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reproches de primo de uribe


Mario Uribe habla sobre su primo el ex presidente Álvaro Uribe, la parapolítica y las recientes acusaciones del narcotraficante ’el Tuso’ Sierra.
Colombia. "Nunca he podido explicarme a qué horas y por qué coseché tantos y tan poderosos enemigos", dijo Mario Uribe desde la cárcel La Picota, en donde está recluido.

SEMANA: ¿Por qué aceptó dar esta entrevista?
Mario Uribe: Porque llevo cuatro años callado. Desde finales del 2006, cuando ‘Pitirri’ (Jairo Castillo Peralta) se dio a la tarea de relacionarme falsamente con paramilitares, la vida mía se acabó, o mejor, me la acabaron. Entonces creo que ahora es la oportunidad de contar una cantidad de injusticias y de irregularidades que se han cometido conmigo y también en mi proceso.

Pero, aparte de ‘Pitirri’, también se le vino encima la semana pasada el ‘Tuso’ Sierra, quien hizo unas muy serias sindicaciones contra usted...
Lo de serias lo hablaremos en otra oportunidad. Así parecían las de ‘Pitirri’: que tierras, que reuniones en Sahagún y Caucasia, que apoyo y conexiones con grupos paramilitares. Basura. El procurador delegado, el mismo que pidió a la Corte Suprema que me llamara a juicio, puso las cosas en su sitio: dijo que ‘Pitirri’ es un farsante, mentiroso, fantasioso e incoherente; que la conductas ilícitas que me atribuyó no se cometieron, que las tierras nunca aparecieron, que las reuniones nunca se dieron y que las relaciones suyas o de Mario Uribe con paramilitares no eran otra cosa que invenciones malintencionadas del bandido.

Pero como están las cosas, un concepto favorable de la Procuraduría en casos como los de parapolítica, entre otros, no es hoy de gran valor. Incluso no son pocos que los consideran absoluciones cantadas ¿O no?
Un momento: creo que la Procuraduría merece todo el respeto. O pregunto: ¿La Procuraduría sólo lo merecía respeto cuando pidió que me enjuiciaran? ¿No lo merece ahora, a pesar de que es el mismo procurador delegado que pidió que me enjuiciaran quien ahora pide que me absuelvan? Lisa y llanamente ese procurador se convenció de mi inocencia durante el juicio. Por lo demás, la Corte Suprema, en la resolución acusatoria de febrero de este año, calificó a ‘Pitirri’ como testigo "inidóneo", que en cristiano quiere decir no creíble, para sustentar una imputación contra mí. Es decir, la propia Corte lo desechó. Y algo más: el doctor Guillermo Mendoza, hoy fiscal general de la Nación, en su momento también les restó toda credibilidad a las afirmaciones de ‘Pitirri’.

Pero volvamos al caso del ‘Tuso’ Sierra, quien ha dado datos concretos sobre las relaciones personales, comerciales y políticas con usted...
El caso ‘Pitirri’, además del daño terrible que hizo, irreparable quizá, me dejó buenas lecciones. La más importante es la de que hay que conservar la serenidad aun en el fragor de la infamia. Ahora conviene esperar a que pase la borrasca, que se decanten las cosas, para referirme a las afirmaciones de Sierra.

Pero, le insisto, Sierra es concreto y comprometedor al referirse a los estrechos vínculos con usted.
Tenga paciencia. He repetido que lo conozco; que somos del mismo pueblo (Andes, Antioquia); que su Sierra es el mismo de mi mujer, lo cual establece entre ellos un parentesco lejano; que entre las familias hubo otras relaciones como que un hermano mío fue casado con una tía de él; que mi papá fue amigo de su abuelo y yo de su padre y de varios de sus parientes. Por ahora debo decirle que sus afirmaciones contradicen totalmente otras anteriores que entregó ante la Unidad de Justicia y Paz y ante los medios de comunicación. Llama mucho la atención que las nuevas declaraciones se produzcan cuando está a punto de producirse un fallo definitivo en mi proceso de parapolítica y muchos apuestan por mi inocencia, lo cual hace dudar que su intención sea la de colaborar con la justicia y no la de hacer daño. Supongo que, como en otros casos –léase ‘Pitirri’–, fue en busca de beneficios, tanto personales como para su familia. Llama la atención también que su fiera acusación de hoy tiene ribetes muy similares a los de mi redivivo acusador, el señor Mancuso, su compañero de celda hoy en una cárcel de Virginia, en Estados Unidos. En todo caso, que quede la constancia de que no soy el autor de su desgracia, que no fui yo quien lo extradité y que más bien le recuerdo a usted, periodista, que en alguna ocasión fui víctima del infundio de haber tratado de impedirla (su extradición) por su abrupta y nunca suficientemente explicada selección para justicia y paz.

¿A qué se refiere cuando dice abrupta y nunca explicada selección para justicia y paz?
Pues que, como fue de público conocimiento en su momento, todo el mundo supo que Sierra se hizo pasar por miembro de los paramilitares pensando que eso lo iba a salvar de la extradición.

Pero en concreto usted no ha dicho nada sobre las acusaciones de Sierra...
Una entrevista periodística no es el escenario para responder ante las sindicaciones de un tipo como Sierra. Tipos como él aprovechan ese tipo de escenarios para ir acomodando sus versiones. Eso ya pasó con ‘Pitirri’, quien aprovechaba que yo le desvirtuaba sus mentiras en alguna entrevista para ir cuadrando y acomodando las cosas. Por eso las cosas que ha dicho Sierra las desvirtuaré ante un magistrado, ante un fiscal si se me requiere para tal efecto. Aunque abrigo la esperanza de que a esa declaración se le conceda el mismo valor que en su momento se le concedió a las que diera Salvatore Mancuso contra el actual presidente de la República o contra el ex vicepresidente Francisco Santos, o contra varios generales y altos mandos del Ejército y la Policía de Colombia. O a las de ‘Rasguño’ contra varios importantísimos personajes de la vida pública del país, como ex presidentes, ex fiscales generales o magistrados de la Corte Suprema.

¿Cómo es eso de que Sierra a lo mejor está detrás de unos beneficios?
Es lo que ha venido ocurriendo con decenas de sindicados, tanto en Colombia como en Estados Unidos. Por esos beneficios son capaces de inventar las más inverosímiles historias, o las acusaciones más descabelladas, con el propósito de un lucro personal o familiar.

Pero con ese simplista argumento usted se sale muy fácil del tema Sierra...
Mire: si me va a entrevistar, déjeme hablar. No me corte el chorro. Le decía que quizás esa declaración tenga el mismo valor que el que se le reconoció a otra declaración de un tal Johnny Cano, extraditado, quien estalló una ‘bomba’ terrible sobre la elección de Mario Iguarán como fiscal general de la Nación.

Pero usted no puede negar que parte de la verdad de la historia reciente del paramilitarismo, la parapolítica y el narcotráfico en Colombia sólo se ha conocido gracias a las declaraciones de este tipo de personajes...
No lo dudo. Pero creo que hay que proceder con absoluto rigor y no obrar selectivamente. Se requiere objetividad, equidad, equilibrio y serenidad. Que las investigaciones se adelanten al margen de pasiones, odios, y se despojen de consideraciones extraprocesales. Por el tono mediático uno sí se da perfectamente cuenta de que hay un desequilibrio enorme en el tratamiento que se da a casos como el de Alonso Salazar, alcalde de Medellín, con las "gravísimas" declaraciones que en su contra hizo alias ‘Don Berna’. Alguna vez acuñé una frase que se repite con frecuencia: "Habrá ‘Pitirri’ para todos". Ojo: ningún hombre público hoy en Colombia está hoy exento de que un bandido vuelva trizas su honra y su dignidad.

Bueno, pero es que en su caso no sólo han sido extraditables los que lo han salpicado a usted. Recientemente Ignacio Guzmán, quien es su amigo, dijo que cuando él estuvo en la embajada en España, usted lo llamó para pedirle que recibiera en ese país a un hermano suyo y al ‘Tuso’ Sierra. ¿Cómo explica eso?
No voy a entrar en el mismo juego en el que él entró. Sólo le puedo decir que él tiene muy mala memoria.

Lo que veo en sus respuestas es que usted se está victimizando y que da a entender que su proceso es más político que otra cosa. ¿Quién le puede creer eso?
Oigan a éste: ¿será que esto es un juego de mamacitas? Llevo un año detenido y cuatro años soportando infamias. Perdí mi buen nombre, mi honra, una brillante carrera política, mi caudal electoral, se lesionó gravemente a mi familia y ahora resulta que, según usted, me las estoy dando de víctima. ¡No jodás!

¿Entonces usted es un pobre angelito? Ahora, según eso, habría que creer que sus votos en las elecciones de marzo del 2002 fueron el producto de una cadena de oración, como usted lo dijo hace poco en la Corte Suprema?
Ni tanto que queme al santo... Los hay mejores y más virtuosos. Eso sí, me considero un hombre decente y correcto. Y en materia política anduve siempre por la línea de la legalidad. Naturalmente pude haberme equivocado. Lo admito y no vacilo en ofrecerles disculpas a mis compatriotas por mis errores del pasado, animado sin duda por la buena fe. Lo de la cadena de oración fue una anécdota que referí en la Corte Suprema al explicar una multiplicidad de razones que justifican la legítima votación que obtuve en algunos municipios de Córdoba en el año 2002. A raíz de un gravísimo accidente que sufrí en el año 2001, y cuando mi recuperación parecía imposible, cientos de colombianos se unieron para orar por mí y muchos de ellos me apoyaron en las urnas como su única expresión posible de solidaridad. No olvide: El Espectador anunció una cadena de oración por Angelino Garzón, y cuantos en el mundo entero oraron por la suerte de los mineros chilenos. Ahora, no soy pendejo ni camandulero, pero en asuntos de fe cada loro en su estaca. A los que no crean, los respeto. Pero que me respeten.

¿Usted dice que su votación fue legítima? Pero si hace pocas semanas Mancuso ratificó en videoconferencia con la Corte Suprema de Justicia que los paramilitares lo apoyaron en Córdoba para los comicios de marzo del 2002...
Parece que usted no ha leído el proceso en mi contra. Fue la propia Corte Suprema la que certificó que nunca he tenido pacto alguno con paramilitares. Óigame bien, lo dice la Corte: nunca. Y le aclaro: a mí se me acusa de haber celebrado un presunto pacto político con Eleonora Pineda, para las elecciones al Congreso del 2002, de quien yo debía saber que era el brazo político de los paramilitares. Pues bien, demostrado quedó en el juicio que no tuve pactos con esa señora. Ella misma así lo afirmó a rajatabla ante los magistrados. Yo lo afirmé desde mi indagatoria hace tres años. Todas las pruebas del proceso lo confirman y, como si fuera poco, Córdoba y el país entero saben que un acuerdo electoral para Congreso sí lo hubo, pero entre Eleonora Pineda y Miguel de la Espriella, su fórmula entonces para el Senado. Y Mancuso es el mismo personaje contradictorio, confuso, difuso, incoherente, que se advierte en sus diferentes apariciones procesales. Un hombre cíclico, temperamental, angustiado, afligido, amargado. O megalómano, mitómano, manipulador, según lo describió el siquiatra y ex comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo.

Entonces, según usted, al igual que al ‘Tuso’ Sierra, ahora tocó no creerle a Mancuso.
Aunque usted acude a la ironía al formular su pregunta, por primera vez estoy de acuerdo con usted. A Mancuso tampoco se le puede creer. Lo que pasa es que tanto Mancuso como Sierra están confundidos y piensan que yo soy Álvaro Uribe y que yo los extradité.

De su respuesta anterior se desprende que el ex presidente Álvaro Uribe es entonces uno de los causantes de su actual situación...
Creo que él nunca se propuso hacerme daño. Pero, sin duda, mi parentesco con él, en buena medida, explica mi tragedia.

¿Cómo así?
Nunca he podido explicarme a qué horas y por qué coseché tantos y tan poderosos enemigos, o por qué de un día para otro me convertí en objeto de críticas despiadadas e injustas, en víctima de persecución incesante, en centro de demoledores ataques. Que parapolítica sin Mario Uribe no es parapolítica, que la Corte cambió su jurisprudencia para agarrarme, que soy el plato preferido y el objetivo principal, etcétera. Algo tendrá que ver mi pasada condición de "primer primo", ¿O no? Por fortuna cesé en el ejercicio de ese cargo. No sé cuál se los Santos me reemplazará, pero que lo haga urgentemente. Los candidatos son más cercanos, primos dobles. Aconsejó que lo compartan porque la carga es pesada.

Pero usted como "primer primo" sí logró, por ejemplo, que el ex presidente Uribe se metiera a sacar la cara por usted y terminara peleando y en una cacería contra la Corte Suprema para defenderlo a usted.
Ahora pienso que no hubo acusación que no se me hiciera. Cómo le parece la villanía de quienes dicen que el presidente Uribe se atrevió a desafiar a la Corte y provocar el tortuoso, lacerante y lamentable desafío que conocemos. Nada más ajeno a la verdad.

Pero hay infinidad de graves episodios que así lo demuestran. Usted, que es uno de los protagonistas en la conspiración en la que se usó al paramilitar ‘Tasmania’ contra el magistrado Iván Velásquez. Ya está probado por la justicia que la Presidencia de la República puso al DAS a ayudar en ese complot para desacreditar y atacar a Velásquez y a la Corte, que lo investigaban. Entonces, ¿cómo dice que el presidente Uribe no quería ayudarlo?
Le voy a repetir la explicación de mi participación en el caso ‘Tasmania’: al anochecer de un lunes de septiembre del 2007 me abordó el abogado Sergio González y me contó lo que había sucedido en la Fiscalía de Medellín en una audiencia en la que participaron él, el doctor Iván Velásquez y ‘Tasmania’. Lo primero que se me ocurrió fue buscar a Santiago Uribe y a Ernesto Garcés Soto, con quienes me reuní esa noche. Acordamos contarle al presidente. Así lo hice en la tarde del martes siguiente en su despacho. Sin pensarlo dos veces, ordenó que lo comunicaran con Mario Iguarán, entonces fiscal general, y con el doctor Velásquez. En el interín le expresé que no me parecía conveniente. Habló en mi presencia con Iguarán. Antes de que se comunicara con Velásquez, me retiré de Palacio, no sin antes repetirle que no me parecía prudente esa llamada, que nuestro propósito, el de Santiago, Ernesto y yo, era enterarlo de lo acontecido. Al día siguiente, preocupado, porque dado lo explosivo de Uribe, imaginaba hasta dónde podía llegar una cosa de esas, lo llamé a preguntarle si había hablado con el doctor Velásquez. Me respondió que sí y me reseñó el contenido de la conversación. Hasta ahí.

Le repito: la justicia probó que lo de ‘Tasmania’ había sido un vulgar montaje orquestado desde la Presidencia y en él que participó activamente el DAS. ¿Cómo va a decir que usted no tuvo nada que ver, si usted era el principal beneficiado de esa estrategia?
Si hubo algún montaje, niego cualquier participación en él.

¿Cómo que si hubo? ¿Acaso lo duda? Martha Leal, la ex subdirectora de operaciones del DAS, entre otros altos funcionarios de ese organismo de inteligencia de la Presidencia, ya confesó que, siguiendo instrucciones, ella hizo parte de ese complot, que ella fue hasta Medellín por un documento que sirvió de base para el montaje contra Velásquez, y dijo también ante la Fiscalía que ella se reunió con su conductor para recibir un documento.
Hoy no recuerdo si la señora Leal me llamó y tampoco si recogió algún documento. Por mi detención no he podido averiguarlo. De lo que sí estoy seguro, y podría jurarlo, es de que nada tenía que ver con el caso ‘Tasmania’. En muy diversas ocasiones, personas de toda clase y condición me buscaban para hacerle llegar al presidente mensajes de variado contenido. Si se quiere saber cómo llegó la carta de ‘Tasmania’ a Palacio, no lo sé. Fíjese que la fecha de la que habla la señora Leal de la carta que le dio mi conductor es muy posterior a la de los episodios de ‘Tasmania’.

Está probado que fue desde la Presidencia desde donde, entre muchos otros episodios, se ordenaron y ejecutaron complots y montajes como el de ‘Tasmania’. Si no fue usted, que era el más beneficiado, ¿quién en Palacio estuvo detrás de eso?
Pregunte en Presidencia o a los áulicos del ex presidente Uribe. Sinceramente, no sabría decirle

’Tasmania’ fue sólo una de las muchas peleas que casó el ex presidente Álvaro Uribe contra la Corte. Hay otra con el magistrado César Julio Valencia, en la que usted también aparece como protagonista. Valencia asegura que Uribe lo llamó desde Nueva York a reclamarle por el hecho de que la Corte lo había llamado a usted a indagatoria.
No conozco al doctor Valencia Copete y no tengo razones para desmentirlo. Y no se debe entender lo que voy a decirle como un desmentido: conozco a Uribe y sé que no hace eso ni por mí ni por nadie.

Entonces, ¿por qué o por quién cree que lo hizo?
Pregúntele a él.

Pero está probado, e incluso ya hay varios condenados que dejan en evidencia que la Presidencia de la República usó al DAS como el instrumento en un gigantesco complot contra la Corte por usted...
¿Por mí? Ja, ja, ja. No me haga reír. Usted perdió la perspectiva del asunto. Se le olvidó que el problema se originó en el tema de la tutela, en el proyecto que sobre el particular presentó el gobierno ante el Congreso y que hundimos a instancias del magistrado Yesid Ramírez, creo que a la sazón presidente de la Corte, Germán Vargas, otros congresistas y yo. Se le olvidó el enfrentamiento personal entre Uribe y Ramírez, y tantas otras cosas también se le olvidaron. No se equivoque, en esa pelea no tengo acciones.

¿Cómo va a decir eso, si todo el mundo sabe que usted era la sombra del ex presidente Uribe y fue uno de los principales motivos de esa pelea con la Corte?
Eso es otra barbaridad. Yo padecí los gobiernos de Uribe. Eso lo sabe el entorno cercano de él, el equipo de gobierno en general y la gente del Congreso. Nadie más alejado de Palacio

Resulta muy difícil creer que usted, que era el "primer primo", ahora diga que era lejano de Palacio y, sobre todo, que padeció durante los gobiernos de Uribe. Eso no lo cree nadie.
Hay muchos testigos de eso y hechos puntuales que lo demuestran, que van desde cosas tan sencillas como por ejemplo a la posesión del 7 de agosto del 2002 a mí ni me invitaron. Para la del 2006 fui yo quien optó por no ir. Hace más de dos años que no me veo con Uribe, en el año que llevo preso no he recibido ni una sola llamada de él y mucho menos una sola visita. Cuando me reunía con él, casi siempre buscaba que estuvieran testigos, muchos de esos áulicos o advenedizos, con una intención que yo desconozco. El Uribe que yo conocí no fue el mismo Uribe que estuvo ocho años en la Presidencia y que el país veía por televisión.

¿A qué se refiere con eso?
Mejor dejémoslo de ese tamaño.

Pero decir que usted "padeció" durante los gobiernos de Uribe suena más a victimización suya, o por lo menos a una exageración.
Muchos nos atribuyen una cercanía que realmente no teníamos. Por cuenta de eso terminé heredando sus peleas y siendo víctima de sus enemigos en el país y en el exterior, quienes pensaron que atacándome a mí lo atacaban a él o le hacían daño. Lo que desconocen muchos es que a él eso realmente le importaba poco.

Pero son bien conocidas las peleas públicas y privadas que el ex presidente dio contra la Corte y muchos otros por defenderlo a usted.
Vuelvo y le repito lo que le dije antes. Esas peleas no fueron por mí. Él (Álvaro Uribe) no pelea por nadie. No voy a entrar a cuestionar sus motivaciones, pero por mí no fueron. Durante mucho tiempo insistí y mandé razones con varias personas insistiendo en que ese enfrentamiento con la Corte no era bueno para nadie y que de hecho uno de los primeros perjudicados era yo. De nada sirvió. Uribe hace mucho rato me dejó solo. O mejor. Nunca estuvo conmigo

Eso también es difícil de creer.
Puede que sí. Pero es la verdad. Cuando llegué al patio de los parapolíticos acá en La Picota, algunos de los que están recluidos pensaron que Uribe y yo éramos uña y mugre y eso generó algunas situaciones incómodas al comienzo entre algunos que tienen resentimientos. Con el paso del tiempo se han dado cuenta de que yo no soy tan cercano a él como todo el mundo piensa y que, al igual que les pasó a algunos de ellos, a mí también me dejaron solo.

¿Se siente traicionado o utilizado por Uribe?
Uribe me traicionó. O más que traición, porque es una palabra muy fuerte, lo que ocurrió es que sencillamente me dio la espalda y me dejó tirado.

¿Cómo ve el futuro de Uribe ahora que ha regresado a la política?
Con preocupación por él. Me luce que puede terminar enzarzado en refriegas regionales o lugareñas en las que sólo él podría quedar como perdedor. Me parece un error bajarse del trono para asumir el papel de peleador callejero.
17 de octubre de 2010
16 de octubre de 2010
©semana
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uribe ordenó espiar a jueces y oposición


La ex subdirectora de operaciones del DAS declaró ante la Fiscalía que ex directores de ese organismo pedían información de la oposición por requerimiento del ex presidente Álvaro Uribe. El testimonio fue dado a conocer por Caracol Radio.
Colombia. Según información revelada por Caracol Radio, la ex subdirectora de operaciones del DAS Martha Leal dijo ante la Fiscalía, en uno de los interrogatorios más esperados dentro del penoso escándalo de las chuzadas, que el ex director del DAS, Andrés Peñate, le dio instrucciones para que buscara fuentes humanas en el Congreso y en la Corte para conocer las posiciones sobre el referendo reeleccionista, supuestamente por orden del ex presidente Álvaro Uribe.
"Esta información, según palabras del doctor Peñate, era requerida por el entonces presidente Álvaro Uribe y en varias ocasiones me requirió por los resultados que hasta la fecha que él se retiró del DAS no se habían logrado conseguir", dijo Leal en su declaración, la primera en la que un alto ex funcionario del DAS asegura que los ex directores pedían información de la oposición por petición del ex presidente Álvaro Uribe.
"Sobre el tema de magistrados y senadores, siendo subdirectora de operaciones, el doctor Peñate me dio instrucciones de buscar fuentes humanas que le dieran al DAS información sobre qué posiciones había al interior del Congreso y de la Corte sobre el tema del referendo e iguales instrucciones me dio para coordinar este trabajo con William Romero, subdirector de fuentes humanas", se lee en la transcripción de la declaración que Leal entregó el 14 de octubre ante la Fiscalía General de la Nación (ver la declaración ante la Fiscalía dada a conocer por Caracol Radio).
En el interrogatorio, Leal además da detalles de cómo se hicieron los seguimientos a la oposición y periodistas. Sobre el caso del director de Noticias Uno, Daniel Coronell, dice "como lo indiqué en la entrevista del principio de oportunidad, el doctor Peñate fue quien ordenó hacer todas las labores de búsqueda de información y labores de campo del periodista Daniel Coronell a fin de determinar primero si estaba en el país y segundo saber quiénes eran sus fuentes de información, pues según lo indicado por el presidente Uribe, estaba muy molesto por los artículos que éste venía publicando en la revista Semana", señaló la ex subdirectora de operaciones del DAS.
Cabe recordar que en septiembre de este año, la justicia ordinaria aceptó las condiciones de la negociación entre la Fiscalía y funcionarios clave del escándalo de los seguimientos ilegales a la Corte Suprema de Justicia, entre los que se encuentra Martha Leal, quien se convirtió entonces en testigo clave en la investigación que busca determinar los responsables de los seguimientos ilegales a magistrados, políticos y miembros de la oposición.
Un juzgado penal de Bogotá admitió las condiciones de los preacuerdos suscritos entre los ex funcionarios y la Fiscalía, por lo que Leal recibió el principio de oportunidad a cambio de información.
Martha Leal es señalada de haber participado en reuniones con miembros de Palacio de Nariño para coordinar los seguimientos a los magistrados. También se le señala como la persona que recibió la carta del paramilitar alias ’Tasmania’, quien pretendió aportar pruebas sobre la presunta presión de testigos por parte del magistrado auxiliar Iván Velásquez en los procesos de la parapolítica. La Fiscalía calificó las afirmaciones de ‘Tasmania’ como un montaje contra la Corte.
Las declaraciones conocidas este viernes se suman a las que se divulgaron el pasado mes de mayo, cuando Leal rindió testimonio en la Fiscalía, diligencia en la que detalló algunos episodios y además nombró a funcionarios de Palacio en estas acciones. Esto fue lo que dijo:
 
El Montaje de Tasmania contra el Magistrado Auxiliar Iván Velásquez
El 29 de septiembre de 2007, "era un día sábado y yo me encontraba en mi casa y cerca de las 11:00 o 11:30 de la mañana me llamó mi jefe directo, el señor capitán Fernando Tabares (ex jefe de Inteligencia), por vía Avantel y me dijo que me presentara en la oficina en el despacho de la entonces directora del DAS, doctora María del Pilar Hurtado, a la mayor brevedad posible (...) la doctora Pilar me indica que ella ha tenido conocimiento de una persona de Presidencia, no sé quién, de que el señor Sergio González, abogado de un paramilitar detenido, de alias ‘Tasmania’, iba a entregar una información muy importante que daba cuenta de una situación irregular en la cual ‘Tasmania’ afirmaba que estaba siendo objeto de propuestas del señor magistrado Iván Velásquez, para que declarara en contra del doctor Mario Uribe, primo del presidente (Álvaro Uribe), por la presunta muerte o un atentado que sufrió alias ‘René’".

Leal Se Reúne con el Abogado González en Medellín
"(...) El señor Sergio González sacó de un sobre la fotocopia de un documento que pues estaría firmado por alias ‘Tasmania’ y con su huella. Yo lo leí y efectivamente había una declaración que correspondía a la denuncia que hacía ‘Tasmania’ en contra del magistrado Iván Velásquez. Era una sola página y ratifico nuevamente que no se trataba de un original, sino de una fotocopia. Sergio González sí manifestó su preocupación en algún momento porque la carta no estaba autenticada, pero igual él me entregó esa y fue la que yo traje a Bogotá".

"(...) Nuevamente me trajeron al aeropuerto, yo llegué a Bogotá y al día siguiente es decir el domingo 30 de septiembre, estuve desde temprano en mi oficina, preparando el respectivo informe y dejé allí mismo el documento que me fue entregado por Sergio González. Pasado el mediodía me encontraba en el parque de la 93 y me llamó tanto la doctora María del Pilar Hurtado como el capitán Tabares, para preguntarme dónde me encontraba. En especial ella me dice ‘usted dónde está Martha’, y me dice que necesita con urgencia que le haga llegar el documento que yo recibí en Medellín, más el informe de inteligencia que yo realicé sobre la conversación que tuve con Sergio González porque alguien de la Presidencia va a ir esa noche a su casa a recogerlo".

"(...) A partir de ese contacto que se estableció con el señor Diego Álvarez (abogado de Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’, y de alias ‘Job’) este empezó a hacer llegar a través del funcionario L.T. unas grabaciones. Una de ellas hace alusión a una de las diligencias en las que adelantó con ‘Don Berna’ en la Corte, en donde supuestamente el doctor Iván Velásquez le estaría ofreciendo prebendas a ‘Don Berna’ para que hablara o diera información; otra de las grabaciones que llegó fue una grabación que le hizo ‘Don Berna’ a Rafael García (ex jefe de Informática del DAS) en La Picota, para lo cual Diego Álvarez solicitó que se facilitara una grabadora, la cual me tocó comprar a mí con gastos reservados de la subdirección de Operaciones, de hecho creo que se compraron dos grabadoras".

Reunión en la Casa de Nariño con Job
"(...) El día 23 de abril sobre las 6:00 de la tarde, aproximadamente, la directora del DAS me ordenó subir a su despacho y me indicó que me desplazara a la Presidencia de la República, al despacho del doctor Edmundo del Castillo, en donde se iba a realizar una reunión a la cual asistiría el abogado Diego Álvarez, quien iba a entregar una información. A mí no me informó que otras personas iban a asistir. Ya que me encontraba sobre el tiempo salí rápidamente y me dirigí a Palacio, hice mi ingreso por la carrera octava, me registré y fui conducida por un funcionario de la Guardia Presidencial hasta el despacho del doctor Edmundo del Castillo (...) al rato llegó el señor Chaux en compañía de otro señor que en ese momento no sabía de quién se trataba y después por los medios de comunicación me enteré que se trataba de Óscar Iván Palacio y llamaron al doctor Edmundo del Castillo para avisarle que habían llegado otros visitantes. Se trataba del doctor Diego Álvarez de quien por la conversación pude darme cuenta él estaba autorizando el ingreso de unas grabadores que él traía en el maletín (sic) (...) Cuando llegaron a la oficina nos saludamos, alias ‘Job’ se sentó a mi lado derecho en el sofá y fue quien inició la conversación recordando de alguna manera que él era el representante político de los ex jefes paramilitares que se encontraban en Itagüí".

"(...) Intervino el doctor Diego Álvarez quien dice tener en su poder unos CDs que dan cuenta de unas grabaciones que demuestran cómo el magistrado Iván Velásquez hace supuestamente estos ofrecimientos (acusar al presidente de la República a cambio de beneficios jurídicos), el CD de Henry Anaya donde le hizo ofrecimientos, la grabación que ‘Don Berna’ le hizo a Rafael García en donde este decía que Noguera y el Presidente no aguantaban una declaración suya a un periódico de Estados Unidos, no recuerdo cuál".

Seguimientos a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia
"Entre el primero de mayo de 2008 y el 5 de junio de 2008, también me enteré que para esa época les fue ordenado a los funcionarios F.D. y T.G. alquilar una habitación en el hotel World Trade Center ubicado al norte de esta ciudad, en el cual unos funcionarios de Inteligencia iban a cubrir desde allí una reunión que se iba a llevar a cabo en ese hotel al parecer por unos magistrados, desconociendo de quiénes se trataba".

Información para Edmundo del Castillo, en Presidencia
"(...) La doctora María del Pilar Hurtado se encontraba viajando fuera de la ciudad y ella me llamó para que yo hiciera llegar al doctor Edmundo del Castillo en Palacio una de las transcripciones que se tenían de estas grabaciones. Yo me encontraba también fuera de la oficina y le solicité a uno de los funcionarios que me había ayudado (...) que él la imprimiera y la llevara a Palacio. Al rato, ella me llamó y me dijo que la que yo había llevado que Edmundo había dicho que esa era muy buena pero que no era la que necesitaba. Entonces me tocó que ella me explicara cuál era la que necesitaba y me tocó volver a mandar al funcionario a Presidencia para entregar la transcripción que el doctor Edmundo estaba esperando, no recuerdo exactamente cuál era, pero en todo caso se trataba de las que Diego Álvarez le había entregado a él y que nuevamente Edmundo del Castillo había regresado al DAS".

Borrar las Huellas
"Recuerdo que después de julio de 2008 sucedió que todos los subdirectores recibimos la instrucción, primero de manera verbal y luego de manera escrita, de hacer una depuración de los archivos e informaciones de inteligencia. En virtud de ello, además de haberle dado instrucción al coordinador de revisar las diferentes misiones de trabajo que él tenía a su cargo, yo solicité al jefe de la coordinación de aseguramiento tecnológico, VA, para que hicieran sobre mi computador o aplicara a mi computador un programa, que no sé cómo se llama, el cual imposibilita la recuperación de los archivos que han sido borrados".

Seguimientos a Ramiro Bejarano, Abogado del Magistrado César Julio Valencia Copete
"En relación con las instrucciones que recibí para revisar en qué notarías se encuentran registradas las firmas del abogado Ramiro Bejarano y del doctor Valencia Copete, estas instrucciones me fueron dadas por el señor capitán Fernando Tabares y la doctora María del Pilar Hurtado (...) la instrucción consistió en que yo debía buscar (...) la información para establecer en cuáles de las notarías públicas de Bogotá se encontraban registradas las firmas de las personas mencionadas anteriormente".

Instalar un Micrófono para Seguir a la Senadora Piedad Córdoba
"En relación con lo que tiene que ver con investigaciones llevadas sobre Gustavo Petro y Piedad Córdoba, como subdirectora de Operaciones tuve conocimiento de informaciones de estas dos personas, a partir de los grupos especiales de contrainteligencia que se me asignaron bajo mi responsabilidad, bajo la administración del director Andrés Peñate".

"A la senadora Córdoba se le hicieron actividades de seguimiento (...) para establecer qué actividades se estaban adelantando con motivo de las liberaciones de los secuestrados y con motivo de la liberación del hijo de Clara Rojas, pues había interés del gobierno nacional de saber la ubicación de los mismos y pues cómo se iban a llevar a cabo esas liberaciones. Como subdirectora de Operaciones, se de dio instrucción para coordinar con funcionarios de la subdirección de Desarrollo tecnológico la implantación de un micrófono en el vehículo del DAS que le servía de escolta a la senadora Piedad Córdoba a fin de saber qué conversaciones estaba teniendo ella y con qué personas estaba comentando, ya que en el carro que ella acostumbraba a desplazarse ella no acostumbraba a llevar a los funcionarios del DAS, sino a unos de su confianza, por esta razón se buscó la manera de que cuando requiriera un mantenimiento en taller se aprovechara esa oportunidad para la instalación de este micrófono el cual, creo, estuvo por más de 15 días. De allí se obtuvieron informaciones que se le entregaban al director del DAS, Andrés Peñate".

Seguimientos a Coronell
"En épocas del doctor Peñate también se ordenaron seguimientos al periodista Daniel Coronell, a fin de establecer quiénes eran las personas que le suministraban información, pues en palabras del doctor Peñate, el doctor Álvaro Uribe estaba muy molesto por los artículos que este escribía en contra de él y de su familia".

"En otra oportunidad el doctor Peñate me dio instrucciones para buscar fuentes en el Congreso y se tuviera información sobre la posición de los congresistas sobre el referendo, también por instrucción del doctor Peñate se le hicieron seguimientos a Álvaro Leyva con el fin de establecer dónde sería el lugar de entrega de los cadáveres de los diputados del Valle que fueron asesinados por las Farc antes de las elecciones de 2006".
17 de octubre de 2010
15 de octubre de 2010
©semana
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terror paramilitar en córdoba


Las bandas de paramilitares y narcotraficantes y un brutal conflicto por la tierra tienen al departamento ante una nueva catástrofe humanitaria.
Colombia. El maestro Jhon Jairo Martínez se había echado al hombro la tarea de recuperar la tierra de su comunidad. Una década atrás, en 1997, el Incora les había adjudicado de manera colectiva a él y a otras 61 familias el predio El Quindío, de 520 hectáreas, en la zona rural de Montería. Pero como no todos quisieron embarcarse en el crédito que iba amarrado a la adjudicación, al final solo 45 familias lo ocuparon. En las hectáreas restantes sembraron roble, una alcancía para el futuro.
Al tiempo que crecieron los hijos, los robles se volvieron frondosos, como suelen hacerlo en esa tierra bendecida, donde abundan tecas, camajones, higos y campanos. Pero en 2007 llegaron unos desmovilizados que ahora se hacían llamar Águilas Negras, cortaron árboles y construyeron sus viviendas. Martínez se fue a Montería a denunciarlos. Al final, las autoridades expulsaron a los intrusos. Cuando salían, uno se le acercó a Martínez y le dijo con el tono superior que da la impunidad: "De pronto tú te vas también, pero al cementerio".
Tardaron en cumplir su amenaza. El 28 de junio de 2009, entrada la noche, las Águilas pusieron a temblar el rancho de Martínez a golpazos. Cuando salió, le pidieron agua, y apenas les dio la espalda para ir a traérsela, le dispararon. Muerto el maestro, amenazaron a Amanda Hernández, quien se perfilaba como la líder sucesora. Ella huyó con su familia, según reportó la Defensoría. Los vecinos ven a los ex paramilitares con frecuencia caminando por ahí. Nadie denuncia. Los investigadores de la Fiscalía ya no recuerdan el caso.
Seis meses antes, en febrero de 2010, otras dos Águilas habían matado a Teófilo Vidal, otro líder protegido que también reclamaba tierras para los desplazados. Y cuatro meses antes de eso, en pleno Montería, desconocidos atentaron contra el abogado Mario Montes de Oca, representante legal del Comité Civil de Víctimas de Reconciliación y Paz (Confavic) con más de 5.000 procesos de reclamación por desplazamiento forzado y usurpación de tierras.
Confavic venía en la mira desde antes, pues en abril de 2009 habían baleado a Ana Isabel Gómez, de la Junta Directiva, mientras viajaba con su hija de 16 años en una moto. Y en julio de 2009 cayó Antonio Ramos, quien quería que le devolvieran a su gente la tierra robada por Mancuso en Santafé de Ralito.
Un año antes, en junio de 2008, desapareció Azael Hernández, otro líder agrario. No fue el último: en 2010 van 182 desaparecidos. Antes, en febrero de 2007, había sido asesinada frente a su casa Yolanda Izquierdo, otra líder de víctimas, pero entonces hubo escándalo nacional y las autoridades se movilizaron. Las muertes de los siguientes líderes, en cambio, se volvieron de rutina.
Cada homicidio empuja un desplazamiento. En el primer semestre de 2010, iban más de 1.300. El número puede ser mayor porque a veces ocurre en silencio. En el corregimiento de Los Córdobas en Montelíbano, se fueron todos los maestros, pues cuando llegaron a la escuela encontraron en el tablero escrita la advertencia: "Salgan o si no los vamos a quemar con toda la vereda". Cincuenta familias también salieron, pero no lo denunciaron. Hace pocos días, un funcionario de una organización internacional reportó al respecto: "Los grupos armados han presionado a las familias para que salgan pero que no informen, tras la amenaza de perseguirlos y asesinarlos".
Los asesinatos selectivos y los desplazamientos se están haciendo tan habituales como las masacres, aunque hacía nueve años Córdoba no había visto tantas: seis en lo que va del año, con 29 muertos. En la última, el jueves pasado, en Ciénaga de Oro, fueron degollados dos jóvenes y una pareja, delante de su hija de 7 años. La saña es su sello. El director del CTI, Jaime Cuervo, contó a SEMANA que con su equipo ha logrado llevar a juicio a una banda de 15 descuartizadores.
Los homicidios han subido sin tregua cada año desde 2005. En 2009, fueron 569, según reportó el Observatorio del Delito de la Gobernación. Es una cifra muy cercana al récord del aciago 1990, justo antes de que las guerrillas del EPL firmaran la paz y Fidel Castaño iniciara su dominio. Y en 2010, el promedio diario de homicidios es peor. Entre ellos han caído 20 jóvenes y niños por balas perdidas en combates, porque los padres no pagan vacunas o porque ellos se resisten a unirse a las filas de algún grupo armado. Hay que ser muy valeroso para rechazar los 400.000 pesos mensuales que ofrecen las bandas, en un departamento donde casi 100.000 jóvenes entre 10 y 19 años viven por debajo de la línea de miseria.
Por más que la muerte se está volviendo a instalar en la cotidianidad de los cordobeses, no se nota. Montería se ve próspera y tranquila, las carreteras, bien custodiadas, y se puede viajar a los pueblos sin aparente problema. Pero la procesión va por dentro. Un síntoma es que se volvieron a disparar los atentados a la libertad de prensa: un periodista asesinado, uno forzado al exilio y dos con medidas especiales de protección.
En los pueblos donde buscan imponer su dominio, las Águilas Negras (los antiguos urabeños que integraron los grupos del ’Alemán’ y de su hermano ’Don Mario’) ponen sus ’postes’. Son vigías, no siempre armados, sin radio, que avisan por celular. Las Águilas, que tienen negocios sucios en 18 municipios, están en máxima alerta. Los atacan Los Paisas, originados en la descomposición del grupo del extraditado ’Don Berna’, aliados por ahora con los descendientes de los carteles del Valle del Cauca, Los Rastrojos. Ya han conseguido ganarles la partida en ocho municipios cordobeses, pero su ambición es quedarse con lucrativas rutas de narcotráfico que bajan desde los altos del Nudo de Paramillo, cruzan el departamento y salen al golfo de Morrosquillo o al Urabá. "Córdoba es un paraíso porque en tres horas pueden llevar la coca de la mata al puerto de embarque internacional", dijo un investigador judicial.
Los miembros de las bandas cambian de lado con facilidad, y no tienen problema en hacer tratos para comprarle la coca a alguno de los cuatro grupos de las Farc que administran la producción en el Nudo de Paramillo; tampoco en enfrentarse entre ellos en combates abiertos.
Las autoridades sostienen que el aumento de la violencia se debe, sobre todo, a la puja por el tráfico de cocaína. El dineral que deja ese negocio es combustible esencial de la guerra. Por eso han reforzado el control, con un distrito especial de Policía en el Bajo Cauca antioqueño, que vigila también los calientes municipios colindantes de Córdoba. Los militares impulsan la consolidación de la seguridad, mediante acciones sociales, con gran dificultad por la inseguridad y la miseria. La Fiscalía creó cinco nuevos cargos de fiscales que dependen de Bogotá y la Gobernación aporta dineros propios para fortalecer la acción de la fuerza pública y de la justicia. Las autoridades dicen estar trabajando mancomunadamente y gracias a eso aseguran que han capturado a 600 integrantes de las Bacrim.
Sin embargo, la violencia cordobesa sigue en alza. Según algunos, los uniformados se corrompen con facilidad. Otros argumentan que el conflicto tiene un trasfondo más complejo, la mala distribución de la tierra y la pobreza en que vive el 70 por ciento de sus habitantes.
La usurpación masiva de fincas en el departamento que encabezaron los paramilitares dejó una concentración escandalosa de la propiedad de la tierra y un lío mayúsculo después de la desmovilización. Un par de casos lo ilustran. El Fondo de Reparación aceptó un lote baldío que entregó alias ’Monoleche’, lugarteniente de los Castaño en su proceso de Justicia y Paz, siendo que era del mismo Estado y que, para colmo, había sido entregado por el Incora en comodato a varios campesinos. Y de las más de 17.000 hectáreas de baldíos en el Bajo Sinú usurpadas a los campesinos que las trabajaban, el Incoder apenas ha abierto 11 procesos para recuperar unas 1.000 hectáreas. La falta de información transparente, compras de fincas por encima de su valor real a parientes de políticos y adjudicaciones a desplazados a paso de tortuga han exacerbado el conflicto, del que se han sabido aprovechar los violentos.
Como las Bacrim cordobesas son hechas con el molde del paramilitarismo moderno, ellos han aprendido rápidamente que la clave es la tierra. Comprar o mantener la tierra usurpada, de la que muchos de ellos o viejos aliados de las Accu son testaferros, les sirve de cuenta de ahorros, de lavandería de dineros ilícitos, para asegurar las rutas y es la base de un lucrativo dominio mafioso sobre un territorio. Así, en Ayapel, los explotadores ilegales de oro pagan, y ya cinco alcaldes han dicho en voz baja que son víctimas de extorsión de las bandas criminales.
"Es peor que antes, cuando mandaban los paras -dijo un líder social a SEMANA, que como casi todos los que hablan prefieren que se reserve su nombre-. Entonces se sabía quién mandaba, y se podía recurrir a los jefes para resolver los problemas. Ahora no se sabe quiénes son".
Después de varias alertas, la Defensoría del Pueblo dictó una resolución del 17 de septiembre pasado, con un pormenorizado detalle de la violencia en Córdoba, que conmina a las autoridades a actuar con sentido de urgencia, mientras monseñor Julio César Vidal, obispo de Montería, clama por que se convoque a una comisión de paz que intente encontrarle una salida integral a esta espiral de violencia que está causando una catástrofe humanitaria.
"La gente cuenta que llora con frecuencia, desconfía, le cuesta disfrutar la vida", dice Víctor Negrete, un reconocido investigador social de la Universidad del Sinú, que dirige un estudio sobre la salud mental de los cordobeses. ¿Cuánto más tendrán que sufrir los cordobeses para que los líderes políticos del departamento y del país se tomen en serio un cambio de fondo para que ellos y la inmensa mayoría de gente buena prosperen en paz?
17 de octubre de 2010
16 de octubre de 2010
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asesinan a líder indígena en cauca


Asesinan a dirigente indígena en Cauca. En lo que va corrido del año han sido 40 los aborígenes de Cauca que han sido asesinados.
Colombia. El líder indígena colombiano Rodolfo Aricate Amaya, que ocupaba un cargo directivo en un cabildo del pueblo de los paeces, fue asesinado a las afueras de su domicilio en Cauca, denunciaron fuentes aborígenes regionales.
El crimen lo cometieron dos desconocidos que el jueves por la noche se presentaron en López Adentro, resguardo situado en las montañas de Caloto, Cauca.
El portavoz del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), Marcos Cuetia, dijo que los desconocidos "lo llamaron por el nombre y lo mataron a las afueras de su vivienda".
"Aricate había sido amenazado hace dos meses, como los demás miembros del Cabildo (órgano de gobierno) Indígena de López Adentro, incluido el gobernador", advirtió Cuetia desde Popayán, la capital de Cauca y sede del CRIC.
El consejero dijo que la Guardia Indígena, cuerpo de seguridad aborigen que sólo lleva bastones, asumió la investigación del caso de Aricate, que es el aborigen número 40 de Cauca que es asesinado, en lo que va de este año.
"En la región es muy grande la incidencia de todos los actores armados", recordó Cuetia, que se abstuvo de atribuir a un grupo en particular este crimen.
Allí actúan reductos guerrilleros, en particular de las FARC, así como de organizaciones paramilitares y bandas de narcotraficantes que se disputan el control de territorios.
"En Cauca es constante la agresión contra la población indígena", se lamentó Cuetia.
El pueblo Paez o Nasa, al que pertenecía Aricate, se rige por un proyecto propio de vida que ha sido reconocido en el ámbito internacional y que ha recibido varios premios, como el Ecuatorial, instituido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) tiene documentados casi 90 casos de asesinato de aborígenes en lo que va del 2010 en Colombia, país con poco más de un millón de personas de esta minoría, distribuidas en 102 pueblos o etnias.
15 de octubre de 2010
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otras masacres del bloque centauros


Las masacres desconocidas del Bloque Centauros. Además de los asesinatos en las zonas de Mapiripán, La Picota y Caño Jabón, los paramilitares cometieron varias masacres entre 1997 y 2006 en los Llanos. La Fiscalía logró reconstruir cómo fue la ruta de estos crímenes de los ’paras’ en los Llanos Orientales.
Colombia. Cuando los hermanos Vicente y Carlos Castaño enviaron a Jorge Humberto Victoria alias ‘Raúl’ y a Elkin Casarrubia alias ‘el Cura’ de llevar las Auc a los Llanos, los paramilitares realizaron una ruta que partió del Urabá antioqueño hacia el Meta, y luego se extendió a Guaviare, Casanare, Cundinamarca y Vichada. En ese recorrido, los paramilitares cometieron múltiples asesinatos de los cuales hasta ahora sólo se recuerdan las masacres de Mapiripán, La Picota y Caño Jabón.
A partir de las versiones de varios ex paramilitares, la Fiscalía pudo reconstruir algunas de las masacres que cometió el Bloque Centauros durante casi 10 años. Para delinquir en los Llanos, lo primero que hicieron ‘Los Urabeños’ fue aliarse con ‘Los Buitragueños’ de Héctor Germán Buitrago alias ‘Martín Llanos’ y con los ‘Carranceros’ a cargo de José Baldomero Linares alias ‘Guillermo Torres’. El grupo estaba integrado por al menos 120 hombres que el 14 de julio de 1997 cometieron la primera masacre en el Meta, conocida como la de Mapiripán. Ese día 60 personas fueron asesinadas a orillas del río Guaviare, acusados de ser presuntos guerrilleros.
Según la Fiscalía, el mismo grupo paramilitar se alió con el de Manuel de Jesús Pirabán alias ‘Pirata’, quien también llegó del Urabá y para ese año delinquía en San Martín, Meta. Se movilizaron en camiones desde ese municipio, bajaron por Granada y el río Ariari en busca de Caño Blanco. Sin embargo, no lograron llegar a esta inspección sino al municipio Fuente de Oro, a 15 minutos de Granada. Después de instalar varios retenes en la vía, entre el 24 y 25 de noviembre de 1997 asesinaron en esa ruta a por lo menos 15 personas, entre ellas, un sordomudo que por su discapacidad no entendió la orden de pare. A esta masacre se le conoció como Caño Blanco, un sitio en el que, según los ‘paras’, para esa época se reunirían los comandantes de la guerrilla.
En menos de un mes, los paramilitares cometieron otra masacre conocida como La Picota I. Según la Fiscalía, Los ‘Buitragueños’ dirigidos por William Fredy Ortiz alias ‘Chorote’, ‘Los Carranceros’ a  cargo de Rafael Salgado Merchán alias ‘El Águila’ y los ‘Urabeños’ dirigidos por Dairo Antonio Úzuga alias ‘Otoniel’ se reunieron en jurisdicción de Puerto Gaitán, bajaron por el margen izquierdo del río Manacacías hasta llegar a un sitio como conocido La Picota. En la vía asesinaron a dos presuntos guerrilleros que se transportaban en una moto. Con estas muertes, el grupo casi sumaba 20 muertes en lo que llamaron el ‘Diciembre Negro’ de 1997.

Más Muertes
Los paramilitares luego se organizaron en cuatro grupos, como lo contaron Elkin Casarrubia alias ‘El Cura’ y Dúmar Jesús Guerrero alias ‘Carecuchillo’ durante la versión conjunta del 6 de octubre de 2010. Las Cobras, dirigidas por alias ‘Richard’, Las Águilas, por alias ‘Belisario’; Los Dragones, por alias ‘Otoniel’ y Los Platinos, dirigidos por alias ‘Coco’ reunieron 180 hombres y asesinaron el 4 de mayo de 1998 en la ruta hacia Caño Jabón, a por lo menos 27 personas señaladas de ser presuntos guerrilleros, aunque alias ‘Carecuchillo’ aseguró que las víctimas podrían ser 35.
El 4 de junio de 1998 los paramilitares asesinaron a otras 8 personas en un sitio conocido como El Planchón, en el cruce de una vía hacia Vichada. Según la versión de algunos de los responsables de esta masacre, en ese lugar ‘Los Carranceros’ tuvieron un roce con ‘Los Buitragueños’, porque uno de Los Buitrago mató a un señor cercano a los paramilitares dirigidos por ‘Guillermo Torres’. El 6 de julio de 1998, el grupo paramilitar realizó otro desplazamiento en el sitio La Picota y asesinó a cinco indígenas y a otras dos personas, en lo que se conoció como la masacre de La Picota II.
Según la versión del 4 de octubre de 2010 de alias ‘El Cura’, los paramilitares luego se concentraron en diferentes puntos de jurisdicción del municipio de San Martín, sobre todo en Cachama, un punto estratégico para movilizarse hacia Mapiripán y Cacibare. A esta zona la llamaron de "descanso", incluyendo algunas fincas que ellos apodaron como La Ranita, Pecho Peludo, Casa Roja, Macondo, El Refugio, El Tractorista, La del Gringo, Guaimerú, Manacacías, Siberia, La Reina y Santa Rosa.
Antes de que los hermanos Castaño lo enviaran al Valle del Cauca como jefe del Bloque Calima, en julio de 1999, ‘El Cura’ aceptó otros crímenes en jurisdicción de San Martín. "Mandé a alias ‘Pollo Roger’ para que pusiera un retén entre Cachama y el río Manacacías. Él controlaba esa vía, requisaba y pedía papeles. Ahí mataron a la señora de la peluca", dijo ‘El Cura’.
Después de 11 años, el 7 de octubre de 2010, ‘El Cura’ les reconoció a los familiares de Liria Alcira Vizcaíno que la habían asesinado el 9 de marzo de 1999. "La señora venía para Cachama en un una camioneta donde venían otras personas. ‘Pollo Roger le dio la orden de que se bajara, pero la señora les salió con grosería. A ‘Marihuano’ también le respondió feo. Entonces yo di la orden de que la mataran. Cuando la cogieron por el pelo, se dieron cuenta que tenía una peluca. Supe que la bajaron del carro, la golpearon y luego la enterraron en una fosa al lado de una casa", dijo.
Aunque algunos cuerpos fueron enterrados en fosas, otros fueron arrojados al río Manacías desde el planchón de Cachama. "Por información de alias ‘Marihuano’ mandé a ‘Cara de Ñame’ a capturar a un tipo que era miliciano. ‘Marihuano’ lo interrogó, lo mató y lo tiró al río. A veces a los cuerpos les sacábamos los órganos para que los pescados se los comieran rápido. Era una forma de no calentar la zona", contó alias ‘El Cura’.
Con esta frase, ‘El Cura’ explicó la orden de los hermanos Castaño en 1999, de ocultar al máximo los asesinatos. Sin embargo, las masacres que vinieron después mostraron lo contrario.

Otras Masacres
Según las versiones de los ex paramilitares, la Fiscalía tiene registro de otras masacres que cometieron los paramilitares en su recorrido del Meta hacia el Guaviare y Vichada. En 1999 asesinaron a cinco jóvenes que venían de jugar un partido de fútbol y al papá de uno de los ellos en un caserío sobre los límites del Meta y Guaviare. A esta masacre, que dejó seis personas desaparecidas, se le conoció como la de Puerto Arturo.
Después de la masacre de San Teodoro, inspección del municipio La Primavera en Vichada, el 3 de mayo de 1999, los paramilitares regresaron al municipio Puerto Rico, Meta, donde el 19 de septiembre asesinaron a seis personas, entre ellas, a un hombre señalado de ser el papá de la guerrillera alias ‘Jaqueline’, que luego fue jefe del Bloque Oriental de las Farc. "Ese día 80 encapuchados, vestidos de camuflado y armados, entraron al pueblo y con lista en mano seleccionaron y mataron a las víctimas", contó Manuel de Jesús Pirabán alias ‘Pirata’.
El 7 de junio de 2001 alias ‘Guajiro’, Luis Miguel Hidalgo alias ‘Ratón’ y Virgilio Hidalgo alias ‘Ratón Grande’, del Bloque Centauros, participaron de una masacre que se conoció como Buenavista. En una inspección en la antigua vía de Bogotá a Villavicencio, los paramilitares asesinaron a una señora a quien señalaron de ser auxiliadora de la guerrilla, así como a otras tres personas que estaban en la tienda que atendía la víctima.
El 26 de agosto de 2001, alias ‘Sebastián’, ‘Mario’, Carlos Augusto Antiga alias ‘Cacha’ y Benjamín Parra  alias ‘Cony’, del Bloque Centauros, llegaron al barrio La Reliquia, en Villavicencio, y asesinaron a cinco personas. Según la versión de alias ‘Cony’, él identificó a un joven apodado ‘Rolo’, lo sacó del balneario de la zona y lo mató. Luego, los otros paramilitares dispararon contra un billar, donde presuntamente estaban los amigos de ‘Rolo’, acusados de ser guerrilleros. En esta masacre, conocida como la del Billar El Imperio, fueron asesinadas 5 personas.
En otras versiones libres, los paramilitares del Bloque Centauros también reconocieron la masacre de Chipaque, ocurrida el 12 de noviembre de 2001. Por orden de alias ‘Butifarra’, Virgilio Hidalgo alias ‘Ratón Grande’ y Hernán Cabrera alias ‘Palizada’ asesinaron a cuatro personas en una tienda ubicada en ese pueblo sobre la vía a Villavicencio. En la versión, los ex paramilitares contaron que tenían la orden de matar a dos hombres señalados de ser guerrilleros, pero en el tiroteo asesinaron a dos más.
Entre las más recientes masacres registradas están la de Guacavía, en el municipio de Cumaral, en Meta, el 26 de enero de 2002. Ese día los paramilitares asesinaron a seis personas a las 6:30 p.m. en un estadero ubicado a orillas del río Guacavía.
El Bloque Centauros cometió cientos de asesinatos y desapariciones en su ruta por los Llanos. Por eso, cuatro fiscales de Justicia y Paz están dedicados a investigar los crímenes cometidos por los paramilitares en Meta, Casanare, Guaviare y Vichada, además de los que han mencionado en menor proporción en algunas zonas de Cundinamarca, Tolima y Boyacá.
Un informe presentado por la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, actualizado al 11 de abril de 2006, registra los cientos de asesinatos cometidos por los paramilitares.
[*La justicia tendrá que verificar la veracidad de lo que dijeron alias ‘El Cura’ y ‘Carecuchillo’].
15 de octubre de 2010
14 de octubre de 2010
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confiesan 450 homicidios


‘Paras’ del Bloque Centauros reconocerán 450 crímenes. Los jefes del Bloque Centauros, ’Don Mario y ’Pirata’, aceptarán su responsabilidad en el asesinato de cientos de personas en  Meta, entre ellos, contratistas, integrantes de la UP y presuntos colaboradores de la guerrilla.
Durante una versión conjunta que se realizará del 12 al 14 de octubre de 2010, los tres ex jefes paramilitares reconocerán ante la Fiscal 5 de Justicia Paz cada uno de estos asesinatos, que luego les serán atribuidos ante un magistrado de control de garantías, en lo que durante el proceso judicial se llama imputación parcial de cargos.
El Bloque Centauros delinquió en Meta, Guaviare, Casanare, Cundinamarca, Vichada, parte del Tolima y Bogotá, y surgió después de que los hermanos Carlos y Vicente Castaño ordenaran en 1997 llevar las autodefensas a los Llanos. El Bloque estuvo a cargo de Miguel Arroyave alias ‘Arcángel’, hasta que por una disputa con las Autodefensas del Casanare, de Héctor Germán Buitrago alias ‘Martín Llanos’, Arroyave fue asesinado en septiembre de 2004.
En la versión, alias ‘Don Mario’ aceptó los crímenes reportados entre el 10 de febrero de 2002 y el 15 de junio de 2004, período en el que fue jefe de finanzas del Bloque. Alias ‘Pirata’, que fue jefe militar, reconoció los crímenes narrados entre 1999 y 2005 en zona urbana y rural del Meta. Mientras alias ‘Chatarro’, ex jefe del Frente Hernán Troncoso que delinquió en el occidente de ese departamento, aceptó los asesinatos cometidos sólo en zona rural.
Los ex jefes paramilitares contaron que a partir de datos de informantes, asesinaron y en otros casos desaparecieron a presuntos guerrilleros, colaboradores de la guerrilla, contratistas que no pagaban la cuota exigida por las Auc , integrantes de la Unión Patriótica -UP-, víctimas del desplazamiento y presuntos colaboradores de sus enemigos, ‘Los Buitrago’.

En la Ciudad
En los primeros 54 crímenes registrados por la Fiscalía, los paramilitares a cargo de alias ‘Pirata’ llegaban a cualquier hora a Villavicencio a buscar a las víctimas en ventas de comida rápida, lavaderos de carros, estaciones de gasolina, discotecas y hasta sus propias casas. En la mayoría de los casos, los paramilitares llegaban en una motocicleta, disparaban y luego huían.
Así fueron asesinados Leonardo Anzola, Olmedo Guerrero y Mauricio Peñuela en 2002; del líder comunal Pascual Conde Romero, Nancy Zulay Acosta, Jhon Diego Díaz y José Antonio Lombana en 2003; el candidato a la alcaldía de Granada Juan Manuel González, Edrey Mondragón, José Vicente Cortés y Saúl Forero en 2004, entre algunas de las víctimas.
Según la Fiscalía, estos hechos ya fueron confesados por algunos desmovilizados del Bloque y ahora aceptados por ‘Don Mario’, ‘Pirata’ y ‘Chatarro’ por "línea de mando", es decir, por haber sido los jefes. En estos crímenes fueron mencionados de forma reiterada Ferney Tovar Ramírez alias ‘Fercho’, Francisco Antonio Arias alias ‘Pacho’ y Miguel Rivera alias ‘Wilson W’.
"Carlos Alonso Pérez, más conocido como el Gordo Pérez, era el mayor contratista de la Gobernación del Meta. Él me hizo llegar a mí unos dineros, no recuerdo cuánto, pero él le pagaba a las Auc el 5% que como contratista le correspondía", dijo ‘Don Mario’. "Miguel Arroyave me dijo que lo teníamos que matar porque no quiso dar más de ese porcentaje", contó ‘Pirata’.
"Al abogado Jaime Omar Enríquez lo matamos por orden de Miguel Arroyave, que nos dijo que él estaba ayudando a Los Buitrago a conseguir material de guerra", dijo ‘Pirata’. "Al candidato Juan Manuel González lo mataron porque Miguel Arroyave le dijo que se retirara de la campaña. Él tenía varias investigaciones por corrupción", indicó.
Durante la versión, los ex jefes reconocieron decenas de crímenes en diferentes barrios de Villavicencio: Ciudad Porfía, El Delirio, Divino Niño, 20 de julio, San Jorge, El Jardín, Manantial; Los Cristales, El Estero, Comuneros, Jordán, Santa Helena, La Ceiba, Villa Johanna, La Florida; Villa Ortiz, Popular, El Porvenir, San Isidro, Montecarlo, La Esperanza, 7 de agosto y Olímpico.

En el Campo
Alias ‘Chatarro’ contó en otros 25 crímenes aceptados, que en la zona rural del Meta sus órdenes eran recibidas por Benjamín Parra Cárdenas alias ‘Cony’, que delinquía en los municipios de San Juan de Arama y en las vías a los municipios de Lejanías, Mesetas y Vista Hermosa.
Según la Fiscalía, Miguel Antonio Sánchez alias ‘Mazamorro’ era el enlace entre el Ejército y las Auc, y el encargado de señalar a las víctimas por sus presuntos vínculos con el Frente 27 de las Farc. Por señalamientos de ‘Mazamorro’, fueron asesinados José Isaías Holguín en 2002, Manuel Rubio en 2003, Pablo Emilio Gutiérrez, Einer Méndez y Norbey Morales en 2004, entre algunas de las víctimas y la mayoría asesinadas en trochas.
"Por información de ‘Mazamorro’ di la orden de matar a Pablo Emilio Gutiérrez, porque decían que le llevaba armas a la guerrilla… A Misael Ariza lo matamos porque decían que él picaba chatarra para que la guerrilla hiciera las minas antipersona. No me consta, pero eso era lo que decían. A José Said Velandia también lo matamos porque decían que arreglaba los equipos de radiocomunicaciones de la guerrilla", dijo alias ‘Chatarro’.
En la versión, los ex jefes reconocieron la responsabilidad directa de por lo menos 25 paramilitares, dirigidos por ‘Pirata’ y ‘Chatarro’. La  Fiscalía informó que el lunes 25 de octubre de 2010 realizará una versión conjunta en Villavicencio con 16 postulados del Bloque Centauros, para que reconstruyan los hechos de la masacre de Caño Jabón y reconozcan a las víctimas de ese 4 de mayo de 1998.
Durante la primera jornada de reconocimiento de 450 crímenes cometidos en Meta, los ex jefes paramilitares aceptaron 80 asesinatos y desapariciones.
*[La justicia tendrá que verificar la veracidad de lo que dijeron alias ‘El Cura’ y ‘Carecuchillo’]
14 de octubre de 2010
13 de octubre de 2010
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condenan a isaza y macguiver


Por asesinato de sindicalista de Anthoc. La justicia ordinaria condenó a Ramón Isaza y ’Macguiver’ a 18 años y nueve meses de prisión por el asesinato de un sindicalista de Anthoc.
Colombia. El ex jefe de las autodefensas del Magdalena Medio, Ramón Isaza y Luis Zuluaga Arcila, alias ’McGiver’, fueron condenados a 18 años y nueve meses de prisión, y multa de 1.750 salarios mínimos mensuales, cada uno, por la muerte de un miembro de la Asociación Nacional de Trabajadores de Hospitales y Clínicas, Anthoc, según providencia emanada del Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Antioquia.
Isaza Arango y ’McGiver’ reconocieron ante un fiscal de Derechos Humanos y DIH su responsabilidad por línea de mando en el crimen del sindicalista Edilberto Arango Isaza, perpetrado el 30 de abril de 2002 en un paraje entre Argelia y Sonsón (Antioquia), donde fue interceptado por miembros de autodefensas que lo retuvieron varias horas y finalmente lo asesinaron con arma blanca.
Los procesados aceptaron en la diligencia de formulación de cargos para sentencia anticipada ser responsables de homicidio en persona protegida, secuestro agravado y concierto para delinquir agravado.
A Isaza y Zuluaga se les otorgó rebaja de la mitad de la pena.
[Con información de Fiscalía].
14 de octubre de 2010

13 de octubre de 2010
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ocho años para director de inteligencia


Avalado preacuerdo entre Fernando Tabares y la Fiscalía. La juez 14 avaló un preacuerdo que consiste en darle al ex director de inteligencia una pena alternativa de ocho años de prisión y el pago de una multa superior a los 22 millones y medio de pesos.
Colombia. Desde el pasado 9 de julio, cuando el ex director de inteligencia del DAS, Fernando Tabares, compareció ante el fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia para acogerse al principio de oportunidad, se ha hablado sobre el preacuerdo que él, uno de los principales testigos de las ‘chuzadas’, negoció con la Fiscalía para obtener una significativa rebaja de pena.
Este martes, la juez 14 con funciones de conocimiento avaló dicho preacuerdo, que consiste en darle una pena alternativa de prisión al ex director de inteligencia de ocho años de prisión y el pago de una multa superior a los 22 millones y medio de pesos, el equivalente a 44,43 salarios mínimos.
Dicha negociación es similar a la de Jorge Lagos, ex director de contrainteligencia del DAS, quien también logró un acuerdo con la Fiscalía a cambio de una pena de ocho años.
Ambos fueron acusados por concierto para delinquir, prevaricato por acción, abuso de función pública y violación ilícita de comunicaciones.
En el caso de Tabares, la juez desestimó los argumentos de la Procuraduría y el abogado del magistrado Iván Velásquez, quienes se opusieron a la negociación. Sin embargo, el preacuerdo podrá ser apelado ante una segunda instancia, que será el Tribunal Superior de Bogotá.
Otros ex funcionarios del DAS, procesados por estos mismos hechos, como Martha Leal y Alba Luz Flórez, conocida como la ’Mata Hari’, también se han acogido al principio de oportunidad.
Cabe recordar que el martes Tabares reconoció que el DAS hizo seguimientos ilegales con el ánimo de desprestigiar a magistrados y dirigentes de oposición. Además se comprometió a colaborar con su testimonio para que se sepa la verdad de los hechos.
13 de octubre de 2010
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