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quería ser militar y fue falso positivo


El sábado fue sepultado en Bogotá uno de los jóvenes presentados como muertos en combate con el Ejército en Ocaña. Tenía 22 años y quería ser militar. Su familia pide justicia.
[Carlos García] Colombia. Jonny Duvián Soto salió de su casa una mañana de julio de 2008 y no regresó. Dos meses después su cuerpo apareció en Ocaña, Norte de Santander y fue presentado a la luz pública como muerto en combate con el Ejército colombiano. ¿Guerrillero? Se preguntan los familiares, mientras aseguran que su hijo y hermano sólo era un vendedor de CD en las calles de Bogotá.
El 23 de septiembre de 2008 investigadores del CTI de la Fiscalía llegaron hasta la casa de la familia Soto Muñoz en Ciudad Bolívar y les enseñaron unas fotografías en un computador portátil. César, el hijo mayor, reconoció instantáneamente a su hermano. Tenía una camisa amarilla, la cara ensangrentada y el lunar cerca de la oreja izquierda que siempre lo caracterizó. Era Jonny y había muerto el 12 de agosto.
¿Por qué lo mataron? Fue la primera pregunta que aún espera respuesta para 24 familias de jóvenes que fueron desaparecidos de sus barrios y presentados como guerrilleros muertos en Combate en una región del Norte de Santander. Año y medio después de su muerte, los restos de Jonny fueron entregados a sus familiares para ser sepultados en un cementerio el sur de la capital colombiana.
Después de prestar el servicio militar obligatorio en San José del Guaviare, Jonny regresó a su casa con la firme intención de continuar con la carrera como soldado profesional. Era una idea que lo trasnochaba cinco meses antes de su desaparición y que su familia le apoyaba, pero la ausencia de recursos económicos impidieron continuar con los trámites, por lo que debió postergar su regreso a las filas del Ejército mientras conseguía un poco de dinero vendiendo CD’s piratas en el Cafam de la Floresta.
-Allá tengo trabajo seguro-, le decía a su hermano César que lo acompañó hasta el aeropuerto militar de Catam, una madrugada de enero de 2008 cuando regresaba al batallón general Joaquín Paris, en el Guaviare, después de un permiso para visitar a su familia. Quería ser militar, pero sólo ingresaría a las listas del Ejército como uno más de sus ‘falsos positivos’.
Culminado su servicio militar, Jonny trabajó en una tintorería y luego se dedicó al mercado informal como vendedor ambulante. Su familia dice que fue desde su lugar de trabajo desde donde se lo llevaron para la región donde lo asesinaron, quizás engañado con promesas de empleo, la misma teoría que sostienen las madres de los desaparecidos de Soacha.
"Su hijo era un guerrillero", fue la explicación que los agentes de la Fiscalía le dieron a don José Soto y que él refutó inmediatamente porque estaba convencido que esa afirmación era falsa. -Mi hijo era un muchacho normal, trabajador y de su casa-, apuntó el jefe de la familia Soto, de 62 años, quien trabaja vendiendo pinchos en la Plaza de las Américas.
Doña Zoraida Muñoz, de 57 años y líder de su comunidad, guardaba las esperanzas de una confusión y que su hijo entrara pronto por la puerta de su casa. Se aferró a su fe para que el dolor de la noticia de la supuesta muerte de uno de sus seis hijos no opacara su trabajo con los niños de Ciudad Bolívar, a quienes les consiguió zapatos y juguetes en diciembre pasado gracias a una donación de la Fundación Pies Descalzos. Hoy se siente sin fuerzas y afirma que ya no quiere vivir más.
Andrés, de 25 años y el tercer hijo de la familia Soto Muñoz, fue el elegido para ir a presenciar la macabra escena de la exhumación del cadáver de su hermano en Ocaña, quien yacía en una fosa con cuatro cuerpos más. Un capítulo de su vida que prefiere no recordar.
Una vez practicados los respectivos exámenes de ADN se confirmó el parentesco y 17 meses después fueron entregados los restos de Jonny a su familia para darle cristiana sepultura. Un peregrinaje para recuperar los restos que los tenía al borde de la locura y que terminó gracias a que la Secretaría de Gobierno de la Alcaldía Mayor de Bogotá tomó las riendas y asumió los gastos del traslado y sepelio.
-A Jonny lo mató el Ejército y fue publicado como guerrillero por el afán de mostrar resultados-, es la conclusión a la que llega la mayoría de la familia Soto. La única que aún no entiende por qué mataron a su hermano es Johanna, quien en su condición de sordomuda y pese al esfuerzo de sus cercanos por explicarle, no entiende el contexto de este episodio del conflicto armado colombiano. Ella tiene 31 años y es confeccionista, dicen sus vecinos que es la mejor del barrio. Algún día quisiera estudiar diseño de modas mientras ve crecer a su hijo Pablo, de 8 años.
César, el hermano mayor, tiene 34 años y trabaja como panadero. Tiene 4 hijos y son ellos quienes lo han llenado de fortaleza para ser el soporte de la familia en este "infierno de dolor y de martirio que le llaman ‘falso positivo’".
Yenny tiene 28 años y trabaja como mesera en la cafetería de un centro comercial. Espera que el tiempo pueda regalarles un poco de resignación para afrontar la pérdida de su hermano Jonny y le preocupa el estado de salud física y mental de sus padres. Don José es diabético y la tensión de los últimos días lo llevó a ser internado en un hospital. Doña Zoraida, pese a que lo había abandonado hace muchos años, se refugió de nuevo en el cigarrillo.
Andrés teme por la seguridad de la familia y ya no quiere salir ni a jugar microfútbol en la cancha que está a seis cuadras de la casa. Intenta terminar sus estudios de tecnólogo en sistemas, pero confiesa que le da miedo andar en la calle. Aunque no han recibido amenazas como les sucede a las madres de Soacha, cree que la exposición del caso hace a su familia vulnerable y que podría suceder en cualquier momento, por eso cuida mucho en especial a Karen, su hermana menor, quien a sus 16 años se graduará de bachiller.
Con ayuda de la Alcaldía de Bogotá iniciarán el proceso de demanda porque no estarán tranquilos hasta que los asesinos paguen por lo que hicieron, aunque consideran que están peleando con "un monstruo de siete cabezas". Dicen que no quieren dinero ni buscan indemnizaciones, sólo piden justicia. Ni siquiera creen que deban limpiar el nombre de Jonny porque consideran que nunca fue manchado porque vivió como un joven decente, honrado y subrayan hasta el cansancio que no era un guerrillero.
En agosto de 2008 se conoció de las denuncias de la desaparición de jóvenes en la localidad de Soacha, que habrían sido llevados a otras regiones del país con falsas promesas de trabajo y que luego fueron presentados por el Ejército como guerrilleros muertos en combate. Inicialmente eran 11 jóvenes, cifra que aumentó cuando en la población de Ocaña, Norte de Santander, hallaron fosas con cuerpos de 24 jóvenes.
Los mandos militares reforzaban su tesis de combates con guerrilleros, pero las pruebas de las denuncias eran tan contundentes, que el gobierno el presidente Álvaro Uribe Vélez aceptó que algunos integrantes de las Fuerzas Militares estaban incursos en asesinatos, por lo que destituyó a 26 oficiales como una muestra de blindaje al ministro de Defensa, Juan Manuel Santos y al propio presidente de la República. A condenas entre 20 y 30 años de cárcel han sido sentenciados algunos soldados, suboficiales y oficiales. Otros continúan en el proceso judicial y han sido excarcelados por vencimiento de términos  en el proceso llamado como ‘falsos positivos’, al que diversos organismos internacionales y analistas han denominado por su nombre: ejecuciones extrajudiciales.

26 de febrero de 2010
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ex congresista condenado a 40 años


Condenan a 40 años a Álvaro ’el Gordo’ García. La Corte Suprema de Justicia condenó al ex congresista a quien consideró como el autor intelectual de la masacre que cometieron los paramilitares el 16 de octubre del 2000, en la que asesinaron a 15 campesinos en Macayepo, Sucre. También por concierto para delinquir con los ’paras’ y peculado.
Colombia. La Sala Penal de la Corte condenó al ex senador de Sucre por los delitos de concierto para delinquir agravado, peculado y ser responsable de la masacre de Macayepo.
El Alto Tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía, que argumentó que habían pruebas suficientes para condenar a ‘El Gordo’ García por sus vínculos con grupos paramilitares en Sucre y como autor intelectual de la masacre de Macayepo, en el año 2000, y en el homicidio de una testigo electoral del municipio de San Onofre, en 1997.
La Corte también decidió que iniciará un proceso contra el ex senador por el desplazamiento forzado de cientos de familias después de la masacre de Andrés Alberto Álvarez Palacios, líderes Rafael Tapias Terán -sepultado bajo el nombre de su hijo Maximiliano Tapias-, Manuel De Jesús Julio Gutiérrez -sepultado como Manuel De Jesús Palacios Meléndez-, Orlando Rafael Oviedo Moguea, Alcibiades Mendoza, Hugo Adolfo Díaz Díaz y Juan Manuel Feria Álvarez.
En el fallo se ordenó compulsar copias de este expediente para abrir una investigación en contra del coronel de la Armada Nacional, Hernando Alfonso Jama Arjona, "... en su calidad de Comandante (e) de la Primera Brigada de Infantería de Marina con asiento en la zona, pudo facilitar la incursión paramilitar mediante el desplazamiento de las tropas hacia otros sectores de la región, pese a contar con información oportuna y confiable a través de la cual se le avisó del plan criminal y de su desarrollo".
También se condenó a García Romero por el asesinato de Georgina Narvaez, maestra de San Onofre. El fiscal argumentó que el testimonio de alias ’Pitirri’ prueba que García se alió con paramilitar Salomón Feris Chadid alias ’08’- para asesinar a Narvaez, ya que ella fue testigo de un fraude electoral que permitió a Erick Morris, candidato de García a la gobernación de Sucre en 1997, ser elegido.
De igual forma, se condenó a García por el delito de peculado, por la desviación de dineros del municipio de Sucre (Sucre) para patrocinar el Frente Mojana de las Auc.
En el fallo se anunció que se oficiará al Fiscal General de la Nación para que se acelere la investigación en contra de los defensores principal y suplente  del ex congresista Eric Morris Taboada, por el presunto delito de corrupción de testigo y que además se investigue a los paramilitares Éder Pedraza Peña, alias ’Ramón Mojana’, Sadys Enrique Ríos Pérez, Samir Antonio Otero De La Ossa, alias ’Computador’ y Jairo Alberto Verbel Villadiego, por el posible delito de falso testimonio.
Esta es la segunda condena que la Corte dicta contra un político por su responsabilidad en asesinatos que cometieron los paramilitares. En la primera, condenó a 40 años de cárcel al ex gobernador de Sucre Salvador Arana, quien fue hallado responsable del asesinato de Edualdo Díaz, ex alcalde de El Roble.
Estas condenas son producto de una nueva jurisprudencia de la Corte, la cual establece que los políticos involucrados con grupos armados al margen de la ley también pueden ser procesados por su responsabilidad en la comisión de los delitos de lesa humanidad.

Las Pruebas contra García Romero
Lo que queda claro para la Corte es que Álvaro García Romero participó desde 1997 en la conformación de las autodefensas en Sucre. Según el Alto Tribunal, el entonces senador asistió en ese año a un reunión en la finca Las Canarias, de propiedad de Miguel Nule Amín, en la que se decidió unificar los diferentes grupos de paramilitares y conformar el Bloque Héroes de los Montes de María.
A esa reunión asistieron, según el relato de la Corte, comandantes de las autodefensas, reconocidos integrantes de la dirigencia política local y acaudalados ganaderos del centro y norte del departamento.
Entre los que participaron estuvieron el ganadero Joaquín García Rodríguez, reconocido auspiciador de esta clase de organizaciones; Javier Piedrahíta, otro entendido en la materia; Salvatore Mancuso y el Senador Álvaro García Romero, en la cual, luego de finiquitados los temas de financiación y sostenimiento del nuevo grupo, Piedrahíta postuló para su comandancia a Rodrigo Mercado Peluffo, alias ‘Cadena’.
También da cuenta de que, entre 1997 y 1998, en el restaurante ‘Carbón de Palo’ de Sincelejo, se produjo otra reunión con la asistencia del ganadero Joaquín García, Salvador Arana Sus, Miguel Navarro y Ángel Daniel Villarreal Barragán, ex Alcalde y Alcalde en ejercicio del municipio de Sucre (Sucre), respectivamente, y varios jefes paramilitares de la región de La Mojana, entre ellos Éder Pedraza Peña, alias Ramón Mojana, escenario en el cual se acordó que el grupo de este último operaría en la jurisdicción territorial de los municipios sucreños de Guaranda, Majagual y Sucre, entre otros, que conforman las provincias de La Mojana y San Marcos, al sur del departamento. Según contó Jairo Castilla Peralta, alias ’Pitirri’, allí se acordó que el senador García Romero y Arana Sus, gestionarían la consecución de sesenta millones de pesos ($60.000.000) para dotar de armamento y demás aspectos logísticos al grupo.
Estas dos reuniones le dan a la Corte la justificación para plantear que hubo un pacto criminal entre paramilitares y varios sectores de la sociedad sucreña que contó con el apoyo en el Congreso de García Romero y el ex representante a la Cámara Erick Morris Taboada, también condenado.
La Corte condena a García porque producto de estos nexos con los paramilitares, éstos cometieron crímenes en contra de la población civil, en particular la masacre de Macayepo, ocurrida entre el 9 y el 16 de octubre de 2000.
Y también se le condenó por el asesinato de Georgina Narváez, ocurrido en San Onofre el 19 de noviembre de 1997, suceso ligado estrechamente al cuestionado resultado electoral que permitió la llegada de Eric Morris Taboada a la gobernación de Sucre en octubre de 1997, al cual fue seriamente vinculado García Romero a través del testimonio de Jairo Castillo Peralta alias ‘Pitirri’.
A García Romero la Corte también lo encontró culpable por el delito de peculado, por haber negociado con el alcalde de Sucre (Sucre), Ángel Daniel Villarreal Barragán y Octavio Otero un contrato para la construcción de un terraplén, y cuyos recursos sirvieron para la conformación del Frente La Mojana de las Auc.
La sentencia de la Corte muestra cómo García Romero negociaba y pactaba con los paramilitares cuotas burocráticas, contratos y los constantes encuentros entre el senador y el sanguinario jefe paramilitar Rodrigo Mercado Pelufo alias ‘Cadena’.
"Los constantes encuentros entre el senador García Romero y ‘Cadena’ fueron ratificados en el juicio, como lo anunció Mancuso en su versión ante Justicia y Paz cuando se refirió a la reunión de ‘Varsovia’ y sus fines políticos, coincidiendo con lo que ya había advertido cinco meses atrás el señor Otero De La Ossa, alias ‘Computador’, en su entrevista ante la Sijín, la cual ratificó en una declaración ante el fiscal segundo especializado de Sincelejo. La Fiscalía le resta cualquier efecto a la retractación posterior de este testigo, en extrañas circunstancias."
La Corte también le dio peso a la versión de dos personas que señalaron haber visto a ‘Cadena’ reunido con el entonces senador García.
El primero en revelar estos encuentros fue Samir Otero de la Ossa quien en entrevista con funcionarios de la Sijín de Sincelejo, en forma espontánea, y ratificada ante un fiscal, dijo que conoció a Álvaro García Romero en el sitio conocido como el Palo de Caucho, en reuniones con ‘Cadena’. Lo mismo que Sadys Ríos, empleado de un granero administrado por una hermana de ‘Cadena’, quien aseguró que había visto a García y Cadena, el 1 de diciembre de 2006, el mismo día en que capturaron a Otero de la Ossa.  "Es decir, durante el mismo día pero en lugares diferentes, escuchadas por autoridades diversas, dos personas que no se conocían entre sí estaban suministrando la misma versión, esto es, que el senador se reunía con alias Cadena en aquel sitio", dice un extracto de la sentencia del Alto Tribunal.
Otero de la Ossa relató además, que el 1 de diciembre de 2006, conoció a Oswaldo Ayala (el mismo que nombraron secretario de Educación de Jorge Anaya, exgobernador del departamento de Sucre) en una reunión con el senador y ’Cadena’, en la que discutieron sobre el cargo que le iban a dar a Ayala. Meses después se ratificó tal información, pues, en su versión Mancuso dijo cómo Wíller Covo le informó de una reunión en Varsovia, en la que Arana Sus, García Romero y ‘Cadena’ acordaban el apoyo a Jorge Anaya y pactaban la entrega de la Secretaría de Educación y la de Salud para las Auc.
Ríos Pérez aseguró por su parte que ‘Cadena’, en 2003, solía reunirse frecuentemente en las fincas El Palmar, Los Ángeles y La Setenta con varios dirigentes políticos, entre los que destacó a García Romero. "En una de ellas, la de Los Ángeles, lo recordó bien el testigo, la reunión debió interrumpirse por la intempestiva presencia de la fuerza pública, lo que ocasionó entre otras cosas la furia del comandante, quien ejecutó a uno de los integrantes de los anillos de seguridad por no cuidar bien de la acordada clandestinidad", dice en un aparte de la sentencia.
La Corte también le dio total credibilidad al testimonio de Jairo Castillo Peralta alias ‘Pitirri’, quien fue el primero que denunció las Convivir de Piedrahíta, de Mancuso y Salomón Feris Chadid como la fachada de los paramilitares; seis años después el mismo Salvatore Mancuso ratificaría esto en el juicio.
"…Si a la presencia de García Romero en reuniones como la de la finca ‘Las Canarias’, se agregan las gestiones que habría de realizar en pro de la consecución de recursos para la fundación de ‘La Mojana’, la inferencia acerca de su directa intervención en el auspicio y organización de dichas organizaciones armadas ilegales se torna incuestionable", dice la Corte.

Rodeado de ‘Paras’
Otro aspecto que resalta la Corte es que el entorno de García Romero era afín a los paramilitares. Una prueba es la cercanía del ex senador con el ganadero Joaquín García, "reconocido auspiciador de las Autodefensas Unidas de Colombia, precisamente el mismo con quien conversó acerca de la incursión paramilitar a Macayepo".
Uno de los testigos de esta relación fue Orlando Rodríguez Martínez, antiguo líder político del grupo de García, quien dijo haber conocido a "Joaquín García por intermedio del senador en su propia oficina, donde el primero se ufanaba de ser financiador paramilitar" y quien pregonaba repetidamente que quien no le cancelaba sus deudas se las tenía que ver con las Auc y con un tal ‘Cadena’.
Rodríguez contó cómo Joaquín García se jactaba de utilizar al Senador para que moviera sus influencias en la Armada Nacional. "Asuntos que revelan de nuevo la vinculación innegable de García Romero con la promoción y el respaldo a la causa paramilitar, dato además relevante en torno al cargo elevado contra el ex Senador por los hechos violentos conocidos como "Masacre de Macayepo"..."
"De otra parte, los diputados a la Asamblea de Sucre Ángel Villareal, Johnny Villa, Nelson Stamp y Walberto Estrada, con quienes García Romero había conformado una alianza política en Sucre, fueron también procesados por concierto para delinquir agravado por tener vínculos con organizaciones paramilitares, circunstancia reveladora si se considera que se trata de personas con las cuales el procesado desarrolló su actividad política en Sucre.
"Y aunque uno de ellos, el señor Stamp Berrío, aseguró que el congresista García Romero y Eric Julio Morris Taboada fueron objetivo militar del paramilitarismo, su dicho resultó completamente contraevidente y huérfano de cualquier respaldo en el restante material probatorio."
Otro tanto ha de afirmarse de su estrecha relación con Salvador Arana Sus, ex Gobernador de Sucre, y con Eric Julio Morris Taboada, quien además de ocupar esa alta dignidad fue Representante a la Cámara en el periodo 2002 y 2006, ambos condenados por la Corte precisamente por sus vínculos con grupos paramilitares.
Asimismo, no sobra recordar que García Romero incluyó dentro de su fórmula a la Cámara en las cuestionadas elecciones parlamentarios de marzo de 2002 al señor Jorge Luis Feris Chadid, llamado a juicio como uno de los políticos que suscribió el ‘Pacto de Ralito’, quien además es hermano del comandante paramilitar Salomón Feris Chadid, alias ‘08’.
Todas estas alianzas, sin duda, revelan que García Romero estaba en esa época rodeado de personas e intereses manifiestamente afines con la causa paramilitar, sostiene la Corte.

La Masacre de Macayepo
Lo que empezó como un pacto defensivo, se volvió un acuerdo para delinquir de la manera más atroz. Con la justificación de sacar a la guerrilla del campo sucreño, las Auc cometieron decenas de masacres de campesinos desarmados, hombres, mujeres, niños, con torturas y vejaciones con pocos precedentes aún en la violenta historia nacional. 
Una conversación en particular grabada en octubre de 2000, que fue publicada en la revista Semana en 2002, puso a García tras las rejas. En ella el ganadero Joaquín García dialoga con Álvaro García Romero sobre la necesidad de conseguir el apoyo del entonces gobernador de Sucre, que era del grupo de García, para mover hombres en unas fincas entrando por los corregimientos El Aguacate y Pajonalito, vecinos de Macayepo.
Desde el mismo momento en que estalló el escándalo de la grabación, García Romero, dijo que el hacendado le pidió ayuda para recuperar su ganado robado. "Los ganaderos ya están cansados de darle plata a la guerrilla e incluso tres meses antes de Macayepo los subversivos dinamitaron fincas de la zona", le dijo entonces a Semana.
Sin embargo, según lo investigó la revista y luego lo verificaron las autoridades judiciales, justamente fue por El Aguacate fue por donde ingresaron los paramilitares que cometieron la matanza en Macayepo ocurrida el 16 de octubre de 2000. En la grabación, efectuada el 6 de octubre, el senador afirma que "…yo considero que esa decisión es una decisión que no es fácil tomarla hoy pero es fácil tomarla en 10 días…". Diez días después ocurrió la matanza de 15 campesinos.
Otra hecho que despertó sospechas entre las autoridades es que los dos interlocutores hablaron de un "man verde" que resultaba incómodo  para sus proyectos. Se trataba del comandante de Policía del departamento de Sucre en ese entonces, el coronel Rodolfo Palomino, que había hecho operativos exitosos contra los paramilitares. El Coronel fue trasladado de su cargo cinco semanas después de la conversación.
García Romero se ha defendido diciendo que la conversación fue una fatal coincidencia, que jamás ha sido un criminal y que la cinta fue editada y acomodada para perjudicarlo. Por ser senador, le correspondía ser investigado y juzgado por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. García renunció a su curul para evadir a la Corte, y su caso fue investigado por la Fiscalía. En abril de 2009 pidió un castigo de 60 años de prisión para García. El caso fue a un juzgado, pero más tarde la Corte resolvió asumir los casos en juicio directamente, y finalmente fue condenado por el Alto Tribunal a 40 años de cárcel.
La Procuraduría General también solicitó condena para García Romero. El 16 de de diciembre de 2008 la Procuraduría destituyó al ex senador y lo inhabilitó para ocupar cargos públicos por los próximos 20 años.

26 de febrero de 2010
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condenan a militares por falso positivo


Un cabo y a siete soldados adscritos a la IV Brigada del ejército tendrán que responder por ejecuciones extrajudiciales.
Colombia. Un juzgado condenó a 27 años de cárcel a ocho militares por el asesinato de un joven en el 2005 al que hicieron pasar por un criminal abatido en combate, en la más reciente decisión sobre ejecuciones extrajudiciales, informó el jueves la fiscal a cargo de la investigación.
Un tribunal penal de Medellín sentenció a 27 años de prisión a un cabo y a siete soldados adscritos a la IV Brigada del ejército porque el 4 de junio de 2005 asesinaron a tiros a Diego Alfonso Ortiz, a quien después hicieron ver como un delincuente abatido en combate.
Al momento de su muerte, Ortiz tenía 21 años, vivía en una conflictiva barriada de Medellín y se dedicaba a la venta de varitas de incienso, aseguró la fiscal Claudia Yadira Bernal.
"Durante la investigación pudimos demostrar que este muchacho (Ortiz) no fue muerto en combate", agregó Bernal en una entrevista con la AP en su despacho.
Bernal añadió que "hubo pruebas científicas, como los orificios de los proyectiles y la forma como fue encontrado el cadáver. No hay duda de que fue una ejecución extrajudicial".
En agosto de 2008, la Fiscalía empezó a investigar una serie de denuncias que daban cuenta de que muchos casos de personas presentadas por el ejército como muertas en combate eran, en realidad, ajenas a hechos delictivos y se constituyeron en casos de ejecuciones extrajudiciales.
Esta semana, la Fiscalía informó que por casos de ejecuciones mantenía 1.238 investigaciones y en las que habían sido reportadas 2.300 personas asesinadas extrajudicialmente.
Asimismo, 165 militares fueron condenados y otros 2.565 integrantes de las Fuerzas Militares se encuentran vinculados a estas investigaciones, según los datos oficiales.
El 29 de octubre de 2008, el presidente Alvaro Uribe destituyó a 27 militares, entre ellos a tres generales del ejército, por uno de los mayores escándalos en el seno de las fuerzas militares en tiempos recientes: el asesinato de 11 hombres de una barriada del sur de Bogotá y cuyos cadáveres aparecieron más tarde en una región del noreste del país como rebeldes y criminales muertos en combates.

26 de febrero de 2010
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por homicidios condenan a paramilitar


Condenan a alias ’Soldado’ por homicidios y desapariciones en Meta.
Colombia. El Juzgado Tercero Penal de Villavicencio condenó a 26 años y ocho meses de cárcel al ex jefe paramilitar José Vicente Rivera Mendoza, alias ‘Soldado’, por coautoría en los delitos de homicidio en persona protegida y desaparición forzada.
Los crímenes iniciaron el 5 de enero de 2006 en la vereda Matebambú, municipio de Puerto Rico (Meta), donde miembros del Bloque Héroes del Llano al mando de alias ‘Cuchillo’, se llevaron a la fuerza a cuatro agricultores, que después fueron asesinados.
Posteriormente, en la vereda La Laguna de Puerto Lleras (Meta) asesinaron a otro campesino y desaparecieron a las cuatro víctimas, quienes eran tres hermanos y un menor.
Según lo establecido por la Fiscalía, en el primer hecho fueron asesinados Alcibíades Pachón Guerra, Arelis Díaz Arévalo y Rafael Antonio Orjuela.
Mientras que en el segundo, fue asesinado Luis Guillermo González Ramos, alias ‘Santander’, y fueron desaparecidos Rafael, Jamir, Yurley Rodríguez Franco, y el menor Esteban Torres Vásquez.
’Soldado’, quien rinde versiones libres en Justicia y Paz, se encuentra en observación en un centro médico de Bogotá.

26 de febrero de 2010
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la dian del bloque centauros


Según la versión de varios ex jefes del Bloque Centauros, entre ellos ’Don Mario’ y ’Pirata’, en Meta, Guaviare y Casanare, todo lo que se comerciara tenía que pagar un impuesto a las Auc. Así extorsionaron a ganaderos, comerciantes e incluso multinacionales para financiar la guerra en los Llanos.
Colombia. Por lo que se ha ventilado en las versiones libres de los desmovilizados del Bloque Centauros, entre ellos ’Don Mario, este grupo armado tenía toda una infraestructura dedicada a la extorsión en Meta, Guaviare y Casanare, que le servía para financiar su guerra.
Entre los extorsionados, a voluntad o bajo presión, se encontraban ganaderos, empresarios, agricultores, comerciantes, contratistas e incluso una multinacional petrolera que fueron ‘boleteados’ durante casi una década por paramilitares del Bloque Centauros.
Por primera vez la Fiscalía reunió a Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, Manuel de Jesús Pirabán, alias ‘Pirata’, Luis Arlex Arango Cárdenas, alias ‘Chatarro’, Mauricio de Jesús Roldán, alias ‘Julián’, Edilson Cifuentes Hernández, alias ‘Richard’, Orozman Osten Blanco, alias ‘Flechas’, Ramiro Alberto Hernández, alias ‘Policía’ e Iván Gaviria Castañeda, alias ‘Miguel Fiscalía’, los principales jefes de la estructura criminal y la Fiscalía logró una radiografía completa de sus finanzas.
El Bloque Centauros, bajo el mando de Miguel Arroyave, estaban dividido en varios frentes que ocupaban Meta, Casanare, Guaviare y zonas del piedemonte de Cundinamarca.
Entre las empresas que fueron mencionadas en la versión libre ‘Don Mario’ y Orozman Osten Blanco, alias ‘Flechas’, que era uno de los jefes ’paras’ del norte de Casanare, señalaron a la multinacional petrolera Perenco, de inversionistas franceses e ingleses, que presuntamente les entregaba 20 millones de pesos mensuales y treinta canecas de combustible para los vehículos de la organización criminal.
Según ‘Don Mario’, un ingeniero de la firma, ‘Pirata’ y él llegaron acordaron el "aporte" mensual en una de las sedes de la multinacional en Paz de Ariporo, Casanare.
Perenco es una compañía con operaciones en 16 países. Produce unos 250 mil barriles de petróleo diarios en el mundo y está presente en Colombia desde 1993, donde tienen siete campos petroleros en los Llanos.
Según los ’paras’ el Meta fue dividido en cinco zonas para recaudar dinero. ‘Miguel Fiscalía’ era el hombre que le entregaba a ‘Don Mario’ el dinero de las extorsiones.
En la zona de Villavicencio, Acacías, Guamal, San Carlos y Castilla las autodefensas recogían 420 millones de pesos al mes, en San Martín 160 millones y en las fincas y carreteras de la Serranía de la Macarena 180 millones de pesos.
Los ‘paras’ también hacían retenes donde cobraban a los camioneros lo que les dejaba millonarias ganancias. En un cálculo en los municipios de Granada, San Juan, Mesetas y Lejanías aseguraron que recaudaban 450 millones mensuales, pero los ‘peajes’ más rentables eran los de Puerto Rico, Puerto Lleras, Mapiripán y Puerto Concordia, en donde, según ‘Don Mario’, podían llegar a recolectar 980 millones mensuales.
Cada camión cargado con insumos para los pequeños comerciantes de la zona pagaba 30 mil pesos por toneladas. Los que transportaban insumos para el narcotráfico daban 150 mil pesos por tonelada y los carrotanques de gasolina que iban a las zonas guerrilleras o de producción de coca cancelaban 30 pesos por galón de gasolina. Las tractomulas que llevaban precursores químicos a los laboratorios de transformación de cocaína pagaban cinco millones cada una.
En el Meta las autodefensas exigían a los comerciantes cinco mil pesos por canasta de cerveza, dos mil pesos por bulto de cemento, 50 pesos por galón de gasolina a las estaciones de combustible y 30 mil pesos por tonelada a los camiones que llevaban ferretería, tubos y láminas de acero.
En el Guaviare, ‘Richard’, ex jefe militar del Centauros en este departamento, recordó que los ganaderos y los agricultores propietarios de más de mil hectáreas eran obligados a cancelar diez mil pesos por hectárea al mes y diez mil pesos por cabeza de ganado por mes.  A cambio, el frente Guaviare les entregaba un vale donde  quedaba registrado el día y el monto del boleteo.
En las carreteras de los Llanos Orientales, entre Granada y San José, y Granada y Vistahermosa, los ‘paras’ instalaron retenes donde recogían millonarias sumas cobrándoles a los narcotraficantes por el paso de la pasta de coca y los insumos. Fue así, según ‘Richard’, que cada mes recaudaban entre 800 y 900 millones de pesos. ‘Richard’ también recordó un retén en la vía entre Puerto Lleras y San José, a la entrada de la vereda El Trincho, donde percibían 500 millones mensuales.
La extorsión a los contratistas fue otra forma de financiación del Bloque Centauros. Los ‘paras’ les exigían cinco por ciento del total de cada contrato a las empresas que hacían carreteras y obras públicas. Algunas veces los políticos aliados al Bloque Centauros les pasaban la información sobre el monto y el objeto de los contratos. ‘Don Mario’ dijo que si el contratista no pagaba, "parábamos la obra".
En Casanare, alias ‘Flechas’, ex jefe militar del Frente Héroes de San Fernando, dijo que los ‘paras’ robaron petróleo de los oleoductos de las grandes empresas explotadoras. Luis Miguel Hidalgo, alias ‘Ratón’, otro paramilitar de este grupo, puso válvulas sobre los tubos a la altura de la vereda Santa Cecilia en la finca La Esperanza, cuyos dueños fueron expulsados por los paramilitares.
Además, contaron que por este negocio ilícito, el grupo cobraba a los contrabandistas de gasolina dos millones por tractomula llena de combustible y un millón por carrotanque.
Los comerciantes de la zona tenían que presentarle a los ‘paras’ su facturación anual, que les pedían el cinco por ciento sobre el valor total de las ventas.
La Fiscalía tendrá que investigar si las denuncias de estos paramilitares con comerciantes, agricultores, empresas petroleras y contratistas, se hizo bajo presión o en complicidad con los paramilitares.

26 de febrero de 2010
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dos excluidos de justicia y paz


Gobierno expulsa de Justicia y Paz a ’Carecuchillo’ y ’Tribilín’. Debido a la fuga de la cárcel La Picota de los dos ex paramilitares, el gobierno retiró su postulación a la Ley de Justicia y Paz.
Colombia. La decisión fue tomada a través del Ministerio de Justicia. En un corto comunicado, ministro Fabio Valencia Cossio argumentó que con la fuga, los ex paramilitares ’Carecuchillo’ y ’Tribilín’, demostraron que no estaban dispuestos a dejar de delinquir y a cumplir con la verdad, la justicia y la reparación.
La mañana de este jueves, el Inpec confirmó que los ex paramilitares Dumar de Jesús Guerrero Castillo, alias ’Carecuchillo’ y Rahumir Rodríguez Trujillo, alias ’Tribilín’ se fugaron de esta cárcel de Bogotá.
Alias ’Carecuchillo’ es hermano de Pedro Oliverio Guerrero, alias ’Cuchillo’, el ex paramilitar del Bloque Centauros que no se acogió al proceso de desmovilización y ahora es el jefe del Erpac, una banda criminal que delinque y trafica en los Llanos.
Al parecer, los ex paramilitares se fugaron en la noche del miércoles y sólo hasta del jueves, cuando los guardias de la cárcel hicieron el conteo de internos, se dieron cuenta la ausencia de los dos ex ’paras’.
Las autoridades manejan dos hipótesis sobre la fuga. La primera es que los ex ’paras’ se escaparon luego de romper una reja alambrada cerca a la entrada principal de La Picota. En la segunda, consideran que los presos se fugaron en un vehículo de alimentos.

¿Quién Es ’Carecuchillo’?
Dumar de Jesús Guerrero perteneció al Bloque Héroes del Guaviare y estaba detenido desde el 23 de mayo de 2008.
Se encuentra sindicado por el delito de concierto para delinquir a cargo de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH. Además, tenía programadas versiones libres para el próximo 8 de marzo, en las que confesaría hechos del Bloque Héroes de los Llanos de las Auc.
El desmovilizado estaba colaborando con el proceso de Justicia y Paz, y había entregado dinero en efectivo y de una camioneta blindada para la reparación de sus víctimas.

¿Quién Es ’Tribilín’?
Rahumir Rodríguez Trujillo perteneció al Frente Próceres del Caguán del Bloque Central Bolívar y estaba detenido desde el 29 de septiembre de 2007. Un juzgado de Tunja lo condenó a 40 años de prisión por el delito de homicidio.
Este es el comunicado del Ministro:

"El Ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio, se permite informar a la opinión pública que:

1. El Gobierno Nacional, a través del Ministerio del Interior y de Justicia, decidió retirar la postulación al procedimiento de la Ley 975 de 2005 (Ley de Justicia y Paz) de Dumar de Jesús Guerrero Castillo, alias "Carecuchillo", desmovilizado del Bloque Héroes del Llano y Héroes del Guaviare de las Autodefensas Unidas de Colombia y de Rahomir Rodríguez Trujillo, alias "Tribilin", ex integrante del Bloque Central Bolívar de las AUC.

2. En carta enviada al Fiscal General de la Nación (E), Guillermo Mendoza Diago, el Ministro del Interior y de Justicia informó que esta decisión obedece a la fuga de los internos del establecimiento de reclusión de ‘La Picota’ en Bogotá, hecho que evidencia que no existe voluntad alguna de reincorporación a la vida civil y la ausencia absoluta de compromiso con la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas". (sic)

26 de febrero de 2010
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tolemaida confesó asesinatos


’Tolemaida’ acepta que asesinó a sindicalistas de la Drummond. El ex jefe paramilitar Óscar José Ospino Pacheco, alias ’Tolemaida’, reconoció su responsabilidad en los asesinatos de los sindicalistas Valmore Locarno Rodríguez y Víctor Hugo Orcasita Amaya.
Colombia. En el Juzgado 11 Penal de Bogotá, el ex jefe paramilitar aceptó su responsabilidad por el delito de homicidio agravado. Por este crimen, ’Tolemaida’ tenía orden de captura desde el 2001.
Locarno y Orcasita, quienes eran presidente y vicepresidente del sindicato Sintramienergética, fueron asesinados por paramilitares al mando de ’Tolemaida’ el 12 de marzo de 2001 cuando se desplazaban en un bus de la Drummond de la mina La Loma a Valledupar donde residían.
Por este ya fueron condenados Alcides Manuel Mattos Tabares, alias ’Samario’ y Jairo de Jesús Charris Castro, alias ’El Viejo Miguel’ o ’Miguel’. El primero a nueve años de cárcel, y el segundo, a 30 años de prisión.
Los dos sindicalistas, quienes ya habían sido amenazados por paramilitares, fueron asesinados al parecer por promover una huelga en la multinacional carbonera, para presionar por el cambio del contratista que proveía el servicio de alimentos a los empleados en la mina de carbón.
En la sentencia contra ’El Viejo Miguel’, un juez especializado de Bogotá pidió a la Fiscalía que investige a los directivos de la empresa Drummond, Gary Drummond(presidente de la multinacional), Jean Hakim, Augusto Jiménez (presidente en Colombia), Alfredo Araújo (gerente de relaciones con la comunidad) y el coronel Luis Carlos Rodríguez (jefe de seguridad) por su presunta participación en el crimen.
También ordenó que se investigara a Jaime Blanco Maya, propietario de la firma Industrial de Servicios y Alimentación, ISA, contratista de la multinacional, por haber sido uno de los presuntos autores intelectuales del asesinato de los dos sindicalistas.
El juez establece en su sentencia algunos hechos que podrían complicarle la situación jurídica a varios directivos de la Drummond. El más comprometedor  quizás fue que, según lo atestiguó en el juicio alias ’El Viejo Miguel’, el 6 de marzo de 2001 Oscar José Ospino Pacheco alias ’Tolemaida’, asistió a una reunión en la sede de la empresa en La Loma en la que participó Blanco Maya y en la que se planeó el crimen.
Los familiares de las víctimas han intentado que la justicia estadounidense tome el caso, pero en dos ocasiones, una en la Corte Federal de Alabama y otra en Atlanta, jueces de ese país se han negado a iniciar un proceso en contra de la Drummond y sus directivas, por considerar que no tuvieron responsabilidad en el crimen. Sin embargo, esta sentencia del juez colombiano revela detalles inéditos de cómo supuestamente se planeó y se llevó a cabo el asesinato de estos dos sindicalistas.
La Drummond en un comunicado público aseguró que alias ’El Viejo Miguel’ "ha dado testimonios que buscan implicar a Drummond Ltd., y a algunos de sus empleados en este crimen.  Estas declaraciones son totalmente falsas.  Hace algo más de un año, el señor Charris envió comunicaciones escritas de carácter extorsivo a las directivas de Drummond Ltd., amenazándolas con hacer estas declaraciones si no recibía dinero de la compañía.  Inmediatamente se entregaron estas comunicaciones a la justicia colombiana y no accedimos a dichas exigencias extorsivas.  Entendemos que esta información fue un elemento probatorio importante en la investigación que llevó al arresto y condena de Charris."
Agrega además que "como resultado de las declaraciones del señor Charris, las autoridades colombianas han solicitado información adicional a Drummond Ltd., como parte de la investigación.  La compañía ha cooperado y continuará cooperando plenamente con las autoridades, con la esperanza de que se hará justicia respecto a estos crímenes atroces.  Drummond Ltd espera que todos y cada uno de los responsables por el asesinato de estos líderes sindicales sean judicializados."
El caso está ahora en una Corte de Alabama, Estados Unidos, donde se investiga la participación de altos directivos de la multinacional carbonera en el homicidio.
En enero del 2009, el extraditado jefe del Bloque Norte Rodrigo Tovar Pupo, alias ’Jorge 40’, fue acusado por el asesinato de los sindicalistas.

¿Quién Es ’Tolemaida’?
‘Tolemaida’ es un ex militar que se unió al Bloque Norte y llegó a ser uno de los hombres de confianza de ‘Jorge 40’. Las autoridades señalan que ‘Tolemaida’ era el jefe del Frente Juan Andrés Álvarez del Bloque Norte, con cerca de 400 hombres bajo su mando que delinquían en La Jagua del Ibírico, Bosconia, El Paso, La Loma, Codazzi y Becerril. Hasta su desmovilización en marzo de 2006 se le reprochan cerca de 300 asesinatos.
Este ex jefe paramilitar fue capturado el pasado 21 de diciembre en un centro comercial de la localidad de Los Teques, en el estado de Miranda, Venezuela.
Las autoridades venezolanas deportaron a ’Tolemaida’ el 2 de febrero y fue recibido por agentes del Das en Cúctua.
’Tolemaida’, de 43 años y oriundo de El Difícil, Magdalena, llegó a ser el principal lugarteniente de ‘Jorge 40’ y se le acusa de ser culpable de masacres, asesinatos selectivos, desplazamiento y desapariciones forzadas mientras estuvo al mando del Frente Juan Andrés Álvarez.
Además del asesinato de los sindicalistas de la Drummond, ’Tolemaida’ está implicado en diferentes crímenes que cometieron los paramilitares.
‘Tolemaida’ también está implicado con el homicidio de Marilys Hinojosa juez promiscua de Becerril, Cesar. El crimen fue cometido el 27 de enero de 2003, cuando varios hombres que se movilizaban en una camioneta interceptaron a la funcionaria en la vía entre Codazzi y Becerril, y luego la mataron.
En una versión libre Alcides Mattos Tabares, alias ‘Samario’, dijo que la jueza Marilys Hinojosa se había reunido en dos oportunidades con ‘Tolemaida’ y con un capitán del Ejército adscrito al Batallón Guajiros, con el objetivo de entregarles información judicial en contra de las autodefensas.
De acuerdo con el postulado, el grupo ilegal también se enteró que presuntamente la juez estaba colaborando con la guerrilla, mediante la supuesta entrega de los movimientos de las tropas del Ejército Nacional y las autodefensas.
Por el homicidio agravado de la funcionaria judicial ya fueron condenados a 40 años de prisión por el Juzgado Octavo Especializado de Bogotá, Tomás Ovalle y Jhonny Amaya, ex alcaldes de Codazzi y Becerril, respectivamente.
‘Tolemaida’ es también señalado de haber estado detrás del fraude electoral que organizó el Bloque Norte en 2002 para llevar candidatos al Congreso y a las gobernaciones del Cesar, La Guajira, Magdalena y Bolívar.

26 de febrero de 2010
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detienen a ex senador mario uribe


Lo que tiene a Mario Uribe de nuevo tras las rejas. El ex congresista fue detenido en Medellín tras la resolución de acusación de la Corte Suprema que lo enjuiciará por sus presuntos nexos con paramilitares en Córdoba y Antioquia. Esta es la historia del proceso en su contra.
Medellín, Colombia. El político fue capturado en Medellín por agentes del CTI después de que la Corte Suprema de Justicia librara una nueva orden de captura y se espera que sea trasladado a Bogotá, en donde será reseñado por la Fiscalía y puesto a disposición de la Sala Penal.
El proceso de Mario Uribe Escobar había vuelto al terreno de la Corte Suprema, luego de que el Fiscal General encargado lo hubiera dejado libre el 19 de agosto de 2009 pero vinculado al proceso por sus presuntos nexos con paramilitares.
Ahora la Corte considera, en su acusación, que Uribe y los paramilitares se aliaron para lograr el poder político en lo que llamaron "estados liberados".
"Nunca satisfechos y en procura de lograr una representación política que compartiera sus idearios de "Nación", desde aproximadamente el año 2001 diseñaron un plan de expansión que les permitiera obtener una representación nacional a través de aliados que o bien llegarían por primera vez al Congreso, o estándolo, coadyuvarían a la afirmación de sus propósitos. En ese sentido, diseñaron una propuesta convencional que entre otros lideraron Miguel de la Espriella y Eleonora Pineda, el uno un curtido político del Departamento de Córdoba y la otra concejal de un pueblo apartado de la Región del San Jorge con aspiración de convertirse a nivel nacional en la representante de las autodefensas", dice la Corte en su comunicado anunciando la decisión.
Para la Sala, "la alusión a la manera como operó el aparato paramilitar en sus orígenes, permite explicar mediante una visión de conjunto, la razón de ser de la gravedad del injusto que se atribuye al doctor Uribe Escobar, al pactar con Salvatore Mancuso, líder de esas fuerzas ilegales, la promoción de grupos armados al margen de la ley que inicialmente fueron concebidos como un medio de presión sobre pueblos enteros, pero que luego pretendieron asumir la condición de "actores" políticos, con el respaldo y auspicio de quienes ostentaban la condición de representantes del Estado".
En la acusación cuestiona que, después de estudiar las votaciones en Sahagún, Montelíbano, Planeta Rica y Chinú en las elecciones de 1998, 2002 y 2006, "cómo puede alguien (refiriéndose a Mario Uribe), quien quiera que sea, que no es de la región y que tiene una vinculación de otra especie más que política, obtener unos niveles de votación como nunca los había tenido y luego volver a sus cauces normales sin mayor explicación".
La Corte resalta el testimonio de Jairo Castillo Peralta alias ’Pititrri’ quien aseguró que la relación de Mario Uribe con las autodefensas no era nueva, pues él le había colaborado cuando fue parte de esos grupos ilegales durante el año de 1998 para apoderarse de tierras en la región de San Marcos en el departamento de Sucre, obligando a los dueños de predios a cederlos a precios por debajo de su valor real.

El Proceso contra Mario Uribe Escobar
Desde mediados de la década del noventa, el ex senador Mario Uribe Escobar habría estado a la sombra del paramilitarismo: lo han dicho ex integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) ante la justicia y lo confirman los casos de cinco congresistas de su movimiento político que hoy están vinculados a investigaciones por parapolítica, uno de cuales fue condenado recientemente a 40 años de cárcel.
No ha sido fácil para este abogado de la Universidad de Antioquia, primo del Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, fundador del partido Colombia Democrática y uno de los políticos antioqueños más reconocidos en los últimos 30 años, librarse de esos señalamientos que hoy lo llevan de nuevo a la cárcel para que responda por el delito de concierto para delinquir agravado.
La investigación en su contra comenzó el 26 de septiembre de 2007, cuando la Corte Suprema de Justicia lo llamó a indagatoria. En este alto tribunal valoraron los testimonios aportados por varios ex paramilitares, quienes lo señalaron de haber usado sus relaciones con la Auc para comprar tierras baratas en Córdoba y de hacer acuerdos políticos para alcanzar una curul en el Senado de la República en las elecciones del 2002.
El proceso arrancó en noviembre de 2006, cuando la Corte Suprema de Justicia escuchó los testimonios del ex paramilitar Jairo Castillo Peralta, alias ‘Pitirri’, quien declaró desde Quebec, Canadá, donde se encuentra exiliado, que Uribe Escobar se reunió dos veces con varios paramilitares, la primera vez a finales de 1998 en Sahagún, Córdoba, y al año siguiente en Caucasia, Antioquia. Según este testigo, en esas reuniones se discutió la compra de tierras a bajo precio para tener el control en esas regiones.
Si bien Uribe Escobar rebatió esos señalamientos alegando que no tenía tierras a su nombre en esas regiones del país, su situación se complicaría el 15 de mayo de 2007 cuando compareció en Medellín ante fiscales de la Unidad de Justicia y Paz el ex comandante de las Auc Salvatore Mancuso.
El ex jefe paramilitar declaró que el entonces candidato al Senado lo buscó para que le ayudara a conseguir votos en zonas de influencia de las Auc en Córdoba y Sucre, donde Mancuso era ampliamente conocido. De acuerdo con este ex comandante, en dos encuentros estuvo la ex Representante a la Cámara Eleonora Pineda, quien fue condenada por sus nexos con el paramilitarismo.
La versión fue corroborada el 23 de agosto de ese año por Mancuso ante funcionarios de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. Allí explicó que le había pedido a Eleonora Pineda que le presentara a Mario Uribe, con quien la congresista había hecho una coalición política. Según dijo, ese encuentro tenía como punto central hablar "del tema del apoyo político a nuestras aspiraciones de lanzar un proceso de negociación".
En esa ocasión Mancuso explicó que la reunión duró entre 45 minutos y una hora, pero admitió que era la primera vez que se reunía con él y que no recordaba si ese encuentro fue antes o después de marzo de 2002, fecha de las elecciones de ese año. Luego hizo referencia a una segunda reunión, sobre la que no entregó mayores detalles, salvo que nunca le solicitó a las personas que vivían en las zonas bajo su influencia que votaran por Mario Uribe, y aclaró que sus candidatos eran Miguel de la Espriella y Eleonora Pineda. Según él, la ex representante organizó el apoyo del político antioqueño.
En declaraciones a la Corte Suprema de Justicia el 18 de septiembre de 2007, Pineda hizo referencia a una de las reuniones entre Mancuso y Uribe Escobar, pero advirtió que se realizó después de las elecciones de marzo de 2002. Según dijo, ella le comentó al senador Uribe que unos amigos del municipio de Tierralta, Córdoba, lo querían conocer y sólo en el camino hacia una zona conocida como El 15, le contó que el encuentro sería con Salvatore Mancuso.
Los tres testimonios sirvieron de base para que la Corte expidiera orden de captura en su contra el 22 de abril de 2008. Al conocer de ello, Uribe Escobar y sus abogados se trasladaron de inmediato a la Embajada de Costa Rica, donde solicitó asilo político, pues consideraba que había una injusta persecución en su contra. No obstante, el gobierno del país centroamericano le negó la petición, por lo que se vio obligado a entregarse a las autoridades y acabó recluido en la cárcel La Picota, de Bogotá.

Bajo Presión
No ha sido un proceso fácil para las autoridades judiciales. Un mes después de la captura de Uribe Escobar, se conoció que el presidente Álvaro Uribe Vélez había llamado al magistrado César Julio Valencia Copete, para averiguar por el caso de su primo, asunto que se interpretó como un intento de injerencia indebida.
El asunto, que fue divulgado por el magistrado Valencia Copete en una entrevista concedida al diario El Espectador, molestó al Presidente de la República, quien negó esa versión e instauró una denuncia en su contra en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, sin que aún se haya resuelto el asunto.
Pero habría más controversias. El 19 de agosto de ese mismo año, Uribe Escobar fue dejado en libertad por orden del entonces vicefiscal Guillermo Mendoza Diago en una decisión cuestionada. El hoy Fiscal General de la Nación encargado sustentó su providencia en una falla en la sustentación de la medida de aseguramiento proferida contra el político antioqueño.
Otra discusión vendría meses después. El 5 de octubre de 2007, Uribe Escobar tomó la decisión de renunciar a su curul como senador, pues con ello lograría que su caso lo investigara la Fiscalía General de la Nación y no la Corte Suprema de Justicia. Inicialmente, el expediente le fue asignada la Ángela Buitrago, una fiscal considerada de ‘línea dura’ que está al frente de investigaciones tan complejas como la de los desaparecidos del Palacio de Justicia y la de Guillermo Valencia Cossio, hermano del Ministro del Interior y de Justicia.
Posteriormente, el fiscal Mario Iguarán Arana reasignó el caso y se lo entregó a Ramiro Alonso Marín Vásquez, un fiscal reconocido por su seriedad quien se vio obligado a renunciar al ente acusador a finales de agosto del 2008 argumentando que había recibido presiones para que decidiera a favor del ex congresista.
El proceso siguió su curso y el 9 de julio de 2009 la Procuraduría General de la Nación le solicitó a la Fiscalía General de la Nación acusar formalmente al ex Senador por el delito de concierto para delinquir agravado. Su petición se fundamentó en los testimonios de los ex paramilitares con los cuales se inició este proceso. A partir de esa petición, el ente acusador debía determinar si avanzaba en el proceso y acogía los argumentos del Ministerio Público o, por el contrario, tomaba la decisión de precluirlo.
Pero cambios en la jurisprudencia colombiana llevó a que la Corte Suprema de Justicia reasumiera a finales de septiembre del año pasado varios procesos contra políticos relacionados con grupos paramilitares, entre ellos el de Mario Uribe Escobar, lo que nuevamente provocó una tensión, esta vez con la Procuraduría General de la Nación, que no acepta que el argumento esgrimido por esta Corte que advierte que el delito por el que se acusa al político antioqueño guarda relación con su función de congresista, así hayan renunciado a sus curules.
Se espera entonces que ahora, con Uribe Escobar nuevamente preso, se puede definir con claridad si el ex Senador estuvo bajo la sombra del paramilitarismo a partir de los acuerdos realizados para obtener beneficios personales, no solo en el ámbito electoral, sino en su gusto por la posesión de tierras.

26 de febrero de 2010
©verdad abierta 
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