testimonio de un ex policía
29 de junio de 2010
Testimonio de ex policía en el juicio al ex jefe de la Seccional 4ª, Mario Facino. Gómez estuvo arrestado en la comisaría durante cuatro meses, pero oficiaba como ayudante de cocina. "Yo la vi ahí, en malas condiciones. Muy enferma, muy deteriorada", dijo. Hoy habrá una inspección judicial en el lugar.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Un ex policía que declaró ayer en el juicio al ex jefe de la seccional 4ª, Mario Facino, identificó el último lugar donde vio con vida a Alicia López durante la dictadura, a fines de 1976. "Ella estaba en uno de los calabozos. Yo le daba de comer", reveló Raúl Oscar Gómez, quien estuvo arrestado en la comisaría durante cuatro meses, entre agosto y diciembre de 1976, pero oficiaba como ayudante de cocina y repartía la comida. "Yo la vi ahí, en malas condiciones. Muy enferma, muy deteriorada", dijo al señalar uno de los cuatro calabozos a los que otros presos políticos llamaban "tumbas" porque eran ciegos, no tenían luz ni ventilación, apenas una mirilla a la que los guardias solían tapar con cartones.
La semana pasada, varios testigos: Alejandro Córdoba, José Schulman y Graciela Roselló dijeron haber visto con vida a Alicia en la misma celda que señaló Gómez y uno de ellos, Raúl Pinto, aseguró que la vio inerte, bañada en sangre y tapada con una manta por lo que creyó que estaba muerta. Todos ellos, más el ex chofer de la comisaría, Dalmacio Vázquez, y el ex vicepresidente de la Conadep Santa Fe, Juan Carlos Adrover, participarán hoy, a partir de las 10, en una inspección judicial a la comisaría 4ª que convocó el Tribunal Oral Federal que juzga a Facino.
La de ayer era la última audiencia de las testimoniales, pero sólo declararon tres testigos: Gómez, Adrover y la sicóloga Fabiana Rouseaux. Los otros dos que estaban citados: la periodista y poeta Stella Calloni presentó un certificado médico y José Luis García se disculpó porque está en el exterior según informó el abogado de la querella , por lo que podrán declarar después de la feria judicial, el 23 de julio próximo. Y es probable que ese día también Facino diga sus últimas palabras ante el Tribunal. Los alegatos pasaron entonces para el 29 de julio y el veredicto se conocerá en los primeros días de agosto.
Hoy, los jueces del Tribunal: María Ivón Vella, José María Escobar Cello y Ricardo Moisés Vázquez realizarán una inspección judicial a la comisaría 4ª, junto con fiscales, defensores y querellantes, a la que han sido citados siete testigos que declararon en el juicio: Córdoba, Schulman, Roselló, Pinto, los ex policías Gómez y Vázquez y el doctor Adrover.
Gómez relató ayer en el juicio que estuvo arrestado en la comisaría 4¬ durante cuatro meses, entre agosto y diciembre de 1976. Pero no compartía las celdas con los detenidos políticos. El y otros ex policías estaban "alojados" según sus palabras en una oficina desocupada de la seccional, sobre la calle Tucumán y tenían ciertas libertades. "Yo salía a hacer los mandados y ayudaba en la cocina a preparar la comida, que luego repartíamos entre los presos", dijo.
¿Recuerda haber visto a detenidos políticos? le preguntó el fiscal Martín Suárez Faisal.
Sí, estaban en las celdas contestó Gómez. Y mencionó a Schulman. "Recuerdo también a Alicia", agregó Gómez, a quien identificó como "una mujer no muy alta y que estaba en malas condiciones" de salud.
Uno de los abogados de la querella le preguntó entonces si Alicia recibía atención médica. "No, nunca la he visto recibir atención médica", respondió el ex policía.
¿Recuerda en qué lugar estaba Alicia López?
Había cuatro calabozos juntos. Estaba en uno de ellos. Siempre estaba en el mismo lugar. La vi en malas condiciones. Estaba muy enferma, muy deteriorada explicó.
Gómez dijo que había estado bajo arresto en la comisaría 4¬ hasta fines de 1976. "¿Cuándo usted se fue, ella seguía allí?", le preguntaron.
No, ya estaba más. Yo la vi hasta unos días antes que me trasladaran a otra comisaría. Pero ella ya no estaba más. Yo le daba de comer comentó.
Otro de los testigos que dijo haber visto a Alicia en uno de los calabozos de la comisaría 4ª fue Alejandro Córdoba. "Un día taparon la mirilla de la puerta con un cartón. Pero yo pude ver que traían a una persona en brazos, tapada con una manta. La llevaba un policía, sin armas, pero que tenía un cuchillo en la cintura. La dejó a esa persona en el calabozo, pero no salió enseguida, lo que nos llamó la atención. Cuando el policía se fue, la persona que estaba en la celda se pudo incorporar, se asomó y nos dijo quién era, que se llamaba Alicia López y que había sido violada por el policía que la trajo", recordó.
Córdoba situó ese hecho entre el 22 y 23 de octubre de 1976. Alicia había sido secuestrada el 21 de octubre. Y dijo que hablaba con ella cada vez que podía asomarse a la mirilla. "Yo estaba todo el tiempo asomado. Hablaba con otros detenidos: Pablo Nuñez, Alicia, (Juan José) Dalino y con los otros (que estaban en otras celdas más lejanas), Schulman, (Alcides) Schneider y (Eduardo) Almada, a los gritos".
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[Carlos Rodríguez] Argentina. La decisión de la Justicia de Bariloche de apartar al juez Martín Lozada de la causa por el homicidio de Diego Bonnefoi cayó como un balde de agua fría sobre los familiares, amigos y allegados no sólo de la familia del chico asesinado por el cabo policial, sino también del círculo que rodea a los parientes de las otras dos víctimas de la represión policial, el adolescente Nicolás Carrasco, de 16 años, y Sergio Cárdenas, de 29, padre de dos niños de 1 y 5 años. "El apartamiento de Lozada era totalmente previsible. Todo hace presumir que el propio juez lo esperaba, motivo por el cual aceleró el análisis de la causa, dictó la prisión preventiva, le dio la calificación más grave al hecho, a fin de dejar sentada su opinión porque seguramente intuyó que lo querían sacar del medio porque saben que es un juez garantista que se juega por la verdad", le comentó ayer a este diario un dirigente político y hombre de leyes que conoce muy bien la interna judicial de la ciudad.
Argentina. "Que no lo dejen libre al cabo, por favor. Es lo único que pido. Yo no sé qué voy a hacer si lo largan, va a ser muy doloroso. Todos sabemos que el cabo (Sergio) Colombil mató a mi hijo con alevosía, por la espalda." El que se lamenta es el padre de Diego Bonnefoi, que acaba de enterarse de que el juez Martín Lozada fue apartado de la investigación. Su mujer se descompuso al oír la noticia. "Al juez lo conocí cuando fui a retirar el cuerpito de mi hijo, me trató muy bien, me pareció amable, un hombre de ley, con códigos, como tiene que ser un juez", agregó Sandro Bonnefoi.
[Horacio Cecchi] Argentina. Una decisión de la polémica Cámara Segunda del Crimen de Bariloche apartó al juez Martín Lozada de la investigación por el caso de gatillo fácil de Diego Bonnefoi. La defensa del cabo Sergio Colombil había pedido la recusación de Lozada por una serie de ítem típicos de manual de abogado, como el de "favoritismo", "coerción" y "preopinión". La Cámara, de abierta rivalidad con el juez Lozada, aceptó los ítem y ordenó el traslado de la causa al juzgado 6, a cargo del juez que lo subroga, Miguel Angel Gaimaro Pozzi, afín con los dictados de la inclinada balanza judicial barilochense. El traspaso a Gaimaro Pozzi implica no sólo el cambio de brújula en la investigación del caso, sino que lisa y llanamente significa la anulación de todo lo actuado tras el pedido de recusación, esto es, la indagatoria al policía (a la que el cabo se negó) y, especialmente, la nulidad del procesamiento por asesinato agravado dictado por Lozada. El juez Gaimaro Pozzi llamará a indagatoria al policía (quien presuntamente esta vez sí declarará) y deberá calificar nuevamente el delito. En Bariloche corría la versión de que Pozzi lo acusará de homicidio culposo, un delito que podría asemejarse al de un choque automovilístico. Después de todo, Diego chocó contra una bala.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Dos testigos complicaron a la pesquisa policial del asesinato de Silvia Suppo y alimentaron aún más las dudas de la familia de la víctima. Uno es el apoderado de la Nueva Terminal de Rafaela, Hernán Gunzinger, quien aseguró haber entregado un video de los presuntos homicidas 48 horas después del crimen, pero la prueba recién fue incorporada a la causa dos meses más tarde porque el empresario aportó una segunda copia. "Yo me dirigí a la Jefatura de Policía, a Investigaciones y allí entregué el CD a uno de los jefes de apellido Amaya", dijo Gunzinger. Amaya es el subjefe de la Unidad Regional V, quien negó el hecho. El otro testigo es el remisero que transportó a los limpiacoches que se atribuyeron el homicidio hasta la terminal de micros, pero que antes de declarar en la causa judicial tuvo que pasar por la Jefatura de Policía de Rafaela (ver aparte). Mañana, y a pedido de la querella que representa a los hijos de Suppo, está citado a declarar ante el juez Alejandro Mognaschi, el subjefe de Investigaciones, subcomisario Horacio Maidana, a quién le pedirán explicaciones sobre el CD que Gunzinger dice haber entregado en la Jefatura, pero que al parecer nadie recibió.
[Victoria Ginzberg] Argentina. La tapa en el cielorraso que da al altillo, abierta. Esta imagen remite en Eleonora Mogilner al secuestro de su madre, que sigue desaparecida. Esa tapa fue lo primero que ella y sus hermanos vieron en junio de 1976 cuando la patota que se había llevado a Beatriz Regalía los dejó salir del cuarto donde los tuvo encerrados casi un día entero. La misma tapa que vio levantada hace doce días, cuando llamó a la policía porque creía que le habían robado. De la casa no se llevaron nada de valor. Pero dejaron un cuchillo sobre la cama, el camino al altillo despejado y la certeza de que el episodio era una amenaza.
Santa Fe, Argentina. La vicegobernadora Griselda Tessio dijo que el descubrimiento de una fosa común en el campo San Pedro no la sorprendió porque los comentarios sobre inhumaciones clandestinas en el predio militar se remontan a la época de la Conadep, en 1984. "El hallazgo es muy importante. Por supuesto, que tenemos que esperar los cotejos de ADN para la identificación de los restos, pero es un hecho muy importante porque adentro de un predio militar nadie va a poder alegar que son enterramientos de particulares", dijo Tessio, quien fue fiscal federal hasta febrero de 2007 y estuvo a cargo de la unidad de investigación de crímenes de lesa humanidad en Santa Fe, Rosario y San Nicolás. La abogada de Hijos coincidió: "Estamos ante una metodología del terrorismo de estado que no tiene antecedentes en el país", dijo Lucila Puyol.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina.El hallazgo de la fosa común en el campo San Pedro tendrá resonancia otras causas que investigan el destino final de otras nueve víctimas de la dictadura. El juez federal Nº 1, Reinaldo Rodríguez ya logró identificar a cinco de ellas, pero aún falta devolverle el nombre a las cuatro restantes. Se trata de militantes políticos que fueron inhumados como NN en los cementerios de Coronda, Maciel, Barrancas y Santa Fe, entre marzo de 1976 y enero de 1977, por lo que vale repasar cada caso: