Blogia
mQh

chile

dictan sentencia en caso linares


Condenan a diez años de cárcel a ex canciller de Pinochet. El oficial en retiro Humberto Julio Lagos, fue condenado por participar en el secuestro y desaparición de nueve campesinos entre 1973 y 1974.
Santiago, Chile. La justicia condenó a diez años de cárcel al ex canciller de Augusto Pinochet, el oficial en retiro Humberto Julio Lagos, por participar en el secuestro y desaparición de campesinos entre 1973 y 1974.
Con este hecho, tras avances judiciales, la mayoría de los integrantes del régimen militar está detenida o encausada.
El fallo de primera instancia del juez Alejandro Solís sancionó además con 15 años de presidio a otros cinco uniformados, cuatro de ellos ex oficiales, según la abogada del caso, Loreto Mesa.
La resolución judicial se suma a otros 150 procesamientos y condenas dictadas contra ex represores después de la muerte en diciembre de 2006 de Pinochet, quien jamás fue sancionado por estos delitos.
Junto al otrora jefe de la diplomacia del régimen militar fueron condenados los oficiales Gabriel del Río, Juan Morales Salgado, Claudio Lecaros y Félix Cabezas. A ellos se sumó el suboficial Antonio Girard.
Todos los inculpados participaron, con distintos grados de responsabilidad, en la detención de nueve campesinos y dirigentes locales de izquierda en la provincia de Linares, a unos 300 kilómetros al sur de Santiago.
El régimen militar rigió los destinos del país entre 1973 y 1990, período en que 3.000 chilenos fueron ejecutados o desaparecidos, entre ellos menores de 13 años, según informes oficiales emitidos en democracia. También unos 50.000 ciudadanos padecieron torturas, incluidos infantes de dos años.

Condenas por Caso de Derechos Humanos en Linares
En tanto, Solís, quien lleva el llamado ‘proceso Linares' desde 2002, condenó a un total de seis de los involucrados en el proceso, en la sentencia número 99 de los tribunales de justicia en casos de derechos humanos.
La resolución judicial consigna para Juan Morales Salgado: 15 años y un día por 5 secuestros calificados; a Claudio Lecaros Carrasco: 15 años por 5 secuestros calificados; para Gabriel del Río Espinoza: 15 años por 5 secuestros; Antonio Aguilar Barrientos: 15 años por 4 secuestros; Félix Cabezas Salazar: 15 años por 3 secuestros y para Humberto Julio Reyes: 10 años por 1 secuestro.
El Magistrado dictó condena por lo delitos de secuestro calificado de Arturo Enrique Riveros Blanco, Jaime Bernardo Torres Salazar, Jorge Bernabé Yáñez Olave, José Saavedra Betancourt, José Gabriel Campos Morales, María Isabel Beltrán Sánchez, Anselmo Cancino Aravena, Héctor Hernán Contreras Cabrera, Alejandro Robinson Mella Flores, en contra de los ex oficiales del Ejército.
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Linares, Juanita Soto, dijo a La Tercera.com que "el fallo, aunque es de primera instancia, es una conformidad por lo que tuvieron que sufrir nuestros familiares. Ojalá que ahora, en los pasos que quedan en el proceso, no se les conceda ningún beneficio, ya que esto sería como una bofetada de la Justicia a los que hemos sufrido tanto en estos años".

8 de abril de 2008
©la tercera
rss


revolución de la escuadra de 1973


Una obra magistral del historiador Jorge Magasich Airola. En dos tomos y más de 800 páginas editadas por Lom, el autor desmitifica los clichés acuñados por la Armada de entonces respecto del movimiento de la marinería leal a Allende.
[Jorge Escalante] Chile. "Por la chucha, iñor', si hubiese un oficial entre nosotros, ¿cree usted que íbamos a andar hueveando aquí en Santiago con ustedes?!"
Esa fue la frase explosiva con que el Perro Roldán, cabo de uno de los barcos de la Escuadra, respondió al secretario general del Partido Socialista, Carlos Altamirano, la noche del viernes 3 de agosto de 1973 en una casa-quinta de Puente Alto.
Altamirano quería saber si en el movimiento y los planes que esa noche un grupo de marinos de la Escuadra venían a contarle a él y al secretario general del MIR, Miguel Enríquez, para adelantarse al golpe de Estado que la Marina tenía listo para el 8 de agosto de ese año, había algún oficial de la Armada involucrado.
El asunto para el comité marinero era claro: tenían información de primera fuente de que un puñado de almirantes y capitanes de navío, entre ellos Arturo Troncoso Daroch, Ismael Huerta, Patricio Carvajal y Hugo Castro (el mismo que pidió a Patria y Libertad volar puentes, oleoductos y torres de alta tensión para apurar el golpe, ofreciendo los explosivos necesarios) tenía el golpe listo para derrocar a Allende. La Marina actuaría sola, obligando al Ejército y al resto de las Fuerzas Armadas a plegarse sobre hechos consumados.
Su comandante en jefe, el almirante Raúl Montero, leal a Allende, poco importaba. Ellos tenían a casi todo el cuerpo de almirantes y oficiales de menor graduación alineados con la asonada.
Los más de cien marineros antigolpistas que también estaban coordinados y cuyo único suboficial era Juan Cárdenas Villablanca, presente esa noche en la reunión integrando el comité de siete miembros que los representaba, explicaron su plan.
Para adelantarse al golpe se tomarían los barcos de la Escuadra, arrestarían a punta de pistola a los oficiales encerrándolos en los camarotes y prepararían las baterías para bombardear los cuarteles de Valparaíso y Talcahuano que se opusieran desde tierra a su acción.
Sólo pedían que los partidos de la Unidad Popular y el MIR los apoyaran desde tierra con su fuerza militante y las armas con que contaran, para asegurar el éxito de sus operaciones.
Se presentaron como "constitucionalistas leales al Gobierno de Allende legalmente constituido" y declarados antiderechistas, orientación que por esos meses imperaba entre la oficialidad de la Armada, que repartía odiosas proclamas anticomunistas en las reparticiones navales para promover el golpe en la institución.
Días antes, el comité se reunió en Valparaíso con el secretario general del MAPU, Óscar Guillermo Garretón, para plantear lo mismo.
Entre los coordinados de tierra dispuestos a parar el golpe estaba también un grupo de trabajadores de los astilleros de la Armada en Talcahuano, que mantenía estrecho contacto con 'Rafael', el estudiante de economía y militante del MIR José Goñi, actual ministro de Defensa.
Ni Altamirano ni Garretón creyeron en los planes expuestos por el comité de marinos. Sí lo hizo Miguel Enríquez. Los dos primeros no se comprometieron a nada, sólo a contarle a Allende. El MIR de Enríquez armó rápidamente estrechos lazos con el comité y prometió entregarle las armas cortas que esa noche, en la reunión, el grupo de siete marinos liderado por Cárdenas requirió para arrestar a los oficiales.

Las "Dos Almas" de la UP
El país estaba convulsionado y el golpe militar se palpitaba, pero los comunistas y Allende no apoyaron el plan. El PC y el Presidente formaban parte hacía ya tiempo de una de las dos almas de la UP: la de "no a la guerra civil", que buscaba ampliar la base social de apoyo dialogando con la DC, estaba dispuesta a modificar el programa de gobierno y a mantener el proceso revolucionario dentro de los marcos de la institucionalidad democrática para finalmente convocar a un plebiscito que probablemente se perdería por las mismas horas cercanas al 11 de septiembre de 1973.
Al frente estaba la otra alma, la de "avanzar sin transar" y "crear poder popular". La integraban el Partido Socialista de Altamirano, el MAPU-Garretón (el MAPU ya se había dividido y la otra fracción la lideraba el actual senador PS Jaime Gazmuri, que junto al PC apoyaban las posturas de Allende) y la Izquierda Cristiana, además del MIR, que estaba fuera de la UP.
El destino de Chile estaba echado y no había vuelta atrás. Los marinos constitucionalistas tenían la máquina aceitada, aunque con muchas falencias producto de las condiciones. Pero el Servicio de Inteligencia Naval (SIN) los había descubierto y seguía sus pasos desde hacía varias semanas, sin todavía intervenir.

La Obra de Magasich
Estas son algunas de las apasionantes cuestiones contenidas en los dos tomos (más de 800 páginas) del libro del historiador ex mapucista y mirista Jorge Magasich Airola. Exiliado y todavía residente en Bélgica, Magasich trabajó ocho años investigando esta página dramática de la historia de Chile, que fue su tesis doctoral en la Universidad Libre de Bruselas.
Contra todos los malos augurios que recibió Magasich por lo extenso de su publicación y lo complejo de la materia tratada, la editorial Lom decidió publicar la obra "sin cortar ni cambiar una sola línea", como agradeció el autor la noche del 1 de abril pasado en la presentación.
Hurgó en documentos, archivos, prensa, entrevistó hasta al gato y leyó cuanto libro se le atravesó que le aportara información. Se paseó además por otros movimientos revolucionarios de la marinería, pasando por la llamada 'Insurrección de la Escuadra' de 1931, cuando las tripulaciones se apoderaron de los barcos y los condujeron a la rada de Coquimbo.
La obra rescató cada detalle de cómo se fue conformando la red de marinos que intentó actuar adelantándose al golpe que se gestaba, con pasos acelerados a partir del fallido alzamiento militar del 29 de junio de 1973, conocido como el Tancazo.
El autor rearma de manera profunda y fina el clima político de los últimos meses de Allende y su bloque político, la UP, que al final estaba prácticamente quebrada.
Hizo lo propio con el ámbito de la oposición. Se sumergió en el asesinato del edecán naval de Allende, capitán Arturo Araya Peters, el 26 de julio de 1973, complot gestado entre civiles de ultraderecha y oficiales activos y en retiro de la Armada, para apurar el golpe de Estado.
El libro revela además el conflicto y las contradicciones al interior del Gobierno de Allende a partir del arresto de la red marinera que comenzó el domingo 5 de agosto de 1973 , y cuando se empezaron a conocer las brutales torturas cometidas en contra de los que se disponían a frenar el golpe a manos de la Infantería de Marina, en Viña del Mar y Talcahuano.

Sentencia Altamirano
"No me convenció que pudieran asumir el control de los barcos y el armamento, y no me quedó claro lo que podían hacer al amenazar con bombardear ellos primero. Al querer adelantarse al golpe de los almirantes, serían ellos quienes iban a quedar en calidad de sediciosos, aunque se proclamasen leales al Gobierno y defensores de la Constitución y las leyes. Porque era obvio que esos cinco o seis almirantes y contraalmirantes que denunciaban como complotadores iban a decir que todo era falso y que esta sedición de la marinería debía ser aplastada".
Fue la sentencia que Altamirano le dio al autor en la entrevista, coincidente con la que fue su posición en aquel tiempo, distinta a lo que se conoció públicamente.
La investigación deja establecido de manera irrefutable que el movimiento de la marinería de 1973 fue autónomo de los partidos de la UP y el MIR aunque varios de sus integrantes sí simpatizaban con algunos de ellos , y desmiente con ello las acusaciones de la Armada de que fueron la izquierda y Allende quienes decidieron "infiltar" la institución con fines políticos.
De paso, la obra de Magasich echa por tierra "las falsedades", como las califica el autor, de cómo tratan este y otros asuntos similares en sus "memorias" los almirantes José Toribio Merino, Ismael Huerta, Patricio Carvajal y Sergio Huidobro.

6 de abril de 2008
©la nación
rss


ciudadanos de segunda clase


Poblaciones marginadas. La muerte de René Palma, el joven baleado en Villa Francia, develó un patrón brutal que se vive en las poblaciones estigmatizadas de Chile. Aun para heridos con riesgo vital fallan los procedimientos de atención de emergencia.
[Carolina Rojas y Luis Narváe] Santiago, Chile. Cuando los teleespectadores sintonizaron el canal donde se emitían las imágenes de René Palma Mancilla, el joven baleado la noche del sábado 29 de marzo en Villa Francia, el público se impresionó con la negligencia que este joven fue tratado.
Palma, pálido y sudoroso, se abría paso entre la gente como batallando y sacando aliento de no se sabe dónde, un instinto de sobrevivencia para llegar vivo hasta los brazos de su hija.
Las duras escenas abrieron una vieja herida en el corazón de las poblaciones, donde el abandono médico lo respiran todos los días. Caminan cuadras hasta el SAPU más cercano, y resisten la indiferencia de Carabineros y el 133 en medio de las balaceras. Con la indolencia televisada, la sociedad puso el grito en el cielo.
Pero la verdad es que el sufrimiento de Palma que parecía irrelevante para los servicios es sólo un compendio de lo que sucede en los sectores estigmatizados de Chile. Poblaciones como Yungay, de la Granja; Santo Tomás y El Castillo, de La Pintana; Lo Hermida, de Peñalolén, y La Legua, de San Joaquín, están entre los sectores más postergados del país.
Mirna Novoa, pobladora e integrante de la junta vecinal de la población de Santo Tomás, asegura que su población, tal como lo vive Villa Francia en sus peores días, suele ser tierra de nadie. Mirna lo comprobó cuando su marido fue atropellado hace dos meses.
Esperó una hora a la ambulancia, antes que decidiera partir por sus propios medios al servicio de urgencia más cercano. Mirna cargó a su marido por cuadras para llevarlo a la avenida Los Mayas. Fue un desconocido en su camioneta quien los auxilió y los llevó al Hospital Padre Hurtado, en el paradero 28 de Santa Rosa.
"Ante una emergencia las ambulancias no llegan, hace dos semanas murió un vecino, un niño de 12 años que fue apuñalado cuando defendió a su padre, a quien lo estaban asaltando. Llamaron a la ambulancia, nunca llegó y el niño murió sin atención médica. Las ambulancias no entran a la población y los pobladores, en la mayoría de los casos de emergencias médicas, deben caminar 50 cuadras hasta el Sótero del Río", asegura Novoa.
Álvaro Riccoe, director Centro Cultural El Arca de La Legua, comenta que el abandono de las poblaciones estigmatizadas es una realidad latente, porque en las villas periféricas cuesta bastante que lleguen los servicios básicos, incluso Bomberos.
"Es más, cuando empiezan las balaceras entre bandas de microtráfico, los carabineros se van de los puntos fijos, Sánchez Colchero, Santa Elisa y Jorge Canning", dice. Según el director del organismo, los pobladores, en caso de alguna emergencia médica, están acostumbrados a llegar por sus propios medios hasta los servicios de urgencia.
"La gente sabe que ante una urgencia debe desplazarse hasta avenida Santa Rosa hacia el Hospital Barros Luco. Esta es una caja de resonancia de lo que realmente ocurre en las poblaciones".
Hace unas semanas, cuenta Riccoe, hubo un incendio en la calle Pedro Alarcón, principal entrada a La Legua Emergencia, y el carro de Bomberos llegó cuando gran parte de la casa ya se había quemado. Los bomberos fueron apedreados por los vecinos por la demora. Para el dirigente, la solidaridad entre los vecinos de la población es producto del aislamiento en que se encuentran.
"La gente desconfía del accionar de Carabineros. Para ellos hay una doble lectura, porque denuncian la delincuencia y no se sienten protegidos cuando los agresores obligan a que se silencie el hecho".
Respecto a las poblaciones abandonadas a su suerte, Leonardo Ristori, coordinador de los Servicios de Urgencia y ex director de la Posta Central, dice que la marginación de algunas poblaciones de los servicios de emergencia tiene total asidero. Asegura que en algunas poblaciones, sobre todo en las noches, especialmente en fines de semana, es muy difícil entrar para ir a buscar a los pacientes.
"Depende de las circunstancias. Por ejemplo, una riña: es complicado ir a meterse ahí si no tenemos protección policial. Eso es una cosa diaria", dice. Para el ex director de la Posta Central, esta demora en el servicio implica que la persona ya no está ahí, porque de tanto esperar se fue o se ha muerto. Existe un promedio adecuado de SAMU para las poblaciones, lo que significa que en algunos lugares hay buen alcance y pueden demorar 12 o 15 minutos en llegar.
"Lo que nosotros hacemos es solicitar el apoyo policial cuando los escenarios son peligrosos", explica Ristori.
Angélica Pino aún se emociona cuando habla de su madre, una mujer de 75 años que padecía del mal de Parkinson. A fines de noviembre del año pasado comenzó a sentirse mal del estómago, al punto que llegó a alimentarse sólo de suero. Después de llamar a una ambulancia que no llegó, trasladó a su madre con la ayuda de una vecina al consultorio de Renca, en la calle Blanco Encalada.
"Mi madre usaba silla de ruedas, así que imagínese el esfuerzo que hacíamos cada vez que la llevábamos. Ahí la tenían sentada hasta cuatro horas; cuando se le acababa el suero, yo debía avisarles a las enfermeras, mientras ellas escuchaban música y tomaban once con los pasillos llenos de otros abuelitos enfermos".
Su madre volvió a enfermarse y ella nuevamente llamó infructuosamente a la ambulancia. "La llevé sola hasta avenida Las Torres para buscar un taxi. La tercera vez que tuvo una recaída ese mes tuve que llevarla al SAPU y la derivaron al Hospital San Juan de Dios. También estuvimos desde la tarde hasta la madrugada. A mi madre le corría agua de la nariz, porque se resfriaba en los pasillos del hospital. La última vez fui al consultorio Carol Urzúa. En esos días mi madre sólo se alimentaba de jugo. El último jueves de noviembre empeoró y el lunes ya agonizaba. Cuando llegó la ambulancia ya estaba muriendo. Falleció en el pasillo del SAPU. Miré a los otros abuelitos y les dije: gracias por atender a mi madre, ahora que ya está muerta".

Ni Barricadas Ni Balazos
Un cercano a la Municipalidad de Cerrillos contó a LND cómo fue el procedimiento cuando René Palma fue herido. Señaló que en el momento en que se supo de la gravedad de las heridas del joven, le pidieron la confirmación a Carabineros y al SAMU para ir en su rescate.
"La gente de la ambulancia aseguró que el perímetro no estaba resguardado. Al preguntarle a uno de los carabineros, éste se desentendió de la situación. Luego, el alcalde decidió intervenir. No hubo riesgo, no había barricadas, ni balazos, tampoco gente, sólo se oía lo que pasaba en Villa Francia", asegura el empleado municipal.
Habiendo cuatro vías despejadas para ir a buscar a Palma (Costanera Norte, Los Metales, Cardenal Silva Henríquez y Santa Corina), no se siguió el procedimiento: "Primero se debe saber qué tipo de herida tenía el joven; luego, informar si había compromiso vital, llamar a la Intendencia para enviar un vehículo, un SAMU con equipo de resucitación, mientras se coordina con algún centro hospitalario para preparar la intervención quirúrgica", explica el mismo empleado de la Alcaldía de Cerrillos.

El Caso Cariqueo
Johnny Cariqueo Yáñez (22) falleció en la madrugada del 30 marzo, tras permanecer detenido en la 26ª Comisaría de Pudahuel. Sus familiares denunciaron negligencia por parte de personal policial, quienes se habrían negado a trasladar al joven a un centro asistencial.
El padre señaló que su hijo participó de las actividades culturales por la conmemoración del Día del Joven Combatiente, efectuadas en Villa Francia. Aunque no había desórdenes dicen , Cariqueo fue detenido y trasladado hasta la comisaría, donde llegó alrededor de las diez de la noche.
A las dos de la madrugada sintió un fuerte dolor en el pecho. El padre de Cariqueo contó a LND que su hijo, luego de agravarse, fue trasladado hasta el SAPU de la comuna. Posteriormente fue llevado de vuelta a la comisaría. Un amigo de Johnny indicó cómo fue la intensa jornada junto a su amigo.
Recuerda que estaban participando en la inauguración de la plaza 29 de Marzo, en un acto pacífico. Entre flashes evoca que el ambiente era tranquilo: no hubo cortes de luz ni barricadas, como en años anteriores. Lo que sí recuerda es que el ambiente enrarecido se advertía por la presencia de policías vestidos de civiles. A Johnny y a su amigo los detuvieron y los subieron a empujones al carro de Fuerzas Especiales para llevarlos a la Comisaría Teniente Cruz.
El amigo de Cariqueo dice que en un momento fueron agredidos por carabineros, y que incluso Johnny fue azotado en las paredes de la comisaría. Media hora después de llegar a la delegación fueron a constatar lesiones. Allí, sólo les habrían levantado las camisetas para revisar si tenían algún moretón.
"Luego, en la 26, los golpes fueron más fuertes, porque ya habíamos constatado lesiones", cuenta. Johnny reclamó durante media hora. Gritó que le dolía el pecho, que le costaba respirar y que sentía pulsaciones en el brazo. "Las palabras textuales de los pacos fueron que no lo llevarían a atenderse hasta que estuviera en el suelo", recuerda el joven.
Durante toda la noche, hasta pasadas las dos de la madrugada, Cariqueo siguió con la respiración entrecortada y la fuerte molestia en el pecho. "Una mujer carabinero nos dijo que nos iban a atender cuando llegara un carro, pero al mirar por una ventanilla nos dimos cuenta que había dos carros".
El padre de Johnny contó que lo trasladaron hasta el SAPU de Pudahuel, donde le inyectaron algo y le pusieron oxígeno. De vuelta al recinto policial, Cariqueo regresó al calabozo con 20 personas más. Junto a los otros detenidos, Johnny tuvo que hacer tiburones y flexiones.
"Tiritaba de frío. Decía que tenía hambre y que aún le dolía el pecho. Nos sacaron a las 8:30 y nos volvieron a pegar. Johnny ya estaba muy fatigado. Además, cuando nos llevaron a la fiscalía hubo más golpes y agresión verbal".
Para Johnny Cariqueo padre, ese día la población estaba más pacífica que otros años. No entiende lo que pasó y le da rabia pensar que en agosto su hijo habría cumplido 23 años. El año pasado había terminado el cuarto medio en el colegio Galleguillos, donde se especializó en gastronomía.
"Tuvo varios trabajos esporádicos en el aeropuerto, en el Banco de Chile, y también fue obrero de la construcción", recuerda su padre. Johnny escuchaba Sol y Lluvia y Vicentico. Le gustaba escribir poemas, que luego musicalizaba al ritmo del hip hop: "El puño rojo que agito en la batalla / mi pueblo ya no calla / despierta con su enojo / los ricos con su oro / llenándose de elogios / los pobres con sus flores / llenándose de amores / seremos los actores de las revoluciones".
Su velorio, y luego su funeral, se realizó entre poetas y cantores populares. En una singular despedida, la Chepa agradeció por teléfono la preocupación del joven por la causa mapuche. "Creo que todo fue una negligencia médica. Se desesperó, le dolía el pecho, se ahogó y no lo llevaron a atenderse", insiste su padre.
Ana Toro, doctora de la Comisión Médica Pro Derechos Humanos, habla sobre los procedimientos médicos para los detenidos. Señala que independiente de si se está detenido o no, el procedimiento a seguir es único: después de constatar lesiones, lo que prima es el criterio médico. Los antecedentes deben quedar consignados en el "dato de atención" (o parte), cuyo original se registra en el recinto asistencial (SAPU) y la copia en manos de Carabineros, para ser entregada al detenido.
"Si el dato de atención consigna lesiones, quiere decir que el paciente requiere de atención de nivel secundario, que también debe quedar consignado. El paciente debe ser trasladado a un centro asistencial. En el caso de Pudahuel, a la Posta 3 y no a la unidad policial, como se hizo con Cariqueo. El traslado debe hacerse en ambulancia y no en un carro policial, a menos que sea urgente. Todo debe quedar consignado, incluso el sitio donde debe ser trasladado. Todo eso la policía debe acatarlo", dice Toro.
La doctora también señala que en su experiencia, trabajando en la comuna de Pudahuel, uno de los hechos que la incentivó para la formación de la comisión fue la marcada represión policial que se ve en estos procedimientos.
Consultado Carabineros, el coronel Gustavo Navarrete, jefe de la Zona Metropolitana de Santiago, señaló que hay sectores donde no se puede entrar, ya sea para servicios de urgencia o para emergencias de Carabineros.
"Hay fechas que durante el año son aprovechadas por la delincuencia para los desórdenes. Efectivamente, hemos tenido que apoyar a las ambulancias o bomberos cuando han tenido que ingresar a sectores peligrosos, pero es una condición excepcional. Nos debemos a todos". Palabras que para el caso de Cariqueo y Palma sólo quedaron en buenas intenciones.

6 de abril de 2008
©la nación
rss


ultraderecha preside derechos humanos


Elementos de extrema derecha y defensores de la dictadura presiden comisiones de derechos humanos de las Cámaras alta y baja. Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos rechaza a presidentes de comisiones.
Santiago, Chile. La presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) Marta Godoy, rechazó hoy "la grotesca acción del Senado y de la Cámara de Diputados de nombrar como presidentes de las Comisiones de DDHH", a dos miembros de los partidos de la derecha.
En declaraciones exclusivas a Crónica Digital, Godoy, denunció que acuerdo de nombrar a la diputada de Renovación Nacional, Karla Rubilar y al senador Andrés Chadwick, de Unión Demócrata Independiente (UDI), es producto de una "escalada, llevada adelante por la Concertación y la derecha a través de vergonzosos acuerdos, por imponer la impunidad y el olvido respecto a las macabras violaciones de los DDHH ejercidas durante la dictadura".
"El pueblo de Chile no olvida que fueron las fuerzas políticas de derecha quienes apoyaron y cogobernaron con la dictadura de Pinochet y por lo tanto son culpables", subrayó.
Indicó la derecha política por "acción u omisión, de los crímenes, las detenciones y desapariciones, las ejecuciones, las torturas, el exilio, las exoneraciones y los miles de abusos que se cometieron y frente a los cuales nosotros exigimos justicia plena. Es por lo tanto una afrenta a nuestros familiares, a nosotros y, a todas las víctimas de DDHH poner a los victimarios al frente de las Comisiones Parlamentarias".
La líder humanitaria, recordó que "esto se suma a la falta de ratificación de los Acuerdos Internacionales: Tribunal Penal Internacional al, Convención Internacional sobre Desaparición Forzada de Personas, Convención Contra la Tortura".
También, dijo que se suma a la "intención de crear un Instituto de DDHH que, entre otros puntos, coloca en el mismo plano a víctimas y victimarios, que quita facultades al único organismo que hoy ayuda a las víctimas, el Programa de DDHH y a los fallos de Tribunales que han aplicado prescripción o media prescripción, rebajas de condenas, o que han aplicado el Decreto Ley de autoamnistía".
Godoy, nombró que todas estas acciones han creado en el país el clima de impunidad propicio para la represión contra los movimientos sindicales y sociales. Las muertes de Rodrigo Cisternas, Matías Catrileo, René Palma y Johnny Cariqueo se producen en el marco de las violaciones a los DDHH a chilenos que luchan por sus derechos.
Por último, reiteró que la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos "no acepta esta vejación y desarrollará acciones para que todos los chilenos tengan conciencia de esta situación y que las organizaciones internacionales conozcan de los retrocesos en materia de DDHH que ha habido en el país".

6 de abril de 2008
©cc crónica digital
rss


expulsadas por su orientación sexual


Anuncian recursos de protección para niñas expulsadas por su orientación sexual.
Santiago, Chile. El presidente de Movilh, Rolando Jiménez, dijo que éste es el caso número quince que registra el colegio Politécnico San Ramón.
El presidente del Movimiento de Liberación e Integración Homosexual (Movilh), Rolando Jiménez, anunció recursos de protección a favor de dos alumnas del Centro Politécnico Particular San Ramón, expulsadas por su orientación sexual.
Además, celebró que el Ministerio de Educación notificara su reintegración a dicho establecimiento, cuya directora y subdirector son Irene Claramunt Valls y Enzo Marrese Cabezas, respectivamente. Jiménez explicó que el Centro Politécnico Particular San Ramón ostenta un registro, de 2004 a la fecha, de 15 casos.
"(Vamos al colegio con) la Brigada Escolar de Movilh para protestar por el intento de expulsión que están sufriendo las chiquillas y el martes o miércoles, probablemente, estemos cursando un recurso de protección", expresó Jiménez a La Tercera.com.
"El Ministerio de Educación notificó al colegio de que tenían que revertir la medida sobre la base de los antecedentes que nosotros le entregamos, porque la Oficina de Protección de Derechos señaló que no correspondía que se le solicitara que se fueran del colegio a ninguna de las dos niñas, pero como este colegio se ha caracterizado por la lebofobia nosotros vamos a seguir con todo", refiriéndose a la protesta que a esta hora realizan en el frontis del establecimiento.
La acción judicial será patrocinada por el abogado Alfredo Morgado.

29 de marzo de 2008
©la tercera
rss


llaman a declarar a militares


Montiglio rearma episodio Antofagasta de la Caravana de la Muerte. Ministro conforma nueva lista con probables participantes de la ejecución de 14 prisioneros.
[Jorge Escalante] Santiago, Chile. A raíz de los antecedentes aportados por el general (R) Gonzalo Santelices, deberán declarar alrededor de una treintena de oficiales y suboficiales que en 1973 integraban la Escuela de Blindados de Antofagasta.
Al estilo Montiglio, el magistrado transformó el caso Santelices en una profunda reinvestigación del episodio Antofagasta de la Caravana de la Muerte, y no se conformó con limitar la indagatoria sólo a la situación del ahora retirado general y el teniente (R) Pablo Martínez Latorre.
Fuentes allegadas al proceso manifiestan que Antofagasta es el capítulo menos investigado de los crímenes cometidos entre septiembre y octubre de 1973 por el escuadrón del general Sergio Arellano, a través del sur y norte del país.
La situación creada con Gonzalo Santelices -obligado a renunciar al Ejército luego de conocerse públicamente su participación en los sucesos de Antofagasta donde asesinaron a catorce prisioneros- fue el detonante para esta nueva fase abierta por el juez Víctor Montiglio.
Una de las tareas fundamentales a las que el juez está abocado, y por ello dilató resolver la situación procesal de Santelices y Martínez, es la conformación de una lista de cerca de 30 oficiales y suboficiales que en 1973 integraban la Escuela de Blindados de Antofagasta, y que pudieron participar en la matanza.
Sus identidades son nuevas en este proceso, y se desconoce si hay algunos en servicio activo o son todos retirados.
De acuerdo a lo trascendido, pues Montiglio decretó "estricta reserva" al cuaderno abierto con esta nueva fase investigativa, Santelices habría afirmado que algunos integrantes de esta lista "pudieron" tener participación en los sucesos indagados.

Nuevos Careos
Una vez que el magistrado termine de conformar la lista, tiene contemplado abrir una nueva y masiva ronda de interrogatorios y careos, además de la que ya concluyó con Santelices, Martínez, Ortiz Gutmann, Ferrer Ducaud y otros oficiales (R) ya conocidos en el proceso.
Hasta la fecha en el episodio Antofagasta de Caravana hay desconocimiento y confusión sobre la identidad de los oficiales del Blindados que participaron matando a los prisioneros en la Quebrada del Way, junto a los miembros del escuadrón del general Arellano Stark.
Sin embargo, se sabe que fue así porque correspondió a uno de los objetivos centrales diseñados por Pinochet y Arellano cuando el dictador ordenó formar el escuadrón de la muerte: crear también temor y sobre todo comprometer en los crímenes, a la oficialidad de los regimientos locales de las ciudades por donde pasó el azote del ‘Lobo', apodo con que se conoció a Arellano en las filas militares.
Así ocurrió en Copiapó, Calama, La Serena, además de Antofagasta, ciudades que sumaron casi el 80 por ciento de los prisioneros acribillados.
Fuentes vinculadas al episodio ‘Antofagasta Dos' como algunos llaman al cuaderno que el magistrado timbró de "estricta reserva", afirmaron a La Nación que "es muy probable" que Montiglio declare reo a Santelices y Martínez, manteniéndose en suspenso lo que resolvería acerca del resto de los integrantes de la mencionada lista.

28 de marzo de 2008
©la nación
rss


detienen a líder mapuche


Policía detuvo a prófugo mapuche Iván Llanquileo. Líder de la Coordinadora Arauco Malleco, fue encontrado en las inmediaciones de la comunidad Juana Millahual, en la ribera del lago Lleu-Lleu.
[Cristián Caballero] Concepción, Chile. "Marichiweu, marichiweu". Esos fueron los gritos que entonó Iván Llanquileo Antileo,tras su llegada al Hospital Regional de Concepción, para constatar lesiones, tras de su detención.
Después de meses de búsqueda, la Policía de Investigaciones, en conjunto con personal del Gope de Carabineros, logró dar, ayer cerca de las 18.00 horas, con el paradero del prófugo líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM).
Llanquileo se encontraba en las inmediaciones de la comunidad Juana Millahual, en la ribera del lago Lleu-Lleu, provincia de Arauco, cuando fue capturado por los policías. Al verse descubierto, no opuso resistencia.

Contra Bachelet
Tras su llegada al hospital Regional, cerca de las 21.30 horas, el prófugo de la justicia las emprendió contra la presidenta Michelle Bachelet. "Este es el gobierno de Bachelet", gritaba incesantemente el dirigente indígena, aludiendo a su detención.
Luego de estar algunos minutos dentro del centro asistencial para constatar lesiones, el líder de la coordinadora continuó con sus gritos en mapudungún, y sentenció diciendo, "esto es una violación a los derechos humanos". Después fue llevado a la cárcel El Manzano.

Se Le Había Revocado la Libertad

Iván Llanquileo es el lonco de la comunidad Juana Millahual, considerada una de las más importantes para la Coordinadora Arauco Malleco.
En noviembre del año pasado, se transformó en prófugo de la justicia, tras serle revocada su libertad condicional con medidas cautelares, concedida por el Juzgado de Garantía de Cañete.
Durante cuatro meses fue buscado por la Policía de Investigaciones, hasta que ayer fue descubierto y trasladado al penal El Manzano de Concepción.
Cabe recordar que el líder de la Coordinadora Arauco Malleco fue detenido el 31 de agosto de 2007 en el terreno de la comunidad Millahual, en la ribera del Lago Lleu-Lleu, luego de que se encontrara bajo su poder un fusil M-16, municiones, manuales de instrucción militar, artículos para la fabricación de bombas molotov y una bandera del grupo terrorista vasco ETA.
No obstante, el tribunal cañetino acogió la apelación de Llanquileo y fue puesto en libertad provisional, con medida cautelar, hasta que se resolviera su caso.

26 de marzo de 2008
©crónica
rss


queman a otro judas


Hasta un ascensor pidieron los vecinos del cerro Castillo. Cientos de niños y familias volvieron a vivir una fiesta con más de 50 años de historia.
[Juan Riquelme] Viña del Mar, Chile. "Seguir la costumbre no es colocarse el mismo sombrero que el de tu abuelo, sino comprarte uno igual".
Esa frase está en una de las murallas de Victoria Castro, hija de Víctor Castro, un destacado pintor viñamarino y quien, con Aldo Caimi y su carpintero ‘El Popeye', hace más de 50 años iniciaron la tradición de quemar a Judas en el acomodado cerro Castillo.
Haciendo de la condena del personaje bíblico una fiesta familiar, los habitantes del cerro, desde abuelitas hasta guaguas, sacan sus mejores tenidas para recorrer las calles y quemar, junto con el muñeco, todo lo malo ocurrido durante el año, lo que resumen en papeles que escriben minutos antes de la quema.

Fiesta

En el cerro Castillo, Judas no recorre las calles en carretilla, ni con pequeños que sudan la gota gorda, sino que en una camioneta Ford, y con los niños arriba de ella.
Del Judas para qué hablar. No se hace con bolsas de plástico ni pelotas en desuso, sino que con un diseño de cabeza exclusivo y único que antes hacía el artista Víctor Castro, pero que hoy idean sus nietos e hija; el resto del cuerpo es una estructura metálica y telas de colores ad hoc.
Con su propio matiz, la actividad perdura en el tiempo y, tal como lo indican las paredes del recordado pintor viñamarino, con materia prima nueva.
Monedas de chocolates, bebidas y dulces para los niños aparecen tras la quema de Judas. Antes, peticiones varias de los vecinos, las que este año incluyeron hasta un ascensor para el cerro.

25 de marzo de 2008
©estrella de valparaíso
rss