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condenas en causa goya


Causa Goya: 25 años de prisión para cada uno de los seis imputados. Todos los represores fueron condenados por el Tribunal Oral Federal de Corrientes por la desaparición forzada de personas, privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos durante la última dictadura militar.
Argentina. Se trata de los policías, Juan Antonio Obregón y Romualdo Baigorria; los militares Juan Ramón Alcoberro, Alberto Silveira Escamendi y Norberto Leopoldo Cao, y del prefecto naval Luis Leónidas Lemos.
La pena fue dispuesta por 27 hechos, entre ellos, las desapariciones del soldado Abel Arce y de la docente y estudiante de medicina Elida Olga Goyeneche de Sobko. El abogado de la Asociación Memoria, Derechos Humanos y Solidaridad (MEDESH), Juan Rajoy, reconoció a Télam que esperaban "confiados la sentencia. Esto es para nosotros un gran espaldarazo moral".
Luego de la lectura, el Tribunal informó que el 31 de agosto se realizará la lectura completa del fallo, con los respectivos fundamentos. Mientras la querella, integrada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el MEDEHS y los familiares de las víctimas, además de la Fiscalía, había pedido la pena máxima, con inhabilitación absoluta y perpetua, la de los acusados había solicitado la absolución de todos los imputados.
La mayoría de las víctimas, detenidos desaparecidos en los centros clandestinos de detención en la Compañía de Ingenieros 7, de Goya; en la Comisaría Departamental; en la Prefectura Naval Argentina; en el Destacamento Policial del Puerto; en la Compañía de Telecomunicaciones 121; en el Hípico y en la "La Pajarera", actual guardería de lanchas, eran militantes de las Ligas Agrarias, docentes y militantes de la Juventud Peronista del Departamento Goya, distante a 220 kilómetros de la capital provincial.
Durante el juicio declararon más de 60 testigos, entre ellos al Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quien se refirió al plan sistemático represivo aplicado por la última dictadura militar. "Su visión fue fundamental", afirmó el titular de la Asociación, Osmar Bello, quien agregó que "es importante que el país salde sus deudas, para que los jóvenes vivan en libertad".
6 de agosto de 2011
5 de agosto de 2011
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lo desaforaron


El Colegio de Abogados canceló la matrícula de Juan Daniel Amelong. En una votación dividida, se decidió por 7 votos contra 6 retirar la habilitación al condenado por terrorismo de estado.
[José Maggi] Argentina. El Colegio de Abogados de Rosario le retiró ayer la matrícula al represor Juan Daniel Amelong, condenado por delitos de lesa humanidade inscripto en el foro local. En un fallo dividido, por siete votos contra seis, se impuso la moción de cancelar la matrícula profesional al exmilitar condenado en 2010 a prisión perpetua por terrorismo de estado. La resolución llegó tras un intenso debate, promovido por Vildor Garavelli, uno de los catorce miembros del Directorio, de los cuales solo uno estuvo ausente, Martín Rosúa. Como había seis votos a favor y seis en contra llegó el desempate a manos del presidente del Colegio Ignacio Del Vecchio. La polémica se centró en que la condena del Tribunal Oral Federal Nº1 de Rosario aún no está firme.
"Mientras la mayoría de los directores contempló la Ley en su conjunto e invocó la función esencial del Colegio de Abogados de velar por el decoro del foro, garantizando que quieres ejercen la profesión reúnen los valores éticos necesarios, hubo otros integrantes que se centraron en la letra del artículo 295 y la necesidad de contar con una sentencia firme, para decidir la cancelación de la matrícula", explicó Del Vecchio y resaltó que "esto es positivo y puede darse porque el organismo está compuesto por siete movimientos con distintas posiciones".
"Hay que destacar la madurez y la calidad institucional con que se abordó en la reunión un tema tan difícil como éste y el hecho de que la mayoría de los integrantes del directorio evaluaron los antecedentes objetivos de Amelong como negativos para el ejercicio de la profesión", señaló Del Vecchio.
Por su parte Vildor Garavelli explicó a Rosario/12 que "estando el colegiado Juan Amelong condenado por delitos dolosos con prisión efectiva se daban los extremos que pide el artículo 295 de la Ley Orgánica de Tribunales, que integra el Estatuto del Colegio de Abogados y en esas condiciones, teniendo en cuenta la calificación de delito de lesa humanidad por los que fue condenado, el Directorio del Colegio estaba habilitado para cancelarle la matrícula".
La disparidad de opiniones dentro del organismo se debió a distintas interpretaciones de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que en su artículo 295 alude a la necesidad de "sentencia firme", requisito que seis colegiados entendieron que no se cumple en el caso de Amelong, ya que la misma fue apelada ante la Cámara Nacional de Casación.
A favor de retirarle la matrícula al exmilitar -que podrá apelar la decisión del Colegio ante la Cámara de Apelaciones Penal- se manifestaron Eduardo Martínez Pintado, Alejo Molina, Pedro Kasabián, Vildor Garavelli, Alberto Pessón, Pablo Saccone y el presidente, Ignacio Del Vecchio. El voto del titular del Colegio fue clave para desempatar.
En tanto, Mario Tettamanzi, Jorge Colombo Berra, Daniel Pellegrino, María Cristina Ferrada, María Laura Albornoz y Matilde Bouchardt consideraron que el artículo 295 no habilita al Directorio a la cancelación de la matrícula al ex militar.
En rigor, en la sesión de ayer nadie lo defendió, aunque se necesitaron cuatro reuniones para el acuerdo. Sin lugar a dudas, que un presidente del Colegio enrolado en las filas de Defensa Profesional --una agrupación ligada al peronismo de derecha, la Iglesia y los militares que desde hace años gobierna el Colegio-- haya desempatado en contra de un condenado por terrorismo de estado es más que significativo.
La agrupación Familiares de detenidos y desaparecidos por razones políticas y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre festejó ayer el fallo: "La decisión del directorio es muy relevante. No pertenecemos al mismo colegio. No queremos genocidas en nuestra matrícula", dice el texto del documento que rubricaron las abogadas Gabriela Durruty, Daniela Asinari, Jesica Pellegrini y Leticia Fascendini.
5 de agosto de 2011
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hubo un plan sistemático


La diputada nacional Victoria Donda, quien recuperó su identidad en 2004, señaló que "nadie puede vivir sin saber de dónde viene" al declarar como testigo en el juicio oral por el plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura militar. Donda sostuvo que el "gran afecto" que siente por sus apropiadores "no hace menos grave el delito que cometieron".
Argentina. En octubre de 2004, Donda fue notificada por el juez federal Norberto Oyarbide sobre los resultados del estudio realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos que habían verificado que era hija de José María Laureano Donda y María Hilda Pérez, secuestrada cuando estaba embarazada de cinco meses y llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde su tío Afoldo Donda formaba parte de un grupo de tareas.
Durante su declaración ante el Tribunal Oral Federal 6 (TOF 6), en los tribunales federales de Comodoro Py, Donda fue consultada acerca de si tomó contacto con su tío, pero respondió que "a Adolfo Donda lo único que le preguntaría es donde están mi mamá y mi papá". Y agregó: "Donda estaba en la ESMA y sabía que su cuñada, embarazada, estaba cautiva".
La diputada resaltó que su tío debería ser otro de los enjuiciados por el robo sistemático de bebés. Donda recordó que durante su crianza también trató de "tío" al prefecto Héctor Fébres, que sería quien, cuando tenía pocos días de vida, la habría entregado a sus apropiadores, el ex oficial de la Prefectura Juan Antonio Azic y Ester Abregó, ya fallecida.
La testigo contó que luego de recuperar su identidad, Azic, su "padre de crianza" le pidió "perdón". Tras conocerse la verdad, el ex oficial intentó suicidarse, disparándose un tiro en la mandíbula.
Respecto de su familia biológica, Donda contó que conoció a su abuela materna, Leontina Puebla, "una de las primeras Madres de Plaza de Mayo", en 2006, en Toronto, Canadá, y aseguró que "la ayudó a reconstruir su pasado y aspectos relacionados con el secuestro de sus padres y el embarazo de su madre". "Cuando me abrazó sentí que era mi abuela; me hizo sopa de verduras los 15 días que estuve en Toronto", acotó la testigo, autora de libro ‘Mi nombre es Victoria’.
La diputada comentó que fueron las investigaciones realizadas por las organizaciones HIJOS y Madres de Plaza de Mayo las que la llevaron a sospechar sobre el vínculo con sus apropiadores a partir de las inquietudes provocadas por las "cosas raras" que iba encontrado: no haber renovado nunca su documento de identidad en un Registro Civil ni ver fotografías de su niñez.
Entre otras cosas, Donda explicó que a pesar de que en su partida de nacimiento fue anotada el 17 de septiembre de 1977, aún no sabe cuándo la fecha de su nacimiento. "¿Cuándo festeja su cumpleaños?", quiso saber la presidenta del TOF 6, María del Carmen Roqueta: "Tienen 365 días al año para hacerme regalos", ironizó la diputada.
Su testimonio ante el TOF 6 finalizó con la lectura del texto ‘Portadores de sueños’, de Gioconda Beli, tras el cual dijo estar "orgullosa" de sus desaparecidos padres biológicos, pero que sentía "vergüenza" por no haber buscado sus restos ni haberse hecho antes el análisis de ADN que confirmó su identidad.
En el juicio por el robo sistemático de bebés, además de Azic, están siendo juzgados los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone; Jorge ‘El tigre’ Acosta, Santiago Omar Riveros, Rubén Franco y Antonio Vañek, y el médico Jorge Magnacco, a quien se imputa haber intervenido en los partos.
4 de agosto de 2011
3 de agosto de 2011
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primer alegato en causa díaz bessone


La nación presentó el primer alegato en la causa Díaz Bessone. La abogada Ana Oberlin fue la encargada de abrir las presentaciones de las querellas en nombre de la Secretaría de Derechos Humanos. Puso los delitos de lesa humanidad en contexto histórico y pidió que se investiguen las violaciones.
[José Maggi] Argentina. "Las mujeres, por su condición de tales, fueron sometidas a prácticas represivas diferenciales, como quedó establecido en este debate. Esto no fue casual, si no que tuvo el objetivo particular de disciplinarlas por haber transgredido, con su militancia y compromiso, el lugar que la cultura machista tenía asignado para ellas en esa época, ubicándolas como amas de casa y madres. Había que castigarlas por haberse salido del estereotipo y por eso, además de someterlas a las cruentas torturas que padecieron todos y todas en los centros clandestinos también debieron vivir situaciones particulares vinculadas a su condición de mujeres, y fueron mayoritariamente víctimas de agresiones sexuales". Esta es solo una parte del alegato que en el marco de la causa Díaz Bessone presentó ayer la abogada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación Ana Oberlin. La presentación apuntó a englobar los hechos en el contexto histórico y narrar los casos por los cuales oportunamente pedirán pena. Dado lo extenso de la jornada, se pasó a cuarto intermedio hasta lunes, cuando continuará Lucas Ciarnello, también en representación de la Secretaria de DDHH.
Entre los puntos relevantes que esgrimió en su alegato Oberlin destacó "la violencia sexual y la violencia de género" a la que fueron sometidas las víctimas en este circuito represivo. De igual modo se solicitó que se deje constancia en la sentencia de los hechos sufridos por las mujeres por su condición de género. Lo que surgió, concretamente fue:

*Casos de violaciones y abusos sexuales. De los casos por los cuales acusó esta querella, explícitamente mencionaron haber sido víctimas de estos delitos Elida Deheza, Ana Ferrari, Elba Ferraro de Bettanín, Stella Hernández, Stella Poroto, José Berra y Daniel Gollán.

*También fueron relatados los abusos vinculados al género sufridos sistemáticamente por las mujeres como la desnudez forzada, la inexistencia de intimidad respecto de la satisfacción de las necesidades fisiológicas, la continua observación de los cuerpos y los comentarios humillantes al respecto; la falta de elementos higiénicos femeninos.

*En muchos casos, esta situación se vio agravada para las mujeres embarazadas que fueron sometidas a un régimen de vida inhumano -al igual que sus compañeros y compañeras de cautiverio- pero empeorado exponencialmente por su estado gravidez. Incluso, algunas de ellas fueron golpeadas y/o picaneadas y/o sometidas a escuchar las vejaciones a las que sometían a sus parejas. También se las amenazó con realizarles abortos. Además, en el caso de las que tuvieron a sus hijos, fueron obligadas a parir en condiciones profundamente vejatorias: esposadas, con custodia permanente, sin ningún tipo de intimidad en un momento de tanta trascendencia.

Además se incluyó "el uso instrumental de niños como parte de la tortura, principalmente de sus madres, como bien señaló la fiscalía en el caso Guerrieri, lo que se repitió en este caso. Sin dudas el caso más escalofriante lo constituyó el de Rut González, cuyas hijas fueron dejadas en el Servicio de Informaciones y como relataron sus compañeras de cautiverio, continuamente preguntaba por ellas, además de que fueron golpeadas en su presencia como forma de tortura. Es destacable que quienes decían actuar para preservar valores cristianos, no hayan tenido ningún prurito en cometer los actos más repugnantes sobre mujeres embarazadas y niños indefensos", planteó Oberlin.
Por esto solicitaron "que los hechos enunciados, excepto las violaciones y abusos sexuales, sean considerados especialmente en la sentencia como integrantes de los tormentos a los que fueran sometidas particularmente las mujeres y se los destaque para que sean visibilizados como parte del plus de violencia que por su condición de género padecieron".
Solicitaron también que "se extraigan los testimonios individualizados y sean remitidos a instrucción para su investigación en tanto al haber sido enunciadas en este proceso por quienes la padecieron, debe considerarse correctamente habilitada la instancia, no pudiendo esgrimirse como obstáculo la particular característica de delitos de instancia privada".
4 de agosto de 2011
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debaten la matrícula del abogado represor


Hoy se decide matrícula abogado represor.
Argentina. El Colegio de Abogados de Rosario debatirá hoy en la Casa del Foro si cancelan o no la matrícula del represor Juan Daniel Amelong, condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, en el fallo de la causa Guerrieri. Si bien la condena no está firme, el 15 de abril del año pasado el Tribunal Oral Federal número 1 le dictó la prisión perpetua de cumplimiento efectivo en cárcel común. "El gran tema acá es el artículo 295 de la ley orgánica del Poder Judicial, el cual establece que no podrán formar parte del Colegio aquellos que hayan sido sentenciados por delitos dolosos y con pena efectiva de prisión, y faculta al directorio del Colegio de Abogados a cancelar la matrícula", precisó el presidente del Colegio, Ignacio Del Vecchio, en declaraciones a Trascendental acerca del cónclave que realizarán hoy los 14 directores.
En ese sentido, explicó: "Lo que vamos a discutir es si este artículo se relaciona o no con otros, ya que el artículo 297 nos obliga a velar por el decoro del foro y enaltecer la profesión".
Del Vecchio hizo hincapié "en asegurar el imperio de la ética" como función esencial del Colegio de Abogados. "La ausencia de antecedentes personales negativos son pilares sobre la procuración de la profesión, aunque nos podemos apartar de la ley y cancelarle la matrícula", repasó el presidente del Foro. Amelong fue condenado el año pasado por privaciones ilegales de la libertad y torturas contra 21 personas, así como el homicidio de los 17 desaparecidos que pasaron por los centros clandestinos de detención Fábrica de Armas Domingo Matheu, Quinta de Funes, escuela Magnasco y La Intermedia.
4 de agosto de 2011
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fugitivos de la justicia


Recompensa para quienes aporten datos sobre cuatro represores. ‘La Pirincha’ Peralta, ‘Tony’ Tuttolomondo y los hermanos Isach se desempeñaron en la policía rosarina durante la dictadura. El gobierno nacional ofreció ayer una recompensa de 100 mil pesos a quien aporte datos para su detención.
[José Maggi] Argentina. El gobierno nacional ofreció ayer una recompensa de 100 mil pesos a quien aporte datos para detener a cuatro represores que se desempeñaron en la policía rosarina. Se trata de César Heriberto Peralta, alias ‘Pirincha’, Antonio Tuttolomondo, alias ‘Tony’, y los hermanos Rodolfo Daniel y Carlos Gabriel Isach, todos ellos investigados en causas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación -a través de la Unidad Especial para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia- ofreció ayer 100 mil pesos para aquel que aporte datos ciertos que permitan ubicar a estos sospechosos, en el marco de causas que tramita el juzgado federal 4 de Rosario, a cargo del juez Marcelo Bailaque.
Peralta, de 56 años y prófugo desde el 28 de agosto de 2006, fue un ex oficial de la policía de Santa Fe que reportó en la División Informaciones durante la última dictadura y está acusado de al menos 23 casos de tormentos y apremios ilegales, entre ellos el del militante comunista Sergio Schilman.
En tanto Tuttolomundo, de 53 años y prófugo desde el 5 de mayo del 2008, está acusado de delitos de privación ilegítima de la libertad, violencia, amenazas, torturas y homicidio en el caso de Conrado Galdame, un joven militante del Partido Socialista de los Trabajadores, secuestrado el 16 de diciembre de 1978 por la patota de Feced y asesinado en el mismo Servicio de Informaciones donde había sido torturado. El caso se completa con el montaje de un supuesto enfrentamiento, armado en un operativo en el que la patota, se dirigió al domicilio de Conrado, y asesinó a dos habitantes de la casa, los hermanos Rory Chuang Céspedes y María Antonieta Chuang Céspedes.
Los hermanos Rodolfo Daniel y Carlos Gabriel Isach, de 57 y 63 años, respectivamente, están acusados en el marco del juicio oral que ventiló el año pasado el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, en la llamada causa Guerrieri. En ese juicio se condenó a prisión perpetua a Oscar Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong, y a los civiles Walter Pagano y Eduardo Costanzo por los crímenes ocurridos en los centros clandestinos de detención Quinta de Funes, La Calamita, La Intermedia, Escuela Magnasco y Ex Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu. Los hermanos Isach fueron seguidos de cerca por Eduardo Costanzo, quien lo denunció por habitar un chalet en Ostende, lindero con Pinamar. Los datos los acercó a la justicia federal, pero nada se consiguió.
La Unidad Especial para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia se creó en mayo de 2008 a partir de la promulgación de la Ley 26.375 por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. En esa ley se impulsó un Fondo de Recompensas, destinado a abonar una compensación dineraria a aquellas personas que brinden información determinante para la detención de personas buscadas por la Justicia que registren orden judicial de captura o búsqueda de paradero por haber sido autores, coautores, encubridores y partícipes necesario, en causas penales en las que se investiguen delitos de lesa humanidad.
La identidad de la persona que suministre la información ante la Unidad Especial será mantenida en secreto, aún para los agentes que intervengan en la ejecución de la captura. Tanto los miembros de las Fuerzas de Seguridad como de las Fuerzas Armadas pueden ser denunciantes.
Quienes puedan aportar información útil para dar con el paradero de los prófugos, pueden hacerlo llamando al (011) 5300?4020, escribiendo a la casilla de correo electrónico unidadespecial@jus.gov.ar, o ingresando al sitio oficial del Ministerio de Justicia, donde están exhibidas las fotos de los fugitivos.
2 de agosto de 2011
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hacían carrera como polis corruptos


Un juez denunció a policías marplatenses que fraguaban causas con testigos truchos. El juez Juan Tapia denunció el fraguado de causas por parte de dos policías de la comisaría 4ª de esa ciudad. Cuatro vecinos se turnaban como víctimas o testigos. Uno de ellos pertenecía a un foro de seguridad. Las causas eran inexistentes.
[Horacio Cecchi] Argentina. Dos uniformados de la comisaría 4ª de Mar del Plata fueron denunciados por el juez Juan Tapia para que se los investigue por falsa denuncia, falso testimonio, incumplimiento de los deberes de funcionario público, estafa procesal, falsedad ideológica de instrumento público y asociación ilícita, junto a cuatro vecinos. El juez determinó que los nombres de los cuatro vecinos se cruzaban en al menos media docena de investigaciones judiciales en las que aparecían alternadamente como víctimas de robos o testigos casuales. Aportaban decenas de direcciones que luego eran allanadas, acciones en las que, curiosamente, participaba siempre el mismo dúo del orden. El resultado de los allanamientos no resolvió las investigaciones, pero aportó ascensos y chapa a los dos uniformados, estadísticas espuma a la ola de inseguridad y marchas organizadas por uno de los víctimas/testigos/denunciantes, que participaba activamente en un foro de seguridad comunitario.
Durante julio pasado, Tapia recibió un pedido de allanamiento de tres domicilios. Lo realizaba, en el marco de una investigación, la unidad fiscal Oficina de Determinación de Autores del área de Robos y Hurtos de Automotores. En este caso, se trataba de ubicar un Duna celeste cortado, una F100 negra y autopartes robadas. El pedido de la fiscalía llamó a la curiosidad del juzgado por varios motivos: no había denuncia por robo de los autos buscados; en la investigación participaba un policía de la 4ª, pero en jurisdicción de la 5ª; y los dos testigos caminaban casualmente a la madrugada en un barrio extremo al propio sin explicar claramente qué hacían por allí.
Las declaraciones de los dos hombres no cerraban ni por asomo. Uno de ellos se identificó como Sergio Daniel Centurión; el otro, como Rubén Alberto Cagianesa. Este último sostuvo que se topó "con un policía de civil de la 4ª, quien le pidió que se presente y declare todo lo que vio", según figura en la causa. En el juzgado de Tapia no entendían por qué no había realizado la denuncia en la comisaría 5ª, que sí tiene jurisdicción. Los funcionarios policiales que investigaron las denuncias fueron Roberto Oscar Bouzada y Samuel Lanza, del Gabinete de Prevención de la comisaría 4ª.
El nombre del primero de los testigos resonaba en los ecos del juzgado de Tapia. Recorrieron los expedientes por nombres de testigo o de imputado y detectaron que el mismo Centurión aparecía en la IPP 8496/11, ante el mismo juzgado de Tapia y la Fiscalía Nº 7, como víctima de un robo el 2 de mayo pasado. Dijo que fue asaltado por cuatro hombres en la parada de colectivo. Dio ocho domicilios y dijo que los conocía todo el barrio, pero nadie se les animaba. El fiscal Juan Lódola pidió los allanamientos y Tapia concedió en aquella oportunidad siete de los ocho "no incautándose en ninguno de ellos los elementos presuntamente desapoderados a Centurión (...)", sostiene la denuncia del propio Tapia.
El juez continúa con su asombro, "el presunto ‘testigo’ del presunto ‘robo’ a Centurión es Rubén Alberto Cagianesa", quien describió la situación. Otro testigo de la investigación de los dos uniformados de la 4ª citado por Tapia es Maximiliano Damián Maciel, remisero, que aseguró que llevó a los "chicos El Chino y El Castillo", a quienes les vio bolsos y armas y los trasladó a varias direcciones, que fueron allanadas. "En tres registros domiciliarios intervino Roberto Bouzada y en dos registros actuó Samuel Lanza."
El 30 de mayo, la Fiscalía Nº 5 inició la IPP 10.514/11 por denuncia de robo. Esta vez la víctima denunciante fue Cagianesa. También robo de objetos personales. Y sostuvo que "un hombre se acercó a ayudarlo pero ignora si vio el robo". La denuncia la recibió el capitán Bouzada. El hombre que se acercó a ayudar a Cagianesa era nada menos que Centurión, quien sostuvo que conocía a los ladrones y aportó diez domicilios. La investigación fue realizada por Lanza y Bouzada. Otro testigo de la causa fue el mismo remisero Maciel. Ante la negativa inicial del juez Errandonea de aceptar los allanamientos, Centurión amagó con "salir a denunciar ante los medios". Con Centurión se presentó un amigo, Sebastián Marcos Rebeque, quien aseguró que después de visitar a Cagianesa lo robaron de regreso a su casa. Bouzada y Lanza participaron en los allanamientos.
El 21 de marzo, el robo lo sufrió Maciel, y los dos testigos fueron Centurión y Rebeque. Las imprecisiones fueron las mismas, con cinco domicilios aportados, luego allanados a pedido del fiscal Lódola ante el propio Tapia. Los allanamientos estuvieron a cargo de Bouzada y Lanza. El 22 de enero, la víctima fue Centurión, Cagianesa fue el testigo, y los uniformados, el dúo dinámico.
En su denuncia, Tapia sostiene que "(...) las actuaciones permitieron servir de expediciones de pesca para el hallazgo de otros elementos de cargo para formular imputaciones penales y que han servido para la producción de estadística policial de presunta eficacia en el control de la criminalidad". Y citó la investigación del actual juez federal Daniel Rafecas sobre causas fraguadas por la Federal por la coincidencia de que las maniobras apuntaron sobre "víctimas con escasas posibilidades de reaccionar frente al sistema penal, hallazgo casual pero exitoso de material comprometedor que permite reforzar la idea de eficacia policial detrás de los registros de domicilio, testigos fungibles que forman parte de trampas policiales, funcionarios judiciales que compran sin revisar un producto espurio, utilización de estereotipos para promover alertas mediáticas de inseguridad urbana (...)". Señaló las declaraciones de Centurión (activo participante de un foro de seguridad), a tono con el discurso de la inseguridad, y de Rebeque, que esbozó la idea de promover una "marcha a la Municipalidad por la inseguridad" en la IPP 10514/11. Y recordó "el beneficio a las carreras de quienes intervienen en estos procedimientos (Bouzada y Lanza, que eran teniente primero y sargento de la comisaría 4ª al detectarse el primero de los procedimientos; y hoy son capitán y subteniente de la misma dependencia) y el pavoroso efecto de la burocracia de las que están constituidas tanto la agencia policial como la judicial".
2 de agosto de 2011
©horacio cecchi
horaciolqt@yahoo.com.ar
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última etapa en causa díaz bessone


Hoy comienzan los alegatos en la causa Díaz Bessone.
Argentina. El gobierno provincial invita a la comunidad a acompañar a familiares, sobrevivientes, querellantes y testigos de la causa Díaz Bessone (ex Feced) en los alegatos de las querellas y la Fiscalía, que se inician hoy y constituyen la última parte del juicio previa a la sentencia.
Hoy, a las 9.30, en el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario (bulevar Oroño 940), comienzan los alegatos en la causa Díaz Bessone, recordó la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia. En el marco de este juicio se investigan delitos cometidos por el terrorismo de Estado en el centro clandestino de detención que funcionó en el Servicio de Informaciones de la ex Jefatura de Policía de Rosario, el más grande de la provincia, por el que se calcula pasaron alrededor de 2.000 personas.
Para hoy está previsto el inicio de los alegatos de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Al día siguiente, alegarán las querellas representadas por la organización HIJOS. La semana próxima, los días 8, 9 y 10, alegarán la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, las querellas particulares y la Fiscalía.
"Este es un juicio emblemático que demuestra que llegó la hora de la verdad y la justicia en la provincia de Santa Fe, después de largos años de lucha para poner fin a la impunidad", indicaron desde la Secretaría de Derechos Humanos. "Acompañamos a los testigos, querellantes, familiares y sobrevivientes e invitamos a la comunidad toda a participar de esta instancia histórica", señalaron.
La causa Díaz Bessone (ex Feced) comenzó el 21 de julio de 2010 en el Tribunal Oral Federal Nº 2 y se estima que antes de fin de año podrá conocerse la sentencia. En ella se juzgan crímenes de lesa humanidad cometidos contra 91 personas.
Los delitos que se están juzgando son homicidios agravados, privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, torturas y asociación ilícita. Este es el primer juicio contra responsables de los delitos cometidos en el centro clandestino de detención de la dictadura que funcionó en el Servicio de Informaciones de la ex Jefatura de Policía de Rosario.
La carátula del juicio es "Díaz Bessone Ramón Genaro, y otros s/ homicidio, violación y torturas", expediente N? 120/08. Los imputados son:

* Díaz Bessone, Ramón Genaro (ex Comandante del II Cuerpo de Ejército)

* Lo Fiego, José Rubén (ex Oficial Principal de la Policía de Santa Fe).

* Marcote, Mario Alfredo (ex Oficial de la Policía de Santa Fe).

* Vergara, Ramón Rito (ex Suboficial de la Policía de Santa Fe.)

* Scortechini, José Carlos Antonio (ex Oficial de la Policía de Santa Fe).

* Chomicky, Ricardo Miguel (civil).
2 de agosto de 2011
©rosario 12