una ayuda para astiz
[Darío Pignotti] Brasilia, Brasil. La dictadura brasileña sabía que Alfredo Astiz era buscado por la Justicia francesa por el asesinato de dos monjas, pero aun así realizó gestiones ante Gran Bretaña para su repatriación en 1982, reveló Folha de São Paulo. "Me parece importante que se haya publicado información sobre cómo Brasil intercedió a favor de Astiz, y es fantástico que yo venga a saberlo el mismo día que aguardamos su sentencia en Buenos Aires", por la causa ESMA, dijo Juan Gelman por teléfono desde México el miércoles pasado. El Palacio de Itamaraty fue informado por su embajada en Londres de que Astiz era requerido por los jueces de Francia y Suecia, pero eso no frenó la presión para que sea liberado, lo cual finalmente ocurrió en un avión que antes de aterrizar en Buenos Aires hizo escala en Río y a bordo del cual viajó un diplomático brasileño.
Telegramas del Servicio Exterior de 1982, desclasificados por el gobierno de Rousseff, reflejan el empeño con que el embajador brasileño en Londres, Roberto Campos, amigo del entonces canciller argentino Nicanor Costa Mendes, trabajó por la libertad/impunidad de Astiz, prisionero de las fuerzas británicas tras rendirse en las Georgias del Sur.
Hasta hoy, el relato oficial sobre la solidaridad brasileña con los generales y almirantes argentinos durante la guerra de Malvinas soslayó que, bajo el repentino antiimperialismo del dictador Figueiredo, quien durante años comandó los servicios de Inteligencia, se escondía la solidaridad entre los camaradas de la guerra sucia transnacional.
Como explica Martín Almada, a partir de los años ‘80 entró en acción una "fase nueva del Cóndor", que entre otras tareas se abocó a dar cobertura a los asesinos requeridos por la Justicia", y así fue como varios represores argentinos huyeron a Brasil y Paraguay en los años ‘80, algunos alegando ser perseguidos políticos de la democracia.
La recopilación de una decena de cables secretos generados por la embajada de Brasil en Buenos Aires, entre 1975 y 1978, ilustra sobre los contactos con altos mandos militares en los que se exhiben coincidencias en la necesidad de actuar conjuntamente contra la "subversión". Se observa en esos documentos, hasta hace poco tiempo secretos, una recurrente mención a la Marina y consideraciones elogiosas sobre Eduardo Massera, como lo muestra el "telegrama confidencial urgente" del 27 de julio de 1977.
Allí se habla de un supuesto viaje de Massera a Río de Janeiro como parte de su agenda diplomática personal y la influencia del marino en la política externa de la dictadura, la cual estuvo marcada por la aproximación con Brasilia. El ex prisionero de la ESMA, Víctor Basterra, declaró a este diario que tuvo conocimiento del enlace entre ese centro de detención clandestino de la Armada y los servicios brasileños. Basterra, quien realizó un extraordinario trabajo de contrainteligencia sobre la represión durante sus años de cautiverio, recuerda que en la ESMA fue obligado a montar afiches con las fotos de Juan Gelman y el cura Jorge Adur, desaparecido en 1980, los cuales fueron enviados a la frontera con Brasil.
La cooperación entre la ESMA y los organismos represivos brasileños se prolongó por lo menos hasta noviembre de 1982, "esto me consta, estoy seguro de que fue así", afirma el ex prisionero político luego de citar fechas y nombres con una precisión que asombra.
El testimonio de Basterra y los telegramas enviados desde la embajada de Londres no dejan dudas de que Brasilia estuvo envuelta en el Plan Cóndor, en los planos represivo y diplomático hasta 1982. La participación comenzó pocos días antes del golpe, el 18 de marzo de 1976, cuando fue secuestrado el pianista Francisco Tenorio Cerqueira Santos, que había participado en un concierto ofrecido en el Gran Rex por Vinicius de Moraes y Toquinho. La historiadora Janaína Teles cuenta con pruebas incontrastables, fechadas el 20 y 25 de marzo de 1976 (habrían sido presentadas ante la Justicia argentina), sobre la complicidad entre el régimen brasileño y la ESMA en ese crimen. Se trata de dos notas enviadas a la embajada de Brasil, firmadas por Jorge "Tigre" Acosta, las cuales hacen referencia a la detención y posterior muerte del pianista.
[Foto viene de Sendero del Peje.]
18 de noviembre de 2011
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[Darío Aranda] Santiago del Estero, Argentina. Cristian Ferreyra nació y vivió sus 23 años en el mismo lugar: el paraje San Antonio, al norte de Santiago del Estero. Quería mantener una forma de vida que implica trabajar la tierra, criar animales, sembrar y cosechar su comida. Pero un disparo de escopeta lo hirió cuando se negó a dejar el territorio, pretendido por un empresario. "Esto es el Lejano Oeste, no se cumplen nuestros derechos, nos matan como animales", denunció Marilena Santillán, compañera de militancia de Ferreyra e integrante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-Vía Campesina), con voz entrecortada, aún conmovida. También fue herido Darío Godoy, de 26 años. En los últimos dos años fueron asesinados en la Argentina cuatro campesinos e indígenas. La organización campesina denunció que la represión tiene directa relación con el avance del modelo de agronegocios, con la soja y la ganadería intensiva, sobre territorios comunitarios.
Argentina. Denunciado por su posible participación en delitos de lesa humanidad, el profesor Mario Carlos Casalla fue suspendido de sus cargos en la Facultad de Psicología de la UBA. El próximo lunes la facultad analizará un pedido de juicio académico que debe ser elevado al Consejo Superior de la universidad. La denuncia contra Casalla fue presentada por el delegado en Salta de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Martín Avila, quien solicitó a la Justicia indagar a Casalla como presunto "autor mediato de la privación ilegal de la libertad de Miguel Angel Arra", docente de la Universidad Nacional de Salta (UNSA), secuestrado en 1975 y desaparecido desde entonces. "Durante los años ’74 a ’76 procedí a depurar ideológicamente el departamento más conflictivo e infiltrado subversivamente de la universidad (Humanidades), di de baja a docentes directamente ligados a la subversión", escribió Casalla, según consta en la denuncia, en una nota dirigida al destacamento de Inteligencia 143 del Ejército en octubre de 1978. Consultado por Página/12, Casalla negó haber participado en la desaparición de Arra.
[Ailín Bullentini] Argentina. El fiscal general de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano, fue denunciado ante la Procuración General de la Nación por un comisario de esa provincia, Julio César Giménez, quien lo acusa de no estudiar las amenazas que le habría realizado un superior a partir del pedido que presentó a la Justicia para que se analice el crimen de su padre, en febrero de 1976, cuando ejercía como secretario general del gremio de pasteleros en Córdoba. Giménez aseguró que denunció ante Vidal Lascano que el comisario general de Córdoba Ramón Frías le había advertido que se "deje de joder con lo del D2 (el Departamento de Informaciones de la policía provincial)", pero que el fiscal "se dedicó a investigar al denunciante y a su entorno familiar".
Argentina. Fue convocada por una nota escrita en 2002 referida a los documentos desclasificados por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Uno de los papeles revela que el dictador Reynaldo Bignone reconocía en 1982 la apropiación de bebés y se negaba a devolver a los niños a sus familias.
Argentina. "Ojalá que esta historia ayude a que muchas más personas encuentren su verdadera identidad", dijo ayer la presidenta de las Abuelas en el Teatro Argentino de La Plata, antes de que se proyectara el film de Nicolás Gil Lavedra.
[José Maggi] Argentina. El Tribunal Oral Federal Nº 2 decidió ayer que continúe con el juicio al ex general Ramón Genaro Díaz Bessone, y que éste siga las alternativas desde el Hospital Militar de Buenos Aires, donde está internado después de aducir haber sufrido un accidente cerebro vascular. Los miembros del TOF lo resolvieron después de escuchar las conclusiones de la junta médica que diagnosticó que el ex militar está en condiciones psíquicas de entender lo que pasa en las audiencias pero no tiene la aptitud física para estar presente en las mismas.
Argentina. También testimonió Luis Jorge Toledo, secuestrado el 27 de marzo de 1976 en Godoy Cruz, quien recordó que en una oportunidad fue conducido con los ojos tapados ante Otilio Romano, por entonces fiscal general, quien le propuso firmar un escrito de "arrepentimiento" a cambio de obtener su libertad.