visita al centro del infierno
Referentes internacionales de derechos humanos visitaron la ex ESMA. El juez español Baltasar Garzón, la ex senadora colombiana Piedad Córdoba y algunos de los integrantes de la CIDH que vinieron al país en 1979 conocieron el Casino de Oficiales, donde funcionó el centro clandestino de detención.
Argentina. El chileno Edmundo Vargas Carreño y el norteamericano Tom Farer integraron la comitiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que en 1979 documentó en la Argentina las denuncias de organizaciones de derechos humanos. Ayer, cuando bajaron al sótano del Casino de Oficiales de la Escuela de Mecánica de la Armada, Vargas Carreño quiso saber cuántas personas se encontraban detenidas cuando llegó en 1979. "Siento mucha frustración por no haber podido encontrar nada", agregó, compungido. Era difícil que lo hiciera: para la visita de la CIDH, el grupo de tareas escondió a los detenidos en una isla de Tigre que pertenecía a la Iglesia Católica, la famosa isla El Silencio. "No estaban tan lejos de aquí", reflexionó Farer.
Vargas Carreño y Farer fueron parte, junto al juez español Baltasar Garzón y la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, de una comitiva de lujo que recorrió ayer el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada, en coincidencia con el aniversario del Juicio a las Juntas Militares y en la víspera del Día Internacional de los Derechos Humanos. Recorrieron el Casino de Oficiales, donde cientos de personas fueron torturadas y asesinadas durante la última dictadura.
La visita de las personalidades internacionales arrancó pasadas las 10, cuando una combi oficial los acercó al predio que da a la Avenida del Libertador. Allí, junto a funcionarios de Cancillería, estaban Farer y Vargas Carreño. También se acercaron la diputada guatemalteca Otilia Lux –quien denunció en su país y en el extranjero el genocidio contra el pueblo maya– y la vicepresidenta de la ONG Zimbabwe Lawyers for Human Rights, Sarudzayi Naomi Njere, quien hoy recibirá de manos de la presidenta Cristina Kirchner el Premio Emilio Mignone por fomentar la cultura de los derechos humanos.
Luego de una breve recepción a cargo de Judith Said, coordinadora general del Archivo Nacional de la Memoria, Garzón recordó el juicio a las juntas como "un ejemplo de cómo se debe responder a la represión desde la Justicia" y elogió el modelo de búsqueda de la verdad encarado por el gobierno argentino. "Desde el gobierno de Néstor Kirchner se está enfrentando de una forma muy firme ese pasado, con todas las garantías que un estado de derecho exige. Es un proceso que admiro y envidio", afirmó. En el mismo sentido, Vargas Carreño sostuvo que "lo que ha hecho Argentina es ejemplar para que nunca más se pueda repetir".
Durante la siguiente hora y media, los juristas y políticos recorrieron las instalaciones del mayor centro clandestino de la Armada en compañía de una de las guías del Espacio para la Memoria. La visita comenzó frente al edificio central de la ESMA, conocido como "Cuatro columnas", donde estaban las aulas de instrucción de los militares. El mayor interés de los presentes, sin embargo, fue el Casino de Oficiales.
En septiembre de 1979, como consecuencia de la presión de la administración de James Carter sobre la dictadura argentina, Vargas Carreño encabezó una misión –también integrada por Farer– que llegó al país para recopilar las denuncias de los familiares de secuestrados. Durante dos semanas, la comisión estuvo en Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y Rosario y visitó numerosos centros clandestinos. Su lapidaria conclusión fue que "por acción de las autoridades públicas y sus agentes, en la República Argentina se cometieron (...) numerosas y graves violaciones a los derechos humanos". Fue un golpe certero a la imagen de la junta en el exterior y el comienzo del fin de la dictadura.
En ese contexto, una de las acciones más resistidas por los militares fue la inspección ocular de la ESMA, que los testimonios habían señalado como centro de tortura. Para confundirlos, la Marina hizo varias reformas al casino: eliminaron un ascensor que daba al hall –cuya existencia habían confirmado distintos testimonios– y la escalera que conducía al sótano donde se interrogaba a los detenidos, camuflándola con una insignia de la fuerza. Todo esto en el ambiente contiguo al salón Dorado, donde la inteligencia naval analizaba la información arrancada bajo tortura. De esta manera, la CIDH se encontró con un edificio que funcionaba con aparente normalidad.
Al llegar al altillo, el silencio de los presentes fue total. El lugar, conocido como "Capucha", alojó en situaciones inhumanas a varias de las casi cinco mil personas que se calcula que pasaron por el centro. A unos metros estaba el cuarto que ofició de maternidad, donde más de treinta mujeres dieron a luz en cautiverio. Sus bebés fueron apropiados por los represores y repartidos entre sus amigos, aunque a la fecha once de los nacidos en la ESMA ya recuperaron su identidad.
Así concluyó la recorrida. Lux agradeció las explicaciones y compartió su experiencia personal. "Cosas así sucedieron en el mismo Palacio Nacional, que sirvió como centro de detención y tortura", detalló la diputada, quien trabajó en la comisión guatemalteca para la paz luego de la guerra civil que vivió el país hasta 1996. "La humanidad no puede volver a resolver sus problemas a través de la fuerza y el crimen. Aún quedan secuelas en nuestros países. Quizá no vivamos la guerra, pero sí sus efectos", concluyó.
[Informe de Federico Poore.]
11 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
©página 12
Argentina. La Presidenta entregó el Premio Extraordinario Bicentenario de la Revolución de Mayo a seis familiares de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar, entre ellas a Hebe de Bonafini y a Estela Carlotto durante un acto celebrado en la Casa Rosada. Rodeada de militantes de distintos organismos de derechos humanos, Cristina reivindicó la defensa irrestricta de los DH. Luego de destacar la presencia del juez español Baltasar Garzón, consideró que "la Justicia es universal y que los DH no son de izquierda ni de derecha, son patrimonio de todos". Adelantó que la actual ministra de Defensa, Nilda Garré, asumirá la titularidad del nuevo ministerio el próximo miércoles. Afirmó que "la seguridad y los derechos humanos son términos de una misma ecuación". Rechazó la opinión de que "porque nos interesan los DH no nos interesa la seguridad", y advirtió que no estaba dispuesta "a que la Argentina se integre al club de países xenófobos". Pidió disculpas a los países hermanos "si se han visto ofendidos" por los últimos acontecimientos ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires, y exhortó "a la reflexión y a la prudencia" a todos los dirigentes políticos y sociales".
Argentina. El director del SAME, Alberto Crescenti, informó que el joven de 19 años que se convirtió en la cuarta víctima desde que comenzó el conflicto fue sacado por la fuerza por desconocidos cuando ya estaba en la ambulancia que lo trasladaba al Hospital Piñero. "Estaba herido, lo sacaron y lo remataron en el lugar", en tanto el médico que lo acompañaba en el interior del vehículo, Julio González, debió ser internado por el shock que le produjo la situación. Crescenti confirmó, además, que en el Piñero "hay internados dos heridos graves", uno de los cuales, Policarpio Coria, de 41 años, presenta heridas múltiples y fracturas y asistencia respiratoria mecánica. Los vecinos cercanos al predio ocupado por cientos de familias sin techo intentaron por segunda noche consecutiva echar a los acampantes, quienes les hicieron frente y los obligaron a retroceder. A través de los canales de televisión, los pobladores agredidos reclamaron la presencia de ambulancias para trasladar a los heridos, en medio de nuevas protestas por la ausencia de la policía. Crescenti denunció, además, que las doce ambulancias que permanecen en la zona no pueden entrar al barrio donde se encuentran los heridos porque fueron agredidas a piedrazos. Tanto los agresores como los ocupantes del Parque denuncian que Soldati "se ha convertido en tierra de nadie". Durante el anochecer fueron agredidos todos los móviles de los medios de comunicación presentes en el lugar.
[Carlos Rodríguez] Argentina. "A mi hermano (Bernardo Salgueiro), lo mató la policía, que disparaba hacia nuestra casa desde el puente de la Avenida Escalada. Las balas vinieron desde el lugar donde estaban los policías." A pesar del llanto, fueron claras las palabras pronunciadas, ante Página/12, por Griselda Salgueiro, la hermana de una de las dos personas que murieron durante la represión que se llevó a cabo para desalojar a cientos de familias que habían ocupado, el martes, el predio del Parque Indoamericano, frente al Parque de la Ciudad, en Villa Soldati. El relato de la mujer, en cuanto a la dirección de los disparos, coincide con lo que se vio en las imágenes de la televisión. Allí se puede constatar cómo varios policías de la Federal, disparaban con armas largas, desde el citado puente, hacia la Villa 20. La Federal asegura que solo usó balas de goma. Los Salgueiro viven en la primera línea de casas. El joven cayó herido en la puerta de su casa y murió en una sala de primeros auxilios ubicada a metros del lugar. El ministro de Justicia y Seguridad, Julio Alak, calificó lo ocurrido de "gravísimo e intolerable" y separó de sus cargos a los jefes de la Federal a cargo del operativo.
[Emilio Ruchansky Argentina. En medio de los gritos de una asamblea espontánea hecha durante la medianoche en la villa 20 de Lugano, el joven Federico Orchami, un militante del Frente Darío Santillán, y un referente del asentamiento, Diosnel Pérez, intentan calmarse antes de hablar con Página/12. Ambos vienen dando una larga batalla para que se cumpla el plan de urbanización aprobado por ley en 2005 y el fallo que en agosto del año pasado obligó al gobierno porteño a compactar y remover los casi seis mil vehículos que conforman el cementerio de autos de la Policía Federal en Lugano. "Los terrenos que deberían ser destinados a viviendas son de los de ese cementerio, que encima son tierras contaminadas. Acá muchos chicos se mueren con plomo en la sangre", dice Orchami.
[Carlos Rodríguez] Argentina. El desalojo de un grupo numeroso de familias que habían ocupado parte del predio del Parque Indoamericano, en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, terminó con gravísimos incidentes cuando las policías Federal y Metropolitana reprimieron a vecinos que se resistieron en la zona de la ciudad donde se encuentra la Villa 20. La protesta vecinal incluyó la quema de autos secuestrados en procedimientos policiales y que se encuentran depositados en un predio que pertenece a la Federal. La Guardia de Infantería reprimió con violencia a los vecinos y de acuerdo con la información obtenida por Página/12, hubo dos personas fallecidas, mientras que hay otras dos heridas de suma gravedad, entre ellas una beba. Cerca de la medianoche, fuentes de la Policía Federal consultadas por este diario confirmaron la muerte de un joven de 22 años y de una mujer de 28 años. La información fue difundida, al principio, por el Frente Darío Santillán, que denunció en un comunicado que "los policías dispararon balas de plomo con sus armas reglamentarias y con Itakas". La denuncia tardó varias horas en ser confirmada por una fuente oficial. Hubo más de 50 detenidos.
[José Maggi] Argentina. Mirta Castellini, sobreviviente del Servicio de Informaciones, declaró ayer en la causa Díaz Bessone, en un emotivo testimonio que completó con un pedido: "Vine porque quiero aportar los nombres de los compañeros que vi, para que las familias puedan tener una orientación, un cierre a un capítulo como quisiera tenerlo yo con mi hermana y con mi cuñado (desaparecidos). Quiero decirle especialmente a Chomicky que dice que fue reducido al servilismo, que ésta ha sido su oportunidad para decirnos donde están los compañeros, pero no lo hace, dice que está arrepentido pero no lo demuestra. El eligió hace 33 años y sigue estando del mismo lado. No sé con que cara todos ellos miran a sus hijos, a sus familias. O sí sé, porque yo tenía de compañera de trabajo a la hermana de Gustavo Bueno (un miembro de la inteligencia militar exiliado en Brasil) y un día, cuando se enteró de mi historia, vino y me pidió perdón". Al retirarse de la sala, sacó la foto de su hermana y se la mostró a Chomicky. "Ella es mi hermana, decime dónde está", lo espetó. Chomicky sonrió y dijo "no la conozco".
[Sonia Tessa] Argentina. Daniel Gollán había ido a dormir a la casa de su hermano Juan José, en el Fonavi de Grandoli y Gutiérrez, el 27 de julio de 1976. Estaba en calzoncillos a la madrugada, cuando la patota irrumpió en el hogar. Preguntaban por Gustavo, el hermano menor, pero una voz conocida les dijo que Daniel también "estaba en la joda". Era estudiante de medicina, militaba en la Juventud Universitaria Peronista, tenía 21 años. La primera impresión fue escuchar que lo mandaba al frente Horacio el Mancha Tartaglia, militante de la UES y un invitado habitual en su casa materna, donde se quedaba a dormir y comer varias veces por semana. Los efectivos se llevaron a los dos hermanos que encontraron y, luego de una discusión, dejaron en la casa a la esposa de Juan José con su beba. Al llegar al Servicio de Informaciones, Daniel escuchó otra voz sorprendentemente conocida. "Llegó Larguirucho", dijo José el Pollo Baravalle, otro militante que había pasado a colaborar con las fuerzas represivas.