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quién es la nieta 105


Las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la restitución de la nieta 105, Laura Reinhold Siver. Estela de Carlotto contó que Laura "tiene una familia que la estuvo buscando siempre". Nació en la ESMA en 1978 y es hija de Susana Siver y Marcelo Reinhold. Ella misma tenía sospechas sobre su identidad y se había acercado a Abuelas hace cuatro años.
[Alejandra Dandan] Argentina. "La historia de Laura es igual y distinta de la de tantos nietos que han recuperado su identidad. Tiene una familia que la estuvo buscando siempre, tíos, primos, y felizmente, tiene a una de sus abuelas que pudo conocerla, que no está bien de salud, pero gracias a Dios pudo alcanzar a abrazar por lo menos a una partecita de su hijo, que es Laura." Estela de Carlotto anunció así, en la Casa de las Abuelas de Plaza de Mayo, la restitución de Laura Reinhold Siver, la nieta 105, como dijo, "un número que da la dimensión de los logros". Como en cada uno de estos anuncios, que confirman, por un lado, los efectos de una dictadura que no se acaban y, por otro, que algunas de sus secuelas sanan, los tíos y primos de Laura estuvieron en la conferencia de prensa para intentar explicar algo de lo que sucedió durante estos años de espera. Ante cámaras y micrófonos de medios de todo el país, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, agradeció especialmente a los sobrevivientes del centro clandestino de la ESMA, que estuvieron con los padres de Laura y dieron cuenta de los primeros datos para encontrarla.
Laura Reinhold Siver tiene 34 años, es médica, está casada y tiene dos hijos. No estuvo en el anuncio, pero sigue de cerca todo lo que sucede en esta búsqueda que no necesitó judicializarse. Ella, que está anotada como hija biológica de quienes hasta ahora figuraron como sus padres, visitó hace cuatro años la casa de las Abuelas empujada por sus propias sospechas. Preguntó, buscó datos, pero no dejó su teléfono. En Abuelas sólo le dijeron que si alguna vez necesitaba algo podía ponerse en contacto con un nieto. Aunque ella no suspendió la búsqueda porque –ahora se sabe– durante esos cuatro años navegó en las páginas web para conocer la historia de cada abuela o vio fotos de militantes, no volvió a presentarse. La investigación, mientras tanto, avanzó por otro lado y los investigadores no supieron nunca hasta hace unos pocos días que la persona que estaban buscando era la misma que alguna vez había estado ahí. Ayer lo que más se escuchó decir entre quienes hicieron esa búsqueda fue eso, que Laura no sólo tenía sospechas, sino que estaba completamente convencida de que era hija de desaparecidos.
El caso de Laura es uno de los 37 expedientes que se investigan en el juicio por el plan sistemático de apropiación de bebés. Hasta ahora ella era una de las hijas no restituidas, hija de Susana Leonor Siver y de Marcelo Carlos Reinhold. Desde hace años se sabía por los relatos de los sobrevivientes de la ESMA que su madre había tenido una niña, que el nacimiento había sido por cesárea en el Hospital Naval, que la niña había vuelto con ella al centro clandestino de la Marina y que en ese tiempo Susana la pudo amamantar.
Adriana Reinhold ayer estuvo sentada al lado de Estela de Carlotto. Es la tía de Laura, hermana de su padre, la persona que justo ayer debía declarar en el juicio por el robo de bebés y quien recibió el primer llamado de Abuelas. "La primera impresión del encuentro es un shock –-dijo–. Un golpe. Pero ella es muy especial. Cuando entré me miró los rulos, se rió porque ella tiene rulos, y me dijo: ‘¡Ahora entiendo!’" Laura tiene los rasgos de su padre y el pelo rubio de la madre. Lo primero que quiso saber fue quiénes eran sus padres, qué les pasó, dónde militaron, y cuando Adriana empezó a responder y usó las palabras "tu mamá" y "tu papá" varias veces, quedó sorprendida porque Laura le dijo que eso estaba bien, que quería que les dijera "mamá y papá" y la impulsó a seguir.

La Historia
"Nosotros supimos desde el comienzo del embarazo –contó Adriana a Página/12–. Con mi cuñada compartíamos la médica, yo estaba embarazada de dos meses de mi segundo hijo y ella estaba de alrededor de cuatro. Después supimos del nacimiento por los sobrevivientes, aunque ya habíamos recibido una información, que nunca supimos de dónde venía, pero era de alguien que le había dicho a mi papá: ‘Felicidades, abuelo’, para febrero de 1978."
Laura nació en ese febrero. A sus padres los habían secuestrado el 14 de agosto de 1977 en Haedo. Susana había conocido a Marcelo cuando estudiaba Derecho en la UBA, los dos militaban en la Juventud Universitaria Peronista y luego en Montoneros. En 1975, Marcelo estuvo preso dos o tres meses después de una razzia en la universidad: con los años, algunos sobrevivientes pensaron que quizá por eso su caso encolerizaba a los hombres del Servicio de Inteligencia Naval (SIN), que no entendían cómo había estado detenido, había salido y vuelto a militar. Ese 14 de agosto lo secuestró una patota del SIN. Marcelo iba a una cita en taxi con su amigo Alejandro Odell. La patota empezó con Susana y terminó llevándose a los tres. Pese a que los trasladaron a la ESMA, algunos no descartan un paso previo por la casa operativa del SIN en Villa Adelina.
Lila Pastoriza declaró la semana pasada en el juicio por el robo de bebés, sobre éste y otros casos. Ayer estuvo en Abuelas. "Un día me llama un guardia cuando los traen porque Susana, que estaba embarazada, se había descompuesto, le dolían las piernas. La pusieron en una cucheta de Capuchita y como yo estaba hacía un tiempo largo, me pidieron y me acerco para hacerle masajes." El 9 de noviembre de 1977 a Marcelo lo "trasladaron", el eufemismo con el que se conocían las ejecuciones. Lila dijo que a Marcelo lo sacaron en un "traslado" con otro compañero. Que los dos pensaban que iban a salir en libertad y que tanto lo creyó Susana que durante mucho tiempo buscó en los avisos clasificados algún mensaje cifrado. Datos del Equipo Argentino de Antropología Forense determinaron después que su cuerpo fue el único que logró identificarse del estallido de un coche con explosivos.
"Me acuerdo de algunas escenas con ellos –siguió Lila–. De estar un día todos juntos, ellos cantaban temas de Sui Generis y entre esas canciones, ‘Canción para mi muerte’. Ella tenía una voz hermosa, eran muy lindos y muy jóvenes." Para diciembre, Susana estaba angustiada porque no tenía noticias de Marcelo. Ya estaba en el cuarto de embarazadas y Lila había perdido contacto. "Todos teníamos la idea de que ella no tenía ninguna militancia política y creíamos que los marinos creían lo mismo. Un día me armé de valor y le pedí a (el capitán Luis) D’Imperio por ella, le dije por qué no la dejaban en libertad, para que pudiera tener su hijo afuera. Me acuerdo que D’Imperio me dijo: ‘Nunca más en la vida me vuelvas a pedir algo así’. Me lo dijo con voz de hielo, y yo conocía las voces y las miradas, las conocía muy bien. Me di cuenta de que no había nada que hacer, aunque en ese momento no éramos tan conscientes de lo que pasaba, no tomábamos conciencia de que se las mataba."
Susana estuvo en el cuarto de embarazadas con María José Rapella de Mangone. A fines de enero de 1978 empezó con los dolores de parto. El médico encargado de los partos de la ESMA, Jorge Luis Magnacco, estaba de vacaciones y la atendió el jefe de Ginecología del Hospital Naval, que determinó el traslado para la cesárea. El caso está denunciado desde la Conadep. Otro testimonio importante fue el de Sara Osatinsky. La abuela de Laura, Luisa Bermúdez de Reinhold, se acercó a Abuelas en 1982. Poco se ha dicho hasta ahora de cómo llegó Laura al lugar donde la criaron. Una de las hipótesis ubica en el medio a D’Imperio, porque cada fuerza tenía a sus prisioneros y solía hacerse cargo también de la entrega de los niños. Estela de Carlotto dijo ayer que más allá de lo que los hijos sienten con sus padres, en este caso hubo un delito porque sus apropiadores falsearon su identidad desde el comienzo. Y contó también que quien funcionó como su padre alguna vez dijo que podía ser hija de desaparecidos.
9 de agosto de 2011
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piden perpetua para díaz bessone


La secretaría de Derechos Humanos de la Nación remarcó la actuación conjunta y coordinada de la patota que operaba en el SI con el Ejército, bajo el mando del ex general. Pidió además 25 años de prisión para Scortecchini, Vergara y Marcote.
[José Maggi] Argentina. La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación pidió ayer la pena de prisión perpetua para el ex general Ramón Genaro Díaz Bessone y el ex policía José Rubén ‘el Ciego’ Lofiego, por los delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos agravados por ser las víctimas perseguidos políticos, homicidio agravado, asociación ilícita, todos cometidos en el marco del delito de genocidio. Además solicitó para José Scortecchini, Ramón Vergara y Mario Marcote, 25 años de prisión por otros tantos casos de secuestros y torturas. Y que se revoque la prisión domiciliaria de Díaz Bessone y "la insultante situación de libertad que gozan los restantes procesados".
El abogado Lucas Ciarnello destacó la existencia de "abundante prueba" que demuestra que los hechos ocurrieron como lo destacaran las víctimas. En este sentido se contabilizaron respecto de Lofiego, 74 testimonios brindados con los cuales se llegó a la conclusión de que era a quien apodaban "el Ciego" y conducía las torturas en el Servicio de Informaciones (SI). A Marcote, 62 testimonios lo sindicaron como integrante del grupo operativo del SI y torturador, quien utilizaba el alias de "Cura". Asimismo se destacó que hay prueba documental que refuerza las afirmaciones de los numerosos testigos. A Scortecchini, 12 testigos lo señalaron como miembro de la Patota. En el caso de Vergara hubo 30 testigos que lo recordaron como parte del grupo operativo.
Respecto de Díaz Bessone quedó probado el trabajo conjunto entre el Ejército y la Policía, no sólo a través de la normativa militar (que puso bajo comando operacional del Ejército a las fuerzas policiales) si no por el testimonio de numerosos testigos que dieron cuenta de la participación directa de miembros del Ejército en secuestros junto a integrantes del SI; del alojamiento de algunos de ellos en unidades del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército y posterior traslado al SI y la participación directa de militares en sesiones de torturas en el SI.
En el texto del alegato se hizo especial referencia a que "todas las víctimas fueron perseguidos políticos y que la mayoría de ellos eran marcados como blancos a aniquilar por pertenecer a organizaciones armadas, políticas, sociales y sindicales, que la dictadura había construido como enemigos a desterrar por oponerse al terrorismo de Estado implantado".
Ayer también Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas Rosario y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, presentaron ante el Tribunal Federal de Rosario, un pedido avalado por más de 600 firmas de distintas personalidades en el que se solicitaba la inmediata detención y remisión a una cárcel común de Díaz Bessone, Marcote, Lofiego, Vergara, Scortecchini y Ricardo Chomicki. El mismo fue rechazado.
9 de agosto de 2011
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nieta recuperada número 105


Abuelas anunció una nueva restitución. Carlotto: "El 105 es un número que nos da la dimensión de los logros".
Argentina. Las Abuelas de Plaza de Mayo brindaron detalles sobre la restitución de la identidad de la nieta número 105, que ya había sido anunciada el viernes. Se trata de Laura Reinhold Siver, hija de un matrimonio secuestrado en agosto de 1977 en el oeste bonaerense y llevado a la ESMA. Estela de Carlotto resaltó que fue Laura la que voluntariamente se realizó el análisis de ADN tras las dudas que le surgieron sobre su origen. "Ojalá sirva para conmover a aquellos que todavía dicen ’no sé qué hacer’", remarcó.

"El 105 es un número que nos da la dimensión de los logros" destacó Carlotto en declaraciones a la TV Pública. Antes en la conferencia de prensa había destacado "la cooperación entre nuestra organización, los sobrevivientes de los centros clandestinos y el Estado".
"Felizmente Laura, que siempre tuvo dudas sobre su identidad, accedió a realizarse voluntariamente los análisis de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) en junio de este año, a través de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI)", relató la titular de Madres. El martes último, "el BNDG informó a la CONADI que la joven incluye en un 99 por ciento en la familia Reinhold-Silver", añadió en la rueda de prensa que ofreció junto a familiares de Laura, sobrevivientes, miembros de organismos de derechos y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde.
Los padres de Laura, Susana Siver y Marcelo Reinhold, fueron secuestrados el 14 de agosto de 1977 en Haedo, oeste del Gran Buenos Aires, y llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Según testimonios, Susana, que en el momento del secuestro llevaba unos cuatro meses de embarazo, dio a luz en cautiverio en febrero de 1978 en el Hospital Naval, donde le practicaron una cesárea. La hija de Marcelo y Susana fue inscripta después como propia por un matrimonio de civiles que la crió.
Los últimos dos casos resueltos por las Abuelas se habían conocido en abril. El 104 no se trató de un nieto recuperado, sino que se supo que la desaparecida Liliana Irma Ross había sido asesinada durante el terrorismo de Estado cuando estaba embarazada de cinco meses y medio. En el marco de la Iniciativa Latinoamericana por la Identificación de Personas Desaparecidas, que lleva adelante el Equipo Argentino de Antropología Forense, se determinó que Ross había sido enterrada como NN en el cementerio de San Martín y que su embarazo no llegó a término.
El caso anterior, en cambio, fue la identificación de la hija de Cecilia Beatriz Barral, secuestrada en agosto de 1976 cuando cursaba su embarazo a término. María estaba en la panza de su mamá cuando ella fue secuestrada en Rosario el 2 de agosto de 1976, en un operativo llevado adelante por el Destacamento de Inteligencia 121, en el que otras dos personas también fueron detenidas ilegalmente y otra fue asesinada.
8 de agosto de 2011
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murió represor julián corres


Corres, de 59 años, se encontraba internado en el Hospital Militar y formaba parte del grupo de 18 represores, que son juzgados en Bahía Blanca por delitos de lesa humanidad cometidos en el Comando V Cuerpo del Ejército durante la última dictadura militar.
Argentina. Se esperaba que para la audiencia del jueves un médico forense diera un parte sobre la situación de Corres, quien se encontraba internado en la Ciudad de Buenos Aires. También se analizaba si se lo iba a juzgar a través del sistema de videoconferencia.
Corres, quien ocupó el cargo de teniente coronel estaba acusado de haber secuestrado y aplicar tormentos y torturas en el centro clandestino de detención conocido como ‘La Escuelita’, que funcionaba en el Comando en V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca.
El represor se había fugado el 27 de julio del 2008 de la delegación de la Policía Federal de Bahía Blanca y fue recapturado poco después por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la localidad santafesina de Villa Constitución.
Corres estuvo detenido en el Penal de Marcos Paz hasta que por su estado de salud debió ser internado en el Hospital Militar donde hoy falleció sin llegar a ser condenado por la Justicia.
8 de agosto de 2011
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otra nieta recuperada


Las Abuelas de Plaza de Mayo encontraron otra hija de desaparecidos, con lo que suman 93 las personas que recuperan su identidad tras ser apropiadas durante el cautiverio de sus padres durante la dictadura.
Argentina. Se trata de una muchacha de 30 años, nacida en cautiverio en febrero de 1978, luego de que sus padres, Juan Cugura y Olga Casado, fueran secuestrados en 1977 en Rawson, Chubut. La joven, que reside en la provincia de Santiago del Estero con sus apropiadores, iba a encontrarse ayer con sus familiares en La Plata. La presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, le informó esta semana a Marina Cugura, tía de la joven (que es veterinaria y se llamaría Alejandra), que los resultados del ADN confirmaron en un 97 por ciento que la muchacha es hija de su hermano desaparecido. De todos modos, esa organización daría detalles del caso después de que se produzca el encuentro. Juan Cugura y su hermano José, también desaparecido, eran militantes del Partido Justicialista antes de ser secuestrados por la Marina. También se llevaron a sus esposas, que estaban embarazadas. A partir de una iniciativa de Abuelas de Plaza de Mayo, unos 3300 jóvenes acudieron a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) para investigar su procedencia, en vista de que se calcula que unos 500 bebés fueron robados a sus padres durante la dictadura.
8 de agosto de 2011
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interrogan a ex dictador videla


Videla fue indagado por magistrados que llevan adelante las causas de Rosario. Así recibió a la fiscal Colalongo el dictador que está preso en el hospital militar. Fue indagado por su "autoría mediata" en tres causas relacionadas con la desaparición de militantes del PRT-ERP en la ciudad de Rosario en el año 1976.
[José Maggi] Argentina. El dictador Jorge Rafael Videla fue indagado esta semana por tres expedientes federales que investigan delitos de lesa humanidad ocurridos en Rosario: la causa Klotzman/Barral, ocurrida en el mes de agosto de 1976 cuando las fuerzas represivas pretendieron acabar con el PRT-ERP secuestrando y desapareciendo a 29 militantes de esa fuerza. El segundo expediente es el que investiga la supresión y cambio de identidad de la hija de Ricardo Klotzman y Cecilia Barral (recuperada e identificada como Josefina Kertz), además de los casos de Gazano Berto y de Oscar Medina, el hermano desaparecido del líder sindical telefónico Héctor Medina. La indagatoria fue ordenada por el juez federal Marcelo Bailaque, y llevada adelante por la fiscal federal Mabel Colalongo, el último jueves en el Hospital Militar (Capital Federal) donde está detenido Videla, quien fue indagado por su "autoría mediata", entendiendo la existencia de un plan general de represión clandestina.
Al ex jefe militar se lo indagó por las desapariciones de Ricardo Klotzman, Cecilia Barral, Juan Tumbetta, Edgardo Silva, Isabel Carlucci y Víctor Fina, José Maciel, Herminia Inchaurraga, Dante Vidali, Elena Marques todas ocurridas en agosto del 76 entre otros militantes del ERP.
Por el caso de Oscar Medina la indagatoria había sido solicitada por las abogadas del equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos Humanos y Familiares, encabezado por Gabriela Durruty.
Para la época de los hechos Videla era Comandante General del Ejército Argentino y Presidente, la máxima autoridad militar y administrativa del país. En tal carácter dispuso un plan de acción criminal que integraba el resto de las Fuerzas Armadas. "Considerando la alta jerarquía que revestían, resulta indudable que su responsabilidad en la preparación e implementación del plan sistemático de represión ilegal los ubican como autores mediatos de la desaparición de Oscar Medina" había asegurada la querella de la causa Medina.
Sin embargo Videla -quien recibió a la comitiva judicial en el hospital vestido con pijama y unas curiosas pantuflas más adecuadas para una mujer- intentó defenderse argumentando que "era la Junta Militar la que tenía autoridad sobre el presidente", quien no ejercía la comandancia de la fuerza sino que era cada comandante el que lo hacia sobre su área respectiva. Por eso solo podía ser indagado como comandante y no como presidente de la nación.
También negó la competencia de la justicia civil para juzgarlo por los hechos cometidos y argumentó que estos hechos ya habían sido juzgados en la Causa 13, es decir el Juicio a las Juntas.
En rigor Videla se hizo cargo de todo lo actuado por el Ejército durante la llamada "guerra interna", y aclaró que sus subordinados se limitaron a cumplir sus órdenes, por lo tanto "carecían de toda responsabilidad"
El dictador también reconoció la autoría de todas las directivas que dictó e impartió en su condición de comandante en jefe del Ejército durante lo que el mismo denominó "guerra interna".
En el mismo sentido aseguró que "todas ellas respondían a la doctrina vigente en ese momento" y que, por otra parte habían sido calificadas como " inobjetables " por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
El ex general culminó diciendo que no iba a prestar declaración, sobre los hechos que se le imputaban.
Otro de los indagados esta misma semana por la fiscal Colalongo fue Héctor Marino González, el cuarto jefe en jerarquía del Destacamento de Inteligencia del 121, quien comenzó negando la existencia "de detenidos de ningún tipo". En igual sentido el ex jefe de inteligencia negó la existencia de reglamentos u órdenes internas en la lucha contra la subversión. A su vez aseguró que cumplió "con toda las obligaciones vigentes a ese momento". Repreguntado sobre cuáles eran las mismas, aclaró "puntualmente no recuerdo reglamentos que dijeran qué hacer con los detenidos clandestinamente". "Bueno, además no había detenidos de ningún tipo " se esforzó en aclarar rápidamente.
Marino González también trastablilló al hablar de los informes que redactaba sobre "la información que se manejaba, en la que no se nombraba a personas sino a situaciones generales cuya probable evolución ponía en peligro a las unidades militares".
7 de agosto de 2011
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la adopción del agregado militar


Adopción ilegal de un bebé que fue finalmente adoptado por el agregado militar norteamericano podría indicar mayor implicación de Estados Unidos en robo de bebés.
Argentina. El caso del teniente coronel Richard William Des Reis cobró dimensiones de escándalo en febrero cuando la periodista alemana Gabriela Weber viajó a Tucumán para buscar y entrevistar a la madre del niño que el militar se había llevado. A causa de su trabajo, Weber tiene prohibido en este momento el ingreso a Estados Unidos. La periodista se presentó en el juzgado para dejar asentada como denuncia lo que surgía de la entrevista con Carmen Abregu. De allí se desprende que la adopción de ese niño fue ilegal no sólo por la intervención del Movimiento Familiar Cristiano ni porque la mujer firmara los papeles cuando no estaba en condiciones de leer ni de escribir, sino además porque entregó a su niño sin la presencia de los padres receptores. Para la Unidad de Coordinación Fiscal de las causas vinculadas al terrorismo de Estado la intervención de un policía durante la dictadura puede hacer que el caso sea imprescriptible. La pregunta es cuál fue el rol de la Embajada de Estados Unidos, porque Des Reis era un diplomático. En una hoja dirigida a la "Justicia Nacional Argentina", el agregado militar coronel Alexander R. Macdonald presentó una suerte de aval hacia su hombre con el membrete de la Embassy of The United States of America. La carta contesta un informe aparentemente pedido por los asistentes sociales. En los primeros párrafos, indica que Des Reis pertenece al ejército de los Estados Unidos y ocupa un cargo de agregado militar en Argentina en la Agregaduría de la Embajada. Indica que el teniente coronel ingresó al país junto con su esposa en julio de 1978 y dejará el país hacia los EE.UU. en mayo de 1981. Párrafo abajo, que en Estados Unidos cumpliría iguales servicios; que su sueldo era para entonces de tres mil dólares y la carta indica que la embajada envió el informe de una psicóloga y el ambiental al Equipo de Adopción del Movimiento Familiar Cristiano.
7 de agosto de 2011
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posible rol de ic en robo de bebés


El rol del Movimiento Familiar Cristiano (de la Iglesia Católica) en adopciones sospechadas. Se investigan setenta expedientes. En una causa que se tramita desde hace diez años se analizaron todos los expedientes irregulares del período 1975-1982.
[Alejandra Dandan] Argentina. El nombre de una mujer muerta en 2004. La pista de un ex gerente de la Bayer. La intervención de la Embajada de Estados Unidos para que un agregado militar del Ejército norteamericano se quedara con un niño. Dos niñas nacidas en partos clandestinos en el Hospital Militar de Campo de Mayo, robadas y apropiadas durante la dictadura. La Justicia investiga en este momento cada uno de esos casos, y entre ellos el factor común: la intervención del Movimiento Familiar Cristiano, cuyo Equipo de Adopciones tramitó los robos de niños como adopciones legales u ofreciendo la cobertura para inscripciones como hijos biológicos. En el Juzgado Federal porteño 2 estudian 70 expedientes en los que intervino esa organización de la Iglesia católica, que desde su página web difunde los sermones del conservador arzobispo Héctor Aguer. En los expedientes, hay madres anónimas, niños en condición de NN o abandonados. Página/12 revela algunos de los documentos sobre los que se fraguaron las entregas. Entre ellos, un comunicación de la Embajada de Estados Unidos y dos cartas que dan cuenta de las historias que construyó –en dos casos probados de robo– la difunta presidenta del benemérito Equipo de Adopción.
El teniente coronel Richard William Des Reis llevaba dos años trabajando en la Embajada de Estados Unidos como agregado militar. Era noviembre de 1980. El era miembro del ejército norteamericano y ex combatiente de Vietnam. Interesado en tener un niño argentino, presentó dos testigos como aval en la sede del Movimiento Familiar Cristiano (MFC), aunque mejor hubiese sido que no los presentara: los dos son militares argentinos, uno de ellos Eduardo Garayar, entonces coronel en jefe de la agregaduría militar de esa misma embajada y denunciado más tarde en la Conadep entre los represores de la Comisaría V de La Plata. El otro era Martín Arrillaga, marino de la base naval de Puerto Belgrano. Des Reis se llevó a un niño tucumano. A comienzo de año, una denuncia confirmó que no es un niño hijo de desaparecidos; su madre, que se llama Carmen Rosa Abregu, vive y a una de las querellantes de la causa le dijo que había ido a verla un policía que le hizo firmar unos papeles. Ella no sabía ni leer ni escribir. La causa podría ser entendida como tráfico de niños, pero sucedió durante la dictadura e intervino un policía y los investigadores creen que debería seguir siendo objeto de la causa central.
El juzgado 2 también investiga en el caso de Courth Lambert, un ex gerente de la Bayer en Argentina que el 28 de junio de 1976 se presentó con dos testigos ante el MFC para anotarse en la lista de adopción, siempre según los papeles. Lo curioso para los investigadores es que poco tiempo después –el 23 de octubre– su hogar se convirtió en receptor de una guarda transitoria del niño que terminó quedándose como si ya hubiese estado preparado para él. "Ese chico entró y salió", dice una de las investigadoras sobre una modalidad a la que llaman "niño puesto". Lambert, un alemán casado que entonces era gerente comercial de Bayer Argentina, se llevo a un niño que según las fichas del MFC no tenía madre biológica ubicable; pesaba dos kilos porque había nacido prematuro. En este momento, Courth está en Inglaterra. El juzgado envió en marzo un pedido a Cancillería para que viabilice el ADN del niño.

Los Datos
En el marco del juicio por el plan sistemático de apropiación de bebés durante la última dictadura volvió a aparecer el nombre del Movimiento Familiar Cristiano de la mano de testimonios de nacimientos en el Hospital Militar de Campo de Mayo.
La investigación del Juzgado Federal 2 lleva casi diez años. Aún no tiene imputados ni acusados, las investigadoras están centradas en intentar recuperar a los niños. Para eso, compulsaron papeles y documentos de todos los organismos vinculados a los nacimientos en dictadura. En esa línea, desde la Unidad Fiscal de Coordinación de las causas vinculadas al terrorismo de Estado que dirigen Jorge Auat y Pablo Parenti, María Clara Rodríguez elaboró un informe que critica el orden de la investigación pero a la vez destaca el trabajo realizado.
Para distinguir los casos "sospechosos", el juzgado comparo documentos del Hospital Militar de Campo de Mayo y los registros civiles de la zona como el de San Miguel, Bella Vista y también La Plata y Capital Federal. Buscaron además expedientes de los institutos de menores. En el primer cruce encontraron nacimientos inscriptos en los registros civiles de niños supuestamente nacidos en el Hospital Militar pero que, sin embargo, no estaban en los registros de ese lugar. También señalaron nacimientos de los que participó algún integrante del Hospital Militar aunque los niños hayan nacido en otro lado. De la segunda parte de la compulsa en institutos de menores, tomaron los casos de niños nacidos entre 1975 y 1982 y separaron las fichas en las que aparecían madres anónimas; los que estaban inscriptos como NN o figuraban como "abandonados".
De esos cruces, a mayo del año pasado había 119 casos sospechosos: en 33, los niños están anotados como hijos biológicos y en 84 con adopción o guarda. En esos 84 casos, intervinieron sólo tres instituciones: la ex Casa Cuna en siete casos; la entonces Secretaría de Estado del Menor y la Familia en otros siete y el Movimiento Familiar Cristiano en ¡70! Son 70 casos en los que hubo guarda u adopción con madre anónima, niño abandonado o NN. Todavía no se sabe si son los únicos casos: a esta altura los investigadores creen que la sola presencia de un trámite en el que haya intervenido el MFC bastaría para apartarlo y ponerlo bajo investigación.

Particulares
¿Por qué la sola presencia del MFC basta para abrir sospechas? Hasta comienzos de este año sólo dos trámites de niños apropiados durante la última dictadura y reencontrados por Abuelas de Plaza de Mayo dieron cuenta de la participación del Movimiento. A éstos, podría sumarse el del gerente de Bayer. Y otro del que existen indicios a través de una carta. Entre los 70 casos sospechosos, puede haber hijos de desaparecidos pero también niños producto del tráfico. Los casos probados, la historia de la organización y la hipótesis de que hubo un acuerdo con el Ejército explican las razones de la sospecha.
Un documento de Abuelas de Plaza de Mayo sobre la historia del Movimiento arroja algunos datos elocuentes. El MFC empezó a expandirse en Buenos Aires en 1940 entre matrimonios católicos que replicaban un modelo de Estados Unidos y Canadá. El origen formal es 1948 y aparece detrás de un grupo de matrimonios de la Iglesia San Martín de Tours, que se lo pidieron al padre Pedro Richards. Hicieron un primer encuentro con 44 matrimonios.
Hablaban de familia y procreación en un espacio que hoy aparece como en contra del matrimonio igualitario y que albergó a distintos sectores de la Iglesia.
El primer grupo de asesores tuvo, por ejemplo, a Saturnino Llorente, uno de los fundadores de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), de la Corporación Rural de Emprendimientos Agrícolas, presidente del Banco Nación en 1968 y gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1969 y 1970. Pero también estuvo el padre Richard, asociado a los Pasionistas y a la Iglesia de la Santa Cruz, refugio en Argentina de perseguidos políticos. Jorge Rafael Videla y su mujer participaron de los grupos del MFC en el Obispado de Morón. Los Videla coordinaron a un grupo de jóvenes entre los que estuvo, por ejemplo, el contador Horacio Palma, un católico crítico y en 1977 secuestrado con Conrado Gómez y trasladado a la ESMA.

Delfina
El Equipo de Adopciones estaba encabezada por Delfina Margarita Moras de Linck, la "Chola", según un aviso fúnebre de mayo de 2004. Es la mujer que firmó la mayor parte de los documentos que investiga el Juzgado 2. La persona que, de no haber muerto, estaría imputada en la causa.
La Chola recibía a los niños en la sede del MFC, escribía informes de los hallazgos a veces insólitos y los reenviaba a la Dirección General del Menor y la Familia del Ministerio de Bienestar Social, a partir de lo cual el Estado abría un expediente y disponía las guardas que en general quedaban bajo el dominio de la propia Chola. Chola pasaba los niños a hogares transitorios, que eran grupos de matrimonios asociados al Equipo de Adopción y que en más de una ocasión se quedaron con niños. También organizaba los listados de padres aspirantes. Hasta su muerte, presidió de modo honorario el Equipo de Minoridad, que con el tiempo pasó a llamarse Hogares San José. Por sus manos pasaron los casos paradigmáticos de la causa: el de Belén Altamirando Taranto, cuyos padres estuvieron en el Vesubio. Y el de la hija de Teresita Trotta y Guillermo Castelli, también vistos en el Vesubio. Las dos mujeres dieron a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo. Y el MFC entregó a las niñas a dos familias que las adoptaron presuntamente de buena fe. Algunos papeles reconstruyen el comienzo de esas historias. Son cartas firmadas por la Chola con los relatos de cómo encontró a esas niñas. Las dos cartas iban a la Dirección General del Menor y la Familia y tienen una característica en común: no sólo no aparece el nombre de la madre, sino que quienes las dejaron jamás se identificaron.

La Primera Carta de Belén Taranto
Buenos Aires, agosto 12 de 1977. Con membrete del Equipo de Adopción del Movimiento Familiar Cristiano, Paraguay 1931, 1er. Piso:

"En el día de la fecha se presentó ante las autoridades del Equipo de Adopción del MFC un joven con una niña en brazos pidiéndonos que nos hiciéramos cargo de la criatura. Manifestó haber conocido el Equipo por una familia que tenía un niño en adopción. Su madre, a quien estaba vinculado, por causas muy graves y de índole personal, había determinado confiarla a quien pudiera darla a un hogar ya que de ningún modo podía seguir a cargo de ella".

En párrafo aparte indica datos de la niña, pero el texto incluye líneas de puntos suspensivos como si se tratara de un formulario estandarizado: El joven "agregó que la niña había nacido el día "..7.... del mes de agosto..... de 1977, en la Capital Federal a las ...15... hs., siendo un parto normal y a término". Como sucede en los casos valorados como "sospechosos", Linck dejó escrito que el "joven se negó a identificarse y a pesar de las reflexiones que se le hicieron insistió en que tomáramos la niña por su seguridad ya que la decisión de la progenitora de darla en adopción era irrevocable".
Dieron ocho días de plazo "para que la madre pudiera reflexionar sobre la situación" y luego presentaron el caso a la Dirección General del Menor y la Familia para "que formalice la guarda". Pocos días después, la Dirección del Menor autorizó a Linck a continuar con la guarda de quien ya era llamada "María Belén Estefanía".
El informe de la hija de Teresita Trotta y Roberto Castelli es anterior, y todavía más insólito. Después del membrete y el destinatario, Linck escribió: "El jueves 2 del corriente (junio de 1977) concurrí al Equipo antes de las 9 hs., quedando la puerta cancel entornada como habitualmente permanece de 9 a 13 hs., horario de atención del Equipo. A los pocos minutos se oye el llanto de un niño, bajé y en el hall de entrada, sobre una banqueta, había una criatura de sexo femenino envuelta en una mantilla. Transcurrió la mañana sin ninguna novedad respecto a quién hubiera podido dejar la niña allí: la alojamos en el Hogar Transitorio de la señora Viviana Garat de Uranga. El día viernes 3 se revisaron las fichas de futuras madres que habían concurrido al equipo a pedir orientación y ninguna coincidía con la probable fecha de nacimiento de la niña". La revisó un doctor y como habían pasado seis días desde el hallazgo, pasaron un informe a la Dirección del Menor, cuyos integrantes también están bajo sospecha por estos trámites.
En el transcurso de la investigación fueron citadas distintas personas vinculadas al MFC, entre ellas, una de las asistentes sociales. Ella contó que muchas veces recibían a una niña o niño como NN, pero, aseguró: "recién ahora me doy cuenta de que pudieron ser hijos de desaparecidos".
7 de agosto de 2011
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