Blogia
mQh

argentina

los otros efectos del terror


El testimonio de Gabriela Fernanda Taranto, hermana de una desaparecida en El Vesubio. En mayo de 1977, Rosa Taranto, embarazada de siete meses, fue secuestrada junto a Horacio Altamiranda y su hermana mayor. Ella nunca apareció; su hermana sí, pero murió a los 39 años. Cristian, hijo de Rosa, también falleció trágicamente.
[Alejandra Dandan] Argentina. El presidente del Tribunal Oral Federal 2 porteño le pidió que contara todo lo que supiera sobre el secuestro de su hermana Rosa Luján Taranto, una de las 154 víctimas del centro clandestino El Vesubio. Gabriela Fernanda Taranto se había sentado en la sala de audiencias de Comodoro Py, donde estos días se reinician los debates orales en los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos bajo la dictadura. Como pudo, empezó a explicar lo que pasó ese 13 de mayo de 1977, en un barrio obrero de Florencio Varela, cuando ella tenía entre cinco y seis años: "Mi hermana vivía con su marido y dos nenes y estaba embarazada de siete meses", explicó. "La noche que desapareció, por lo que después nos dijo mi otra hermana que estaba con ellos, entraron y rompieron todo, sacaron a los chicos, una persona agarró la foto del abuelo paterno, se la dio a un vecino y le pidió que se los entregara a ellos. Después los encapucharon, los subieron a los autos y se los llevaron."
Con muchos de los datos en blanco y una historia armada con borradores, Gabriela dijo que mientras tanto ella estaba en la casa de su madre, en el barrio La Carolina, cerca. Su hermana Rosa vivía con Horacio Altamiranda en Villa Mónica, un barrio obrero; él era delegado en una fábrica y ambos militaban en el PRT-ERP. Cuando los secuestraron, la tercera hermana estaba con ellos y se la llevaron también. Primero, posiblemente, a la comisaría de Florencio Varela y luego, a El Vesubio. Tenían 19 y 20 años.
"Lo que no sé es cuántos días pasaron –dijo–, porque una madrugada apareció mi hermana mayor descalza, golpeando la puerta de casa, diciendo que se habían llevado a mi otra hermana." Llovía, recordó. Y no dijo más nada. Esa hermana les contó que se los habían llevado secuestrados. "No sé por qué a ella la largaron, lo que nos contó es que sintió el ruido de una tranquera y ruido de campo, digamos, era lo único que nos decía, no tenía más precisión." Esa hermana más grande murió de HIV a los 39 años. Cuando la fiscalía intentó preguntar a Gabriela si creía que también eso era una consecuencia de lo que había pasado, dijo: "Obvio".
"Yo estaba en primer grado. Una noche estaba con mi mamá, estábamos solas, entraron. Me acuerdo patente del coche porque la casa estaba como en un descampado, se sentían de noche los ruidos, el ruido del auto, portazos, botas y bueno: la puerta voló." Gabriela estaba acostada. "Me acuerdo de uno arriba de la cama, con la ametralladora me estaba apuntando en la cabeza, los otros tiraban ropa, fotos, buscaban armas, no sé si mataron al perro de mi hermana que se había traído mi mamá." Se fueron, pero ellas empezaron a ser vigiladas. "Cuando mi mamá fue a la comisaría de Florencio Varela a preguntar, le dijeron, disculpe la expresión –aclaró–, que se dejara de romper las pelotas, que no la busque directamente."
Recorrieron hospitales y comisarías. Presentaron hábeas corpus. Y volvieron a escuchar los golpes en la casa: "Esta vez fue más fuerte. Entraron tirando todo, golpeando más violentamente; me volvieron a apuntar con una ametralladora en la cabeza, le dijeron a mi mamá que se dejara de romper las pelotas, que no la busque más porque no existía". Si seguía adelante, iban a matar además a la mayor, que a esa altura por seguridad vivía con su padre. Y a la "guachita esa que tenés en la cama".
"Mi mamá siguió buscándola por todos lados pero nunca más supimos nada –dijo Gabriela–: tenía un amigo, pero tampoco lo vimos más, nunca más volvió. Directamente, como si se lo hubiese tragado la tierra."
Gabriela supo algo de lo que sucedió con su hermana a través de las pocas sobrevivientes de ese año en el centro clandestino. Entre otras, Susana Reyes, que también estaba embarazada. "Me contó que las dos, entre comillas, se hicieron amigas y charlaban mucho; que les habían cortado el pelo por los piojos; que con la panza que tenían la ropa les quedaba muy ajustada; que dependía de las guardias si podían bañarse o comer." A Rosa la trasladaron a dar a luz a la maternidad clandestina de Campo de Mayo. "Me contó Susana que Rosa estaba contenta porque le habían dicho que cuando naciera el bebé se lo iban a dar a mi mamá, cosa que nunca pasó."
Alguna de las sobrevivientes del campo dijo además que pese a que ese bebé estuvo poco tiempo con Rosa, ella alcanzó a llamarla María Luján. Luego se la quitaron. Se supo que el Movimiento Familiar Cristiano la entregó en adopción; una familia la adoptó legalmente y, ya con el nombre de Belén, la alentó a que buscara sus orígenes. En 2005, ella llamó al 0800 de Abuelas de Plaza de Mayo; en 2007 se estableció su identidad y hoy trabaja con Abuelas de la provincia de Córdoba.
Sus dos hermanos más grandes, Cristian y Natalia, terminaron la noche del 13 de mayo en lo de sus abuelos paternos. Irma Rojas los crió pero Cristian –dice ahora la abuela– siempre estaba caído, como preguntándose para qué vivía sin la presencia de sus papás. Dejó a la abuela. Una y otra vez caía detenido. La última vez cayó preso en la comisaría de Florencio Varela, tal vez la misma que una y otra vez aparece en el relato de su tía, donde podrían haber estado sus padres secuestrados antes de El Vesubio, donde su abuela había ido a preguntar por ellos y escuchó aquello de "déjese de hinchar las pelotas". Irma Rojas no sabe todavía bien qué es lo que pasó esa última vez. Hubo un incendio: "Dicen que empezó con un cigarrillo, y se quemaron los colchones, eso me dijeron en la comisaría. Cuando me llaman del hospital y voy, me dicen que él estaba muy mal y quemado, que los colchones están hechos con un material que se quema en un minuto, tenía las manos quemadas, las piernas, la cara, pero más fue por el humo que tragó", le cuenta a Página/12. Cristian murió a mediados de los ’90, dos días después del incendio. Su abuela cree que el humo potenció un problema que había empezado a tener en los pulmones por los golpes recibidos cada vez que la policía lo detenía.
Nadie preguntó si todo esto debe medirse entre los efectos de la represión. Hasta ayer, Cristian era uno de los nombres que aparecían entre los "prófugos civiles" del registro del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.
7 de febrero de 2011
3 de febrero de 2011
©página 12
rss

dónde está lópez 43


Con más dudas que certezas: La búsqueda del cadáver de Jorge Julio López a partir de un impreciso testimonio.
[Adriana Meyer] Argentina. El uso de georradares les permitió a los expertos realizar once marcas en el predio de la estación del ex ferrocarril Roca, ubicada en el Parque Pereyra Iraola, para analizar si se puede tratar de restos humanos. Escepticismo de los investigadores.
"¿Encontraron a Julio López?", grita una muchacha desde la ventana del tren que abandona lentamente la estación Pereyra. Es que la zona fue vallada para preservar el trabajo de los miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que buscan los restos de Jorge Julio López tras la denuncia de un supuesto testigo de identidad reservada de que estarían en esa parada del ex ferrocarril Roca, ubicada en el Parque Pereyra Iraola. Los expertos del EAAF, con el apoyo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la Federal, trabajaron desde el mediodía con dos georradares y establecieron once marcas en el perímetro delimitado por los dichos del denunciante. Si hoy culminan con esta tarea analizarán con pipetas en qué consisten esas marcas, que pueden ser tanto huesos humanos como de animales, o incluso una lata o una piedra, y podrían comenzar las excavaciones. Mientras tanto, ayer creció el escepticismo de todos los protagonistas del caso respecto de la validez de los nuevos datos. Los abogados querellantes de Justicia Ya! pedirán hoy a la fiscalía que cite e interrogue al presunto informante, que espera cobrar la recompensa de un millón y medio de pesos que ofrece el gobierno provincial.
Los perros sueltos del pequeño barrio que hay en torno de la estación cruzan las vías tranquilos, como si supieran que cada formación no para, aunque pasa muy despacio. "Primero se desmalezó todo, así al menos a los vecinos les quedará el predio limpio. Luego comenzaron a trabajar los georradares, que escanearon todo el sector que da al camino Centenario de la estación. La declaración habla de construcciones nuevas pero no hay ninguna, salvo la reja que separa las vías y unos arreglos en la escuela de policía Juan Vucetich, que está acá cerca, así que la Justicia decidió buscar en todo el perímetro aledaño", dijo a Página/12 Enrique Fukman, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y miembro de Justicia Ya!. "Sospechamos que es una más de las tantas denuncias veraniegas", agregó.
Los georradares, aportados por la Dirección de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad, son dispositivos tecnológicos que detectan alteraciones morfológicas bajo la tierra a una profundidad que oscila entre 1,80 y 2 metros, y brinda al EAAF los parámetros para orientar la excavación. El fiscal federal Hernán Shapiro explicó que "se tomarán las horas que se requieran para realizar la investigación", que podría durar varios días porque el predio mide unas dos hectáreas. Una de las marcas establecidas con el georradar está en un camino de conchillas al lado del andén, lugar donde creen poco probable que hayan enterrado un cadáver. Hoy la actividad comenzará a las ocho y participarán perros adiestrados, además de bomberos que revisarán dos tanques de agua y algunos pozos de agua.
"Tenemos el escepticismo propio de cuatro años de innumerables pistas como ésta. Pedimos que sean interrogados el testigo y el abogado para que exponga en la causa lo que hasta ahora dice en los medios, lo que se aportó es un lugar bastante indeterminado. Pero lo grave es que, en el caso de que fuera cierto y aparecieran restos, ya habría fracasado el paso posterior, que es dar con los responsables, por haber publicitado la información antes de verificarla", dijo la abogada Guadalupe Godoy, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH). Consultada sobre el asidero que les dan a los nuevos datos, Godoy respondió: "No se trata de eso sino que consideramos que fue irresponsable que el denunciante lo exponga a los medios antes que a la Justicia, y que las autoridades provinciales le hayan dado entidad cuando ni siquiera habían analizado de qué se trataba ni había llegado a sede judicial. Hubo como mínimo una ligereza lamentable del ministro Casal".
En el mismo sentido se pronunció Ruben López, hijo del testigo desaparecido, al afirmar que el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten "salió a hablar en los medios antes de que esto se judicialice". Y Nilda Eloy, compañera de cautiverio y de juicio de López, dijo que esta denuncia "genera incertidumbre", ya que "apareció de la nada", en medio "de un año electoral". La militante agregó: "Si a alguien se le pasa por la cabeza que la aparición del cuerpo finaliza la investigación está equivocado, queremos a los responsables en la cárcel". Para Godoy "a veces se prioriza lo mediático para demostrar que se está haciendo algo, no es casual que un día antes se hayan cumplido dos años de la desaparición de Luciano Arruga, algo que compete al gobierno de la provincia". La abogada agregó que eventualmente la pista de la Vucetich no tendría que ver con este nuevo testigo sino con la hipótesis inicial de los organismos de derechos humanos, que sostienen que a López lo secuestraron militares y policías que pretendían impedir la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad. "Acá se investigó la denuncia de una mujer que decía transformarse en pájaro y veía a López, así que todo es posible", culminó quien fuera la representante legal de López en el juicio que condenó al genocida Miguel Etchecolatz. "Más que proteger a testigos lo que hay que hacer es vigilar a los represores y genocidas", agregó otra de las abogadas querellantes, Myriam Bregman, del Ceprodh.
7 de febrero de 2011
3 de febrero de 2011
©página 12
rss

represor visuara muere en la cárcel


Primer jefe de Automotores Orletti.
Argentina. El represor Rubén Víctor Visuara, primer jefe del centro clandestino de detención Automotores Orletti, murió este viernes. El ex agente de la SIDE enfrentaba un juicio oral por los crímenes cometidos en ese campo de concentración de la dictadura, pero el juicio se había demorado mientras el cuerpo médico forense analizaba su estado de salud. Al morir, dejó una estela de obituarios en la tradicional página del diario La Nación, así como una larga lista de atrocidades en la dictadura. Visuara había sido reincorporado a la SIDE por Hugo Anzorreguy y Juan Bautista ‘Tata’ Yofre y se mantuvo en actividad hasta el gobierno de Fernando de la Rúa.
El coronel Visuara, legajo número 55.971 de la SIDE, fue el primer jefe de Orletti, que era el centro en la Argentina de la Operación Cóndor, por la que se coordinaba la represión ilegal de las distintas dictaduras del Cono Sur. Santafesino, se graduó como oficial del Estado Mayor y empezó su trabajo en la central de Inteligencia en 1976. Era el responsable de manejar al grupo que operaba en el campo, al mando del delincuente Aníbal Gordon. Visuara también tuvo bajo su mando al general retirado Eduardo Cabanillas, ex jefe del Cuerpo II de Rosario, en la última parte del gobierno de Carlos Menem. Cabanillas es uno de los que estarían implicados en la desaparición del hijo y la nuera de Juan Gelman. Visuara pasó a cuarteles de invierno al comienzo de la democracia y se dedicó a armar una empresa de seguridad privada. Pero retornó a la actividad en el menemismo. Tata Yofre lo llevó a la SIDE y llegó a ser jefe de Seguridad. Su empresa de seguridad obtuvo la custodia de ATC y su hija María Lidia ingresó a la SIDE. A su hijo lo casó en la iglesia de San Patricio, donde fueron masacrados los curas palotinos.
7 de febrero de 2011
6 de febrero de 2011
©página 12
rss

sancionarán a esclavistas


Fuertes sanciones a Dupont por someter a 140 trabajadores. La Afip, que detectó cinco campamentos en Córdoba, con 140 trabajadores sometidos a servidumbre, anuló beneficios económicos de los que gozaba la multinacional. En las sanciones quedaron incluidas la subsidiaria Pioneer y la tercerizadora Adecco.
[Emilio Ruchansky] Argentina. Por primera vez desde 1999, cuando se facilitó una aduana domiciliaria a ciertas empresas por su volumen de importaciones y exportaciones, la Administración Federal de Impuestos Públicos (Afip) le suspendió este servicio a uno de los 32 beneficiarios actuales. Se trata de la compañía DuPont Argentina, filial de la multinacional norteamericana, que controla la cerealera Pioneer, acusada de evasión y reducción a la servidumbre de 140 peones rurales en Córdoba. Todos ellos fueron contratados por la "prestadora de servicio eventual", la reclutadora de peones, Adecco Specialities. En adelante ninguna de las tres firmas podrá actuar como proveedora del Estado y cesarán todos sus beneficios crediticios, fiscales y aduaneros al menos hasta que cese la situación denunciada.
"DuPont realiza más de 2800 operaciones con el mercado internacional, por un monto aproximado de 115 millones de dólares, y le suspendimos la licencia para la aduana domiciliaria porque dejó de ser un operador confiable", explicó ayer Ricardo Echegaray, titular de la AFIP, quien destacó que las pruebas recolectadas por sus agentes el lunes pasado en el campo El Espinillo, en el paraje Monte del Rosario, son contundentes.
"Estamos ante un caso de trata de personas", aseguró el funcionario.
La Afip constató la existencia de cinco campamentos donde los trabajadores, que provienen de Santiago del Estero en su mayoría, dormían en precarias casillas de chapa sin luz eléctrica, carecían de baños y duchas dignas y el agua que bebían era de dudoso almacenaje y procedencia. Según la denuncia de la Afip, los peones se dedicaban al desflore de maíz y cobraban 97 pesos diarios, de los que se descontaba una suma no determinada por los daños que les producían a las plantas al manipularlas.
"Uno puede deslindar tareas en los demás, lo que no se puede hacer es deslindar responsabilidades", dijeron anoche fuentes de la Afip, en referencia al mecanismo de tercerización por el que Pioneer, a través de Adecco Specialities, contrataba a los peones rurales. DuPont, instalada en Argentina desde 1937, produce y comercializa semillas híbridas de maíz, girasol, sorgo y variedades de semilla de soja y alfalfa, todo a través de su subsidiaria Pioneer. Sus negocios se extienden por las provincias más fértiles: Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa.
La aduana domiciliaria, el primer beneficio que perdió DuPont, es un servicio de facilitación para grandes empresas como Arcor, HP, Mercedes Benz o Fiat. La Afip instala una aduana pequeña dentro de la empresa, incluso paga los sueldos de sus agentes, y esto permite la carga y descarga de contenedores en el predio de la firma. "Es parecido a lo que hace el Banco Nación cuando pone cajeros dentro una empresa con muchos empleados. Con la aduana domiciliaria, las empresas ahorran dinero en logística, transporte y también en la tasa de depósito que se les cobraría si pasaran por la aduana del puerto", explicó un funcionario de la Afip.
Pero además DuPont y Pioneer perdieron el llamado "nivel de selectividad especial" del que gozaban al momento de los controles de sus mercaderías. Solían tener "Canal Verde", sólo se les controlaba el peso o cantidad de lo que exportaban, o el "Canal Naranja", que incluye el control anterior y agrega una revisión de documentos. Según detalló la fuente consultada, "ahora esas empresas van a estar en Canal Rojo, es decir, se les va a hacer también un control físico de la mercadería que exporten e importen, con la tardanza que eso implica".
Otro de los beneficios suspendidos es "la garantía global" por la mercadería que ingresen al país, una especie de seguro que se cobra a todas las importaciones para que la Afip se cerciore que se tributarán. Entre el seguro que se abona comúnmente y "el global" hay diferencia que en la Afip detallaron con el siguiente ejemplo: "En menos costoso un seguro para veinte autos que veinte seguros".
También quedaron suspendidas sus licencias dentro del Registro Fiscal de Operadores de Compraventa de Granos y Legumbres Secas. Este mecanismo, según detalla un comunicado de la Afip, "permite obtener sistemáticamente los reintegros de un porcentaje de las retenciones practicadas en las operaciones de comercialización de granos, así como también la obtención de alícuotas diferenciales de retenciones".
En el caso del "Plazo Extendido para el Pago de Derechos", que también les fue quitado a las empresas, ayer un especialista de la Afip comentó que se trata una especie de bicicleta financiera. "El que tiene este plazo puede pagar los impuestos a la exportación 15 o 120 días después de consumada la operación. Sin este beneficio, las empresas deben abonar este tributo el mismo día en que presentan los documentos de las cargas que exportan". En esta larga lista de beneficios perdidos entra el Certificado de No Retención del Impuesto al Valor Agregado (IVA), es decir, volverán a estar incluidos en los Regímenes de Retención del impuesto.
Entre todas las sanciones hay dos que refieren a los créditos que recibían las tres empresas. Uno es la pérdida de la Transferencia de Saldo de Libre Disponibilidad, especie de crédito impositivo relacionado con el IVA. El beneficio permite que lo que la Afip devuelve por el pago adelantado de un IVA del que están exentos se pueda trasladar a la cancelación de otros impuestos o incluso venderse a otras firmas. Además se les denegaron las solicitudes de Certificado de Crédito Fiscal, previstos en los regímenes de promoción industrial, y la Afip les suspendió las inscripciones al Registro de Combustibles.
"Todos los beneficios que se les quitaron pueden ser recuperados una vez que cese la infracción. De momento, fueron suspendidos indefinidamente hasta escuchar la descarga de la empresa y si esta demuestra que no tiene responsabilidad", expresaron desde la Afip. Allí, uno de los técnicos encargados de determinar las sanciones aseguró que las tres empresas "retrotrajeron la imagen del país más de 150 años, cometiendo faltas muy graves. De alguna forma se les sacó tarjeta roja".
7 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011
©página 12
rss

dónde está lópez 42


Otra búsqueda de López, con dudas y expectativas. Comienzan los rastrillajes en el Parque Pereyra Iraola.
Argentina. Por disposición de la justicia federal de La Plata, un grupo de antropólogos forenses se encuentra en el Parque Pereyra Iraola para comenzar con las tareas de búsqueda de Jorge Julio López. Ayer un testigo de identidad reservada dijo conocer el lugar donde habría sido enterrado el cuerpo de López. El abogado de la familia resaltó esta mañana que "no es una medida distinta a tantas otras, que arrojaron resultados negativos", mientras que la abogada querellante Guadalupe Godoy criticó al ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, por "la irresponsabilidad de generar expectativas". "La línea de investigación sobre policías y militares están frenadas", criticó.
"Hay que separar la repercusión mediática del valor de la medida. Con estas características, se hicieron varios operativos y se suceden seguido en la causa. Está vez trascendió por el perfil mediático de quien realiza la denuncia (el abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten) y la irresponsabilidad de las autoridades provinciales dan a conocer el testimonio cuando todavía no hay pruebas", resumió Godoy, durante una improvisada conferencia de prensa en la estación Pereyra.
La abogado querellante agregó: "Hacemos un paralelo con lo que le ocurre a Rosa Bru buscando el paradero de Miguel (Bru, un estudiante de periodismo asesinado y desaparecido por la policía bonaerense en La Plata en 1993). En diciembre, en esa causa se realizaron rastrillajes de este tipo".
"No decimos que la línea no puede tener identidad pero fue desacertado generar expectativas que durante días no se pueden cumplir", apuntó Godoy.
Y criticó: "Nosotros tenemos fe en las líneas de investigación que tiene que involucra a los policías y militares que quisieron frenar los juicios. Pero ese tipo de líneas están frenadas. Se hace difícil continuarlas, después de un año y medio en que la causa estuvo en manos de la policía bonaerense y nunca hubo voluntad política para resolver la desaparición de López".
Los trabajos comenzaban en un predio ubicado en el Parque Pereyra Iraola, que fue preservado ayer para iniciar las tareas de rastrillaje. De acuerdo a lo indicado hoy por el hijo de López, Rubén, "anoche se hizo una inspección ocular para buscar posibles lugares donde pasar un georadar y tratar de hallar la zona para poder trabajar con tranquilidad".
En el lugar del rastrillaje, el abogado de la familia, Alfredo Gascón Conti, que tuvo acceso al testimonio del testigo de identidad reservada indicó que "solo habló de una construcción nueva que no se observa en el lugar" y aclaró "en esta causa no hacemos juicio de valor previo".
La medida se adoptó luego que el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense Ricardo Casal, envió a la justicia federal la declaración de un testigo de identidad reservada que aportó datos sobre el presunto paradero de Jorge Julio López.
El lugar identificado por el testigo fue inspeccionado en compañía del fiscal federal Hernán Schapiro que instruye la causa, y se mostró cauteloso ante la búsqueda.
De igual manera se manifestó hoy Rubén, quien en diálogo con radio Provincia advirtió que "el tema se alborotó porque los medios supieron más rápido la noticia que la Fiscalía, y comenzó a tomar mucha trascendencia una declaración que es muy importante, porque hace casi dos años no tenemos un dato de este tenor".
Julio López desapareció el 18 de septiembre de 2006 cuando se dirigía a las audiencias de alegatos en el juicio oral que se realizó en La Plata y por el que fue condenado a reclusión perpetua el ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, Miguel Etchecolatz, por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
7 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011
©página 12
rss



dónde está lópez 41


Pistas que no llevaron a nada.
Argentina. Desde el momento de su desaparición hasta ayer, las pistas o indicios que surgieron para dar con el paradero de Jorge Julio López emergieron como un manantial de sospechas que no aportaron mucho a la investigación. En enero de 2009, un Volkswagen Gol azul desmantelado, propiedad del médico de la Policía Bonaerense Osvaldo Falcone –quien visitó al represor Miguel Etchecolatz en dos oportunidades durante los días previos a la desaparición de López–, fue encontrado en la zona sur de Mar del Plata. En ese auto habría sido trasladado el testigo el día de su desaparición. Si bien los investigadores habían mostrado su conformidad con el operativo, finalmente el peritaje no aportó mucho a la causa. Veintiún meses después de su desaparición, el juzgado federal a cargo de Arnaldo Corazza se disponía a reactivar la "línea Paraguay", conocida así porque, según registros de Migraciones, López figuraba abandonando el país, con destino a Paraguay, por un paso de frontera en Misiones. La explicación que surgió en ese momento fue que los funcionarios habían intentado cargar el nombre de López y su número de documento en el sistema de búsqueda, pero por una equivocación los datos quedaron registrados como si el testigo hubiera dejado el país. Otra búsqueda realizada meses antes en un arroyo de Ignacio Correas había arrojado resultados negativos. Finalmente, en enero de 2008 tres policías fueron careados con el dueño de una finca. Durante un operativo realizado el 23 de septiembre de 2006, los policías buscaban a López con perros adiestrados y habían negado haberle mostrado el calzado del testigo desaparecido al dueño de la finca donde los perros reaccionaron después de haber olfateado unas ropas y un colchón.
6 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011
©página 12
rss

dónde está lópez 40


"Territorio siniestro". Como es el lugar señalado.
[Alejandra Dandan] Argentina. La estación del tren aparece dentro de un claro, en el camino de bosques, en medio de un fantasmal Parque Pereyra Iraola. A dos kilómetros quedó el cruce entre Berazategui y Villa Elisa, y un grupo de vecinos se acerca a la estación ante el revuelo de cámaras y de flashes, atraídos por la denuncia sobre los restos de Julio López. "Este es un territorio siniestro", dice Guillermo Vaccari, como sabiendo de lo que habla. Viejo integrante de los foros vecinales de seguridad en la era de León Arslanian, y ahora parte de la agrupación Martín Fierro. "En la dictadura éste era un territorio dividido en dos partes: de un lado la Policía, del otro los militares."
En las tierras que el peronismo expropió a los Pereyra Iraola para convertirlas en el Parque de los Derechos de la Ancianidad, las dictaduras abrieron espacio a la sede de la escuela de Policía Juan Vucetich y los militares al Centro de Formación de Infantería Naval (Cifin). Vaccari lo dice así, de corrido, rodeado por un grupo de guardaparques que con el tiempo transformó el centro naval en base de operaciones, asentada justo frente a la estación del ferrocarril Roca.
El Centro pasó en 1998 a la Policía, luego a Prefectura y en 2001 a Parques Nacionales. Daniel Bustamante, antropólogo del Equipo Argentino de Antropología Forense, uno de los que anoche daban vueltas en la estación, ya había excavado el mismo territorio hace años. El entonces juez Gabriel Cavallo recibió una denuncia que por sus características se parecía a la de ayer: un abogado había dicho que ese centro naval funcionó como centro clandestino y dio los datos de un supuesto desaparecido que podía estar ahí, integrante de la embajada venezolana. Pese a que no encontraron nada, el dato reactivó las historias oscuras del predio.
"Cuando éramos, chicos acampábamos acá –dice Alba Ale, guardaparques–. Encontrábamos armamentos tapados con lonas en el medio del monte, porque andábamos en lugares bien cerrados, incluso me acuerdo de tumbas: siempre hacíamos un circuito costeando el arroyo Pereyra y recordamos todavía hoy perfectamente dos tumbas, al costado, y ese lugar del terreno ahora está hundido."
El lugar no es el predio de cien metros por veinte que hoy empieza a rastrillarse, pero está enfrente. Y esa cercanía potencia las pistas. "De pibes veíamos pasar los camiones cargados de civiles para adentro", dice Guillermo Vaccari. Pero lo que pasa es que dicen que el que entraba acá, no salía", dice, al lado, Adrián González, otro guardaparques.
La estación del tren siguió el derrotero del parque: en los ’90, con el desguace, los ferroviarios sin trabajo se quedaron a vivir alrededor de la estación, se hicieron vendedores ambulantes y cuando el tren empezó a parar solo tres veces por día, todo fue un desastre, cuenta Alba. Cerró la boletería. La estación fue ocupada. Tras un reclamo, en 2007 se reactivó. El testigo protegido de la causa habló de un lugar que fue alterado para esconder el cadáver. Los vecinos dicen que sólo se cambió la división entre los dos andenes y se pusieron piedras nuevas en las vías. "Si sobre eso actuaron algunas estructuras que todavía están activas y está claro que están activas –dice Guillermo–, hay que dilucidarlo, lo que es cierto es que para nosotros éste es un lugar muy propio de ellos."
A un costado, Aníbal Hnatiuk, un abogado de los organismos de derechos humanos de La Plata, piensa en las posibilidades. Hay algo que vuelve verosímil todo esto, dice: "A unos mil metros de acá está el cruce de Punta Lara donde apareció el primer cadáver calcinado de la causa". Y los de La Plata saben, agrega, que "si sos de Los Hornos, no vas a venir a tirar un cuerpo acá, pero también sabemos que ese otro antecedente existió".
6 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011
©página 12
rss

dónde está lópez 39


"Ojalá que sea el principio del fin". Las expectativas del hijo de Jorge Julio López.
[Laura Vales] Argentina. Ruben López va manejando junto a su mujer, camino al Parque Pereyra Iraola, el lugar señalado por el testigo. Para en una estación de servicio para contestar el llamado. Del otro lado del teléfono, suena cauteloso; y aun así dice que espera esta vez encontrar el cuerpo de su padre. "Esperemos que esto sea el principio del fin". Pasaron más de cuatro años desde la desaparición y no lleva la cuenta de las pistas que se siguieron ni de las personas que se presentaron con un dato buscando cobrar la recompensa.

¿Tiene expectativas de encontrar a su padre con lo que declaró este testigo?
Siempre seguimos todo lo que se dice o cuando alguien se presenta a declarar, como en este caso. Esperemos que el resultado sea positivo en cuanto al encuentro de lo que esta persona dice que está ahí.

El marcó un lugar...
Sí, marcó un lugar en el mapa.

¿Hay algún elemento para creer que la declaración es confiable?
Nosotros no sabemos en base a qué se presenta y da ese dato.

¿Sabe si el testigo pidió cobrar la recompensa?
Sí, lo pidió.

¿Cómo fue la reunión con el ministro Casal?
Fuimos con mi mujer y el abogado de la familia. Fue una reunión muy amena, en realidad fuimos porque yo pensé que él iba a saber lo que esa persona había declarado, pero nos contó que lo único que hizo fue hacer de nexo entre el testigo y el fiscal. Nos dijo que no sabe quién es el testigo ni qué declaró.

¿Le pidieron algo?
No, incluso él se puso a disposición nuestra en todo punto de vista para lo que se necesite en la causa.

¿La declaración les pareció creíble?
Es creíble pero muy cortita y no da mucho detalle. Lo único que marca es el lugar.

¿Este es el primer testigo que se presenta desde que fue fijada la recompensa?
No, ha habido muchísimos, tanto creíbles como no creíbles. No llevo la cuenta de la cantidad, pero fueron muchísimos.

¿Hubo alguna historia que debió haber sido más investigada?
No. Creo que no quedó ninguna cosa suelta.

¿Está conforme con cómo se hizo hasta ahora la investigación judicial?
Si digo que sí estaría mintiendo y si digo que no también. No porque no se llegó a encontrar a mi viejo, sí porque dentro de lo que medianamente nosotros creemos posible, se hizo todo. Pero en realidad no estamos conformes porque no sabemos qué fue lo que pasó.
6 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011
©página 12
rss