homenaje a pérez esquivel
A treinta años del Nobel de la Paz. La Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires realiza hoy un acto para homenajear la trayectoria de Pérez Esquivel y su lucha por los derechos humanos. Se reproducirán testimonios de Eduardo Galeano y del presidente ecuatoriano, Rafael Correa.
Argentina. El 10 de diciembre de 1980, en Oslo, Noruega, Adolfo Pérez Esquivel recibía el Premio Nobel de la Paz. Lo hacía "en nombre de los pueblos de América latina, de los trabajadores, obreros y campesinos que son reducidos a niveles de vida infrahumana, de los niños que sufren desnutrición... de nuestros indígenas, de las madres que buscan a sus hijos desaparecidos, de los desaparecidos, muchos de ellos niños, de los miles de exiliados, de los pueblos que reclaman libertad y justicia para todos". Esas palabras, que entonces no pudieron conocerse en una Argentina sometida por el terrorismo de Estado, serán recordadas hoy, en un homenaje a Pérez Esquivel, a treinta años de aquella distinción.
El acto fue organizado por la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires y se hará en La Plata. Como parte del homenaje se recordarán distintos momentos de la trayectoria de Pérez Esquivel y se escucharán los testimonios grabados del presidente de Ecuador, Rafael Correa, el escritor Eduardo Galeano y muchos otros.
"Yo tenía 17 años cuando Adolfo recibió el Premio Nobel", recuerda el presidente Correa, que visitó la Argentina para participar de la Cumbre Iberoamericana desarrollada en Mar del Plata. "Me acuerdo muy claro y en qué circunstancias, una época muy oscura para América latina, que se ha vuelto a repetir con distintos matices en la larga y triste noche neoliberal. Personas como Adolfo Pérez Esquivel nos han inspirado y han inspirado a generaciones enteras en la lucha por los derechos humanos", dice el mandatario ecuatoriano, en el testimonio que será reproducido hoy, completo, en el homenaje.
"Simplemente: gracias", comienza el mensaje de Galeano dirigido a Pérez Esquivel. "Gracias porque en las horas más jodidas, cuando ya no te quedaba aliento, supiste seguir creyendo que era verdad, una verdad grande como una casa, aquello que había dicho Salvador Allende: ‘Vale la pena morir por todo aquello sin lo cual no vale la pena vivir’. Y gracias porque recibiste el Nobel y no te engrupiste, y no te olvidaste de aquella otra verdad que había dicho José Martí, también grande como una casa: ‘Todas las glorias del mundo caben en un solo grano de maíz’. Y gracias por ser como sos, bienhumorado, sencillo, limpio de todo veneno, para que se sepa, por si no se sabe, que nosotros no somos unos insoportables amargados", concluye el escritor.
Nacido en 1931, Adolfo Pérez Esquivel recibió el Nobel de la Paz por su lucha y compromiso con los derechos humanos. Formado como arquitecto y con 25 años de trabajo como docente, Pérez Esquivel había comenzado, a inicios de los ‘70, a militar en movimientos por la paz y la justicia. En 1975 participó en la creación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y, desde el año siguiente, se dedicó a recorrer el mundo y a diseñar programas de ayuda y desarrollo para comunidades indígenas latinoamericanas, movimientos obreros y otros grupos de personas necesitadas. Durante 1977 y 1978 estuvo preso en la Argentina. Tras ser galardonado con el Nobel, fue designado miembro del comité ejecutivo de la Asamblea Permanente de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos. A lo largo de su trayectoria, ha contribuido con numerosas misiones internacionales.
El homenaje de hoy, con entrada libre y abierta al público, se hará desde las 18, en el auditorio ubicado en el Pasaje Dardo Rocha, calle 50 entre 6 y 7. Como miembros de la comisión –que Pérez Esquivel co-preside– participarán Hugo Cañón, Víctor Mendibil, Elisa Carca, Fortunato Mallimaci, Emilce Moler, Mempo Giardinelli, Roberto ‘Tito’ Cosa, entre otros. El cierre musical estará a cargo de Daniel Viglietti.
10 de diciembre de 2010
7 de diciembre de 2010
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[Sonia Tessa] Argentina. La primera testigo de ayer, Tomasa Verdún, relató los delitos que sufrió hace más de 30 años con el dolor a flor de piel, y terminó con una súplica. "Señores jueces, por favor, que esto no vuelva a pasar, por favor", les dijo a los integrantes del Tribunal Federal Oral. Secuestrada el 9 de febrero de 1977, en su casa, estuvo retenida ilegalmente en el Servicio de Informaciones, donde fue torturada, sin saber donde estaban sus hijos de 7, 6 y 5 años. Incluso, los integrantes de la patota le decían que los tenían ahí, y ella enloquecía del miedo. Ayer, esta mujer de pelo largo, enrulado, se paró frente a los magistrados, se levantó el pantalón claro que tenía puesto, y mostró las cicatrices que la tortura le dejó en los tobillos. "Se veía hasta los huesos, era todo negro. Por lo menos, ahora puedo mostrarlo", dijo mientras señalaba sus piernas. Verdún tenía 30 años y colaboraba con la Juventud Peronista, en festivales barriales, asistencia social y manifestaciones. "No maté, no robé, no hice nada. Éramos una familia trabajadora que luchábamos por nuestros hijos", le dijo ayer al Tribunal.
[José Maggi] Argentina. Carmen Lucero tenía 16 años cuando fue secuestrada por un grupo de tareas que la llevó al sótano del Servicio de Informaciones, para hacerle pagar entre otras cosas, ser hija de Juan el Chancho Lucero, un mítico dirigente peronista que se enfrentó con la policía, luego de descubrir que habían sido hombres de esa fuerza los que habían torturado y asesinado a Angel ‘Tacuarita’ Brandazza. Su testimonio fue claro, contundente y focalizado en sus compañeras y compañeros de encierro, y hacia sus verdugos, y las diferentes formas de la tortura. Carmen no pronunció ayer la palabra violación, aunque tampoco hizo falta: por ejemplo relató que estando atada a la camilla de torturas mientras era picaneada, el Ciego Lofiego le arrancaba con sus manos el vello púbico.
Argentina. Los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez serán indagados los próximos 17 de diciembre y 7 de marzo respectivamente, por el juez federal de La Rioja, Daniel Herrera Piedrabuena, en la causa en la que se investiga el asesinato de Enrique Angelelli, que se aceleró en los últimos meses luego de que el juzgado aceptara como querellante al ex sacerdote Arturo Pinto, la única persona que viajaba junto con el obispo el día de su muerte, en 1976.
Argentina. El canciller Héctor Timerman informó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner remitió una nota al líder de la Autoridad Nacional palestina, Mahmud Abbas, en la que le comunicó que "el gobierno argentino reconoce a Palestina como un Estado libre e independiente, dentro de las fronteras definidas en 1967". Además, ratificó que la Argentina se opone a la política de asentamientos de Israel.
Argentina. Referentes de organizaciones de los Derechos Humanos se reunieron hoy con el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, para interiorizarlo sobre las amenazas a testigos, abogados y ex presos políticos en el marco del juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en Córdoba y que tiene como imputados a los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez. El secretario de Derechos Humanos provincial, Raúl Sánchez, culpó al ex comisario, ex integrante del Departamento de Informaciones Policiales (D2) e imputado en el proceso judicial, Carlos Yanicelli, por las maniobras intimidatorias.
Argentina. Los ex militares Luis Farías Barrera, Mario Gómez Arena, Enrique Olea y Óscar Lorenzo Reinhold; y los ex policías Antonio Alberto Camarelli (miembro retirado de la Policía de Río Negro) y Osvaldo Laurella Crippa (ex integrante de la Policía de Neuquén) actuaban en el Quinto Cuerpo del Ejército, y fueron procesados por el juez federal bahiense Alcindo Álvarez Canale por los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos, homicidio, apropiación de un menor cometidos durante la última dictadura. El magistrado mantuvo el beneficio de la detención domiciliaria para todos, con excepción de Camarelli, que seguirá preso en General Roca.
Argentina. Roger Soruco, hijo de quien fuera cónsul adjunto en la ciudad de La Plata entre 1976 y 1978, indicó que el cónsul Eduardo Banzer Ojopi, primo del dictador Hugo Banzer, habría sido "quien presentó" a Omar Alonso, padre adoptivo de la joven nacida en cautiverio hace 33 años, y al ex marino Juan Herzberg, acusado de entregar a la recién nacida en 1977. Las imputaciones fueron realizadas durante la tercera audiencia del juicio que el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata sigue contra los dos hombres señalados por la apropiación de la niña.