compró casa robada a secuestrados
24 de noviembre de 2009
Olvidos del comprador de la casa robada por la patota al matrimonio García. El empresario inmobiliario Omar Roberto Galetto compró el inmueble que los represores le sustrajeron a dos víctimas. Ayer, en el juicio oral y público, el testigo se excusó de responder muchas de las preguntas, y fue contradictorio.
[Juan Carlos Tizziani] Argentina. El empresario inmobiliario Omar Roberto Galetto se escudó ayer en su desmemoria en el juicio a los represores santafesinos cuando le preguntaron sobre la compra de una casa en calle Milenio de Polonia 4050, propiedad de los esposos Daniel García y Alba Sánchez, quienes denunciaron que el grupo de tareas que los secuestró durante la dictadura también los despojó de todos sus bienes: la vivienda, los muebles que había adentro, una camioneta Ford F 100 y una lancha que guardaban en la cochera. "Fuimos un botín de guerra", dijo García en el juicio. Ayer, Galetto admitió que compró la propiedad, pero pifió en la época: dijo que la operación había sido "en 1983, 1984 o 1985", pero la escritura tiene fecha 30 de marzo de 1979.
Y describió al supuesto dueño de la casa como "un señor de físico grande, alto", de "40 a 50 años" que "me dijo que era abogado, pero el apellido no me acuerdo" y cuando le exhibieron una copia del documento de identidad de García no lo reconoció. "No sé quién es", contestó. La descripción del vendedor que aportó Galetto no se condice con García, quién no es abogado y en esa época tenía 25 años.
García, su esposa y una compañera de militancia que estaba clandestina en Santa Fe, Andrea Trincheri, cayeron el 6 de diciembre de 1977. Un grupo de tareas los mantuvo secuestrados en una casa quinta en Villa California (que reconocieron la semana pasada), hasta el 25 de mayo de 1978. Pero no pudieron regresar a su casa de Milenio de Polonia. "Nos dijeron que la casa había sido comprada con dinero de la subversión y por lo tanto debía volver a la patria", relató García en el juicio. El matrimonio y sus hijos se refugiaron entonces en la casa de sus padres.
El seguimiento y las llamadas intimidatorias siguieron hasta marzo de 1979, cuando los García fueron obligados a transferir la vivienda bajo amenazas. Una de las pruebas que el matrimonio aportó en el juicio es una carta del escribano Régulo Martinez, que los convocó "a realizar la escritura, pero con un abogado, Guillermo Pereyra y la señora Beatriz Norma Lértora", recordó Daniel.
La escritura se firmó en la escribanía de Martínez. García fue con su esposa y allí se topó con uno de los integrantes del grupo de tareas e imputado en el juicio: Héctor "Pollo" Colombini. "El escribano nos dijo: "Firme acá, firme acá. Y hasta luego", afirmó el querellante. Con el tiempo, García descubrió que la escritura no estaba a nombre del doctor Pereyra, sino que figuraba un corredor inmobiliario, Omar Roberto Galetto, a quien no conocían. "Inclusive, en la escritura, mi apellido materno está cambiado: figura Tonelli y yo soy Torielli", agregó.
Ayer, Galetto declaró como testigo en el juicio, propuesto por el defensor oficial Fabio Procajlo, que defiende al ex juez Víctor Brusa. De entrada se hizo el sorprendido. "No sé por qué estoy acá", dijo. Pero cuando Procajlo le preguntó si había comprado la casa de Milenio de Polonia contestó: "Sí, la compré con un crédito del Banco Hipotecario en 1983, 1984 o 1985. El dueño me dijo que era abogado, pero el apellido no me acuerdo".
¿Recuerda cómo fue la transacción? -insistió el defensor de Brusa.
Había un señor de físico grande y no me acuerdo más -respondió
Galetto. Su estado de tensión le impedía controlar el movimiento de sus piernas.
El fiscal Martín Suárez Faisal pidió que le muestren los documentos sobre la transferencia del inmueble incorporados a la causa. La transacción se hizo el 30 de marzo de 1979. Galetto se sorprendió con la fecha: "Yo creí que era en 1984", dijo. Y cuando leyó que García figuraba como vendedor, agregó: "Sí, García me la vendió".
-¿En la firma de la escritura estaba la esposa de García? -le preguntó el presidente del Tribunal, Roberto López Arango.
No recuerdo. La fecha sí puede ser 1979. Esto que está acá es real.
Además del escribano, ¿había otra persona?
No recuerdo.
¿Qué destino tuvo la casa? -quiso saber el fiscal.
Fui a vivir.
¿Tenía marcas de bala?
No me acuerdo.
Galetto dijo que le mostraron la casa antes de comprarla. "Vivía un matrimonio con tres o cuatro chicos", relató. Los García tienen dos hijos. Una jueza del Tribunal pretendió entonces indagar sobre ese punto: "¿La persona que le mostró la casa era la misma que después firmó la escritura?" -preguntó la doctora Andrea Creus
No recuerdo -sostuvo Galetto
A pesar de que antes había dicho que compró la casa en 1984 y después se rectificó cuando vio la escritura de 1979, Galetto pareció tener otra traición de la memoria cuando recordó la búsqueda de una propiedad para no perder la chance del préstamo del Banco Hipotecario. "Fue una búsqueda bastante violenta (sic) porque se terminaba el período para tomar el crédito. Un momento traumático (sic)", dijo con cierto tono de melodrama. Y después, cuando le preguntaron a quién le había pagado el precio de la casa, volvió a escudarse en la desmemoria. "No sé, alguien se llevó la plata. No recuerdo quién", dijo.
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[Diego Martínez] Argentina. ‘El Turco Julián’ reparte cadenazos y explica: "No soy un monstruo, lo hago por la patria". Un adolescente judío es obligado a ladrar, caminar y morder como un perro. ‘Quintana’ toca la guitarra y le canta el feliz cumpleaños a un secuestrado. ‘Cobani’ muele a patadas a una mujer embarazada de siete meses. ‘Soler’ se ufana de estar infiltrado en la Facultad de Derecho. ‘El Cura’ lleva un televisor para que los cautivos vean la misa de domingo y se ofrece como confesor para impartir castigos y absoluciones. Guerreros sin uniforme recitan discursos de Hitler y violan a mujeres indefensas.
[José Maggi] Argentina. Marta Pugliese es la viuda de Alberto Corazza, una de las nueve víctimas de la Masacre de Las Verbenas como se conoce al enfrentamiento fraguado que el Ejército simuló para asesinar a un grupo de militantes del Ejército Revolucionario del Pueblo, en una propiedad del barrio San Fernando de Granadero Baigorria. El último domingo, Marta pudo conocer en este diario el testimonio de Eduardo Costanzo quien reveló la trágica trama, oculta por más de treinta años y la hizo retroceder al atardecer del 2 de julio de 1977 cuando después de soportar la burla del General Galtieri, se llevó un cajón cerrado, con los restos de su esposo. No pudo abrirlo, ni velarlo. Su duelo duró así más de una década. Ahora, Marta quiere ser querellante en la causa que se abrió en la justicia federal y que con la denuncia de Costanzo impulsa ahora la fiscal Mabel Colalongo.
[Pedro Schwarze] Argentina. Con el respaldo de los votos oficialistas, de la Unión Cívica Radical (UCR), de los socialistas y de los peronistas disidentes, el Senado argentino aprobó la noche del miércoles por abrumadora mayoría, de 57 votos a favor y uno en contra, una ley que autoriza a la justicia a ordenar la toma compulsiva de muestras biológicas para obtener el ADN y determinar así la identidad de presuntos hijos de desaparecidos durante la última dictadura transandina (1976-1983).
[Juan Carlos Tizziani] Argentina. El ex fiscal general de Mar del Plata, Víctor Manuel Montti, se abstuvo de declarar en una indagatoria ante el conjuez Ricardo Lazzarini, que lo investiga por delitos de lesa humanidad cuando era secretario del Juzgado Federal Nº 1 de Santa Fe, en 1977, por entonces a cargo del juez Fernando Mántaras, un activo colaborador de la dictadura. "No declaré porque faltan pruebas", dijo Montti al salir del Tribunal donde escaló alto y llegó a ser juez federal Nº 2 durante más de un año, desde setiembre de 1983 hasta octubre de 1984, ya en democracia. Las pruebas que Montti quiere conocer antes de declarar son los testimonios de cuatro ex presos políticos que lo denunciaron hace más de veinticinco años: Orlando Barquín, Francisco Klaric, José Villarreal y Roberto Cepeda, quienes ratificaron esas denuncias hace un mes, en el juicio a seis represores santafesinos, entre ellos el ex juez Víctor Brusa.
[Mariana Carbajal] Argentina. Silvia Fernández de Gurmendi, diplomática de carrera, con destacada experiencia como jurista en cuestiones de derecho internacional, se convirtió en la primera argentina elegida jueza por la Asamblea de Estados Parte en el Estatuto de Roma. "La elección de Silvia Fernández de Gurmendi es no sólo un reconocimiento de su formación jurídica y dedicación, sino también de ese compromiso de la Argentina con los derechos humanos", destacó el canciller Jorge Taiana al celebrar el nombramiento, a su regreso de Brasil.
[Argentina] Ayer se cumplieron 38 meses de la desaparición del albañil Jorge Julio López, testigo y querellante en la causa en la que fue condenado por genocida Miguel Etchecolatz.
[Diego Martínez] Argentina. A diez años del compromiso asumido por el Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Senado convirtió en ley anoche, por unanimidad, el proyecto oficial para despenalizar los delitos de calumnias e injurias. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner había anunciado el proyecto en septiembre, en la ESMA, durante un homenaje a los miembros de la CIDH que en 1979 corroboraron los crímenes de la última dictadura. La promesa de eliminar ambos delitos del Código Penal fue incumplida por todos los presidentes argentinos durante la última década. En la misma sesión y luego de un debate de cuatro, la Cámara alta también aprobó tres proyectos oficiales reclamados por organismos de derechos humanos: