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abogado y encubridor de represores


El abogado que denunció a la gobernadora fueguina tras el primer matrimonio gay está acusado de encubrir a un represor. Demetrio Martinelli, el abogado que en Tierra del Fuego denunció a la pareja de homosexuales Alex Freyre y José María Di Bello, al Inadi y a la gobernadora Fabiana Ríos, está acusado de encubrir a Jorge Vildoza, prófugo desde 1986.
[Emilio Ruchansky] Argentina. Demetrio Martinelli porta una barba negra y tupida, se peina con estricta raya al costado y habla con la seguridad que le dieron sus 28 años de carrera judicial y política en Tierra del Fuego. Con esa misma seguridad defiende sus posturas conservadoras ante los medios de prensa de la isla, donde se lo considera todo un "formador de opinión". Ha dicho, por ejemplo, que "el Estado de derecho está siendo velado a ataúd abierto" porque le parecía exagerado el aumento pedido por un gremio docente en 2008. Últimamente, aparece seguido en los diarios locales porque denunció a la gobernadora Fabiana Ríos, a varios funcionarios y al Instituto contra la Discriminación, entre otros, por haber posibilitado el primer matrimonio entre dos personas del mismo sexo en América latina.
Cuando sus pares, consultados en estricto off the record, comentan la denuncia de Martinelli lo hacen con desconcierto. Si bien este abogado que participó de la redacción de la Constitución fueguina y fue legislador provincial se formó en la Universidad Católica de Buenos Aires, pocos creen que tenga motivaciones religiosas en su cruzada judicial. Tampoco fue contratado por los curas locales, que llamaron a varios abogados en busca de anular la unión entre Alex Freyre y José María Di Bello.
Martinelli asegura que está preocupado por "los fondos" que habría utilizado el gobierno provincial para facilitar la histórica boda, además de la supuesta "intromisión" del Poder Ejecutivo en cuestiones que serían pertinentes del Poder Judicial. También dijo que se había "violado" la ley de antidiscriminación porque "no existe en Tierra del Fuego un matrimonio entre heterosexuales que haya podido obtener la autorización para casarse en el momento o que hayan podido hacer el cambio de domicilio en el día".
El motivo de la cruzada de este abogado, aconsejó un periodista local, hay que buscarlo en las aspiraciones judiciales de Martinelli. "Si juega a la defensa de la corporación judicial, es porque quiere ser juez del Tribunal Supremo de Justicia y estar en el Consejo de la Magistratura", dice la fuente. De hecho, este abogado de 62 años y oriundo de Junín, provincia de Buenos Aires, ya se postuló en 2006, sin éxito, para integrar el Tribunal Supremo. Martinelli era conjuez del Juzgado Federal de Ushuaia, donde pocos saben por qué lo acaban de excluir: está acusado de encubrir al represor Jorge Raúl Vildoza, subdirector de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura, prófugo desde 1986.

Abogados y Algo Más
El requerimiento fiscal que excluyó a Martinelli y a su socio, José Kresser Pereyra, del listado de conjueces llegó a la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia en noviembre pasado. Allí se los acusa de "ayudar, asistir, brindar refugio, documentación apócrifa, etc. a personas acusadas de delitos de lesa humanidad y que registraban órdenes de captura vigente. Así como también los hechos cometidos por el propio matrimonio Vildoza al utilizar sus documentos apócrifos para ingresar en la provincia de Tierra del Fuego y en el país".
Esta causa que involucra a estos abogados fueguinos ya había sido leída con mucho interés por el magistrado de la megacausa ESMA, Sergio Torres, y se tramita en Ushuaia, donde el juez Federico Calvete decidió apartarse por su amistad con los imputados, por lo que fue derivado al conjuez Raúl Aciar. Vildoza y su esposa, Ana María Grimaldo, tienen otra causa abierta en la que la jueza María Servini de Cubría los investiga por la apropiación del hijo de un matrimonio desaparecido. El joven ya recuperó su identidad y es uno de los nietos mencionados por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Además, Vildoza está acusado de haber robado una cantidad –no determinada pero inmensa– de dinero y bienes de personas desaparecidas. Ahora la Justicia investiga si esa plata sería la que manejaba su hijo biológico, Jorge Ernesto Vildoza, presidente de la empresa American Data S.A., ligada a la venta y concesiones de máquinas electrónicas en los casinos. En este punto aparecen Martinelli y Kresser Pereyra, ya que ellos patrocinaron al hijo del represor en un litigio contra el estado fueguino. Este litigio comenzó en 2001, cuando el Instituto Provincial de Regulación de Apuestas (IPRA) les quitó la concesión de dos casinos a American Data: el Oshowia en Ushuaia y el Casablanca en Río Grande. Fue entonces, que Vildoza hijo despidió a uno de sus abogados, el misionero Óscar Beccaluva, a quien acusó de sobrefacturarle la tasa de justicia. Habría enviado por fax una boleta por 34 pesos, a la que le agregó tres cifras más: 34.822.
El estudio Martinelli-Kresser Pereyra se encargó de la denuncia contra Beccaluva ante la Justicia y el misionero se presentó a prestar declaración indagatoria en abril de 2006. Antes de hablar, Beccaluva le pidió a la jueza María Cristina Barrionuevo que se lo "releve del secreto profesional" porque para defenderse debía mencionar cuestiones ligadas a trabajo como representante de American Data. Su relato resultó revelador, señalaron fuentes judiciales, "sobre todo porque muchas de las cosas que dijo se fueron comprobando".

El Vuelto
Beccaluva aseguró que el hijo de Vildoza lo contrató en 1995 durante una puja legal en Posadas, Misiones. Dos años después, ya siendo su cliente, se presentó "desesperado" porque la jueza Servini de Cubría había librado una orden de captura en contra suya y de su hermana Mónica, por presunta complicidad con su padre en la apropiación del hijo de una pareja desaparecida en la ESMA. El abogado misionero contó que fue dos veces a Sudáfrica para hablar con el represor y consiguió traer al hijo apropiado al país, donde se hizo una prueba de ADN y supo su verdadera identidad.
Beccaluva comentó que los Vildoza no le pagaron sus honorarios al terminar esta negociación; sin embargo, agregó, volvieron a contactarlo cuando American Data tuvo problemas con el IPRA en Tierra del Fuego en 2001. Por eso, viajó seguido a Ushuaia y aunque consiguió que las salas funcionaran un tiempo más, finalmente fueron cerradas por decisión del entonces gobernador Carlos Manfredotti, con quien se había entrevistado en abril. "Terminada la audiencia con el gobernador –dice la declaración–, Jorge Vildoza (h) le pidió que lo acompañara hasta el estudio de un abogado amigo (...) y cuando llegaron le presentaron a dos abogados del lugar, uno llamado Jorge Kresser Pereyra y el otro Demetrio Martinelli. Una gran sorpresa para el dicente fue que en el lugar, junto a estos abogados, se encontraba el apoderado de American Data en Buenos Aires, Luis Campi, y el capitán de navío y ex segundo jefe de la ESMA, Jorge Raúl Vildoza".
Durante esta reunión Martinelli habría dejado el lugar junto al represor, antes de que se retirara el resto. Beccaluva aseguró que al volver a Ushuaia, pocos meses después, nuevamente se encontró con el prófugo. En ese momento, surgió la posibilidad de hacer un reclamo "de repetición por los cobros indebidos de los cánones de casino" al IPRA. Vildoza padre, según cuenta Beccaluva, se acercó preocupado para contarle que estaba siendo chantajeado por los abogados fueguinos.
"Quería ver si se podía lograr el cobro de ese dinero (del IPRA) por vía extrajudicial, porque le manifiesta que, al cerrarse las salas de los casinos Casablanca y Oshowia, los hombres que en esa provincia le brindaban protección y blanqueaban el dinero obtenido producto de la apropiación de bienes de desaparecidos, lo amenazaban con entregarlo. Que le dice que el cincuenta por ciento de lo producido por esos casinos iba para Campi, Kresser Pereyra y Martinelli y que había acordado que el total de lo que recuperara del IPRA por esos cánones pagados indebidamente, era propiedad de esas tres personas porque Campi era quien conseguía pasaportes y cédulas falsificadas con identidad cambiada y los otros lo mantenían acá en la zona."
Supuestamente, el represor vivía en un departamento de la calle Deloqui. Fuentes del caso señalan que podría habérselo conseguido Martinelli, a través de la inmobiliaria Abacal donde trabajó su yerno y que queda sobre esa misma calle. Beccaluva aseguró que Campi supo que Vildoza padre le había contado cómo era chantajeado y por eso lo dejaron fuera de la demanda contra IPRA. Como premio consuelo, agregó el abogado misionero, el represor le dio algunos cheques que no pudo cobrar porque no tenían fondos o porque tenían denuncia policial.

La Corporación
La causa contra el IPRA derivó en un acuerdo extrajudicial de 1,5 millón de pesos a favor de American Data. Roque Martinelli, hermano del abogado, era el presidente del IPRA al momento de la habilitación de los casinos de American Data. Su sucesor en el cargo, Walter Agüero, cerró el acuerdo y ahora está procesado por las presuntas coimas que se habían pagado por vía de acuerdos extrajudiciales con otros casinos.
Consultado por Página/12, Demetrio Martinelli aseguró estar "sorprendido" por las acusaciones en su contra y dijo que le negaron el acceso al expediente, pese a que se presentó "espontáneamente" ante la Justicia. Aclaró que "una vez" estuvo Vildoza hijo en su estudio.
Curiosamente, Martinelli y el conjuez Aciar, quien debe investigar la causa, coinciden en que puede tratarse de un error. Argumentan que quizás Jorge Ernesto Vildoza ni siquiera sea hijo del represor porque hicieron los cálculos de edad "y no cierran". Aciar pidió los datos filiatorios, aunque también duda de que en caso de ser el hijo del represor, sea presidente de American Data, un dato que fácilmente pudo comprobar este cronista con sólo llamar a la empresa. Para asegurar la filiación bastó un llamado a la jueza María Servini de Cubría.

13 de abril de 2010
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reclamo de prostitutas se hizo escuchar


Envían a extraordinarias la despenalización de la prostitución. El Ejecutivo tomó nota del reclamo de las meretrices santafesinas -adelantado por Rosario/12- y giró el proyecto de derogación de artículos del Código de Faltas. "Nos ponemos en campaña para hablar con los senadores, no vamos a perder tiempo", señalaron.
[Guillermo Zysman] Argentina. Ante el reclamo de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar), el gobernador Hermes Binner incluyó ayer en el temario de sesiones extraordinarias de la Legislatura el proyecto que despenaliza la prostitución en la provincia. "Estábamos por viajar a Santa Fe como habíamos anunciado y llamó el ministro Bonfatti para confirmar que mandaban el mensaje al Senado, fue una alegría tras una larga pelea", admitió a Rosario/12 Claudia Lucero, secretaria general de Ammar. La dirigente anunció que junto a "un grupo de compañeras postergamos el viaje hasta el miércoles (por mañana) porque ya mismo nos ponemos en campaña para hablar con todos los senadores, no vamos a perder tiempo". El apuro se entiende: el 30 de abril la iniciativa en cuestión, aprobada en noviembre por unanimidad en Diputados pierde estado parlamentario si no es sancionada definitivamente por la Cámara alta antes que comience el período de sesiones ordinarias.
No hizo falta que Lucero y las principales referentes de Ammar se encadenaran en las escalinatas de la gobernación como habían amenazado. El Ejecutivo provincial tomó nota del reclamo a viva voz planteado a este diario por la líder de las meretrices santafesinas y giró el proyecto al Senado, ampliamente dominado por el PJ.
"Al mediodía me llamó (el ministro de Gobierno, Antonio) Bonfatti y me anticipó que iban a mandar el mensaje a la Legislatura. Y a las seis de la tarde hablé con los secretarios del gobernador y me lo confirmaron", relató Lucero para después agregar: "Es una buena noticia, pero todavía no alcanza, falta que los senadores lo aprueben. Dimos un paso después de una larga lucha y de hacer mucha presión".
El viaje de las dirigentes de Ammar se concretará mañana. "El miércoles vamos a ir al Senado, vamos a volver a hablar con cada uno de ellos para que de una vez dejen de perseguirnos por nuestro trabajo. Estamos cerca, pero falta todavía para que podamos festejar", advirtió Lucero.
Cuando este diario le preguntó a la secretaria general de Ammar sobre las expectativas que tenían en torno al debate del proyecto de la diputada socialista, Lucrecia Aranda, en el Senado, Lucero respondió: "Hace unos días nos recibió el presidente del bloque peronista (el reutemista Ricardo Spinozzi) y nos anticipó que él estaba a favor de la derogación y seguramente algunos más se sumarán, nos dijeron que varios no tenían problemas en votarlo. Vamos a ver".
En Ammar son conscientes que tiempo no sobra: el 1º de mayo cuando el gobernador inaugure el período ordinario de sesiones de la Legislatura, perderá estado parlamentario la media sanción que por unanimidad le dio la Cámara de Diputados a la derogación de tres artículos del Código de Faltas que penalizan la prostitución. De todas formas, la propia Aranda anticipó a este diario que de concretarse ese escenario, de inmediato presentarán nuevamente el proyecto con la intención de dar un rápido debate, en una sola comisión, la de Asuntos Constitucionales para que llegue cuanto antes a los senadores.
La Legislatura viene analizando esta modificación parcial del Código de Faltas desde el asesinato de Sandra Cabrera, ex secretaria general de Ammar, ocurrido en enero de 2004. El entonces gobernador Jorge Obeid disolvió la división policial de Moralidad Pública, que controlaba la prostitución e impulsó el debate, aún inconcluso.

13 de abril de 2010
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represor amenaza con represalias


Entrevista a la fiscal federal, Mabel Colalongo: "No se puede consentir el discurso de Amelong".
[José Maggi] Argentina. "La sentencia debería servir también de respuesta al discurso amenazante de (Juan Daniel) Amelong. Si hoy consentimos este discurso, entonces estaremos retrocediendo y no avanzando en el estado de derecho".
La afirmación pertenece a la fiscal federal Mabel Colalongo, quien opinó a sólo 48 horas de conocerse la sentencia en el primer juicio por terrorismo de estado en Rosario, que "están las pruebas necesarias para condenar a los cinco imputados".

En la última medida procesal antes de la sentencia, que fueron las últimas palabras por parte los cinco imputados, Amelong tuvo un tono amenazante al advertir que "todo esto termina en dos o tres años y que ya sabemos lo que vamos a hacer". ¿Cómo lo vivió usted?
La verdad no me sorprende, aunque uno siempre espera un tono menos amenazante considerando los hechos por los que se encuentra el imputado. Más cuando está claro que no fue una guerra, y que no se permite aún en guerra hechos atroces y aberrantes. Más aún cuando está claro que Amelong no reparaba automotores, como intentó sostener en la audiencia, sino que pertenecía al grupo especial dedicado al combate de la subversión. Objetivamente el discurso fue hecho en un tono amenazante, no solo para Eduardo Costanzo, fue un discurso amenazante al decir

"sabemos bien que tenemos que hacer después de este juicio". Ese "sabemos bien" puede ser cualquier cosa, ademas de ponerle un plazo diciendo "dos o tres años". También reafirmó la aplicación del "derecho penal del enemigo". Esto no es así, aquí se aplica el derecho penal del estado de derecho, que es el único, y que no era el derecho que aplicaron estos señores para reprimir, matar, incomunicar a las personas y no garantizarles nada de lo que decía la Constitución. No hay manera de confundir el tono con el que habla Amelong, estas no son cuestiones políticas, sino si se violaron o no los derechos humanos y es lo que hay que tener claro y si esa violación fue masiva y si hubo hechos atroces y aberrantes, porque la política no se dirime con hechos atroces y aberrantes. Si hoy consentimos este discurso, entonces estaremos retrociendo y no avanzando en el estado de derecho.

¿La condena debería servir de respuesta a ese discurso?
Obviamente en los fundamentos se debe atender a esta cuestión sobre todo porque en la primera audiencia, Amelong ingresó a la sala con una vincha que decía "Legalidad" que fue permitida por los jueces. Y esta es la legalidad del estado de derecho, frente al reclamo de Amelong que pretende un trato diferencial.

¿Cuál es la importancia de estos cinco imputados en el esquema represivo?
Los que están aquí sentados en el banquillo eran integrantes del Destacamento de Inteligencia 121 y así se lo señaló dentro del Plan Sistemático de la Causa 13. Esto fue además reconocido por los propios protagonistas centrales como Harguindeguy y Díaz Bessone que dijeron que el arma de la lucha contra la subversión era la Inteligencia. Por lo tanto para poder valorar las pruebas hay que tener en claro cuál era el rol que desempeñaron estos señores. Desde ese lugar hemos sostenido la acción con absoluta contundencia. De todas maneras uno nunca tiene la certeza hasta que escucha el fallo, ya que estamos en un sistema de libres convicciones de valoración de la prueba, en el que por la forma en que se llevaron adelante los hechos, el tipo de prueba que uno puede producir, no es la misma que se produce en un causa común. Es decir que no le podemos exigir a un testigo víctima que nos describa la cara de su captor cuando estuvo encapuchado, que era la pretensión de los defensores. Por esa razón en la Causa 13 se los llamó "testigos necesarios" porque la poca percepción que les dejaron libre, les permitía hacer una asociación entre la cantidad de hechos de coincidencias de los relatos, que terminaron siendo decisivos. De todas maneras no estoy en la cabeza de los jueces, y no puedo saber concretamente cuál es la libre convicción de los integrantes del tribunal, y por ende esperamos el fallo.

13 de abril de 2010
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sentencian a espía de la dictadura


Quince años para el espía de la dictadura. Santa Fe ya tiene la segunda sentencia por delitos de lesa humanidad. "Lo importante es que se haya llegado a una condena, no sólo por mí que lo puedo contar sino por aquellos que no pueden contarlo", dijo Ricotti, testigo clave en el juicio al ex agente secreto del Ejército, Horacio Américo Barcos.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. El Tribunal Oral Federal condenó ayer a un represor de la dictadura y ex agente secreto del Ejército, Horacio Américo Barcos, a once años de prisión por "privación ilegal de la libertad agravada" y "tormentos" en dos casos, en concurso real, y unificó la pena con otra anterior por "extorsión" a un empresario de Tres Arroyos, en 2003, lo que significa una condena única y efectiva de 15 años de cárcel, hasta el 2025. "Nunca más impunidad en este país", dijo la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Celina Kofman, a poco de salir de la sala de audiencias donde se leyó el veredicto con pañuelos blanco en primera fila.
Barcos operaba como PCI en el Destacamento de Inteligencia Militar 122 de Santa Fe. Lo juzgaron y condenaron por integrar un grupo de tareas que secuestró al historiador y ex dirigente de la CTERA, José Alberto Tur, ya fallecido y a su ex esposa, Amalia Ricotti, en mayo de 1978. Amalia sobrevivió para contarlo, se sobrepuso a tres décadas de impunidad y ayer se la veía con los ojos iluminados, pero feliz. "Se hizo justicia", dijo en la escalinata del Tribunal. La esquina de Primera Junta y 9 de Julio ya estaba repleta de gente, tal como ocurrió en el juicio al ex juez Víctor Brusa y compañía, a fines de diciembre último.
La lectura del veredicto no insumió más de cinco minutos. "Es una sentencia adoptada por unanimidad", dijo el presidente del Tribunal, José María Escobar Cello. Lo secundaron sus colegas Daniel Laborde y María Ivón Vella.
Ricotti se declaró satisfecha por el resultado del juicio. "Estoy conforme. Lo importante es que se haya llegado a una condena, no sólo por mí que lo puedo contar sino por aquellos que no pueden contarlo. Así que ahora voy a seguir acompañando a todos los que deben transitar esta etapa tan difícil", afirmó Amalia. Sus abogados querellantes Horacio Coutaz y Zulema Rivera habían pedido 21 años de cárcel para Barcos. La fiscalía solicitó 15. Y el Tribunal lo condenó a once años, más la unificación de otros cuatro por "extorsión", lo que hace un total de 15 años.
Amalia se lamentó por tantos años de impunidad. "Es una pena que haya pasado tanto tiempo porque, lamentablemente, Alberto no llegó a ver este momento. Un recuerdo muy grande para él."

¿Qué siente en un día como hoy? le preguntó Rosario/12.
Estoy muy emocionada. Lo que siento, si retrocedo en el tiempo, es lo que sentí el día que me secuestraron. Esa sensación que la puedo decir ahora y que pensé: ’¿Algún día podré contar, podré decir y podrán escuchar lo que pasó?’ Bueno, hoy lo pude contar y me han escuchado. Tengo la justicia a mi lado contestó Amalia.

Usted dijo que era la memoria de Tur ¿Es así?
Sí, de alguna manera soy su memoria. Porque vivimos todo esto juntos, estuvimos juntos en el centro clandestino y comenzamos las denuncias juntos. Lamentablemente, el no lo pudo ver esto y yo lo siento muchísimo expresó Ricotti.

A pesar de la alegría de Amalia, sus abogados tenían otras expectativas. "Hay que resaltar que hubo condena, pero nosotros creemos que había pruebas para una pena más alta", dijo el doctor Coutaz. "Estamos convencidos que hay motivos para solicitar la máxima (21 años). Son delitos de lesa humanidad, muy graves, Amalia y Alberto Tur estuvieron quince días en un centro clandestino sometidos a tormentos y privación ilegal, por un grupo de tareas que operaba desde el Estado y con pretensión de impunidad".
Su colega Zulema Rivera coincidió. "Si no se aplica la máxima para estos delitos, ¿para quién es la máxima?", le planteó Rosario/12. "Eso lo tiene que responder el Tribunal y también la Fiscalía que pidió diez años menos de lo que podría haber pedido", respondió la abogada. "Creo que todavía falta que se tome verdadera conciencia de la gravedad de las conductas como las que se probaron en este juicio".
El director de Investigaciones de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, Jorge Pedraza, también se declaró conforme con el fallo:
"Quizás, por los daños síquicos y físicos a las víctimas le podrían haber dado a Barcos más años de condena, pero es lo que estimó el Tribunal y hay que aceptarlo".

13 de abril de 2010
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denuncia contra dos supremos


Efecto boomerang en caso contra juez Baltasar Garzón.
[Óscar Guisoni] Madrid, España. No está solo Baltasar Garzón en su batalla judicial por haber intentado juzgar a los responsables de la dictadura franquista. Los familiares de las víctimas del general Franco presentaron ayer una querella contra el juez Luciano Varela –que instruye la causa contra Garzón– y contra el presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, Juan Saavedra, el tribunal que lleva la causa y que ha rechazado todos los recursos interpuestos por la defensa del magistrado acusado. Los familiares creen que estos dos jueces están cometiendo el delito de prevaricación, el mismo del que está acusado Garzón, porque actúan a sabiendas de estar violando los tratados internacionales firmados por España que declaran imprescriptibles los delitos de lesa humanidad como los cometidos por la dictadura española que ensangrentó el país entre 1936 y 1975.
Han sido precisamente dos las organizaciones de víctimas del franquismo las encargadas de presentar las querellas: las asociaciones de Memoria de Mallorca y de la Recuperación de la Memoria Histórica de Cataluña. Y fue la coordinadora de Colectivos de Víctimas Franquistas, Llani Alvarez, quien se encargó de llevar la documentación ayer al alto tribunal madrileño y leer luego el comunicado a la prensa, en el que se afirma que sentar a Garzón en el banquillo de los acusados supone "un ataque frontal a las víctimas" de la dictadura. En la presentación judicial, las asociaciones sostienen que el juez Varela cometió delito, ya que comenzó el proceso a Garzón "a sabiendas de que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y las Convenciones contra el genocidio y las desapariciones forzadas firmados por España impiden la aplicación de ningún tipo de amnistía a los crímenes de genocidio y lesa humanidad". La querella contra Saavedra está amparada en que denegó a las víctimas presentarse en el juicio contra Garzón y rechazó todos los recursos interpuestos por la defensa del juez.
Con este episodio recrudece la campaña legal y también política que se está desarrollando en torno del proceso contra Garzón, un escándalo judicial internacional del que no cesa de hablar la prensa mundial, para desconcierto de algunos españoles que parecen sorprendidos por la gran popularidad del juez en el extranjero. Un reflejo de la inquietud que el proceso está despertando en la ciudadanía es el crecimiento exponencial de las páginas que apoyan a Garzón en las redes sociales. Sólo en Facebook, una de ellas, Un millón de firmas para apoyar al juez Garzón, pasó de los 10 mil a los 98 mil adherentes en apenas cuatro días. Desde estas redes ha surgido una convocatoria independiente a manifestarse el próximo 24 de abril en las principales ciudades españolas. En YouTube apareció incluso un emotivo video grabado por un grupo musical llamado Unomasuna que ha registrado una pegadiza canción que dice "Yo estoy con Garzón/ como el mundo entero/ tengo el corazón, mi niña/ con los que perdieron".
En las webs de los grandes periódicos nacionales las noticias vinculadas con el proceso contra Garzón han sido las más comentadas y leídas durante las últimas semanas y son un verdadero muestrario de las opiniones encontradas que despierta el juez entre los españoles. Mientras una gran mayoría de los lectores se manifiestan sorprendidos por un proceso que huele demasiado a venganza política y a reafirmación de viejos poderes que se creían muertos y enterrados, una parte minoritaria pero significativa de la población sigue creyendo que el magistrado cometió un gran error al intentar juzgar al franquismo y reproduce algunos viejos clichés de la ultraderecha que despiertan verdadero pavor, como los que afirman que "el general Franco impidió que se instalara una dictadura comunista" y que "los rojos bien muertos están".
De hecho, una de las principales preocupaciones de las asociaciones de víctimas de la dictadura es la sensación de impunidad a la que han quedado expuestas y el recrudecimiento de los discursos ultraderechistas en la sociedad avalados por el status que el Tribunal Supremo les ha otorgado a Falange, JONS y al sindicato ultra Manos Limpias al reconocerlos como parte principal en la acusación contra Garzón, al tiempo que se les niega a las asociaciones de los represaliados ejercer su defensa. "No entendemos cómo es posible que un seudosindicato de extrema derecha y una organización, Falange –representantes ideológicos de aquellos que perpetraron la mayoría de los crímenes contra la Humanidad cometidos entre el 17 de julio 1936 y el 20 de noviembre de 1975–, puedan tener todavía representación legal ante las administraciones democráticas", expresaron ayer en el comunicado con el que acompañaron el inicio de las querellas contra los jueces que están sentando a Garzón en el banquillo.

13 de abril de 2010
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prostitutas no quieren esperar


Reclaman que se sancione la ley que despenaliza la prostitución. El gremio de las meretrices irá hoy a la Casa Gris para pedirle al gobernador que envíe el tema a extraordinarias. "Si no nos atiende, nos quedaremos ahí", prometió la dirigente Claudia Lucero. El trámite será difícil en el Senado.
[Guillermo Zysman] Argentina. Las referentes santafesinas de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) intentarán hoy ser recibidas por Hermes Binner para solicitarle al gobernador que envíe un mensaje a la Legislatura habilitando el tratamiento en sesiones extraordinarias del proyecto que deroga los artículos del Código de Faltas que penalizan la prostitución. La iniciativa tuvo media sanción en Diputados en noviembre de 2009 y de no tratarse antes del 1º de mayo perderá estado parlamentario. "Si no nos recibe vamos a quedarnos en la gobernación, sentadas, encadenadas o como sea", anunció Claudia Lucero, secretaria general local de Ammar quien lamentó que el mandatario no haya respondido favorablemente "ninguna de las tres notas que le enviamos". De todas formas, aún accediendo Binner a remitir al Senado la propuesta que avalaron por unanimidad los diputados, en la Cámara alta no será sencillo el trámite legislativo ya que la mayoritaria bancada del PJ se ha mostrado renuente a convalidar este reclamo que empezó a cobrar fuerza tras el crimen de la meretriz Sandra Cabrera, perpetrado en enero de 2004.
El jueves pasado Lucero estuvo en la ciudad de Santa Fe junto a la secretaria general del gremio a nivel nacional, Elena Reynaga. Ese día, en rueda de prensa, exigieron a los senadores que conviertan en ley la despenalización de la prostitución. Y fueron más allá: denunciaron que muchos legisladores no avanzaban porque gozaban de "la prostitución VIP" o bien eran beneficiados, junto a la policía, vía cajas negras.
"Es una gran hipocresía que en Santa Fe se siga persiguiendo a las compañeras que trabajan de manera privada y no a los proxenetas o a los prostíbulos que hay en la provincia", dijo Reynaga por LT8.
Lucero confirmó a este diario que hoy se movilizará a la Casa Gris "junto a otras compañeras para que nos reciba el gobernador. Le vamos a pedir, como ya lo hicimos en tres notas que le enviamos, que mande a la Legislatura un mensaje para que se trate en extraordinarias el proyecto que deroga los artículos del Código de Faltas que nos penalizan. Si no nos recibe vamos a quedarnos, sentadas, encadenadas o como sea".
La gran preocupación de Ammar es que la iniciativa en cuestión pierda estado parlamentario a fin de mes. El proyecto, impulsado por la diputada socialista Lucrecia Aranda tuvo media sanción, por unanimidad en la Cámara baja el 26 de noviembre de 2009. Los artículos que se propicia eliminar son el 83, 87 y 93 que penalizan la "prostitución escandalosa", la "ofensa al pudor" y el "travestismo".
En diálogo con Rosario/12, Aranda dijo "compartir la ansiedad de las compañeras de Ammar para que este proyecto no pierda estado parlamentario. Pero si ocurre, ya hemos acordado con los distintos bloques de la Cámara impulsar nuevamente la iniciativa y con celeridad, sólo a través de una comisión de trabajo ya que el proyecto fue sancionado en su momento por unanimidad".
La legisladora socialista aclaró que no pudo conversar este tema "personalmente con el gobernador, pero me consta que la vicegobernadora Tessio está muy comprometida con el tema. Y también el gobierno, ya que el año pasado, por primera vez el Ejecutivo fijó una posición a favor de la iniciativa. Fue mediante una nota de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia que fundamentó la inconstitucionalidad de esos artículos".
De todas formas, Aranda puso en duda "que los senadores del PJ tengan verdadera decisión política de avanzar con el tema, más allá de que el gobernador envíe o no el mensaje a extraordinarias".

12 de abril de 2010
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octubre pilagá


Entrevista a Valeria Mapelman, directora de ‘Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio’. Enterada de lo que sucedió con los indígenas formoseños durante el primer gobierno de Perón, la directora decidió que los ancianos de la comunidad lo relataran frente a la cámara.
[Óscar Ranzani] Argentina. La documentalista Valeria Mapelman tiene nutridas experiencias de comunicación con comunidades de pueblos originarios desde hace varios años. Una de ellas la plasmó en ‘Mbya, tierra en rojo’, un documental que codirigió con Philip Cox, y que estrenó en 2004: refiere a la situación de la comunidad del Valle de Kuña Pirú. Ese film se exhibió en distintas tierras indígenas y, gracias a esos encuentros, Mapelman se enteró de una masacre que habían sufrido los pilagá, oriundos de Formosa, en un paraje llamado La Bomba, en 1947; es decir, durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón. Allí escuchó, en boca de los sobrevivientes, cómo fue la matanza producida el 10 de octubre de aquel año. Decidió, entonces, ir al lugar de los hechos a filmar su documental ‘Octubre Pilagá, relatos sobre el silencio’. Y ahora el film participa de la Sección Panorama ‘La Tierra tiembla’ del Bafici.
"Cuando fui a las comunidades a hablar con los ancianos, ellos me contaron que estaban reunidos en ese lugar por una cuestión religiosa; es decir, se había dado un momento sincrético en el que los pilagá conocieron la Biblia. En ese momento, había misioneros pentecostales en la zona que traían la Biblia. Uno de ellos convocó a miles de pilagá para que se reunieran en La Bomba, un paraje cerca de Las Lomitas, para escuchar su palabra y sanarse porque él curaba. Fue por eso que ellos se reunieron ahí", cuenta Mapelman, quien agrega que el detonante de la masacre se vincula con que, en ese momento, "existía un régimen de colonias indígenas en la Argentina que estaba a cargo del Ministerio del Interior". Según investigó Mapelman, había un plan: "Los indígenas estaban dentro de las colonias para ser llevados a trabajar a los ingenios, pero los pilagá, en ese momento, estaban fuera de esas colonias expresando libremente su religiosidad y su cultura. Entonces, se los conminó a moverse de ahí, a ir a la colonia donde ‘debían’ estar. Y cuando ellos se negaron, fue cuando se dio la orden de fusilarlos", relata la documentalista.
Una versión que no tomó Mapelman indica que miles de pilagás y miembros de otras comunidades de pueblos originarios caminaron en marzo de 1947 hasta Tartagal (Salta) para trabajar en el Ingenio San Martín, pero fueron engañados con la paga que les habían prometido. Con escasez de recursos y de alimentos, decidieron regresar a Las Lomitas. Después de caminar cientos de kilómetros, se detuvieron en el Paraje La Bomba, cerca de su pueblo, pero pronto algunos de ellos se enfermaron: era el momento de pedir ayuda. Uno de los que encabezaron la comisión que formaron fue el cacique Pablito. Lograron que, por vía de diversos funcionarios, la noticia llegara al gobierno nacional, que envió vagones de alimentos, ropas y medicamentos. Pero la desidia y la burocracia pudieron más y el cargamento llegó con alimentos vencidos que terminaron matando aproximadamente a cincuenta pilagás. Indignados, los sobrevivientes pidieron que Pablito hablara con el comandante de Gendarmería a cargo, en una reunión que se pautó a campo abierto. Según esta versión, el 10 de octubre, Pablito fue acompañado por un gran número de pilagás, quienes cayeron en la trampa: les impidieron retornar al pueblo y, sin piedad, los gendarmes masacraron a cientos de indígenas, a pesar de que estaban desarmados y no tenían ninguna intención de sublevarse.
"La película que hice está trabajada en base a las memorias de los ancianos. Y ellos no tienen registrado todo eso. Tampoco lo encontré en documentación", aclara Mapelman, quien decidió trabajar con lo que los sobrevivientes –muchos de ellos mayores de 80 años– le relataron. "Ellos me contaron que estaban en una reunión religiosa, que fueron advertidos de abandonar ese lugar, luego fueron amenazados para abandonarlo. Y el 10 de octubre, a las seis de la tarde, se colocaron las ametralladoras y los fusilaron. Después de ese primer fusilamiento del 10 de octubre, la masacre se extendió durante diez días a lo largo del monte formoseño para asesinar a los testigos. Y se envió un avión desde Buenos Aires, que salió de la Base Militar El Palomar, al que se le colocó una ametralladora, en lugar de la puerta, y sobrevoló la zona. Eso está contado en base a las memorias de los viejos y a la documentación que se encontró", afirma Mapelman.

¿La Gendarmería confundió una celebración religiosa con una sublevación?
No, no hay confusión posible. En este caso, se trató de criminalizar para reprimir. No pudo haber una confusión entre una cosa y la otra. De parte de un Estado que desde 1880 desarrolla un régimen de colonias para controlar la población aborigen en la Argentina, no hay una confusión. Es decir, desde que en la época de Roca se envía a Victorica a conquistar al ‘desierto’ chaqueño hay un plan para controlar a la población indígena en el Norte.

¿Por qué cree que la masacre fue silenciada por el gobierno peronista?
Me imagino que para cualquier gobierno una cosa así tiene que ser silenciada porque fue realmente de proporciones enormes. También fue silenciada la Masacre de Napalpí durante un gobierno radical. Lo mismo sucedió durante la Campaña al Desierto, que recién empezamos a conocer. Creo que el Estado argentino es responsable de un genocidio que tiene una duración muy larga. No importa el gobierno que esté al frente: eso ha sucedido siempre y siempre ha sido silenciado porque es una vergüenza.

¿Por qué para la Gendarmería los pilagás debían ser considerados peligrosos? ¿Era una manera de asustar al resto de la población?
No hablaría de Gendarmería sino del Estado nacional. Para el Estado nacional debía existir un plan de control de los pueblos originarios. Por un lado, represión y, por otro, control y escarmiento.

¿Usted realizó la reconstrucción de los hechos con los testimonios de los sobrevivientes aprovechando justamente que en ese momento había una orden judicial para investigar la masacre?
No exactamente. Coincidimos con la búsqueda de pruebas que estaba realizando un forense, pero la propuesta del documental fue recopilar las memorias de los ancianos sobrevivientes porque se están muriendo. Son muy viejitos. Si se mueren, se acabó: no hay quién lo cuente, porque ellos no tienen libros ni la posibilidad de publicar lo que pasó. Entonces, había que ir y recopilar esas memorias de alguna manera.

¿Cómo fue el trabajo de investigación?
Durante cuatro años recorrimos las comunidades, nos encontramos con sobrevivientes, quienes manifestaron que estuvieron esperando todos estos años a que alguien viniera a preguntarles qué había sucedido. Siempre dijeron que era la primera vez que alguien se sentaba realmente a escuchar lo que había pasado. Así que prendimos la cámara, filmamos sin parar y sin interrumpirlos porque ellos hablaban en pilagá. Después, tradujimos todo. Y en base a todo ese primer acercamiento, se armó el guión.

¿La matanza provocó un antes y un después en la vida de la comunidad pilagá?
Seguramente sí, pero no fue la única masacre. Han sufrido muchas antes, de las que no me ocupé en la película. Esta es la más reciente.

¿Le sorprendió la memoria que tienen de la masacre los miembros de esa comunidad?
No, en realidad, lo que sucede con la memoria es bien interesante. Creo que la gente que no escribe tiene más memoria porque la ejercita mejor. Y hay mucho traspaso de la información. Los abuelos que se acuerdan de lo que pasó en La Bomba también se acuerdan de lo que les contaron sus padres acerca de masacres anteriores que sufrieron. Hay un ejercicio de la memoria oral muy interesante y rico. Es algo que quienes estamos acostumbrados a la memoria o a la historia escrita tenemos que empezar a ver de otra manera. Hay algo muy interesante en la historia oral de los pueblos originarios porque, además, cuentan una historia que desconocemos porque nunca se llevó al papel.

A pesar de que la matanza diezmó a la población pilagá, no le impidió mantener su identidad. De hecho, en su documental se pueden conocer sus tradiciones religiosas...
Sí, hay cosas que, a pesar de las represiones, no pueden destruirse. Más allá de la fuerza con que se repriman ciertas manifestaciones –políticas, religiosas, culturales o lo que sea–, hay cosas que no pueden matarse. Y eso es lo que sucedió en el ámbito de las comunidades.

12 de abril de 2010
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libre peligrosísimo psicópata


La Cámara de Casación Penal dejó en libertad a autor de dieciséis asesinatos y el secuestro y robo de un hijo de desaparecido durante la dictadura.
Argentina. HIJOS Regional Santa Fe alertó sobre otro "siniestro fallo de la Cámara de Casación Penal de la Nación", que dejó en libertad a Domingo Morales, a quien describieron como "un peligroso genocida santafesino".
"A pesar de estar procesado por 16 homicidios y la supresión de identidad, sustracción y ocultación de la identidad de una menor, la Cámara de Casación Penal de la Nación entiende que, quien en 1977 era Capitán del Destacamento de Inteligencia 122 con asiento en la ciudad de Santa Fe, hoy no presenta peligro procesal, y por tanto le concedió el peligrosísimo beneficio de la excarcelación".
El comunicado de HIJOS Regional Santa Fe convocó a "organizar nuestro más enérgico repudio a tan grave medida, no sólo por lo que significa dejar suelto a un genocida asesino, sino además por el precedente jurídico que deja sentado esta medida y sus consecuencias en todas las causas por delitos de lesa humanidad: no habrá más prisión preventiva para ningún genocida".

12 de abril de 2010
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