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dudas sobre la trata


Sostiene que la ley no permite atacar las redes de prostíbulos. En una polémica declaración, el juez marplatense y titular del Colegio de Magistrados local, Manuel Fernández Daguerre, sostuvo que la ley impide la persecución de las redes de prostitución. Defendió la actuación policial y la reglamentación de la prostitución.
[Carlos Rodríguez] Mar del Plata, Argentina. El titular del Colegio de Magistrados local, Manuel Fernández Daguerre, hizo polémicas declaraciones sobre el tema de la trata de personas. "En Mar del Plata no se ha sido permisivo con la trata", sostuvo Fernández Daguerre, en un momento en que llueven las denuncias sobre la existencia de prostíbulos que siguen funcionando aunque sus dueños estén presos. Hasta llegó a afirmar que la ley "no castiga la prostitución", cuando hay 45 causas abiertas con 15 personas procesadas por la explotación de mujeres que son traídas, por lo general, de países limítrofes en forma ilegal. Gustavo Vera, de la organización La Alameda, denunciante de los proxenetas marplatenses, consideró que "lo que dice Fernández Daguerre demuestra por qué hay prostíbulos que fueron allanados y cuyos dueños están presos, que siguen abiertos como si nada hubiera sucedido, sin que los jueces hagan nada al respecto".
En declaraciones al periodista José Luis Jacobo, en el programa radial "Noticias y Protagonistas", que fueron reproducidas por el diario El Atlántico, Fernández Daguerre también manifestó su "profundo respeto" por la gestión del cuestionado jefe del Distrito Centro de la Policía de Mar del Plata, Gustavo Salvá, aunque al mismo tiempo admitió que "sería muy inocente si pensara que no hay connivencia policial en alguna de estas cosas". Según Fernández Daguerre, si un juez mandaba a allanar un prostíbulo, antes de la sanción de la Ley de Trata, "decían ‘ése debe ser el que no arregló’" porque en "una actividad de ese tipo, como la de los boliches nocturnos, parecería ser que si uno no tiene una muy buena relación con la policía, dos allanamientos en una semana acaban con el negocio. De hecho, a la tercera vez que allanamos un lugar, se mudó".
Recordó que en la época en la que estaba al frente de un juzgado correccional "los jueces correccionales, Camadro, Dominella, Hooft y yo, todos coincidíamos en opinar: cuando hubo una modificación del Código Penal por el cual se mejoraron muchísimo las investigaciones de abusos sexuales", sin embargo "se hizo más complejo para alcanzar a todos los casos de abusos". Eso porque, según Fernández Daguerre, la Legislatura "decidió no punir al proxeneta".
Insistió en que "cuando se modificó la ley de delitos contra la honestidad, ese delito desapareció. Creo que fue un acto expreso de la Legislatura de decir que ese tipo de actividad (la del proxeneta) no debía ser penado, a mi criterio equivocadamente", opinó. Consideró que "una cosa es que una persona se dedique libremente a la prostitución, que decida ejercer la prostitución, porque para eso no hay límite legal, no hay delito ni contravención que lo pene. Otra cosa es que alguien lo explote y se sirva de eso".
"Desde ese momento nosotros venimos diciendo: cada vez que dicen la barbaridad de los prostíbulos, de la prostitución en la calle, la actividad de los travestis, que mientras esas conductas sean autorreferenciales, que no causen lesiones o perjuicios a terceros o escándalos, eso no era punible y uno no podía meterse. Yo no podía como juez ni la policía debía ingresar a un privado para hacer ningún tipo de control ni castigar una actividad que estaba legalmente permitida." Fernández Daguerre opinó que lo que habría que hacer es "reglamentar la actividad a nivel provincial y nacional" porque "si esa actividad existe, y no se puede evitar que una persona decida dedicarse a eso, hay que reglamentarla para prevenir contagio de enfermedades, para evitar este tipo de cuestiones que ahora está con ley de trata".
Admitió sobre el final que sí hubo alguna permisividad con los "privados" donde se ejerce la prostitución. "Hemos sido permisivos absolutamente con la existencia de privados porque la ley no los castiga, salvo que produzcan escándalos. Me consta que Salvá, que también es abogado, venía a decirnos ‘doctor, tengo esta lista de privados, quiero ir...’ Entonces yo le preguntaba: ‘¿Producen escándalo? ¿Se quejan los vecinos?’ Más de una vez le dijimos ‘no Salvá, usted no puede entrar’."
"A partir de algunas investigaciones, hechas precisamente por Salvá –resaltó–, nos encontramos con que sobre todo con las traídas de países vecinos, con engaños diciendo que era otro el trabajo y las usaban para la prostitución, empezamos a trabajar en este tema. Hacíamos el procedimiento, se detectaba algún tipo de coacción, algo que tenga que ver con la trata e inmediatamente lo pasábamos a la Justicia federal, que era la competente. Lo hacía Hooft, la doctora Fernández, lo hacía yo, todos los jueces correccionales."
Precisó que se han "clausurado privados en cantidad donde había escándalos, íbamos con la Municipalidad y retirábamos las pertenencias. En Mar del Plata no se ha sido permisivo con la trata, pero la ley no castiga la prostitución", insistió como si ignorara la existencia de redes dedicadas a la trata de personas. "Que vengan ahora desde afuera a decir que hubo complicidades judiciales, policiales y municipales, ofenden realmente", concluyó.

2 de febrero de 2010
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prostíbulos con protección judicial


La investigación sobre la red de prostíbulos revela la protección policial y una interna judicial. Los 94 prostíbulos ya habían sido denunciados ante la Justicia en repetidas ocasiones, pero las causas no habían avanzado. Un fiscal investiga la protección policial. Una familia que controlaba un prostíbulo fue detenida, pero el local sigue abierto.
[Carlos Rodríguez] Mar del Plata, Argentina. Mientras avanza la investigación judicial sobre la red de casi un centenar de prostíbulos marplatenses denunciada por La Alameda, la causa, publicada por Página/12, destapó la olla: no fue ésta la primera vez que la Justicia en Mar del Plata tomaba contacto con una presentación semejante. Los 94 prostíbulos que integran la red ya habían sido denunciados ante los tribunales federales de esta ciudad, pero sus causas se cocían a fuego lento sin que avanzaran o directamente derivaban al archivo. La denuncia desenmascaró el negocio policial y sus protecciones necesarias para el funcionamiento de semejante red, con prostíbulos que abren sus puertas a escasos metros del centro, o de otros que siguen funcionando pese a que sus dueños se encuentran detenidos por orden judicial. Por si faltara algo, se disparó una polémica judicial, entre fiscales que pretenden la clausura de los locales denunciados y jueces que sostienen que "no se puede hacer nada porque en Mar del Plata ser proxeneta no es delito". Según estimaciones, el negocio que sigue funcionando a la luz del día bordea el millón y medio de dólares al mes.
El material aportado ahora, que incluye filmaciones con cámara oculta con el testimonio de mujeres que son víctimas de explotación sexual, aporta pruebas testimoniales de importancia que darán lugar a la adopción de medidas judiciales en los próximos días. Se cree que el negocio de la prostitución mueve, en Mar del Plata, cerca de 5,5 millones de pesos por mes en temporada alta (ver nota aparte). En un solo diario local se publican en un mes unos 12 mil avisos promocionando "privados" donde se estima que trabajan cerca de cuatro mil mujeres. Esto supone, para los proxenetas que lucran con la actividad, una inversión de seis mil pesos diarios. "Si pueden gastar 180 mil pesos por mes sólo en publicidad, es fácil deducir que es millonario el monto de las ganancias de una actividad que no paga impuestos, más allá de las coimas a funcionarios policiales", comentó a Página/12 una fuente cercana a la investigación.
En una causa que fue elevada a juicio oral por las actividades clandestinas descubiertas en un "privado" de Alvarado 301, donde hay varios civiles procesados, el fiscal Andrés Guillermo Perés pidió que se forme una causa por separado para investigar la actuación policial. Se dejó sentado en el pedido de elevación a juicio que de las escuchas telefónicas y de los informes aportados "se desprende la posible comisión de delitos de acción pública, en la que podrían estar involucrados funcionarios policiales, tanto provinciales como federales, quienes exigirían sumas de dinero o ‘servicios’ sexuales gratuitos" para hacer la vista gorda. Por eso, el fiscal consideró que "corresponde obtener copias certificadas de las piezas procesales" reunidas en el expediente a los fines de abrir causas específicas para indagar sobre la corrupción policial.
En una de las causas que ya estaban avanzadas, próximas al juicio oral, como ya informó Página/12, uno de los imputados, con prisión preventiva, es el policía René Obdulio Villagra, junto con su esposa, Liliana Rosa Medina. Los dos están detenidos. Los integrantes del matrimonio son considerados los dueños del prostíbulo ubicado en Berutti 3574, mientras que Marcela Lucero está libre aunque imputada como "partícipe necesaria" de la explotación sexual de un grupo de mujeres, la mayoría de ellas traídas al país desde Paraguay. La pareja está acusada de "haber facilitado y promovido el ingreso y permanencia ilegal de las mujeres" en la Argentina "con el fin de someterlas al ejercicio de la prostitución, para su beneficio y con habitualidad".
En el auto de procesamiento, el juez federal Rodolfo Antonio Pradas sostuvo que Villagra y su esposa eran quienes tenían "un sentido de autoridad respecto de las víctimas". En el local de la calle Berutti se secuestraron "un cuaderno con tapa azul con puntos blancos, uno de tapa color rojo marca América y otro de tapa verde con espiral con anotaciones de nombres, días, horas, cantidad de servicios que prestaban cada una de las señoritas, el valor de los mismos, como así también cuatro cajas de preservativos marca Exotic completas y una de ellas posee, adherido a su tapa –con cinta de embalaje– un candado marca Macao con una llave, la cantidad de preservativos marca Exotic, tres prótesis peneanas de látex y prendas de ropa interior que se hallaban distribuidos en distintas habitaciones del domicilio allanado".
El juez consideró probado que el matrimonio es responsable del reclutamiento de mujeres "mediante abuso de su situación de vulnerabilidad y con la finalidad de someterlas al ejercicio de la prostitución y de aprovecharse del comercio sexual", tal como se desprende de los datos aportados por las víctimas, además de la prueba documental reunida. Una mujer llamada Gloria, que está como imputada en otra causa por el funcionamiento de un prostíbulo en la calle Alvarado 301, había trabajado antes en el local de la calle Berutti 3574, del que decidió irse junto con una amiga por el maltrato que recibían.
"En el lugar no las dejaban salir ni llamar por teléfono, ni dormir, porque cuando se acostaban las levantaban y las mandaban a sacarse fotos en contra de su voluntad y las mandaban a Internet", relató la amiga de Gloria. Sobre el policía Villagra, la mujer declaró que "se enojaba con él porque las trataba mal, no las dejaba salir al centro, no retiraba las fotos de Internet que la dicente no quería que salieran porque su familia no sabía el trabajo que ella hacía" en la Argentina. En las fotos que publicaban en la web les ponían nombres de fantasía. "La dicente aparecía con el nombre ‘Rubí’ y después, cuando los clientes venían y pedían por ella, aparecía otra chica que no era la dicente."
A todas las chicas "las tenían encerradas, dormían en un dormitorio con una cama cucheta para todas" y por esa razón "se turnaban para dormir y el baño era compartido por los clientes y por las chicas". Las chicas tenían que pagar diez pesos por día para dormir y muchas aceptaban eso porque "no podrían pagar un alquiler en otro lugar". Las testigos aseguraron que luego de la detención de Villagra y su esposa, el prostíbulo siguió abierto. Las que se pusieron al frente fueron las hijas de Liliana Rosa Medina, a las que identifican como Romina y Angie. En el allanamiento realizado en la calle Berutti se comprobó que era Medina la que retenía los documentos de todas las chicas extranjeras. La mujer admitió en ese momento que era "la encargada del lugar". En su testimonio, algunas de las víctimas, a pesar de todo, dijeron que les parecía "injusta" la detención que sufre Medina.
El repaso de las principales causas por prostitución en Mar del Plata arroja como resultado que, por lo general, se trata de un negocio "familiar", no porque la actividad que desarrollen esté dirigida a la familia sino porque los responsables pertenecen a un mismo clan. Tal el caso del policía René Obdulio Villagra y su mujer, Liliana Rosa Medina. Una vez que ambos son detenidos, las encargadas del comercio sexual pasaron a ser las hijas de Medina, Romina y Angie, pero no son la excepción, sino más bien la regla.
En La Casita Azul, que sigue funcionando como si nada en 20 de Septiembre 57, los que están detenidos, con prisión domiciliaria, son Graciela Carabajal y su hijo Cristian Nazar. En la misma investigación están prófugos Eduardo Muelas, quien sería el concubino de Carabajal, y su hermano Marcelo Luciano Muelas, mencionado como uno de los encargados de "vigilar" a las chicas para que cumplieran al pie de la letra los mandatos de su cuñada Carabajal. Por último, en el caso del prostíbulo de Alvarado 301, los detenidos son Raúl Andrés, un no vidente, y Gloria Raquel, su compañera en la explotación de un comercio ilegal y en la vida.

2 de febrero de 2010
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dónde está lópez 35


Reabren una descuidada línea de investigación en la causa por la desaparición de López. El nuevo fiscal de la causa resolvió investigar a un grupo de ex policías y militares vinculados con carapintadas y represores, detectado hace dos años.
[Adriana Meyer] Argentina. Se habían juntado a principios de 2006 para planear un golpe de Estado. Eran ex policías y ex militares vinculados con partidos marginales y carapintadas, y un año más tarde fueron denunciados en la causa por la desaparición de Jorge Julio López. Hubo allanamientos, que coincidieron con el primer año de ausencia del testigo clave del caso Etchecolatz, pero la Justicia nunca analizó esa información ni citó a dar explicaciones a los presuntos conspiradores. Dos años más tarde, el nuevo fiscal del caso López decidió que el hecho debía ser investigado en otra causa. Las autoridades nacionales en materia de seguridad están al tanto de esta iniciativa. Por su parte, la querella de Justicia Ya! sigue considerando que, por su nivel operativo y sus vínculos con la represión de la dictadura, esta banda podría haber sido la responsable de secuestrar a López. Algunos de sus miembros tienen relación con asiduos visitantes al pabellón de represores de la cárcel de Marcos Paz.
Como con el caso AMIA, también con López hubo golpes de efecto en cada aniversario. El del primer año fue la revelación de la llamada pista Chicano, por Oscar Raúl Chicano, un ex secretario del represor Miguel Etchecolatz que fue detectado en una serie de fotos de actos y reuniones políticas donde había participado López. A pocos meses de su desaparición, las fotos llegaron al juzgado federal de Arnaldo Corazza, pero los compañeros del testigo y los querellantes no sabían quién era ese hombre mayor, de pelo ralo, aunque sospecharon que podía haberse infiltrado para realizar la inteligencia previa al secuestro.
A fines de agosto de 2007, un funcionario del Ministerio de Seguridad bonaerense lo identificó como Chicano. Su fuente fue un testigo de identidad reservada que, además, relató la realización de un encuentro de ex militares y ex policías, del que participó Chicano, en el que planeaban un golpe de Estado y hablaban, con bronca y preocupación, del avance de los juicios de lesa humanidad. Tres semanas más tarde, el juez allanó las casas de cuatro ex policías y dos ex militares y encontró panfletos carapintadas, armas, símbolos nazis y elementos relacionados con López.
De esa reunión política, realizada en febrero de 2006, participaron doce personas lideradas por el "teniente coronel Palavezatti", que dijo tener "grupos de combate en todo el país para dar un golpe de Estado". El testigo afirmó que en ese encuentro se habló del avance de los "juicios de lesa humanidad". Luego de su declaración, le exhibieron las fotos y el testigo reconoció a Chicano.
Los enviados del juez Corazza allanaron su casa y las de los demás participantes de esa reunión: el anfitrión Eduardo Sáenz Saralegui, Anselmo Palavezatti y Aldo Conter, entre otros. Encontraron folletos del Partido Popular de la Reconstrucción (PPR) con la leyenda "Boletín informativo Mohamed Alí Seineldín en Libertad, lista 51", cargadores vacíos para revólver 9 milímetros, variedad de cartuchos, una pistola Browning 9 milímetros, una cartilla de adiestramiento de conducción de grupos y hojas de afiliación al PPR, elementos de computación, celulares, volantes sobre la recompensa por López, un informe titulado "Serían delitos de lesa humanidad los crímenes cometidos por la subversión en los ’70", una cartilla del Partido Revolucionario Etico, otra pistola calibre 22, materiales químicos, un cuadro con un águila y una esvástica y una pistola del Ejército. También había una copia de la sentencia del juicio al genocida Etchecolatz, en el que López fue uno de los testigos principales. Entre los planes delirantes de esta banda figuraba la idea de "utilizar a los beneficiarios de los Planes Trabajar para cultivar el campo", tras el golpe que les permitiría acceder el poder. En aquel momento, los investigadores dijeron que se trataba de grupos con códigos, lealtades y dinero, lo cual les daba el grado de autonomía de una "sociedad anónima". Y afirmaron que el hallazgo debía dar origen a una nueva causa, lo que nunca ocurrió hasta ahora.
A fines del año pasado, el fiscal federal Marcelo Molina quedó a cargo del caso López, revisó todo el expediente y decidió impulsar las medidas de prueba que le pidieron los abogados querellantes Aníbal Hnatiuk y Guadalupe Godoy, de Justicia Ya! Los letrados solicitaron un nuevo interrogatorio al testigo de identidad reservada que originó la pista Chicano. El testigo fue citado, ratificó todo lo que había dicho y avaló la hipótesis de los querellantes respecto de la capacidad operativa que ostentaban estos ex policías y ex militares. De hecho, ésta podría ser la sospechada banda mixta que hizo desaparecer por segunda vez a López: contaba con miembros de Inteligencia del Ejército y ex coroneles –posibles futuros imputados por delitos de lesa humanidad–, manejaban dinero, son de La Plata y conocen bien a la Policía Bonaerense, tenían un presunto infiltrado en el entorno de López y relaciones con los represores alojados en Marcos Paz.
En un pasaje de su declaración, el testigo dijo que se habían vanagloriado de que podían derribar un helicóptero. A la mente de los que lo escuchaban vino de inmediato el reciente incidente con la aeronave presidencial. "Para nosotros esto nunca fue una pavada, pero recién ahora vemos que lo tomaron en serio. Aunque la toma del poder suene descabellada sí podrían haber secuestrado al testigo. Y si no hay relación con López cabe igual ver qué hubo detrás, no eran dos cabos delirando aburridos en una guardia nocturna, tenían armas y un plan de gobierno, el Estado debe estar alertado de estos grupos", dijo el abogado Hnatiuk.
La nueva causa recayó en el juzgado de Corazza, quien ya la delegó al fiscal Molina. Recién cuando se ponga en marcha serán revisadas las computadoras secuestradas a la banda. La Policía Bonaerense había hecho una selección de archivos "interesantes", pero la Justicia no los abrió porque "era complejo hacerlo". Como pasaron más de dos años sin que nadie ordenara los peritajes del material secuestrado, la situación de los dueños de las viviendas allanadas estaba indefinida. Ahora los presuntos conspiradores, que ni siquiera fueron interrogados como testigos, podrían ser indagados por atentar contra el orden constitucional, entre otros delitos. Uno de ellos, el ex miembro de Inteligencia del Ejército Palavezzatti, está imputado en causas por delitos de lesa humanidad. Otro mantiene relación con visitantes frecuentes del llamado "pabellón de lesa humanidad" de Marcos Paz, que aloja a condenados y procesados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, según surge de los cruces telefónicos de la causa.

2 de febrero de 2010
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pistas apuntan a policías


Hoy se cumple un año de la desaparición de Luciano Arruga, un chico de 16 años perseguido por la policía de La Matanza. En un rastrillaje, un perro detectó que el cuerpo de Luciano había estado en un predio municipal. Allí, un radar confirmó la presencia de dos móviles policiales el mismo día de la desaparición. No hay imputados y los policías sospechados siguen trabajando.
Argentina. A un año de la desaparición de Luciano Arruga, el chico de 16 años que fue visto por última vez en una esquina de Lomas del Mirador, en La Matanza, la causa por "averiguación de paradero" no tiene imputados. Sin embargo, la fiscal Celia Cejas, a cargo de la causa desde marzo, aseguró a Página/12 que "la hipótesis de la responsabilidad policial es la más firme" y las sospechas están puestas en los ocho efectivos que cumplían funciones la madrugada del 31 de enero en el destacamento de Lomas del Mirador. Los abogados de la familia Arruga solicitarán que los uniformados sean citados a declarar como imputados a partir de los testimonios contradictorios que dieron en varias audiencias, en calidad de testigos. "No tengo esperanzas de encontrar a Luciano mientras se mantenga la forma de trabajo de la policía y la complicidad con el sistema político y judicial", afirmó Vanesa Orieta, hermana de Luciano. El peritaje de los libros policiales finalizado en diciembre tampoco permitió agregar pruebas contundentes a la causa.
Luciano Arruga desapareció el 31 de agosto de 2009. Lo vieron por última vez en la esquina de Perú y Arriola. Como el chico había sido detenido previamente por policías del destacamento local, sus familiares sospechan que su desaparición está relacionada con el accionar policial, concretamente, con una detención ilegal. Comparan el caso del estudiante Miguel Bru, que fue asesinado tras ser detenido en una comisaría de La Plata, en 1993, pero cuyo cadáver nunca apareció.
El peritaje de los libros del destacamento de Lomas del Mirador y de la Comisaría 8ª –de la cual depende el puesto policial– es la última información adjuntada a las más de 2000 fojas de la causa Arruga. En primer término, el informe revela irregularidades en el seguimiento de las tareas policiales, además de ratificar que Luciano aparece registrado el 22 de junio –por averiguación de antecedentes– y 21 de septiembre –acusado de un robo que nunca prosperó en la Justicia– de 2008, antecedentes que desde el inicio de la causa ponen la mirada sobre el puesto policial, ubicado a cuatro cuadras de donde vivía Luciano.
Además, en las dos detenciones previas a su desaparición, Arruga –según el testimonio de los uniformados– permaneció nueve horas detenido en la cocina de la casa que funciona como destacamento, sin celdas para tener personas detenidas. De la detención de septiembre, también consta en la causa un estudio clínico realizado tras su liberación que indica que el joven presentaba golpes, algo que fue ratificado en la causa por una profesional del Policlínico San Justo.
Pero la fiscal Cejas, responsable de la causa que tramita en la UFI Nº1 de La Matanza, buscaba en el peritaje de los libros pruebas sobre un posible ingreso de Luciano la noche de su desaparición. "No hay nada que dé indicios de un registro del ingreso de Luciano el día de su desaparición. En la madrugada del 31 de enero, en el libro del destacamento lo único que hay es el número de un chaleco policial mal anotado."
Consultada por la posibilidad de que se haya omitido el registro del ingreso de Arruga a la seccional, la fiscal dijo que "aún no hay testimonios de alguien que lo haya visto en el destacamento esa noche".
La pista más fuerte que existe en la causa es un rastrillaje con perros que indicaron el rastro de Luciano en un auto abandonado en el patio trasero al destacamento y en un patrullero. Por otra parte, en la causa se determinó que los dos móviles policiales del destacamento que patrullaban aquella noche estuvieron detenidos en el Monte Dorrego, un predio municipal arbolado donde un rastrillaje con perros realizado en abril indicó que allí había estado el cuerpo de Arruga. Lo llamativo es que esos dos móviles –detectados en ese lugar por las antenas AVL– debían estar por rutina patrullando en forma separada. Esta prueba, obtenida hace diez meses, es la más fuerte de las obtenidas hasta ahora en el expediente, indicó Cejas.
"La causa quedó frenada en ese rastrillaje de abril, aunque a partir de eso se sigan realizando investigaciones. Lo concreto es que Luciano sigue sin aparecer y los ocho policías siguen libres (fueron puestos en disponibilidad y luego reincorporados por el Ministerio de Seguridad bonaerense). Este es el resultado de una política que está desinteresada de los sectores más vulnerables. No tengo esperanza de encontrar a Luciano mientras se mantenga la forma de trabajo de la policía y la complicidad entre el sistema político y judicial", sentenció Vanesa Orieta, hermana de Luciano.
Las pruebas de rastrillaje –las más fuertes en 365 días– tienen una debilidad: el tiempo transcurrido entre la noche de la desaparición de Luciano y el momento en el que se tomó la prueba. "La causa tiene una irregularidad en sus primeros 45 días, cuando la fiscal Roxana Castelli apostó por investigar una hipótesis que relacionaba a Luciano con la venta de drogas y un supuesto secuestro extorsivo. Mientras todo señalaba que se debía investigar a la policía", explicó Juan Manuel Combi, abogado de la familia de Arruga e integrante del Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza, que actúa como amicus curae en la causa.
La fiscal Castelli fue removida en marzo por la Fiscalía General por haber puesto la investigación en manos de la policía cuando oficiales de la fuerza están sospechados del delito que se investiga. El sumario que se le abrió en la Procuración General de la Nación no mostró avances. Por eso, los abogados de la familia estudian solicitar un jury de enjuiciamiento contra Castelli.
Desde que Cejas tomó la causa se realizaron rastrillajes, se tomaron rondas testimoniales a los policías del destacamento, la Comisaría 8ª y la comisaría de Don Bosco, se llamó a declarar a los presos que estuvieron detenidos en la noche de la desaparición de Luciano. Uno de esos detenidos reconoció a Luciano en una foto como uno de los chicos que estuvieron en esos días en la Comisaría 8ª y aseguró haber visto cómo torturaban allí a un menor de edad. Sin embargo, la fiscal no confía del todo en estos datos.
En ese sentido, Combi coincidió con que "todavía no hay elementos contundentes para imputar a una persona en particular por la desaparición de Luciano" pero aclaró que "sí hay elementos sustanciales que indican que la policía está vinculada y, transcurrido un año de investigación, hay que trabajar sobre las declaraciones testimoniales en las que los policías se contradicen para llamarlos a declarar como imputados", adelantó el abogado de la familia.
"No sólo nos interesa la aparición con vida de Luciano y tener justicia para investigar quién lo desapareció sino que no haya más pibes detenidos clandestinamente, que no haya un destacamento que no tiene razón de ser. Está probado que el destacamento detiene personas clandestinamente por los mismos policías que declaran que Luciano estuvo detenido ahí por nueve horas en una cocina", advirtió Combi.

Informe de Nahuel Lag.

31 de enero de 2010
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encubrimiento judicial


Denuncian a camaristas de Mendoza por ocultar torturas. Organismos de derechos humanos acusan de silenciar delitos de lesa humanidad cometidos por policías de Mendoza a Otilio Romano y Luis Miret, miembros de la Cámara Federal que excarceló a los represores locales.
[ Diego Martínez] Argentina. Organismos de derechos humanos y sobrevivientes del mayor centro clandestino de Mendoza, que funcionó en el Departamento de Informaciones (D2) de la policía provincial, denunciaron ante el Consejo de la Magistratura y pidieron la destitución de dos miembros de la Cámara Federal local por no investigar denuncias de secuestros, torturas y violaciones, cometidas por miembros de fuerzas de seguridad antes y durante la última dictadura. Se trata de Otilio Roque Romano y Luis Francisco Miret, que hace un tercio de siglo eran respectivamente fiscal y juez federal. El escrito destaca el "compromiso ideológico" de Romano "con la persecución sistemática de población civil emprendida por el régimen militar" y recuerda que Miret era amigo confeso del general Juan Pablo Saa, ex jefe militar de la provincia, indultado por Carlos Menem.
La tierra de Manzano, Moneta y Cobos, con más de doscientos desaparecidos, es un paraíso para los represores: ninguno fue condenado y, peor aún, todos siguen libres. Los últimos fueron excarcelados a fines de 2008 por los camaristas Julio Petra Fernández, Alfredo López Cuitiño y Carlos Pereyra González, denunciados ante el Consejo por su "actitud consecuente y manifiesta a favor de la impunidad de ejecutores del terrorismo de Estado". El último renunció luego de que el Tribunal Oral Federal (TOF) de San Luis ordenó investigarlo por encubrir torturas cuando era secretario del juez Eduardo Allende. La conducta de ‘Rabanito’, como lo apodaban los policías de San Luis, fue desmenuzada por dos jueces del TOF e ignorada por el tercero, Jorge Roberto Burad, también mendocino.
Las excarcelaciones automáticas incluyen a represores de San Juan y San Luis y abarcan hasta a ex prófugos como el policía Horacio Julio Nieto, libre bajo caución juratoria, léase promesa de no fugarse tras un año y medio en fuga. Un problema anterior es la lentitud y la atomización en la etapa de investigación. En abril los fiscales mendocinos y la Unidad de Coordinación de la Procuración General de la Nación presentaron ante el juez Walter Bento un plan de trabajo para acumular causas a fin de agilizar el proceso y concretar juicios significativos en plazos razonables, y le solicitaron la delegación de las actuaciones en las que ni siquiera tomó declaraciones indagatorias. Ocho meses después, Bento no accedió a ninguno de los pedidos. Las 16 causas individuales que elevó sin ningún criterio (las querellas reclamaban por relación entre operativos o por centros clandestinos, los fiscales según grados de avance procesal) fueron acumuladas por simples razones de economía procesal recién cuando llegaron al TOF, que el 11 de marzo comenzará a juzgar a cinco militares y cuatro policías por 24 secuestros, torturas y asesinatos, incluido el del poeta, periodista y militante montonero Francisco Paco Urondo.
"Miret y Romano fueron un engranaje del proceso represivo para facilitar la impunidad ajena y, en algunos casos, propia", sostiene el escrito presentado por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Madres de Plaza de Mayo, la Asociación de Ex Presas y Ex Presos Políticos, y dos de las trescientas víctimas que pasaron por el D2. "Tenían perfecto conocimiento de las gravísimas violaciones de los derechos humanos de las personas detenidas y puestas a su disposición" pero "han omitido todo control sobre las fuerzas represivas, han permitido la detención de personas que fueron torturadas, otras violadas, bajo procesos que repugnan al derecho", agregan los denunciantes, patrocinados por los abogados Pablo Salinas, Viviana Beigel, Alfredo Guevara, Diego Lavado y Carlos Varela. El escrito describe casos testigos documentados en causas instruidas al amparo de la ley 20.840 de "seguridad nacional", a las que los organismos accedieron hace apenas dos meses, cuando llegaron al TOF.
La primera se inició en junio de 1975 con detenciones en una manifestación de metalúrgicos. Del punteo del expediente surge que presos incomunicados a disposición de Miret relataron allanamientos de madrugada, en autos particulares y sin testigos; interrogatorios amordazados y vendados; lesiones graves constatadas por informes médicos; y violaciones de mujeres, incluida una menor de 17 años, que según el Cuerpo Médico Forense padecía "depresión, angustia y (era) vulnerable a vivencias psicotraumáticas", por lo que aconsejó su "urgente tratamiento psiquiátrico". Los vejámenes ocurrían en el D2, a doscientos metros de Casa de Gobierno, donde aún funciona la central de policía. El escrito destaca que el fiscal Romano proponía medidas de prueba sin hacerse eco de las denuncias, y que el defensor oficial Julio Quevedo Mendoza renunció a patrocinar a dos detenidos por "la imposibilidad material de tomar contacto" con ambos "en razón de las disposiciones vigentes en la penitenciaría y las instrucciones impartidas por el juzgado".
En la segunda causa, después del golpe de Estado, se repiten los delitos y se agregan denuncias de torturas con picana eléctrica. Cuando el defensor de una detenida reclamó que se investigara el destino del auto y los muebles que le habían robado, Romano afirmó que él era "el principal custodio de los actos del procedimiento" pero que el planteo no tenía "absolutamente nada que ver con la investigación" de fondo, y, con la excusa de no convertir al tribunal "en una oficina de informes de cosas perdidas" (sic), propuso no investigar el saqueo. Los abogados resaltan que el actual presidente de la Cámara Federal "tomó conocimiento de todas las denuncias de malos tratos".Miret, en tanto, "legitimó todo el accionar ilegal", pues como camarista recibió las apelaciones y "tomó conocimiento de los delitos que se cometían".
El tercer expediente sólo involucra a Romano e incluye denuncias de violaciones sistemáticas y hasta una "pirámide humana" de presos y presas, como diversión de las patotas que comandaba el ultracatólico brigadier Julio César Santuccione, quien murió impune en 1996. El juez que indagaba a detenidos destrozados, descalzos y con el torso desnudo era en esta causa Rolando Evaristo Carrizo, quien abandonó la gestión pública. El 1º de agosto de 1977, cuando el juez Gabriel Guzzo ordenó investigar los apremios, Romano le respondió que le corriera vista recién cuando fueran identificados los imputados. La respuesta demoró catorce meses. El fiscal sugirió entonces que por el tiempo transcurrido era "imposible la demostración" de los apremios y dictaminó el archivo. Tiempo después, Romano "presentó la acusación contra todos los imputados, fundándose en las declaraciones efectuadas bajo tortura". "Sin el auxilio o la cooperación institucional" de los magistrados, concluyen, los delitos de lesa humanidad "no habrían podido cometerse o, al menos, no con la impunidad con la que se ejecutaron".
Consultado por el diario Los Andes, Romano se limitó a mostrar una hoja con una amenaza de un "comando anticomunista" que le adjudicaba "favoritismo hacia los sucios bolches". "Para los anticomunistas éramos de izquierda y para los de izquierda éramos parte del Proceso. Esa es la mejor garantía de que se impartía justicia", simplificó. "Siempre fui garantista", aseguró Miret. Como certificados de calidad recordó que Raúl Alfonsín envió su pliego al Senado pese a que había sido denunciado por Madres de Plaza de Mayo, y que la Universidad Nacional de Cuyo archivó un pedido de cesantía presentado por organismos por su actuación durante la dictadura.

31 de enero de 2010
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represores con libertad para circular


Nueva audiencia en el juicio por crímenes cometidos en la ESMA durante la dictadura. El Tribunal Oral Federal 5 rechazó un pedido de la fiscalía y las querellas para que los acusados con prisión domiciliaria sean custodiados por fuerzas de seguridad durante los traslados a la sala de audiencias.
Argentina. Los imputados del primer juicio significativo a represores de la ESMA que gozan de arresto domiciliario podrán seguir circulando por los pasillos de Comodoro Py junto con sus esposas, hijos y amigos, sin ningún control ni custodia, mezclados entre abogados y familiares de sus víctimas desaparecidas. Así lo decidió ayer el Tribunal Oral Federal 5, al rechazar un pedido del Ministerio Público Fiscal y de las querellas para que sean custodiados por alguna fuerza de seguridad al menos durante los traslados a la sala de audiencias. El juicio oral y público a Acosta, Donda & Cía. continuará el viernes 5 de febrero con la lectura de los requerimientos de elevación del fiscal federal Eduardo Taiano.
Por la feria judicial de enero y la obligación de realizar al menos una audiencia cada diez días hábiles, el proceso se reanudó ayer luego de casi dos semanas de inactividad. La jornada duró poco más de dos horas –desde las 11.15 hasta las 14.30–, por lo que los imputados presos en los penales de Marcos Paz y Ezeiza pasaron ayer más del doble de tiempo arriba de celulares del Servicio Penitenciario que adentro de la sala. Faltaron con aviso el prefecto Juan Antonio Azic (no está imputado en la causa por el secuestro de las monjas francesas, cuyo requerimiento de elevación se leyó ayer) y el ex canciller Oscar Montes, que consiguió que le leyeran la acusación en su contra durante las primeras audiencias y lo autorizaran a quedarse (arrestado) en su casa, por su delicado estado de salud.
El subsuelo de Comodoro Py estuvo ayer colmado. En la parte inferior se ubicaron los allegados a las víctimas y los organismos de derechos humanos. La bandeja superior la ocuparon las esposas de los imputados y una veintena de camaradas, en su mayoría ex compañeros de tareas del capitán Raúl Scheller, "El Negro" para los amigos, "Mariano" en la sala de torturas de la ESMA. También asistieron miembros de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia, que preside Alberto Solanet, hermano de quien fuera secretario de Hacienda de Roberto Alemann durante la dictadura y activo militante de la Corporación de Abogados Católicos. Autor habitual de cartas de lectores en el diario La Nación, el ingeniero Solanet agregó la defensa de quienes considera "presos políticos" víctimas de "oscuros designios ideológicos" a sus militancias contra el aborto, la eutanasia, la unión civil, las travestis y la despenalización del consumo de drogas.
El pedido para modificar el régimen de traslados lo planteó en diciembre el abogado Rodolfo Yanzón, del equipo jurídico Kaos, luego de ver en sus autos particulares al contraalmirante Manuel García Tallada y al teniente coronel Julio César Coronel con su hijo. De los 17 imputados, gozan del privilegio los dos citados más el contraalmirante Montes y el comisario Ernesto Weber, quien les enseñó a usar la picana eléctrica a los marinos. Suscribieron la solicitud el fiscal Pablo Ouviña y todas las querellas, excepto Justicia Ya, que directamente pidió la revocatoria del arresto domiciliario a todos los represores.
La negativa lleva las firmas de Daniel Obligado, presidente del TOF-5, y de Ricardo Farías. "La ley excluye expresamente el control del arresto domiciliario por parte de organismos de seguridad, no haciendo distinción para el caso del traslado del encausado", escribieron en su voto. Destacaron que la detención durante el juicio es "una medida cautelar" pues "pesa sobre ellos el estado de inocencia" y consideraron que no existe ninguna razón para modificar las condiciones de los traslados. El juez Oscar Hergott, en cambio, se pronunció a favor del pedido. "El Servicio Penitenciario Federal es un órgano que no cumple funciones estrictamente de seguridad, sino que su misión principal es propender a la salvaguarda del proceso de rehabilitación y resocialización de condenados y traslados de imputados", escribió en minoría.

28 de enero de 2010
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policía dispara contra manifestantes


Miembros de organizaciones sociales sufrieron heridas de bala. Los militantes denunciaron represión policial, y relataron que los agentes les dijeron: "negros, vayan a trabajar". La versión oficial es que detectaron "intenciones de robo". Los manifestantes lo consideraron "injustificable".
Argentina. Manifestantes de organizaciones sociales denunciaron que la policía los reprimió ayer en el piquete de Circunvalación y Oroño, cuando realizaban la jornada nacional de protesta. Allí, dos personas resultaron agredidas con perdigones de balas de goma y culatazos de armas. "La represión partió de dos uniformados, que se bajaron de la camioneta y empezaron a tirar. A los que se tiraron al piso, les pegaron culatazos en la cabeza", aseguró Martín Frutos, uno de los integrantes del Movimiento Barrios de Pie, quien agregó: "Lo hicieron con total impunidad". Desde prensa de la Unidad Regional II indicaron que el personal policial "intervino entre los manifestantes" al advertir "intenciones de robo" a un automóvil. Argumentaron que los piqueteros "arrojaron piedras a los efectivos, y éstos respondieron para dispersar. Incluso hay tres uniformados lesionados, con contusiones por piedras en el rostro". Más tarde, tras una asamblea que se realizó a las 15, las organizaciones sociales decidieron levantar los cortes. Hoy, a las 13 se reunirán con autoridades locales, provinciales y nacionales, para avanzar en los pedidos por el plan nacional Argentina Trabaja.
Manifestantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Polo Obrero, Pueblos originarios en lucha, MST Teresa Vive y Barrios de Pie mantuvieron tres cortes desde las 10 de la mañana de ayer, en el marco de un plan de lucha en reclamo de los puestos laborales del plan Argentina Trabaja, que anunció la presidenta Cristina Fernández en agosto pasado. Además, exigieron "que no existan restricciones a la hora de las inscripciones, porque hay mucha incertidumbre, y los compañeros necesitan trabajar, porque hay hambre y muchas necesidades", dijo Estela, una de las manifestantes de la CCC.
Los cortes fueron totales y bloquearon el tránsito durante 5 horas en Oroño y Circunvalación, Baigorria y Circunvalación y Godoy y Circunvalación. A partir de las 15, las arterias quedaron liberadas. Según explicó Alicia Escudero, integrante del Polo Obrero, en el corte de Godoy -donde había más de 800 manifestantes-, "la mañana estuvo tranquila". De todos modos, aseguró: "Nos preocupa lo que pasó en el corte de Oroño, porque la policía reprimió a los compañeros de la Corriente Clasista y Combativa y a otros de Barrios de Pie", sostuvo y se esperanzó con la reunión de hoy. "Levantamos el corte ante esta propuesta, pero la lucha continúa hasta que tengamos trabajo", advirtió.
En ese sentido, Juan Raúl Capilla, secretario de Promoción Social municipal, indicó a Rosario/12 que se acordó con los manifestantes mantener un encuentro con funcionarios municipales, representantes del Ministerio de Desarrollo Social provincial y de Nación, para avanzar en los pedidos por los planes nacionales Argentina Trabaja. La reunión será en Sportivo América. "Es necesario trabajar en conjunto para que lleguen los planes nacionales", dijo Capilla.
Por otra parte, Frutos -que estuvo en el corte de Oroño y Circunvalación durante el incidente con personal policial-, contó lo ocurrido: "Mientras los compañeros permanecían en el corte en la parte de arriba de Circunvalación, en la arteria oeste, llegó un móvil de la guardia de Infantería y sin mediar palabra, dos efectivos empezaron a reprimir". Luego explicó que algunos manifestantes resultaron afectados: "Un compañero de la CCC quedó herido con perdigonazos en las piernas y la espalda y otro de Barrios de Pie, con heridas de bala de goma; mientras que otro dos recibieron culatazos en la cabeza".
Frutos refutó la versión policial, y remarcó: "Fue represión, ésa es la palabra correcta. Que no quieran justificar lo injustificable, porque nosotros solamente nos manifestábamos". Además, agregó que tras la agresión, "los compañeros pidieron explicaciones y los insultaron y agredieron verbalmente con discriminación". "Vayan a trabajar, negros; nos dijeron, cuando justamente estamos pidiendo trabajo", se indignó. El militante señaló que están evaluando presentar la denuncia ante el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi).

27 de enero de 2010
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explicar lo inexplicable


La CIDH pidió explicaciones sobre la agresión a una comunidad mapuche. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió al Estado argentino un informe sobre la violenta represión contra los mapuches de Villa La Angostura, que fueron desplazados de sus tierras a la fuerza, para entregárselas a un inversor estadounidense.
Argentina. Una porción del territorio que pertenece a la comunidad mapuche Paichil Antriao, instalada la mayor parte en el cerro Belvedere, en la ciudad neuquina de Villa La Angostura, se encuentra con presencia policial y, el último lunes, volvió a ser centro de un violento operativo de represión, esta vez en uno de sus lugares sagrados. El pasado 2 de diciembre, los habitantes de la comunidad sufrieron un violento desalojo, tal como lo informó Página/12. Desde ese momento, la presencia de la policía en tierra mapuche y sus intimidaciones se hicieron una constante. No obstante, hace unos diez días, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos aceptó involucrarse en el asunto y pidió un informe al Estado argentino en el que se detalle la situación territorial y los actos de agresión denunciados. El Gobierno tenía plazo hasta el viernes para presentar la documentación, afirmó el abogado de la comunidad.
Las 625 hectáreas originarias de la comunidad Paichil Antriao, otorgadas a sus primeros pobladores a principios del siglo XX por el Gobierno nacional, fueron reducidas hasta llegar a 222. Sin embargo, hoy la comunidad mapuche pelea por conservar esa porción de tierra, ubicada la mayor parte en el cerro Belverede. El crecimiento de Villa La Angostura, especialmente el centro de su casco urbano, se hizo a expensas del territorio propiedad de los Paichil Antriao.
Una parte de esas 222 hectáreas mapuches que les pertenecen por escritura gubernamental, sin embargo, fue destinada por la Justicia al norteamericano William Fisher, "en un juicio en el que no se permitió la participación de la comunidad mapuche", explicó a Página/12 su abogado, Juan Manuel Salgado. Desde ese momento, y ante el incumplimiento de la ley nacional 26.160 –que prohíbe el desalojo de las comunidades indígenas– y de los tratados internacionales, el Lof y la Confederación Mapuche de Neuquén efectuaron las denuncias en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La Comisión se expidió el 12 de enero pasado, otorgando 10 días al gobierno nacional para que enviara un informe que especifique, según la notificación, "las medidas que se han tomado respecto de los actos de agresión denunciados (...)". Otro punto es si se ha cumplido o no con la ley nacional 26.160. Y por último, se solicita "el estado de la revisión territorial para formalizar la titulación de la Comunidad (...)". Sin embargo, "el relevamiento del territorio que corresponde a los indígenas –a cargo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)– debería haberse terminado a fines de 2009, pero aún no se empezó", aseguró Salgado. "Esto sucede porque el gobierno provincial pone todos los obstáculos legales y políticos", ya que el relevamiento "implicaría hacer una historia de cómo se fueron entregando las tierras", aseguró.
Tal como lo publicó este diario, alrededor de 70 efectivos policiales, el 2 de diciembre, se hicieron presentes en el cerro Belvedere para hacer cumplir la orden de desalojo, dictada por el juez Jorge Videla, del Juzgado Multifueros. Este episodio –y más que el episodio, los propios mapuches– quedó marcado por la violencia policial, que arrasó con viviendas y mapuches. Desde ese momento, la comunidad convive con una presencia policial constante en el lugar, que desató "dos ataques más", según informó Amandina Gutiérrez, una de las integrantes de la comunidad.
El cuarto y último episodio sucedió el pasado lunes, cuando la comunidad fue a defender uno de sus lugares sagrados, el Rewe, donde los antiguos pobladores hacían sus ceremonias. Cuando se enteraron de que Fisher había instalado en él maquinarias para la remoción del suelo y la apertura de caminos, los pobladores decidieron protegerlo. Presentaron un hábeas corpus en el Juzgado Multifuero, que posteriormente fue rechazado. "Luego –explicó Gutiérrez–, nos dirigimos al lugar para dialogar y explicarles la importancia de ese espacio, que no debe ser tocado de ninguna forma." Pero "nos dieron cinco minutos para dejar el lugar y después fuimos sacados por la policía local y efectivos de Grupos Especiales, utilizando balas de goma". Al día siguiente, las máquinas de Fisher siguieron trabajando durante todo la jornada en "la destrucción de ese sitio histórico", aseguró María Isabel Huala, otra mujer de la comunidad.
En medio de estos continuos atropellos, la comunidad Paichil Antriao exige la efectiva intervención del Estado, al que exige el inmediato cese de la criminalización, hostigamiento, represión y despojo de sus tierras.

Informe de Rocío Ilama.

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