la medida de no innovar resuelta por el juez anterior, es decir que, hasta que no se tome la decisión de fondo, la Anses tendrá que seguir pagándole a Bignone la jubilación que corresponde –según la ley aprobada, 26.475– a los presidentes llegados al cargo a través de un proceso electoral, no de un golpe.
[Waldo Cebrero] Córdoba, Argentina. "Los enemigos de ayer están hoy en el poder y desde él intentan establecer un régimen marxista, a la manera de Gramsci, que puede estar satisfecho de sus alumnos", dijo el dictador. Sentado en la primera fila del banquillo de acusados, Jorge Videla ofrecía la imagen de un anciano achacado, con el cuerpo doblado por los años. En el juicio que enfrenta desde hace seis meses y que hoy llega a su fin, se lo vio dormitarse sobre el hombro de Luciano Benjamín Menéndez, también imputado junto a otros 28 represores. Pero cuando habló, como lo hizo ayer ante el Tribunal Oral Federal 1, su cuerpo adquirió la posición rígida y marcial de otros tiempos, y de su voz afloró el tono castrense y amenazante, con el que volvió a reivindicar los crímenes de la dictadura.
Argentina. El público colmó la sala para escuchar a Enzo Tossi, secuestrado dos veces en 1976. La primera vez, el 18 de julio, por diez días, a raíz de un altercado callejero. El 13 de noviembre de ese año lo fueron a buscar a su casa, a las 2 de la madrugada. Era dirigente del sindicato de Mosaistas y militante del Partido Comunista. Lo llevaron al SI. En sus torturas, que se prolongaron en el tiempo, se detuvo en los llantos de un bebé que le hacían escuchar. El Ciego Lofiego lo hizo desesperar diciendo que era su hija. Más tarde, José El Pollo Baravalle lo tranquilizó: su familia no estuvo en el SI. Supo que tenían una grabación para martirizarlos. En enero de 1977 lo llevaron a la cárcel de Coronda.
Argentina. Con una voz disfónica, Juan Alberto Fernández relató ayer cómo fue secuestrado en su casa de barrio Belgrano, junto a su esposa el 10 de junio de 1977 por la patota de Feced. Estaban junto a su hija de 3 años, que fue dejada a vecinos. Los llevaron al Servicio de Informaciones, donde fue torturado por primera vez el 21 de junio, y luego varias veces más. En la zona bautizada como La Favela pudo ver a Jorge Sklate y su esposa, Teresa Soria. Los dos continúan desaparecidos. A Sklate lo torturaban todas las noches. Una tarde, a las 19, le dijeron que se preparara, que lo llevaban al Tribunal Federal. "Difícilmente un tribunal estuviera abierto a esa hora. Jorge Sklate está desaparecido", subrayó ayer Fernández, que era empleado de los talleres ferroviarios de Villa Diego y militante del Peronismo de Base.
Argentina. Laura Hanono ingresó decidida a la sala de audiencias. Pidió cambiar la ubicación, para que los acusados pudieran mirarla. "Fui privada ilegalmente de mi libertad a los 16 años, a los 22 pude hacer la denuncia, y ahora que tengo 49 puedo estar declarando", dijo la testigo, que rememoró su detención, el 13 de octubre, en la calle, a cargo del represor apodado La Picha. En el Servicio de Informaciones fue torturada reiteradas veces, en sesiones a cargo de José Rubén El Ciego Lofiego. No sólo la interrogaban por su participación en la Unión de Estudiantes Secundarios -que había cesado- sino también le subrayaban su condición de judía. Allí estuvo detenida también su hermana, Julieta. "Hay una situación de abuso sexual de parte del Cura (Mario Alfredo Marcote), que no llega a consumarse porque llegó un hombre, al que le decían el Armero, que le dijo: ’Dejala tranquila, es muy chiquita’", recordó. En ese momento, Hanono bajó la cabeza y cerró los ojos. Después, siguió declarando. La defensora oficial, Laura Inés Cosidoy, le dijo que iba a estar "20 años presa", después de leer su declaración sobre las torturas sufridas.
[Sonia Tessa] Argentina. La primera vez que Esteban Borgonovo vio a José Rubén Lofiego estaba inerme, a merced de su poder. El represor le hizo sacar la venda. Muchos años después, a fines de la década del 90, el antiguo cautivo era funcionario provincial, y le encargaron elaborar el informe que determinó el retiro obligatorio del hombre que conducía las torturas en el Servicio de Informaciones. El 20 de octubre de 1977, cuando estaba volviendo a su casa -en Tucumán entre España y Presidente Roca- después de hacer un mandado, tres personas obligaron a Borgonovo a subir a un Fiat 128 color rojo, lo pusieron en el piso trasero, boca abajo, y apoyaron los pies sobre su espalda. Lo llevaron al Servicio de Informaciones, donde lo interrogaron y le recordaron la desaparición de muchos de sus antiguos compañeros, todo a los golpes. Borgonovo declaró ayer en la causa Díaz Bessone, que tramita el Tribunal Federal Oral número 2, en la última audiencia del año. El 7 de febrero se retomará el juicio.