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derechos humanos

el exilio como instrumento de control


Entrevista con el sociólogo Luis Roniger sobre las experiencias en Latinoamérica. Tras participar en una conferencia organizada por el Centro de Estudios sobre Genocidio de la Universidad de Tres de Febrero, el experto en situaciones de destierro se refirió a la de la oposición en Cuba y Chile, Venezuela y Arizona.
[Luciana Bertoia] Argentina. El exilio es un fenómeno con raíces profundas en América latina. De visita en Argentina, el sociólogo político Luis Roniger explicó las particularidades del destierro en el Cono Sur. También el intelectual, que participó en una conferencia organizada por el Centro de Estudios sobre Genocidio de la Universidad de Tres de Febrero, se refirió a la situación de la oposición en La Habana y en Caracas.

¿Cómo se define el exilio?
El exilio es un mecanismo institucionalizado de control político y tradicionalmente se generó en los países de nuestro continente ya en época colonial. No se llamaba exilio entonces, se llamaba destierro. Se usaba como un mecanismo social para alejar a la gente que generaba problemas. A aquellos a los que se quería castigar localmente y eran parte de cierta capa social, se los enviaba lejos a Chile, a la frontera para reforzar la estabilidad en las zonas marginales del imperio. Con la independencia, se transforma en un mecanismo político para controlar a la oposición dentro de la élite. La lógica del exilio es una lógica que previene que la clase política se desangre por completo. Porque si matan al contrincante se crea un círculo vicioso de violencia. La otra posibilidad es de ampliar la lucha política incluyendo a las clases bajas, pero entonces tienen el peligro de que estos sectores puedan replicar lo que se hizo en Haití y destrozar por completo a la élite política.

¿Cómo operan esos desterrados una vez que salen de su país de origen?
Una vez en el exterior, se crean comunidades de exiliados y esas comunidades de exiliados descubren su identidad nacional mientras están lejos. Los exiliados que llegaron a otro país se redescubren, descubren el alma nacional, reivindican un cierto proyecto como el proyecto auténtico, mientras que los que los forzaron al exilio son aquellos que traicionaron el verdadero proyecto nacional. Tradicionalmente, la estructura del exilio comprende dos países: uno que expulsa y uno que recibe o da asilo. Un tercer ángulo es el de las comunidades de exiliados que interactúan con otras comunidades de exiliados o con la sociedad local. En el siglo XX, surge un cuarto factor: la comunidad internacional. Entonces el exilio político entra a jugar de una forma totalmente diferente.

¿Qué involucra la aparición de la esfera internacional?
A mediados del siglo XX, surge la esfera transnacional y los exiliados en lugar de ser callados, silenciados, cobran cierto protagonismo. El caso de Juan Domingo Perón es un caso típico. Toda la política argentina no se decide en la Argentina, sino que en España se puede llegar a negociar resultados electorales y estrategias políticas. Ese es el caso extremo pero es reflejo de la importancia creciente de la esfera internacional.

¿Qué pasa con la comunidad internacional y aquellos que parten al exilio en los años ’70?
El caso más típico es cuando se instauran regímenes represivos autoritarios en la mayoría de los países de América latina y los exiliados, una vez en el exterior, cobran nuevo protagonismo a través de sus relaciones con redes de solidaridad internacional, que se preocupan por las violaciones a los derechos humanos en Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y en Brasil. A través de eso, le dan nueva centralidad a la presencia de exiliados que se mueven en el exterior. También la facilidad de las comunicaciones y del transporte posibilita esa presencia internacional de los exiliados. Hay comunidades de exiliados que juegan el juego mejor y hay otras que juegan el juego peor por fricciones internas.

¿Cuáles juegan mejor ese juego?
En el caso chileno, toda la estructura de partidos se proyectaba inmediatamente y encontraba recogida en los países hermanos en el exterior y eso les daba un protagonismo central, una presencia muy fuerte dentro del debate interno en los distintos países de asilo y en la esfera internacional. Al exilio se lo dejó un poco de lado y el exilio ha jugado un papel fundamental en cambios políticos a lo largo de dos siglos y pico y todavía más en la tercera ola de democratizaciones. No se puede entender la democratización chilena sin entender el reacomodamiento de fuerzas políticas chilenas en el exterior, que conformaron la Concertación que eventualmente llevó al presidente Patricio Aylwin al poder en el año ‘90.

¿Qué pasaba con los exiliados uruguayos?
En el caso uruguayo había divisiones. En cierto sentido, la migración económica era también parte de las comunidades. Era una comunidad mucho más diversificada que otras. Pero, por otro lado, los uruguayos entendieron la retórica de los derechos humanos antes que otros. Parece que en Estados Unidos, políticos uruguayos representaron muy bien la causa de las violaciones a los derechos humanos en Uruguay. Mientras que a otras comunidades tal vez les llevó un poquito más de tiempo transformar la retórica revolucionaria en una retórica de derechos humanos que sería más fácilmente interpretada a nivel internacional.

¿Se puede hablar de exilio en regímenes democráticos?
Sí, hay exilio en regímenes autoritarios como en regímenes democráticos. Esa es una de las tantas verdades que vamos descubriendo. Popularmente se tiende a asociar el exilio con regímenes autoritarios y el asilo con regímenes democráticos. Pero en América latina, países autoritarios han aceptado asilar, dar recepción a refugiados, para jugar internacionalmente la bandera de ser un país progresista. Esto ha sucedido en la República Dominicana durante la Segunda Guerra Mundial con los refugiados judíos de Alemania y Austria. Internamente México podía ser autoritario pero recibió con las manos abiertas a los exiliados de la Argentina. Sigue habiendo casos de democracias que expulsan. Por ejemplo, por la polarización está el caso de Venezuela.

Algunos opositores liberados por el régimen socialista de Cuba denuncian que los están forzando al exilio, ¿esto es así?
Claro. Todo país, ya sean democracias que se llaman participativas, populares o liberales y los regímenes autoritarios, que no permite a la oposición política tener espacios crean una situación que genera exilio. Uno de los indicadores de la calidad de democracia es que haya espacio para la oposición. El exilio implica que hay una baja calidad de democracia, sea donde fuere. No hay país en América latina, que en mayor o en menor medida, no haya usado o abusado del exilio político, de este mecanismo institucionalizado de control político.

¿Qué pasa con la Ley Arizona en Estados Unidos?
Es un control de las fronteras. Puede ser criticado pero es otro tipo de fenómeno. Eso depende del nivel de ingresos de cada país capitalista y de la facilidad de movilidad. Después del ataque a las Torres Gemelas, el deseo de controlar fronteras se ha visto incrementado por el temor y eso complica mucho la situación de la gente que llega para mejorar su nivel de vida. También afecta a quienes desean emplearlos en el país de acogida. Es una dinámica que conjuga el deseo de no permitir que inmigrantes "ilegales" ingresen y expulsar a aquellos que, según parte de la población, compiten en el mercado. Aunque, en realidad, hacen trabajos que los locales no quieren hacer.
29 de agosto de 2010
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continúan deportaciones en francia


Sarkozy echa a más gitanos. La política cuenta con un sólido apoyo de la opinión pública francesa. El ciclo de deportaciones fue criticado por Amnistía Internacional, las instituciones europeas, los organismos de defensa de los derechos humanos, el Vaticano y las Naciones Unidas. El socialismo francés se sumó a las críticas.
[Eduardo Febbro] París, Francia. Mientras el Ejecutivo francés siguió con el pie en el acelerador de las deportaciones de gitanos hacia Rumania y Bulgaria, la extrema derecha francesa volvió a lucirse con una de sus expresiones más vomitivas. Doscientos ochenta y tres gitanos de origen rumano partieron ayer rumbo a Bucarest, lo que eleva a 8171 el número de personas deportadas en lo que va del año.
El presidente Nicolas Sarkozy ha encontrado en la opinión pública un apoyo sólido: según una encuesta realizada por la empresa CSA, 48 por ciento de los franceses apoya este ciclo de deportaciones criticado por Amnistía Internacional, las instituciones europeas, los organismos de defensa de los derechos humanos, el Vaticano y las Naciones Unidas.
Nicolas Sarkozy recibió fuertes críticas desde su propio campo por el carácter étnico que le insufló a la lucha contra la criminalidad, al hacer de los gitanos chivos expiatorios de la delincuencia.
Este jueves, por primera vez desde que el presidente anunciara su plan de cierre de los campamentos de gitanos y las consiguientes expulsiones, la primera secretaria del Partido Socialista francés, Martine Aubry, denunció la estrategia presidencial. A ella le siguió su rival dentro del PS, la ex candidata presidencial Ségolène Royal, quien fuera derrotada por Sarkozy en 2007.
Un día antes de la apertura de las llamadas Universidades de Verano, la jefa del PS calificó de "verano de vergüenza para Francia" el paquete de medidas adoptadas por el jefe de Estado en el campo de la seguridad. Martine Aubry consideró que las medidas impulsadas por el Ejecutivo eran "una vasta manipulación que pisotea los valores de la república, que destruye nuestra república, ensuciando a nuestro país en el extranjero".
A su vez, en una entrevista aparecida en el diario Libération, Ségolène Royal estimó como "muy grave" los enfoques de seguridad adoptados por Nicolas Sarkozy, a quien retrató como responsable de "un sistema corrompido".
En el extremo del arco político francés, el líder de la extrema derecha, Jean-Marie Le Pen, agregó una pincelada más al clima de xenofobia oficial que se respira en el país. Le Pen dijo: "Compré una casa en el campo para que mis hijos, que viven en el distrito 15 de París, vean vacas en vez de árabes".
Un mancha más al tigre de la intolerancia ya no conmueve a nadie. Por lo pronto, el ministro francés de Inmigración e Identidad Nacional, Eric Besson, manifestó su clara intención de "acelerar las expulsiones de búlgaros y rumanos". Muchos se interrogan sobre la eficacia de esta superproducción destinada a los medios, y cuya meta final es mostrarle al electorado conservador que el gobierno lucha contra la criminalidad.
Antes de partir y al llegar a sus destinos, los gitanos rumanos y búlgaros aseguraron que volverían a Francia de manera clandestina en un plazo de tres o cuatro meses. Los deportados se ampararon bajo el programa de "retorno voluntario", gracias al cual reciben 300 euros por regresar a sus respectivos países.
El ministro francés de Interior, Brice Hortefeux, argumenta que las deportaciones de los gitanos se explican por el fuerte aumento de la criminalidad protagonizada por los inmigrantes rumanos, en especial en la región parisina.
Según el titular de la cartera, la delincuencia pasó de 1328 delitos en 2008 a 3151 en 2009, o sea, un incremento del 138 por ciento. El 48 por ciento de los franceses respalda ese argumento y el de las expulsiones, contra 42 por ciento que lo rechaza. El grupo Romeeurope publicó ayer un informe en el que resalta que todas estas políticas represivas dirigidas contra los gitanos no hacen sino acentuar "la precariedad, a la vez que favorece los comportamientos racistas y xenófobos".
27 de agosto de 2010
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francia continúa deportaciones


Nuevas deportaciones. El gobierno francés procedió a una nueva tanda de expulsiones de gitanos hacia Rumania. Las deportaciones se dieron en el marco de la visita de dos ministros rumanos en París.  
París, Francia. Hacia el mediodía, un avión de la compañía rumana Blue Air partió del aeropuerto de Lyon-Saint Exupéry para Bucarest. Poco después, en las afueras de París, otro vuelo de la aerolínea Blue Air con destino a Bucarest partió con el resto de expulsados a bordo. Según fuentes gubernamentales, el número total de expulsados este jueves debía ser 283. Cargados de maletas y sacos de tela, los gitanos expulsados desde Roissy-Charles de Gaulle no hicieron ninguna declaración.
Tras dos primeras series de vuelos la semana pasada, el ministro francés de Inmigración e Identidad Nacional, Eric Besson, anunció ayer a la AFP una "aceleración de las expulsiones de ciudadanos búlgaros y rumanos", sin decir explícitamente que se trata de gitanos originarios de esos dos países miembros de la Unión Europea. Con los vuelos de este jueves, habrán regresado en lo que va de año a sus países de origen 8313 gitanos rumanos y búlgaros, según el ministro.
Besson calificó a la mayoría de estas repatriaciones de "regresos voluntarios", ya que cada adulto que acepta volver cobra 300 euros y los menores de edad 100 euros cada uno. Besson divulgó las cifras durante la visita a París de dos ministros rumanos, y después de que la Comisión Europea expresó tener "cierta inquietud" en cuanto a la política francesa hacia los gitanos.
Uno de los dos responsables rumanos, Valentin Mocanu, secretario de Estado encargado de la Integración de los gitanos, advirtió de los riesgos de que se derive hacia el racismo y la xenofobia.
"Mucha gente en Rumania está preocupada de que se pueda creer en la posibilidad de resolver el problema con acciones susceptibles de degenerar en racismo y xenofobia", declaró el responsable ante la prensa.
Junto con su colega Dan Valentin Fatuloiu, secretario de Estado de Orden y Seguridad Pública, Mocanu fue recibido ayer por el ministro del Interior Brice Hortefeux, Besson y el secretario francés de Asuntos Europeos Pierre Lellouche.
Tras las primeras conversaciones entre esos responsables, ambos países destacaron "la voluntad de los gobiernos rumano y francés de gestionar mejor los flujos migratorios bilaterales, y apoyar el refuerzo de políticas de integración de poblaciones desfavorecidas".
Por otro lado, 75 gitanos fueron expulsados este jueves al amanecer de un terreno que ocupaban ilegalmente en Villeneuve-d"Ascq. De ellos, 29 adultos fueron detenidos, indicó la prefectura local.
En las últimas semanas, Francia fue criticada por la ONU, la Comisión Europea, el Consejo de Europa y el Vaticano por sus medidas contra los gitanos. Los franceses están divididos en cuanto a esta política. El 48 por ciento se dice favorable a las expulsiones a Rumania de gitanos cuyos campamentos fueron desmantelados este verano, según un sondeo del instituto CSA. El 42 por ciento se opone a las expulsiones.
27 de agosto de 2010
26 de agosto de 2010
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rata-que-mata estuvo en la onu


El ex presidente colombiano se limitó a saludar a los periodistas que se encontraban fuera del despacho e hizo caso omiso a las preguntas que le plantearon.
Nueva York, Estados Unidos. El comité de investigación de la ONU sobre el asalto israelí a la ’Flotilla de la Libertad’ inició su gestión reuniéndose con el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, y sin que se hayan despejado las dudas sobre el contenido de su mandato.
El grupo, presidido por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, el ex primer ministro de Nueva Zelanda, Geoffrey Palmer, se entrevistó durante cerca de media hora con Ban, en medio de un ambiente de secretismo.
También participaron en la reunión el delegado israelí, Yosef Ciejanover, y el turco, Ozden Sanberk, quien representa al país del que partieron los barcos asaltados por Israel y del que eran ciudadanas las nueve personas fallecidas.
Ninguno de losus cuatro integrantes del grupo quiso hacer declaraciones a la entrada o a la salida de la reunión, que tuvo lugar en el despacho del secretario general en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
En su primera misión tras dejar el poder el sábado, el ex presidente colombiano se limitó a saludar a los periodistas que se encontraban fuera del despacho e hizo caso omiso a las preguntas que se le plantearon.
Tras la reunión con Ban, el comité llevó a cabo a puerta cerrada su primera reunión de trabajo para decidir cómo poner en marcha su indagación, según explicó Naciones Unidas. En un comunicado, el organismo mundial señaló que Ban les agradeció que asumieran esta "importante responsabilidad y el compromiso con el que afrontan esta tarea".
Asimismo, indicó que el comité determinará en los próximos días cómo abordará su trabajo, para lo que el secretario general instó a sus miembros a que buscaran la "plena cooperación de las autoridades nacionales".

"El comité no tiene como propósito determinar responsabilidades criminales individuales, sino examinar e identificar los hechos, circunstancias y contexto del incidente, así como recomendar maneras de evitar que se repita", indicó la ONU.

Imagen proviene de foros diario de oriente.
17 de agosto de 2010
11 de agosto de 2010
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juez garzón en argentina


El juez español Baltasar Garzón en el juicio contra Jorge Rafael Videla y otros treinta acusados. "Demostrarían un poco de dignidad escuchando los testimonios de quienes sufrieron", dijo el juez luego de que los acusados se levantaran de la audiencia. Un coronel retirado, vinculado con Cecilia Pando, increpó al magistrado y a sus acompañantes y le pegó a un periodista.
[Nora Veiras] Argentina. Apenas aterrizó en Córdoba, el juez español Baltasar Garzón se abrió paso presuroso, enfocó su teléfono celular y fotografió el amanecer. Es un primer recuerdo de un día inolvidable. "La Pando no está por acá, ¿no?", chanceó en la combi que lo llevó junto al secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, a la audiencia del juicio por la represión ilegal en la Unidad Penitenciaria 1. Treinta y un militares y policías, encabezados por Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez, acusados de torturas y asesinatos, no soportaron la mirada: apenas el presidente del tribunal, Jaime Díaz Gavier, les anunció su derecho a ausentarse, se retiraron en bloque. Fue un gesto inédito, premeditado. "Cargan malas vibraciones cuando desde la legalidad se los investiga, se pueden ir porque están legalmente representados. Demostrarían un poco de dignidad escuchando los testimonios de quienes sufrieron", repitió Garzón al salir en el primer cuarto intermedio. Apenas lo vio, un pequeño grupo empezó a gritar "terroristas". No estaba Cecilia Pando, pero sí su espíritu.
Con una bandera argentina como estola, Liliana Raffo, viuda de Horacio Fernández Cutiellos, quien murió durante el ataque al Regimiento de La Tablada en 1989, le empezó a gritar a Emilia Dambra, madre de Plaza de Mayo con tres hijos desaparecidos en La Perla y Campo de la Rivera.
–¡Vos sabés dónde están nuestros hijos! –la increpó Emilia mientras el eco de "terroristas" y "Garzón, ¿qué decís de la ETA?" intentaba tapar el clamor. En el medio, el coronel retirado Alberto Aprea, quien oficia de vocero de Menéndez, le pegó a un cronista al ver que una cámara lo enfocaba. Aprea integra la Unión de Promociones junto al general retirado Miguel Angel Giuliano y es uno de los sustentos del grupo de Pando. De inmediato, un grupo de Hijos rodeó a las Madres y el clásico "Como a los nazis les va a pasar/ a donde vayan los iremos a buscar" cerró el episodio que había hecho las delicias de la tele.

Congoja
En el recinto, Fernando Cuesta Garzón, defensor de Menéndez, había anticipado lo que preparaba la claque. "Quiero aclarar que no tengo parentesco con la persona aquí presente que lleva mi mismo apellido", dijo. De inmediato, la hilera de represores decrépitos se retiró. Poco después, el abogado de las víctimas Claudio Orosz hizo un reconocimiento a "una visita que engalana la audiencia y que queda claro que no es pariente de Cuesta Garzón". Un aplauso coronó la ironía y el presidente del tribunal llamó al orden.
El minucioso testimonio del abogado Enrique Mario Asbert, preso entre agosto del ’75 y septiembre del ’82, estremeció a la audiencia. El silencio fue ganando la sala y las lágrimas contenidas aparecieron en los rostros. El ahora diputado provincial por la Concertación Plural contó cómo lo habían detenido luego de decidir acompañar a Hugo Vaca Narvaja en la búsqueda del cuerpo de Horacio Ciriani, quien había sido asesinado en la D2. "El padre se puso un guardapolvo de médico y se metió en la morgue para reconocer el cadáver de su hijo. Frente a tamaña muestra de dignidad asumimos la defensa", dijo Asbert y aseguró que cuando lograron que les entregaran el cuerpo, el padre hizo abrir el cajón y contrató a un fotógrafo para registrar las vejaciones. "Esas fotos están", aseguró.
Empezaron a buscar a Vaca Narvaja, cuya familia empezaba a ser diezmada por la represión. Fue Asbert a una cita que resultó ser una "ratonera" y se convirtió en preso durante siete años. Lo torturaron en la D2 y dejó constancia cuando lo trasladaron a la UP1 ante el juez federal Adolfo Zamboni Ledesma.

–¿Pudo identificar a los torturadores? –le preguntó Díaz Gavier.
–No, porque tenía capucha y estaba esposado a la espalda. No permitían tomar agua. Recuerdo algunas frases, como la de una mujer, que me conmovió: "Este no coge más", dijo. Se refería al estado de mis genitales. Lamentablemente no podría identificarla.

Asbert contó cómo después del golpe del 24 de marzo del ’76 el hostigamiento se transformó en suplicio. Las golpizas eran permanentes. Igualaban a todos, no había jerarquía de militancia al momento de humillar, la idea era quebrarlos, vulnerarlos.
"A Pablo Balustra lo golpearon en la cabeza el 29 de abril del ’76. Todavía escucho el chasquido en la cabeza de Pablo cuando lo golpearon y la forma en la que cae, desmadrado, desarticulado... Cae como un muñeco, queda tirado a dos metros de la celda, en el pasillo, y su mano derecha moviéndose... Todavía guardo la imagen de esos movimientos. Estuvo dos días tirado en una cama. Hablaba con la parte izquierda de su boca. A los dos días Pablito fue llevado a la enfermería." Asbert se encontraría con él semanas después en una cama de la misma sala de auxilios.
En esos días fue detenido también Vaca Narvaja. Lo llevaron a torturar al Campo de la Rivera. "Con él tenían una saña particular. Le dijeron que regresaba porque se había cubierto la cuota de delincuentes subversivos muertos ese día, pero que no tenga duda de que iba a ser sacado y fusilado por el Ejército. Le hicieron saber: ‘El Ejército te va a matar’", contó Asbert. Y cumplieron.
A mediados de mayo, los carceleros, entre los que se mezclaban militares, policías y gendarmes, les hicieron saber que habían fusilado a Miguel Angel Moze. "Quienes sobreviviéramos daríamos testimonio de las vejaciones", dijo ese hombre macizo, implacable y su voz no pudo mantener el ritmo: "Hoy finalmente vengo a dar cumplimiento a ese compromiso". Se sobrepuso a la congoja y siguió. La sala se estremeció en silencio.
Asbert desgranó la organización y la paciencia con la que perfeccionaron la forma de comunicarse y pasar información. El asesinato de Raúl Augusto Bauduco, quien golpeado hasta la extenuación no pudo pararse y fue fusilado. El estaqueamiento de René Mucarsa hasta que muere, el homicidio de la hermana de ‘el Pájaro’ Rosetti se fueron hilando en el testimonio de Asbert. Los años transcurridos no habían borrado la vivencia del horror y menos la necesidad de justicia.

Futuro
El cuarto intermedio actuó de bálsamo. "Es difícil calificar la intensidad de esta audiencia. Estar por primera vez en un tribunal de Argentina y asistir a un juicio a represores de la envergadura de Luciano Benjamín Menéndez o Videla ya de por sí es importante, pero más importante aún es sentir la vibración de las víctimas, como el testimonio (de Asbert) que nos ha llevado al túnel del horror que vemos hoy con toda intensidad. Y los estamos viendo juzgar con todas las garantías de que ellos privaron a testigos y víctimas. Es una experiencia intensa como jurista, como persona y como juez que investigó estos hechos desde el ’96 hasta la actualidad", dijo Garzón después de acomodar micrófonos, grabadores y someterse al asedio de un enjambre de camarógrafos ansiosos por disputar cada plano.

–¿Qué significan para Argentina estos juicios? –le preguntó un cronista.
–Significa todo, la dignidad de este país en particular. Estos juicios demuestran que la sociedad no se rompe, sino que se vertebra mucho mejor. Es el resarcimiento de las víctimas que por años de vigencia de las leyes de impunidad no vieron garantizado ese derecho. En esas circunstancias actuamos como instancia de la justicia universal, procurando la acción de la Justicia. Nosotros hicimos nuestro trabajo de acuerdo con la ley.

A su lado, la fiscal Dolores Delgado García, quien llevó adelante la acusación contra el marino argentino Adolfo Scilingo, asentía. El presidente del tribunal, Díaz Gavier, esperaba que la cohorte estelar de Garzón permitiera volver a la rutina de las audiencias, que se extenderán hasta diciembre para escuchar a 136 testigos. "La presencia de un hombre de trascendencia mundial, que logró la detención de Augusto Pinochet, implica una comprensión de la sociedad jurídica internacional al esfuerzo que está haciendo Argentina, al respeto del debido proceso. El proceso revela la crueldad que vivió la Argentina, que necesita superar realizando estos juicios", concluyó Díaz Gavier.
11 de agosto de 2010
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se puede terminar con la tortura


Claudio Grossman, presidente del Comité contra la Tortura de Naciones Unidas. Especialista en Derecho Internacional y en Derechos Humanos, el abogado chileno analizó, en diálogo con Página/12, los avances alcanzados a partir de las convenciones y reclamó mayor compromiso de los Estados en la inclusión de los sectores vulnerables.
[Adrián Pérez] Argentina. Decano de la Facultad de Derecho de la American University Washington College of Law, el chileno Claudio Grossman fue elegido presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1996 y 2001, y en abril fue reelecto como presidente del Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas. De visita por Buenos Aires, el especialista en Derecho Internacional y Derechos Humanos disertará esta tarde en el panel "Prohibición de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes", que comenzó ayer en el Salón Libertador del Palacio San Martín. "Cuando se viola la prohibición contra la tortura se produce un deterioro generalizado del estado de derecho", advierte Grossman, invitado especial a las jornadas organizadas por la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, la Asociación para la Prevención de la Tortura y la Cancillería argentina. Desde su oficina en Washington, Grossman dialogó en exclusiva con Página/12 sobre la política de derechos humanos de los Estados Unidos a partir del arribo de Barack Obama a la Casa Blanca; la experiencia cosechada durante su paso por la presidencia de la CIDH; la situación de las mujeres y los pueblos originarios como grupos vulnerables y el informe que elaboró para el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile sobre las cuentas bancarias que el dictador Augusto Pinochet tuvo en los Estados Unidos.

¿Cómo evalúa la política de Barack Obama en los Estados Unidos y el resto del mundo en materia de derechos humanos?
Me parece valioso que Estados Unidos se haya reincorporado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y haya rechazado los memorandos de la gestión anterior, que restringían la concepción de la tortura a los casos de daño físico o muerte. Es necesario destacar la presencia norteamericana en los temas de género, que tienen una connotación especial en el mundo moderno. Aún se encuentran en curso temas muy importantes, que incluyen el cierre de la prisión de Guantánamo y lidiar con las violaciones del pasado, un tema en proceso de discusión que no ha sido saldado. Es preciso señalar, además, que los derechos humanos no sólo atañen a la política exterior. También deben responder a la situación de los inmigrantes en el país, otro tema que demanda soluciones.

Desde su experiencia como ex presidente de la CIDH, ¿cómo caracteriza el funcionamiento del sistema interamericano de derechos humanos durante los últimos años?
Pueden reconocerse tres fases. Una primera etapa relacionada con la lucha contra las dictaduras, que se caracterizaban por violaciones sistemáticas de derechos fundamentales (desapariciones forzadas y ejecuciones sumarias). Un segundo momento es la lucha contra el legado jurídico y cultural de esas dictaduras, y el tercer instante está vinculado con la dirección que deben tener los cambios necesarios para perfeccionar los sistemas políticos en el hemisferio, y realizar plenamente los derechos humanos. Además de los pobres, vivimos en un mundo donde las mujeres y las poblaciones indígenas son grupos vulnerables. En este contexto, hay que asegurar la existencia de cambios que profundicen la democracia y los derechos humanos, rechazando las alternativas que pretenden solucionar los problemas actuales recurriendo a formas autoritarias. La tradición de derechos humanos apunta a la expansión de esos derechos, mientras que el autoritarismo se basa en la concentración del poder. Aunque estas tres fases no son etapas totalmente superadas, entiendo que, en la actualidad, el sistema de derechos humanos (Comisión de Derechos Humanos, Corte Interamericana de Derechos Humanos) pasa por la inclusión de los temas de pobreza y de los grupos vulnerables.

¿En qué sentido las mujeres forman parte de esos "grupos vulnerables"?
Si bien hemos completado una fase para otorgarle derechos a la mujer, en la práctica, en ninguno de los 35 países de la región las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres. Hay estudios que señalan que, por la misma labor, las mujeres perciben alrededor de un 60 por ciento del salario. Los trabajos están organizados para hombres que tienen a alguien en la casa cuidando a los niños. La estructura social está hecha para impedir o limitar la posibilidad de acción de la mujer, y su representación en la Corte Suprema, en los medios empresariales o en el Congreso es muy inferior en relación con los hombres. Eso genera una situación de pérdida de inteligencia muy grande, además de violar un derecho. Deben tomarse medidas positivas para quebrar ese cerco.

¿Y los pueblos originarios?
La falta de documentación de títulos de las poblaciones indígenas, que aseguren la permanencia en sus tierras ancestrales, representa un tema muy serio. En estos pueblos los porcentajes de analfabetismo y alcoholismo son superiores que en el resto de la población. Todo esto requiere una acción directa en la región. La Corte Interamericana ha adoptado resoluciones importantes estableciendo el derecho de propiedad fijado en la Convención Americana, frente a la incapacidad del Estado de entregarles esas tierras ancestrales. Observamos, también, cómo se utilizan medidas represivas en contra de los pueblos indígenas para desalojarlos, por eso es prioritario incorporarlos en la agenda de derechos humanos de los gobiernos. Los sistemas internacionales pasan a ser fundamentales en la denuncia y el acompañamiento de los países en la resolución de estos problemas.

¿Qué políticas públicas deberían implementarse para protegerlos?
Hay que establecer compatibilidad entre medidas positivas, que favorezcan a los grupos vulnerables, con el principio de igualdad ante la ley. Es el caso de requerir que exista un número de parlamentarios, por ejemplo, que sean mujeres. En general, todos estamos de acuerdo con el principio de igualdad ante la ley. Desde mi experiencia en la universidad, en Estados Unidos, si uno tiene sólo hombres encargados de seleccionar nuevos profesores se produce como un fenómeno de "reproducción celular", donde la excelencia y el conocimiento únicamente se encuentran en los sectores que se parecen a los grupos encargados de esas elecciones. Si no se determinan medidas positivas que establezcan la necesidad de contratar a un cierto número de mujeres, se vuelve muy difícil romper con ese proceso de "reproducción celular". Y si las mujeres no ocupan cargos destacados en los tres poderes del Estado, no se cumple con el principio de igualdad ante la ley. La larga herencia machista de nuestros pueblos conspira contra la inclusión de las mujeres en esos espacios.

También elaboró un informe para el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile sobre las cuentas que el dictador Augusto Pinochet abrió en Estados Unidos.
El gobierno chileno me pidió que escribiera un informe sobre las posibles acciones que podrían surgir de esas cuentas e incluían distintos tipos de responsabilidad. Ideológicamente fue muy significativo porque algunos sectores de la sociedad sostenían que Pinochet podría haber matado gente, pero "no había metido la mano". A mí no me importa si una dictadura es exitosa económicamente (de ser ése el caso). De ningún modo el derecho penal establece que, con la reestructuración de la economía, se puedan hacer desaparecer seres humanos. Mucho menos que los derechos humanos puedan violarse en función de ciertos "objetivos". Esta investigación permitió establecer que hubo actos de corrupción y deshonestidad, lo que provocó un impacto en mucha gente que había aprobado la gestión de Pinochet.

¿Qué mecanismos podrían implementarse para luchar contra la tortura?
En primer lugar, es importante ratificar la Convención Contra la Tortura. En segundo lugar, hay que denunciar a los responsables de violarla. Si no hay impunidad, si se establece la responsabilidad del Estado en actos de tortura, se logra un efecto preventivo. En tercer lugar, es necesario cumplir con las sugerencias del Comité Contra la Tortura, que buscan plasmar cabalmente todas las obligaciones que la Convención Contra la Tortura determina. El Protocolo de esa convención es significativo porque establece un mecanismo nacional de prevención con la capacidad de visitar cárceles y centros de detención e indicarles a los gobiernos cómo deben manejarse y cuál es la situación en esos centros de detención. Si bien Argentina ratificó el Protocolo, desafortunadamente, a pesar de haber transcurrido cerca de cuatro años, aún no establece ese mecanismo nacional de prevención. El rol de la prensa y la educación es primordial. Aunque suene extraño, algunos individuos consideran todavía que la tortura funciona. En verdad esa práctica ha sido utilizada para castigar y perseguir, a menudo, con efectos discriminatorios. Cuando se viola la prohibición contra la tortura se produce un deterioro generalizado del estado de derecho.

¿Cuáles serán los ejes de su presentación en las jornadas sobre ’Prohibición de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes’?
Voy a hablar sobre la contribución del Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas. Hay una expresión religiosa que dice que "quien salva una vida es como si salvara al mundo entero". El Comité Contra la Tortura ha salvado muchas vidas. Además ha logrado la modificación de leyes, ha contribuido en la lucha contra la impunidad y ha reafirmado principios jurídicos elementales, como la exclusión de pruebas obtenidas bajo tortura. Sin embargo, no puedo afirmar que hayan disminuido en el mundo. La aspiración de quienes crearon el Comité Contra la Tortura fue terminar con esos tormentos. Si bien aún estamos lejos de conseguirlo, quiero reiterar que ése es un logro posible. En buena medida su cumplimiento depende de todos nosotros.
10 de agosto de 2010
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rinden homenaje a juez garzón


Homenaje de la CTA al juez español por su investigación de la represión. El secretario general de la Central, Hugo Yasky, le agradeció a Baltazar Garzón haber abierto "una compuerta que se había cerrado para mantener la impunidad y el olvido". El juez destacó "el esfuerzo de la clase trabajadora".
[Adrián Pérez] Argentina. "El esfuerzo de la clase trabajadora se plasmó en la primera y única sentencia de un represor fuera de Argentina", dijo el juez español Baltazar Garzón, en reconocimiento al desempeño de la Central de Trabajadores Argentinos, devolviendo gentilezas en un homenaje que le organizó ayer la propia CTA. Poco antes, Hugo Yasky, titular de la federación sindical, le había entregado un obsequio destinado sólo a "los amigos de la casa", agradeciéndole haber abierto, con su labor desde la Justicia de España, "una compuerta que se había cerrado para mantener la impunidad y el olvido, como querían los sectores más conservadores y los grupos dominantes" de la Argentina.
Yasky y Hugo Cañón, presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, se sentaron a ambos lados del juez, en la cabecera de una larga mesa ubicada en una sala de la sede de la CTA. También acompañó al magistrado español la fiscal Dolores Delgado García, quien llevó adelante la acusación en el juicio contra el represor Adolfo Scilingo, condenado en España por los vuelos de la muerte.
En 1997, una delegación conformada por Yasky, Marta Maffei y Víctor De Gennaro visitó Madrid para entregarle a la Justicia española un documento con información que denunciaba la persecución política que la clase trabajadora había sufrido durante el terrorismo de Estado. Ayer, en referencia a la ayuda recibida del juez español, Yasky recordó la "posibilidad enorme" que Garzón "le dio a nuestro pueblo" al recibir la documentación "más exhaustiva y esclarecedora" sobre lo que significó la dictadura militar y "la sistemática represión al movimiento obrero y a los movimientos sociales". Contó también que en aquel momento se establecieron las "líneas de complicidad entre los grandes grupos empresarios, algunas multinacionales, los militares" y esa línea que unía todo que fue "la presencia del Plan Cóndor".
El titular de la CTA cargó, además, contra "la complicidad del sector civil" y, sobre todo, "de algunas cúpulas empresarias" que "establecieron una especie de engranaje" para "liquidar un movimiento sindical muy fuerte y disciplinar a los trabajadores" en Argentina. Señaló, a su vez, que el homenaje a Baltazar Garzón "nos ofrece la oportunidad de renovar nuestro apoyo a un emblema en la lucha contra la impunidad acá y en España". Las bromas llegaron cuando Garzón recibió de manos de Yasky un regalo para "los buenos amigos".

–Este es el típico facón nuestro –mostró con orgullo el referente de la CTA.

–¿Y dejarán llevarlo en el avión? –preguntó Garzón con sorpresa–. Aunque no sé si Iberia me dejará, esto me lo voy a llevar –continuó y le regaló una moneda de cinco céntimos de euro a Yasky, provocando la risa de asistentes.

Después de agradecer el reconocimiento de la CTA, Garzón continuó la línea argumentativa que había iniciado Yasky al remarcar que "todavía resta descifrar esa responsabilidad civil" en la dictadura militar y "esa eliminación selectiva" del movimiento sindical. "Eso es evidente, quedó constatado y creo que será la siguiente fase que la Justicia argentina tiene que adelantar", señaló, y confesó que, si bien "la Justicia es lenta" porque se impide el ejercicio de la misma, se rehúsa aplicarla o se impide hacerlo, "al final siempre llega".
Garzón no ahorró elogios para sus anfitriones y reconoció que "el esfuerzo de la clase trabajadora se plasmó en la primera y única sentencia de un represor fuera de Argentina". "La primera después de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final" que sirvió para demostrar que los sistemas de cooperación internacional de la Justicia resultan "invaluables" cuando se perciben "no como una amenaza", sino como una protección que las víctimas nunca tuvieron. Garzón será reconocido hoy en la Casa de la Memoria, donde funcionó la Mansión Seré. Los homenajes al juez continuarán mañana, cuando reciba una distinción de la Asociación de Abogados de Buenos Aires.
10 de agosto de 2010
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francia inicia razzia contra gitanos


La policía desalojó un campamento. Francia dio inicio a su persecución a los gitanos. La asociación Reseau Solidarité Roms (Red de Solidaridad con los Gitanos) denunció que la policía francesa destruyó un campamento instalado en la ciudad de Saint Etienne.
Francia. El operativo policial de expulsión de los habitantes de ese campamento ubicado en el barrio de Montmartre comenzó al alba, según la asociación Reseau Solidarité Roms (Red de Solidaridad con los Gitanos). Este campamento ilegal de gitanos es el primero evacuado en Francia desde las medidas anunciadas por el gobierno del presidente francés Nicolas Sarkozy.
El campamento de Saint Etienne evacuado estaba formado por "viviendas precarias y tiendas de campaña" instaladas por los gitanos luego de haber sido expulsados en mayo de dos viviendas abandonadas, explicó a la agencia AFP la representante de la asociación, Marie Pierre Manevy.
El 28 de julio el gobierno anunció el desmantelamiento en los próximos tres meses de 300 campamentos ilegales de gitanos -de los 600 censados en Francia- y la expulsión inmediata a su país de los gitanos de nacionalidad búlgara o rumana que hayan cometido delitos o fraude fiscal. Esas medidas fueron adoptadas tras una criticada reunión ministerial a la que no fue invitada ninguna entidad representativa de la comunidad gitana luego de disturbios en un pueblo del centro de Francia.
Tras la muerte por disparos de un policía de un joven gitano que se habría saltado un control policial, unas 50 personas de la comunidad gitana atacaron la gendarmería con hachas y barras de hierro, episodio que según Sarkozy "subraya los problemas que plantean los comportamientos de algunos gitanos".
El viernes pasado, unas 50 personas, entre ellas varios niños, fueron expulsados de una casa abandonaba que ocupaban en Montreuil, periferia este de París, según la asociación La Voz de los Gitanos.
Una ley de 1990 obliga a todas las comunas de Francia de más de 5000 habitantes a poner terrenos a disposición de los gitanos, pero menos de la mitad de esas localidades cumplen la normativa. Unas 400.000 personas, francesas en un 95 por ciento, forman parte de la comunidad gitana en Francia. Unas 15.000 son gitanos de origen rumano, búlgaro y balcánico, que según el gobierno están en Francia en situación irregular.

6 de agosto de 2010
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