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pruebas sepultan a patti


La acusación contra Patti por el homicidio de Gastón Gonçalves. Los abogados querellantes Ana Oberlin y Pablo Llonto presentaron un amplio cúmulo de datos que señalan a Luis Patti por el crimen del militante de Montoneros en 1976, así como por su secuestro, las torturas que sufrió y el ocultamiento de su cuerpo.
[Alejandra Dandan] Argentina. Las pruebas se habían escuchado durante todo el juicio. Sin embargo, en la última audiencia, cada una de esas voces quedó encastrada en un relato abrumador y cargado de datos contra el represor Luis Abelardo Patti. Las querellas representadas por Ana Oberlin y Pablo Llonto conectaron el cúmulo de pruebas para acusar a Patti por el homicidio de Gastón Gonçalves, el militante de Montoneros secuestrado el 24 de marzo de 1976 y cuya muerte era uno de los elementos más difíciles de probar. "Patti tuvo en el contexto del terrorismo de Estado la oportunidad de asesinar a Gastón Gonçalves tal y como lo venía amenazando", dijo Ana Oberlin. Patti lo secuestró, lo torturó y fue el responsable de ocultar el cuerpo durante veinte años en una fosa de NN en Escobar. "No hay otra explicación posible, lo que sumado a la abrumadora prueba producida y reseñada nos da la plena certeza de su autoría."
Los alegatos de las querellas particulares empezaron el jueves pasado en el auditorio municipal de José León Suárez. El Tribunal Oral Federal N° 1 de San Martín sigue la etapa oral del juicio a Patti, el ex comisario Fernando Meneghini, el torturador Martín "El Toro" Rodríguez, Reynaldo Bignone y Omar Riveros. Pablo Llonto y Ana Oberlin representan a las familias de las víctimas, y abrieron la audiencia que continuará hoy con los alegatos de otros organismos de derechos humanos. El primer día, al comenzar, Llonto hizo dos pedidos clave: exhortó al Tribunal a acusar por genocidio y a ordenar a los jueces de primera instancia instruir las causas de lesa humanidad como homicidios, un reclamo de un sector de los organismos de derechos humanos que, ante la ausencia de los cuerpos de desaparecidos, en la mayoría de los casos no pueden acusar por homicidio.
Oberlin empezó a presentar luego el cúmulo de 125 pruebas de cada acusación. Pruebas que, con el correr del juicio, "han conmovido totalmente el estado jurídico de inocencia en el que Patti, Meneghini, Rodríguez, Bignone y Riveros se encontraban antes de la realización de este proceso", dijo. A la luz de esos nuevos elementos reconstruyó los secuestros, ejecuciones o desapariciones de Gonçalves, los hermanos Guillermo y Luis D`Amico y empezó con el caso del ex diputado Diego Muniz Barreto, suspendido por un cuarto intermedio hasta la audiencia de hoy.
Con Gonçalves consolidó a Patti en el homicidio. Presentó al Rengo, como le decían por un accidente en la pierna. Habló de su militancia en Montoneros, de la conducción de la Unidad Básica de Garín desde 1972, de las reuniones en Escobar y de cómo a partir de su trabajo social en los barrios pobres de Garín era reconocido por su compromiso y militancia. "En varias oportunidades, debido a sus actividades políticas y sociales, fue amedrentado y amenazado de muerte por el acusado Patti –dijo Oberlin–. Además, antes de su desaparición, en diversas ocasiones fue detenido por razones políticas en dependencias policiales."
Hasta ahora se hablaba del secuestro de Gastón Gonçalves sin decir claramente lo que sí dijo el alegato: a Gastón Gonçalves lo secuestró Luis Abelardo Patti en las primeras horas del 24 de marzo de 1976. Los querellantes lograron probar además cómo intervino Patti en las horas que siguieron. Gastón estuvo secuestrado en un camión celular de la comisaría de Escobar, después de torturarlo, lo ejecutaron y su cuerpo apareció el 2 de abril cerca del río Luján, con otros tres cadáveres, todos con tiros de arma de fuego. Gastón estuvo 20 años enterrado como NN en el cementerio de Escobar. El alegato le dio además una lógica al crimen.
Las amenazas –dijo Oberlin– "no fueron banales, sino que tuvieron tal entidad que Gonçalves tenía miedo de que Patti lo matara y así se lo manifestó a varios de los testigos que depusieron en este debate". Sus compañeros de militancia, además, consideraron que las intimidaciones eran serias –dijo–, al punto de tomar precauciones para protegerlo. Los elementos del juicio permitieron entender además que Patti hacía tareas de inteligencia sobre su grupo político desde por lo menos el año 1974: "Gastón Gonçalves era una figura destacada en el grupo y Patti estaba focalizado en Gonçalves porque era uno de sus dirigentes con mayor exposición pública, reconocido y querido en la zona. Sin dudas ese es el motivo de la continua persecución a Gonçalves de Patti, la que se extendió durante por lo menos dos años, hasta que Patti tuvo la oportunidad, en el contexto y los medios que le brindó el terrorismo de Estado, de cumplir sus amenazas de muerte".
Patti lo torturó varias veces, dijo, mientras estaba secuestrado, al punto de que en un momento Gonçalves dijo que "lo estaba matando de a poco con la tortura". En la última sesión, Patti le dijo que lo iba a matar –según el relato de dos testigos–. Y en ese momento, le sacó la capucha para que lo viera. Oberlin se preguntó en la audiencia: "Siendo así, si el acusado Luis Abelardo Patti no tenía claro que iba a asesinar a Gonçalves como lo hizo, ¿tenía lógica que le mostrara su rostro? La acusación alcanzó además a Fernando Meneghini y Riveros.
Enseguida, avanzó con el caso D’Amico por allanamiento ilegal de la casa de la familia, privación ilegal de Josefa Molina y de Luis (padres) y los hermanos Luis y Guillermo D’Amico. Además, la aplicación de tormentos a los dos hermanos que permanecen desaparecidos. La inexistencia del cuerpo de ambos hermanos fue una de las razones que disparó el pedido de Llonto para revisar la instrucción de las causas.
En agosto de 1976, Guillermo tenía 17 años y era aprendiz de zapatero. Luis Rodolfo tenía 26, le decían Pico, estaba casado y esperaba a su primera hija para septiembre. Ambos eran militantes de la JP, dijo Oberlin, ámbito que sirvió de base a la organización Montoneros, participaban de la Unidad Básica de Garín, el espacio que había conducido Gonçalves y antes del secuestro se integraron con grupos del PRT de la zona. Los secuestraron el 10 de agosto de 1976: al mediodía un grupo de hombres ingresó ilegalmente a su casa, quedó probada por los relatos de varios testigos la presencia de Patti. Entre otros, Oberlin mencionó una declaración del padre de los hermanos D`Amico, quien explicó que sus vecinos le comentaron que del procedimiento formó parte un policía de Garín que estaba vestido de civil y que se trataba de un oficial de nombre Patti.
Los volantes de la Dipba, los relatos de los militantes de Escobar, las persecuciones narradas por los testigos, son muchos de los otros elementos que sostuvieron el alegato. "Durante todos estos años de proceso, desde el primer caso que empezó en 2004 –dice Oberlin ahora a Página/12–, escuchamos de parte de la defensa decir que es un proceso sin pruebas, y sólo con connotaciones políticas, que Patti era un perseguido político... Con todo esto quisimos demostrarles que es tanta la prueba y tan aplastante, que demuestra que los hechos fueron así, lo que va a provocar que lo que los termine condenando sea justamente eso: la solidez de la cantidad de pruebas contra ellos."
9 de febrero de 2011
7 de febrero de 2011
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los mataron porque sí


Enterraron ayer a los dos chicos asesinados el jueves en José León Suárez. Trescientas personas fueron al cementerio de San Martín para despedir a Franco Almirón y Mauricio Ramos. En el barrio de La Cárcova no hubo incidentes, pero sí reuniones vecinales para entender qué ocurrió.
[Carlos Rodríguez] Argentina. Unas 300 personas acompañaron ayer a los familiares de Franco Almirón, de 16 años, y Mauricio Ramos, de 17 –los dos chicos asesinados el jueves en José León Suárez–, durante el sepelio que se realizó en el cementerio de San Martín. Las inhumaciones se hicieron por separado y en forma previa se celebraron misas al aire libre, en la puerta de acceso a la necrópolis, dado que la presencia masiva de amigos y vecinos de las víctimas hizo imposible que se pudieran realizar en la capilla. En el barrio de La Cárcova, ayer por la tarde, la situación se mantenía calma, aunque los vecinos siguieron reuniéndose en grupos para tratar de reconstruir lo ocurrido el jueves. Todos afirman que "los disparos fueron policiales" y que "no se trató de tiros al aire sino que hubo intención de matar". Mientras tanto, en el Hospital Thompson, sigue internado en terapia intensiva el joven Joaquín Romero, de 19 años, quien experimentó "una leve mejoría", según dijeron sus allegados a Página/12.
Ayer circuló la versión de que la Justicia tendría filmaciones en las cuales aparecería una persona disparando hacia el sector donde estaba la policía, durante los sucesos de la tarde del jueves, luego del descarrilamiento del tren de carga de la empresa Nuevo Central Argentino (CNA). La información no pudo ser confirmada, igual que otra, que circula entre los vecinos, sobre la supuesta existencia de fotografías y filmaciones sobre el accionar de la Policía Bonaerense.
La empresa CNA y el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, afirmaron que se trató de un descarrilamiento provocado por un grupo de personas con fines de robo. La Justicia, mientras tanto, espera el resultado de las pericias realizadas por la Gendarmería, para poder determinar en forma fehaciente si fue o no un hecho intencional.
La formación que descarriló tenía 32 vagones que llevaban autopartes, según se informó. Siete de ellos se salieron de las vías. Varios de los containers que iban en vagones que descarrilaron eran de Mediterrannean Shipping Company, una empresa que transporta mercaderías por barco desde Estados Unidos y Europa. Hasta ahora no hubo ningún informe sobre los elementos que habrían sido robados. El fiscal de San Martín, Raúl Soracco, dijo a este diario que uno solo de los containers fue abierto por las personas que rodearon el tren y que en su interior había "piezas pequeñas de goma" de escaso valor de reventa en el mercado ilegal.
Ayer fueron inhumados los cuerpos de Franco Almirón y Mauricio Ramos, los chicos asesinados el jueves. Hubo un paréntesis de cuarenta minutos entre ceremonia y ceremonia. Los velatorios se habían realizado desde la noche del viernes en las respectivas viviendas familiares, en la avenida Central, a pocos metros del lugar donde ocurrió el descarrilamiento. Los chicos vivían en la misma cuadra y cayeron heridos de muerte, el jueves, a poca distancia el uno del otro.
María Elena, la mamá de Mauricio, El Pela, como le llamaban sus amigos, habló con este diario. "Mi hijo era un chico como cualquiera. Jugaba a la pelota, estaba en la esquina con los amigos, iba a cartonear con el abuelo. No era ningún ladrón, lo mataron porque sí, sin razón alguna. El fiscal y funcionarios del gobierno (bonaerense) me vinieron a ver. Lo único que quiero es que se haga justicia, porque a mi hijo lo mató la policía porque sí, sin ninguna razón."
Los vecinos comentaban ayer que la policía disparó desde unos montículos ubicados detrás de las vías y luego lo hizo desde el mismo trazado de la red ferroviaria del ex Mitre, a poca distancia del lugar donde cayeron los dos chicos, cerca de un árbol frondoso que es custodiado por la Gendarmería para preservar la escena del crimen. "Algunos testigos dicen que disparaban los policías que estaban sobre las vías, pero que también podrían haberlo hecho otros que ingresaron, en motos, por la avenida Central", comentó a este diario uno de los vecinos. Desde el viernes, la fiscalía viene realizando gestiones para que los testigos presenciales se presenten a declarar. "Hay mucho temor y todos nos piden que les demos garantías porque temen ser víctimas de alguna represalia", reconocieron fuentes de la fiscalía.
La policía de José León Suárez sigue virtualmente acuartelada en la comisaría cuarta, con prohibición de ir al barrio de La Cárcova, que está custodiado por personal de Gendarmería Nacional. En la seccional cuarta, en la mesa de entradas, un cartel que convoca a enrolarse en la Policía Bonaerense dice textualmente: "Ahora los policías que se suman a la fuerza vuelven a los barrios para proteger a los suyos". Una mano anónima escribió sobre la frase una sola palabra: "Mentira".
8 de febrero de 2011
6 de febrero de 2011
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identidad apelada


Caso Noble Herrera. La jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado concedió la apelación presentada por los hijos adoptivos de la dueña del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble.
Argentina. Ahora la Cámara Federal de San Martín deberá resolver si confirma la decisión de la magistrada de ordenar la toma compulsiva de muestras sanguíneas a Felipe y Marcela, en la causa que investiga sus identidades.
La jueza habilitó la apelación a la defensa de los hermanos pero rechazó un recurso similar presentado por los abogados de Ernestina Herrera de Noble, al recordar que la empresaria está "imputada" en la causa y por lo tanto no le corresponde presentar este tipo de recursos ya que no sufre ningún agravio con la medida.
A los hijos adoptivos se los considera víctimas en la causa, ya que de comprobarse el delito habrían sufrido la supresión de su identidad biológica por lo cual se los habilitó a recurrir a la instancia superior para intentar frenar la medida ordenada por Arroyo Salgado en diciembre pasado, y que no pudo cumplimentarse por la oposición de ambos y la apelación presentada.
Como ya ocurrió con planteos anteriores, se descuenta que el tema llegará a la Cámara Nacional de Casación Penal y posiblemente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La decisión está ahora en manos de la sala II de la Cámara Federal de San Martín integrada por los camaristas Daniel Rudi, Alberto Criscuolo y Hugo Gurruchaga, quienes en junio pasado confirmaron a Arroyo Salgado al frente del caso al rechazar un planteo de recusación por parte del abogado de Ernestina Herrera de Noble, el ex juez federal Gabriel Cavallo.
Tras un largo peritaje de muestras de sangre, saliva y objetos personales de los hermanos, tomadas en diciembre del 2009 por el anterior juez del caso, Conrado Bergesio, en diciembre pasado la magistrada descartó su utilización para compararlas con las muestras de familiares que buscan bebés robados durante la dictadura cívico-militar almacenadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos del Hospital Durand.
Hizo lugar así a un planteo de la querellante Abuelas de Plaza de Mayo que había solicitado la toma compulsiva en base a la nueva legislación que la habilita para que el estudio tenga carácter de "indubitable".
Felipe y Marcela Noble Herrera debían presentarse el 23 de diciembre pasado para entregar las muestras en el Durand, pero una apelación de su defensa logró suspender el trámite, ahora puesto bajo revisión de la Cámara de San Martín.
En una extensa resolución, Arroyo Salgado había ordenado "obtener muestras de sangre, saliva o cabellos de ambos, con su consentimiento o no, para realizar el examen de patrón genético" en base al artículo 218 bis de la legislación que los considera "admisibles" extraídos de forma "mínima" y "cuando no fuere de temer perjuicio alguno para la integridad física de la persona sobre la que deba efectuarse la medida".
Al ordenar esta medida, la jueza advirtió que "de comprobarse la hipótesis delictual, ésta se habría extendido por más de treinta años" y recordó que "en forma reiterada Marcela y Felipe han señalado su deseo de terminar con la incertidumbre que pesa sobre su origen e identidad".
"La realización del estudio pericial con todas las garantías legales y asegurándoles la posibilidad de un adecuado control -para lo cual se requiere ahora la obtención directa del material biológico indubitado- no sólo garantizará el derecho de las otras víctimas sino que también les dará a los nombrados la seguridad, tranquilidad y certidumbre que, conforme han manifestado en diversas oportunidades, anhelan", concluyó en su resolución de diciembre último.
Sin embargo los Noble Herrera se oponen a que la comparación de su ADN se haga de manera general con las muestras de todas las familias, como ya resolvió la Justicia al ampliar el objeto procesal de la causa donde la dueña del Grupo Clarín está imputada como sospechosa.
Felipe y Marcela aceptaron que las muestras fuesen cotejadas sólo con las dos familias querellantes en la causa y por eso habían asumido entregar sangre y saliva al anterior juez del caso, Bergesio.
8 de febrero de 2011
6 de febrero de 2011
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fue una masacre


Diputado provincial Fernando Navarro: "Parece una masacre".
Argentina. [Soledad Vallejos] Lo que sucedió a la vera de las vías de José León Suárez "nos parece una masacre", dijo el diputado provincial Fernando ‘Chino’ Navarro a este diario mientras regresaba de una recorrida por el barrio La Cárcova. El chico herido, Mauricio Ramos, "está muy ligado a la JP Evita", explicó, por lo que en la tarde de ayer, junto con el dirigente Emilio Pérsico, acudió al lugar en tanto "presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad" bonaerense e integrante del Consejo de Seguridad provincial. "No me cerraba lo que veía", acota, en referencia a las transmisiones en vivo del jueves en la noche desde José León Suárez.

¿En qué sentido refiere esa desconfianza?
Estoy acostumbrado a mantener la sospecha desde que leí ‘La Patagonia trágica’. Cuando los muertos son de un solo lado, y del otro no hay ninguno, ya no me gusta. En el barrio, los familiares, vecinos y pibes están con mucho miedo. La sensación que uno se lleva de lo que escucha, de ver el lugar, sumado a los elementos que se pueden manejar gracias a la información periodística y los relatos de quienes estuvieron allí, es que de parte de la policía ha habido una actitud, digamos, rayana en lo ilegal.

¿Qué detalles llevan a pensar eso?
Primero, que los pibes tiroteados y asesinados no estaban en el lugar donde estaban los vagones. El tren estaba descarrilado, había algunos pibes que abrían o intentaban abrir los contenedores. Pero estos otros chicos estaban como a 200 metros, bajo un árbol, un lugar donde se juntaban siempre antes de ir a trabajar al Ceamse. Cuando aparece la policía, va a ellos directamente.

¿Describieron cómo fue la llegada de los efectivos?
Dicen que llegaron motos, patrulleros. Al llegar, les tiran. Ves el terraplén y ves las marcas de las balas incrustadas allí, y entendés que a los pibes les han tirado a mansalva. El chico herido tiene balas por la espalda. El muerto también. Los pibes corrieron porque les tiraron por la espalda. Por eso estuve hablando con el jefe de Gabinete del gobierno provincial, Alberto Pérez. Le había avisado antes que iba al barrio, después le comenté mi preocupación. Si bien no tengo pruebas, le anticipé que preventivamente vamos a solicitar que separe a los policías que estuvieron involucrados.

Después de haber ido al barrio, ¿sostiene la desconfianza?
Sí. La preocupación que tenemos es en función de la situación que se vive en el Gran Buenos Aires. Recogemos reclamos en muchas barriadas, quejas de pibes acerca de cómo actúa la policía para con ellos. Por eso queremos algún tipo de medida. Está bien que la policía reprima cuando hay un delito. Pero lo que pasó no se explica: vamos a suponer que los pibes son responsables de haber descarrilado el tren, vamos a suponer que la policía llega y los encuentra in fraganti robando autopartes. Eso no justifica que los ataquen a tiros. Es un abuso de la fuerza pública, a quien confiás armas para que defienda la ley. En cambio, la están violentando arteramente, con pibes indefensos. Estos chicos ni siquiera estaban robando, estaban bajo un árbol. Se habló de una banda organizada, pero claramente si es el caso, no se van a llevar las autopartes corriendo. Al menos irían con un camión.

¿Cuál es la relación entre el barrio y la comisaría 4ª?
Le tienen pánico. Los pibes que son cercanos, que tienen un compromiso militante, le tienen miedo. No quieren exponerse para no poner en riesgo a sus familias, pero cuentan que es pesada desde siempre. Viejos militantes del lugar dicen que eso pasa desde la época de la dictadura. El jueves a la noche, muchos vecinos fueron a la comisaría a reclamar por los pibes que habían detenido sin ton ni son. Muchos dijeron que el comisario estaba "loco", excesivamente exaltado. El martes van a hacer una marcha en el propio barrio La Cárcova, no a la comisaría para no crear un eje de enfrentamiento. Es para defender el tema de los pibes. Es un problema porque tenemos pibes que no estudian ni trabajan, y están en riesgo permanente. También es para pedir que el accionar de la policía sea más respetuoso con estos pibes. Además, en este caso puntual, vamos a estar encima del tema con la fiscalía. Lo que pasó nos parece una masacre, y por eso hay culpables y tienen que ir presos.
8 de febrero de 2011
5 de febrero de 2011
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no estaban robando


Familiares y amigos de los jóvenes muertos sostienen su inocencia. En el barrio De la Cárcova, en José León Suárez, aseguran que las muertes se produjeron por un ataque indiscriminado de la policía. También dicen sentir mucho miedo a los uniformados. Y denuncian que hay "transas" que operan con protección policial.
[Carlos Rodríguez] Argentina. "Yo hablé con mi hijo cuando lo llevamos a la salita (de primeros auxilios) del barrio. Me dijo que la policía tiraba a matar." En la puerta del Hospital Thompson, de San Martín, la mamá de Joaquín Romero, de 19 años, aseguró que su hijo "estaba cerca del tren mirando porque nosotros vivimos casi al lado de las vías. En ese momento había salido en bicicleta hacia el basural (se refiere al predio del Ceamse sobre el Camino del Buen Ayre) a buscar cartones. Cuando vio que el tren descarriló, se quedó a mirar y le pegaron dos balazos en la espalda". Uno de los proyectiles "le afectó el pulmón y está estable, pero grave. No me dicen mucho sobre su estado". La mujer, que eludió dar su nombre y pidió no ser fotografiada, le comentó a Página/12 que a su hijo "lo operaron anoche (por el jueves) y sigue en terapia intensiva. Está grave". Los vecinos del barrio De la Cárcova hablan, pero piden mantener su nombre en reserva. "Hoy están los fiscales, pero mañana quedamos nosotros solos con la policía y los ‘transas’ que trabajan para los policías", se justificaron.
El barrio le debe su nombre a una de las calles más importantes de la zona, que se llama Ernesto de la Cárcova en homenaje a un reconocido pintor argentino. Una de sus obras más famosas es ‘Sin pan y sin trabajo’, que bien podría haberse inspirado en el barrio. Para entrar al lugar hay que recorrer la avenida Central, que comienza siendo asfaltada en el centro de José León Suárez y que, de a poco, se va deteriorando. Junto con los pozos crece la pobreza y las calles pasan a ser de tierra en los alrededores de las vías del ex ferrocarril Mitre.
"Nadie provocó el descarrilamiento. Ocurrió porque las vías están en mal estado. La policía tiraba a matar desde aquel lugar", relatan varios de los chicos que estuvieron, el jueves, en el lugar de los hechos. El lugar señalado son unos montículos de tierra y basura ubicados a unos veinte metros de las vías. "Los policías llegaron enseguida, desde el Camino del Buen Ayre. Primero tiraron gases lacrimógenos, después balas de goma y al final balas de plomo. Nosotros respondimos con piedras y palos, no teníamos armas", aseguró el vocero de un grupo de unos veinte chicos que se juntaron en la esquina de la casa de Mauricio Ramos, El Pela para los amigos, uno de los adolescentes asesinados el jueves.
"Es posible que algunos ‘transas’ hayan intentado robar el tren, pero esos ‘transas’ son muy conocidos por la policía, trabajan para ellos. Los chicos que murieron y el que está internado grave no robaron nada, sólo estaban mirando. Esto ocurrió a las dos de la tarde y todo el mundo salió a ver. No digo que alguno haya intentado quedarse con alguna cosa, pero de ahí a descarrilar el tren hay un paso grande", afirmó una mujer cuyo hijo "se salvó de milagro porque los policías tiraban a matar".
"A nosotros nos acusan de chorros, de malvivientes, pero la única verdad es que los muertos son nuestros", resaltó otro de los pibes, un militante social que trabaja en el barrio. La mayoría se acerca a dialogar con Página/12 porque el referente les aclaró: "Hablen porque es uno de los pocos diarios que no nos acusa de ser chorros". El miedo a prestar declaración se advertía en todos. Por eso, ayer se hicieron presentes funcionarios del Centro de Protección a la Víctima bonaerense, para dar garantías de privacidad a los que vayan a la Justicia como testigos.
Los vecinos dialogaron con el fiscal Raúl Soracco, a quien le plantearon la necesidad de darles protección "porque acá estamos solos y no es la primera vez que la policía nos ataca. No tenemos protección y ustedes nos tienen que asegurar que van a hacer justicia. La policía mata y nunca paga nadie". Las más activas fueron las mujeres. Ellas también se encargaban de pedirles a los periodistas que no dieran el nombre de los chicos que hacían declaraciones. "Acá los jóvenes siempre están en la mira", advirtieron.
El único que se identifica con su nombre, Ezequiel, es un primo de Joaquín Romero, el chico que está internado en el Hospital Thompson. "Joaquín no tenía nada que ver y le dieron dos tiros en la espalda. Los disparos le afectaron los pulmones, el intestino grueso y una arteria", comentó. "Acá son capaces de matar a cualquiera. Mi primo no fue a robar en ningún momento, es un chico que trabaja cartoneando para mantener a sus hermanitos." En el barrio, todos hablan de los "transas" que "andan repartiendo la droga en todos lados, adelante de la policía. A ésos nunca les pasa nada. Va a ser muy difícil que la gente se presente a declarar ante la Justicia, porque hay mucho miedo y no es para menos. Acá sí que no tenemos seguridad".
8 de febrero de 2011
5 de febrero de 2011
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apartan a policía que disparó


Separan a un policía provincial que disparó en José León Suárez. El efectivo fue separado preventivamente, aunque no hay acusados por las dos muertes ocurridas en el intento de saqueo al tren. El fiscal aún no confirmó si el descarrilamiento fue intencional. Como anticipó Página/12, la Bonaerense fue apartada e investiga la Gendarmería.
[Carlos Rodríguez] Argentina. El fiscal de San Martín, Raúl Soracco, acompañado por tres colaboradores, hizo ayer una minuciosa recorrida por el barrio De la Cárcova, en José León Suárez, para tratar de establecer si lo ocurrido el jueves fue "un enfrentamiento", como afirma la policía, o si se trató de una "represión indiscriminada que terminó con dos muertos de los nuestros y un herido grave", como aseguran los vecinos. Por una decisión administrativa, un policía bonaerense que reconoció haber disparado perdigones de plomo con su escopeta fue separado en forma preventiva de la fuerza, aunque todavía no pesa sobre él ninguna acusación formal por parte de la Justicia. El fiscal secuestró 45 armas largas y de puño que estuvieron en manos de otros tantos policías y dice que "están identificados" todos los uniformados que intervinieron en los episodios donde murieron Franco Almirón, de 16 años, y Mauricio Ramos, de 17. Ayer seguía "muy grave", en terapia intensiva, Joaquín Romero, de 19, según informaron sus familiares a Página/12.
Los agentes de la Fiscalía recogieron ayer testimonios, muestras de sangre en los sitios donde cayeron las víctimas, perdigones de plomo, cápsulas servidas y tomaron fotografías de los vagones que descarrilaron, para tratar de determinar si el incidente con el tren de carga de la empresa Nuevo Central Argentino (NCA) fue accidental o provocado con fines de robo. Aunque la Justicia todavía no estableció ese punto crucial, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, dio por hecho que fue "un descarrilamiento provocado con fines de robo".
"Sobre los rieles hay troncos y algunos elementos metálicos. Los peritos de Gendarmería están trabajando con esos elementos. Por ahora no se puede asegurar nada", explicó Soracco a este diario. Tampoco pudo confirmar cuántos impactos de bala recibieron los dos chicos que murieron: "Se están haciendo las pericias en la Morgue de Lomas de Zamora. Hay que esperar porque hay orificios de entrada y de salida. No se puede aventurar nada sobre el calibre ni sobre la cantidad de impactos", aclaró el fiscal. Los cuerpos de Almirón y Ramos fueron entregados anoche a sus familiares.
Ayer, sobre las vías del ex Ferrocarril Mitre, a la altura del puente sobre el canal José León Suárez, todavía quedaban cuatro de los vagones, cargados con containers, que descarrilaron. Cerca de las ruedas de uno de ellos están los troncos de los que habla el fiscal y algunos trozos, no muy importantes, de metal. En la zona es habitual la presencia de carrocerías de automóviles, incluso sobre los bordes del canal, dado que hay –a unos 30 metros– un depósito policial donde se guardan vehículos con orden de secuestro. Los peritos de Gendarmería son los que van a determinar si hubo intención o no en el descarrilamiento.
Uno de los investigadores, en una primera opinión, dijo que le parecía "poco probable que haya habido intención, porque no se encontraron troncos de relevancia o piedras de gran tamaño". Incluso se comentó que el maquinista del tren habría dicho que "no vio nada sobre las vías". De los 32 vagones que tenía la formación, descarrilaron siete y no fueron los primeros. De todos modos, la sola comprobación del estado de las vías, de manera particular sobre el puente, hace pensar en la posibilidad de que cualquier obstáculo puesto en el camino de una formación de carga puede sacarla de las vías, que en algunos tramos están semihundidas.
Casal confirmó que uno de los policías que estuvieron en el lugar confesó a sus superiores que disparó con perdigones de plomo. Casal dijo que la orden es usar postas de goma y que "sólo un oficial a cargo podrá tener un arma de más poder, pero fuera de la contienda. En este caso, al producirse el tiroteo con arma de fuego, un policía tomó un cartucho de perdigón (de plomo) y se defendió, y ese es el policía que quedó a disposición de la Justicia". El fiscal Soracco dijo ayer a este diario que por el momento no hay imputados en la causa.
La hipótesis de la fiscalía es que "pudo haber existido un tercero (un grupo o una persona aislada) que haya disparado y que haya motivado la respuesta policial". El fiscal fue muy cauto al respecto y eludió dar precisiones. Lo que se supone –y esto es algo que también mencionan los vecinos– es que en algún momento pudo haber intervenido algún "transa" conocido en el barrio que pueda haber usado un arma de fuego. "Los pibes lo único que hicieron fue tirar piedras a la policía, después de que se produjeron las muertes", aclaró un joven que realiza tareas sociales en el barrio. Agregó que "hay que pensar que la mayoría de los ‘transas’ del barrio están complotados con la cana".
Lo que parece confirmado es que las tres víctimas no participaron en ningún intento de robo y que tampoco estaban armados. El descarrilamiento se produjo a las dos de la tarde y los incidentes en los que se produjeron las muertes comenzaron una hora y media después. En ese lapso, algunos jóvenes habían logrado abrir uno de los containers. El fiscal confirmó que eso ocurrió, aunque aseguró que "en ese vagón no había cosas de relevancia, sólo piezas de goma que no tienen valor de reventa". La presencia policial en el lugar fue masiva e inmediata porque casi en forma simultánea, en un lugar cercano, había sido asesinado un uniformado y eso había provocado una gran movilización de efectivos hacia la zona del Camino del Buen Ayre.
Para el ministro Casal, sin embargo, el descarrilamiento del tren fue consecuencia del accionar de una "banda organizada". Aseguró que desde 2006 a la fecha se registraron "seis ataques similares" en la zona. El funcionario bonaerense aseguró que "descarrilaron un tren con piedras y troncos, un grupo de personas abordó el tren, y otro grupo amedrentaba con armas al personal del mismo. Luego, cuando se presentó la policía, los atacaron a tiros. Hay patrulleros con impactos de bala en el baúl, las puertas y los parabrisas". Esa información no fue confirmada por la Justicia.
La policía había dicho, en la noche del jueves, que había policías heridos e incluso corrió la versión de la supuesta privación ilegal de la libertad de uno de los uniformados. Ambas informaciones fueron desmentidas por la fiscalía. "No hay policías heridos de bala", manifestó Soracco a Página/12. Los vecinos rodearon a los fiscales y les reclamaron que "no crean en las mentiras que dice la policía". Durante una de las charlas, uno de los investigadores judiciales fue rotundo al responderle a uno de los vecinos: "Estamos investigando todas las hipótesis y buscando testigos en el vecindario. Ya hemos descubierto dos mentiras que nos habían dicho (parecía aludir a la policía). Nuestra investigación es seria".
La vocera de la empresa de trenes Nuevo Central Argentino (NCA), Cecilia Escurrena, dijo que el descarrilamiento del tren es el cuarto desde diciembre pasado. "Hemos sufrido acciones de vandalismo que no han provocado descarrilamientos, pero sí han provocado la detención del tren y a consecuencia de esto, robos de la mercadería transportada."
8 de febrero de 2011
5 de febrero de 2011
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dónde está lópez 46


Concluyo sin éxito la búsqueda del testigo desaparecido Jorge Julio López. El abogado que hizo la denuncia llevó a su cliente a la televisión, donde se presentó de espaldas. Dijo que no buscaron en el lugar que él señaló. Los investigadores y querellantes lo desmienten y critican que ninguno de los dos se presentara ante la Justicia.
[Adriana Meyer] Argentina. La esperanza abierta el martes con la aparición de una nueva pista en el caso de la desaparición del testigo Jorge Julio López quedó ayer clausurada sin éxito con el final de la búsqueda en la estación ferroviaria del Parque Pereyra Iraola. El dato, cuyo origen está bajo sospecha judicial, había sido recibido por el Ministerio de Seguridad y Justicia bonaerense de manos de un abogado, que a su vez lo difundió en los medios. Durante las 48 horas siguientes la fiscalía no logró que el letrado, Alejandro Sánchez Kalbermatten, se hiciera presente con su supuesta fuente –para quien había pedido la millonaria recompensa que ofrece el gobierno de la provincia– para plasmar esa información en el expediente judicial. Aunque dijo que su cliente temía que lo mataran, Página/12 pudo saber que rechazó el ingreso al programa de protección de testigos. Y anoche apareció en TV, con el informante de espaldas que afirmó: "Julio López está muerto y enterrado en esa estación de trenes".
Rubén López, hijo del albañil desaparecido hace cuatro años tras declarar contra el genocida Miguel Etchecolatz, había implorado desde temprano: "La familia le pide que se presente a declarar". El fiscal federal Carlos Dulau Dumm lo esperaba en la fiscalía, pero el poseedor del presunto dato clave no acudió allí, sino a los estudios de América 24.
En una entrevista grabada, con su abogado y el conductor Mauro Viale frente a sí, un joven que dijo llamarse Facundo dijo que a López lo secuestraron porque "tiene información que compromete al ex subjefe de la Policía Bonaerense, el señor Etchecolatz, quien habría torturado y asesinado a personas en los campos clandestinos". Y aseguró que obtuvo este dato de una persona de su confianza, que a su vez lo supo "de alguien con un cargo considerable, según información extraída de las internas bonaerenses, que deja en claro que está muerto y enterrado bajo la infraestructura de la estación Pereyra Iraola del tren". El animador hizo algunas de las preguntas que hubiera pretendido hacerle el fiscal federal Hernán Shapiro. Cuando el tal Facundo mencionó por tercera vez la "infraestructura de la estación", Viale preguntó: "¿No están buscando ahí?". La respuesta la dio el abogado Kalbermatten: "Todavía no".
Según explicaron a Página/12 fuentes de la investigación, los dos georradares recorrieron "palmo a palmo" la estación, incluso las paredes. "Desconocen que donde más se buscó es en la infraestructura", comentaron tras saber los dichos del "testigo de identidad reservada". Los querellantes de Justicia Ya! anticiparon que piensan exigir que ambos den explicaciones a la Justicia. "Dijo que no fue a declarar por miedo, pero va a un canal de televisión sin miedo a que lo esperen en la puerta, es absurdo", dijo la abogada Guadalupe Godoy..
Luego de tres intensas jornadas, ayer terminaron los rastrillajes y excavaciones. "Atento a la difusión pública que ha tomado la presente diligencia, la Unidad Fiscal comunica que concluyó con los trabajos de búsqueda que se inició por una denuncia recibida por el Ministerio de Seguridad y remitida a esta unidad fiscal, con resultado negativo", dijeron los fiscales. Además destacaron que se actuó con "los medios humanos y materiales más calificados, el inestimable apoyo del Equipo de Antropología Forense, la PSA, la Federal, la Aduana y el Ministerio de Seguridad nacional".
"El gobierno de la provincia tiene que hacerse cargo de esto y con la misma celeridad que lo anunciaron pedir disculpas por las expectativas generadas", declaró Godoy. Rubén López expresó su desacuerdo sobre "cómo se manejó todo esto", aunque destacó "el grado de profesionalismo con que se trabajó buscando a mi padre". Por su parte, Nilda Eloy, como López, testigo en la causa contra Etchecolatz, concluyó que "el testimonio fue falso". Y agregó: "Una siempre tiene expectativas de que aparezca Julio, pero no se puede dejar de sospechar por la forma de presentación de la denuncia, con un abogado hablando en la prensa, con el aval del Ministerio de Justicia y Seguridad, e incluso del gobernador sin que cumpla el cauce normal de cualquier denuncia, que es plantearla ante la Justicia".
8 de febrero de 2011
5 de febrero de 2011
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tendrán que explicar la esclavitud


Doce directivos de empresas rurales fueron llamados a indagatoria por tráfico de personas y explotación laboral. Son los responsables de dos empresas con campos en el norte bonaerense en los que trabajaban peones llevados desde Santiago del Estero en condiciones de semiesclavitud. Se los acusa de "trata de personas" y "reducción a servidumbre". Por ahora, no irán presos.
[Emilio Ruchansky] Argentina. La Justicia federal llamó a declaración indagatoria a doce directivos de las semilleras Satus Ager y Southern Seeds Production (SSP), bajo la sospecha de que sometieron a condiciones de esclavitud a peones rurales en campos del norte bonaerense. Se los acusa de "trata de personas" y "reducción a servidumbre", tras conocerse la situación infrahumana en la que vivían y trabajaban los peones traídos desde Santiago del Estero para el desflore del maíz en Ramallo, San Pedro y Arrecifes. Además, ayer el Ministerio de Trabajo bonaerense multó por un millón de pesos a Satus tras inspeccionar esos campos, mientras desde la AFIP aseguraron que encontraron "el mismo modus operandi denunciado" en otro campo de esta empresa semillera en la provincia de Buenos Aires.
La citación la realizó el juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, quien venía denegando esta medida a la fiscalía federal, según fuentes del juzgado, "porque se aguardaba el resultado de diversas medidas de prueba que llegaron en los últimos días". Los acusados son el presidente y vicepresidente de cada empresa, cuatro directores titulares y cuatro ingenieros agrónomos, encargados de la organización de las tareas.
Aunque no se difundieron nombres, este diario pudo constatar por fuentes judiciales que entre los acusados de Status Ager están Félix Cirio, ex subsecretario de Agricultura de Felipe Solá; Félix Lanusse, Miguel y Juan Zimmermann, Ricardo Javier Cardinale y Martín Jarmoluk. La fiscalía federal de San Nicolás había pedido la detención y declaración indagatoria de todos ellos, pero los abogados de la empresa consiguieron que el juez otorgara la eximición de prisión.
Satus asegura tener 200 personas contratadas y cuatro mil "empleados temporales" dedicados a cosechar semillas de maíz y soja, principalmente. En el último mes fueron allanados Santa Celestina, La Amalia y Doña Clementina, campos que esta empresa explota. En Doña Clementina, en la ciudad de Arrecifes, se comprobó que 101 personas vivían hacinadas sin corriente eléctrica ni duchas ni lugares aptos para el almacenamiento de alimentos. Alertados por los anteriores allanamientos, la empresa tuvo el decoro de proveer siete baños químicos y bidones de agua potable.
En el caso de SSP fue objeto de un dictamen "rotundo", según fuentes del caso, por parte de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata del Ministerio de Justicia nacional. Allí se señala que los trabajadores entendían que era humillante el trato y las condiciones de trabajo, pero dependían de un supuesto ingeniero para cobrar por la hectárea desflorada.
"La imposibilidad de disponer y administrar dinero propio son factores que restringen la movilidad de las personas y su autodeterminación. Dichos factores generarían un aumento de su exposición a la determinación de quienes detentan abuso de poder sobre ellas. Así se torna evidente que la promesa de pago resulta de vital importancia para retener a los trabajadores en el lugar", explica el informe.
Por las precarias condiciones "de habitabilidad", se agrega, varios peones tuvieron problemas digestivos o diarreas. Al parecer el agua que les daban no era apta para consumo. "Algunos trabajadores mencionaron que el predio había sido fumigado por una avioneta mientras ellos trabajaban. Esta situación no les había sido informada previamente, por cuanto fueron ‘rociados’ con los agroquímicos esparcidos, padeciendo en consecuencia erupciones en la piel, vómitos, dolor de cabeza, dificultades respiratorias, etc.", señala el informe.
Anoche, una fuente de la fiscalía federal de San Nicolás lamentó que todos los acusados lleguen libres a la indagatoria que se realizará, en el caso de los imputados de la empresa Satus, el 2, 3 y 4 de marzo, mientras que una semana después, el 8, 9 y 14 lo harán los de SSP. "Por lo establecido como pena para los delitos de trata, entre 4 y 15 años, y la gravedad del hecho, deberían estar presos. Si tenemos gente encerrada en las cárceles de Marcos Paz y Ezeiza por trata de personas para la prostitución, no veo por qué ellos están libres", señaló la fuente.
El riesgo de fuga y el entorpecimiento de la investigación también fueron parte de los argumentos que desde la fiscalía federal de San Nicolás se presentaron para apelar las eximiciones de prisión otorgadas a todos los acusados. Este tema deberá resolverlo la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, donde todavía no se sorteó qué sala lo tomará. La fiscalía participará de todas las indagatorias.
La presencia de menores de edad en los establecimientos de SSP como La Esperanza, en San Pedro, en las mismas condiciones habitacionales que el resto de los trabajadores fue destacada en los informes de la Oficina de Rescate y también del Ministerio de Trabajo bonaerense. Este último organismo denunció que los jóvenes, de entre 16 y 18 años, "cumplían extensas jornadas de trabajo, sin francos ni descansos".
Sin dar precisiones, ayer desde la AFIP advirtieron que en otro campo de Satus se comprobaron nuevamente las condiciones infrahumanas a las que fueron sometidas personas traídas de Santiago del Estero. La difusión mediática de estos casos, según comentaron fuentes del Ministerio de Trabajo bonaerense, hizo que crezcan exponencialmente las denuncias al 0800-666-2187 sobre trata de personas y reducción a la servidumbre en el campo. "No damos abasto con los inspectores", admitieron.
7 de febrero de 2011
5 de febrero de 2011
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