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primeras nupcias


Los dos hombres que lograron el aval judicial para casarse tienen allanado el camino porque el gobierno porteño no apelará el fallo. Alex Freyre y José María Di Bello irán el lunes a pedir turno al Registro Civil: la Justicia porteña los autorizó y Mauricio Macri anunció que no apelará la decisión.
[Andrés Osojnik] Argentina. El matrimonio gay está a un paso de ser realidad en la Argentina. Después del fallo de la Justicia que declaró inconstitucional el impedimento de casarse a dos personas del mismo sexo y que ordenó al Registro Civil de la ciudad a celebrar la unión de la pareja que lo había solicitado, el jefe de Gobierno porteño anunció que no apelará la decisión. En consecuencia, el lunes próximo, Alex Freyre y José María Di Bello, fallo en mano, volverán a pedir turno para casarse. Los novios intentarán que la fecha de la boda sea el 1º de diciembre, el Día Internacional de Lucha contra el Sida. Ambos son militantes de esa causa.
Ayer por la mañana, María Rachid, la presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans se desesperaba haciendo llamados para confirmar un rumor. Se había difundido que Mauricio Macri no apelaría la sentencia que obligaba al gobierno de la ciudad a unir en matrimonio a Alex y José María. Uno y otro le iban diciendo que sí, que parecía que el hombre del Pro se había pronunciado en ese sentido. Se enteró de que Macri estaría al mediodía en un acto público. Excitada, se metió en el primer taxi que se le cruzó y enfiló al hotel donde se iba a desarrollar el evento. "Necesitaba oírlo directamente, con mis propios oídos", explicaría más tarde.
Llegó al hotel y allí estaba el hombre, rodeado de cámaras y micrófonos.

–¿Es verdad que va a acatar el fallo del matrimonio gay? –se le preguntó.
–Más allá de respetar la educación y la formación que tuve, a esta altura de mi vida privilegio la libertad de que cada uno decida lo que lo hace más feliz, siempre respetando los derechos de los otros –respondió.

Luego Macri señaló que se trata "de un paso adelante, que hoy puede ser un tema controvertido, pero en un tiempo será tomado como natural. Pasó así con el divorcio, que hace décadas generaba convulsión en la sociedad y hoy está incorporado como algo normal".

–¿Le costó tomar esa decisión? –fue otra pregunta.
–Dentro del PRO hay distintas opiniones –reconoció–. Se discutió y hubo posturas en favor de que se apele, pero primó el espíritu de la libertad.

La mención a las disidencias internas no es menor. El Pro y la gestión del gobierno porteño se caracterizan por sus posturas conservadoras y los derechos sexuales y reproductivos no son ajenos a esa visión. De hecho, los legisladores de ese mismo partido en la Cámara de Diputados se pronunciaron en contra del proyecto de ley para instaurar en el Código Civil nacional la posibilidad del matrimonio entre personas de igual sexo.
El anuncio de Macri resultó sorpresivo en ese contexto, pero es solo el último capítulo de la larga pelea que viene sosteniendo el colectivo gay lésbico del país para instaurar lo que llama "los mismos derechos con los mismos nombres". La batalla arrancó en febrero de 2007: desde entonces hubo pedido para casarse rechazados, recursos de amparo que otros jueces también denegaron, hubo campañas, recolección de adhesiones y hasta hubo una de las causas que llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Y mientras el máximo tribunal, con un dictamen favorable del procurador general, empieza a analizar el caso, una jueza concedió uno de los amparos a favor de los demandantes, Alex y José María.
Para agregar condimentos llamativos respecto de la postura de Macri, el mismo amparo que ahora acata con el argumento de la libertad había sido rechazado por su gobierno: en el amparo, el gobierno porteño era el demandado y como tal debió sentar su postura antes de que la jueza fallara. La posición fue contraria a la demanda: el argumento fue que la Justicia no era la vía adecuada para debatir el asunto y que impedir el casamiento entre personas homosexuales no es discriminatorio.

–¿Que el gobierno porteño no apele implica automáticamente que Freyre y Di Bello se puedan casar? –preguntó Página/12 a Gustavo López, secretario jurídico de la Falgbt y cabeza del equipo de le dio forma a las presentaciones de los amparos.
–Ese fallo, si no es apelado, tiene fuerza de ley para los demandantes, Alex y José María.

–¿No puede apelar otra persona, otra entidad?
–Los únicos que pueden apelar son las partes, los demandantes y el demandado. También lo podría hacer la fiscal, pero si una parte está conforme y la otra también, no parece muy razonable que se oponga. Es como si yo demando a alguien porque me debe plata y ese alguien me dice "sí, tiene razón, le debo esa plata", ¿por qué un fiscal se va a oponer?

–¿Qué alcances tendría el casamiento en este caso?
–El de cualquier matrimonio, el mismo efecto entre las partes, con iguales derechos e iguales obligaciones. El matrimonio para ellos es ley ahora.

–¿Podrían adoptar?
–La ley establece que puede adoptar una persona o un matrimonio. Y ellos serán un matrimonio.

María Rachid no daba abasto ayer para atender la serie de felicitaciones y compartir los festejos. Más temprano y después de haber hecho pública su postura, Macri la había llamado para comunicársela en forma personal. El jefe de Gobierno le pidió también que le pasara con Freyre y Di Bello.
"Celebramos la decisión de no apelar el fallo y ahora más que nunca estamos convencidos de que hay consenso social y consenso político para avanzar hacia la igualdad jurídica para nuestra comunidad", dijo luego Rachid a este diario. "Ahora convocamos a todos los diputados y diputadas a expresar esa convicción política que, estamos convencidos y convencidas, ellos también comparten en la Cámara de Diputados de la Nación –indicó–. Necesitamos un gesto de esos diputados y diputadas para alcanzar el reconocimiento pleno de nuestros derechos."
La dirigente de la Falgbt se refería al cono de sombra en que quedó envuelto el proyecto de modificar el Código Civil para instaurar el casamiento gay en el país. Después de dos sesiones de las comisiones de Familia y Legislación General en las que parecía que la iniciativa se encaminaba a la aprobación, la reunión decisiva no se llegó a concretar, porque el FpV y los radicales no dieron quórum.
Más allá del debate parlamentario, la semana próxima puede ser decisiva para convertir a la Argentina en el primer país de América latina en celebrar una boda gay: Alex y José María irán al Registro Civil de Uriburu al 1000 a pedir turno. "Estamos muy felices, emocionados, pero también con un peso de responsabilidad muy grande porque no es sólo para nosotros, sino que implica un empuje para la igualdad jurídica en Argentina y en el resto de América latina", decían anoche los futuros contrayentes.

14 de noviembre de 2009
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buscados después de 20 años


La justicia declaró imprescriptibles las torturas y desapariciones de militantes del MTP por la tablada. La Justicia de Morón ordenó la detención del general Alfredo Arrillaga, responsable del operativo de recuperación del regimiento el 23 de enero de 1989, y del mayor Jorge Varando. Arrillaga está preso por la represión ilegal y Varando, procesado por 2001.
Argentina. A más de 20 años de los hechos, las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante la recuperación del cuartel militar de La Tablada comienzan a ser juzgadas. El juez federal de Morón, Germán Castelli, ordenó la detención del general Alfredo Arrillaga y del mayor Jorge Varando, y declaró de lesa humanidad e imprescriptibles las ejecuciones y torturas a miembros del Movimiento Todos por la Patria (MTP) que el 23 de enero de 1989 coparon ese regimiento. Al resolver que estos delitos no prescribieron, Castelli entendió que "el presidente de la Nación (Raúl Alfonsín), ante un ataque a la democracia tendiente a derrocarlo, y en cumplimiento de sus legítimas atribuciones, activó el más vigoroso brazo armado del país en defensa de la Nación". Pero agregó que "varios de los agentes convocados, además de cumplir exitosamente la misión encomendada, aprovecharon el extraordinario poder otorgado, el dominio del escenario de los hechos, la estructura y los recursos estatales, para sobrepasar, sigilosamente, el poder presidencial, y así planificar y ejecutar graves violaciones al derecho humanitario internacional".
El proceso que había culminado con la condena a los atacantes del regimiento ignoró lo que terminó estableciendo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en 1997: el Estado argentino es responsable por las ejecuciones y torturas a los detenidos. "Las autoridades no lograron identificar los cadáveres de dichas personas a fin de establecer la causa de la muerte", dijo la CIDH al referirse a Carlos Burgos, Roberto Sánchez Nadal, Iván Ruiz Sánchez, José Alejandro Díaz, Carlos Samojedny, Francisco Provenzano, Berta Calvo, Ricardo Veiga y Pablo Martín Ramos. Cinco de ellos permanecen en condición de desaparecidos. Ese organismo internacional determinó la necesidad de realizar "una investigación independiente, completa e imparcial de los hechos para identificar y sancionar a los responsables de las violaciones a los derechos humanos". Los cuerpos de quienes perdieron la vida el 23 de enero de 1989 –los que murieron en el combate más los nueve ejecutados y cinco desaparecidos– fueron enterrados por orden del juez Gerardo Larrambebere sin previo aviso a sus familiares y sin realizar las medidas necesarias para establecer si hubo ejecuciones extralegales, arbitrarias o sumarias. "Me acuerdo perfectamente de que en ese duro trance en que ellos eran atormentados y flagelados imploraban por sus vidas", dijo el sargento José Alberto Almada sobre la detención de "dos atacantes desarmados con las manos en alto". La declaración de Almada fue esencial para desmentir que Iván Ruiz y José Díaz hayan intentado fugarse en una ambulancia, previo asesinato del cabo Esquivel. "Se continuó con los actos de tortura porque yo escuchaba gritos desgarradores de dolor y me daba cuenta de que eran Iván y José. Esta sesión de interrogatorio y de tortura en ese lugar se llevó a cabo en presencia de las más altas autoridades y con su aquiescencia", dijo el sargento al desmentir la versión dada por el mayor Varando y el general Arrillaga sobre el asesinato del cabo Esquivel.
En abril del año pasado, los abogados Rodolfo Yanzón y Martha Fernández, que representan a los familiares de las víctimas, consideraron que estaban comprobados los hechos y solicitaron al juez Castelli que cite a declaración indagatoria al general Arrillaga –encargado de recuperar el cuartel que aún se jacta de la efectividad de aquella acción y acusado de haber sido parte de la Noche de las Corbatas (secuestro de abogados) en Mar del Plata durante la dictadura–, como así también que sea convocado como acusado el mayor Varando, procesado y camino a juicio oral en otra causa por el asesinato de Gustavo Benedetto durante la represión de diciembre de 2001.
El martes, el magistrado firmó la orden de detención e indagatoria de Varando y Arrillaga. Este último ya está detenido en su casa de Capital Federal a disposición del Juzgado Federal Nº 3 de Mar del Plata en otra causa por delitos de lesa humanidad. Castelli los acusó de las ejecuciones de los militantes del MTP que participaron del copamiento, Iván Ruiz y José Alejandro Díaz, que según videos usados como prueba fueron capturados vivos en el lugar, porque consideró que hay pruebas suficientes para "sospechar fundadamente que Iván Ruiz y José Alejandro Díaz habrían sido apresados en el interior del cuartel el día 23 de enero de 1989 y allí habrían muerto en manos de militares argentinos". A criterio del juez, esas pruebas también indicarían que "el mayor Varando fue la última persona que tomó contacto con Ruiz y Díaz, como así también que el general Arrillaga estaba a cargo de la recuperación del cuartel y del trato de los capturados".
Al declarar que las ejecuciones de estos dos militantes del MTP fueron delitos de lesa humanidad, así como otros 20 casos de torturas, Castelli evitó un eventual cierre de la causa por prescripción. Si bien el copamiento del cuartel se realizó en democracia, el juez resaltó que "los hechos constituyeron un ataque sistemático contra una población civil", según la conclusión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

14 de noviembre de 2009
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ordenan detención por fusilamientos


La Justicia Federal de Morón ordenó la detención de dos militares acusados por presuntas torturas y fusilamientos de integrantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP), durante el intento de copamiento del Cuartel de La Tablada, en enero de 1989.
Argentina. Se trata del ex general Alfredo Arrillaga, quien ya se encuentra detenido acusado por delitos cometidos durante la represión en la dictadura, y del mayor Jorge Eduardo Varando, quien está procesado y camino al juicio oral por la represión del 19 y 20 de diciembre que precedió a la caída de Fernando De la Rúa, quien aún no fue apresado ya que no fue hallado en el domicilio al que una delegación policial concurrió a detenerlo.
Varando, según investiga la Justicia, era custodio privado del Banco HSBC, situado en proximidades de Plaza de Mayo, escenario de la sangrienta represión, desde donde se efectuaron disparos contra manifestantes. Arrillaga, por su parte, era el comandante a cargo de la recuperación del cuartel, según una orden impartida por el entonces presidente argentino, Raúl Alfonsín. Para ese entonces, estaba beneficiado por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, pese a que había sido investigado por la denominada "Noche de las Corbatas", ocurrida en junio de 1977 en Mar del Plata, cuando fueron secuestrados, desaparecidos y asesinados varios abogados locales.
El juez Germán Castelli, a cargo de una investigación impulsada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), resolvió que los nueve presuntos fusilamientos y los 20 supuestos casos de torturas durante y después de los episodios de La Tablada son "delitos de lesa humanidad".
Además, estableció mediante un examen de ADN –aunque no con ciento por ciento de certeza- que uno de los cuerpos que desde 1989 permanecían como NN corresponde a José Alejandro Díaz, uno de los presuntos fusilados después de rendirse, al fracasar el intento de copamiento de La Tablada.
En febrero de 2008, el juez Castelli pidió al Poder Ejecutivo la desclasificación de archivos reservados sobre los episodios de La Tablada, y obtuvo una aceptación parcial por parte de la presidenta Cristina Fernández, que admitió la liberación de esos documentos pero sólo para su conocimiento.
No obstante, el juez determinó que, con los elementos que tenía reunidos en el marco de la investigación, podía avanzar en al menos dos casos de presuntos fusilamientos: el de Díaz y el de otro integrante del MTP, Iván Ruiz, cuyos restos habían sido identificados en 2000.
En una resolución de una treintena de páginas, el juez, con la intervención del fiscal federal Sebastián Bazo, resolvió que "los delitos investigados en la presente causa... además de vulnerar el derecho humanitario internacional, constituyen crímenes de lesa Humanidad y, por ende, resultan imprescriptibles".
En ese contexto, ordenó las declaraciones indagatorias de Varando y Arrillaga y notificó al Juzgado Federal Nº3 de Mar del Plata que este último debía quedar detenido también a disposición de la Justicia Federal de Morón.
La investigación por las presuntas violaciones a los derechos humanos por los hechos de La Tablada se disparó a partir de un fallo de la CIDH, que "sostuvo que nueve atacantes que sobrevivieron y fueron capturados por los militares que recuperaron el cuartel fueron ejecutados extrajudicialmente". Por otra parte, el organismo internacional concluyó que los trece sobrevivientes del ataque, como otros cómplices aprehendidos fuera del cuartel, fueron torturados por agentes del Estado", evaluó el juez en su resolución.
Tras una profunda investigación, la resolución estableció que "a la luz de lo expuesto, el resultado de los informes mencionados dan plena razón a las conclusiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en punto a que (los nueve presuntos fusilados) habrían perecido en el lugar, en manos de agentes del Estado y, a su vez, pone en evidencia la fragilidad de los argumentos del Estado argentino".

12 de noviembre de 2009
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la vitara blanca


El juicio en Santa Fe.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. La escritora Alicia Barberis declaró ayer en el juicio a los represores santafesinos que vio una camioneta Vitara blanca a metros de una quinta de Villa California, en San José del Rincón, a principios de 2005, poco después de que dos querellantes, Daniel García y Alba Sánchez, señalaran esa casa como un centro clandestino de la dictadura (‘el Borgia’), donde estuvieron secuestrados cinco meses, desde diciembre de 1977 hasta mayo de 1978, junto a una compañera de militancia, Andrea Trincheri (‘la Tana’). "Vi esa camioneta en la esquina de esa casa, una o dos veces, como si estuviera de custodia", dijo Barberis. Los García denunciaron el chupadero ante la justicia en noviembre de 2004 y a partir de allí comenzó una escalada de intimidaciones y amenazas: el mismo día que hicieron la denuncia ante el juez federal Reinaldo Rodríguez, una Vitara blanca rondó por las inmediaciones de su casa y sacó fotografías. Al mes siguiente, participaron de un reconocimiento del lugar y a la semana, en enero de 2005, uno de sus hijos fue víctima de una encerrona en la calle, cuando un hombre lo agarró por el cuello, le puso una pistola en la cabeza. Y después se fue en una Vitara blanca.
La quinta que los García señalan como un centro clandestino de detención era de propiedad del abogado Jorge Ayala Bergero, que falleció el 22 de julio último. El lunes, declararon su viuda María Esther Funes y su ex socio y contador Mario Rostagno, que era copropietario de la casa durante la dictadura y ayer lo hicieron, su hermano Juan Carlos Ayala, su cuñada María Elena Lorenzatto y su hija mayor, Sanyal Ayala Bergero, abogada como su padre. Todos negaron que la quinta hubiera sido ocupada por personas ajenas a la familia hasta 1984, cuando la cedieron en alquiler a distintos inquilinos. Entre las pruebas que ofrecieron, hay varias fotografías familiares, pero ninguna corresponde al período que se investiga en el juicio: desde el 6 de diciembre de 1977 hasta el 25 de mayo de 1978, cuando García y Sánchez aseguran haber estado secuestrados en esa casa junto con Trincheri. ‘La Tana’ confirmó el relato del matrimonio: estuvieron juntos en el centro clandestino, pero no identificó el lugar porque era oriunda de La Plata y estaba refugiada en Santa Fe, precisamente, en la casa de los García.
Barberis alquiló la casa entre 1993 y 1997. Hoy vive a pocas cuadras, así que suele pasar por el lugar, donde después de la denuncia de los García le llamó la atención la camioneta Vitara blanca. "¿Esa casa tenía custodia?", le preguntó el abogado querellante Horacio Coutaz. "En 2005, cuando todo esto salió a la luz, vi en la esquina una Vitara blanca, como si estuviera en custodia", dijo.

¿Cuántas veces la vio? insistió el presidente del Tribunal, Roberto López Arango.
Una o dos veces dijo Barberis.

La escritora relató que alquiló la casa con algunos muebles, entre ellos "una mesa enorme, pesada" (uno de los García relató en el juicio que había sido encapuchado y atado a una "mesa pesada"). Y señaló que en el patio había "un portamacetas que era un cepo de torturas" que despertaba la curiosidad de sus visitantes. "Cuando venían mis amigos me preguntaban: ’¿por qué tenés eso así? Y yo le contestaba que eso era del dueño", dijo. Otro hecho que le llamó la atención era la seguridad de la casa.
En 1994, al año siguiente de ir a vivir a esa casa, Barberis escribió una novela sobre la represión ilegal (‘Cruzar la noche’), "sin saber la trama que rodeaba a la propiedad", recordó. Y la semana pasada, en la feria del libro de Santa Fe, presentó su última novela: ‘La casa M’.

11 de noviembre de 2009
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la justicia sale a la calle


Inspeccionarán cinco centros clandestinos de detención. Jueces, querellantes y defensores recorrerán La Calamita y La Intermedia el lunes 23 de noviembre, 24 horas después irán a Escuela Magnasco y Quinta de Funes, mientras el 25 estarán en la ex Fábrica Militar de Armas. Ayer hubo nuevas declaraciones.
[José Maggi] Argentina. El Tribunal Oral Federal Nº 1 fijó ayer las fechas para inspeccionar cinco centros clandestinos de detención: el reconocimiento a La Calamita y La Intermedia será el lunes 23 de noviembre, el de la Escuela Magnasco y la Quinta de Funes el martes 24 y finalmente el de la ex Fábrica Militar de Armas el miércoles 25 del corriente mes. En tanto en la jornada de ayer declararon tres empleados jerárquicos de la Fábrica Militar, y la prima de Ariel Morandi, quien estuvo en ese centro clandestino.
En función de dichas inspecciones tanto en La Calamita, Intermedia, Escuela Magnasco y Quinta de Funes concurrirán los integrantes del Tribunal y las partes, es decir los abogados de la querella y la defensa y la Fiscalía, mientras a la ex Fábrica de Armas, la inspección se realizará en forma desdoblada: primero se cumplirá el trámite con la presencia del imputado Juan Daniel Amelong a las 8, para dar luego paso a los testigos a las 10.30.
Ayer en tanto dentro de la ronda de testigos declararon tres militares que cumplieron funciones jerárquicas en la ex Fabrica en el tiempo de los hechos que se investigan: Héctor Gargiulo y Jorge Nader eran jerárquicos mientras Antonio Vicario era subjefe. Los tres coincidieron en que "desconocían lo que ocurría en el lugar pero sí acreditan que en el sitio donde antes eran las viejas caballerizas a finales del 77 es cedido al Segundo Cuerpo de Ejército y donde se construye un muro que separó ese pedacito del resto de la fábrica", indicó Daniela Asinari, abogada querellante. Según los testigos, "el muro era de unos cuatro metros de alto" y manifestaron "desconocer qué se hacía en ese lugar"
Asinari indicó que "uno de los testigos dejo entrever en su declaración que el director de la Fábrica en ese momento habría intervenido para realizar esa cesión del predio".
Cabe recordar que Enrique Jordana Testoni era el director de la fábrica en esos tiempos, por lo cual la fiscal Mabel Colalongo solicitó al TOF 1 que sea citado a declarar. En ese sentido, Asinari explicó que "deberá saberse en qué situación procesal se encuentra Jordana Testoni para ser citado o no como testigo para declarar".
El testigo Vicario agregó en su testimonio que, "es a mediados de los 80 que él deja de cumplir funciones en la Fábrica Militar y ya para ese entonces el Segundo Cuerpo de Ejército había devuelto el lugar cedido".
Nader reconoció que "(Daniel) Amelong es compañero de promoción, estudiamos juntos. Con (Jorge) Fariña y (Pascual) Guerrieri nos conocimos a lo largo de nuestra carrera militar. A ninguno de los tres los he visto en la Fábrica Militar. Puede ser que los haya visto alguna vez en actos o ceremonias. Estuve en FM entre 1976 y diciembre del 78. Con anterioridad estuve en Junín. Con posterioridad estuve en Campo de Mayo. Nosotros no teníamos nada que ver con la seguridad de afuera, eran tiempos difíciles, ahí se fabricaban armas, muchas armas, trabajábamos las 24 horas. Fusiles FAL, pistolas 9 milímetros en gran cantidad. Hubo en el 76 un tiroteo desde una estación de servicios hacia el interior de la Fábrica, uno corría riesgos de que alguien intentara tomar la fábrica. En el 77/78 no recuerdo episodio parecido", indico Nader.
También brindó su testimonio Liliana Podestá prima de Ariel Morandi En su relato la testigo narró que "se entera del secuestro de Ariel por vecinos que le cuentan del allanamiento en la casa de su primo", a lo que agregó que "a partir de ese episodio la familia inició la búsqueda de Ariel haciendo múltiples presentaciones de habeas corpus ante la justicia tanto provincial como federal y también presentaciones en organismo internacionales como la OEA y las respuestas que encontraban era que no se sabía nada de Ariel".
A Ariel Morandi enfermero del sanatorio Plaza de Rosario lo secuestran en mayo del 78 "y desde esa fecha no supimos nada de él hasta que comienza el Juicio a las Juntas donde nos encontramos con Verón, Rivero y Olga Moyano y ellos nos dan la información de lo que le había pasado a mi primo", señaló Podestá. "Desde su secuestro a Ariel no lo vimos más", concluyó.

11 de noviembre de 2009
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violencia doméstica en argentina


Nueve de cada diez casos penales por violencia machista no se investigan. En su primer año de funcionamiento, la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación detectó más de ocho mil casos de personas que sufrieron maltratos familiares. Ocho de cada diez afectadas son mujeres. Críticas al fuero penal.
[Mariana Carbajal] Argentina. La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación recibió 6746 denuncias y detectó 8354 personas que sufrieron maltratos familiares en su primer año de funcionamiento: ocho de cada diez afectadas son mujeres; entre los varones, seis de cada diez son niños y adolescentes. Casi nueve de cada diez denunciados son hombres. La mitad de los agresores son parejas de la víctima y casi un tercio, ex parejas, según reveló ayer la ministra del máximo tribunal Elena Highton de Nolasco, al dar a conocer las estadísticas. La jueza expresó su profunda preocupación porque nueve de cada diez casos derivados al fuero penal terminan rápidamente archivados o con un sobreseimiento, sin ser investigados. "Lo que queremos es que no se minimice el problema", dijo y adjudicó esta tendencia al desconocimiento de los magistrados sobre las características del fenómeno de la violencia machista. "Como se trata de amenazas o de gritos los archivan, pero después de muchos años puede terminar en homicidio", advirtió Highton. Distintos estudios mundiales muestran que el 50 por ciento de las mujeres víctimas de homicidio fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas, según datos del Estudio a Fondo de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra las Mujeres.
La ministra de la Corte Suprema aprovechó la conferencia de prensa en la que anunció las últimas estadísticas para llamar la atención sobre la falta de una política integral desde el Estado para prevenir y atender el problema. "Si hubiera lugares para atenderlo nosotros no estaríamos ocupándonos de esto", criticó.
Casi la mitad de las mujeres afectadas por situaciones de violencia que se acercaron a la OVD tiene estudios secundarios y alrededor de un tercio, universitarios o terciarios. "Con esta precisión se termina el mito de que es cosa de pobres e ignorantes", subrayó la magistrada. El 40 por ciento de las personas que llegaron a la OVD pertenecen a familias de sectores pobres y el 32 por ciento, a sectores medios, indicó. Si se toma en cuenta el barrio de procedencia, la mayor cantidad de denuncias corresponden a mujeres de los barrios de Flores y Lugano, seguidas por Barracas, Palermo, Caballito, Almagro y Soldati.
De las 6850 mujeres afectadas por distintos tipos de violencia, un cuatro por ciento estaban embarazadas al momento de pedir ayuda. Un 15 por ciento son niñas o adolescentes. Los días de mayor cantidad de denuncias son los lunes y los martes, después del fin de semana.
El 83 por ciento de las denuncias que llegaron a la OVD fueron derivados al fuero civil. En ese caso, destacó Highton, la respuesta "fue altamente favorable". Se dictaron 3425 prohibiciones de acercamiento del agresor a la víctima y 540 exclusiones del hogar, entre otras medidas.
La violencia que más se denuncia en la OVD es la psicológica: 89 por ciento de los casos y las modalidades más frecuentes tiene que ver con maltrato verbal, amenazas e insultos, según detalló Analía Monferrer, coordinadora de la OVD. Es común que se combinen distintas formas de maltrato. En segundo lugar, la violencia más habitual observada es la física (68 por ciento). Le siguen la económica (30 por ciento) y la sexual (14 por ciento). Sobre esta última, la oficial de Unicef Gimol Pinto destacó que se trata de un porcentaje muy elevado. La mayoría de esos casos se refieren a denuncias de abuso sexual infantil, apuntó. Pinto destacó otro dato relevante: por cada mujer que denunció ser víctima de malos tratos en la OVD hay otros afectados que en su mayoría son niños y niñas.
En el fuero penal, apenas tres casos terminaron con una condena, en general, por lesiones graves y leves y amenazas, indicó Monferrer. En relación con las denuncias de violencia económica, explicó que se refieren a situaciones de incumplimiento de los deberes de asistencia familiar por un lado, y por otro, a casos en los que las mujeres reciben de parte de sus maridos una asignación diaria mínima de dinero. "Tuvimos algunos casos de mujeres de clase medio o alta que tienen un buen pasar y no manejan dinero", detalló.

11 de noviembre de 2009
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guerra encubierta contra indigentes


Un juez que allanó las oficinas del organismo no pudo llevarse una PC. Ahora, su contenido fue enviado en forma anónima. Los documentos confirman que la Ucep actúa contra indigentes durante la noche.
[Nahuel Lag] Argentina. La Justicia porteña tiene nuevos elementos para avanzar en la causa contra el grupo de choque del gobierno macrista denominado UCEP, que se encarga de "ordenar el espacio público" expulsando "indigentes" de la vía pública. Ayer, el juez Roberto Gallardo accedió a dos CD que contienen información de una de las computadoras de las oficinas que el organismo tiene en el Edificio del Plata y que había logrado ocultar en el allanamiento realizado el jueves por orden del magistrado. Los documentos a los que tuvo acceso Página/12 reafirman las denuncias que en las últimas semanas se hicieron contra la unidad de control que sigue operando en horas de la madrugada, la mayoría de las veces contra "asentamientos de indigentes", y contiene un informe en el que se resaltan los "grandes hitos" realizados por el organismo y se proyectan objetivos para lograr mayor "eficiencia". También se admite que las víctimas de los desalojos suelen ser familias enteras.
La prueba presentada ayer en el Juzgado Contencioso Administrativo Nº 2 se suma a la causa del amparo presentado por el asesor tutelar de Menores Gustavo Moreno ante el gobierno de la ciudad por el caso de Carla Baptista, la mujer embarazada que fue golpeado por integrantes de la Ucep el 2 de octubre. Según figura en el acta judicial, quien presentó las pruebas fue Miguel Varela, presidente de la Asociación Civil Manos Emprendedoras y vecino de Baptista, a quien ayudó para que fuera la primera víctima en denunciar penalmente el accionar de la Ucep.
Los CD tienen gran cantidad de documentos internos sobre los operativos realizados por la unidad de control, incluso las resonantes de-salojos de la Huerta Orgamizka, en Caballito, y el desalojo del edificio de Paseo Colón, donde se expulsaron a 103 familias. Además, contienen planillas donde figuran las denuncias realizadas por funcionarios, directores de CGP y vecinos, a las que se le otorga orden de prioridad según quien solicite la intervención, en su mayoría contra "asentamientos de indigentes".
"Informe de la Ucep" es una de las decenas de carpetas que contienen los CD entregados a la Justicia. Con fecha de julio, el informe de trece hojas tiene uno de sus puntos más llamativos en los "Grandes Hitos 2008-2009".
En el apartado se puede encontrar una acción de enero de 2008 –cuando aún no había denuncias públicas del accionar de la Ucep– identificada como "Larrazábal" y que indica que "se desintrusó la zona. Había un total de 20 familias asentadas en la vía pública. Poseían frazadas, chozas, etc". Y agrega que "intervino también la Policía Federal". El segundo "gran hito" está fechado el 22 de febrero de 2008 y –paradójicamente– se realizó en La Pampa y Vías del Ferrocarril. Aquel día, los logros y el operativo fueron los mismos y también intervino la Policía Federal.
El informe continúa detallando los objetivos del organismo "a corto y mediano plazo". A la brevedad, la Ucep –que está en la órbita del ministro de Medio Ambiente, Juan Pablo Piccardo– busca lograr "mayor exposición y comunicación de los operativos". De todas maneras, entre otro de los objetivos está el de "tener sensibilidad y precaución en cada operativo" y "cambiar la imagen de la unidad, refiriéndose al aspecto dado por los medios".
Aunque en los CD se pueden observar varias listas en las que se registra el "stock de denuncias" realizadas por vecinos, directores de CGP y funcionarios –de los cuales muchos quedaron resueltos como "exitosos"–, los objetivos a mediano plazo del informe apuntan a "tramitar una mesa de entradas" y "atender con mayor agilidad y eficiencia a los reclamos ingresados".
Como informó Página/12 la semana pasada, desde enero y hasta septiembre de 2009 la Ucep realizó 444 procedimientos, de los cuales sólo nueve no fueron contra indigentes. Aunque entre los documentos aparecen fotos de remoción de carteles, como había indicado Piccardo sobre las tareas de la Ucep, las acciones contra indigentes continuaron. También aparecen fotos donde hay niños en los procedimientos.
De la lectura de los documentos se pueden encontrar 27 operativos realizados en octubre. En todos los casos se dispuso la intervención de 25 agentes acompañados por un camión compactador (número de patente HIC 414). De ellos, sólo seis se realizaron entre las 21 y 00 para "observar el desempeño de los recicladores y cartoneros" en la zona del microcentro. El resto de los operativos se realizó en horas de la madrugada y en busca de "personas asentadas sobre la vía pública". Sólo en tres casos se informó que "no se encontró asentamiento".
En el resto de los casos, "se los instó (a los indigentes) a desocupar dicho espacio público y se procedió a restituir a su estado original". Ese "estado original" toma mayor significado con frases como "poseían colchones, frazadas y carros tipo supermercado" junto a la presencia del camión compactador.
La información a la que accedió Gallardo también cuenta con la nómina de todos los agentes pertenecientes a la Ucep, entre los que se nombra a Luis Savoiardo como agente coordinador de operativos y en uno de los documentos se lo identifica como "Tano". Además, en otro documento con el membrete del gobierno porteño se comunica la autorización de algunos de esos agentes para utilizar algunas de las camionetas identificadas en otros operativos.

11 de noviembre de 2009
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represores asesinaron a nieta 99


Nieta número 99 apareció asesinada.
Buenos Aires, Argentina. Abuelas de Plaza de Mayo de Argentina informó hoy que ha sido identificado el cadáver de Mónica Graciela Santucho, asesinada por la dictadura militar cuando tenía 14 años y que había sido secuestrada junto con sus padres a fines de diciembre de 1976.
Mónica Graciela Santucho se convierte para las Abuelas de Plaza de Mayo en el caso noventa y nueve resuelto sobre el paradero de nietos desaparecidos durante la dictadura.
"Mónica es una muestra más del accionar de los genocidas que además de secuestrar y robar bebés, asesinaron niños y adolescentes que por su edad no podían ser apropiados", señaló la organización.
Los padres de la adolescente asesinados eran Catalina Ginder y Heldy Rubén Santucho, militantes de la organización Montoneros que fueron muertos el 3 de diciembre de 1976 en la ciudad de La Plata, 40 kilómetros al sur de Buenos Aires, y enterrados como NN en el cementerio local.
Abuelas de Plaza de Mayo recordó que Mónica pudo esconder a dos hermanos menores dentro de un tacho recolector de basura que estaba cerca de la casa, antes de ser detenida.
Mónica Santucho nació el 30 de marzo de 1962 y de acuerdo a testimonios de sobrevivientes, estuvo detenida en el centro clandestino de Pozo de Arana y en una unidad policial de La Plata hasta por lo menos el 15 de enero de 1977. "Un sobreviviente de dicho centro clandestinos recuerda que Mónica le relató el asesinato de sus padres y que se encontraba muy preocupada por sus hermanos", recordó Abuelas de Plaza de Mayo.
La organización precisó que los restos de Mónica Santucho fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense y que fueron inhumados en el cementerio de Bahía Blanca -688 al sur de Buenos Aires- donde vivieron sus padres y todavía existen vínculos familiares.

10 de noviembre de 2009
©ansa
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