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verdad que se abre paso


Una verdad busca abrirse paso en los testimonios del juicio.
[Óscar Pellegrini] Argentina. He sentido la necesidad de sumarme al debate público que se viene sosteniendo en medios locales y nacionales a partir de la "Carta Abierta" que más de sesenta sobrevivientes del Servicio de Informaciones de la Jefatura de Policía de Rosario enviaran a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, relativa a la Causa Díaz Bessone (con juicio oral en curso en el TOF2 de nuestra ciudad), cuestionando la modificación de la posición de dicha Secretaría al desistir de la imputación que oportunamente y en forma bien fundada formulara en la requisitoria de elevación a juicio, a los procesados Ricardo Chomicki y Nidia Folch, dos de los cinco colaboradores que habiendo compartido un pasado de militancia, terminaron formando parte de la patota represiva. Entiéndase: secuestrando, torturando, violando e incluso matando a antiguos compañeros.
Estas imputaciones, sostenidas por distintos actores del juicio, se basan en las declaraciones de los sobrevivientes, quienes, con sus testimonios de lo vivido allí, se convierten de este modo en la prueba viva de lo sucedido, permitiéndonos saber al conjunto social una aproximación a la verdad histórica de lo acontecido en ese centro clandestino de detención, tortura y desaparición de personas, sito en pleno centro de nuestra ciudad.
Es de destacar que tan valiosos testimonios se dan bajo la presión no sólo de lo que significa el relato de los hechos en sí, como causa eficiente de la actualización de angustias asociadas a las experiencias traumáticas que se relatan y que nos aproximan a lo inimaginable del horror vivido; sino que además se suma que esos relatos se producen en el ámbito judicial en esta instancia oral ante la presencia de los propios torturadores. Pero lo que es aún más grave si pensamos que lo que se actualiza es del orden del terror, es que estos seis verdugos imputados en esta causa están en libertad por decisión tanto de la Cámara de Casación como de este mismo Tribunal Oral, a pesar de los antecedentes dictados por la Corte Suprema de Justicia.
Es difícil imaginar una autoridad mayor para tener un concepto sobre este centro de detenciones clandestinas que la reconstrucción que hemos podido escuchar a lo largo de las audiencias en la voz de unos ciento cincuenta sobrevivientes-testigos que han vivido la experiencia en carne propia en el Servicio de Informaciones de la Policía Provincial de Rosario y que llevan más de treinta años de reflexiones sobre lo acontecido en ese sitio de horror, por donde han pasado más de dos mil personas, de las cuales más de cuatrocientas se encuentran aún desaparecidas.
En el caso particular de Chomicki, el único de esos cinco civiles colaboradores que está esperando sentencia en el juicio oral, han cobrado difusión en medios locales las incongruencias que presenta en sus propias declaraciones, lo que, sumado a la masa de testimonios de las víctimas, arrojan dudas no sólo acerca de la fecha de su pretendida detención sino acerca de la existencia misma de tal detención y de su pretendida condición de víctima.
Desestimar esas imputaciones, no ser consecuente con la búsqueda de los aún prófugos de esta causa, genera un cono de sombra sobre lo que debe ser dicho para iluminar al conjunto social lo acontecido en ese sitio de exterminio y que hoy por fin se juzga, dando lugar a nichos donde cierta "obediencia debida" parece querer hacerse un lugar dentro de la particularidad de este centro clandestino de detención, generando una suerte de inimputabilidad para ciertos crímenes según su agente. Una suerte de "no ha lugar", que Althusser, en su particular tragedia, reclamando llevar su voz como imputado, nombrara de "lápida sepulcral del silencio".
Lejos de significar un "aplastamiento del problema de la lógica concentracionaria" -como argumentaron desde esos ámbitos para oponerse a las propias víctimas que padecieron el horror- dar lugar a estas voces en este juicio oral es introducir en el debate crucial de su sustanciación histórica, la intimidad de sus contradicciones, acercarnos a la verdadera trama de su horror y que la Justicia pueda cumplir más eficazmente su rol en esta construcción colectiva de memoria.
Erigirse en quien sabe lo que "esta sociedad debe y quiere enjuiciar" y sostener la "lógica concentracionaria" como una verdad universal ya dada como argumentos para no acusar a los civiles colaboradores, plantea dos conceptos que nos alejan de la construcción de los procesos de verdad en el marco de las luchas histórico-sociales con sus contradicciones.
En el marco de este debate, sería una buena muestra de salud mental que como sociedad podamos hacernos cargo de estas contradicciones que han tomado estado público en el transcurrir de este juicio oral y reconstruir nuestra verdad histórica con el aporte de la justicia.
[El autor es coordinador del Equipo de Acompañamiento Del Programa de Protección de Testigos en la Provincia de Santa Fe.]
15 de agosto de 2011
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última querella en causa díaz bessone


Por genocidio y los delitos internos. El equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones políticas revisarán las pruebas contra los seis imputados en la causa y pedirán las condenas desde hoy, a las 9.30.
Argentina. Las abogadas del equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas cerrarán hoy, desde las 9.30, los alegatos de las querellas en la causa Díaz Bessone, que se tramita en el Tribunal Oral Federal Nro 2 de los Tribunales Federales de Rosario. "La Liga es el único organismo que es querellante como tal en la causa", dijo la abogada Leticia Fascendini. La acusación que sostendrán será el de genocidio, "con la alternativa de condenar por los delitos de derecho interno que más se acercan: homicidio triplemente calificado, aplicación de tormentos agravados, privación ilegítima de la libertad calificada y desaparición forzada de personas, una figura recientemente agregada al Código Penal y que se ajusta perfectamente a algunos de los hechos más graves ventilados en la audiencia", explicó Fascendini.
El equipo, que también integran Gabriela Durruty, Jessica Pellegrini y Daniela Asinari, representa a los querellantes particulares Marta Bertolino, Eduardo Seminara, Azucena Solana, José Aloisio, Elida Luna, María Inés Luchetti de Bettanin, María Inés y Francisco Oyarzabal, Daniel Laus, Marcelo Jalil, Marcelo Márquez, Patricia Costanzo, María Barjacoba, Liliana Gómez, Alfredo Vivono y Josefina Victoria González.
Según describieron las abogadas, esta querella "incluye a un grupo de sobrevivientes que integra el grueso de aquellos que abrieron la causa en enero de 1984 y que persistió en sus planteos hasta la actualidad". La causa, que fue conocida como Causa Feced, tuvo un derrotero jurídico a partir de enero de 1984, cuando la abogada Delia Rodríguez Araya encabezó una presentación colectiva en los tribunales provinciales. Luego pasó a la justicia militar, a la federal, y fue alcanzada por las leyes de impunidad, pero se reactivó a partir de 2003, con la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final.
La causa pasó de llamarse Feced (por Agustín, el gendarme que fue interventor de la policía rosarina, muerto oficialmente en 1984, pero visto con vida posteriormente) a su actual denominación: Ramón Genaro Díaz Bessone, que fue jefe del Segundo Cuerpo de Ejército hasta el 12 de octubre de 1976, y uno de los ideólogos del terrorismo de estado en la Argentina. También se juzga en esta causa a los policías José Rubén Lofiego, Mario Alfredo Vergara, José Carlos Antonio Scortecchini y Ramón Rito Vergara. El otro acusado es Ricardo Chomicki, un civil que fue secuestrado y se convirtió en colaborador de la patota. Todos están acusados por privación ilegítima de la libertad y torturas, mientras Díaz Bessone y Lofiego también enfrentan la acusación de homicidio. La Secretaría de Derechos Humanos y la agrupación Hijos no querellan contra Chomicki, pero sí lo hace el equipo jurídico que comienza hoy con su alegato. "Invitamos a llenar la sala en Oroño 940", convocó Fascendini para hoy.
15 de agosto de 2011
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atrapan a ex comisario almeder


La Gendarmería lo ubicó en Buenos Aires, y lo detuvo por orden del juez federal Marcelo Bailaque, quien había recibido el pedido de la fiscal federal Mabel Colalongo. Almeder esta presos imputado por 22 secuestros y homicidios ocurridos en 1976.
[José Maggi] Argentina. El comisario retirado de la Policía Federal Federico Almeder es el primero de su fuerza que esta detenido en Rosario por crímenes de lesa humanidad. La última semana la Gendarmería lo ubicó en Buenos Aires, y lo detuvo por orden del juez federal Marcelo Bailaque, quien había recibido el pedido de la fiscal federal Mabel Colalongo. Almeder esta presos imputado por 22 secuestros y homicidios ocurridos en 1976, y estuvo presente en el operativo en el que fueron secuestrados Ricardo Klotzman y Cecilia Barral, embarazadas de nueve meses. En el mismo hecho resultó asesinado el comisario federal Norberto Etchepare, aunque la sospecha judicial es que fue ajusticiado por sus propios pares. Almeder tiene una foja de servicio sugestiva, y que revela su responsabilidad en los crímenes: fue curiosamente felicitado por sus superiores, y debidamente gratificado " por haber participado en operativos antisubversivos en Rosario", entre julio de 1976 y marzo de 1977 cuando fue destinado nuevamente a Buenos Aires. Es que en abril del 77 una familia rosarina lo denunció por secuestro, amenazas y extorsión.
Las felicitaciones no resultan menores en tiempos en que la Argentina vivía no solo la pena de muerte " de hecho", sino amparada por la propia ley 21.272 que establecía la pena capital para quien produjera lesiones graves a un miembro de las fuerzas armadas o de seguridad.
Podría decirse que Almeder logró ascender en su carrera policial de la mano de la aplicación de esta ley, que otorgaba un poder onmímodo a las "fuerzas del orden": a más cantidad de actos " heroicos" contra quienes atacaban el sagrado honor de esta nación, más progresaba.
Uno de sus compañeros de andadas, era Rubén Oscar Jaime, un rosarino que también tenía el uniforme federal para delinquir: en plena dictadura llegaba a los domicilio que elegía con autos caros y los secuestraba por orden de la superioridad, inventando excusas diversas. Hasta que un abogado del foro local decidió acompañarlo hasta la sede de 9 de Julio y Ayacucho y puso al descubierto la estafa. Lo exoneraron de la fuerza en el 77. Jaime también esta imputado en esta causa conocida con los nombres de sus dos de las víctimas: Klotzman/Barral, en referencia al jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo y su compañera.
Pero no solo la superioridad de la Federal había reconocido a Almeder por sus capacidad de eliminar "subversivos": ya llegada la democracia la Liga Patriótica Argentina, lo distinguió con una medalla y diploma de honor. La Liga Patriótica Argentina fue un grupo de ultraderecha creado por un rosarino nacido en 1875: Manuel Carlés, a partir de las huelgas de fines de 1918 y principio de 1919, que incluía tanto organizaciones paramilitares, como círculos sociales formales.
Igual actitud tuvo cuando en noviembre de 1920 se desató la huelga general de peones rurales en la provincia de Santa Cruz, hecho popularmente conocido como la Patagonia Rebelde, la Liga se alistó para frenar el paro. La Liga tuvo una actuación destacada en el conflicto que finalizó en enero de 1922, con un saldo de 1.500 trabajadores muertos.
La Liga Patriótica tiene en Almeder un exponente típico de quienes le dieron carnadura al sueño de luchar contra "el marxismo y el anarquismo" que atentan contra el sentido de la argentinidad.
De igual manera lo distinguieron a Benigno Varela el general que asesinó a más de 1500 obreros en la "Patagonia trágica", respondiendo sin dudas a los ideales de su fundador Manuel Carlés, quien llego en persona a Río Gallegos, para rendir homenaje y condecorar a Varela y sus hombres.
Aunque la doble moral es también un sino de este oscuro personaje: un confeso antiabortista que firma solicitadas pero que secuestra, tortura y asesina mujeres embarazadas. Es que Almeder tiene en su haber, el hecho de haber formado parte de la comitiva conjunta de policías federales y militares que arribaron el 2 de agosto de 1976 a la propiedad de Necochea 2050. Según obra en el expediente judicial en ese inmueble hubo "un operativo clandestino llevado adelante por el Destacamento de Inteligencia 121, donde fueron secuestrados Edgardo Silva, Ricardo Horacio Klotzman y Cecilia Beatriz Barral (embarazada a término) y fue asesinado Juan Alberto Tumbetta.
Klotzman y Barral fueron trasladados a la "Quinta Operacional de Fisherton, donde fueron vistos por última vez el 11 de agosto de 1976.
Se desconoce hasta la fecha también el destino de Silva.
La chiquita Klotzman/Barral resultó ser la nieta recuperada 103: identificada ahora como Josefina Kertz.
De esta comitiva formaban parte un agente de inteligencia Montalvo, que se sospecha es un policía federal que hasta estos días ha sido compañero de Almeder; Jorge Fariña, uno de los jefes de la inteligencia militar local en la dictadura y un policía federal de apellido Scunio, entre otros.
Luego de su paso por Rosario, Almeder pasó ya en democracia destinos porteños como la comisaría 26 y por la 53. Arrastro tras de si denuncias sobre lugares de veraneo poco creíbles para un salario policial; y hasta la denuncia de un beneficioso acuerdo con proxenetas porteños para explotar menores en prostíbulos de su jurisdicción. Ninguna de las causas llegaron a resolución contundente y así se fue de la fuerza en 2002, para recalar en una agencia de seguridad y vigilancia privada: Servin que presta servicios a distintas empresas nacionales de telefonía celular y medios de comunicación, se cuentan entre sus clientes de acuerdo a su website.
14 de agosto de 2011
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la marcha de las putas


Hoy, a partir de las 18 horas, en el Obelisco empieza la edición argentina de la Marcha de las Putas, con réplicas simultáneas en Rosario y Mar del Plata. En muy pocos meses, la acción logró levantar la suficiente polvareda para que se multipliquen las voces de la diversidad feminista.
[Flor Monfort] Argentina. Desde el 24 de enero, día en que un policía canadiense dijo que las mujeres teníamos que dejar de vestirnos como putas si queríamos evitar los ataques sexuales hasta hoy, miles de voces, cuerpos y sexualidades se sumaron a esta convocatoria que ya pasó por Alemania, México, Brasil, Sudáfrica, Nicaragua, Australia e Inglaterra, entre otros países. Una experiencia riquísima impulsada por jóvenes feministas y otras que desde afuera del colectivo entendieron la importancia de reapropiarse de la palabra puta para llevarla tan alto y lejos donde nadie pueda tocarla (ni tocarnos).

El 24 de enero fue un clásico día blanco y helado del invierno de Toronto. Epoca en la que mucha gente tiene que salir con pala en mano para sacar la nieve acumulada en la puerta de su casa, otros llevan la herramienta en el auto para evitar quedarse atrapados en el camino y todos usan esos supertrajes primermundistas para soportar las temperaturas bajo cero. Caminan en orden, son gente disciplinada, no llegan tarde. En ese sabor a hielo seco, cortante, no mucho más que la piel de la cara y las manos se veían en el auditorio del Osgoode Hall Law School, una universidad de 121 años donde los jóvenes entran después del colegio y salen abogados y abogadas.
Esa mañana, el oficial Michael Sanguinetti y un compañero de él, más callado o más prudente, de la División 31 de la policía canadiense, dieron una conferencia en Osgoode. Fueron pocos los que se acercaron al auditorio para escuchar los consejos sobre seguridad, solicitados por las autoridades debido a que los asaltos sexuales, el acoso y las violaciones se multiplicaban en los campus. Sanguinetti dijo: "Yo no debería decirles esto, pero las mujeres tendrían que evitar vestirse como putas si no quieren ser violadas". Nadie se levantó del auditorio, pero las palabras de Sanguineti tuvieron un efecto gong capaz de penetrar en los huesos y neuronas de miles de personas. De esos pocos que lo vieron en vivo, las redes sociales hicieron su trabajo y el papelón policial llegó a la prensa. Enseguida vinieron las disculpas. "Fui imprudente, me disculpo con las víctimas a las que sólo agregué dolor", bla bla, escribió Sanguinetti en un mail.
Tarde: la Marcha de las Putas ya había empezado a rodar.
La primera fue el 4 de abril en Sackville, Canadá. Enseguida se replicó en Londres, Ottawa, Vancouver y Montreal. El facebook original (www.facebook.com/SlutWalkToronto) recoge la experiencia desde el día cero y se convirtió en un foro mundial que da cuenta de las marchas en todo el mundo. Allí se suben las fotos, se comparten experiencias en primera persona, se pueden ver videos con testimonios de mujeres violadas, instructivos sobre cómo armar la marcha en tu ciudad, miles de ideas donde el "Slut Pride" o "Pute Pride" (algo así como "orgullo de ser puta" en inglés o francés y retomando el "Gay Pride" que dio origen a la conocida Marcha del Orgullo Gay en todo el planeta) se amplifica en miles de espejos: prendedores, carteles, grafitis, remeras y el propio cuerpo, de jóvenes, viejas y algunos varones, tomando una forma más condensada en el lema que atravesó todos los encuentros: "No means No" ("No significa No"), que además funciona como un impresionante unificador de grupos de los cinco continentes que informan sobre estadísticas (48 violaciones por hora en el Congo, por nombrar un ejemplo), trabajos académicos sobre la conveniencia hegemónica de poner el peso de la culpa sobre el cuerpo y la actitud de las mujeres y poderosos análisis sobre la arrasadora mayoría de modelos masculinos impolutos y brillantes en los relatos de ficción ("¿Por qué Star Wars teme a las mujeres? Leia es la única que no es prostituta, pero incluso ella es un terrible estereotipo femenino", dice uno de ellos). Incluso hay grupos SCAM (grupos falsos), como el SlutWalk Teheran, con la promesa de una marcha en 2012 en la capital iraní donde se suman insultos a la organización y se boicotea con información errónea. Pero en todos está presente el debate sobre la idea, los pros y los contras, las voces a favor y las no tanto de llamarnos putas a nosotras mismas, con toda la carga peyorativa, degradante y disciplinadora que lleva la palabra sobre sus letras. En todas las marchas la arenga implicó también apropiarse del término con todo lo que hay en él de temible: colores, texturas, escotes, cortos de pollera y la escritura en el cuerpo, tan propia del asalto sexual y los femicidios que "marcan" la piel de la víctima, le imponen un sello, un "hasta acá llegaste muchacha". "Todas Putas" se escribió en la panza una adolescente de Puebla, México. En España a los portaligas sumaron los burkas, las coronas de espinas, los hábitos de monja y se hizo un simulacro de hoguera; puestas en acto de todas las mujeres, las presentes, las históricas y las que no pueden expresarse.
Para Heather Jarvis, una de las fundadores de la Slut Walk en Canadá, la cuestión es hablar de la cultura de violación. "Se ataca a las mujeres, se las marca, quema, penetra por la fuerza y luego se las juzga (porque la violación no termina en el hecho en sí sino que se extiende al aparato legal y social que lo continúa) debido a un potente engranaje que nos inculca que allí está nuestro cuerpo, disponible para ser penetrado. Hay una operación inconsciente que desmiente de alguna manera aquello de que "si vas vestida de puta te la estás buscando" y que tiene que ver con que, en definitiva, todas estamos en la mira. Así que reivindicamos la vestimenta pero sobre todo queremos alertar sobre estos cuerpos, los nuestros, y que la lupa ensanche la mirada allí donde debe estar: en los violadores y en la mentalidad sociocultural que los habilita", explicó a principios de abril.
Su voz y la de muchas que tomaron la posta llegó a nuestro país hace algunos meses, cuando Vic Sandrini decidió adherir desde nuestro país e intentar replicar la experiencia acá. Vic vive en Córdoba y trabaja en un sindicato, después se unieron Pamela Querejeta Leiva y Nadia Ferrari, que son periodistas y miembras de la Red PAR, y por último se sumaron Verónica Lemi y Flavia Baca Hubeid, quienes encontraron el movimiento gracias a Atrévete Argentina y quedaron fascinadas y horrorizadas al ver la justificación de las violaciones en los dichos del policía y quisieron participar activamente. "Nuestros primeros contactos fueron con otros países de Latinoamérica, como Venezuela y México. Desde allá nos aconsejaron cómo encarar o comenzar con la organización. Pero después, todo fue armado a pulmón por nosotras. La artista Adriana Minoliti ayudó a pintar remeras, polleras, carteles, panfletos y como estuvo en la marcha de México, trajo algo de la experiencia. Nos parece muy importante transmitir que la marcha tiene su marco local, o sea, traer la marcha acá en todo sentido, teniendo en cuenta nuestras experiencias o las de amigas o familiares. Es importante que las mujeres que vengan se sientan identificadas, por eso también cambiamos un poco el discurso con relación a la marcha original. Allí las participantes se calzaron los tacos altos, las medias de red. Nosotras decimos que vengan como quieran, como se visten día tras día ya que, aparentemente, un pantalón y una remera ya son "provocadores". Nuestro objetivo es hacernos escuchar y demostrar que las mujeres no nos callamos, que tenemos una voz propia y una opinión que no tiene por qué ser silenciada. Salir a la calle es parte de eso", dice Nadia, y agrega que otros países de la región, como Bolivia y Uruguay, ya las contactaron para que sean ellas quienes las asesoren, siguiendo la idea de constante cooperación entre ciudades, países, organizaciones, colectivos y personas con ganas de activar la Marcha de las Putas.

El Lenguaje Es la Casa del Ser
Las opiniones en la aldea local se sucedieron en las últimas semanas. Debate que no escapa al que se dio en otros países, pero veamos lo que ocurrió acá. La diputada feminista Diana Maffía aclara que va a hacer todo lo posible por estar presente, que adhiere a sus objetivos y consignas porque éstas implican un cambio cultural, que si bien es lento debe motorizarse con acciones concretas. Sin embargo, encuentra problemas en apelar a la palabra puta. "Mi única objeción es la de adoptar el nombre que la marcha tiene internacionalmente, porque es un nombre que estuvo basado en una circunstancia y que apela a una palabra muy denigrante, y que desde mi punto de vista establece una ficción sobre las personas que verdaderamente ejercen la prostitución. Dialogando con compañeras a través de la red RIMA (Red Informática de Mujeres de Argentina), ellas me hicieron ver la relevancia que esta palabra tiene en la vida cotidiana, sobre todo para las mujeres jóvenes, porque se aplica a cualquier mujer que se salga de los estereotipos o de las expectativas masculinas. Sin embargo, consulté con varios hombres y su primera reacción fue "vamos a ir a mirar", eso es lo que me hizo ruido desde el primer momento: ¿a quién queremos interpelar? ¿De qué manera? Es una campaña que va a tener que sostenerse mucho en el tiempo, y éstas son disquisiciones refinadas para seguir teniendo en el movimiento de mujeres, pero para eso va a ser muy importante ver el efecto de la marcha. De esa manera vamos a poder analizar mejor si usamos las herramientas adecuadas", explica. La feminista queer Mabel Bellucci participó del debate mencionado por Maffía en RIMA y propuso hacer acciones diferentes en la misma marcha para quienes se sientan incómodas con la consigna de usar la vestimenta como herramienta de provocación. Pero empezó sus correos reivindicando la "putez" como condición de todas. "Yo soy puta, trola, chonga, trava, madre, vecina, propietaria, ensayista, torta, hija y demás yerbas" escribió en un mail, y aclaró a Las 12: "Mi malestar con las posiciones que surgió al calor del debate tiene que ver con el aburguesamiento del enfoque: ese discurso clasemediero de ‘cuidado, no me confundan’. Quizás, yo estiré un poco mi provocación, reconozco. El 5 de agosto el Grupo de Estudios sobre Sexualidades (GES)-Gino Germani organizó una mesa sobre Explotación y Trabajo sexual con el tema de la prohibición del rubro 59. Intervinieron las dos agrupaciones Ammar y sus referentes se opusieron a autodenominarse ‘putas’, pero tampoco se rasgaron las vestiduras. Y lo entiendo perfectamente. Estas mujeres viven en carne propia la exclusión y la desigualdad. No es lo mismo que diga yo ‘Me siento y soy puta’ a que lo diga una de ellas que experimentaron vivir y trabajar como putas. Sin embargo nadie allí sostuvo una figura de víctima, todo lo contrario. Para mí es una categoría de la que tenemos que apropiarnos, como otras tantas justamente porque todo el tiempo nos han estigmatizado desde el régimen heterosexual. Con determinadas corrientes feministas, los cuerpos aún permanecen en el closet. Las políticas neoliberales lograron instalar la data cuantitativa, el discurso tecnocrático y del relato en primera persona pasó a tercera: ‘son ellas, no nosotras’. Carla Lonzi y su grupo Rivolta Femminile, en los setenta, clamaba ‘Mi vientre me pertenece’. Entonces no sólo el cuerpo está en el closet, también el deseo, el placer, la resistencia y las ganas de explorar. Por ello, esta marcha interpela de diversas maneras: interpela a muchas como activistas y a otras como mujeres", dice Bellucci, pero coincide en que sólo la experiencia va a determinar la verdadera dimensión del acontecimiento, sirviendo las otras marchas del mundo y tal vez las de Latinoamérica por hallarse más cerca de nuestra coyuntura, como faro para pensar en las repercusiones.
Pamela Querejeta Leiva, una de las organizadoras, menciona el debate donde otras mujeres sugirieron nombres como "La marcha de las necesitadas de protección" o "La marcha de los mil maridos". "Deberíamos ampliar el intercambio y no crear grupos a favor o en contra, sino más bien un ámbito en donde podamos discutir qué es lo que nos pasa como sociedad, qué les pasa a las mujeres de todas las edades y cómo podríamos coordinar tareas para seguir militando por la igualdad. Nosotras adoptamos el mismo nombre que tuvo la marcha en todos los países en los que se realizó. Si le pusiéramos otro, otra sería la marcha. Ahora bien, lo hacemos porque esa palabra tiene un significado no sólo para quienes decidimos organizar la marcha, sino para quienes adhieren y para quienes no. Hoy llamar a alguien ‘puta’ es sinónimo de prostituta. Una ‘puta’ hacia el común de la sociedad es quien se viste con pollera corta, tal vez se platina el pelo, usa escote, se maquilla y se pone unas botas altas. Para nosotras, es una persona que quiere verse bien y hace un libre uso de su sexualidad. Es una mujer que puede ser universitaria y tener los mejores promedios, sin embargo en ese imaginario social, sólo es una mujer que por verse así merece ser menospreciada. Si decidimos vernos así, nadie debería usar la palabra ‘puta’ para insultarnos, mucho menos si decidiéramos por propia voluntad ejercer la prostitución. Esto es para todas las mujeres. Quitarle la connotación negativa es apartarle toda negatividad y violencia. Mientras deje de tener el efecto ofensivo, dejará de ser usada despectivamente", explica y destaca que nadie tiene que quedar afuera de la convocatoria, sino que cada cual puede intervenir como quiera. Rescata en este sentido la experiencia a la que convocó la organización el martes pasado, donde se reunieron a estampar telas, cartones y papeles con el "No es No". La artista Mariela Scafati, parte del movimiento "Serigrafistas queer", estuvo en la movida: "Muchas no nos conocíamos, algunas llegaron solas a estampar su remera y todo el tiempo se habló de las consignas. Había mujeres de todas las edades, autoconvocadas y de agrupaciones que van a participar desde sus militancias particulares. Fue muy interesante, mientras hacíamos las serigrafías, debatir sobre lo que nos pasa y lo que va a pasar. Por la experiencia de afuera, es todo ganancia, visibilidad, agite y fuerza femenina. No puede salir mal", dice entusiasmada por el intercambio previo, una suerte de ensayo de lo que va a pasar en la marcha que cargó las pilas para los últimos días.
María Gold, activista femme y fundadora de la Asociación Argentina de Femmes, está a favor de la marcha pero no de la consigna. "Tiene que haber marchas, pero no me gusta el ‘No es No’, me parece cerrado, no te ampara, siento que decir ‘No es No’ te tira un mensaje enjaulado: si tengo cinco años y me pongo una mini y un par de tacos tenemos un problema, porque el ‘No es No’ no existe, puede venir un adulto mayor, me puede violar y listo. Lo cierto es que no tenemos autonomía por una cuestión familiar y social y es muy conflictivo dominar el lenguaje cuando el deseo no tiene palabras ni para sí ni para no. No tiene esa configuración porque también hay ‘más o menos’: el deseo no es absoluto. Me parece que tenemos un derecho sobre nuestro cuerpo que nos es muy difícil ejercer. No tenemos las leyes para ejercer ese derecho. No somos libres, pero esto es mundial. La verdadera libertad es que una pueda elegir lo que hace con su cuerpo. A mí me interesa más el mensaje de Dorothy Allison, ‘nacemos para ser penetradas’, entonces, que reivindicar nuestra feminidad sea nuestro poder y no nuestra debilidad, una manera de decir ‘Mi cuerpo es mío. No me invadan’", dice Gold y aporta el Act up de Sarah Schulman, "los cambios más grandes se lograron desde grupos muy chicos de personas", como la Marcha del Orgullo Gay en nuestro país, que cada año convoca más gente, más diversidad. Gold aclara que apoya la marcha porque en definitiva "no hay nada más subversivo que una mujer con autoestima".

Con Nombre y Apellido
Siempre hubo mujeres que pagaron con su vida el hecho de ejercer el control sobre sus destinos con total autonomía. Los viajes son un ejemplo donde se visibiliza el límite que la sociedad parece poner sobre las narices de las que no quedan atadas a lo que se espera de ellas: que se casen, se reproduzcan, sean incapaces de subirse a un micro "solitas", anden por el mundo con marido, amigo, padre, hermano... "Los cuerpos de Cassandre Bouvier y Houria Mounmi hablan", dijo el perito luego de hacer las autopsias de las turistas francesas encontradas el 29 de julio en la quebrada de San Lorenzo, en Salta. Fueron violadas, arrastradas, golpeadas y finalmente asesinadas a quemarropa, pero el caso se resume a un crimen sexual "aislado" dejando afuera los acentos más importantes del femicidio, que en lo que va del año sumó más muertes que en el mismo período del año pasado: 151 mujeres. Nikola Henkler, Annagreth Würgle y Perine Bermond son algunas de las causas más resonantes de los últimos años, algunas con resolución legal, otras jamás esclarecidas. Historias que se reconstruyen a medias; la de Perine sugería que bailar tango la conectaba con muchos hombres a los que llevaba a su casa, la de Annagreth que se había separado de su novio en la mitad del camino y que eso la había puesto en peligro, de Nikola no se supo más nada. La trata reduce a las mujeres que secuestra con un operativo de "ablande" donde las amenazas, torturas y violaciones son el punto de partida para la dominación absoluta, un procedimiento que está visibilizado pero multiplica sus redes sin control y con connivencia del poder. Otra explicación es difícil deducir frente a la impunidad que se traga cientos de mujeres por año.
"Por un lado, probablemente éste sea el mejor contexto social para la diversidad sexual que se haya dado jamás. Ganado a pulso por el movimiento feminista y lesbianista. Sin duda. No nos han regalado nada. Y, como siempre, la reacción de la bestia contra esa amenaza que, por el simple hecho de existir como bolleras, suponemos para su modelo hegemónico heteronormativo, en el que se sustentan el patriarcado y el capitalismo. Porque chicas, hermanas, la guerra continúa. Eso sí, nosotras siempre nos lo pasamos mejor", dice Itziar Ziga desde uno de sus blogs, (hastalalimusinasiempre.blogspot.com). Catalana de 36 años, Ziga es la autora de ‘Devenir perra’ y ‘Un zulo propio’, dos libros donde despunta su concepto de manada y se define como transfeminista, una corriente que redobla la apuesta: "Como marginales de las cloacas, noctámbulas, monstruas, abyectas, temibles, hambrientas, apocalípticas, criminalizadas, gore, despelujadas, mamarrachas, radioactivas e irreductibles, somos zombies. Zombies del sistema".
No por nada algunas de las berlinesas que se sumaron a la Marcha tenían ese atuendo fantasmal. Ejercemos cargos de poder, pero al mismo tiempo es una época en la que somos duramente castigadas, y como siempre, vivimos en una lucha sin tregua por demostrar que tenemos las mismas capacidades. La Marcha de las Putas será un paso más para seguir reafirmando a las zombies que, aunque castigadas, no andan errantes.
13 de agosto de 2011
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festival de causas fraguadas


Más casos involucran a policías marplatenses en hechos fraguados. Un juez ordenó la libertad de un detenido por el robo a un supermercado. Su detención se sostenía en la declaración de uno de los policías desafectados por integrar la asociación ilícita y un testigo que se prestaba a esas maniobras.
[Horacio Cecchi] Argentina. La investigación de las causas fraguadas en la comisaría 4ª de Mar del Plata apunta a revelar mucho más que deslices en el control judicial de los operativos policiales: la sumatoria de causas en las que participó el mismo grupo de uniformados y de testigos/víctimas engrosa cada vez más, al punto que podría analizarse como una práctica lo suficientemente generalizada como para pensar si no se trata de un sistema. Este cronista tuvo acceso a varias causas, en una de las cuales se realizaron numerosos allanamientos tras el asalto a un supermercado chino en junio pasado. La declaración de uno de los testigos del grupo investigado por asociación ilícita y la de uno de los policías desafectados por la misma causa derivaron en la detención de un hombre. La detención fue publicada en los medios, que dieron fe de la correcta actuación policial, según fuentes policiales. Ahora, el juez de garantías Gabriel Bombini ordenó el cese de la preventiva sobre el acusado, considerando que el testimonio y la participación uniformada generaban demasiadas dudas como para sostener las pruebas recolectadas como valederas.
No termina allí: de los archivos fue desempolvada una condena por estafas a un hombre que con una credencial trucha de una fiscalía cobraba por la venta de autos del playón fiscal. La condena a tres años fue impuesta a Maximiliano Maciel el 20 de octubre de 2010, unos meses antes de que el mismo Maciel empezara a jurar decir toda la verdad en sus testimonios como remisero, que serían tomados en cuenta para sumar prueba para realizar allanamientos.
Todo indica que el 21 de junio pasado un supermercado chino ubicado en Necochea y Perú, de Mar del Plata, fue asaltado. Según publicaron los medios locales dos días después, en varios operativos fueron realizadas seis o siete detenciones, según el medio. Al mes siguiente, el 11 de julio, se registró otra detención. Durante el allanamiento, realizado por la comisaría 4ª, los Bonaerenses encontraron un arma. Un testigo dio fe de que había sido hallada debajo de la cama. Aunque la mujer del detenido y el imputado reconocieron que había sido retirada de detrás de un equipo de música. El hombre dijo que no le pertenecía, pero la mujer la reconoció como propia. También su padre. Sin embargo, aseguraron que no habían visto ningún testigo civil y que eran todos policías.
En el acta del procedimiento figura haber participado uno de los sospechados de trabajar en la fragua: el capitán desafectado Roberto Bouzada. Valga como aclaración que existe el carácter de "desafectado", que representa el apartamiento temporario y el retiro del 50 por ciento de su sueldo. El testigo "de civil" inexistente en el operativo se llama Rubén Cagianesa, uno de los investigados por asociación ilícita, falsedad y demás. Otro testigo reforzó la declaración de Cagianesa y pertenece al mismo grupo selecto de testigos del jurofácil: Maximiliano Maciel, el remisero. Dijo que en aquella ocasión trasladó a los que por deducción de su declaración debieran ser los que cometieron el robo. Y señaló las direcciones. Lo que siguió se sabe: allanamientos de la 4ª y detención del acusado luego de encontrar un arma debajo de la cama, según el testigo que no estaba.
Con los datos concretos que surgieron a partir de la denuncia del juez Juan Tapia, a fin de julio, la actuación de los policías acusados y la del grupo testimonial quedaron bailando sobre un hilo de seda a una altura considerable del piso. Pero lo que rebasó lo imaginable fue una condena a tres años de prisión condicional dispuesta por el juzgado correccional marplatense de Jorgelina Camadro, el 19 de octubre de 2010.
Finalmente, la veracidad de los testimonios de Maciel y sus colegas es tan poco veraz que el juez Bombini dispuso el cese de la prisión preventiva y ordenó su inmediata libertad. La información noticiosa de aquel momento quedará registrada como cierta aunque no lo sea. Es el riesgo de las fuentes policiales.
12 de agosto de 2011
11 de agosto de 2011
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piden perpetua en cárcel común


Para Díaz Bessone. El abogado querellante de HIJOS solicitó además 25 años de cárcel para Lofiego, Marcote, Scortecchini y Vergara. "Solicitamos -dijo- que se tome en cuenta el carácter de crímenes de lesa humanidad de los delitos que se juzgan".
Argentina. El Tribunal Oral Federal N° 2 de Rosario, que juzga al ex general Ramón Genaro Díaz Bessone y otros cinco imputados por delitos de lesa humanidad, escuchó ayer alegato final de HIJOS, que solicitó "prisión perpetua y cárcel común" para el ex jefe del Segundo Cuerpo de Ejército. En tanto solicitó 25 años de cárcel para los policías José Rubén Lofiego, Mario Marcote, José Carlos Scortecchini y Ramón Rito Vergara. "Con la verdad sobra para condenar a los imputados", señaló Nadia Schujman quien junto a Alvaro Baella representan a HIJOS. Al igual que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, HIJOS no pidió penas para el civil Ricardo Miguel Chomicki.
La abogada terminó ayer de desarrollar el último de los siete casos que representa con el relato de los hechos sufridos por la ex detenida Carmen Lucero, quien tenía sólo 16 años cuando fue secuestrada.
Luego fue el turno de Baella, quien subrayó todo lo que dijeron los sobrevivientes del centro clandestino de detención que funcionó en el Servicio de Informaciones sobre cada uno de los imputados, y extrajo de los testimonios de los más de 150 testigos, los dichos que confirmaron lo declarado en el juicio por los querellantes que representa HIJOS.
Con relación el delito de privación ilegítima de la libertad, desde HIJOS hicieron un planteo novedoso, al señalar que ese delito duró todo el tiempo que estuvieron detenidos los querellantes que representan, aún el tiempo que permanecieron en calidad de "blanqueados" (es decir puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional). Baella explicó que esa detención "era un engranaje más dentro del plan sistemático" trazado por el terrorismo de estado.
Además hizo un desarrollo sobre cómo las Fuerzas Armadas construyeron la idea de "enemigo", y lo amplio que podía ser ese concepto. Para ejemplificar dicha construcción recordó palabras del imputado Díaz Bessone en una entrevista con la periodista francesa, Marie Monique Robin. El abogado de HIJOS recordó los dichos del militar, quien aseguró que "el enemigo podía estar en todos lados: atendiendo un comercio, asistiendo a clases en la universidad o en colegios, enseñando como profesores. Puede ser un abogado, un ingeniero, un médico, un trabajador, un obrero".
El letrado también trajo a la luz el documento conocido como informe Sotera -redactado por Ejército y Policía-, en el que constaban como blanco, buena parte de las víctimas de esta causa. Luego de ese planteo, Baella argumentó por qué los delitos cometidos en el SI, deben ser considerados en el marco de un genocidio, y definió a la práctica genocida como "aquella tecnología de poder cuyo objetivo radica en la destrucción de las relaciones sociales de autonomía y cooperación y de la identidad de una sociedad, por medio del aniquilamiento, para el establecimiento de nuevas relaciones sociales y modelos identitarios".
El abogado de HIJOS remarcó algunas cuestiones que el tribunal no podía dejar de tener en cuenta a la hora de evaluar los hechos juzgados. "Solicitamos -dijo Baella- que se tome en cuenta el carácter de crímenes de lesa humanidad de los delitos que se juzgan; la gravedad de los hechos descriptos y la intensidad del padecimiento de las víctimas, padecimiento que todos hemos percibido del relato de los sobrevivientes aquí en esta sala, con la proximidad propia del lugar desde donde declararon; cualquier palabra que pronuncie sobre ese sufrimiento va a empequeñecer la magnitud de los relatos".
Baella también destacó a los jueces que "deben considerarse la sistematicidad de la prácticas llevadas adelante por los acusados; los delitos sexuales perpetrados contra las víctimas, la amenaza constante respecto a la suerte de los familiares de los detenidos, que a veces llegaba al punto de hacerles creer que los tenían también detenidos o hacerles escuchar el llanto de un bebe refiriendo que era su hijo, o incluso ponerles frente a su hijo, madre u otro familiar que habían capturado".
"La desaparición forzada de Miriam Moro y Roberto De Vicenzo y el ocultamiento del cadáver de los asesinados por tanto tiempo, coloca a los imputados, en la negación de la humanidad misma, ya que privar a las familias (como se intentó hacer con el caso Moro-De Vicenzo), de los ritos funerarios, manteniéndolos en un estado de incertidumbre constante, coloca a quien determina ese hecho, en un estado previo a la civilización", afirmó el letrado.
Al término de la exposición de HIJOS, otra de las abogadas querellantes, Gabriela Durruti, solicitó comenzar con su alegato la próxima jornada. Desde el tribunal informaron que se retomarán las audiencias el lunes 15 a las 9.30.
12 de agosto de 2011
11 de agosto de 2011
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piden diez años para martínez de hoz


La fiscalía pide diez años de cárcel para Martínez de Hoz y Harguindeguy.
Argentina. La pena fue solicitada por Federico Delgado, que investiga la causa por el secuestro de los empresarios textiles Federico y Miguel Ernesto Gutheim, ocurrido en 1976. Acusa al ex ministro de Economía de la última dictadura militar José Alfredo Martínez de Hoz y el entonces titular de la cartera del Interior, Albano Harguindeguy, ambos procesados y con prisión preventiva, como "autores del delito de secuestro extorsivo".

Ambos ex funcionarios son juzgados por haber privado de la libertad el 5 de noviembre de 1976 al dueño de la empresa Sadeco, dedicada a la exportación de fibra de algodón, y su hijo Miguel Ernesto, para obligarlos a realizar operaciones comerciales con una empresa en Hong Kong, favorecida por el entonces titular del Palacio de Hacienda.
Por la causa, tanto Martínez de Hoz como Harguindeguy permanecen con prisión preventiva, ordenada por la Sala II de la Cámara Federal porteña y confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que desestimó un recurso extraordinario presentado por la defensa de los acusados.
10 de agosto de 2011
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otro cura amigo del demonio


El cura París, que promovió la Marcha de Ayacucho, había recomendado perdonar a Videla. El cura de Ayacucho Miguel Angel París, que había incitado al reclamo de los vecinos por la muerte de la beba, en 2008 era párroco de la catedral de Azul. Allí dijo que apoyaba al campo contra el gobierno y que había que perdonar al genocida Videla.
[Horacio Cecchi] Argentina. Cuando organizó la marcha de reclamo contra la inseguridad en Ayacucho, después del "crimen" de la beba de tres meses Antonia Olano, el párroco de Ayacucho Miguel Angel París no tuvo presente tanto ánimo de piedad como sí había guardado tres años antes, cuando se proclamó por el perdón al dictador Jorge Rafael Videla. La proclama del "perdona a nuestros genocidas" fue pública y la realizó a una FM de su entonces sede parroquial, la ciudad de Azul, el 23 de mayo de 2008, en pleno enfrentamiento entre los capangas de la Sociedad Rural y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por las retenciones a la soja. Las declaraciones de París desataron en aquel momento un vendaval de críticas y hasta una resolución de repudio de la Legislatura bonaerense que, en aquel momento tan sensible, le significó el freezer celestial: lo desplazaron como párroco de la catedral de Azul a cura de la parroquia de Ayacucho. Tres años después, París volvería a demostrar su necesidad de colocarse en el centro de su homilía mediática.
El 23 de mayo de 2008, la periodista Virginia Navarro, del programa Claro como el Agua, de la FM del Pueblo, de la ciudad de Azul, invitó al cura Miguel Angel París a hablar de la colecta que llevaría adelante Cáritas el día 8 de junio de ese año. La entrevista fue salpicada, pero los temas que fue respondiendo el cura estaban todos vinculados entre sí. Dos días más tarde, se realizaría un doble acto por el festejo del 25 de Mayo: el organizado por el Gobierno, en Salta, y el convocado por los grandes dirigentes empresarios en Rosario. En aquel momento, los capangas de la SRA y los empresarios del agro amenazaban con futuras "acciones" si no se derogaban las retenciones. En la entrevista que le realizaron, París justificó el "piquete" de lo más rancio del agro y sostuvo que "él se veía al costado de las rutas", y que "iría con gusto a la fiesta del campo", en referencia al acto convocado por el agro en Rosario.
Aclaró que lo haría porque un grupo de familias de Azul "colabora con la parroquia", motivo suficiente para bendecir hacia ese costado. "La principal injusticia es que el Estado se lleve el fruto de tu trabajo", intentó explicar París. "Las familias que más tienen son las que más donaron a la Iglesia y en especial a la catedral de Azul". Pero su declaración más provocativa fue cuando sostuvo que "hay mucha guitarra, mucho verso, cuando escucho hablar a ciertas mujeres con pañuelo blanco me hierve la sangre". Y agregó que "sólo puede perdonar el que ama, si Dios a mí me ama y me ha perdonado, tengo que hacer exactamente lo mismo (...) aunque el prójimo sea un Videla o bueno (...) los otros".
La declaración desembocó en un escándalo mayúsculo con epicentro en Azul. La APDH Azul consideró "lamentable que un miembro de la Iglesia haya hecho esas declaraciones" y aclaró que las ONG de derechos humanos "no están con el perdón sino con la justicia". Hubo reclamos porque París continuó dando misa y apareciendo en actos públicos. Recibió denuncias a cada paso: el 9 de Julio cuando ocupó el palco oficial por los festejos en Azul, la secretaria de Derechos Humanos bonaerense, Sara Cobacho, repudió su presencia; se sumaron los docentes de la Universidad Nacional del Centro, sede Tandil; también la APDH. Isabel Pareja, de 80 años y pañuelo blanco, cartel en mano con la foto de su hijo Alfredo, detenido desaparecido en 1977, seguida de un centenar de personas, entró en la catedral para mantener un tenso y simbólico silencio mientras desde fuera se escuchaban cánticos contra la Iglesia y el cura. También se lo vio en un acto público por el Día del Maestro, el 11 de septiembre.
Veinte días después de la entrevista, el escándalo ya había llegado a la Legislatura bonaerense. El 12 de junio de ese año ingresaba en la Comisión de Derechos Humanos de Diputados bonaerenses un pedido de resolución de repudio a las declaraciones del cura, presentado por el entonces diputado del FpV Ricardo Emir Gorostiza. El pedido llevaba el número D/1142/08-09 y el 17 de julio ya había sido aprobado en comisión y pasó al recinto. El 24 de septiembre de 2008, la Cámara aprobaba el repudio.

"(...) ante la pregunta del conductor –describe el texto de la resolución–, sobre si sería posible perdonar a quienes no se arrepienten de los daños cometidos, como aquellos que cometieron crímenes de lesa humanidad, el cura párroco respondió: ‘... aunque sea duro, hay que perdonar a Jorge Rafael Videla...’."

Tanta capacidad de reunir rebaño en su contra derivó en una medida freezer-eclesiástico: París pasó de la catedral de Azul a la iglesia de Ayacucho. Le bastó poco tiempo para encontrar el modo de convocar a los medios nuevamente. El 27 de julio pasado la trágica muerte de Antonia Olano, de tres meses, derivó en la versión de su madre, desbordada por la situación y con el primer discurso que se le pueda haber venido en mente: ladrones, robo, miedo e inseguridad. No hizo falta demasiado para que en un pueblo chico, el caso llegara a oídos del cura. A las 16 ocurrió y a las 20.30 la marcha ya estaba en marcha. Cuando algunos medios ansiosos de ola y reclamo le preguntaron sobre la versión de la madre, París respondió: "Yo le creo, es de una familia bien".

Miseria Humana
"Hubo medios que dijeron cosas que yo nunca dije", sostuvo el intendente de Ayacucho, Darío David. "Me sorprende y me preocupa la miseria humana, los dirigentes políticos que se agolpaban en la puerta de mi casa."
David recordó los difíciles momentos que pasó cuando la marcha convocada por el cura París derivó en su casa, donde algunos la apedrearon y pretendieron entrar para agredirlo. El intendente de Ayacucho sostuvo anoche en el programa televisivo 678 que "el cura París tuvo una gran responsabilidad e irresponsabilidad". Recordó que cuando supo de la muerte de la beba y la denuncia de la madre consultó al pediatra que había atendido a la niña. "Un pediatra muy reconocido que me dijo que para él había sido una broncoaspiración. Con ese dato, con que no habían encontrado pruebas de que hubiera ocurrido un robo, no faltaba nada, y con el transcurso de las horas se empezó a pensar en una muerte natural. Pero había algunos que parecía que no querían que se escuchara eso". David agregó que, una semana después de ocurrido el hecho, "hay una convocatoria de la Sociedad Rural de Ayacucho. Convocaba a una nueva marcha para esclarecer el crimen de la beba y enjuiciar a los responsables, cuando ya estaba claro que había sido una muerte sin violencia".
9 de agosto de 2011
©horacio cecchi
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