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volvieron las masacres


Regresaron las masacres. El incremento de las matanzas en Colombia es muy preocupante. La tendencia muestra que 2010 cerrará con los mismos registros de 2006. La Comisión de Reparación denuncia la reincidencia de los desmovilizados. ¿Qué está pasando?
Colombia. El defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, le pidió al país que pusiera atención a lo que está pasando. Las masacres han vuelto. ¿Por qué lo dice? En San Francisco del Rayo, un pueblo perdido en las sabanas de Córdoba, el domingo pasado, después de las peleas de gallos, como de costumbre, los campesinos se quedaron tomando cerveza en la plaza principal. A la medianoche, hombres que llegaron a caballo mataron a seis personas. Entre ellas, un maestro, un agricultor, un ayudante de bus y un mototaxista.
Casi a la misma hora, en un barrio popular de Barranquilla, en medio de una fiesta callejera cuatro sicarios hicieron llover plomo y mataron a un niño de cinco años, a dos vendedores ambulantes y a una persona más.
Dos días antes, en el otro extremo del país, el turno fue para Llorente. Los sicarios llegaron a una finca, en esa zona rural de Tumaco, y acribillaron a una mujer y a sus tres hijos, dos de ellos niños.
También en otro fin de semana de este noviembre mataron a cuatro indígenas awás en Barbacoas, Nariño, y en otra finca, en la vía que de Cúcuta conduce a Puerto Santander, hombres encapuchados interrumpieron un juego de cartas y mataron a tres hermanos -uno de 13 años- y a un sobrino de 4 años.
Esas son tan solo cinco de las ocho matanzas de las que habló el Defensor del Pueblo. Todas ocurrieron en una semana. Y al día siguiente de que Vólmar Pérez prendió las alarmas, se produjo otra masacre; en la carretera que de La Paz conduce a Valledupar asesinaron a rafagazos a cuatro personas que viajaban en una camioneta: la esposa de un comerciante, su hija y dos escoltas.
Más allá de la tragedia que se esconde detrás de cada una de estas historias, las alarmas se han disparado por la manera como se han incrementado las estadísticas de las masacres en Colombia. En lo que va corrido del año se ha dado una matanza cada dos días. Y como van las cosas, al final del año se llegará a los niveles de 2006 o más atrás. Mientras el año pasado para octubre se habían dado 119, este año ya van 153. Es decir, un incremento de casi el 25 por ciento. Y hay meses críticos, como julio, cuando en promedio se dio una masacre por día.
¿Qué está pasando? No existe un único patrón de conducta. En Medellín, por ejemplo, matan a jóvenes en discotecas y, en el sur, a los indígenas. Y en Atlántico y Cesar, a los testaferros de narcotraficantes les están arrebatando bienes y tierras a plomo. Pero la mayoría de los asesinatos masivos son producto de la guerra entre bandas emergentes que buscan sacar de su territorio a otros grupos armados ilegales.
Eso es evidente en Córdoba, por ejemplo, donde se han dado 10 masacres este año: "En 20 de los 32 municipios del departamento están Los Urabeños y Las Águilas Negras; en los otros 12, Los Paisas y Los Rastrojos. Las masacres son una manera de sembrar terror y asentarse para dominar las rutas", dice un experto de la zona que pide no ser identificado, pero tiene un mapa exacto de lo que está ocurriendo.
Las bandas emergentes no son nuevas. Pero el problema es que el incremento de estadísticas como estas es un síntoma de que esos grupos siguen en ascenso.
En ese sentido, hace poco la Comisión Nacional de Reparación, en una descarnada radiografía del proceso de desmovilización, dio a conocer una denuncia preocupante: el 15,5 por ciento del total de desmovilizados (8.100 en cifras) ha reincidido en delitos. El dato puede ser mucho mayor porque solo se están contando los desmovilizados capturados en flagrancia o que fueron abaleados en circunstancias irregulares. Es decir, no se incluyen los que pueden estar delinquiendo y no han sido detenidos.
Y lo importante es que este porcentaje deja sin piso las explicaciones que hasta ahora había dado el gobierno para defender el proceso de desmovilización. Altos funcionario como Frank Pearl, quien hizo un trabajo serio para tratar de ponerle rumbo al proceso de los desmovilizados, y el presidente de la Comisión de Reparación, Eduardo Pizarro, dieron un parte de tranquilidad pues sostenían que el número de desmovilizados que recaía en el delito, para entonces cerca del 10 por ciento, era similar al promedio visto en otras partes del mundo. Pero el problema es que este nuevo porcentaje, de 15,5 por ciento, supera notablemente ese margen "normal" de reincidencia.
Es un hecho que el país está ante un nuevo fenómeno de violencia que va más allá de la coyuntura. El gobierno es consciente de ello y por eso el director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo, anunció una ofensiva para el año 2010 "en contra de las bandas criminales (presentes) en 159 municipios". Pero el Estado también sabe que tiene que actuar de otra manera. En una cumbre de gobierno esta semana, en la que estuvieron ministros, altos mandos, presidentes de altas Cortes y el Fiscal General, comenzaron a debatir el problema.
La palabra masacre tiene un significado muy particular en el diccionario de los colombianos. La Masacre de las Bananeras, en los años 30, marcó una era. Medio siglo después, las de La Mejor Esquina y de Segovia, en 1988, anunciaron la racha de sangre que se venía con los paramilitares. ¿Qué respuestas hay para las masacres de ahora?
22 de noviembre de 2010
21 de noviembre de 2010
©semana
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zorro confiesa triple asesinato


Alias ’Zorro’ acepta sentencia anticipada por asesinato de tres simpatizantes de la UP.
Colombia. El desmovilizado de autodefensas Héctor Horacio Triana alias ’Zorro’ aceptó su responsabilidad en los asesinatos de dos simpatizantes de la Unión Patriótica (UP) en Granada.
’Zorro’ reconoció ante un fiscal de Derechos Humanos y DIH ser el autor de los crímenes de Edison Sánchez Villamil, distribuidor del semanario Voz Proletaria, y de su esposa Graciela Rodríguez, que ocurrieron el 11 de julio de 1992 en Granada (Meta).
Así mismo, confesó su participación en el asesinato de Reinaldo Antonio González Ruíz cometido el 24 de julio de 1989 en la población Canaguaro (Meta). El procesado también aceptó formulación de cargos por concierto para delinquir.
22 de noviembre de 2010
17 de noviembre de 2010
©fiscalía
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el terror de alta guajira


’Pablo’, el terror de la Alta Guajira. El jefe de una banda criminal que delinque en La Guajira ha sido señalado en varias versiones libres como responsable de la masacre de Bahía Portete, ocurrida en abril de 2004.
Colombia. Arnulfo Sánchez González alias ‘Pablo’ fue capturado en Bogotá, después de que las autoridades le siguieran la pista a uno de los jefes de las bandas criminales que delinque en La Guajira, y por cuyo paradero el gobierno ofrecía 1,5 millones de dólares.
Según el Ministerio de Defensa, alias ‘Pablo’ era buscado por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, además de ser señalado en varias versiones libres como responsable de la masacre de Bahía Portete, ocurrida el 18 de abril de 2004.
Ese día, 150 paramilitares bajo su mando y el de José María Barrios Ipuana alias ‘Chema Bala’ entraron a las rancherías en la Alta Guajira donde asesinaron a 12 wayúus y desaparecieron a otras 33 personas, entre niños y mujeres. Además destruyeron el centro de salud, profanaron el cementerio y se robaron las "tumas", piedras consideradas por esta etnia como sagradas y utilizadas para el truque.
Alias ‘Pablo’ fue integrante del bloque Norte a cargo de Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’, y después de la desmovilización de los paramilitares se quedó en la Alta Guajira como jefe de una banda criminal dedicada al tráfico de drogas.
Conocido también con el alias de ‘El señor del desierto’, la Policía Antinarcóticos y la DEA lo buscaban por enviar más de 12 toneladas de cocaína a Estados Unidos y Europa. Por esta razón, se cree que podría ser extraditado.
22 de noviembre de 2010
16 de noviembre de 2010
©el heraldo
©verdad abierta
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masacres de el placer y la dorada


’Para’ contó cómo masacraron a 29 personas en El Placer y La Dorada, Putumayo. El ex paramilitar Carlos Mario Ospina Bedoya, alias ‘Tomate’, contó cómo el frente Sur Putumayo asesinó en 1999  a 29 personas en este departamento con complicidad de la fuerza pública.
Colombia. En versión libre, Carlos Mario Ospina Bedoya alias ‘Tomate’, quien fue patrullero, escolta, jefe de finanzas y comandante de los ‘urbanos’ de este frente, contó ante la Fiscal 27 de Justicia y Paz cómo fue entraron los paramilitares en esta zona, así como la complicidad de miembros de las fuerzas militares para cometer dos masacres en Putumayo.
Según ’Tomate’, los pobladores de El Placer y La Dorada fueron las primeras víctimas del frente Sur Putumayo, un grupo de paramilitares que delinquió en ese departamento entre 1997 y 2006, primero bajo las órdenes de la Casa Castaño y luego de Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’.

La Planeación
El desmovilizado aseguró que, para atacar El Placer, inspección del Valle del Guamuez, y La Dorada, cabecera municipal, de San Miguel, los jefes paramilitares de la zona realizaron dos reuniones de planeación. Según alias ‘Tomate’, la primera se realizó en La Danta, vereda de Puerto Asís, donde el jefe Rafael Antonio Londoño Jaramillo alias ‘Rafa Putumayo’ se reunió con su segundo, William Danilo Carvajal Gómez alias ‘Daniel’. Los comandantes llamaron al acuartelamiento, cancelaron los permisos y citaron a una segunda reunión en otra finca de Puerto Asís.
Del 3 al 7 de noviembre de 1999, 70 paramilitares fueron concentrados en dos fincas, donde ‘Rafa Putumayo’ les dijo que "ya era hora de salir de Puerto Asís, que nos estábamos estancando y debíamos extendernos hacia La Hormiga y El Placer, que eran santuarios de la guerrilla". ’Tomate’ dijo que el comandante no les dio el día ni la hora exacta de salida, por problemas de seguridad.
El exparamilitar agregó que durante esos días el grupo recibió lo necesario para la logística. A cada hombre le dieron dos camuflados del ejército, dos camisetas, un par de botas para combate, brazales de hule doble faz con las siglas de las Auc y aerosoles. A cada combatiente le entregaron un fusil con cinco proveedores, 500 cartuchos de reserva y dos granadas de mano.
Como parte de la preparación, dos días antes de la incursión les prepararon asado y el comandante y subcomandante ultimó detalles con alias ‘Óscar’, jefe del grupo que iría a El Placer, y con William Alberto Rollet Corena alias ‘Guillermo’, jefe del grupo que iría a La Dorada. En esta segunda reunión también participaron Fredy Alexis Rivera alias ‘Camilo’, jefe militar del frente, y un hombre conocido con el alias de ‘Loco Albeiro’, que serviría de guía en El Placer.
A las 6:00 p.m. del 6 de noviembre de 1999, alias ‘Rafa Putumayo’ reunió a los 70 hombres, comprobó que tuvieran los equipos y armamento y les dijo que sólo recibirían el pago a cambio de resultados. "Nos dijo que nos estaban preparando en Villa Sandra (finca de los paramilitares) no para vacacionar, sino para combatir al enemigo".

Los Grupos
Según alias ‘Tomate’, el 7 de noviembre de 1999 alias ‘Rafa Putumayo’ se levantó temprano en la mañana, le dio la bendición a los grupos y les dijo que ya saldrían a cometer las masacres. A las 4:00 a.m. alias ‘Druppi’ los hizo formar y se organizaron en dos grupos.
El grupo ’Cazador’ sería el encargado de ir a El Placer, a cargo de alias ‘Óscar’ como comandante y alias ‘Druppi’ como su segundo. El grupo tenía cuatro escuadras, cada una de nueve hombres, cuyo jefe fue alias ‘Cejas’ y como segundo, alias ‘Tomate’. También participaron alias ‘Mauricio’, ‘Virgen’, ‘Alacrán’, ‘Piñón’, ‘Solín’, ‘Pastuso Negro’; ‘Pichón de Diablo’, ‘Chocolate’, ‘Chaqui Chaqui’, ‘Harry’, ‘El Mayor’; ‘Marlon’, ‘Rentería’, ‘JJ’, ‘Firulay’, ‘Vaca’, Saulo de Jesús Naranjo Zapata alias ‘Lorenzo’, Luis Carlos Hernández Taborda alias ‘Maluco’, así como alias ‘Soldado’,  Jhon Jairo Rentería Zúñiga alias ‘Betún’ y el guía, que era alias ‘Loco Albeiro’, según lo recordó alias ‘Tomate’.
El grupo ’Destructor’ sería el encargado de ir a La Dorada, a cargo de alias ‘Guillermo’ como comandante y Pedro María Paniagua Vargas alias ‘Caballo’, como su segundo. Alias ‘Cuarenta’ fue el comandante de escuadras, integradas por alias ‘Carlos’, ‘Polloneta’, ‘Negro Siete’, ‘Marcos’; ‘Mica Flaca’, ‘Rafa’, ‘Confite’, ‘El Cura’, ‘Valentín’, ‘Pizca’, ‘El Viejo’, ‘Maicol’; ‘Carepiedra’, ‘Pitufo’, ‘El Paisa’, ‘Carevieja’, ‘Mondragón’, ‘Alicate’, ‘Turco’ e ‘Indio Chamón, así como alias ‘Orejas’, que sería el informante en La Dorada.
Antes de partir, alias ‘Tomate’ recordó que alias ‘Guillermo’ les advirtió que no atropellaran a la población civil, que como no conocían los pueblos, identificarían a los guerrilleros por medio de los informantes. "La orden era concentrar a la población, cerrar las salidas, quitar todos los carros que no tuvieran papeles y meter terror con los aerosoles escribiendo en las paredes: Fuera guerrilleros, fuera colaboradores y sapos de la guerrilla. Auc presentes", recordó el ex paramilitar.
 
El Día de las Masacres
Después de las instrucciones, los dos grupos se embarcaron en dos camiones. Alias ‘Tomate’ dijo que el Cazador se transportó en un camión azul de carpa negra y que por orden del comandante alias ‘Rafa Putumayo’, un tercer grupo se movilizó en dos camionetas blancas del transporte público para dejar ‘urbanos’ en La Hormiga, cabecera municipal del Valle del Guamuez.
A las 4:30 a.m. los dos grupos comenzaron una ruta que realizó paradas en Santa Ana y El Tigre, para evitar llegar antes del mediodía. Según ‘Tomate’, el camión en el que él iba con destino a El Placer se detuvo en el centro del pueblo, cuando fueron recibidos a disparos por un grupo de guerrilleros que luego huyó en un carro Samurai rojo, conocido como el vehículo del comandante alias ‘Oliver’, jefe de finanzas del frente 48 de las Farc.
Mientras cuatro paramilitares escoltaban el camión y disparaban hacia los cerros, alias ‘Tomate’ dijo que los muchachos de su grupo comenzaron a disparar sin control. "Nos quedamos en El Placer como 10 minutos y vi que había un pastor evangélico que con las manos abiertas nos reprendía en el nombre del señor", dijo. A las 9:30  de la mañana y en medio del caos, el grupo Cazador se dividió: 30 paramilitares se quedaron en el pueblo y otros nueve obligaron a un conductor del transporte público para que los llevara a Las Brisas, una vereda cercana.
Con la guía de alias ‘Pichón’, la misión de alias ‘Cejas’ y su escuadra fue buscar y asesinar a Jairo Congo, señalado de ser auxiliador de la guerrilla. "A Las Brisas entramos disparando, unos se tiraron al suelo y otros corrieron. Luego entramos a los negocios a ver quiénes se escondían. ‘Pichón’ y ‘Cejas’ se van a capturar  a Congo, pero no lo encuentran en la casa. ‘Cejas’ empezó a marcar unas casas con letreros: "Llegamos y nos quedamos Auc", dijo.
Según ‘Tomate’ en Las Brisas robaron comida de las tiendas pero que no asesinaron a nadie. Algo distinto sucedió en El Placer, donde según el ex paramilitar sus compañeros dispararon a diestra y siniestra, y la incursión no resultó como se había planeado. "Salió mal. Donde ‘Óscar’ quede vivo, lo matan por el operativo. Porque ‘Guillermo’ nos contó que en La Dorada no pasó eso y que hasta la gente creía que eran del Ejército. En El Placer yo vi como 12 muertos y 50 personas tendidas en el piso, porque ‘Óscar’ dio la orden de que a todo lo que corriera le tenían que dar. Yo vi que ‘Betún’ estaba disparando para el lado de la iglesia", contó.
‘Tomate’ recordó que después de atacar El Placer, los 30 paramilitares del grupo Cazador subieron en motos a Las Brisas para encontrarse con nueve compañeros y luego incursionaron en San Isidro. "Nos subimos de nuevo en el camión y llegamos echando plomo al aire. Alias ‘Druppi’ dio la orden a la gente del pueblo que se reuniera en la escuela, que no les iba a pasar nada. ‘Druppi’ les dijo que la guerra no era con ellos sino con la guerrilla".
Mientras el grupo Cazador hacía la ruta El Placer-LasBrisas-San Isidro, el grupo Destructor llegó a La Dorada donde, según ‘Tomate’, alias ‘Guillermo’ le contó que primero cerró las vías, ordenó a la gente que se reuniera en el parque. "A todo el que iba sacando, preguntaba quién es, de quién era hijo o dónde trabaja. Al que no conocieran les ordenaba quedarse callados", dijo. De esta forma, entre 12 y 13 personas fueron sacadas del grupo y luego asesinadas.
Según alias ‘Tomate’, después de la masacre, algunos integrantes del grupo Cazador bajaron a El Placer vestidos de civil para comprar útiles de aseo. Por temor, algunos pobladores les regalaron varias gallinas que ‘Tomate’ preparó para su tropa. Días después su grupo se movilizó a San Isidro,  la vía a Costa Rica y luego salieron por una trocha de regreso a El Placer, sobre la vía a Los Ángeles. En ese punto, a dos o tres días de ocurridas las masacres, los dos grupos se encontraron y alias ‘Druppi’ le rindió un informe a alias ‘Guillermo’, quien a su vez informó sobre "los resultados" a sus comandantes alias ‘Rafa Putumayo’ y ‘Daniel’. Alias ‘Óscar’ y su patrullero alias ‘Mauricio’ estaban muertos.

Ayuda Militar
Aunque aclaró que no puede afirmar que hubo complicidad de la fuerza pública en las masacres, alias ‘Tomate’ dijo que escuchó de alias ‘Druppi’ que los ‘primos’ (los militares) ya sabían que los paramilitares habían salido de El Placer. "Eso nos dijo ‘Druppi’, que ellos ya sabían que estábamos hacia el lado de Los Ángeles en unas casas de tabla. ‘Druppi’ nos dice que el Ejército estaba hacia la salida de El Placer, pero por la vía hacia La Hormiga. El Ejército llega en la noche al pueblo y ‘Druppi’ nos dice que ojo, que no podemos bajar al pueblo uniformados", dijo.
Según ‘Tomate’, alias ‘Rafa Putumayo’ pudo haber coordinado con las fuerzas militares para evitar inconvenientes. "En el trayecto de Puerto Asís a El Placer no nos requisaron. Hasta pasamos por un lado de la base militar de Santa Ana. Tampoco nos requisaron en un retén obligado que había en Orito, en el cruce del Yarumo", comentó el ex paramilitar.
En la versión, ‘Tomate’ contó que la población les dijo que ellos sabían que el Ejército estaba como a 500 metros del pueblo, pero que los soldados no hicieron nada por auxiliarlos. El ex paramilitar cree que después de la incursión, aunque la guerrilla siguió hostigando las bases militares de San Miguel y Colón, dejaron de hacerlo en la base de La Hormiga.
Lo que sí sostiene el ex paramilitar es que como portero de la hacienda Villa Sandra, donde se concentraban y reunían los paramilitares, fue testigo de la cercanía de policías con Fredy Alexis Rivera alias ‘Camilo’, jefe militar del frente Sur del Putumayo. "Para nadie es un secreto que en Puerto Asís se hacían campeonatos de fútbol entre policías, civiles y paracos. La Policía jugaba fútbol con ‘Camilo’ en la hacienda Villa Sandra. También iba a tomar algo por ahí. Yo supongo que ellos sabían que éramos paramilitares, porque yo estaba armado con una AK-47", contó.
Según ‘Tomate’, la cercanía fue tal que la Policía y los paramilitares acordaron tener camionetas similares. "Nuestra camioneta era blanca, igual de parecida a la de la Policía. Por eso, ‘Camilo’ ordenó pintar la camioneta de blanco, para confundir a la gente, porque la de nosotros primero era azul", dijo el ex paramilitar.
La Fiscalía 27 calcula que en estas dos masacres fueron asesinadas 29 personas. Por eso, para este despacho será clave que las autoridades capturen a William Danilo Carvajal Gómez alias ‘Daniel’, quien además de conocer los crímenes cometidos por los paramilitares en el Putumayo, fue el comandante del frente después de la muerte de ‘Rafa Putumayo’.
La Fiscalía ahora documenta otras dos masacres en esta región: la segunda incursión en La Dorada, ocurrida el 21 de septiembre de 2000, y la toma de El Tigre.
21 de noviembre de 2010
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el patrón de sierra nevada


’El Patrón’ y la Sierra Nevada de Santa Marta. A la sombra de la marimba y la coca, Hernán Giraldo reinó sobre Santa Marta y la Sierra Nevada por más de tres décadas. Dinero, armas, amigos políticos y comerciantes garantizaron su feudo durante más de dos décadas.
Colombia. Una tarde de 1969, Hernán Giraldo Serna, un joven de 20 años de edad quien venía huyendo de la violencia bipartidista de su natal San Bartolomé, en Caldas, llegó a la estación de tren de Santa Marta, con unas cuantas pertenencias.
En los setenta muchos veían a Santa Marta como el nuevo Dorado. En la Sierra Nevada habían tierras disponibles y estaban alejadas de la violencia. Algunos colonos se dedicaron a la comercialización de madera y otros arrendaron sus brazos a la bonanza marimbera, que llegó con los guajiros y sus aliados samarios y barranquilleros a inundar de millones de dólares la región.
"La marimba ayudó en muy pocos años a la colonización de la Sierra, pero los sembradíos de café estaba por encima. La tierra óptima estaba por encimas de los 1.500 metros. La población de las veredas se triplicó, eran regiones muy apetecidas por tener excelentes condiciones naturales y estar alejadas de la vigilancia policial", cuenta un colono entrevistado en 1988 por el sociólogo Alfredo Molano.
La bonanza trajo muerte; muchos campesinos eran asesinados para robarle su carga, la misma suerte corrían  labriegos para no pagar sus jornales. Los Guajiros eran amos y señores del negocio, tenían los contactos, los puertos de embarque para enviar droga, el dinero y las armas.

Los Primeros Pesos
En ese ambiente, Hernán Giraldo empezó ganándose unos pesos como recolector de café en fincas de la vereda Río Piedras. Sin embargo ‘El Caldense’, como lo llamaban en ese entonces, rápidamente vio que el futuro estaba en la madera. Compró unos serruchos y motosierras y se internó en la montaña. Con su primer pago compró un Toyota modelo 1970, que aún conserva su familia.  
Pero Giraldo era ambicioso, con algunos paisanos creó Los Chamizos, un grupo de vigilancia privada, que empezó a delinquir en el mercado de Santa Marta, en donde supuestamente le prestaba seguridad a los dueños de tiendas y abarrotes.
Lo primero que hicieron fue amenazar y asesinar a delincuentes comunes. De esta manera, Giraldo se impuso como ‘El Patrón’, el protector del mercado.
Esta imagen le sirvió para consolidarse en la Sierra, donde creó cooperativas entre los campesinos  del interior o ‘cachacos’, como llaman en el Caribe la gente del interior, que vendían sus productos en la plaza de Santa Marta.
Bajo esa sombra, las autoridades  iniciaron las primeras investigaciones judiciales en su contra. En 1989, en un operativo relámpago, el jefe paramilitar fue arrestado por el DAS. Pero sus días en la cárcel fueron breves. El paramilitar fue liberado gracias a sus contactos políticos y, según recuerdan muchos samarios, fue recibido en el aeropuerto de la ciudad por cientos de personas y una banda papayera, pagada por una de las familias más influyentes de la ciudad.

El Camino a la Sierra
A su regreso de Bogotá, Giraldo y sus hombres estaban en la mira de la policía. Con varios de ellos se internó en la Sierra y empezó a enfrentarse con la guerrilla y con los Guajiros, capos de la marihuana, para apoderarse del negocio.
Las primeras veredas a las que llegó fueron el Mamey y Machete Pelao, ambas con presencia de las Farc. En el primer enfrentamiento con los guerrilleros, Giraldo asesinó él mismo a tres personas, supuestamente colaboradores de la guerrilla. Según le contó a VerdadAbierta.com una persona cercana a Giraldo, dejó a uno vivo, para que contara lo ocurrido y  dijera que habían llegado las Autodefensas del Mamey.
En una investigación de la Universidad del Magdalena, varios colonos que acompañaron a Giraldo desde finales de los setenta recordaron que ‘el Patrón’ empezó a ser temido por su participación en masacres en Buritaca y en Perido Aguado, dos veredas de la Sierra. Alias ‘Ramón’, un desmovilizado, contó que Giraldo "mandaba a buscar a los peces gordos y los citaba a reuniones y en esas reuniones los mataba. Así fue como  ‘el Patrón’ pudo ganar el poder y controlar toda esta vaina".
Protegiendo a sus paisanos ‘cachacos’ y amansando a bala a los capos de La Guajira, Giraldo, poco a poco, construyó su reino desde Palomino -en La Guajira-, hasta Guachaca, Calabazo, Buritaca, Machete Pelado, veredas cercanas de Santa Marta, puntos de contacto claves adonde llegaban caravanas de mulas cargadas de droga para encontrarse con lanchas que la sacaban al mar.

Las Farc contra Giraldo
La respuesta de la guerrilla a la incursión de Giraldo en la zona no se hizo esperar. La guerra trajo más violencia y Giraldo fue objeto de atentados en tres ocasiones, según le contaron personas cercanas del ex jefe ‘para’ a VerdadAbierta.com.
El primero fue planeado por un compadre de Giraldo. Aunque ‘El Patrón’ era padrino de una de sus hijas, no estaba de acuerdo con el enfrentamiento con las Farc.
El compadre se alió con unos familiares y amigos de la guerrilla y botaron un granada al carro donde se suponía que estaba viajando Giraldo. ‘El Patrón’ desistió a último momento viajar y se salvó del atentado. Sin embargo unas gemelas de 10 años y otras dos personas murieron por la explosión.
La segunda vez que Giraldo sobrevivió atentado fue cerca de la vereda El Mamey. El paramilitar había estado bebiendo y decidió irse después de las nueve de la noche a dormir a una de sus fincas. La guerrilla había estado esperándolo todo el día junto a una quebrada. Cuando llegó la caravana de Giraldo emboscaron la caravana disparándole al primer carro, en el que se suponía siempre viajaba.
Pero ese día el vehículo en el que se desplazaba ‘El Patrón’ se quedó atascado en el barro y otro carro tuvo que adelantársele para jalarlo. La guerrilla mató a cuatro de sus guardaespaldas, pero a él no le pasó nada.
El tercer atentado fue mucho mejor preparado. La guerrilla plantó minas hechizas en la trocha que comunica las veredas de El Mamey y Quebrada del Sol para detonarlas a su paso. También instaló sus hombres a lado y lado de la carretera para que dispararan y evitar que escapara.
Los guerrilleros esperaron por tres días el paso de Giraldo. El santo y seña era aguantar el paso de la caravana para estallar los petardos y emboscar. El ruido y la metralla de las bombas dejarían confundidos a Giraldo y sus hombres.
Sin embargo, esa tarde tampoco sería el día de la muerte de Giraldo. En la caravana de tres camionetas Toyota Hilux, Giraldo iba en el medio, manejando. Al paso del primer vehículo uno de los guerrilleros detonó los explosivos, antes de lo planeado.
Giraldo, aturdido, logró escaparse por una quebrada junto a ‘Chaparro’, uno de sus hombres. Dos de sus escoltas y un guerrillero murieron en el combate.

‘El Patrón’ del Mercado
En paralelo a sus negocios en la Sierra, Giraldo se volvió cada vez más cercano a un grupo de comerciantes del interior del país que dominaban el mercado de Santa Marta; ellos poseían los graneros más grandes y que tenían un gran poder económico  en la ciudad, donde no había supermercados. La alianza fue fundamental para que el paramilitar consolidara su poder.
La ‘marimba’ dejó, además, un legado que fue terreno fértil para las primeras autodefensas: una sociedad donde primaba la ley del más fuerte. Las élites y la fuerza pública, completamente permeadas por el dinero fácil y la corrupción, y cientos de colonos dispuestos a lo que fuera para ser ricos.
El comercio se agrandó y con la apertura del comercio con Venezuela y Aruba, comenzaron a llegar contrabando que transitaban sin problemas desde La Guajira, con la bendición de Giraldo, hasta Barranquilla. Además, según le contó a VerdadAbierta.com un desmovilizado, con la bonanza de la marimba y después de la coca, el caudal de clientes para los graneros del mercado creció. "Había más de nueve mil personas en la Sierra raspando, y 10 familias que tenían el monopolio comercial para alimentarlos", aseguró.
Giraldo también tenía un interés estratégico para controlar el mercado. Un ex ‘para’ dijo: "los mercados son como las cárceles, todo se sabe: quién compra, para donde va y qué compra. Todos los jeeps que iban para las veredas con víveres, salían del mercado".
Según varios samarios consultados por VerdadAbierta.com, el mercado era también donde la gente iba a poner quejas, a denunciar, a cobrar deudas o incluso a buscar sicarios.

De la ‘Marimba’ a la ‘Coca’
En los noventa Hernán Giraldo era ya el hombre más respetado de la Sierra Nevada, era ‘El Patrón’, ‘El Viejo’. Sin embargo, con el impulso que le dio el tráfico de cocaína, sus tentáculos se extendieron mucho más allá.
En 1995 cambio de nombre a sus Autodefensas del Mamey y las rebautizó como las Autodefensas Campesinas del Magdalena y La Guajira (ACMG), por su incursión a este departamento, logrando rodear la Sierra, desde Dibulla en La Guajira, hasta Minca. Un cinturón de ‘paras’, que logró mantener la guerrilla alejada de Santa Marta, un sector de la sociedad no sólo lo veía como un capo, sino como el protector de sus fincas, plantaciones de café y banano y complejos turísticos.
Un desmovilizado, de acuerdo con la investigación de la Universidad del Magdalena, explicó que la bonanza ‘marimbera’ ya había dejado todo listo: las redes de transportes, los puertos de embarques y las pistas clandestinas.
Así, en poco tiempo, Giraldo ganó mucho dinero, no sólo cultivando y cuidando laboratorios de ‘coca’, también escoltando envíos que venían de otras regiones.
En 2001, fuentes de inteligencia calcularon que el 40 por ciento de las exportaciones de cocaína pasaban por el territorio de Giraldo por un valor de cerca de 1.200 millones de dólares anuales.

La Conquista Política
En la década del noventa su poder era tal que además controlaba la política en la Sierra y sus alrededores. Tenía dólares, armas y miles de votos de las veredas y corregimientos de Santa Marta que dominaba.
En una  investigación de la Corporación Nuevo Arco Iris, "Ilegalidad, control social y paramilitar en el Magdalena", analizó que, con la Constitución de 1991 y las primeras elecciones para alcaldes y gobernador, se consolidó indirectamente el control de Giraldo en el departamento: "las autodefensas necesitaban tolerancia y apoyo político y los candidatos requerían unas elecciones sin sorpresas electorales".
"Inicialmente los políticos iban a la Sierra en busca de votos. Después yo me reunía con las juntas de acción comunal, discutíamos unos nombres y entre todos escogíamos un candidato por quien votar", indicó Hernán Giraldo en una versión libre de septiembre de 2007.
Entre la lista de políticos que entregó el ex jefe ’para’ y varios desmovilizados de su estructura, está gran parte de la dirigencia samaria de los noventa: los ex gobernadores Miguel Pinedo, José Domingo Dávila y Trino Luna; los ex alcaldes Hugo Gnecco Arregocés y José Francisco Zúñiga Riascos; los ex representantes a la Cámara Edgardo Vives Campo, Enrique Caballero Aduén, Alfonso Campo Escobar y Luis Eduardo Vives Lacouture; y ex concejales como Euclides Gómez, Guillermo Rueda Vesga y Romualdo Macías.
La violencia de los ‘paras’ golpeó sindicalistas, miembros de la Unión Patriótica, militantes comunistas y ambientalistas. El dominio feudal que acumuló Giraldo llegó a su apogeo a finales de los noventa. Tenía un poder casi ilimitado en la Sierra, controlaba zonas neurálgicas en Santa Marta, tenía un peso determinante en la política local y llegó a ser considerado por la revista estadounidense Newsweek como "El próximo Escobar".
En la capital de Magdalena aún recuerdan el asesinato el 23 de diciembre de 1992 de Ricardo Villa Salcedo, abogado defensor de derechos humanos, columnista y dirigente político del Partido Liberal y luego de la Alianza Democrática M-19. Llegó a ser concejal, diputado y en sus últimos años congresista. Sus denuncias por la ocupación ilegal de tierras en la zona turística de Pozos Colorados en Santa Marta lo opusieron a numerosas familias tradicionales de Magdalena.
Pero su ambición se estrelló cuando cambió el siglo con los intereses de peces más gordos que él: la máquina de guerra de los Castaño, Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, lo doblegaron en una guerra en la que perdió su soberanía y muy poco pudo hacer por mantener su hegemonía.
19 de noviembre de 2010
18 de noviembre de 2010
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exdirectora del das pidió asilo


Se confirma pedido de asilo político de María del Pilar Hurtado. El embajador de Panamá en Colombia, Ricardo Anguizola, confirmó que el jueves la exdirectora del DAS hizo la solicitud. Exdirectora se encuentra en Panamá.
Colombia. Este viernes se conoció el pedido de asilo político en Panamá por parte de la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado. La solicitud fue confirmada por el embajador de Panamá en Colombia, Ricardo Anguizola.
"En efecto, el día de ayer (María del Pilar Hurtado) presentó una solicitud de asilo, que en este momento el gobierno nacional (de Panamá) está evaluando y que a su momento dará a conocer qué decisión toma en torno a esa solicitud", dijo el diplomático a Caracol Radio.
Sobre cuáles fueron los argumentos en los que Hurtado se basó para hacer la solicitud, el embajador dijo desconocerlos, pero advirtió que si fue aceptada para su evaluación es porque cumple con los requisitos básicos. Así mismo, señaló que la decisión de conceder o no el asilo político a Hurtado es una función autónoma del gobierno de Panamá.
La noticia se da en medio de las investigaciones sobre las ‘chuzadas’, en donde cada nueva revelación sobre el escandaloso hecho involucra más a Hurtado.
Cabe recordar que hace apenas unos días se conoció que la exdirectora del DAS estaba en Panamá por asuntos de negocios, lo que no despertó sorpresa, pues hasta ahora no existe, dentro del proceso de investigación, ningún impedimento para que salga de Colombia.
Inicialmente, el abogado de Hurtado en Colombia, Jaime Camacho, aseguró a Caracol Radio que no podía desmentir, pero tampoco corroborar, que María del Pilar Hurtado hubiera pedido asilo político en Panamá o en cualquier otro país.
Si María del Pilar Hurtado recibe el asilo político serían varias las personas clave en el escándalo de las ‘chuzadas’ que estarían fuera del país.

María del Pilar Hurtado, el DAS y las Chuzadas
Cargo: Ex directora del DAS
Caso: Espionaje del DAS
Estado de su investigación: Ha declarado ante la Fiscalía.

Hechos
Según Fernando Tabares, "todo se inicia después de la posesión de la doctora María del Pilar Hurtado como directora del DAS, el 31 de agosto de 2007". Tabares dice que por instrucciones de Hurtado se dedicaron a hacerles inteligencia a magistrados de la Corte Suprema. La Fiscalía y la Procuraduría tienen también una serie de correos internos del DAS en los que la ex subdirectora de Operaciones Martha Leal le reportaba a Hurtado unas investigaciones irregulares contra el abogado Ramiro Bejarano y el ex presidente de la Corte César Julio Valencia. "Me enteré por palabras de Leal que Hurtado le había ordenado esas diligencias en cumplimiento de instrucciones de la Casa de Nariño con el fin de apoyar la labor que realizaban los abogados defensores del presidente...", dijo Tabares a la Fiscalía al referirse a ese hecho concreto.
Según los correos internos cruzados entre la cúpula del DAS, es claro que el espionaje contra miembros de la Corte no se había limitado al episodio de indagar sobre el viaje a Neiva. Sobre este último hecho Hurtado también aparece mencionada en la investigación de la Fiscalía, ya que les ordenó a sus subalternos hacer el seguimiento de los magistrados y participó en reuniones para recibir y cruzar información sobre ese caso con la Uiaf. Hurtado también deberá explicarle a la justicia por qué y para qué aceptó infiltrar a funcionarios del DAS dentro de la Corte con el fin de grabar las reuniones privadas de los magistrados, hechos que ya han sido confesados por quienes fueron sus jefes de Inteligencia y Contrainteligencia y por aquellos que participaron en la infiltración.

Defensa
Hurtado ha dicho que es "un chivo expiatorio" y en su defensa ha sostenido que nunca ordenó el seguimiento a magistrados o miembros de la Corte. Afirma que simplemente cumplió un requerimiento hecho por Bernardo Moreno encaminado a saber si un polémico abogado, presuntamente relacionado con la mafia, estaba infiltrando a la Corte Suprema.
19 de noviembre de 2010
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corte rechaza ley de inteligencia


Corte Constitucional rechazó la Ley de Inteligencia por el escándalo de las chuzadas. La Ley 1288 de 2009 fue demanda por la Comisión Nacional de Juristas, que señaló que esa norma violaba los derechos humanos y fundamentales de las personas debido a los excesos que se presentaron con el escándalo de las chuzadas.
Colombia. La Corte Constitucional decidió tumbar la Ley de Inteligencia, la cual regulaba la actividad de las agencias de seguridad, al aceptar una demanda que consideraba que la misma violaba algunos derechos fundamentales por el uso desmedido de espionaje telefónico y seguimientos ilegales.
La Ley 1288 de 2009, o de inteligencia, fue demanda por la Comisión Nacional de Juristas, que señaló que esa norma violaba los derechos humanos y fundamentales de las personas debido a los excesos que se presentaron con el escándalo de las chuzadas.
La sala plena de la Corte Constitucional consideró que la ley requería un trámite especial en el Congreso para ser aprobada y por eso deberá empezar un nuevo estudio en el Legislativo como ley estatutaria y, de ser aprobada, revisada de nuevo por ese tribunal.
La Ley de Inteligencia fue sancionada en marzo de 2009 por el entonces presidente, Álvaro Uribe, y con ella buscaba fortalecer las actividades de inteligencia y contrainteligencia, a pesar del escándalo desatado en el DAS.
Además creaba la Junta de Inteligencia Conjunta (JIC), compuesta por el cuestionado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), el Ministerio de Defensa, los departamento de inteligencia de las Fuerzas Militares y de Policía.
La JIC se reuniría una vez al mes para analizar asuntos relacionados con la seguridad y defensa del Estado.
Los demandantes de la Comisión Nacional de Juristas consideraron además que de aprobarse la ley se crearía una base de datos de las personas sin que existiera un soporte legal claro sobre su manejo.
18 de noviembre de 2010
17 de noviembre de 2010
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políticos se aliaron con bloque centauros


Militares y políticos se aliaron con el Bloque Centauros: ’El Primo’. Diego Alberto Ruiz Arroyave respondió que sabía de los nexos de los militares y políticos con los paramilitares, pero no dio nombres. Según Ruiz, su función en las Auc no se lo permitió.
Colombia. Durante la segunda jornada de versión libre desde Estados Unidos, Diego Alberto Ruiz Arroyave alias ‘El Primo’ respondió a la Fiscal de Justicia y Paz que supo de las relaciones de militares y políticos con los paramilitares del Bloque Centauros, pero no sabía los nombres porque su rol no fue militar sino administrativo. "Yo supe pero no vi. Tampoco estuve en reuniones", dijo en varias oportunidades el extraditado.
La información que aporte Ruiz Arroyave a Justicia y Paz es clave, porque fue cercano a Miguel Arroyave alias ‘El Arcángel’, desde que su primo estuvo preso a mediados de 1999 en la cárcel Modelo hasta cuando fue asesinado en 2004, siendo jefe del Bloque Centauros que delinquió en los Llanos.
Cuando la Fiscal  le preguntó a alias ‘El Primo’ sobre si los nexos entre los paramilitares y la fuerza pública, el exparamilitar dijo que existieron pero quienes se encargaban de esos contactos eran los comandantes de cada bloque. "Esa relación fue estrecha en las áreas donde se delinquía. Ese fue el modus operandi de los paramilitares, pues tenían un enemigo común (la guerrilla)", dijo.
Sobre acuerdos con políticos de la región, la respuesta fue similar. "Sé que el dinero que se dio para la política desbordó las finanzas del bloque. Yo sólo iba donde Miguel a rendirle informes, iba a lo puntual. Nunca escuché de programas políticos que él planteara".
Respecto a las finanzas del Bloque Centauros, indicó "que no corresponde a la realidad que se diga que el narcotráfico financió a todo el bloque", sin dar más explicaciones. En relación con las finanzas personales del ex jefe paramilitar, alias ‘El Primo’ dijo que  Miguel Arroyave contaba con dinero producto de sus actividades comerciales, entre ellas, la explotación de la mina Las Margaritas y la Comercializadora Arroyave, una empresa dedicada  la compra y venta de inmuebles en Bogotá, negocios que él le ayudaba a administrar.
Por eso, la Fiscal luego le preguntó si conocía los 48 bienes que tiene reportados Justicia y Paz como propiedades de Miguel Arroyave, a nombre de familiares. Después de que  la Fiscalía le describiera inmuebles ubicados en Bogotá, los Llanos, San Andrés Islas y Cartagena, además de un microbús, un campero y dos carros, alias ‘El Primo’ sólo identificó un par de ellos.
Según Ruiz Arroyave, alias ‘El Arcángel’ no tenía haciendas sino apartamentos, y negó que las tierras donde se realizaban proyectos extensivos, como la siembra de la palma, fueran robadas. También dijo que desconoció los detalles sobre las reglas de los paramilitares y que supo de la existencia de escuelas de formación o entrenamiento dentro del Bloque, "pero yo no estuve".
La explicación reiterada de alias ‘El Primo’ para no dar detalles ni nombres frente a las preguntas, fue que él no delinquió en la parte militar del Bloque Centauros, sino que fue un hombre de confianza, de enlace, de su primo en la administración de los negocios.
Para la continuación de la versión que se realizará desde Estados Unidos el 22, 23 y 24 de noviembre de 2010, la Fiscalía espera que alias ‘El Primo’ cuente sobre la relación del narcotráfico con los paramilitares y la compra de armas.
Sobre este último tema, alias ‘El Primo’ ha hecho referencia a dos situaciones en las que él estuvo involucrado. "Para finales de 1999, Miguel me mandó a hablar con un señor Carlos, porque ‘Pirata’ tenía un contacto para traer 220 fusiles. La ruta de las armas fue Centroamérica, Urabá, Medellín y Bogotá. En San Martín alias ‘Tauramena’ y ‘Churro’ eran los encargados de manejar el transporte para traer los fusiles. Eso se coordinó con ‘Pirata’".
Durante la primera versión, que se realizó el 18 de octubre de 2010, alias ‘El Primo’ recordó que en 2002, Miguel Arroyave le dijo que recibiera en Bogotá a un hombre que le traía una información en un disquete, relacionada con la compra de un cargamento d fusiles y granadas. "La propuesta era cambiar armas por droga. Yo le llevé  la información a Miguel, él la analizó y dijo que sí, pero que no se podía hacer el cambio por droga, porque no había posibilidad de hacerla llegar a Centroamérica", dijo. Según alias ‘El Primo’, el ‘negocio’ se pactó por 150 mil dólares.
Diego Alberto Ruiz Arroyave alias ‘El Primo’ fue extraditado a Estados en mayo de 2008. Por haber participado en el tráfico de armas, la justicia de ese país ya lo condenó a 90 meses de prisión "por apoyar un grupo terrorista internacional".
18 de noviembre de 2010
17 de noviembre de 2010
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