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reseñas

diez años de cárcel por torturas


El soldado estadounidense Charles Graner fue sentenciado este sábado por un tribunal militar a 10 años de cárcel y baja deshonrosa del ejército estadounidense por golpear y torturar prisioneros en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.
Fort Hood, Estados Unidos. El jurado integrado por 10 miembros entregó la sentencia un día después de declararlo culpable en el caso de torturas que escandalizó al mundo y empañó la reputación de las tropas estadounidenses en Iraq.
El soldado de 36 años era considerado el cabecilla de los abusos que incluyeron golpizas a prisioneros, apilarlos desnudos y forzarlos a masturbarse en público.
Horas antes de la sentencia de la corte marcial realizada en la base Fort Hood del Ejército estadounidense en Tejas (sur), el soldado había expresado remordimiento por primera vez.
"Hice lo que hice. Mucho de ello estaba mal, mucho de ello era criminal", dijo Graner.
"No lo disfruté", agregó el militar, en su primera y única declaración ante los miembros del jurado.
Graner argumentó que obedecía órdenes para "ablandar" a los prisioneros para los interrogatorios, pero la fiscalía lo retrató como un "depravado" que castigaba y humillaba a los detenidos sin motivo.
El policía militar explicó que inicialmente se negó a tratar a los prisioneros de forma "irregular" pero luego cedió a las órdenes de los servicios de inteligencia militar.
"No estábamos tratando a los prisioneros como se suponía que debíamos hacerlo, así que me quejé", afirmó.
Agregó que sus superiores, entre ellos algunos oficiales, le dijeron que debía "seguir las órdenes" del personal de inteligencia militar.
En ese momento pensó que sus acciones eran legales -continuó- pero luego se dio cuenta de que no era así. De todos modos, "probablemente conozco la Convención de Ginebra (contra la tortura) mejor que nadie en mi compañía", presumió.
Graner contó que cada prisionero tenía un "controlador", a menudo el soldado de inteligencia militar encargado de interrogarlo.
"La mayoría de las cosas improvisadas eran hechas por los interrogadores civiles, pero también parte de la locura provenía de muchos de los soldados, que eran los controladores militares", agregó.
A la pregunta de por qué aparecía sonriente en algunas de las fotos de detenidos desnudos tomadas por los soldados en la prisión, el policía militar respondió: "estoy sonriendo ahora; es una sonrisa nerviosa".
Graner tomó muchas de las fotos y aparece en otras, sonriendo mientras mira a prisioneros desnudos y atados, o colocando su pie en posición de patear a prisioneros con las cabezas cubiertas y tirados en el piso.
El abogado de Graner, Guy Womack, insistió en que su cliente es un chivo expiatorio y afirmó que los oficiales que le dieron las órdenes son quienes deberían ser juzgados.
Ningún oficial militar fue acusado en el caso, y la defensa no logró llevar hasta ahora a ninguno al estrado como testigo.
Graner fue el quinto soldado estadounidense sentenciado por las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib, y otros tres esperan a ser juzgados.
El viernes, luego que los diez miembros del jurado dieran su veredicto, los familiares de Graner presentaron un dramático pedido de clemencia y la madre del soldado dijo que su hijo "no es el monstruo que pretenden que sea".

16 de enero de 2005
©univisión

tropas dañan babilonia


Tropas norteamericanas han dañado Babilonia, según el Museo Británico.
Londres, Reino Unido. Tropas norteamericanas que utilizan como base la antigua ciudad iraquí de Babilonia han causado daños y contaminado artefactos que datan de miles de años en uno de los más importantes sitios arqueológicos del mundo, declaró el sábado el Museo Británico.
Por ejemplo, vehículos militares aplastaron un camino de adoquines de 2.600 años de antigüedad, y los fragmentos arqueológicos, incluyendo adoquines quebrados con el sello del Rey Nabucodonosor II, quedaron desparramados por el sitio, dice un informe del museo. Los dragones de la Puerta de Ishtar fueron desfigurados por fisuras y hendiduras cuando alguien trató de despojarlos de sus ladrillos decorativos, dice el informe.
John Curtis, curador del departamento del Lejano Oriente del Museo Británico, que fue invitado por los iraquíes a estudiar el sitio, dijo en el informe: "Es lo mismo que establecer un campamento militar en los alrededores de la Gran Pirámide de Egipto, o en torno a Stonehenge en Gran Bretaña".
Reconoció que al principio la presencia norteamericana protegió el sitio de los saqueadores. Pero obras posteriores -incluyendo el cubrimiento de extensas áreas con grava para instalar estacionamientos y pistas de aterrizaje de helicópteros- fueron perjudiciales, dijo.
En una entrevista el sábado con Television News de la Associated Pres, el ministro iraquí de Cultura, Mufid al-Jazairi, dijo: "Pensaba que la ciudad arqueológica de Babilonia había sufrido daños, pero no sé exactamente qué tanto es el daño".
Las ruinas de Babilonia han sido ocupadas desde los primeros días de la invasión por los marines norteamericanos y, más recientemente, por soldados polacos y de otros países. Babilonia se encuentra a 80 kilómetros al sur de Bagdad.
Un portavoz militar polaco en Iraq, el teniente coronel Artur Domansky, dijo que las tropas estaban colaborando con las autoridades iraquíes en sus esfuerzos por proteger el sitio. "He pedido a nuestros arqueólogos que preparen una respuesta específica a las acusaciones, pero tengo que darle tiempo", dijo.
Los principales sitios de la ciudad -la Puerta de Ishtar, las ruinas de Babilonia y el Palacio de Nabucodonosor- se encuentran en un área apartada del perímetro del campamento, y son administrados por funcionarios iraquíes como un parque arqueológico pagado.
Militares norteamericanos dicen que todas las obras en el terreno han sido paralizadas y que están considerando reubicar a las tropas para proteger las ruinas.
El teniente coronel Steven Boylan, un portavoz militar norteamericano, dijo que todas las obras de ingeniería eran discutidas con el director del museo de Babilonia. "Un arqueólogo estudió todos los proyectos de construcción para medir su impacto sobre las ruinas históricas", dijo.

16 de enero de 2005
©new york times
©traducción mQh

candomblé gana fieles


[Michael Astor] Religión brasileña prohibida en el pasado tiene cada vez más seguidores. Esclavos africanos llevaron a Brasil sus propias religiones, como el candomblé, que incluye sacrificios animales.
Belford Roxo, Brasil. Más allá de las fachadas de las iglesias y terrazas en el arenoso lado norte de Río, donde termina el asfalto y empiezan los caminos de tierra, Brasil se transforma en a África.
El sonido de los ‘atabaques', o tambores africanos, se eleva en el aire de la noche desde una casa de ladrillos ilegal, y un tenor canta a todo pulmón invocaciones en la antigua lengua yoruba de Nigeria.
Dentro, niños algo aburridos juegan tranquilos mientras las mujeres con faldas desordenadas bailan en círculo, cantando para invocar a los orixas, los dioses adorados por sus ancestros africanos.
Este es el candomblé, una religión que en el pasado estuvo prohibida en Brasil y que ahora gana aceptación pública, superando una competencia feroz y a veces violenta.
Llevada a Brasil por esclavos africanos, religiones como el candomblé, tambor de mina, batuque y umbanda se han practicado durante mucho tiempo en secreto, con sus deidades disfrazadas de santos católicos. La diosa del mar Imanya, por ejempo, se transformó en la Virgen María.
Incluso después de que se aboliera la esclavitud en 1888, el candomblé siguió siendo considerado primitivo, si no blasfemo -terreno de los pobres y desposeídos.
Ahora las religiones afro-brasileñas están floreciendo en todo Brasil, incluso entre la clase media. "El candomblé sigue creciendo porque la gente está buscando apoyo espiritual. Están siempre yendo de iglesia en iglesia, pero cuando se ponen serios con el candomblé, se transforma en un asunto de la familia", dice la Madre Eliana, que dirige unos 4.000 ‘terreiros', o templos candomblé en Río.
"Se están abriendo nuevos terreiros. Es imposible llevar la cuenta de todos", dijo Ricardo Oliveira de Freitas, un investigador asociado al Instituto Superior de Estudios Religiosos, un laboratorio ideológico de Río.
La oposición más fuerte proviene de las iglesias evangélicas, que también están creciendo rápidamente en el tradicionalmente católico Brasil.
Desde los años ochenta, los evangélicos han atacado físicamente los terreiros, lanzándoles piedras y realizando ruidosas protestas a las puertas de los templos.
Los predicadores los reprueban, especialmente su sacrificios rituales de animales de granja, calificándoles de obras del demonio.
Los sacrificios de animales son difíciles de ignorar.
Las ofrendas de sangre y de partes del cuerpo de los animales se ven normalmente en las esquinas de la calle. Algunos creen que los ataques de los evangélicos han fortalecido el candomblé.
En 2002, los seguidores del candomblé ganaron dos juicios por difamación contra la Iglesia Universal del Reino de Dios, que publicó fotos de ellos en su diarios diciendo que estaban poseídos por el demonio.
"Con los juicios, los seguidores del candomblé empezaron a descubrir que tienen derechos garantizados por la Constitución. Este fue un poderoso mensaje al pueblo, que durante años tuvo que disfrazar su religión", dijo José Marmo da Silva de Ato Ire, un grupo que trabaja distribuyendo información sanitaria en los terreiros.
El antropólogo Raúl Ludy, autor de libros sobre el candomblé, dice que los evangélicos han cambiado de tácticas: "En lugar de atacar el candomblé, algunas iglesias están incorporando algunos elementos del culto en sus servicios -no los rituales complejos, pero sí elementos que son familiares para los que se han criado en la religión".
Freitas, investigador, dice que los centros de candomblé tienen un atractivo social del que carecen muchas iglesias.
"En los terreiros la gente come, coquetea y corteja. Es una religión que celebra la vida", dijo. No tienen problemas en aceptar a los homosexuales, las prostitutas y otros que son marginados por las iglesias más importantes.
Brasil se ha presentado durante mucho tiempo como una sociedad multicultural, pero en los últimos años se ha dado cuenta de la mitad de piel más clara de la población de 182 millones de habitantes controla la mayor parte de la riqueza y poder de la nación.
En la década pasada el movimiento de derechos civiles para los negros ha estado exigiendo beneficios tales como cuotas raciales en las universidades, contratos, empleo y en la televisión y en roles de películas.
Silva dijo que muchos terreiros desempeñan una función, sirviendo como centros de la conciencia negra donde la gente se informa sobre salud, educación y derechos civiles.
Pero algunos se preocupan de que la creciente popularidad del candomblé lo distancie de sus raíces. "Un montón de gente sigue una clase y se declaran maestros", dice la Madre Eliana.
"Pero abrir un terreiro es una obligación seria. Hacemos un montón de cosas, como sacrificios de animales y escarificaciones rituales, que asustan a la gente. Tenemos que preparar a la gente para que entiendan por qué lo hacemos".

2 de enero de 2005
16 de enero de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

candomblé gana fieles


[Michael Astor] Religión brasileña prohibida en el pasado tiene cada vez más seguidores. Esclavos africanos llevaron a Brasil sus propias religiones, como el candomblé, que incluye sacrificios animales.
Belford Roxo, Brasil. Más allá de las fachadas de las iglesias y terrazas en el arenoso lado norte de Río, donde termina el asfalto y empiezan los caminos de tierra, Brasil se transforma en a África.
El sonido de los ‘atabaques', o tambores africanos, se eleva en el aire de la noche desde una casa de ladrillos ilegal, y un tenor canta a todo pulmón invocaciones en la antigua lengua yoruba de Nigeria.
Dentro, niños algo aburridos juegan tranquilos mientras las mujeres con faldas desordenadas bailan en círculo, cantando para invocar a los orixas, los dioses adorados por sus ancestros africanos.
Este es el candomblé, una religión que en el pasado estuvo prohibida en Brasil y que ahora gana aceptación pública, superando una competencia feroz y a veces violenta.
Llevada a Brasil por esclavos africanos, religiones como el candomblé, tambor de mina, batuque y umbanda se han practicado durante mucho tiempo en secreto, con sus deidades disfrazadas de santos católicos. La diosa del mar Imanya, por ejempo, se transformó en la Virgen María.
Incluso después de que se aboliera la esclavitud en 1888, el candomblé siguió siendo considerado primitivo, si no blasfemo -terreno de los pobres y desposeídos.
Ahora las religiones afro-brasileñas están floreciendo en todo Brasil, incluso entre la clase media. "El candomblé sigue creciendo porque la gente está buscando apoyo espiritual. Están siempre yendo de iglesia en iglesia, pero cuando se ponen serios con el candomblé, se transforma en un asunto de la familia", dice la Madre Eliana, que dirige unos 4.000 ‘terreiros', o templos candomblé en Río.
"Se están abriendo nuevos terreiros. Es imposible llevar la cuenta de todos", dijo Ricardo Oliveira de Freitas, un investigador asociado al Instituto Superior de Estudios Religiosos, un laboratorio ideológico de Río.
La oposición más fuerte proviene de las iglesias evangélicas, que también están creciendo rápidamente en el tradicionalmente católico Brasil.
Desde los años ochenta, los evangélicos han atacado físicamente los terreiros, lanzándoles piedras y realizando ruidosas protestas a las puertas de los templos.
Los predicadores los reprueban, especialmente su sacrificios rituales de animales de granja, calificándoles de obras del demonio.
Los sacrificios de animales son difíciles de ignorar.
Las ofrendas de sangre y de partes del cuerpo de los animales se ven normalmente en las esquinas de la calle. Algunos creen que los ataques de los evangélicos han fortalecido el candomblé.
En 2002, los seguidores del candomblé ganaron dos juicios por difamación contra la Iglesia Universal del Reino de Dios, que publicó fotos de ellos en su diarios diciendo que estaban poseídos por el demonio.
"Con los juicios, los seguidores del candomblé empezaron a descubrir que tienen derechos garantizados por la Constitución. Este fue un poderoso mensaje al pueblo, que durante años tuvo que disfrazar su religión", dijo José Marmo da Silva de Ato Ire, un grupo que trabaja distribuyendo información sanitaria en los terreiros.
El antropólogo Raúl Ludy, autor de libros sobre el candomblé, dice que los evangélicos han cambiado de tácticas: "En lugar de atacar el candomblé, algunas iglesias están incorporando algunos elementos del culto en sus servicios -no los rituales complejos, pero sí elementos que son familiares para los que se han criado en la religión".
Freitas, investigador, dice que los centros de candomblé tienen un atractivo social del que carecen muchas iglesias.
"En los terreiros la gente come, coquetea y corteja. Es una religión que celebra la vida", dijo. No tienen problemas en aceptar a los homosexuales, las prostitutas y otros que son marginados por las iglesias más importantes.
Brasil se ha presentado durante mucho tiempo como una sociedad multicultural, pero en los últimos años se ha dado cuenta de la mitad de piel más clara de la población de 182 millones de habitantes controla la mayor parte de la riqueza y poder de la nación.
En la década pasada el movimiento de derechos civiles para los negros ha estado exigiendo beneficios tales como cuotas raciales en las universidades, contratos, empleo y en la televisión y en roles de películas.
Silva dijo que muchos terreiros desempeñan una función, sirviendo como centros de la conciencia negra donde la gente se informa sobre salud, educación y derechos civiles.
Pero algunos se preocupan de que la creciente popularidad del candomblé lo distancie de sus raíces. "Un montón de gente sigue una clase y se declaran maestros", dice la Madre Eliana.
"Pero abrir un terreiro es una obligación seria. Hacemos un montón de cosas, como sacrificios de animales y escarificaciones rituales, que asustan a la gente. Tenemos que preparar a la gente para que entiendan por qué lo hacemos".

2 de enero de 2005
16 de enero de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

candomblé gana fieles


[Michael Astor] Religión brasileña prohibida en el pasado tiene cada vez más seguidores. Esclavos africanos llevaron a Brasil sus propias religiones, como el candomblé, que incluye sacrificios animales.
Belford Roxo, Brasil. Más allá de las fachadas de las iglesias y terrazas en el arenoso lado norte de Río, donde termina el asfalto y empiezan los caminos de tierra, Brasil se transforma en a África.
El sonido de los ‘atabaques', o tambores africanos, se eleva en el aire de la noche desde una casa de ladrillos ilegal, y un tenor canta a todo pulmón invocaciones en la antigua lengua yoruba de Nigeria.
Dentro, niños algo aburridos juegan tranquilos mientras las mujeres con faldas desordenadas bailan en círculo, cantando para invocar a los orixas, los dioses adorados por sus ancestros africanos.
Este es el candomblé, una religión que en el pasado estuvo prohibida en Brasil y que ahora gana aceptación pública, superando una competencia feroz y a veces violenta.
Llevada a Brasil por esclavos africanos, religiones como el candomblé, tambor de mina, batuque y umbanda se han practicado durante mucho tiempo en secreto, con sus deidades disfrazadas de santos católicos. La diosa del mar Imanya, por ejempo, se transformó en la Virgen María.
Incluso después de que se aboliera la esclavitud en 1888, el candomblé siguió siendo considerado primitivo, si no blasfemo -terreno de los pobres y desposeídos.
Ahora las religiones afro-brasileñas están floreciendo en todo Brasil, incluso entre la clase media. "El candomblé sigue creciendo porque la gente está buscando apoyo espiritual. Están siempre yendo de iglesia en iglesia, pero cuando se ponen serios con el candomblé, se transforma en un asunto de la familia", dice la Madre Eliana, que dirige unos 4.000 ‘terreiros', o templos candomblé en Río.
"Se están abriendo nuevos terreiros. Es imposible llevar la cuenta de todos", dijo Ricardo Oliveira de Freitas, un investigador asociado al Instituto Superior de Estudios Religiosos, un laboratorio ideológico de Río.
La oposición más fuerte proviene de las iglesias evangélicas, que también están creciendo rápidamente en el tradicionalmente católico Brasil.
Desde los años ochenta, los evangélicos han atacado físicamente los terreiros, lanzándoles piedras y realizando ruidosas protestas a las puertas de los templos.
Los predicadores los reprueban, especialmente su sacrificios rituales de animales de granja, calificándoles de obras del demonio.
Los sacrificios de animales son difíciles de ignorar.
Las ofrendas de sangre y de partes del cuerpo de los animales se ven normalmente en las esquinas de la calle. Algunos creen que los ataques de los evangélicos han fortalecido el candomblé.
En 2002, los seguidores del candomblé ganaron dos juicios por difamación contra la Iglesia Universal del Reino de Dios, que publicó fotos de ellos en su diarios diciendo que estaban poseídos por el demonio.
"Con los juicios, los seguidores del candomblé empezaron a descubrir que tienen derechos garantizados por la Constitución. Este fue un poderoso mensaje al pueblo, que durante años tuvo que disfrazar su religión", dijo José Marmo da Silva de Ato Ire, un grupo que trabaja distribuyendo información sanitaria en los terreiros.
El antropólogo Raúl Ludy, autor de libros sobre el candomblé, dice que los evangélicos han cambiado de tácticas: "En lugar de atacar el candomblé, algunas iglesias están incorporando algunos elementos del culto en sus servicios -no los rituales complejos, pero sí elementos que son familiares para los que se han criado en la religión".
Freitas, investigador, dice que los centros de candomblé tienen un atractivo social del que carecen muchas iglesias.
"En los terreiros la gente come, coquetea y corteja. Es una religión que celebra la vida", dijo. No tienen problemas en aceptar a los homosexuales, las prostitutas y otros que son marginados por las iglesias más importantes.
Brasil se ha presentado durante mucho tiempo como una sociedad multicultural, pero en los últimos años se ha dado cuenta de la mitad de piel más clara de la población de 182 millones de habitantes controla la mayor parte de la riqueza y poder de la nación.
En la década pasada el movimiento de derechos civiles para los negros ha estado exigiendo beneficios tales como cuotas raciales en las universidades, contratos, empleo y en la televisión y en roles de películas.
Silva dijo que muchos terreiros desempeñan una función, sirviendo como centros de la conciencia negra donde la gente se informa sobre salud, educación y derechos civiles.
Pero algunos se preocupan de que la creciente popularidad del candomblé lo distancie de sus raíces. "Un montón de gente sigue una clase y se declaran maestros", dice la Madre Eliana.
"Pero abrir un terreiro es una obligación seria. Hacemos un montón de cosas, como sacrificios de animales y escarificaciones rituales, que asustan a la gente. Tenemos que preparar a la gente para que entiendan por qué lo hacemos".

2 de enero de 2005
16 de enero de 2005
©los angeles times
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militar culpable de maltratos en iraq


Un jurado militar declaró culpable al soldado estadounidense Charles Graner de abusar y humillar sexualmente a los prisioneros de la cárcel iraquí de Abu Ghraib en las afueras de Bagdad.
Fort Hood, Estados Unidos. Graner de 36 años, escuchó el veredicto con atención sin demostrar ninguna reacción visible. Sus padres, que asistieron al juicio que duró cinco días, escucharon en silencio mirando desafiantes a los miembros de la corte marcial.
Los diez oficiales que integraron el jurado fallaron que Graner, de 36 años, es culpable de conspiración para maltratar a los detenidos, negligencia en el cumplimiento de su deber, maltrato, agresión agravada y actos indecentes.
Los cargos se refieren a los incidentes en que Graner golpeó prisioneros, los obligó a masturbarse y los apiló desnudos, uno sobre otro, en lo que se denominó la "pirámide animada". No obstante fue hallado inocente de algunos cargos de los que era acusado.
Graner enfrenta una pena de 15 años de prisión, y expulsión del ejército sin recibir compensación alguna por ello.
El policía militar no testificó previo a la lectura del veredicto, pero podrá hacerlo antes que se dicte la sentencia, instancia prevista para este sábado.
Tanto la defensa como los acusadores anunciaron que llamarán diversos testigos antes que se dé a conocer la sentencia definitiva.
"El fue quien instigó los incidentes en Abu Ghraib", dijo el capitán Chris Graveline, siendo la acusación más fuerte que manejó el gobierno estadounidense en la corte marcial.
"Estamos ante un abuso absoluto (...) sin justificación alguna, es por deporte, para divertirse", señaló al argumentar su acusación durante el juicio que se lleva adelante en una base militar.
Mientras habló ante el jurado, Graveline, se refirió a las fotografías tomadas en la cárcel iraquí que muestran a un jocoso Graner junto a otro guardia, posando frente a los prisioneros desnudos en humillantes posiciones sexuales.
"Es todo parte de su perverso humor sexual" indicó el capitán este viernes de mañana.
En la oportunidad rechazó la sugerencia de que Graner y otros soldados estaban cumpliendo órdenes al abusar y torturar a los detenidos.
"Ellos atacaron y degradaron a los prisioneros por su propio regocijo", dijo.
También ridiculizó los argumentos de la defensa cuando sostiene que la captura de Saddam Hussein se debió a la información obtenida luego del "agresivo" tratamiento brindado por Graner.
Puntualizó que la mayoría de los prisioneros torturados eran criminales comunes, incluso una prostituta que aparece fotografiada media desnuda durante su detención en la prisión.
"¿Pudo haber sido ella las que nos dio a Saddam Hussein?", ironizó.
El abogado de Graner, Guy Womack, sostuvo que su cliente y los restantes policías militares acusados estaban siguiendo instrucciones de los expertos de la Inteligencia Militar para obtener información sobre los grupos insurgentes contrarios a Estados Unidos en Irak.
El abogado insistió en que no había nada malo en la forma como fueron tratados los prisioneros, ni siquiera cuando fueron obligados a masturbarse y a simular la práctica de sexo oral. Según Womack esto demuestra como los expertos sabían explotar las diferencias culturales para obtener información.
A su vez señaló que el apilamiento de los prisioneros desnudos en la "pirámide animada" era una acción ingeniosa para mantenerlos bajo control.
Womack también defendió el hecho de atar a los prisioneros alrededor de su cuello y lo consideró un buen método para sacar de sus celdas a los más peligrosos.
Graner -agregó- es "inteligente, un buen profesional. El estaba colaborando con nuestra misión en Irak. El problema real es que estas fotos fueron filtradas y avergonzaron al gobierno de Estados Unidos".

15 de enero de 2005
©univisión