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entrevista con estela de carlotto


Estela Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. "Los principales beneficiados van a ser los chicos". El análisis de la decisión de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín. La satisfacción y las dudas. La necesidad de saber la verdad.
[Victoria Ginzberg] Argentina. Sorpresa. Es innegable que esa fue la primera reacción de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, cuando se enteró de que Marcela y Felipe Noble Herrera, los hijos adoptivos de la dueña de Clarín, aceptaban que se les hiciera un estudio de ADN para comparar con todas las familias de desaparecidos que aportaron sus muestras en el Banco Nacional de Datos Genéticos. "Nos han dado una alegría porque se inicia el camino de la verdad", dice. Pero a la vez casi que no cree que luego de diez años de oponerse sistemáticamente a esta medida, los jóvenes y sus abogados hayan tirado la toalla. Desconfía. Por eso señala que hay que tener cautela. Que las numerosas irregularidades del caso obligan a no bajar la guardia. A la vez, le parece inverosímil que alguien pueda conocer por anticipado el resultado del estudio. Y que se trata de saber la verdad, sean o no los nietos buscados, hijos de desaparecidos durante la última dictadura.

¿Cómo tomó la noticia?
La noticia nos sorprendió muchísimo. No fue de una alegría absoluta por dos razones: muchas veces en estos largos diez años brindamos por un triunfo por ciertas circunstancias que luego resultaron totalmente adversas, porque las opacaron las actitudes de los abogados de los chicos. Y por otro lado, el contenido de la decisión es muy extraño. Aceptar todo, no sólo los exámenes, sino la comparación con todo el Banco. Y además el pedido de urgencia. Que se avengan a todo después de haberlo discutido durante diez años de manera atroz... y la urgencia, después de haber perdido diez años, es una cosa extraña. De todas formas, los que trabajamos en esto nos reunimos y no llegamos a ninguna aclaración formal. Pensamos que puede ser que estos dos jóvenes estén muy cansados de ser manejados. Ellos, por supuesto, nos echan la culpa a los demás, pero yo creo que están muy manejados por sus abogados y su entorno. A lo mejor, decidieron terminar con esta historia. No sé si les habrá entrado en algún momento el mensaje que mandamos acerca de que nada en la vida de ellos iba a cambiar, sino sólo saber la verdad. Porque nosotros nunca dijimos son, sino que dijimos que podrían ser. Podrían ser o no nuestros nietos, lo que ocurre es que las fuertes denuncias dan bastante seguridad, pero esto sólo lo puede decir la sangre. Salga lo que salga, esto es la respuesta a lo que buscamos desde hace tantísimos años. Y si no son hay una responsabilidad terrible de aquellos que hicieron sufrir a estas dos personas durante diez años de manera formal y mucho antes de que empezara el juicio también, que los victimizaron.

El argumento de sus abogados es que si el resultado no se supo antes es porque Abuelas no quiso, que ellos aportaron la sangre antes y que Abuelas puso las trabas...
Eso no es cierto de ninguna manera. Primero, la señora (Ernestina Herrera de Noble) dijo en una carta pública, en una declaración pública, que ella más de una vez había hablado con ellos porque dudaba que podían ser hijos de personas detenidas o víctimas del régimen militar. Es decir que esto lo podría haber resuelto sin necesidad de que recurramos a nada, sino como una ciudadana con obligación de establecer el origen de los chicos. La responsabilidad empieza en esta persona. Esto dicho con mucha compasión, porque en realidad los expedientes contienen irregularidades muy sentidas, falsedades, historias que no son ciertas. Todo el proceso es dudoso. La responsabilidad de la situación de los chicos viene primero por quien los adoptó con tantas irregularidades y no les dio las respuestas necesarias. Nosotras fuimos a hablar dos veces con ella pero no nos recibió. Nos atendió el señor (Héctor) Magnetto. Queríamos buscar respuestas y soluciones de una manera rápida y discreta. Fue en el ’90 o ’91, mucho antes de que iniciáramos la causa, porque nosotras pensábamos que era una señora civil que habría adoptado dos chicos, quizá, sin saber el origen y dijimos, ‘vamos a hablar’, como lo hicimos en otros casos, porque eran personas de buena fe. Pero lejos de recibirnos nos mandó con este señor, que terminó queriendo cambiar información que él tenía por que nosotras denunciáramos a los denunciantes.

Y una vez que se inició la causa, ¿cuáles fueron las trabas? Ellos sostienen que ya entregaron muestras de sangre.
Dieron la sangre pero en un lugar totalmente desconfiable, en el Cuerpo Médico Forense, que estaba intervenido por irregularidades y no tiene un laboratorio. Y entregaron prendas que está claro que fueron contaminadas por varias personas. Eso ni hay necesidad de repetirlo. Además tenían la pretensión de que se cruzara sólo con dos o tres familias y que se destruyeran las muestras, que no quedara rastros de su sangre o estudio en el Banco, cosa que también es ilegal. Siempre buscaron la ilegalidad. Por supuesto que los que entorpecieron fueron ellos. Pero esto ya tiene un tiempo corto porque ahora la urgencia de ellos se suma a la urgencia nuestra. Yo me he cansado de decir que hay abuelas que han muerto esperando encontrar a sus nietos y si alguno de ellos es uno de esos nietos buscados, no van a poder conocer a sus abuelos. Quienes les negaron esa posibilidad fueron los de su entorno. Por eso tenemos dudas y podemos suponer muchas cosas, pero son todas cosas inconsistentes, sólo supuestos.

¿Por ejemplo?
Por ejemplo, que puede haber diferencias en el propio emporio mediático. A veces esas cosas pasan. O que hay una decisión personal de ellos o que tiene que ver con la salud de la mujer. O cosas externas. Porque ellos también tienen intereses foráneos y hay un desprestigio. La frase devuelvan a los nietos, que se dice cuando se hace un reportaje, por ejemplo, que fue tomada por muchas personas, también es un descrédito para ellos, que tienen también que cuidar sus intereses económicos.

Marcela y Felipe sostienen que se van a hacer el análisis para preservar a su madre adoptiva pero hasta ahora sostenían que se negaban a hacerse los estudios para preservarla. ¿Cómo se explica?
Por eso hablamos en el comunicado de ser cautelosos. Nuestros abogados no han podido leer la presentación completa. Cuando tengamos la lectura completa de la presentación formal, podremos quizá sacar algún otro tipo de conclusión.

¿Ella fue sobreseída por las irregularidades en los expedientes de adopción?
El delito de apropiación de menores durante la dictadura no prescribe y sólo cesa de ser delito a partir de que las personas víctimas recuperan sus derechos. Si no fueran nietos, los delitos que se han observado en los expedientes de adopción, que efectivamente están, ya prescribieron.

Entre las muchas teorías conspirativas que están dando vueltas hay una que sostiene que ellos saben que no van a dar positivo con las familias del Banco. ¿Es posible que sepan eso?
Pero entonces lo hubiesen hecho antes. ¿Por qué a nosotros se nos reforzaba más la idea de que fueran nuestros nietos? Por la negativa, porque ellos se negaban, porque engañaron, mintieron, los abogados los hicieron responsables de entregar ropa contaminada. Fue una estrategia para promover el olvido, dejar sin efecto nuestro trabajo. Entonces uno pensaba son...

¿Pero puede ser que se enteraran ahora? ¿Es posible que tuvieran acceso a información del Banco?
No, no. Tendría que haber sido una cosa... es imposible casi... que ellos se hayan hecho sus análisis en un laboratorio y los hayan mandado para comparar y que haya en el Banco alguien que lo haya hecho... el Banco está muy bien resguardado, hay cosas que las hacen unos y otros no lo saben y está bajo custodia de gente que nos merece total confianza. De todas formas, si llegara a pasar que no dan inclusión con ningún familiar, este mapa genético queda en el Banco porque el día de mañana puede aparecer la familia. Eso ha pasado, que tardíamente una familia se enteró que una joven había dado a luz. Las mamás que no tenían tanto contacto con sus hijas no saben si estaban esperando un bebé cuando fueron secuestradas y hay denuncias que han llegado tarde. El caso Amarilla-Molfino es un caso de un chico que se presentó y se analizó y no daba con nadie y de repente hubo un testimonio de una liberada y la familia se analizó sin saber que este chico ya estaba en el Banco y se lo encontró inmediatamente.

Otra teoría dice que el Gobierno (o Abuelas) hizo el estudio cuando se entregaron las prendas y dio negativo y que Marcela y Felipe saben que no dan porque el Gobierno lo sabe...
También pueden decir que yo no tengo ningún nieto, que mi hija está viva, que está en España... Son infamias.

¿Le molesta que el caso se presente en medio de una disputa entre el Grupo Clarín y el Gobierno? ¿Y que se interprete que si los análisis no dan positivos es una derrota para el Gobierno y viceversa?
Me molesta porque no es en absoluto así. Las Abuelas de Plaza de Mayo iniciamos esta causa muchísimo antes de que los Kirchner existieran como gobierno. Nosotros trabajamos independientemente con nuestras investigaciones y con la Justicia. Lo que pasa es que como el Estado, por obligación también, está investigando Papel Prensa y el caso Graiver, ellos mezclan todo. Para Abuelas éste es un caso más. No es porque sea Herrera de Noble. Siempre digo, ella podría ser Juana Pérez que nosotros tendríamos la misma exacta actitud de investigación y constancia para llegar a los resultados y para saber la verdad con el solo objetivo de que estas personas recuperen sus derechos.

Si pudiera hablar un rato tranquila con ellos ahora, ¿qué les diría?
Nosotros no fuimos a hablar nunca con ellos porque no queremos molestarlos, para que no sientan un acoso. Los hemos respetado. Ellos jamás han tenido un gesto para con nosotros. Cuando se fueron a analizar al Cuerpo Médico Forense los nietos recuperados hicieron una carta y se la acercaron a la joven. Se la dieron y ella inmediatamente se la pasó a otra persona. Eran unas pocas palabras de aliento, les decían que no les iba a pasar nada, que todo era para bien, que tuvieran confianza. Que entendían lo que estaban pasando pero que tuvieran fuerza y se animaran porque lo único que iban a recibir era la libertad. Era un texto de los jóvenes, las Abuelas nunca. Ahora les diría que nos han dado una alegría, porque por fin se inicia el camino de la verdad y los principales beneficiados van a ser los chicos. Si son, van a resolver una situación de vida, que es natural y necesaria en todo ser humano: saber quién se es. Y si no son, también, porque por lo menos por parte nuestra este tema se cierra... se cierra en tanto en un futuro no se sepa que corresponden a otra familia que ingresó luego. Y quedarán los chicos con estos años de arrastre, manoseo y victimización por parte de la gente que decía que los ayudaba. Y si llegaran a ser, que se queden tranquilos porque lo único que van a conseguir van a ser beneficios y tranquilidad de vida y libertad, nadie los va a sacar de donde están, ni va a querer cambiarles la existencia, las relaciones sociales o económicas que tengan. Lo que sea de ellos es de ellos solamente y van a ser libres y personas plenas. Y van a encontrar a los abuelos, si están, o a lo mejor tíos, hermanos, nunca se sabe.

Si no da positivo, ¿sería una decepción en lo personal?
Nosotros estamos buscando centenares de chicos y ya nos ha pasado que chicos que creíamos casi con certeza que eran nuestros nietos no dieron. Incluso en lo personal, cuántas veces tuve la esperanza de que el que se analizara pudiera ser mi nieto y no resultó ni mi nieto ni un nieto buscado. Es un poco la rutina de nuestro trabajo. Buscamos sin saber el resultado, porque es buscar una aguja en un pajar. Los que saben no lo dicen. Seguro que los entregadores de nuestros nietos saben muy bien a quiénes se los dieron y quiénes los tienen.
20 de junio de 2011
19 de junio de 2011
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de bonafini recibe premio walsh


Hebe de Bonafini recibió el Premio Rodolfo Walsh a la comunicación y los derechos humanos. La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo fue distinguida por los proyectos comunicacionales de esa entidad. El galardón se lo entregó la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata.
[Ailín Bullentini] Argentina. Lo avisó antes de empezar a hablar: no le gusta la palabra "gracias". "Se usa mucho", justificó, tímida, Hebe de Bonafini. En lugar de aplicarla para agradecer el Premio Rodolfo Walsh a la comunicación y los derechos humanos con el que la Facultad de Periodismo y Comunicación Social platense decidió distinguirla ayer, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo prefirió hablar de compromiso: "Cumplí con lo que me comprometí el día que se llevaron a mis hijos y supe que nunca más volverían: a no abandonar su lucha, a nunca abandonarlos". Para entonces, el periodista Víctor Hugo Morales, quien le entregó el galardón, y la decana de esa facultad, Florencia Saintout, habían abandonado sus lugares a cada lado de Bonafini para unirse al resto del público que se agolpó para escucharla.
El aula anfiteatro de la nueva sede del Bosque de la Facultad de Periodismo platense, devenida escenario para premiar a Bonafini por las actividades relacionadas con la comunicación que la Asociación que dirige desarrolla, no fue suficiente. Militantes kirchneristas, docentes de la casa y vecinos de La Plata conformaron el ADN del público que obligó a los organizadores de la ceremonia a transmitirla por televisión en otras dos aulas de la facultad. Decenas de curiosos se asomaron desde las ventanas que permiten, desde lo alto, la ventilación del espacio.
Pasadas las 16.30, hora pautada para el inicio, una decena de Madres de Plaza de Mayo encendieron el ambiente con su ingreso en la sala. Los cantos, caricias a las mujeres de cabezas blancas que se ubicaron en la primera fila frente a la mesa central, no permitieron que la temperatura descendiera durante la casi hora que transcurrió hasta la llegada de la agasajada.
Bonafini bajó las escaleras del anfiteatro siguiendo con la mímica de sus labios "...y a pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos, no nos han vencido". Calma, recibió el ramo de flores que le entregaron y se sentó frente al micrófono. Repasó una y otra vez al público. Dejó escapar alguna que otra leve sonrisa. Las manos se le fueron de control y empezaron a seguir el ritmo de los cantos contra la mesa. A uno y otro lado, Morales y Saintout la miraban admirados.
"Queremos reconocer a Hebe, en representación de todas las Madres, por llevar su compromiso de lucha al campo de la información incluso en momentos en los que la información sobre lo que ocurría estaba suspendida", explicó la decana. La premiación cobró sentido debido a diferentes proyectos comunicacionales que la Asociación desarrolla, como el Espacio Cultural Nuestros Hijos, que tiene lugar en la ex ESMA; el programa de televisión La Clementina, que conduce Bonafini junto a Teresa Parodi, la radio AM La Voz de Las Madres, la revista Sueños Compartidos.
Saintout también caminó por el terreno de la coyuntura política que implica a la Asociación en la sospecha de desvío de fondos que pesa sobre su ex apoderado Sergio Schoklender. "Muchos consideran que no es un buen momento para premiar a las Madres. Nosotros consideramos que sí lo es. Queremos reafirmar que estamos con ellas, que las apoyamos, que las amamos y que las vamos a proteger siempre –expresó la decana–. Mientras la derecha se escandaliza, a nosotros nos preocupa que efectivamente se condene a un delincuente, a un traidor."
Con el asunto instalado en el ambiente, el auditorio nadaba en medio de la polémica. La premiada nunca perdió la calma.

–¿Cómo estás tan tranquila? –le preguntó el periodista.
–Tengo la conciencia tranquila –disparó la madre.

Morales, entonces, continuó revolviendo la masa. "Aquellos, sobre todo los periodistas, que se preguntan si está bien o mal premiar a Hebe en este momento deberían preguntarse si hubieran firmado la carta que escribió (Rodolfo) Walsh en el momento en que él la escribió", desafió, en referencia a la ‘Carta abierta a la Junta Militar’ que el periodista y militante asesinado por la dictadura escribió cuando se cumplió el primer aniversario del golpe de Estado de 1976 y en la que denunció los crímenes de lesa humanidad que las Fuerzas Armadas estaban cometiendo. "Ella hubiera sido una de las primeras en hacerlo. Por eso y por su trayectoria de lucha, es que se lo merece", concluyó, con la estatuilla en la mano.
Tras acercar el Walsh dorado a su vientre, Bonafini fue breve y cálida, sin por eso perder la verborragia que la caracteriza. "Descubrí todo lo que hice por todo lo que escribieron y dijeron de mí durante estos últimos días", chicaneó suavemente la titular de Madres.
Con la vista puesta en los estudiantes que la escuchaban entre susurros de consignas cantadas, Bonafini aseguró: "Si pudiera elegir un camino para mis hijos, hubiera elegido el que ellos hicieron. Estoy orgullosa de los hijos que tuve". Aconsejó a los pibes que "no tengan miedo" y que "no esperen siempre la ayuda de un gobierno": "Apuesten a lo suyo. Abran sus propios medios, muevan un poquito el traste", los instó entre risas. Esperó a que cesaran los aplausos y anunció que se despediría con la lectura de una carta que Walsh escribió al enterarse de la muerte de su hija Victoria, asesinada en un enfrentamiento con el Ejército. "Si hubiera podido, yo hubiera escrito lo mismo", concluyó, antes de perderse entre las lágrimas de ese texto.
20 de junio de 2011
18 de junio de 2011
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quién era rodolfo walsh


Pagina/12 publica mañana ’Rodolfo Walsh. La palabra y la acción’. En esta segunda edición, corregida y aumentada, el autor Eduardo Jozami desmenuza la vida y la obra de Walsh y pulsa las teclas de asuntos conflictivos, como sus ambivalentes posiciones frente al peronismo y sus divergencias finales con la conducción de Montoneros.
[Silvina Friera] Argentina. Ese hombre fue un gran escritor hasta el final de su vida, cuando lo secuestraron y mataron. "No era un pequeño burgués que abandonó la práctica de la literatura cuando decidió convertirse en un militante revolucionario", subraya Eduardo Jozami, autor de la biografía intelectual Rodolfo Walsh. La palabra y la acción, segunda edición corregida y aumentada que Página/12 publicará mañana junto con la editorial Norma. El lector se encontrará con una grata sorpresa: un cuento inédito, de manifiesta influencia borgeana, titulado ‘Quiromancia’, desconocido por los lectores de habla hispana. Y un dato inesperado, una información de innegable valor simbólico, que no había sido recogido en ningún libro: Walsh habría metido "las patas en la fuente" el 17 de octubre de 1945, parafraseando al poeta Leónidas Lamborghini. En el minucioso recorrido por la trayectoria periodística, literaria y política walshiana, Jozami pulsa las teclas de asuntos conflictivos como las ambivalentes posiciones frente al peronismo y las divergencias finales con la conducción de Montoneros.
En una entrevista en Nuevo Hombre, en 1971, Walsh confirmó que estuvo en la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945. "No tiene nada de sorprendente –advierte el biógrafo–, porque en esa época militaba en la Alianza Libertadora Nacionalista y los nacionalistas participaron de los enfrentamientos que hubo al terminar la jornada. Antes no existía la certeza de que Walsh hubiera estado presente, con todo lo que tiene de simbólico el 17 de octubre y lo que habrá significado en un joven como Walsh esa aproximación al peronismo." Jozami revela que, en esa entrevista, el autor de ‘¿Quién mató a Rosendo?’ despliega una mirada sobre el rol del intelectual en una de las pocas veces que muestra una influencia notable de Gramsci. "Walsh se sentía cómodo en el rol de un intelectual que se pone al servicio de la clase trabajadora", sintetiza el biógrafo, también escritor, periodista y militante político.

Cuando se publicó esta biografía había varias mitificaciones en torno de la figura de Walsh. ¿Cree que cambió esa tensión que había entre el escritor y el militante montonero?
Creo que sí; con cierta inmodestia, a veces pienso que mi libro fue un pequeño aporte en este sentido. Se sigue trabajando a todos los niveles el Walsh periodista, el militante, el escritor; pero empieza a verse con más integralidad. Los que escriben de Walsh escritor hoy ya no necesitan ignorar que fue un militante político que estuvo comprometido con Montoneros; ideas como que arriesgó su vida y la perdió porque escribió la ‘Carta de un escritor a la Junta Militar’ me parece que están desvirtuadas. Hay una mayor comprensión hacia Walsh, un hombre de facetas muy diversas. Fue un gran escritor, un hombre que marcó caminos en el periodismo argentino y un militante político que, aunque no ocupó posiciones de dirección, cumplió una tarea muy importante.

A Walsh se lo suele invocar en estos días cuando se debate acerca de los medios de comunicación y el periodismo "militante". ¿Qué opina usted?
–Lo interesante de Walsh es que sólo tenía compromisos con sus convicciones políticas y con la verdad. En los últimos años, al calor del proceso que se inicia en 2003 con el kirchnerismo, sobre todo notablemente a partir de la muerte de Néstor Kirchner, hay una recuperación de los valores de la militancia política. Dentro de ese proceso se habla mucho de periodismo "militante" y, necesariamente, Walsh es una referencia; pero hay que tomarse el trabajo de leer lo que Walsh decía y no caer en expresiones muy simplistas de lo que es el periodismo "militante". Vale la pena analizar las condiciones reales en las que se desarrolló la prensa durante la dictadura, para no generalizar la crítica al conjunto de los periodistas; Walsh, por el contrario, valoraba muchísimo a gente que a lo mejor se jugaba la vida con actos anónimos de informar. El periodismo "militante" no es simplemente cualquiera que se identifica con una postura política. Se supone que lo valioso de Walsh es que tenía un compromiso con la política, por supuesto, pero también con la profesión, con lo que escribía, con el lenguaje, con la verdad y el respeto por los lectores. Si uno quiere tomar el término periodismo "militante" en un sentido que vaya más allá de la lucha política inmediata, me parece que tiene que hacerse cargo de ese legado más complejo de Walsh. Hoy estamos pensando en recuperar esa identificación con los intereses populares, recuperar la idea de participación en el producto y en las iniciativas periodísticas, pero en un contexto bien distinto.

Aunque toda biografía está amenazada por la admiración, Jozami no omite bolillas espinosas de la trayectoria de su biografiado, ni eso que se llama "pecados de juventud". Walsh se incorporó en los años ’40 a la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), ese grupo de choque que en el ’45 afiló sus puños a trompada limpia por las calles de Buenos Aires. "Walsh no aprobó los bombardeos del ’55 a la Plaza de Mayo, aunque quizás íntimamente los haya celebrado –conjetura–. No hay duda de que apoyó la llamada ‘revolución libertadora’. En el primer prólogo de ‘Operación Masacre’ reconoció que fue partidario de la ‘revolución libertadora’; después no escribió mucho sobre este tema. Evidentemente no le simpatizaba demasiado el recuerdo. Se puede suponer que a partir de la caída de Lonardi, Walsh tuvo una visión más crítica o por lo menos tomó distancia; pero de ninguna manera modificó su juicio sobre la necesidad del golpe del ’55."

¿La Revolución Cubana influyó en el gradual acercamiento de Walsh al peronismo?
En realidad, la relación de Walsh con el peronismo fue muy curiosa. La gran mayoría de los escritores e intelectuales argentinos no fueron peronistas, pero muchos terminaron acercándose al peronismo en los ’70. Sin embargo, Walsh fue el primer peronista porque fue peronista en el ’45, por el lado menos simpático del nacionalismo. Pero estuvo en el 17 de octubre; y sin reivindicar de ninguna manera lo que fue la Alianza Libertadora, un grupo execrable, frente a la actitud tan criticable que en general tuvo la izquierda cuando surgió el peronismo, para muchos jóvenes como Walsh la Alianza fue un modo de apoyar al peronismo. Después fue antiperonista, estudió en la Universidad de La Plata, participó en algunos grupos estudiantiles y en una revista literaria. La mayoría de los estudiantes universitarios con inquietudes literarias eran antiperonistas. Walsh tardó mucho en acercarse definitivamente al peronismo. Cuando le ofrecieron ingresar a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), Walsh se preguntó cómo iba a entrar a una organización que se llamaba peronista si él no era peronista. "Bueno, lo disimulás mucho –le dijo Raimundo Villaflor–, porque hace dos años que venís trabajando con nosotros."
Walsh descubrió lo que significaba la figura de Eva Perón para los peronistas y para el pueblo, y entendió lo que representaba el antiperonismo como ideología reaccionaria y antipopular. No nos olvidemos que entró al peronismo con el sector más radicalizado y distante de lo que podían ser las tácticas de Perón, el Peronismo de Base y la FAP. Incluso en el ’73 algunos de estos sectores no participaron de la movilización por el retorno de Perón; por eso Walsh rompió con las FAP y decidió incorporarse a Montoneros a comienzos del ’73. ¿Qué tuvo que ver la Revolución Cubana con esto? Leopoldo Marechal, que era el más peronista de todos los escritores, fue a Cuba y se enamoró de la Revolución Cubana porque redescubrió muchas cosas del peronismo, como la relación entre Fidel (Castro) y la gente. Desde este punto de vista, la experiencia cubana acercó a Walsh al peronismo. Pero no me animaría a decir que tuvo mucho que ver, aunque estoy convencido de que lo acercó a la idea de revolución.

David Viñas solía decir, citando a Jauretche, que los intelectuales argentinos se suben al caballo por la izquierda y se bajan por la derecha. Walsh sería el caso inverso: se subió por la derecha y se bajó por la izquierda.
Por eso Walsh es tan entrañable; porque en general los intelectuales que se suben por la izquierda y se bajan por la derecha, más allá de su valor como escritores, uno los recuerda con cierta visión cuestionadora...

Quizás uno de los momentos más interesantes y dramáticos es cuando Walsh condena el militarismo de Montoneros y comienza a tomar distancia. Sin embargo, esos textos a la conducción a veces son utilizados para calificar a la militancia de los ’70 en bloque como "enloquecida". ¿Por qué cree que se produce este "malentendido", por llamarlo de alguna manera?
Walsh participó en la experiencia de Montoneros a partir de 1973 y sería muy equivocado utilizar su nombre para cuestionar las formas de militancia contra la dictadura militar. No sólo no hay textos de Walsh que justifiquen eso sino que la misma práctica de Walsh lo desmentiría. Los textos que Walsh envió a la conducción de Montoneros son de amplio margen de interpretación. Un punto que plantea debates es que Walsh señalaba que había que ofrecerle a la dictadura una tregua y que había que convocar a elecciones en 180 días. Yo creo que Walsh no creía que iba a haber elecciones; era muy difícil que la dictadura aceptara una negociación de ese estilo. Ahora tampoco me parece que esta propuesta fuera inocente; alguien que era tan cuidadoso como Rodolfo con lo que escribía estaba dando una señal. Walsh estaba vislumbrando que pronto volvería a estar presente la democracia política. Hay quienes dicen que fue simplemente una jugada táctica, pero podía haber sido otra cosa. Cuando criticó la política de la conducción de Montoneros, no dijo que había que abandonar la lucha sino que estaba planteando otra forma de resistencia. Por eso no se fue del país; pensaba en una resistencia más descentralizada, con menos aparato y con más iniciativa de los militantes, donde la propaganda jugaría un rol fundamental. Pero la que estaba pensando en ese momento seguía siendo una militancia clandestina y una salida revolucionaria.

Pero si se toma como válida esta lectura de la tregua a la dictadura, lo más significativo es que Walsh, a contrapelo de cierto exitismo de Montoneros, estaba muy solo, ¿no?
Sí, estaba muy solo, es cierto. Pero también en esos textos se refería al tema de los derechos humanos, un tema que hasta entonces no había tenido importancia. El decía que nosotros teníamos que ser coherentes con nuestra práctica militar para poder reivindicar los derechos humanos. Había que mostrarle a la población una preocupación muy especial porque no hubiera daños innecesarios o muertes que se podrían haber evitado. Walsh no estaba anticipando la democracia de (Raúl) Alfonsín sino que continuaba pensando en transformaciones muy profundas de la sociedad argentina en términos de revolución. Y sin embargo, creo que vislumbra que para la gente la idea de democracia es importante. Y la defensa de los derechos humanos también. Pero necesito aclarar que no quiero hacerle decir a Walsh lo que yo pienso hoy. Y obviamente no pienso igual que en los ’70.
20 de junio de 2011
18 de junio de 2011
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caso noble herrera, diez años


Panorama político.
[Luis Bruschtein] Argentina. Hay un consentimiento con diez años de atraso. Y las Abuelas pueden hacer público con todo derecho su satisfacción por lo logrado tras diez años de lucha. Aunque el consentimiento llegue tras diez años de obstaculizar en los juzgados con toda clase de chicanas. Y también con cuestionamientos y críticas desde el otro lado, con las correspondientes denuncias de persecución a la familia. Hay un consentimiento que si no se hubiera demorado, se habría ahorrado las sospechas de un lado, los ataques y las críticas del otro. Un consentimiento que es al mismo tiempo derecho, obligación y necesidad. Que es al mismo tiempo individual y social, que es al mismo tiempo de los hermanos Herrera Noble y de los cientos de familiares de bebés apropiados durante la dictadura. Porque los hermanos Noble Herrera tenían sus derechos, pero los padres desaparecidos de los chicos apropiados también los tienen, como los tienen sus familiares de sangre. Hay una disputa que se prolongó por esa negativa por interminables diez años.
Y después un cambio radical de 180 grados, que puede generar una duda lógica, un interrogante inevitable y desconfiado sobre si se trata solamente de un cambio de estrategia o constituye verdaderamente un cambio de actitud, pero que en cualquier caso brindará una necesaria y refrescante mirada nueva sobre este momento crucial de sus vidas que es probable que termine por arrojar más luz sobre ellas. Sean o no hijos de desaparecidos.
Lo que hay es sólo una presunción. Pero una presunción sostenida por muchos factores. La fecha en que fueron falsamente adoptados (mayo y julio de 1976) fue un momento crítico por la gran cantidad de secuestros y desapariciones. Además quedó demostrado que el trámite de adopción había sido fraguado. El relato de cómo llegaron Felipe y Marcela a la casa de la señora Noble se asentaba en pruebas falsas. Y además, la jueza de San Isidro –ya fallecida–, Olga Hejt, que entregó los bebés en adopción, tenía antecedentes de haber participado en el trámite fraguado del nieto recuperado Andrés LaBlunda, sabiendo cuál era el origen del chico y la suerte que habían corrido sus padres.
No existe la seguridad. La única forma de obtenerla es por medio de la prueba de ADN, pero con esos antecedentes las Abuelas interpretaron que existía la posibilidad de que Marcela y Felipe podían ser hijos de desaparecidos y solicitaron que se les hicieran las pruebas para cotejarlas con el Banco Nacional de Datos Genéticos.
En el Banco hay muestras de ADN de sólo 240 familias y el universo que podría estar relacionado con Marcela y Felipe no sobrepasa las 20. Las posibilidades de que los resultados sean negativos son muy altas. El Banco hace un promedio de 20 pruebas de ADN por semana y solamente el 1 por ciento ha dado positivo. En ese escenario, la persistente negativa a realizar los estudios lo único que hizo fue crear en la sociedad la sospecha de que algo se estaba ocultando. Y la sospecha se convirtió casi en certeza, pero una certeza que se originó en la actitud sospechosa de los Noble. Porque la única certeza real e indiscutible se puede obtener a partir de las pruebas de ADN.
El caso se convirtió así en algo más que la recuperación de otros dos nietos. En los hechos estaba involucrada la cabeza de un poderoso emporio económico con acceso a resortes estratégicos de poder. No se trataba de un ciudadano de a pie. En realidad es nada más y nada menos que un caso de recuperación de identidad, pero la negativa persistente y las permanentes chicanas judiciales terminaron por hacerlo aparecer también como una provocación desde un lugar de privilegio. Un lugar de poder que rechazaba subordinarse a las leyes que obligan a todos los demás ciudadanos. Es increíble cómo ese condimento y el largo tiempo que transcurrió hicieron que el tema se popularizara como ningún otro caso de obtención de muestras de ADN o de nietos recuperados.
De esta manera, desde la sociedad estaba en juego un valor republicano importante, como es que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Hubo políticos "republicanos" que para congraciarse con ese poder se hicieron cómplices de un reclamo de privilegio de casta. Con esas complicidades y desde ese lugar de poder se pudo resistir durante diez años a una medida que se calificó de autoritaria, nazi-fascista y persecutoria, pero que finalmente se aceptó sin dramas ni hecatombes. Más allá del resultado de los análisis, era una decisión que tendrían que haber tomado diez años atrás.
Diez años es el tiempo que tardó en madurar esta democracia en ese aspecto. Son diez años donde se puso en tela de juicio el derecho, el deber y la necesidad de restituir la identidad a los hijos de desaparecidos apropiados durante la dictadura. Hay una deuda de ciudadanía que se amortiza con la misma lentitud que demoran los poderes, a veces económicos, a veces militares, a veces políticos y mediáticos en subordinarse al orden de la república. Que no es un orden de disciplina, sino de convivencia.
Es casi imposible escindir el caso de los hermanos Noble Herrera de la trama de poder y política que se generó a su alrededor por el lugar que ocupan como herederos de un gran emporio económico. Pero el lugar de las Abuelas es muy claro, porque siempre ha sido el de la recuperación de los nietos apropiados, el de regresarles la verdadera identidad a los bebés que fueron arrancados a sus familias por los militares. En esa meta, que las define como institución, no intervienen la disputa económica ni el juego de poder político. Vienen haciendo esa tarea desde antes de la democracia. Los gobiernos pasaron y ellas mantuvieron esa lucha con más o menos obstáculos, estímulos o ninguneos.
Los abogados de los hermanos Noble Herrera afirmaron que el cambio de decisión era para ponerle fin "a tanta persecución a la familia". Si la persecución fue para que acaten la ley, se trató de un proceso legal que sólo se prolongó por su resistencia. De todos modos sería ingenuo negar que la problemática de derechos humanos fue también absorbida muchas veces en los medios, en algunos políticos y en los corrillos callejeros, por la disputa que el Grupo Clarín mantiene con el gobierno por la ley de medios y Papel Prensa.
Las Abuelas iniciaron esta causa en 2001, mucho antes de que llegara este gobierno. No hubo intención política en ese sentido porque esa mezcla no les conviene a las Abuelas ni a los organismos de derechos humanos, ya que subordinaría esa problemática a una disputa política que puede ser importante, pero que se resuelve en otro andarivel. Esa subordinación rebajaría la calidad del reclamo que tiene una esencia más trascendente. No se dirime este pleito por quién gana, si un grupo, un partido o un sector, porque se trata de una sociedad que hace una experiencia de su propia condición para mejorarla. El proceso de recuperación de los nietos es igual a un examen de conciencia de la comunidad en su conjunto. Es un saldo entre el dolor y las pérdidas que milagrosamente permite crecer y madurar.
Es difícil prever el camino que se plantea a partir de esta decisión de los hermanos. Porque se avanzó y lo que se genera son nuevos interrogantes. No hay certezas. Interrogantes no sólo desde la desconfianza sino también desde la esperanza. Es difícil saber si esa decisión implica también que asuman todas las consecuencias que se deduzcan de ellas, sobre todo en relación con la señora de Noble, que ya tiene 86 años. Pero eso también es difícil de saber porque puede pasar que en principio las pruebas sean negativas. En ese caso, las únicas consecuencias serán que sus muestras de ADN queden en el Banco para ser cotejadas por las muestras que sean recogidas en el futuro.
Pero cualquiera sea el resultado, sean o no hijos de desaparecidos, para las Abuelas será una victoria. Una victoria de la paciencia, del tesón y de la justicia. Dieron vuelta una confrontación donde la relación de fuerza les era totalmente desfavorable en una puja verdaderamente de titanes. Consiguieron hacer aplicar la ley y terminar con un privilegio. Demoraron diez años, pero pudieron.
20 de junio de 2011
18 de junio de 2011
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de carlotto, noticia alentadora


La reacción de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. "El interés de Abuelas siempre es el encuentro. Queremos encontrar, antes de que nos vayamos de este mundo, a los nietos que nos robó la dictadura", aseguró Estela Carlotto.
Argentina. En Abuelas la novedad fue recibida con satisfacción, aunque también con la advertencia de que, en un juicio al que pusieron tantos obstáculos, sería imprudente adoptar una mirada ingenua. "Es una noticia alentadora porque esto es lo que queremos desde hace más de diez años", dijo la presidenta del organismo, Estela de Carlotto, luego de enterarse de que Marcela y Felipe Noble Herrera habían aceptado dar muestras para obtener sus mapas genéticos y para que éstos sean comparados con todas las familias del BNDG. Abuelas difundió también un comunicado de prensa que puso el acento en la necesidad de prudencia y de "mantener la cautela hasta verificar que los análisis se realicen con las debidas garantías".
Carlotto habló apenas trascendió el tema. Recordó que "desde 1984 hay denuncias serias en el sentido de que estos chicos procederían de la ilegitimidad de la dictadura militar que robó a nuestros nietos".
"Las irregularidades de procedimiento en las dos adopciones son terribles", apuntó. Estas irregularidades son del tipo de las que se cometieron en otros casos en los que "niños secuestrados con dos años fueron adoptados como recién nacidos".
La presidenta de Abuelas dijo que las situaciones por las que vio pasar a Marcela y Felipe Noble Herrera le parecieron "una mortificación". "Se los exhibió tantísimo, se los victimizó, se los hizo actuar frente a la televisión", todo lo cual "es una cosa terrible para ellos".
"Si la señora de Noble está incursa en delitos, la Justicia es la que tendrá que hablar. Eso para nosotros es secundario, hay que hacerlo, pero el interés de Abuelas siempre es el encuentro. Queremos encontrar, antes de que nos vayamos de este mundo, a los nietos que nos robó la dictadura."
Consultada sobre si con la obtención del ADN y la comparación con todos los datos del Banco Genético "se acabará" el conflicto judicial, Carlotto contestó que sí, "exactamente", ya que, "después, la Justicia actuará, establecerá responsabilidades, pero ya las cuestiones se resolverán en otro nivel". "Insisto, las Abuelas lo que queremos es ayudarlos a salir de una oscuridad, porque la dictadura fue la que les quitó el derecho a vivir con su familia."
En ese sentido, Carlotto evaluó que la decisión de los dos jóvenes de presentarse en el Banco Nacional de Datos Genéticos para comparar sus perfiles genéticos con los de todos los familiares registrados "acortaría los plazos para dilucidar su identidad a quienes queremos devolverles sus derechos si fueran los nietos que estamos buscando".
"Nosotros queremos devolverles sus derechos, si fueran los nietos (apropiados) que estamos buscando. Es una cuestión de larga data, muy terrible, que padecemos la sociedad y sobre todo ellos, como víctimas."
19 de junio de 2011
18 de junio de 2011
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idas y vueltas en caso noble herrera


Los hitos de la causa.Empezó en abril de 2001, cuando se acusó a la dueña del grupon Clarín de supresión de identidad.

Argentina. La causa para determinar si Marcela y Felipe son hijos de desaparecidos se inició hace diez años, el 30 de abril de 2001, cuando la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, presentó una querella penal contra la dueña del Grupo Clarín por "supresión de identidad y presunta falsedad de datos filiatorios" de sus hijos adoptivos Marcela y Felipe.

- Ernestina Herrera de Noble fue arrestada en diciembre de 2002 por el juez federal de San Martín, Roberto Marquevich, quien ordenó su detención para tomarle declaración indagatoria. La Cámara Federal de Apelaciones lo desplazó de la causa, acusándolo de parcialidad, y anuló su resolución.

- Herrera de Noble obtuvo un fallo favorable del juez que reemplazó a Marquevich, Conrado Bergesio, que le dictó la falta de mérito, desvinculándola de presuntas irregularidades en los trámites de adopción. La Cámara confirmó este fallo.

- La investigación permaneció congelada hasta que en diciembre de 2009 la Cámara Federal le ordenó al juez Bergesio realizar los estudios en el Banco Nacional de Datos Genéticos. Felipe y Marcela entregaron entonces una muestra voluntariamente, pero bajo la condición de que sólo fuera comparada con las dos familias querellantes y no con la totalidad de familias que dieron su ADN al BNDG. El juez allanó sus domicilios para obtener objetos personales de donde se pudiera tomar muestras. Estaban dadas las condiciones para hacer las comparaciones, pero un recurso judicial de los abogados de Herrera de Noble ante Casación las frenó.

Las muestras de sangre que habían aportado voluntariamente quedaron en una caja fuerte que fue violentada.

- El año pasado, el juez Bergesio fue apartado de la causa. El tema pasó a manos de una tercera jueza, Sandra Arroyo Salgado.

- La magistrada desplazó a los abogados de Ernestina Herrera de Noble porque representaban tanto a la acusada como a Marcela y Felipe, posibles víctimas. Los jóvenes se negaron a dar una nueva muestra. La jueza dispuso que se obtuvieran a partir de las prendas que vestían, para lo cual en mayo de 2010 fueron interceptados en la vía pública y llevados a su domicilio para que en un lugar privado entregaran su ropa interior.

- El Banco Nacional de Datos Genéticos comenzó los análisis, pero denunció que no había podido determinar el perfil genético de los jóvenes porque las muestras estaban contaminadas.

- La magistrada citó a los hermanos Noble Herrera para que se presentaran en el Banco Nacional de Datos Genéticos a dar nuevas muestras de sangre y saliva. Debían concurrir el 23 de diciembre, pero no fueron.

- El 16 de marzo de este año, la Cámara Federal confirmó la decisión de extraer muestras biológicas a los hermanos "con o sin su consentimiento" y, el 2 de junio, la Sala II de la Cámara de Casación avaló la extracción sin consentimiento, aunque limitó el uso de las muestras.

- Ayer, Marcela y Felipe anunciaron que aceptarán dar las muestras para que se comparen con todo el Banco Nacional de Datos Genéticos.
19 de junio de 2011
18 de junio de 2011
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paso hacia la verdad


Marcela y Felipe aceptaron comparar su ADN con todas las familias del BNDG. Las muestras de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín se cotejarán con las 246 familias del BNDG. Las razones esgrimidas y las hipótesis sobre el cambio de postura de los jóvenes.
[Raúl Kollmann e Irina Hauser] Argentina. Después de diez años de apelaciones y de poner obstáculos de todo tipo, Felipe y Marcela Noble Herrera aceptaron que la Justicia les extraiga pequeñas muestras de sangre para comparar su ADN con el de las 246 familias que buscan sus nietos, hijos de desaparecidos, y cuyos datos están en el Banco Nacional de Datos Genéticos. El proceso judicial ya estaba encaminado en ese sentido: sólo les quedaba el recurso extraordinario ante la Corte Suprema, que –según vaticinaban en tribunales– saldría rechazado. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, aseguró que se trata de "una noticia alentadora" y la institución explicó que espera la medida "con satisfacción y prudencia". "Queda claro –señalaron las Abuelas– que nuestro reclamo siempre fue justo y acorde a ley, a partir de las probadas irregularidades de los procedimientos de adopción." También en el gobierno nacional, el ministro Florencio Randazzo se mostró conforme: "Siempre se quiso saber la verdad y ésta es una buena señal".
Ayer mismo la jueza Sandra Arroyo Salgado pidió a la Cámara de Casación que le devuelva el expediente y su plan es convocar a los hijos adoptivos de la dueña de Clarín la semana próxima para que ratifiquen su decisión y de inmediato vayan al BNDG para hacer la extracción de muestras de sangre, pelo y saliva, con lo que se buscará asegurar que la determinación del perfil genético sea certera. Sin embargo, habrá que ver si Casación declara abstractas las apelaciones que ya se habían presentado con cierta rapidez, de manera que el proceso se pueda poner en marcha.
Ayer circularon numerosas teorías para intentar explicar el cambio de actitud de Marcela y Felipe de no apelar el fallo de la Cámara de Casación que dos semanas atrás ordenó la extracción de ADN "con o sin" su "consentimiento", aunque con la concesión de limitar el cotejo a un grupo de familias. El argumento esgrimido públicamente y en el escrito presentado por sus abogados en el juzgado es que quieren "terminar con la persecución, los ataques y los sufrimientos". En verdad, el razonamiento se cae por sí solo: el paso que acaban de dar pudieron haberlo dado en diciembre de 2002, cuando se ordenó por primera vez la realización del ADN. En aquella época ni siquiera gobernaban los Kirchner. Sin embargo, apelaron y esquivaron la extracción. Cuando se les pidió la ropa para obtener su perfil genético, se encontró ADN de mujer en prendas íntimas masculinas y ropa interior de mujer con más de un perfil.
Alejandro Carrió, abogado de los jóvenes, dio a entender que tomaron la determinación por el estado de salud de su madre adoptiva, Ernestina Herrera de Noble, que tiene 86 años. El letrado no explicó si la empresaria está enferma o si el cuadro judicial la estaba afectando.
Desde el punto de vista personal, también puede haber ocurrido que hayan decidido dar el paso de conocer su identidad, algo que ha ocurrido en numerosas oportunidades, tanto con hijos de desaparecidos como con hijos adoptados. Los letrados que intervienen en la causa sostienen que en las audiencias más recientes, Felipe y Marcela habían cambiado de actitud y saludaban a los abogados de la parte querellante de manera diferente y no parecían tan distantes.
Más adeptos recogió el diagnóstico de que el camino judicial de los Herrera Noble estaba cerca de terminarse. Es que hay coincidencia en que la Corte rechazaría su recurso, con lo cual la extracción compulsiva de material genético quedaba firme. Ante esta situación, no parece ilógico adelantarse a la jugada y limitar el daño. Los jóvenes tiraron todo lo que pudieron de la cuerda y ahora, si la comparación da positiva, dirán que fue porque ellos aceptaron dar su sangre.
No faltan quienes diagnostican que el cambio de postura obedece a que de alguna manera pudieron haber conseguido los datos del Banco Nacional de Datos Genéticos y que en privado ya hicieron la comparación. Los especialistas opinan que no es fácil vulnerar la seguridad del organismo que conduce la genetista Belén Rodríguez Cardozo. Pero tampoco es imposible. Allí hay muestras genéticas de 246 familias que aún buscan a sus nietos, a las que se suman las de 104 nietos que ya recuperaron su identidad. Cada ADN se compone de 15 marcadores que, a su vez, está constituido por dos números, que tienen entre cinco y 15 variantes. Desde el punto de vista del volumen de la información, es mínimo: entra perfectamente en un pendrive. Los integrantes de las organizaciones de Derechos Humanos consultados por este diario consideraron que, en última instancia, lo que importa es la verdad, de manera que aunque alguien haya conseguido la base de datos del Banco de manera turbia, lo fundamental será conocer si los hijos adoptivos de la dueña de Clarín son o no hijos de desaparecidos.
Las Abuelas estiman que aún falta recuperar a unos 400 nietos. Las muestras disponibles en el BNDG corresponden a 246 familias que denunciaron que sus hijas (o mujeres con otro parentesco) estaban embarazadas o tenían bebés pequeños al momento de su desaparición. Sin embargo, con el tiempo fueron apareciendo otras familias que no tienen certeza del embarazo de sus hijas, pero que creen que podría haberse dado. Por ese camino se restituyeron nietos que en el momento en que se presentaron no daban con ninguna de las familias que estaban en el Banco. En el comunicado de Abuelas, justamente, se insiste en que, si el resultado no fuese positivo, las muestras de Marcela y Felipe deben quedar en el BNDG porque pueden aparecer nuevas familias.
Alcira Ríos, letrada de las familias querellantes Miranda-Lanoscou y Gualdero-García cree que "es muy difícil que Felipe y Marcela provengan de madres indigentes a las que les dieron un dinero a cambio de los bebés". "Hace 30 años que investigamos estos procedimientos. Cuando las madres entregan a sus hijos –explica– existe un acta de nacimiento que el hospital tiene obligación de hacer, en la que luego se pone el nombre de los padres que se quedan con el bebé. En el caso de los Noble Herrera no hay acta de nacimiento, a lo que se suman múltiples irregularidades en la adopción que logró Ernestina Herrera de Noble, incluyendo su relato de que encontró un bebé en una caja, los testigos falsos y su afirmación de que el otro bebé se lo dio una mujer cuyo nombre resultó inexistente y su número documento era el de un hombre. Todo esto nos llevó a las sospechas iniciales. A eso agregue que la jueza que intervino también entregó un bebé que dio a luz una madre desaparecida." Ríos insiste en que "en los procesos de entrega de hijos de desaparecidos hubo trampas de todo tipo, de modo que todo debe ser investigado. En el caso de los Noble Herrera, sumaron maniobras y obstáculos durante una década. Es bueno que de una vez por todas se sepa la verdad".
Tras la presentación de ayer en el juzgado de Arroyo Salgado, es posible que el trámite se demore algunos días por los pasos previos que tiene que dar la Justicia.

- Tras recibir el escrito, la jueza notificó la decisión de Felipe y Marcela a la Cámara de Casación, al fiscal y a las querellas.

- Los jóvenes deberán ratificar en el juzgado que aceptan las extracciones. El texto donde lo anunciaron sólo está firmado por sus abogados, Alejandro Carrió, Ignacio Padilla, Horacio Silva y Roxana Piña.

- En el día de ayer habían presentado sendas apelaciones las Abuelas, a través de Alan Iud, las familias querellantes, representadas por Pablo Llonto y Alcira Ríos, y el fiscal de Casación Raúl Pleé. La Cámara podría dejarlas sin efecto. Ríos dijo que insistirá con su planteo para evitar que la decisión que había adoptado Casación de poner un límite al entrecruzamiento de ADN de Marcela y Felipe siente un precedente. Es en este punto donde podría producirse una demora, ya que Casación tiene que resolver.

- Según afirman en el juzgado, los recursos devienen abstractos, porque ya los jóvenes aceptaron hacerse la extracción y que se comparen los perfiles genéticos con todos los que están en el BNDG, que es lo que reclamaban las querellas.

- El siguiente paso será citar a Felipe y Marcela en el Banco, donde se realizará la extracción de muestras mínimas de sangre, saliva y pelo. El objetivo es tener el perfil genético por las tres vías. A partir de ello se cruzarán los datos con el de las familias. En el juzgado sostienen que el proceso será rápido y podría completarse en semanas, aunque habrá que ver cuánto tarda Casación en despejar el camino.

"Tomaremos recaudos para que la pericia que se haga respete todos los procedimientos habituales y que no haya situaciones extrañas y dudosas como ha ocurrido tantas veces en esta causa", dijo Iud, el abogado de Abuelas. El organismo cerró su comunicado oficial sosteniendo que "las reiteradas obstrucciones, que comenzaron con el irregular apartamiento del juez que impulsó la investigación y procedimientos policiales fraguados para obtener ADN, nos obligan a mantener la cautela hasta verificar que los análisis se realicen con las debidas garantías. Las Abuelas, como en todos los casos, anhelamos llegar a la verdad y restituir a todos los nietos que aún viven en la mentira."
19 de junio de 2011
18 de junio de 2011
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proceso contra el horror


Comenzó el alegato de la fiscalí en el juicio sobre los crímenes de la ESMA. Los fiscales Mirna Goransky y Pablo Ouviña señalaron que el objetivo de la ESMA era "terminar con toda forma de oposición política y diseminar el terror". El miércoles se descompuso el represor Ernesto Weber y ayer Pablo García Velazco.
[Alejandra Dandan] [Argentina] ¿Por qué la Escuela Mecánica de la Armada?, se preguntó la fiscal Mirna Goransky. ¿Por qué un centro clandestino en una escuela destinada a formar moral y educativamente a cadetes y aspirantes? Esa lógica esquizofrénica que parece haber estructurado al centro clandestino de la Armada –tal vez como no sucedió con otro– empezó a ser desarmada durante los alegatos del ministerio público fiscal. La fiscal Goransky y Pablo Ouviña advirtieron que "no se trata de un juicio como cualquiera porque éste es un juicio al horror". Dijeron que a lo mejor nadie explicó de mejor manera la locura –atada a la contradicción– como lo hizo alguna vez el propio jefe de la Armada, Emilio Massera, cuando dijo que no iban a tolerar que la muerte ande suelta por la Argentina, "porque entonces –recordó la fiscal– ya habían decidido que la muerte iba a estar en la ESMA".
Goransky y Ouviña comenzaron el miércoles y continuaron ayer con el alegato en el juicio a un "pequeño grupo" de 19 represores de la ESMA. El concepto de banalidad del mal, de Hannah Arendt, les permitió tomar como eje el mal desde la locura para rearmar la arquitectura del mayor centro de exterminio del país.
El miércoles, Jorge "El Tigre" Acosta, el dios de ese infierno, que estaba sentado a unos metros, anotó todo el tiempo cosas en un block. Juan Carlos Rolón no dejó de mirarla con su cabeza revoleante, igual a Néstor Savio. Ernesto Weber, apodado 220, se descompuso dos veces, la primera con un principio de desmayo por problemas de presión. El presidente del Tribunal Oral Federal 5, Daniel Obligado, ordenó un cuarto intermedio en ambos casos; el primero breve, el otro hasta ayer. Cuando se reanudaron los alegatos, quien se descompuso fue el acusado Pablo García Velazco. Los alegatos continuarán hoy, a menos que los malestares se conviertan en una epidemia entre los represores.
Cualquier síntesis del alegato es imposible. Las pruebas de cientos de testimonios y documentos del juicio se encadenaron como fundamentos jurídicos, pero a la vez como un relato de sentido de un mal que en ocasiones aún no puede pensarse.
Al inicio, Goransky aclaró poco. "No son criminales comunes, todos estos hombres secuestraron, sometieron a sus víctimas a condiciones de vida indignas, esclavizaron, abusaron sexualmente y asesinaron a miles de víctimas indefensas." Dijo que estos juicios no se hacen gracias a jueces y fiscales, sino a las víctimas y familiares que se ocuparon de "no deshumanizar a los victimarios: pidieron juicios y castigos y no ejecuciones".

El Lugar
¿Qué pasó en la ESMA?, preguntó la fiscalía. Y habló de la Escuela. "El centro clandestino estuvo alojado en el edificio de una escuela de la Armada, a menos de treinta metros de distancia de las aulas en las que se formaban intelectualmente a los aspirantes." Pero donde había cientos de decenas de personas encapuchadas, inmóviles, aguardando con grilletes y esposas, la muerte. Una muerte antes de la muerte, explicó: la vida entre la muerte, donde convivió el horror, la extrema crueldad e irracionalidad más radical.
Alguno de los sobrevivientes sabían que el alegato iba a mostrar la ESMA desde el punto de vista de las víctimas. Y fue así: con proyecciones en la pared, la sala fue entrando piso a piso para mostrar las contradicciones del infierno.
"Volvamos a Capucha", dijo la fiscal. "El lugar desde el cual, entre expresiones de dolor, algunos se preparan para salir en libertad, otros para salir a bailar, otros a trabajar, otros regresan del trabajo; donde están las embarazadas que esperan y la mayoría, tirados en la oscuridad, doloridos y esperando la muerte."
"Entremos al Casino de Oficiales", dijo después. Y explicó cómo la marina organizó el edificio para "cumplir el objetivo institucional de exterminio". Cómo acondicionó para cobijar el vandalismo, la falsificación, el uso de habilidades de los prisioneros para provecho del grupo de tareas. Tabiques que se arman y se desarman, dijo: y un pasillo central, "la Avenida de la Felicidad", donde los prisioneros se sentaban a esperar la tortura.
El eje de la violencia sexual entró en esos parámetros. La fiscalía pidió además que el Tribunal extraiga esos datos para juzgarlos como delitos autónomos. "Las condiciones siempre fueron peor para las mujeres –dijo Goransky–: para las mujeres, la violencia sexual y de género fue completamente estructural al plan sistemático. La desnudez, el maltrato, la falta de intimidad, las burlas en las duchas de los baños, los abusos y humillaciones aun de las embarazadas" fueron la "consagración de la deshumanización". Mujeres que mientras tanto eran forzadas a mantener relaciones estables con oficiales, abusadas o violadas. Mencionó los casos. Y cómo "a las detenidas, las despertaban para ir a comer o bailar, para recuperar su lado femenino".

Los Sentidos
Y entre esos elementos, el lenguaje: la locura como estructura, dijo Goransky, tenía una particular forma de expresarse. "El lenguaje simboliza el nuevo mundo que se esconde: hay palabras que también desaparecen y en su reemplazo aparecen eufemismos que están llenos de sentidos". La picana es "la máquina", "dar máquina". No se asesina, se "manda para arriba", se "traslada". No se secuestra, se "chupa". El secuestrado es un "paquete". El traslado hacia la muerte es un traslado a una "granja de recuperación". La esclavitud, "un proceso de recuperación". "Este era el mensaje de la tortura para ocultar la locura del mensaje", dijo la mujer.
La idea del otro como dios en el infierno, fue otro eje. "El pez por la boca muere –dijo la fiscal– y los sobrevivientes pudieron primero conocer a sus verdugos por sus voces." A la luz de una declaración de Martín Grass, recordó cómo los represores se autodefinían como dios.
¿Cuál era el objetivo de la ESMA?, se preguntó la fiscal. "La necesidad de terminar con toda forma de oposición política y diseminar el terror en la vida social." Militantes populares, docentes, periodistas, abogados, familiares, vecinos, cualquiera de ellos. Y a diferencia de la Alemania nazi, no dictaron leyes públicas, negaron la existencia de los centros clandestinos, usaron normas secretas y confidenciales. La esquizofrenia volvía a verse así en este punto: era producto de una decisión institucional, pero secreta.
18 de junio de 2011
17 de junio de 2011
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