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cayó criminal de la esma prófugo


Detuvieron a Víctor Olivera, ‘Lindoro’, un represor de la ESMA que estaba prófugo. Un peligro para su familia. Fue localizado días después del disparo que recibió su hija en la casa de Pilar. El mismo es el principal sospechoso de ese hecho. Había estado preso y fue excarcelado por la Cámara de Casación.
[Alejandra Dandan] Argentina. Víctor Roberto Olivera era uno de ‘los Pedros’ de la ESMA, custodia del grupo de tareas del centro clandestino, mencionado como ‘Lindoro’ entre los sobrevivientes del campo de exterminio que en los últimos meses –al compás de las declaraciones del juicio oral– lo situaron como uno de los responsables del asesinato de Raimundo Villaflor. Después de una decisión de la Cámara de Casación y de la confirmación del Tribunal Oral Federal 5, fue excarcelado en noviembre del año pasado, en un proceso intrincado de órdenes y contraórdenes rechazadas por los fiscales del juicio y luego por la Corte Suprema, que en abril ordenó detenerlo de nuevo. La Justicia no lo localizó, Lindoro fue declarado rebelde. El miércoles a la noche quedó detenido de nuevo, sólo días después del disparo que recibió su hija en la casa de Pilar. En este momento la Justicia Federal de Campana investiga ese hecho: Lindoro aparece como uno de los principales sospechosos del disparo, una situación que de confirmarse amplía la argumentación por la que los represores no podrían salir de la cárcel: no sólo la libertad pondría en peligro a los testigos sino, y a la luz de este caso, hasta a sus propias familias.
El caso Lindoro es paradigmático: refleja la situación de muchos de los represores acusados. Lindoro es uno de los marinos que reconoció en la etapa de instrucción su participación en la ESMA e imputó con sus relatos a varios de sus antiguos camaradas de armas. Negó, sin embargo, su alias, y entonces el modo con el que los sobrevivientes mencionan su participación en el caso Villaflor.
Lloró durante toda la declaración. Y estaba emocionalmente debilitado. El informe del Cuerpo Médico Forense elaborado cuando se discutía su excarcelación explicó que presenta una "afección" que "reviste la forma clínica de trastorno del humor". Que, para el caso de recuperar la libertad, se recomendaba continuar con un tratamiento psiquiátrico que podía "llevarse a cabo bajo la forma ambulatoria toda vez que permanezca estable y que contara con la compañía y supervisión de una persona responsable para garantizar el tratamiento", teniendo en cuenta el criterio de los médicos. "Su peligrosidad se encuentra supeditada –insistía el informe– a la continuidad del tratamiento psiquiátrico que no debe abandonar."
Lindoro quedó libre en noviembre de 2010 por una decisión del Tribunal Oral, el mismo que tuvo fallidamente a cargo el control en la cárcel del represor Héctor Febres, que terminó suicidándose antes de conocer la condena. La fiscalía de Pablo Ouviña y Mirna Goransky tomaron conocimiento de la libertad cuando todo estaba hecho, una decisión sobre la que ya se había pronunciado en contra el juez de primera instancia Sergio Torres, pero que contaba con el aval de Casación. Torres primero se negó. Casación lo rechazó. Torres apeló a la Corte Suprema, la Corte confirmó la denegatoria que volvió a Casación. Casación, así, tuvo que negarse en esa instancia, pero el Tribunal Oral 5, basándose en la primera resolución de Casación, ordenó liberarlo. Cuando la fiscalía lo supo interpuso un recurso; el Tribunal 5 lo rechazó, luego presentó otro en queja ante la Cámara, que también lo rechazó. Finalmente, en abril –y tal como lo venían diciendo los fiscales–, la Corte Suprema de Justicia volvió a ordenar la detención de Lindoro, pero esta vez ya era tarde.
Como todos los excarcelados, Lindoro cumplió con las presentaciones semanales de control hasta una semana antes de la decisión de la Corte. Para cuando el tribunal ordenó detenerlo, ya no lo encontraron. Lo declararon prófugo y en rebeldía.

Los Disparos
Claudia es la ex mujer de Lindoro. Era una de sus garantes de la condición de libertad, fue quien dijo que estaba "prófugo" en el juzgado de Torres. También había pedido custodia para ella, para su hija y en la escuela: "El era su padre –dijo ayer a Página/12–, yo no podía saber si un día aparecía en la escuela para sacar a la nena, y si pasaba eso, ¿qué hacia yo?".
El lunes, pasadas las 21.30, la casa recibió un disparo desde la calle. Los datos reunidos hasta aquí en la causa indican que el disparo se produjo desde un Fiat. La custodia, en ese momento, estaba en el fondo de la casa. El tiro le dio a la niña de 9 años que fue internada en estado grave e intervenida pero que se recupera favorablemente.
Las primeras sospechas recayeron sobre Lindoro. El juzgado además había recibido otras informaciones. La ausencia del represor no parecía deberse a una gran fuga orquestada: Lindoro seguía aparentemente en la zona. Lo habían visto entrar a pedir un auto en una remisería. Lo vieron pasar con unas bolsas. Con estos datos trabajó en las primeras horas la fiscalía de Pilar, que empezó a cerrar el cerco sobre el marino. Por conexidad con la causa ESMA, la causa pasó ayer al Juzgado Federal de Campana, donde deberán evaluar si finalmente Lindoro es víctima o imputado.
Una parte del caso Lindoro ayer quedó cerrada: el marino fue detenido nuevamente en la zona de Campana, a partir de averiguaciones que se estaban haciendo en el marco de la causa ESMA. Eso indica que la detención no estuvo vinculada en principio con el ataque a su casa, aunque un funcionario judicial aclaró que muy posiblemente seguiría prófugo si no se hubieran producido los disparos.

La Casación
La Cámara de Casación comenzó a dejar libre a los represores de las causas de lesa humanidad primero en cuentagotas y luego sistemáticamente durante todo el año pasado. La Corte terminó con esa tendencia a comienzos de este año con una resolución que tomó como argumento uno de los planteos presentados por Torres sobre la vulnerabilidad de los testigos.
¿Pero cuál es la legitimidad de estos reclamos? Cuando un imputado pasa dos años preso sin condena tiene derecho a la excarcelación. La Justicia se la puede dar o puede extenderle la prisión preventiva hasta el momento de la condena, una decisión que los fiscales y querellas reclaman para los acusados de los delitos de lesa humanidad porque consideran que no son causas comunes, entre otras cosas por los años de impunidad que tuvieron los represores y por la situación de vulnerabilidad de las víctimas. Esos fueron los argumentos por los que la fiscalía intentó impedir la salida de Lindoro. Pero, además, este represor estaba preso desde hacía poco tiempo y tenía problemas psicológicos, sin contar que había un fallo previo de la Corte Suprema que limitaba las excarcelaciones.
El cuadro psicológico terminó ahora siendo importante. Y al haber sido excarcelado quedó sin control. Cuando un acusado se convierte en prófugo, deja además el tratamiento, y reaparece la peligrosidad.
24 de junio de 2011
©página 12

policías cómplices de asesinato


Oficiales de la federal acusados de haber liberado la zona y permitir el asesinato de Mariano Ferreyra. En una resolución de 162 páginas, la jueza López consideró que los federales no realizaron el operativo cerrojo que hubiera evitado que la patota de la Unión Ferroviaria asesinara al militante del PO.
[Irina Hauser] Argentina. La jueza Wilma López procesó a seis policías federales por haber permitido y facilitado que una patota de la Unión Ferroviaria (UF) asesinara a Mariano Ferreyra, quien participaba de una protesta de trabajadores tercerizados de la ex línea Roca. A su vez, los responsabilizó de no haber actuado mediante un "operativo cerrojo" que retuviera a los matones en el lugar para "individualizar a los responsables y hallar las armas de fuego utilizadas". En una resolución de 162 páginas, la magistrada les imputó el delito de abandono de persona agravado por las lesiones sufridas por Elsa Rodríguez, quien recibió un disparo en la cabeza que la dejó hemipléjica, y por la muerte del militante del Partido Obrero (PO), además de incumplimiento de sus deberes.
"La inacción del personal policial dejó a los tercerizados y a los integrantes del Partido Obrero en situación de completa indefensión", sostuvo la jueza en el fallo al que accedió Página/12. "El poder de agresión de los empleados ferroviarios infinitamente superior al de los tercerizados radicaba en la posibilidad de efectuar disparos de armas de fuego y frente a esa situación las únicas personas capaces de proveer a la seguridad de las víctimas eran precisamente" los policías en su "rol de garantes del orden público" y "de la vida de las personas".
Dos de los procesados son los que estuvieron a cargo del operativo: el comisario inspector Luis Osvaldo Mansilla, jefe de Control de Líneas de la Policía Federal, y el comisario Jorge Raúl Ferreyra, jefe de la División Roca. La medida también alcanzó al subcomisario Rolando César Garay, encargado de los móviles de la comisaría 30 y a quienes monitoreaban y daban instrucciones desde la "sala de situación" de la Dirección General de Operaciones: el entonces titular de esa área, comisario mayor Hugo Ernesto Lompizano, quien luego fue jefe de comisarías pero terminó expulsado; el principal Gastón Maximiliano Ezequiel Conti, quien operaba la radio, y el subcomisario Luis Alberto Echavarría. A todos les trabaron embargos de 200.000 pesos. Por ahora quedan en libertad, aunque en el juicio oral la pena puede ser de 5 a 10 años de prisión.
López se basó en un dictamen del fiscal Fernando Fiszer, que decía que los policías propiciaron con su pasividad el ataque de la patota a los trabajadores que reclamaban reincorporaciones y puestos de planta, pero además que "facilitaron los medios para alcanzar la impunidad de los hechos". Permitieron, precisaba, que los agresores huyeran y ocultaran las armas, omitieron notificar a la Justicia, no preservaron las pruebas, usaron teléfonos que impiden registrar el contenido de sus conversaciones (llamados POC) e interrumpieron su propia filmación de los sucesos en el momento de mayor violencia.
Todo ocurrió el 20 de octubre último. Los tercerizados planeaban un corte de vías. Pero, según sostuvieron la jueza y la fiscalía, se los impidió un grupo de choque que iba dispuesto a "aleccionarlos" como parte de un "plan criminal" que habría tenido como instigadores –dijeron– al propio titular de la UF José Pedraza, y su número dos, Juan Carlos Gallego Fernández, movidos por intereses políticos y económicos. Después de una primera advertencia verbal en la estación Avellaneda, los tercerizados y organizaciones sociales hicieron una asamblea en Luján y Santa Elena. Al desconcentrarse se les abalanzaron los hombres de la UF con un grupo de apoyo liderado por el barrabrava Cristian Favale.
Según la jueza, la Policía sabía desde un día antes que esto podía ocurrir. Había destinado, de hecho, noventa efectivos. Conocían el conflicto ferroviario y un apriete anterior a los tercerizados en Constitución. Pese a todo, señaló, "omitieron cumplir con las acciones de prevención y persecución idóneas (que estipulan sus normas internas) para evitar la agresión".
Las modulaciones policiales pintan la actitud. Cuando los tercerizados se retiran, desde Operaciones indican que los sigan porque "primero te dicen una cosa y después hacen otra". Cuando Garay informa que la situación se complica, le dicen que se "repliegue". Luego le mandan un camión hidrante y grupos de combate, pero con la directiva de "expectantes, no sea cosa que después las dos facciones antagónicas se unan para combatir contra nosotros". Así, ya no había patrulleros interpuestos en la calle: Favale y el ferroviario Gabriel Sánchez, según la jueza, dispararon. Luego, la policía ignoró una instrucción de identificar a los agresores. "Omitieron realizar un operativo cerrojo, es decir, desplegar las fuerzas policiales para individualizar a los responsables, hallar las armas de fuego utilizadas" y "perimetrar la zona".
La jueza advirtió que se permitió la presencia de policías de civil, pese a la obligación de estar identificados, y los jefes no dispusieron la obtención de imágenes apropiadas de los hechos. Al camarógrafo policial imputado por la fiscalía, David Villalba, lo sobreseyó. Para López aún no se demostró connivencia de la policía sino omisiones. El CELS, que representa a la familia de Mariano, sostuvo que se "confirma que las conductas de los policías fueron esenciales para que el asesinato se pudiera cometer". Podrían ser juzgados con Pedraza.
24 de junio de 2011
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los noble herrera entregan sangre


Los Noble Herrera entregan muestras de sangre para pruebas de ADN.
Argentina. Tras diez años de dilaciones, Marcela y Felipe Noble Herrera se encuentran en el Hospital Durand para entregar sus muestras de sangre, saliva o pelo para ser cotejadas con las muestras de ADN que se encuentran en el Banco Nacional de Datos Genéticos a fin de determinar si son o no hijos de desaparecidos. Los hermanos concurrieron poco después de las 9.30 al edificio de Díaz Velez y Campichuelo, tal como lo dispuso el miércoles la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien deberá resolver de qué manera se hará el entrecruzamiento con las muestras de familiares de víctimas de la represión de Estado.

La magistrada será la encargada de establecer si las muestras serán comparadas con la totalidad de las depositadas por familiares que buscan recién nacidos robados o desaparecidos, o limitará la búsqueda dentro de los plazos en que se realizaron los trámites de guarda de los hermanos Noble Herrera.
En el hospital, los Noble Herrera deberán aportar "mínimas muestras de sangre, saliva, piel, cabello u otras muestras biológicas" que permitan aislar sus secuencias de ADN, según se estableció. Ayer, la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal suspendió el trámite de los recursos extraordinarios presentados en el marco de la causa que investiga las identidades.
[Foto viene de aquí.]
24 de junio de 2011
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declaró arzobispo alfonso delgado


El arzobispo que declaró en una causa por desaparición de su hermano. El obispo de San Juan, el rosarino Alfonso Delgado, volvió ayer a la ciudad para declarar en una causa judicial que investiga la desaparición de Pedro, su hermano, en el 77. "Para toda la familia ha sido un dolor muy grande", dijo.
[José Maggi] Argentina. El obispo de San Juan, Alfonso Delgado, declaró ayer como testigo en la causa en la que se investiga la desaparición de su hermano Pedro Daniel, o ‘Peter’ como era conocido entonces, un militante montonero secuestrado en setiembre de 1977 en Rosario. Su compañera Graciela Busaniche, quien estaba embarazada, también está desaparecida. El testimonio de Delgado sirvió para confirmar el rol del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército. Allí le confirmaron que el de su hermano era "un caso cerrado". "Espero que le hayan dado cristiana sepultura", le respondió el obispo, quien habló en exclusiva con Rosario/12.

Soy hermano de una víctima desaparecida en el 77, algo por lo cual la familia ha sufrido mucho, ha sido un dolor muy grande, pensando en la seguridad de la familia, también de mi padre (fallecido), a mis hermanos y a mi nos ha pesado mucho. Muchas veces nos hemos esperanzado de que pueda encontrarse la verdad, y otras tantas nos hemos desilusionado. Este trámite alienta nuevas esperanzas, creo que la verdad sea como sea no ofende a nadie.

¿Quién era Pedro Pablo Delgado, dónde militaba, cuál era su historia?
Me dijo la última vez que lo vi en Buenos Aires que pertenecía a la organización Montoneros.

¿En qué circunstancias desapareció?
Desde 1966 yo no vivía más en Rosario, por lo que no fui testigo directo de nada, pero por referencias de la familia lo encontraron en la casa de una persona amiga de la familia y parece que fue el 5 de setiembre de 1977 que lo fueron a buscar. Esto nos enteramos bastante después cuando esta persona se lo manifestó a la familia.

¿Usted era sacerdote entonces?
Sí.

¿Trató de hacer alguna gestión?
Todas las que pude.

¿Con quién habló?
Con todos los que pude. Hice trámites legales, jurídicos, he manifestado todo esto hoy (por ayer en el juicio).

¿Alguien le dijo cuál había sido el destino de su hermano?
Informalmente supimos que estaba muerto. Esto lo supimos por un amigo de mi padre que falleció poco después. No sabemos cómo se enteró. También una presunción que acabo de dejar en el juzgado es que fui al Comando (del Segundo Cuerpo de Ejército) y les dije: "Tengo un hermano que hace tiempo que no está". Conté además que ya habíamos tenido allanamientos en la casa por este motivo, y dije que quería saber qué información tenían. Y escuetamente me contestaron: "Para nosotros es un caso cerrado". Le dije entonces que era de suponer que había tenido cristiana sepultura, pero no me dijo nada. Fue muy tensa esa reunión y me sentí muy mal, no digo maltratado, pero si con gestos que no...

¿Era algún jefe militar, recuerda quién era el que lo recibió?
No, no sabía con quién estaba hablando. No era el soldadito de guardia. Era una persona mayor que yo en aquella época. Entonces tenemos hoy tres evidencias: una cuando fue llevado por gente no uniformada, otra por el dato de este amigo de la familia y la tercera, por esto que cuento, cuando me dijeron "es asunto cerrado, es un tema cerrado" por lo que yo entendí que, en ese contexto, solo quedará una vía judicial cuando se reestableciera la democracia, que es lo que hicimos.

¿Se sintió acompañado en aquel momento por la jerarquía eclesiástica?
Totalmente, pero al mismo tiempo la Iglesia tenía fuertes dificultades para comunicarse dentro de ella. Teníamos una censura fuerte desde afuera, basta ver la dificultad de poder transmitir lo que decían los obispos, lo que decía la Conferencia Episcopal Argentina. Solo un diario se animaba a decirlo, el Buenos Aires Herald, quizás porque estaba en inglés y no sabían inglés. Yo tuve dificultades en eso años también.

¿Qué tipo de dificultades tuvo?
Vivía en Paraguay y no conseguía el permiso de residencia, hasta que fui haciendo gestiones con jefes, hasta que un día me plantaron frente al Ministro del Interior, y me dijeron: "No sé quién es usted, si es guerrillero o si es hermano de un guerrillero, así que no le podemos dar la residencia en el Paraguay".

¿Cuál es su opinión acerca de lo vivido en la última dictadura?
Tengo 69 años y he estado en diferentes países y he vivido momentos fáciles y difíciles, momentos de libertad, momentos de nada o de poca libertad. Cada vez me convenzo más de que la única forma de vivir es en libertad y en plena democracia, y que los derechos humanos son para todos, y no para reclamarlos sino para vivirlos.

¿Y este sentido cuál es su valoración de las investigaciones sobre el terrorismo de estado?
Espero que se esclarezca toda la verdad, aunque puede molestar a alguien...

¿A quién puede molestar?
 No sé, la verdad es que si se descubre que alguien ha hecho las cosas mal, quizás no le guste que se sepa.

¿Cuál entiende que fue el rol de las fuerzas armadas en esa época?
El que todos conocemos.

¿Ya había relatado antes la desaparición de su hermano?
Sí, nunca lo oculté, todo el mundo sabe que tengo un hermano desaparecido, pero tampoco llevo un cartel que lo diga. Está en la lista de Conadep, y apenas se pudo hacer el trámite pedimos la declaración de desaparición con presunción de fallecimiento. Toda la familia acompañó ese trámite.

¿Se va a convertir en querellante de esta causa?
No sé, tengo que estudiarlo.

¿Lo afectó en su carrera eclesiástica tener un hermano desaparecido?
No, más bien he encontrado mucha comprensión y he compartido el dolor. Tengo amigos míos, sacerdotes también con familiares desaparecidos y tengo conocidos y amigos que han muerto por un atentado, por una desaparición forzosa, o por lo que sea.
23 de junio de 2011
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rechazaron unificación de causas


Repudio al tribunal que rechazó unificar causas de la dictadura. Nadie quiso hacer uso de la economía procesal.
Argentina. Organismos de Derechos Humanos de San Nicolás y Rosario repudiaron ayer la decisión del Tribunal Oral Federal Nº2, de rechazar un pedido de unificación de causas por delitos de lesa humanidad, dado que ayudaría a "la economía procesal" de los juicios y evitaría la reiteración de declaraciones de los mismos testigos en diferentes expedientes.
La Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás, junto a la agrupación HIJOS Rosario, repudió "el rechazo del recurso de casación por parte del Tribunal Oral Federal 2 de Rosario, que presentarán la fiscalía y los abogados de la querella en el caso de los estudiantes secundarios del Colegio Don Bosco de San Nicolás", señala un comunicado. El ex detenido desaparecido de la localidad bonaerense, José María Budassi, anunció a Télam que los abogados de la querella irán "en queja a Casación" para lograr la unificación de las causas, que según afirmó tienen "los mismos testigos, víctimas e imputados".
El TOF2 de Rosario iniciará el próximo 29 de agosto el juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura tramitados en tres causas originadas en el Juzgado Federal de San Nicolás. Se trata de la causa por la denominada Masacre de Juan B. Justo, cuyo único sobreviviente es el nieto recuperado Manuel Goncalvez, y los expedientes caratulados Mastroberardino y Martínez, precisó Budassi.
Los querellantes en la causa conocida como Don Bosco que reúne casos de violaciones a los Derechos Humanos hacia ex alumnos de ese colegio católico de San Nicolás , son seguidores del desaparecido obispo Carlos Ponce de León y plantearon que también forme parte del juicio oral que comienza en agosto, en virtud de que coinciden víctimas, testigos e imputados. El principal acusado, explicó Budassi, es el jefe de la represión en esa subzona durante la dictadura, el entonces teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant.
"Cabe destacar el hecho de que las causas estén divididas determina que al menos cinco testigos vayan a tener que declarar innecesariamente dos veces, en virtud del vinculo que existe entre los hechos investigados en uno y otros casos", señala el comunicado de los organismos de derechos humanos.
A la vez, advirtieron que "con el desdoblamiento de la investigación agregaron uno de los expedientes recaería en el Tribunal Oral Federal 1 que integra la cuestionada jueza Laura Inés Cosidoy".
Cosidoy fue defensora oficial de la justicia federal durante la última dictadura, y admitió públicamente su relación de amistad con el entonces comandante del Segundo Cuerpo del Ejército con asiento en Rosario, el general Leopoldo Fortunato Galtieri.
En ese sentido, las organizaciones de derechos humanos ratificaron que este lunes 20 de junio en el Monumento a la Bandera "comenzará una campaña para juntar firmas contra la magistrada que confesó sus vínculos con los represores de la dictadura".
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
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que los perdone dios


La resistencia a la justicia se intensifica cuando los implicados son del personal eclesiástico.
[Horacio Verbitsky] En distintos lugares del país la resistencia al avance de las causas por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar se intensifica cuando involucra a personal eclesiástico o judicial. Esto incluye presiones sobre los magistrados que no se pliegan a esta estrategia. En Córdoba, la abogada de Abuelas de Plaza de Mayo y ex presa política María Teresa Sánchez se quejó ante el presidente de la Sala B de la Cámara Federal, Abel Sánchez Torres, por la lentitud y demora del juzgado federal 3 en la realización de pruebas que pueden perderse por el paso del tiempo. Mencionó la muerte de una monja de Cosquín, que "podría haber brindado información vital" de estas causas. La religiosa era pariente de la ex titular de ese juzgado, Cristina Garzón de Lascano. La abogada también reprochó la dilación en otra causa por apropiación de un bebé, que podría ser el nieto de Estela Carlotto. Sánchez Torres le preguntó al titular interino de ese juzgado, Alejandro Sánchez Freytes, cuántas causas llevaba por menores sustraídos y en qué estado se encontraban. Sánchez Freytes le respondió que no estaba al tanto y le indicó que hablara con la secretaria y la prosecretaria de derechos humanos del tribunal, Mirta Rubín y Soledad Mancini. Cuando lo hizo, escribieron que el camarista se había "interesado" en una causa. Sánchez Freytes ordenó incorporar copia de ese informe a cada expediente por derechos humanos, de modo que las partes ejercieran "los derechos que estimen oportunos". De inmediato lo hizo la defensora de los ex generales Jorge Videla y Luciano Menéndez, Mercedes Crespi. Novia de un íntimo amigo de Sánchez Freytes, el fiscal general provincial Darío Vezzaro, Crespi recusó a Sánchez Torres. Los dos jueces Sánchez disintieron sobre la responsabilidad de la sagrada familia judicial. Sánchez Freytes sostuvo en la causa Ceballos que los magistrados no habían sido partícipes en crímenes de lesa humanidad. En la revisión de Cámara, Sánchez Torres opinó lo contrario. Ambos se cruzaron denuncias ante la comisión de disciplina y acusación del Consejo de la Magistratura.
En noviembre de 2010, al declarar ante el TOF 5 sobre el secuestro de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, el ex provincial de la Compañía de Jesús y actual presidente del Episcopado Católico, Jorge Bergoglio manifestó que supo de la existencia de chicos apropiados después de terminada la dictadura. Pero el mes pasado, el Tribunal Oral Federal 6, que juzga el plan sistemático de apropiación de hijos de detenidos-desaparecidos, recibió documentos que indican que ya en 1979, Bergoglio estaba bien al tanto e intervino en un caso a solicitud del superior general, Pedro Arrupe. Los documentos fueron presentados por Estela de la Cuadra, cuya hermana Elena fue secuestrada en 1977, cuando atravesaba el quinto mes de embarazo. La familia tenía una antigua relación con Arrupe, quien ordenó a Bergoglio que se ocupara. Luego de escuchar el relato de los familiares, Bergoglio les entregó una carta para el obispo auxiliar de La Plata, Mario Picchi, pidiéndole que intercediera ante el gobierno militar. Picchi averiguó que Elena había dado a luz una nena, que fue regalada a otra familia. "La tiene un matrimonio bien y no hay vuelta atrás", informó a la familia. La presidente del TOF 6, María Roqueta, aceptó que Bergoglio respondiera sobre esta contradicción por escrito, lo cual dificulta llegar a la verdad. Ésa es una prerrogativa que el Código de Procedimientos concede a los dignatarios eclesiásticos, pero que los jueces pueden reemplazar por una declaración en la residencia oficial del obispo, como había hecho el TOF 5. El mismo privilegio escritural invocó el ex obispo de San Isidro, Oscar Laguna, en la causa por el asesinato del ex obispo de San Nicolás, Carlos Ponce de León. Aún con esa ventaja, Laguna incurrió en inexactitudes por las cuales el fiscal Juan Patricio Murray lo acusó por falso testimonio. Laguna dijo que había administrado la diócesis de San Nicolás entre julio y diciembre de 1978. Esto le permitió eludir preguntas sobre hechos ocurridos cuando el nuncio Pío Laghi lo envió para ocupar en forma interina la diócesis vacante , en julio de 1977, a pocos días de la muerte de su titular. El juez Carlos Villafuerte Ruzo lo indagó por falso testimonio pero entendió que se trató de un inocente error material y lo sobreseyó. La Cámara Federal de Rosario revocó el sobreseimiento y el fiscal recibió testimonios de media docena de sacerdotes y laicos sobre el conocimiento que Laguna tuvo de las amenazas sufridas por Ponce de León y de la represión en San Nicolás, que en su declaración había dicho ignorar. También agregó documentos categóricos que probaban que Laguna estuvo presente en la Asamblea Plenaria del Episcopado de mayo de 1976 en la que Ponce informó sobre las amenazas que sufría y la situación represiva en su diócesis y que había hablado con el jefe militar de la zona sobre la tensa relación que mantenía con el obispo asesinado. El juez no tuvo más remedio que ampliar la indagatoria de Laguna, quien volvió a mentir: esta vez dijo que había sido miembro fundador del CELS, para presentarse como defensor de los derechos humanos, y que fue pocas veces a San Nicolás por ser el único administrador apostólico al que no se le había relevado de sus obligaciones como Obispo Auxiliar de otra diócesis. Cuando tanto el CELS como la Secretaría de Culto lo desmintieron, Murray volvió a pedir que lo procesaran y Villafuerte volvió a negarse. La fiscalía apeló y el 11 de agosto de 2010 la Cámara Federal de Rosario escuchó los argumentos de las partes en audiencia oral. El Código Procesal otorga al tribunal un máximo de cinco días para resolver. Casi un año después, ni la Cámara resolvió ni el Fiscal General Claudio Palacin se lo reclamó.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
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recta final en caso noble herrera


Después de diez años se sabrá la verdad.
[Horacio Verbitsky]  Argentina. Sobre el cierre de las candidaturas, arrecia la ofensiva del Grupo Clarín. Luego de dos semanas de portadas y notas sobre la más despareja pareja materno-filial, el Grupo Clarín ha producido otras novedades impactantes en las causas por la filiación de los dos jóvenes adoptados y la transferencia de las acciones de la fábrica de papel. Ninguno de esos casos consiente las simplificaciones de combate con que han sido tratados y es ostensible su intencionalidad electoral, cuando se agotan los plazos para la presentación de la candidatura de CFK.

Cuando faltan pocos días para el anuncio de la candidatura presidencial del partido gobernante, la ofensiva del Grupo Clarín adquirió un nuevo impulso. A la impresionante sucesión de portadas del diario y de notas en sus medios electrónicos sobre la investigación judicial de una estafa en torno de la construcción de viviendas por la Asociación Madres de Plaza de Mayo, se sumaron las novedades en las causas para determinar la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble y por la transferencia accionaria de Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón durante la dictadura. Es difícil creer que esto ocurra por mero azar, cuando son ostensibles los intentos de última hora por desmoralizar a CFK y disuadirla de buscar un segundo mandato, e imposible imaginar que puedan tener éxito.

Sin Dilaciones
En su sorprendente decisión de no recurrir a la Corte Suprema de Justicia, Marcela y Felipe Noble Herrera hicieron referencia a sus "sufrimientos personales inenarrables", que nadie puso en duda, aunque es legítimo disentir sobre la responsabilidad por sus padecimientos. Así, por primera vez en mucho tiempo, se ubicaron en el conveniente rol que les asignó la Doctrina Tenembaum-Lanata. Con ostensible perplejidad la agencia oficial de noticias Télam calificó el giro de "sospechoso" y sostuvo que los hijos adoptivos de la presidente del Grupo Clarín eran asesorados por la ex titular del Banco Nacional de Datos Genéticos, Ana María Di Lonardo, aunque no explicó qué implicaría ese consejo. La causa, iniciada por la presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, lleva una década y cada parte acusa a la otra por las dilaciones. En el escrito por el cual se allanaron a la extracción de sangre y saliva para ser cotejadas con todos los registros del Banco Nacional de Datos Genéticos, los abogados de los Noble Herrera fustigaron el último fallo de la Cámara de Casación que habría sembrado "notorias confusiones", sin mencionar que se originan en la resistencia de sus clientes a que sus datos se comparen con todos los del Banco Nacional de Datos Genéticos, como marca la ley. Los dos hermanos tienen una relación de afecto con su abogado Ignacio Padilla, con quien pasaron la última Nochebuena. Padilla habría sido uno de quienes aconsejaron cesar la estrategia de obstrucción, por el costo psicológico que está teniendo para sus clientes y el costo político para el grupo económico de su madre. Un consejo similar habría brindado el defensor de Ernestina Herrera, el ex juez Gabriel Cavallo, quien fue invitado a exponer sobre la causa ante la plana mayor del Grupo Clarín en su último encuentro plenario. Pero además, desde el grupo se ilusionan con un resultado negativo al cotejo. Cuando la jueza Sandra Arroyo Salgado ordenó peritar las muestras de sangre obtenidas en 2009, el Grupo Clarín se opuso, aduciendo que con la cesantía de la doctora Di Lonardo en el Banco se había interrumpido la "cadena de custodia" del material. Los clarineros afirman que el gobierno supo que el resultado del cotejo sería negativo, porque una vez que los peritos declararon que las muestras eran aptas para identificar la jueza hizo la comparación en forma secreta. Esta versión conspirativa prescinde de cualquier diferenciación y confunde al gobierno nacional, con la jueza, el Banco Nacional de Datos Genéticos y las querellas. El escrito presentado por Padilla y sus colegas Alejandro Carrió, Horacio Silva y Roxana Piña, presenta el cumplimiento de la ley como un loable acto voluntario. También puede encubrir un conocimiento simétrico, de la otra parte. El texto vigente dice sin lugar a dudas que el análisis sólo puede hacerse en el Banco Nacional de Datos Genéticos (los jóvenes habían aceptado realizarlo en el sospechado Cuerpo Médico Forense) y que las muestras deben ser comparadas con las de todos los registros del Banco (y no sólo con los querellantes, como pretendieron en 2003). No es razonable argüir el sometimiento a la ley, que debe ser igual para todos, como un mérito o una concesión personal. Ningún otro caso debió sortear mayor cantidad de obstáculos para impedir una medida de prueba simple y segura. Fue la propia adoptadora quien reconoció en una carta difundida en enero de 2003 que muchas veces había hablado con Marcela y Felipe sobre la posibilidad de que "ellos y sus padres hayan sido víctimas de la represión ilegal. Y siempre les he dicho que yo apoyaba la decisión que ellos tomaran". El desistimiento de la apelación se presentó sobre el vencimiento del plazo, cuando las otras partes ya habían recurrido el fallo. La cobertura de Clarín de ayer sugiere una nueva táctica: si las querellas y las Abuelas de Plaza de Mayo no desisten de sus recursos (para no consentir como precedente la arbitraria limitación cronológica inventada por los jueces García y Yacobucci), atribuirles la dilación y así equiparlas con la reticente actitud propia. El abogado Alejandro Carrió, que durante años se vinculó con el movimiento defensor de los derechos humanos, fue uno de los que equiparó el cumplimiento de la ley con una "virulenta persecución política y mediática". Clarín agrega que fue un "acoso brutal y despiadado". Carrió, quien ha escrito libros sobre derecho, pretende que la accionista del Grupo Clarín "los adoptó de buena fe, siguiendo los pasos judiciales que en su momento le fueron indicados". Por provenir de un jurista es una curiosa descripción para un procedimiento en el que

- se usó como testigo falso de la aparición de uno de los chicos al chofer de la empresaria, presentado como jardinero de una casa vecina en San Isidro, jurisdicción donde ni él ni ella vivieron (lo cual sirvió para elegir una jueza comprometida con el terrorismo de Estado),

- se consignó el número de documento de un hombre para fingir la identidad de una mujer inexistente, que habría entregado a la otra criatura.

Cualquiera sea la interpretación acerca de las motivaciones de cada uno, la perspectiva de un pronto desenlace en el que se establezca la verdad fue recibida con general alivio ante la posible conclusión de un conflicto extenuante.

Los Párrafos en Cuestión
Pero tampoco puede omitirse la simultaneidad entre esta modificación absoluta de la táctica judicial y la denuncia que los abogados de Papel Prensa presentaron contra el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Duhalde, a quien acusaron de adulterar el informe producido en 1988 por el Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas Ricardo Molinas. Lo hicieron en una audiencia que la Cámara Federal de La Plata había convocado sólo para analizar la competencia entre los jueces Arnaldo Corazza, de La Plata, y Daniel Rafecas, de la Capital. La Cámara respaldó a Corazza y devolvió el expediente a Rafecas. Los párrafos que, según los abogados de Bartolomé Mitre y Héctor Magnetto, no figurarían en el dictamen original de Molinas, certificado por la Fiscalía de Investigaciones, afirman que existió "un solo oferente impuesto o elegido por las autoridades nacionales" y que fueron los miembros de la Junta Militar quienes "eligieron ellos mismos como compradores a los diarios Clarín, La Nación y La Razón". En agosto de 2010 este diario obtuvo en la FNIA una copia no certificada de aquel expediente, en la que tal como dicen ahora Hugo Wortman Jofré y Alejandro Pérez Chada, esos párrafos no figuran. Pero la cuestión es menos simple: el facsímil que el secretario de Comercio Guillermo Moreno entregó a la Secretaría de Derechos Humanos también está certificado, no una sino dos veces. En febrero de 1988, por la secretaria Marta Rava, y el 7 de mayo de 2010, por el secretario Marcelo Sonvico, quien acredita que donde está el sello corresponde a copia fiel del original. Los dos párrafos que Papel Prensa considera adulterados están en fojas con sello. Más definitiorio aún, también forman parte del libro que publicaron como rendición de cuentas hace casi veinte años el fiscal Molinas y su hijo y secretario Fernando, luego de la remoción dispuesta por el gobierno de Carlos Menem. En la página 246 de ese libro, ‘Detrás del espejo. Quince años de despojo al patrimonio nacional’, BeaS Ediciones. Buenos Aires, 1993, luego de referir el testimonio ante la Fiscalía de Isidoro Graiver, los Molinas sostienen que "quedaba acreditado, con otros testimonios concordantes, que al conocerse la muerte o desaparición de David Graiver y la quiebra del grupo, las máximas autoridades nacionales del momento tomaron la determinación de liquidar dicho grupo. Para ello decidieron obligar a los herederos a transferir las empresas. En este caso, la Junta de Comandantes decidió que el Grupo Graiver debía transferir el paquete accionario clase "A" de Papel Prensa S.A., eligiendo ellos mismos como compradores a los mencionados diarios". Una explicación posible es que Molinas haya modificado su propio dictamen, a pedido del entonces presidente Raúl Alfonsín, que le había encomendado la tarea. El año pasado, Fernando Molinas sostuvo que su padre pidió a Alfonsín la nulidad de la venta a los diarios, pero el reclamo no figura en el dictamen firmado el 29 de febrero de 1988. Esta incongruencia es coherente con la situación política. El gobierno de entonces denunciaba a los militares de la dictadura, pero cortejaba a los sectores del poder económico que la sostuvieron. El mejor ejemplo es la comida que Alfonsín mantuvo en Olivos el 22 de abril de 1985, horas después de que comenzaran las audiencias del juicio a Videla, Massera & Compañía, con una docena de representantes de la oligarquía diversificada o, con el lenguaje de entonces, los capitanes de la industria. Allí el poder económico ofreció apoyar el enjuiciamiento a cambio de un plan antiinflacionario. Alfonsín comenzó esa semana convocando a defender la democracia contra un intento golpista y la concluyó anunciando a los reunidos la economía de guerra contra el salario, comienzo del plan Austral. Clarín y La Nación insisten en que Molinas los consideró ajenos al despojo. Omiten que en realidad dijo que no podía formularles "un cargo concreto, apareciendo prima facie como terceros de buena fe y consolidados luego de muchos años al frente de la empresa", dado que el interventor militar en la empresa tomaba decisiones sin consultarlos.

El Rompecabezas
La investigación sobre la existencia de dos dictámenes de la FNIA, con mínimas diferencias, y ambos certificados como corresponde, puede insumir meses, sin que se llegue a lo principal: esos dos párrafos no son decisivos, y ni el dictamen de los fiscales Rodolfo Molina y Hernán Schapiro ni la resolución de los camaristas Carlos Alberto Nogueira, Antonio Pacilio y Carlos Alberto Vallefin los toman en cuenta. La prueba surge de todo el cuerpo de la investigación de la FNIA y de los testimonios prestados en La Plata ante ambos fiscales y el juez Corazza. La dificultad probatoria no reside en la presencia o la ausencia de esas pocas líneas. No está en duda la brutal presión de la Junta Militar sobre los accionistas para que vendieran su parte de Papel Prensa a los diarios. También es bien conocida la conducta servil con que le retribuyeron, desde sus páginas informativas y editoriales, algo que incluso señaló la misión investigadora enviada por la SIP en 1978 . Pero aun así, eso no convierte en forma automática a los beneficiarios del crimen en sus coautores según las exigentes reglas del derecho penal. Será ahora el turno del juez Rafecas de encontrar y encajar las piezas que aún le faltan al rompecabezas. Aunque no sean muchas ni impidan advertir con nitidez de qué paisaje se trata, resultan imprescindibles para cerrar la figura. Y en eso consiste el juego.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
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cómo se hace el análisis filial genético


Un experto explica el procedimiento y advierte que, aun con la peor mala fe, es imposible falsear los resultados, ya que pueden repetirse hasta en varios laboratorios.
Argentina. "Cualquier fraude científico que se quiera cometer tiene patas cortas", advierte el biólogo molecular Alberto Kornblihtt. Profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires e investigador superior del Conicet, Kornblihtt explicó a Página/12 el procedimiento para comprobar el vínculo filial y destacó la honestidad y rigurosidad de los profesionales del Banco Nacional de Datos Genéticos.

¿Cómo se comprueba científicamente el parentesco entre dos personas?
Comparando sus secuencias de ADN en ciertas regiones de su genoma, que pueden ser el genoma nuclear o el de las mitocondrias. Hay que aislar el ADN de una muestra biológica y someterlo a un procedimiento que se llama PCR o "reacción en cadena de la polimerasa", que permite "fotocopiar" una región del genoma y amplificarla. El ADN es una sustancia química que lleva información y que está hecha a su vez de cuatro sustancias más pequeñas llamadas bases: A, C, G y T. La información genética está codificada por una secuencia de esas bases, que es como un texto con un alfabeto de cuatro letras. Ese texto se hereda de padres a hijos, pero puede tener variantes entre distintos individuos. Si dos individuos no tienen relación familiar van a tener secuencias distintas. Si están relacionados biológicamente esas secuencias van a ser iguales o muy parecidas. Entonces primero hay que hacer una determinación bioquímica, biológica, y luego comparar lo que se obtiene en una computadora.

¿Varían las probabilidades de confirmar la filiación según se compare el ADN de una persona con un abuelo, un tío, un hermano o el padre?
Si se usa ADN del núcleo de las células el porcentaje de certeza disminuye cuanto más lejano es el parentesco. Si se usa ADN mitocondrial el porcentaje no varía, aun cuando falte la generación de los padres. Las mitocondrias se heredan por vía materna: un nieto o nieta tiene las mismas mitocondrias que su mamá y su abuela materna. Si la secuencia de ADN del nieto o nieta es idéntica a la de una abuela, entonces es su abuela. Si no hay muestra de la abuela materna pueden usarse las de sus hijos (hermanos de la mamá desaparecida, es decir tíos maternos del nieto alegado) o las de sus primos, en este caso sólo si son hijos de tías por parte de madre. Todos tienen la misma secuencia mitocondrial. Estudiando la secuencia de ADN se genera lo que se llama "huella digital" del ADN mitocondrial.

¿Cómo se conserva la información del familiar que dejó su muestra de ADN? ¿Se guarda sólo el registro de la secuencia de base o también la muestra de sangre, saliva o pelo de la cual se extrajo ADN?
Originalmente hubo que obtener ADN de una muestra de sangre o saliva y hubo que secuenciar las regiones correspondientes. Esos datos se almacenan en registros informáticos. El ADN se puede guardar en una congeladora a 20 grados bajo cero. Es una molécula muy estable, no se degrada fácilmente y puede volver a utilizarse para repetir el experimento.

Ante la situación hipotética de que una persona apropiada o su entorno pretendan burlar al Estado y hayan tenido acceso a los registros del BNDG, ¿pueden a partir de esos registros verificar la filiación o necesitan contrastar su perfil genético con la muestra original?
La única manera de confirmar la filiación es contrastando las secuencias. Si conocen las de todos los familiares y alguien les hizo conocer su propia secuencia no es imposible, pero no hay una sola región del genoma que pueda usarse para establecer la filiación: también está el cromosoma "Y" que se hereda por vía paterna. Entiendo la pregunta pero no alentaría ninguna hipótesis maquiavélica hasta no tener el resultado. Por otra parte, cuando el Banco hace los estudios están presentes los peritos de parte de Noble, que en el último estudio con ADN de las prendas fueron absolutamente positivos acerca de la honestidad y rigurosidad de los profesionales del Banco. Aquí va a pasar lo mismo, van a estar presentes en todas las instancias.

¿Existe alguna posibilidad real de falsear un perfil genético para evitar la comprobación del parentesco?
Estamos ante una entidad integrada por científicos con respeto por la verdad y si alguien sospechara que el resultado no se corresponde con la realidad existe la posibilidad de repetirlo tantas veces como sea necesario hasta llegar a un resultado homogéneo. Cualquier fraude científico que se quiera cometer tiene patas cortas. Hay decenas de lugares públicos y privados donde se puede repetir el estudio y realizar la comparación de secuencias. Pero hay que tener un punto de partida, y hay dos posibilidades: que se haga el análisis y no coincida con ninguna familia, y en tal caso para el BNDG se cierra la investigación hasta que aparezcan muestras de nuevas familias que busquen hijos de desaparecidos, o que el Banco determine que hay una inclusión de alguno de los hermanos Noble con alguna familia. En tal caso, si hubiera dudas se podría hacer una extracción a los familiares vivos o utilizar las muestras guardadas. Y si es necesario, repetirlo en otra institución.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
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