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metodología del terror


Revelaciones sobre la investigación del campo San Pedro, cercano a Laguna Paiva. La Casa de Derechos Humanos de Santa Fe trabajó varios años, antes de presentar la denuncia, en 2007. Los dichos de un testigo que fue cuidador del predio fueron fundamentales. La semana pasada se identificó uno de los ocho cuerpos.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Rosario/12 tuvo acceso a la investigación del equipo de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe sobre el campo San Pedro. Un predio militar cercano a Laguna Paiva, donde se guardan los secretos del terrorismo de estado. El 9 de junio, los antropólogos forenses hallaron una fosa clandestina con ocho cuerpos, cinco hombres y tres mujeres, y la semana pasada lograron identificar a la primera de las víctimas: María Esther Ravelo, militante política no vidente desaparecida junto a su esposo, Etelvino Vega, 17 de setiembre de 1977, en Rosario. "Esta es la prueba que el campo era un centro de exterminio de la dictadura. Y revela cuál era la metodología del terror en el Segundo Cuerpo: el secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición de los cadáveres en enterramientos clandestinos", dijo uno de los investigadores. "Con la identificación de Cuqui -como llamaban a Ravelo toda la historia queda clara como el agua: la secuestraron, le robaron la casa, la fusilaron e intentaron desaparecer su cuerpo en un predio militar. Acá no hay ninguna laguna ni bache. Es la cadena real de lo que ocurría con los desaparecidos. La responsabilidad del Ejército es directa", agregó.
La investigación de la Casa de Derechos Humanos fue una paciente y templada búsqueda de datos y testimonios durante años, hasta que se presentó la denuncia en la justicia, el 19 de marzo de 2007, con fotos y hasta planos de los sectores del campo donde podría haber fosas comunes. Lo que entonces era una hipótesis, el hallazgo del 9 de junio de ocho cuerpos lo convirtió en la prueba del crimen. Y la identificación de una desaparecida en Rosario, terminó de probar la metodología del terror. "Esto demuestra que los grupos de tareas estaban integrados por determinados represores, pero había una planificación del terrorismo de estado que estaba a cargo de los mandos naturales de las Fuerzas Armadas. Ahora, la justicia deberá investigar quiénes asesinaron a estas personas", dijo otro de los investigadores.

¿Tienen una hipótesis de quiénes pueden ser las otras víctimas? -preguntó Rosario/12.
Sería aventurado hacer especulaciones y más, con las expectativas que este hallazgo generó en las familias de los desaparecidos. Hay que esperar el resultado de los análisis genéticos que se enviaron a Estados Unidos. Este se realizó en la Argentina en el Laboratorio de Inmunogenética y Diagnóstico Molecular (Lidmo), en Córdoba. Y después se podrá enlazar la investigación para identificar a los otros siete, pero es probable que formaran parte del mismo grupo. Lo que ya está probado es que hubo enterramientos clandestinos en el Segundo Cuerpo, esa era la metodología del exterminio que se utilizaba acá, más allá de que pudo haber vuelos de la muerte.

¿Y puede haber más fosas comunes?
Sí, hay más fosas comunes -contestó uno de los entrevistados. Y ponderó el relato del cuidador del campo San Pedro, Carlos Jesús Castellanos, quien antes de morir dejó su testimonio y hasta señaló en un plano los lugares donde había que buscar los enterramientos. La Casa de Derechos Humanos presentó esa prueba ante la justicia. "Castellanos fue el único testigo ocular, él no vio los cuerpos pero sí las fosas. Y observó reiteradamente la misma metodología: la presencia de personal militar que pertenecía a Inteligencia, la orden de abandonar el campo por tres o cuatro días. Y después, cuando regresaba aparecían pozos con restos de cal en lugares donde antes no había nada. El era un hombre que recorría el campo a caballo", agregó.

El campo San Pedro era utilizado por el Ejército para maniobras y ejercicios militares.

¿Cuántas fosas puede haber en San Pedro?
Castellanos hablaba de dos. Hay que recordar que él comenzó a trabajar en el campo en agosto de 1977.

Es decir, poco antes de que secuestraran a Ravello, en setiembre de 1977.
Así es. Lo que no está preciso es el tiempo de cautiverio y dónde la asesinan. Eso es lo que tiene que investigar la justicia, quién la asesinó. Porque la responsabilidad del jefe del Segundo Cuerpo es directa.
13 de diciembre de 2010
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sentencias para represores chaqueños


Hoy será un día de sentencia para represores chaqueños. En coincidencia con el 34º aniversario de la Masacre de Margarita Belén, hoy se conocerá la sentencia contra diez policías y dos militares que fueron enjuiciados en el marco de la denominada Causa Caballero, que se inició en mayo pasado por delitos de lesa humanidad, presuntamente cometidos entre 1974 y 1979 en la Brigada de Investigaciones de Resistencia.
Argentina. Se trata del primer juicio oral y público que se abrió en la provincia del Chaco por delitos de lesa humanidad y que se desarrolló casi en paralelo con las audiencias del juicio por la causa Margarita Belén, la que comenzó casi un mes después, más precisamente el 3 de junio último, con ocho ex militares y un ex policía imputados.
La parte resolutiva de la sentencia contra los represores chaqueños, acusados de tormentos agravados, se realizará este lunes al mediodía, según lo resolvió el viernes último el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia, Víctor Alonso, tras una extensa audiencia en la que se leyeron los alegatos finales, réplicas y dúplicas.
En la ocasión, se resolverá la situación judicial de los policías Gabino Manader, José Rodríguez Valiente, Lucio Caballero, José Marín, alias "Cabo Sotelo", Ramón Meza, Oscar Galarza, Francisco Álvarez y Rubén Roldán, para quienes la querella y fiscalía solicitaron 25 años de prisión, así como la de sus pares Enzo Breard y Ramón Gandola, para quienes se pidió una condena de 15 años, y también la de los ex militares José Tadeo Luis Bettolli y Luis Patetta, con un pedido de 25 años de cárcel.
La sentencia se dará a conocer antes de la tradicional caravana hacia el Monumento a las Víctimas de la Masacre de Margarita Belén, que fue erigido en 1997 en memoria de las 22 víctimas, principalmente militantes de Montoneros, de la matanza ocurrida en la noche del 12 y 13 de diciembre de 1976, en inmediaciones a la ruta nacional 11.
El veredicto del tribunal también integrado por el juez de Misiones Manuel Alberto Jesús Moreira y la jueza de Corrientes Lucrecia Rojas de Badaró, llegará luego de que se concluyera con la etapa de alegatos, con la exposición de abogado Ricardo Osuna, en defensa de los represores Manader, Álvarez, Galarza, Roldán y Marín, y también de Oscar Gómez, en representación de Gandola y Caballero.
Una vez cerrado los alegatos, los querellantes y fiscales avanzaron con réplicas y los defensores hicieron lo propio con las dúplicas, para finalmente llegar a la última palabra de los imputados, quienes coincidieron en declararse como inocentes y, algunos de ellos como Manader, se escudaron en la teoría de la "obediencia debida".
Vale recordar que en el juicio oral y público por la Causa Caballero se investigó la presunta comisión del delito de "tormentos agravados en concurso real" por un total de 80 hechos ocurridos entre 1974 y 1979 en la Brigada de Investigaciones de Resistencia, en el marco de una investigación que fue reabierta en 2009 y que tiene al gobierno de la provincia como uno de los querellantes.
13 de diciembre de 2010
12 de diciembre de 2010
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la entrevista gol argentino


El recuerdo de la entrevista de Goles Match a Adolfo Pérez Esquivel. La historia del valiente reportaje con el que la revista deportiva rompió el cerco informativo impuesto por la dictadura para dar a conocer al flamante Premio Nobel de la Paz, liberado el mismo día de la final del Mundial ’78 entre Argentina y Holanda.
[Gustavo Veiga] Argentina. Esta es la historia de una nota, de una entrevista titulada ‘Gol argentino’, de la que se cumplieron treinta años exactos el 15 de octubre pasado. No se trata de cualquier texto periodístico, ni de un reportaje para leer como pasatiempo en la peluquería. Es todo lo contrario, habría que coleccionarlo. Lo publicó una revista que no existe más, que dejó de salir en 1982, que tratándose de un medio deportivo tuvo el coraje de abordar, desde su especificidad, un tema de fuerte connotación política cuando la mayoría de la prensa callaba, o peor, adulaba a la última dictadura. Esa revista se llamaba Goles Match y el entrevistado era Adolfo Pérez Esquivel, quien dos días antes había obtenido el Premio Nobel de la Paz. Por esa nota la editorial CREA que la publicaba recibió una amenaza de bomba del vicealmirante Carlos Alberto Lacoste; fue forzado a exiliarse Carlos Ares, uno de los periodistas que participó en ella, y el semanario inició un pronunciado declive, con el alejamiento de sus principales editores y redactores.
El marino que controlaba el fútbol argentino citó a Benedetto Mosca, el italiano que dirigía CREA, cuando se enteró de la entrevista al referente del Serpaj (Servicio de Paz y Justicia) y flamante Premio Nobel. Según lo que el empresario le contó a Jorge Azcárate, el director de Goles Match, Lacoste lo convocó a una reunión en la Secretaría de Acción Social. "Miren, yo en Italia entrevisté a muchos capos de la mafia, pero nunca me pasó nada igual. Me recibieron infantes de Marina armados hasta los dientes que no dejaron de apuntarme ni un segundo. Lacoste me esperaba sentado detrás del escritorio vestido de uniforme. No me dejó ni hablar", comenzó su descripción el Tano. "Lo último que transmitió fue un mensaje que, más bien, era una orden: Quiere que los eche, y que si no lo hago, después no me queje si nos ponen una bomba."
El régimen ya había difundido por la prensa adicta lo que pensaba del premiado: "La acción desarrollada por Pérez Esquivel fue efectivamente utilizada para facilitar la impunidad de miembros de distintas organizaciones terroristas, por lo que debió ser detenido y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Pese a ello, cuando menguó la virulencia de la lucha fue puesto en libertad por una decisión autónoma del PEN". El Nobel, según un documento elaborado por la fundación que lo otorga, se le había concedido "por sus esfuerzos en defensa de los derechos humanos desde 1974". La explicación del contexto en que le entregaban la distinción es tributaria de la teoría de los dos demonios. Los suecos que este año distinguieron con el Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa hablaban de una Argentina sometida a "la guerra civil", con "organizaciones terroristas" y un sistema militar que también recurrió a "métodos extremistas".
Goles Match había conseguido romper el cerco informativo sobre Pérez Esquivel, a quien la inmensa mayoría de los medios ignoraba o cuestionaba. Ares, quien se exilió en España, fue uno de los fundadores de la escuela de periodismo TEA y ahora trabaja en el gobierno porteño como coordinador del Programa Puertas del Bicentenario, una vez contó cómo se le ocurrió la idea de entrevistar al militante de los derechos humanos: "Yo había escuchado a la mañana la noticia por radio antes de que la censuraran, luego ya nadie se enteró. Llegué a la redacción y propuse hacerle una nota". Con él fueron sus compañeros Osvaldo Pepe, Horacio Del Prado y Roberto Fernández. El artículo salió en la edición Nº 1659.
Gente, la revista más identificada con la dictadura, publicó otra entrevista a Pérez Esquivel el 2 de noviembre del ’80. La firmaban Renée Sallas y Osvaldo Leboso. Los dos apologistas del régimen se preguntaban:

"¿Qué se quiso premiar con este Nobel de la Paz? Mejor dicho, ¿qué se quiso censurar, reprochar?".

Aquel diálogo con los periodistas de Goles Match se produjo en la sede del Serpaj. Cuando los recibió, el Nobel se preguntó: "¿A mí me vienen a hacer una nota? ¿De una revista deportiva?". La entrevista discurrió sobre temas que realmente les interesaban a los cuatro: política deportiva, la utilización del Mundial ’78 y otros que le permitieron distenderse al personaje, como su simpatía por Independiente y su afición a la náutica. No había resultado sencillo hacer ese extraño reportaje. Aun después de realizado, cuando el grupo se retiró del Servicio de Paz y Justicia, se separó en distintas direcciones. El Serpaj podía ser vigilado por los servicios de seguridad. A las dos horas, todos se encontraron en el café H&M, a cinco cuadras de la revista. El objetivo previsto se había cumplido.
Al día siguiente de publicada la nota, Azcárate se esfumó de su casa y de la revista. "Todos llamaban enloquecidos a la redacción buscándome. Algunos para felicitarnos, otros para preguntarme si estábamos locos", le confesó en 2007 al autor de una documentada investigación sobre la revista, el licenciado en Comunicación Javier Gerardo Gómez. Goles Match volvió a llamarse Goles a secas, a fines de 1981. Su staff ya había sido diezmado. El nuevo director sería Daniel Galotto, un hombre de Lacoste que había pasado por el EAM ’78. Pero una de las entrevistas más jugadas en la historia del periodismo deportivo argentino había dejado su huella.
13 de diciembre de 2010
12 de diciembre de 2010
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dos polis condenados a perpetua


Dos ex bonaerenses que torturaron y asesinaron a Andres Núñez en 1990. Un ex sargento y un ex cabo fueron encontrados culpables de torturarlo para que confesara un robo menor. Otro fue declarado inimputable y dos oficiales de La Plata siguen prófugos.
Argentina. La Justicia penal de La Plata condenó a prisión perpetua a dos ex policías bonaerenses por el homicidio del albañil Andrés Núñez, al que hace veinte años torturaron hasta matarlo. Según fallaron los jueces, los policías de la Brigada de Investigaciones de esa ciudad lo asesinaron, mutilaron su cadáver, lo quemaron y lo enterraron en un campo.
La Sala II de la Cámara Penal platense condenó al ex sargento Jorge González por privación ilegal de la libertad calificada en concurso ideal con torturas seguida de muerte y al ex cabo Víctor Dos Santos por este último delito. Las penas fueron impuestas por el voto de las camaristas María Rousech y Laura Lasaga, mientras que el tercer integrante de la Cámara, Raúl Dalto, votó a favor de que se condene a los dos ex policías a reclusión perpetua.
Los camaristas ordenaron por unanimidad remitir las actas de las audiencias a la fiscalía de turno para que investigue si el ex juez penal platense Amílcar Vara encubrió a los policías durante la instrucción de la causa. Dispuso además que se entreguen a la familia los restos de Núñez, a pesar de que el fallo no está firme.
Los jueces dieron por acreditado que el 28 de septiembre de 1990 el albañil Núñez, de treinta años, casado y con una hija menor de edad, fue secuestrado por una partida policial en su casa del partido de Ensenada. Núñez fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de La Plata, donde fue sometido a golpes y torturas para que se declarara culpable del robo de una bicicleta.
Para probar la responsabilidad de los dos ex policías, el Tribunal tuvo en cuenta la declaración de otra víctima, Jorge Guevara, detenido y torturado el mismo día que Núñez. Guevara, en esa época de 16 años, declaró que también fue detenido para hacerse cargo de un robo y reveló que en una de las sesiones de tortura "lo trajeron a Núñez y le decían ‘mirá lo que dice éste’".
"Es indiscutible que el hecho se descubrió por Guevara, quien mientras estaba detenido reconoció una mochila que pertenecía a Núñez, que estaba en la Brigada y luego fue hallada en el campo donde quemaron los restos de la víctima", sostuvo el Tribunal. También tomó en cuenta la declaración de otros detenidos en la Brigada el mismo día que llevaron a Núñez, quienes escucharon los gritos del albañil en la tortura y relataron que el guardia que estaba ajeno al hecho les dijo: "Se les fue la mano y se les fue".
Además, hicieron hincapié en la declaración de Alicia Visconti, la mujer del ex policía José Ramos, quien también está procesado pero no pudo ser juzgado debido que fue declarado "inhábil temporalmente para el juicio" porque le diagnosticaron trastornos psicológicos. Visconti declaró que su ex marido le confesó "una noche en que apareció todo sucio y con aliento etílico, que lo tuvieron que hacer, cortarlo y quemarlo". Visconti afirmó que Ramos le contó que en la brigada alguien le pidió a González "que no apretara tanto al chico, pero al boludo se le fue la mano y lo tuvimos que hacer desaparecer".
Los jueces sostuvieron además que "no son creíbles las declaraciones de González, que admite participar de la detención pero no de las torturas", ni las de Dos Santos, que argumentó "haber salido de la sala donde torturaban a Núñez cuando el comisario le pegó un cachetazo". Para los magistrados, González, Dos Santos, el ex oficial Pablo Gerez y el ex comisario Luis Raúl Ponce, estos dos últimos aún prófugos, "conformaban un grupo que realizaba una tarea mancomunada y en la que cada uno ejecutaba una parte y se complementaban".
Sostuvieron que las detenciones de Núñez y Guevara y la prueba de que sacaban a uno y torturaban a otro en la dependencia policial "ilustra con claridad que fueron hechos simétricos de un mismo operativo destinado a esclarecer delitos por métodos ilegales". También identificaron un "pacto de silencio y complicidad de los policías" por mucho tiempo "con el único objetivo de ocultar el delito".
Tras el fallo, Mirna, la mujer de Núñez, aseguró que a pesar de haber pasado 20 años "se hizo justicia, lenta pero justicia", aunque admitió que "todavía falta porque hay prófugos y otros policías que no fueron juzgados". Durante la audiencia, la familia de Núñez estuvo acompañada por los padres del estudiante de periodismo Miguel Bru, que fue secuestrado en 1993 por policías de la comisaría 9ª de La Plata, torturado y asesinado, aunque su cuerpo no pudo ser hallado hasta hoy.
13 de diciembre de 2010
11 de diciembre de 2010
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crimen con alevosía en soldati


Un joven de 19 años es la cuarta víctima fatal en el Indoamericano. Terminada la tarde, volvió la violencia al parque. Un grupo que parecía organizado atacó a los ocupantes. La Metropolitana no lo impidió. La ambulancia que llevaba herido a un joven fue interceptada: el muchacho fue sacado y rematado en el piso.
[Carlos Rodríguez] Argentina. En el Día Universal de los Derechos Humanos, mientras la presidenta Cristina Fernández, en la Casa de Gobierno, advertía que el gobierno nacional "no está dispuesto" a que la Argentina "se integre al club de los países xenófobos" –en respuesta a las afirmaciones racistas del jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri–, en el predio de Villa Soldati ocupado por vecinos sin vivienda se renovaron los hechos de violencia y se produjo la muerte de un joven de 19 años, con lo que suman cuatro los fallecidos desde el comienzo del conflicto. Anoche, un grupo de supuestos vecinos de los barrios aledaños al Parque Indoamericano ingresaron a los tiros a los lugares ocupados por centenares de familias que resistieron el nuevo desalojo. Durante los disturbios resultaron heridos al menos cuatro ocupantes y dos oficiales mujeres de la Policía Metropolitana. El muerto era un adolescente de 19 años, que fue sacado de la ambulancia por un grupo enardecido y rematado en el piso.
El director del SAME, Alberto Crescenti, confirmó la muerte del joven de que había sido herido y estaba siendo llevado al Hospital Piñero, cuando fue "sacado por la fuerza por desconocidos" cuando ya estaba dentro de la ambulancia. "Lo remataron en el lugar", aseguró Crescenti. La escena provocó un impacto tremendo en el médico que estaba atendiendo al chico herido de bala. El profesional tuvo que ser internado como consecuencia del shock que le produjo lo que le tocó vivir. Ante la gravedad de la situación planteada, los hospitales de la ciudad se declararon en emergencia y establecieron el "código rojo". Además de la muerte del joven de 19 años, el titular del SAME reportó la existencia de "numerosos heridos".
El médico Carlos Russo contó que "un grupo de personas" le apuntó al chofer de la ambulancia mientras "otros tipos abren la puerta trasera, sacan al herido, y ahí le pegan un tiro y ahí le dicen andate".
Crescenti denunció, además, que los "vecinos movilizados" llegaron a disparar incluso contra las ambulancias. Antes habían obligado a los periodistas a bajar o desviar las cámaras, para evitar que tomaran imágenes de los incidentes. El discurso de Cristina Kirchner, transmitido en directo por la cadena nacional, resaltó que "el orden público debe ser custodiado, pero no a costa de vidas de seres humanos".
Por eso no se envió al lugar a la Policía Federal, pero la cuota de violencia la tomaron "por mano propia" los civiles que ingresaron por la fuerza al predio. Los agresores eran liderados por un grupo de 30 personas que los miembros de organizaciones sociales consultadas por Página/12 señalaron como "pertenecientes o allegados" al Sindicato Unico de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba), liderado por Amadeo Genta y Patricio Datarmine.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, hizo responsable de lo sucedido al gobierno nacional, por no haber enviado a la Federal, como él había pedido públicamente, y sostuvo que "los vecinos tomaron justicia por mano propia, porque se sienten abandonados" en materia de seguridad. Antes de que se produjeran los nuevos hechos de violencia, Federico Orchani, del Frente Darío Santillán, Itai Hagman, de La Mella-Juventud Rebelde, y Gustavo Funes, de la Corriente Clasista y Combativa, expresaron sorpresa por la movilización de los "vecinos" de los barrios aledaños, en tanto y en cuanto "el conflicto por la toma de tierras se desarrollaba dentro del parte y en ningún momento afectó a nadie de los que viven en las casas de la zona". Por eso consideraron que podría tratarse de una "maniobra política" para entorpecer las negociaciones que se habían iniciado en distintos niveles, para encontrar una salida.
A las 19, vecinos de los barrios próximos al Parque Indoamericano comenzaron un corte de calle en la rotonda donde confluyen las avenidas Escalada y Castañares. El objetivo del reclamo: que se vaya la gente que ocupa el parque. Para cumplir esa meta, los vecinos de Lugano y Soldati pidieron en un primer momento que la jueza que tenía en ese momento a cargo la causa, Elena Liberatori, ordenara el desalojo del predio. Hubo insultos para las autoridades políticas y los comentarios xenófobos se fueron multiplicando con el correr de los minutos.
Media hora antes del corte, una vecina que ya estaba lista para protestar conversó con Página/12. Virginia vive en el barrio Samoré. Hace 30 años llegó desde el Uruguay. Ahora reclama que a los ocupantes del Parque Indoamericano "se los lleven en avión a su país". "No los quiero acá", dijo con un gesto de desagrado. Los vecinos comenzaron a llegar de los cuatro costados. Un grupo traía bombos y tiraba petardos.
Mientras los medios periodísticos empezaban a hacer entrevistas, los vecinos tuvieron algunos altercados entre ellos. "No nos dejan hablar a todos", señaló una joven. "Además están haciendo propaganda política y no queremos que haya banderas partidarias", agregó. Con más calma, Graciela señaló que "los gobiernos anteriores no hicieron demasiado por esta zona, pero desde que está Macri hay una ausencia total". "Nadie iría a tomar plazas en Caballito, Puerto Madero o Palermo, esto se puede dar en esta zona que está abandonada", apuntó.
La mujer interpretó que "cuando los ricos se pelean mueren los pobres", en alusión a los cruces entre funcionarios nacionales y municipales. "Todos estos políticos cornudos por qué no se llevan esta gente a su casa", amplió un hombre mayor. De fondo se escuchaba un cántico que se traduciría minutos más tarde en acción física: "Que se vayan todos, que no quede ni uno solo". "No es justo que seamos el inodoro de la ciudad, el Chaco de la ciudad, con el respeto que merece el Chaco. No somos habitantes de segunda o de tercera".
Mientras algunas personas seguían hablando con los medios, un grupo de jóvenes irrumpió y encaró para la entrada que tiene el parque por el Paseo de las Malvinas. Sobre esa calle se apostaban unos quince agentes de la Metropolitana, junto a un móvil. Un grupo avanzaba con decisión y vecinos dispersos iban detrás. Otros gritaban que no se fueran hacia el interior del parque. "Somos más gente que ellos, no vayan", expresó una mujer, sin logro alguno. Los agentes de la policía porteña ni atinaron a resistir el ingreso de los manifestantes. Un oficial le justificó a este medio la inacción: "¿Qué querés que hagamos?, no tenemos capacidad para hacer nada".
Una multitud ingresó corriendo al parque, ladeado por cámaras y periodistas. "Arránquenles la cabeza", gritó una señora, mientras corría detrás de la primera línea de choque. Antes de ir a la caza de los ocupantes, sacaron las cintas y piedras que marcaban los improvisados loteos en la zona más próxima a la entrada del parque. Allí no había ocupantes y fueron encendidas algunas fogatas.
A medida que ganaban terreno, fueron ordenando a los camarógrafos y fotógrafos que se fueran. Casi a la mitad del parque chocaron con quienes hacen la toma de tierras, que los superaban de forma amplia en número. Comenzó una batalla en la que los palos y piedras volaban de un lado a otro, y los sonidos de disparos aumentaban con los minutos. Desde el ingreso al parque de quienes intentaron realizar un desalojo por mano propia hasta que se retiraron, corridos por los ocupantes, transcurrió una media hora.
Finalizados esos sucesos, vecinos de las torres que están sobre Castañares recomendaron guardar las herramientas de trabajo periodísticas. "Los van a matar", advirtieron. Sobre la rotonda, un grupo de los que ingresó a "recuperar" el parque había agredido a trabajadores de prensa y rompió algunos móviles televisivos. En ese momento, esa zona quedó vacía de cobertura periodística. Un móvil de la Metropolitana y agentes de a pie marchaban por Castañares en dirección a la AU7. "Nos estamos replegando porque nos echaron", comunicó un agente mediante un handy.
Una ambulancia del SAME se acercó a la entrada del Paseo Islas Malvinas, pero no podía ingresar. Nuevos disparos se escucharon entonces. Algunos volvieron a ingresar al predio. Minutos más tarde, otra corrida hacia el exterior y gritos indicaban que la situación no se había calmado. En ningún momento personal de la Metropolitana, que estaba allí, intentó controlar la situación.
[Informe de Leonardo Rossi.]
13 de diciembre de 2010
11 de diciembre de 2010
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miradas para construir la memoria


Estrenan en El Cairo el programa ‘Los días del juicio’ de Señal Santa Fe. Mañana, desde las 20, se verá el segundo capítulo de la serie de 4 producidos por la provincia sobre la causa Guerrieri.
[Edgardo Pérez Castillo] Argentina. ‘Los días del juicio’, el ciclo producido desde Señal Santa Fe que mañana a las 20 pre-estrenará uno de sus cuatro capítulos en El Cairo, tiene un peso histórico consistente. Por un lado, resguarda lo acontecido durante el primer juicio oral y público por delitos de lesa humanidad realizado en los Tribunales Federales de Rosario entre el 31 de agosto de 2009 y el 15 de abril de 2010. Por otra parte, pone al alcance del público general imágenes inéditas de un hecho con connotaciones sociales y políticas únicas para la historia argentina. Bajo la dirección de Pablo Romano, el ciclo es una de las realizaciones llevadas adelante por la Secretaría de Producciones e Industrias Culturales del Ministerio de Innovación y Cultura.
En ese sentido, fue Romano quien resaltó: "Esto se pudo hacer porque hubo una voluntad muy fuerte de Cecilia Vallina (NdR: directora provincial de Producciones e Industrias Culturales). Hablando con ella pensamos que se tenía que hacer algo con los juicios, y se dio una sinergia. El proyecto surgió con la idea de volver a hacerse preguntas con respecto a lo que implicó el exterminio, lo que implica la memoria, lo que implican los archivos, qué categoría se le dan a los archivos, qué puesta en valor se le puede dar a la palabra de los sobrevivientes. Y creo que una de las primeras cosas que nos propusimos fue no hacer documentales para los convencidos, hacer un trabajo para volver a hacerse preguntas y no para encontrar respuestas. Para que la gente se siga preguntando con respecto a uno de los tantos exterminios que sufrimos como argentinos, que somos parte de éso y ver cómo lo elaboramos, cómo lo volvemos a pensar. Ver qué imágenes construimos para hablar de éso".
El proceso judicial, su marco, los protagonistas directos e indirectos, todo conllevó a la obtención de una gran cantidad de material que, a partir del guión realizado por Romano y Federico Actis (con la colaboración de Vanina Cánepa, además productora junto a Gabriel Zuzek), fue amoldado al formato de cuatro capítulos de una hora de duración. "En todo caso hay dos tareas de recorte --explicó el director--. Una durante el rodaje en sí, que es una tarea casi intuitiva de ver, en base a la experiencia propia de cada uno, qué puede funcionar en la narración. Y jugársela por ciertos sujetos, ciertas situaciones. Después está el recorte posterior, que es cuando uno ve todo el material y empieza a ver por dónde viene la historia. Este rodaje se planteó de manera muy inmediata: cuando empezamos a filmar el juicio ya estaba en marcha, entonces en esa inmediatez hay un trabajo de rescatar el espíritu de época, la intuición de ver qué situaciones podían funcionar, buscar sujetos que fueran interesantes porque tienen muchas aristas".
Cada capítulo gira alrededor de determinados personajes o situaciones. El primero se concentra en las implicancias del juicio oral y público, e incluye entrevistas al juez Otmar Paulucci, el secretario Osvaldo Facciano, la fiscal Mabel Colalongo, periodistas y militantes de Derechos Humanos. El segundo --que se proyectará mañana a las 20, gratis, en la sala de Santa Fe 1120-- tiene como protagonista a Ramón Aquiles Verón, sobreviviente del centro clandestino Fábrica de Armas Domingo Matheu. El tercer envío tiene como personaje central al represor Eduardo ‘Tucu’ Constanzo, sumando la palabra de periodistas como José Maggi y Juane Basso. El cuarto está dedicado a la nieta recuperada Sabrina Gullino.
"Si bien está eso, constantemente se hace referencia al proceso judicial, al momento del juicio que está transcurriendo --distinguió Romano--. Cada capítulo va hacia atrás y hacia adelante en el tiempo y, a su vez, cada uno termina en un momento determinado del juicio. El cuarto capítulo termina con la sentencia".
Con la coordinación general de Cecilia Vallina, la producción periodística a cargo de Cánepa y Zuzek y la dirección de Romano, el capítulo que mañana se emitirá en el cine público contó además con el trabajo de imagen de Romano, Arturo Marinho y Florencia Castagnani, y la dirección de sonido de Fernando Romero.
12 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
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identificación que derrotó a genocidas


Acto en la UNR en homenaje del militante Óscar Bouvier.
[Sonia Tessa] Argentina. El acto empezó con el himno nacional en la sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario. Mientras, de pie, la sala repleta vibraba con la visión en una pantalla de fotos de Óscar Bouvier, desaparecido el 27 de septiembre de 1976, cuyos restos fueron identificados el 5 de noviembre pasado. Las imágenes del militante de la Juventud Peronista con sus amigos, sus compañeros, con su esposa Marita Prieto, así como sus dibujos, distintos documentos le dieron otra carnadura al conmovedor texto que leyó su hijo, Pedro. "Las palabras del dictador Videla sobre la falta de entidad del ’desaparecido, no está muerto ni vivo, está desaparecido’, se derrumban con la aparición de cada uno de los restos de nuestros seres queridos que son encontrados y con ellos su identidad. Apareció Oscar y creo que es un momento histórico clave para que aparezca, hemos conseguido borrar las palabras del dictador, del genocida, del asesino, Oscar ha vuelto", dijo Pedro, militante de Hijos, que recibió una ovación del público.
El acto fue encabezado por Pedro, por su madre, el vicerrector de la UNR, Eduardo Seminara, que fue compañero de militancia del Gusano, como le decían, y de Enrique Barés, secretario académico de la UNR y primo de Oscar. Antes del acto, Marita relató lo difícil que le resultó recuperar los recuerdos durante todos estos años. "La desaparición es mucho peor que la muerte", dijo la compañera de Oscar. Una de las fotos que se vieron ayer la mostraban, sonriente, con su flamante esposo, en la puerta del Registro Civil. Una imagen luminosa, con los colores saturados típicos de las fotografías tomadas en los años 70. "Muchos de los que tenemos más años participamos de la alegría que tenía el Gusano para encarar la vida", recordó ayer Seminara. Oscar Bouvier hubiera cumplido 55 años el mismo día que se identificaron sus restos, el 5 de noviembre pasado.
Por eso, su hijo dijo ayer que "la noticia de la identificación de Oscar fue muy fuerte para nosotros, es una mezcla de alegría, tristeza, angustia, y otros sentimientos que provocan una situación como ésta, pero sobre todo lo sentimos como una victoria de los que luchamos contra la impunidad, el silencio, la mentira, la ignorancia, la indiferencia, los prejuicios, el individualismo y la complicidad de tantos que apoyaron, encubrieron y justificaron tantos crímenes atroces".
Pedro recordó también a sus abuelos Alfredo y María Aurelia, que murieron sin vivir lo que calificó como un "reencuentro". El joven dijo también: "Es una nueva etapa en la que debemos reconstruir lo sucedido, armar el rompecabezas de esta historia, transitar nuevas búsquedas de verdad y justicia. Oscar ha dejado su huella por donde nosotros caminamos".
Al mismo tiempo que reconoció la política de derechos humanos inaugurada por Néstor Kirchner en 2003, que permitió llegar a los juicios que se realizan en todo el país, Pedro reclamó que "los asesinos también estén presos durante el transcurso de los juicios y cumplan sus condenas en cárceles comunes y sin privilegios".
12 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
©rosario 12
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otra querella en causa feced


Diputada Alicia Gutiérrez interpondrá querella por el asesinato de su hermana Ana María Mónica durante la dictadura.
Argentina. La diputada provincial del partido SI Alicia Gutiérrez se presentará hoy, a las 9, como querellante en la causa Feced, con un pedido al titular del juzgado federal número 4, Marcelo Bailaque. En ese expediente hay pruebas de que Ana María Mónica Gutiérrez -hermana de Alicia-, estuvo en el Servicio de Informaciones y fue sacada del centro clandestino de detención para ser asesinada, el 23 de octubre de 1976. El cuerpo de Ana María apareció acribillado.
Ana María Gutiérrez (la Negra) era maestra en el barrio Casiano Casas, tenía 24 años. Estudió odontología en la Universidad Nacional de Rosario, aunque no pudo terminar de rendir, producto de la persecución política. Militaba en la Juventud Peronista, al igual que su compañero Eduardo Pérez, desaparecido. El 20 de octubre de 1976, Ana María fue secuestrada en la calle. El 21 de octubre fue vista por una sobreviviente dentro del SI. Alicia Gutiérrez es patrocinada por los abogados de Hijos Rosario.
12 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
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