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uno menos en la calle


Detienen a represor. Uno menos en la calle.
Argentina. Un año después de que la Justicia federal de Formosa librara su orden de captura, fue detenido el jueves el capitán retirado Carlos Eduardo Domínguez Linares, próspero hacendado cordobés que durante la última dictadura –y como auditor del Ejército– actuó como asesor legal y mano derecha del gobernador de facto de esa provincia, general retirado Juan Carlos Colombo. Pese a que la APDH de Formosa había informado al tribunal el domicilio y hasta el celular del abogado y su figura aparecía seguido en el canal rural como presidente de la delegación Córdoba de la Confederación Gaucha Argentina, para la Justicia formoseña y gracias a la reticencia del juez federal de Córdoba Ricardo Bustos Fierro, Domínguez Linares –procesado en la causa "Carrillo, Fausto", abogado paraguayo desaparecido– estaba formalmente un prófugo. "Bustos Fierro transformó un pedido de captura en una averiguación de paradero, con lo cual logró demorar la detención", explicó a Página/12 el ex detenido-desaparecido y abogado de la APDH Pedro Velázquez Ibarra. El organismo denunció al juez por abuso de autoridad, violación de deberes de funcionario público, prevaricato y encubrimiento agravado, entre otros delitos. "Justo cuando el Consejo de la Magistratura lo convoca a dar explicaciones, el juez decide ordenar la detención", expuso Vázquez Ibarra, quien lamentó "la total ausencia del Estado nacional en esta verdadera isla que es Formosa".

6 de abril de 2008
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condenan a ladrones de bebés


La Justicia sentenció a ocho y siete años de cárcel a los apropiadores de María Eugenia Sampallo. Fue el primer juicio que una hija de desaparecidos hizo contra sus apropiadores. Hubo críticas por la levedad de las penas.
[Laura Vales] Argentina. El Tribunal Federal Oral Nº 5 condenó con 8 y 7 años de prisión a Osvaldo Rivas y María Cristina Gómez Pinto, los apropiadores de María Eugenia Sampallo Barragán. Los jueces le dieron además 10 años al capitán retirado Enrique Berthier, el militar que la entregó. El juicio fue el primero que una hija de desaparecidos hace contra quienes la inscribieron y criaron como si fuera propia. María Eugenia había pedido que se aplicara a sus apropiadores el máximo de la pena prevista, por haberla privado de su identidad y del vínculo con su familia, de quien estuvo separada durante 24 años. Ayer, tras escuchar la sentencia, su abogado y las Abuelas de Plaza de Mayo criticaron la levedad de las penas: "Los jueces no entienden la gravedad de estos delitos".
Tras oír el fallo, la joven salió de la sala de audiencias sin hacer declaraciones. En el pasillo la esperaba para saludarla el público de a la audiencia: amigos, familiares y militantes de Hijos y de Abuelas. El abogado Tomás Ojea Quintana fue quien habló en su nombre:

–Lo importante es que los tres acusados fueron condenados; en ese sentido, el balance es positivo. Que hayan sido condenados es muy importante, y María Eugenia está conforme con haber llegado a esto después de llevar adelante un proceso de siete años; pero obviamente para nosotros estos delitos necesitan de penas mayores.

También el fiscal Félix Crous habló en esos términos: satisfacción por la condena, inconformidad con sus montos.
Durante el juicio, los testigos habían relatado la historia de María Eugenia, que cumplió hace poco treinta años. Sus padres fueron secuestrados en 1977. Su madre, Mirta Mabel Barragán, trabajaba en la fábrica SIAP (Sociedad Industrial de Aparatos de Precisión), donde era delegada. Su padre, Leonardo Rubén Sampallo, trabajaba en el Astillero Río Santiago y era también delegado. Ambos militaban en el Partido Comunista Marxista Leninista. Mirta tenía un hijo de tres años –Gustavo– y estaba embarazada de seis meses cuando la secuestraron junto con Leonardo. Los represores dejaron al niño en una comisaría, de donde lo pudo rescatar su familia. A Mirta y Leonardo los llevaron al centro clandestino de detención El Atlético y después al Banco. En febrero del '78 a Mirta la sacaron de allí para que diera a luz. María Eugenia nació entre marzo y abril, posiblemente en el Hospital Militar.
Osvaldo Rivas y María Cristina Gómez Pinto recibieron a la beba cuando tenía entre dos y tres meses de vida. Se las "consiguió" el capitán Berthier, que era amigo de la mujer. El matrimonio dio sus datos personales para que el médico militar Julio César Cáceres Monié les hiciera un certificado de parto falso, en el que consignó a la beba como si fuera hija de ellos. Rivas inscribió a María Eugenia como propia usando este certificado falso. Tenía entonces 35 y su mujer 30; él era empleado de Terrabussi y ella ama de casa.
María Eugenia vivió con el matrimonio toda su infancia y la adolescencia; al declarar, contó que fueron años de maltratos y que apenas pudo se fue a vivir con una amiga. Ella supo a los siete años que no era hija de Rivas y Gómez Pinto, lo que la pareja le hizo saber a través de una psicóloga, pero le ocultaron su origen dándole diferentes versiones de su filiación. Le dijeron que era hija de un matrimonio que había muerto en un accidente de tránsito, luego que su madre había sido una empleada doméstica que la había regalado o de una azafata que no la quiso tener. Ella insistía en preguntar por sus padres; en todos los relatos, Rivas y Gómez Pinto la describían como una beba que había sido abandonada. Un día, una allegada a la familia le reveló que el capitán Berthier era la persona que la llevó a la casa de los Rivas. Otro, en una discusión, su apropiadora admitió que fue el militar el que se las había dado.
En esa infancia que la propia María Eugenia describió como de desamor, ella estuvo a punto de reencontrarse con su familia, porque las abuelas recibieron una denuncia, la encontraron y pidieron un adn. Sin embargo, en esa época su familia paterna no estaba en el banco de datos y la tecnología disponible no permitió llegar a un resultado. Ella recuperó su identidad recién en el 2001, luego de presentarse voluntariamente para un segundo análisis. Así se enteró de que su abuela Azucena, su hermano Gustavo y sus tías la estaban buscando hacía 24 años.
Ayer por la mañana, el tribunal abrió la jornada preguntando a los acusados si querían hacer uso del derecho a decir unas últimas palabras antes de pasar a deliberar. Los tres lo rehusaron. Berthier había sido llevado al recinto esposado (es el único de los tres que está preso). Cecilia Pando y su grupo de lobbistas castrenses estuvieron en la puerta de los Tribunales para apoyarlos, pero no pudieron ingresar al recinto. La semana pasada habían aplaudido al militar en su alegato de defensa y habían sido desalojados de la sala; Pando ayer tuvo que quedarse en las escalinatas de la entrada.
Tras la condena, los apropiadores Rivas y Gómez Pinto seguirán en libertad hasta que haya una sentencia firme, es decir hasta que el juicio pase por Casación y eventualmente por la Corte Suprema. Berthier podrá pedir la libertad cuando cumpla dos tercios de la condena. Como está preso desde hace más de cinco años, eso podría suceder en breve. Durante el juicio, ambos apropiadores se declararon inocentes.
¿Cuál sería una pena justa para quien se apropió del hijo de un desaparecido? ¿Cómo medir el daño que provocaron los que, sin haber sido parte directa en la represión, sin haber matado o torturado, se adueñaron de lo más valioso de la vida? ¿Fueron esas apropiaciones igual que una adopción, en todo caso que una adopción ilegal, o se trata de algo más grave aún? Esas son algunas de las preguntas que circularon en estas audiencias. Rosa Rosimblit, vicepresidenta de Abuelas, aseguró que la Justicia encuentra atenuantes cuando juzga a los apropiadores, una tendencia que no se modifica pese a los años. "Lo mismo le dieron al secuestrador de mi nieto y al de Carla" (Rutilo Artés, una hija de desaparecidos que fue restituida en 1985). Victoria Donda, nieta recuperada y legisladora, hizo una comparación: "A un pibe que sale a robar le dan más pena que al que robó una vida durante mas de 20 años". María Eugenia, que habló muy poco con los medios (sólo dio una entrevista a Página/12 y ofreció una conferencia de prensa), pidió que no se confunda a sus apropiadores con padres adoptivos. "La pregunta es si una persona que robó a un recién nacido, que le ocultó que fue robado, que tal vez secuestró o torturó a sus padres, que lo separó de ellos y de su familia, que le mintió siempre respecto de sus orígenes, que –más frecuentemente de lo que cada uno quiere pensar– lo maltrató, humilló, engañó, si una persona que hizo todo o algo de todo esto puede saber y sentir qué es el amor filial. Yo respondo que no, que el vínculo con este tipo de personas queda determinado por la crueldad y la perversión".
La condena de ocho años contra Rivas le fue dictada por los delitos de retención y ocultamiento de una menor de diez años, más falsedad ideológica de documento público; los siete años a Gómez Pinto fueron por el delito de retención (la diferencia es porque no firmó el acta de nacimiento falsa); los 10 años a Berthier, por ser considerado coautor del ocultamiento de la niña. El tribunal integrado por Guillermo Gordo, Héctor Farías y Daniel Obligado dará a conocer los fundamentos de la sentencia el próximo viernes.

5 de abril de 2008
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cavallo niega


El extraditado represor Ricardo Cavallo "negó los cargos" por los que el juez federal Sergio Torres le tomó hoy ampliación de declaración indagatoria en la causa en la que está imputado por gravísimas violaciones a los derechos humanos en la ESMA, aunque rehusó responder preguntas.
Argentina. A los efectos de ser indagado, Cavallo (alias ‘Sérpico') fue conducido a los tribunales de Comodoro Py 2002, de esta Capital, con un importante operativo de seguridad desde la cárcel de Marcos Paz, donde está alojado desde que arribó al país, el lunes último, extraditado por el Reino de España.
Exactamente a las 9.45, vestido con campera beige, esposado a la espalda y fuertemente custodiado, Cavallo fue llevado a la alcaidía de los tribunales y desde allí al despacho del cuarto piso, donde el juez y el fiscal Eduardo Taiano querían interrogarlo, por diversos hechos cometidos en el centro clandestino de detención que funcionaba en la ESMA.
El mismo temperamento que tomó hoy ya lo había adelantado el lunes último cuando efectuó una "negativa general" a los cargos en su contra y no contestó preguntas argumentando que necesitaba "más tiempo" para leer todas las acusaciones en su contra.
El abogado Rodolfo Solari, defensor de Cavallo, dijo que apeló la denegatoria de excarcelación dictada en las últimas horas por Torres y anticipó que, en caso de no obtener una respuesta favorable de las autoridades judiciales argentinas, recurrirá a tribunales internacionales.
En la primera ocasión en que Cavallo y el magistrado estuvieron frente a frente, el lunes último, el ex capitán de la Armada negó los hechos que se le imputan, así como "la participación en los mismos y la integración a ninguna asociación ilícita, en particular a la que se me reprocha, por no revestir ese carácter la Armada de la República Argentina", declaró.
"De la lectura de la prueba no puedo tomar conocimiento certero de los hechos que se me imputan, por lo cual requiero su lectura para ampliar esta declaración", sostuvo, para luego negarse a responder las preguntas que querían hacerle el juez y el fiscal, con la intervención del secretario Diego Slupski.
Sus palabras fueron una suerte de réplica cuando se le hizo saber que está acusado de "haber formado parte de una organización que actuaba de manera sistemática, coordinada y permanente", que conformaban el ex dictador Emilio Massera, junto a los represores ya procesados Jorge "el Tigre" Acosta, Jorge Radice, Carlos Pazo y Hugo Berrote, "destinada a cometer diversos delitos".
Cavallo debe responder ante la justicia por los secuestros del escritor y periodista Rodolfo Walsh y de las monjas francesas Leonnie Duquet y Alice Domon, y el desapoderamiento de bienes de los prisioneros de la ESMA, entre otros delitos de "lesa humanidad" cometidos durante la última dictadura militar.

4 de abril de 2008
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otro represor tras las rejas


Fue detenido en Buenos Aires el ex teniente del Ejército, Julián Corres, quien se desempeñó en el centro clandestino de detención conocido como ‘La Escuelita', del Comando en V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca, durante la última dictadura.
Argentina. Julián Corres, alias ‘El Laucha', fue detenido a las 12.50 por personal de Interpol en momentos en que salía de un edificio de oficinas ubicado en la intersección de las calles Córdoba y Uruguay, en la zona de tribunales porteña.
Corres, que se desempeñó en la ‘Escuelita', tenía una orden de captura internacional que había sido solicitada por el juez Federal 1 de Bahía Blanca, Alcindo Álvarez Canale, en el marco de la causa por secuestros, torturas, homicidios y desaparición forzada de personas durante la última dictadura militar.
El juez Álvarez Canale informó que "Corres fue detenido en la Capital Federal por personal de Interpol, que lo puso a disposición del juez Canicoba Corral, del juzgado Federal 6".
"Yo había solicitado una orden de captura internacional para Corres, quien desde hace tiempo estaba prófugo de la Justicia", afirmó el magistrado bahiense. Álvarez Canale explicó que "tras los trámites de rigor, personal de la Policía Federal Argentina procederá la semana que viene a trasladarlo a Bahía Blanca".
"Corres era un teniente y según los datos que figuran en el expediente del Juicio de la Verdad, estaba a cargo de La Escuelita junto con Santiago Cruciani, quien falleció el año pasado", agregó el juez Álvarez Canale.

3 de abril de 2008
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llegó esbirro de la esma


Ricardo Miguel Cavallo fue extraditado y terminó en Marcos Paz. El represor de la Marina que fue capturado en México en el 2000 y enviado a España a pedido del juez Garzón será juzgado en la Argentina. Ayer se negó a declarar.
Argentina. Carlos Lordkipandise, ex detenido desaparecido de la ESMA, recordaba a la perfección la cara del represor Ricardo Miguel Cavallo. Pero habían pasado casi treinta años desde la última vez que lo vio tan de cerca. A unos pocos centímetros, como ayer, que se lo cruzó de casualidad en el pasillo del juzgado de Sergio Torres donde llegaba detenido, recién extraditado. "¡Asesinooooooo!", le gritó directo en la oreja, tanto que el torturador debe haber sentido el calor del aliento. En las oficinas aledañas se hizo un silencio profundo. Cavallo, alias ‘Sérpico' y ‘Marcelo', corrió la cara con la mirada hacia el piso. La frialdad es una de las características que siempre le atribuyeron sus víctimas. La misma que mostró para decirle al juez Torres que de la apropiación de bienes de desaparecidos –el primer hecho por el cual lo indagó– no sabía nada, y que en la Armada no existió ninguna asociación ilícita.
La extradición de Cavallo se precipitó después de una decisión de la Sala III de la Audiencia Nacional de Madrid, que el 13 de marzo resolvió archivar el expediente que tramita en España, donde está acusado de genocidio, tortura y terrorismo por los crímenes cometidos en la ESMA.
El tribunal sostuvo que es prioritario que actúe la Justicia del país donde ocurrieron los hechos y argumentó que en Argentina –al haber caído las leyes de Punto Final y Obediencia Debida– ya no hay obstáculos para el enjuiciamiento. La única razón por la que el represor seguía preso allí era el trámite de extradición iniciado por el juez Torres en enero de 2007, tras la primera declaración de incompetencia de la Audiencia.
De acuerdo con las leyes españolas, como el marino llevaba más de un año de prisión preventiva, ayer mismo iba a ser puesto en libertad. Por eso Torres pidió que lo trajeran "urgente". Así fue como cambió la cárcel española por el penal de Marcos Paz. Cavallo está acusado de múltiples delitos en la megacausa ESMA, como el homicidio del periodista y escritor Rodolfo Walsh, el de las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon y el de un grupo de Madres de Plaza de Mayo. Sus víctimas lo han descripto como un personaje frío y solitario, capaz de despertarlos a medianoche para jugar al ajedrez o llevarlos a comer con él. Lo recuerdan, también, saliendo de la tortura con la camisa abierta, maldiciendo, pidiendo una Coca-Cola.
La indagatoria de "bienvenida" se focalizó en otro delito: su participación en una asociación ilícita dedicada a apropiarse de los bienes de las personas secuestradas en la ESMA. Como parte de esa organización, ya fueron procesados otros represores como Jorge ‘Tigre' Acosta, Carlos José Paso, Jorge Rádice, además de Eduardo Enrique Massera, hijo del ex jefe de la Armada, Emilio Massera.
Cavallo, de 56 años, fue llevado directamente desde Ezeiza al juzgado de Torres, con un gran operativo de seguridad que incluía personal penitenciario, de Interpol y la Policía Federal. Estuvo en los tribunales de Retiro menos de una hora porque no quiso declarar. Sólo negó conocer a los demás imputados, así como la existencia de una organización delictiva en la ESMA. Guiado por su abogado Alfredo Solari, dijo que quiere revisar las pruebas en su contra, por lo que no se descarta que pida ampliar su indagatoria. También solicitó que lo viera un médico. Y reclamó la excarcelación en virtud del tiempo que lleva preso desde que el periodista José Vales lo ubicó en México, en agosto de 2000.
La investigación sobre el desapoderamiento de bienes de las víctimas del terrorismo de Estado abarca casos como el de la apropiación de los terrenos de Chacras de Coria, en Mendoza, que pertenecían a los desaparecidos Conrado Gómez, Victorio Cerutti y Horacio Palma. A Marcelo Hernández le robaron un auto Peugeot y denunció que las mismas personas que lo secuestraron sacaron más de 500 mil dólares de su casa. Rosario Quiroga fue obligada a transferir una casa en Munro. A Nilda Noemí Actis le hicieron firmar tres poderes para entregar dos departamentos.
"El próximo paso, más adelante, será indagar a Cavallo por su papel en los secuestros, torturas, asesinatos y homicidios que no estén comprendidos en la causa de España. Porque nosotros insistimos en que sea juzgado en ese país", explicó el abogado querellante Rodolfo Yanzón. En efecto, según funcionarios judiciales, el juzgado y la fiscalía están estudiando en detalle las posibles imputaciones para que no se superpongan las que fueron analizadas en España para evitar que el represor haga un cuestionamiento por "doble juzgamiento".
En España, incluso, aún no está descartada la posibilidad de que el caso se reabra y por eso la extradición tramita como "temporaria". El sobreseimiento de Cavallo y el archivo del expediente fueron decisiones apeladas tanto por la fiscalía como por los querellantes. El abogado Carlos Slepoy, que representa a la Comisión de Solidaridad con las Familias de Desaparecidos y Muertos en la Argentina, recordó que en Madrid ya se habían cumplido todos los pasos de la investigación para juzgar a ‘Sérpico' "mientras en la Argentina se abriría una larga etapa de instrucción". Allí, incluso, la pena mínima que afrontaría el represor era de 13.332 años de cárcel y la que pidió la fiscalía es de 17.010 años.
Las organizaciones de derechos humanos nucleadas en el colectivo Justicia Ya! cuestionaron "la demora injustificada que significa la interrupción del proceso que se sigue en Madrid cuando solo falta el tramo final del procedimiento para iniciar otro en Argentina desde foja cero". Le reclamaron a Torres que lo indagara "por todos los crímenes que cometió en la ESMA" y por "genocidio". Le entregaron un listado de 345 personas desaparecidas que estuvieron secuestradas en la ESMA, otras 50 que luego fueron asesinadas y 275 sobrevivientes. El escrito repasa las múltiples funciones que tuvo Cavallo en ese centro clandestino. Uno de los que había ido a llevar la presentación era Lordkipandise.

1 de abril de 2008
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debate por la despenalización


El debate por la despenalización de la tenencia llegó al Congreso. El grupo de expertos convocado por el gobierno nacional para analizar la legislación sobre adicciones y narcotráfico se reunió con la comisión del área de la Cámara de Diputados.
[Pedro Lipcovich] Argentina. "La penalización del consumo ha dejado a las adicciones afuera del sistema sanitario"; "En los países donde no se persigue penalmente al consumidor, la cantidad de adictos bajó, mientras subía en la Argentina"; "Examinamos la necesidad de revisar la política sobre drogas": éste era el tono de los comentarios de varios legisladores, luego de la primera reunión que la Comisión de Prevención de las Adicciones de la Cámara de Diputados sostuvo con el Comité Científico Asesor, designado por el Ministerio de Justicia. La clave del curso que viene tomando el debate está en una frase que puede parecer puramente técnica: "Hay que regular los aspectos preventivos y asistenciales por separado de los aspectos de naturaleza criminal". En esa fórmula se sustenta la despenalización del consumo de sustancias prohibidas: no se trata –aclaró un legislador– de vender drogas en los quioscos, sino de que, en la visión del Comité, la asistencia es y será imposible mientras se criminalice al mismo sujeto a quien se procura asistir. Así, por ejemplo, "un joven con antecedentes judiciales por consumo pierde acceso al mercado laboral: ¿eso lo va ayudar contra la adicción?", puntualizó un diputado. En ese clima de diálogo, los legisladores y los miembros del Comité acordaron un sistema de consulta permanente.
Graciela Giannettasio, presidenta de la Comisión de Prevención de Adicciones de la Cámara de Diputados de la Nación, dijo a este diario que "en la reunión se planteó la necesidad de una nueva norma que regule, por una parte, los aspectos preventivos y de asistencia vinculados con las adicciones, y, por separado, los aspectos de naturaleza criminal referidos al narcotráfico". En este orden, la legisladora sostuvo que "hay un cambio de paradigma, con una mirada multidisciplinaria y no sólo represiva".
"La despenalización del consumo –puntualizó Giannettasio– no debe confundirse con una especie de libre mercado para las sustancias, no es que la droga se vaya a vender en los quioscos: se trata de no hacer eje en la represión de quien consume la sustancia, sino en el acceso a la salud por parte del adicto y en la persecución criminal del que trafica."
Según el diputado Juan Sylvestre Begnis –quien, además de integrar la Comisión de Adicciones, preside la de Salud–, "necesitamos revisar cómo nos ha ido, porque la Argentina, que era un país ‘de tránsito', pasó a tener índices de consumo mucho mayores que los países que tienen liberalizado el consumo personal, como es el caso de los europeos". El legislador recordó que "en 1998 se había acordado establecer un organismo político integrador que concentrara la represión del narcotráfico y las funciones asistenciales, como lo ha sido el Sedronar, pero se ha criticado que esto condujo prácticamente a la exclusión del sector salud".
Sylvestre Begnis sostuvo que, bajo estas condiciones, "las derivaciones desde la Justicia, por ejemplo por consumo de paco, llegan cuando los casos ya están avanzados o en estados casi terminales". Además, subrayó, "cuando a un joven lo detienen y le abren una causa por consumo, aunque no vaya preso el antecedente le queda como estigma que le dificulta el acceso a la educación y prácticamente le impide conseguir trabajo".
El legislador también advirtió sobre la situación de "las ‘mulas', mujeres generalmente aborígenes que, especialmente en la provincia de Salta, están detenidas por trasladar no más de 50 gramos de droga: los narcotraficantes las usan a propósito, sabiendo que serán detenidas, como distracción mientras, por otro lado, hacen pasar las cantidades de droga que realmente importan: esto se impediría si concentráramos la actividad policial y judicial en la pesquisa de las grandes líneas de comercialización".
El Comité Científico Asesor en Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja fue designado por Aníbal Fernández, ministro de Justicia. Según señaló Mónica Cuñarro, coordinadora del Comité, "ya acordamos en rectificar el criterio de perseguir penalmente al consumidor; en democratizar el acceso a la salud para todo quien necesite asistencia por adicciones y en reservar el orden penal para quienes usufructúan el negocio ilícito".

29 de marzo de 2008
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cinco proyectos contra la impunidad


Cinco proyectos del ejecutivo para acelerar los juicios a represores. El secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, explicó los proyectos que entrarán por Diputados para modificar el Código Procesal Penal.
Argentina. Cristina Kirchner presentó ayer públicamente un proyecto de ley para crear una nueva Cámara de Casación Penal que –de aprobarse– conviviría con la que ya existe, que ha sido uno de los principales embudos en las causas contra represores acusados de violaciones a los derechos humanos. Ese anuncio fue parte de un paquete de cinco propuestas que ingresarán al Congreso a través de la Cámara de Diputados y que llevan como meta acelerar los juicios sobre los crímenes de la última dictadura. El paquete incluye levantar la prohibición de recompensar a los militares que aporten datos a las investigaciones; también abarca reformas de cuestiones procesales y un sistema de subrogancias para evitar se paralicen los tribunales del interior.
La Presidenta firmó los cinco proyectos para reformar el Código Procesal Penal ayer a la tarde, pero el que habló fue su secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini. "Queremos dar un impulso para la celeridad de los juicios y derribar el muro de impunidad", dijo, y aclaró que el objetivo es lograr que mejore todos los procesos penales en general. En la reunión participaron también el ministro Justicia, Aníbal Fernández; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. Estuvieron la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, las diputadas Victoria Donda y Diana Conti y el legislador Juan Cabandié, entre otros.
Según estimó Zannini, los proyectos podrían ser aprobados en "30 o 40 días, porque tendrán un impulso importante", aunque dependerá –claro– de los tiempos reales que manejen ambas cámaras.

- Una de las propuestas es modificar la ley que prohíbe recompensar a miembros de las Fuerzas Armadas y permitirlo para quienes aporten datos sustanciales sobre el Terrorismo de Estado y para ubicar a represores imputados que se encuentran prófugos de la Justicia. Para esto se creará una unidad especial dentro del Ministerio de Justicia.

- La creación de una Cámara de Casación Penal, si resulta aprobada, pretende lograr una mejor distribución de los expedientes, además de traer un nuevo elenco a un tribunal donde varias salas han sido proclives a beneficiar a los represores. A los escollos habituales, el año pasado un fallo de la Corte hizo los procesos más engorrosos al obligar a Casación a pronunciarse sobre cuestiones de hechos y pruebas y no sólo de derechos. La nueva Cámara, plantea el proyecto, tendría jurisdicción sobre la ciudad de Buenos Aires y absorbería el 50 por ciento de los 4000 expedientes en trámite. La Cámara ya existente mantendría potestad sobre el resto del país. Además, el tribunal distribuiría las causas en distintos tribunales, para no recargar a uno sólo, como ocurre ahora con las causas ESMA y Primer Cuerpo de Ejército. Los nuevos jueces de Casación deberán ser propuestos por el Consejo de la Magistratura en 120 días.

- Otra reforma apunta a que los recursos de Casación no interrumpan la elevación a juicio en un proceso penal.

- Los recursos de Casación tendrían un trámite con audiencias orales, públicas y un plazo para ser resueltos en 30 días. Habrá una oficina de gestión para administrarlos.

- Se promueve también un régimen para que, si hay vacantes en los tribunales orales, pueda subrogar cualquier otro juez de tribunal oral o los miembros de las cámaras. Se pretende superar la parálisis de las causas contra represores en el interior.

29 de marzo de 2008
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hasta la victoria siempre


Blanca Santucho, hermana del líder del ERP: "Lucharé hasta que me muera". Tiene 78 años y once familiares desaparecidos o asesinados por la represión ilegal, de Trelew a Campo de Mayo. Su principal preocupación es encontrar el cuerpo de Mario Roberto Santucho para darle "cristiana sepultura".
[Mariana Carbajal] Argentina. A los 78 años, Blanca Santucho tiene dos anhelos que la desvelan: encontrar el cuerpo de su hermano Mario Roberto "para hacer el duelo y darle cristiana sepultura" y lograr que el apellido de su familia "deje de estar demonizado en la Argentina". "Quiero ver algo antes de irme de este mundo", dice con lo ojos humedecidos y el pañuelo blanco cubriéndole el cabello dorado. Blanca es hermana del líder del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), asesinado el 19 de julio de 1976 por un grupo comando del Ejército y de la Policía Federal, junto a Benito Jorge Urteaga. La familia de Blanca fue diezmada por el terrorismo de Estado: "Tenemos once miembros entre muertos y desaparecidos: seis de ellos son mujeres", recuerda Blanca. Son cinco hermanos, una hermana, tres cuñadas y dos sobrinas.
Para que la memoria de los suyos no se pierda en el olvido, escribió hace algunos años 'Nosotros, los Santucho', un libro que recorre la historia familiar, desde que su padre, don Francisco, procurador judicial y diputado radical, se asentó en Santiago del Estero y se casó con Elmina Juárez. De ese matrimonio nacieron siete hijos, entre ellos Blanca, la única mujer. Pero la madre falleció antes de cumplir 40 años y don Francisco se casó con su hermana, Manuela del Carmen Juárez. Mario Roberto Santucho fue el primogénito de esta segunda unión y, en su carácter de séptimo hijo varón, fue ahijado del presidente Agustín P. Justo. Después, vendrían dos hijos más.
En un nuevo aniversario del golpe militar, Blanca quiere recordar a sus hermanos, a sus cuñadas, a sus sobrinas, todos militantes del ERP, salvo uno de sus hermanos, Carlos, que era peronista: "No han sido personas que iban como locas tirando tiros. Han tenido un ideal. Han entregado su vida por los demás", dice esta mujer, escribana ya jubilada, que a pesar de no haber militado políticamente debió exiliarse primero en Cuba y después en Suiza junto a sus padres, para preservar sus vidas durante la última dictadura militar. Blanca nunca se casó ni tuvo hijos.
"Sigo luchando y luchando y seguiré hasta que me muera", dice. Su lucha –cuenta– hoy está centrada en la búsqueda de los restos de Roby, como lo llamaban a Mario Roberto. Este Santucho había estudiado en Tucumán y fundado el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) en 1968 y el ERP en 1970.
Blanca dice que tiene la certeza de que su cuerpo está enterrado en Campo de Mayo. La orden que dio el 6 de noviembre último el ex presidente Néstor Kirchner, a través de un decreto, de que se arbitren todos los medios para que se ubiquen los cadáveres de Santucho y de Urteaga, le dio la esperanza de que podrá recuperarlo pronto y llevarlo al panteón familiar. Blanca sostiene que el cuerpo de su hermano "fue preservado, porque era el enemigo público número uno del Ejército". "Sabemos también que fue exhibido en el museo de la subversión que funcionó en Campo de Mayo entre 1976 y 1978. Y que (Antonio) Bussi lo exhibió como trofeo de guerra".
Mario Roberto y Urteaga, líderes del ERP, fueron asesinados el 19 de julio de 1976, por un grupo comando integrado por hombres del Batallón 601 del Ejército y de la Policía Federal, al mando del capitán Juan Carlos Leonetti. Estaban en un departamento de Villa Martelli junto a Liliana Delfino, pareja de Santucho, Domingo Mena y Ana Lanzillotto –embarazada de seis meses–, todos ellos permanecen desaparecidos.
"Días antes, el 13 de julio, habían secuestrado a mi hermana Manuela Elmina, que era abogada, y a mi cuñada Cristina Navajas de Santucho, que era socióloga. Manuela fue vista en tres centros clandestinos, Automotores Orletti, La Cacha y Pozo de Banfield. Cristina dio a luz una niña en el Pozo de Banfield. Ella y su beba fueron trasladadas de ahí el 21 de abril de 1977 y no se las vio nunca más. Cristina también está desaparecida. A Cristina y a Manuela las obligaron a ver la muerte de Carlos en Automotores Orletti. Liliana Delfino era psicóloga. Permaneció casi un año en Campo de Mayo, donde fue sometida a terribles torturas y se presume que su cuerpo fue arrojado al mar", va contando Blanca cada una de las pérdidas familiares.
La primera ocurrió en 1972, en la masacre de Trelew: Ana María Villarreal, una de los 19 militantes de izquierda acribillados por marinos en la Base Almirante Zar. Era la esposa Mario Roberto Santucho, con quien tuvo tres hijas, que hoy viven en Suiza, Bolivia y Buenos Aires. Después, el 22 de diciembre de 1975, vendría el secuestro de María del Valle Santucho, sobrina de Blanca, hija única de su hermano Carlos. "Era estudiante de Derecho. Sus restos fueron hallados y reconocidos por el Equipo Argentino de Antropología Forense", recuerda Blanca.
"Mi hermano Amílcar y Manuela habían asumido la defensa de presos políticos e integraron la Asociación de Abogados de la Capital Federal. Los dos fueron amenazados por Triple A. Amílcar abandonó el país y fue detenido en abril de 1975 en Asunción, Paraguay, y fue liberado gracias a la intensa campaña internacional desarrollada por mis padres en 1980. Se refugió en Suecia y retornó en 1983 para reiniciar sus actividades políticas. Pero su salud estaba minada por las enfermedades que contrajo en prisión y murió en 1995", sigue Blanca. Su hermano Francisco fue desaparecido en abril de 1975 y Omar, asesinado en el monte tucumano en octubre del mismo año.
Blanca tiene también una sobrina desaparecida. "Mercedes Elmina Santucho era estudiante de Filosofía. Fue secuestrada en Córdoba en abril de 1977. Estuvo en el campo de concentración La Perla. Están buscando sus restos", dice esta mujer, sobreviviente del horror de los setenta.
El reclamo por la localización del cuerpo de Mario Roberto Santucho y el de Urteaga lleva, en realidad, ya muchos años. Se han realizado numerosas excavaciones sin resultado. Blanca y su abogado Manuel Gaggero están convencidos de que las Fuerzas Armadas tienen la información sobre el paradero de los restos de ambos. "La declaración del suboficial ‘arrepentido' Víctor Ibáñez aportó información sobre el lugar donde se encontrarían los cuerpos cuando admitió que fueron enterrados en Campo de Mayo, cerca de donde funcionó el Museo contra la Subversión. Se buscó en el predio que señaló el represor y no se hallaron los cadáveres. Durante la investigación fue hallada una foto de Santucho aparentemente muerto y se pudo recuperar su diploma de contador: ambos documentos eran exhibidos como ‘trofeos de guerra' por Antonio Bussi", señala Blanca.
Según la versión que quiso instalar la dictadura, los líderes guerrilleros murieron en un "enfrentamiento" y sus acompañantes fueron "trasladados" a Campo de Mayo. Una semana después de presentarse en la prensa como "una victoria en la lucha contra la guerrilla subversiva", el tema desapareció de los medios de comunicación.
Actualmente hay cuatro expedientes en la Justicia que rastrean los restos de Santucho y Urteaga. Una de las causas es una información sumaria que se sustancia desde 1995, en el Juzgado Federal de San Martín a cargo de Martina Forns. "Reunimos una serie de pruebas e hicimos excavaciones en Campo de Mayo", contó a Página/12 el abogado Gaggero. Hay otro expediente judicial en el Juzgado Criminal y Correccional de San Martín y otra causa abierta en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal Nº 1 de Capital Federal. También una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. "Nos han pedido que enviemos toda la información reunida", señaló Gaggero.
Blanca tiene esperanza. No quiere morirse sin encontrar los restos de su hermano Roby.

26 de marzo de 2008
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