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empeora situación en iraq según cia


[Douglas Jehl] Un informe enviado por el jefe de la estación de la CIA en Bagdad advierte que la situación en Iraq está empeorando y que no mejorará pronto.
Washington, Estados Unidos. El cablegrama, enviado a fines del mes pasado cuando el agente terminó un período de servicio de un año, presenta una sombría evaluación de los desarrollos políticos, económicos y de la situación de seguridad, dijeron funcionarios. Dijeron que sus conclusiones fundamentales habían sido transmitidas por un funcionario de alto rango de la CIA que visitó Iraq hace poco.
Los funcionarios caracterizaron las dos evaluaciones como "mixtas", sosteniendo que decían que Iraq estaba haciendo importantes progresos, especialmente en el terreno del proceso político, y acreditaba a los iraquíes por su flexibilidad.
Pero en general los funcionarios describieron el cablegrama del jefe de la oficina de la CIA como una evaluación sin barnices de las dificultades que se enfrentarán en Iraq. Dijeron que advertía que la situación de seguridad se tornaría probablemente peor, incluyendo más violencia y choques confesionales, a menos que hubiera notorios progresos de parte del gobierno iraquí en términos de su habilidad para afirmar su autoridad y construir la economía.
En conjunto, las evaluaciones, que se hacen después de varios otras advertencias similares de parte de funcionarios en Washington y en el terreno, son mucho más pesimistas que la imagen pública que presentó el gobierno de Washington antes de las elecciones convocadas en Iraq este próximo mes, dijeron los funcionarios. El cablegrama fue enviado a la sede de la CIA después de que fuerzas estadounidenses completarán lo que comandantes militares han descrito como una significativa victoria con la toma de Faluya, una importante base de la resistencia iraquí, a mediados de noviembre.
El embajador norteamericano en Iraq, John D. Negroponte, según los funcionarios, mostró su desacuerdo por escrito, objetando un informe como demasiado severo, sobre la base de que Estados Unidos había hecho más progresos que los descritos en la lucha contra la resistencia iraquí. Pero el más importante comandante norteamericano en Iraq, el general George W. Casey, también revisó el cablegrama e inicialmente no opuso objeciones, dijeron los funcionarios. Un funcionario, sin embargo, dijo que el general Casey había expresado objeciones en los últimos días.
El jefe de la oficina de la CIA ha circulado ampliamente fuera de la CIA y fue inicialmente descrito por un funcionario que leyó el documento y lo elogió por su inusual franqueza. Otros funcionarios de gobierno que lo han leído o han sido informados sobre él, describieron más tarde su contenido. Los funcionarios se negaron a ser identificados por sus nombres o cargos debido a lo delicado del asunto. El jefe de la oficina no puede ser identificado públicamente porque continúa trabajando encubiertamente.
Interrogado sobre el cablegrama, un portavoz de la Casa Blanca, Sean McCormack, dijo que no podía discutir asuntos de inteligencia. Un portavoz de la CIA sólo dijo que no podía comentar documentos clasificados.
No quedó claro cómo ha reaccionado la Casa Blanca ante el informe del jefe de la oficina. En los últimos meses, algunos republicanos, incluyendo al senador John McCain de Arizona, han acusado a la agencia de tratar de socavar la posición del presidente Bush revelando informes del servicio secreto que contradicen al gobierno y sus medidas. Pero funcionarios de alto nivel, incluyendo a John E. McLaughlin, el subdirector saliente de la CIA, han rebatido esas afirmaciones. Un funcionario de gobierno dijo que las nuevas evaluaciones sugieren que Porter J. Goss, el nuevo director de la CIA está dispuesto a escuchar puntos de vista diferentes a los expresados públicamente por el gobierno.
Otro informe, más formal, la Valoración Nacional de Inteligencia preparado en julio y enviado en agosto a la Casa Blanca por las agencias de inteligencia estadounidenses también presentaron un panorama oscuro sobre el futuro de Iraq hasta finales de 2005. Entre los tres posibles desarrollos descritos en ese documento, el mejor de los casos preveía un frágil estabilidad y el peor un cadena de acontecimientos que conducirían a una guerra civil.
Después de que boletines de prensa revelaran la existencia de la Valoración Nacional de Inteligencia, que sigue siendo clasificada, el presidente Bush al principio rechazó las conclusiones por ser meras suposiciones. Desde entonces, sin embargo, ha recrudecido la violencia en Iraq, incluyendo la reciente formación de una milicia chií que prepara ataques contra militantes sunníes.
El informe final del jefe de la oficina de Bagdad, que ofrece una evaluación de la situación en el terreno, es un documento menos formal que la Valoración Nacional de Inteligencia. Pero fue redactado por un agente que goza de gran prestigio en la CIA y que, como jefe de la estación de Bagdad, ha sido el funcionario más importante de inteligencia norteamericana en Iraq desde 2003. El jefe de la oficina supervisa una operación de inteligencia que incluye a 300 personas, haciendo de la de Bagdad la estación más grandes desde la de Saigón en la época de la guerra de Vietnam.
El funcionario de alto nivel de la CIA que visitó Iraq y fue luego informado de evaluaciones de otras agencias de gobierno, era Michael Kostiw, un asesor de Goss. Un funcionario de gobierno que sabía de las sesiones con Kostiw las describió como "una descripción honesta de la situación en el terreno".
Desde que asumiera el cargo en septiembre, Goss y sus ayudantes han tratado de frenar la publicación no autorizada de informaciones. En un memorándum enviado a los empleados de la CIA el mes pasado, Goss dice que el trabajo de la agencia de inteligencia era no sólo "proporcionar inteligencia tal como la vemos" sino además "que apoye al gobierno y sus decisiones".
"Como empleados de la agencia no nos identificamos, ni apoyamos ni estimulamos la oposición al gobierno y sus decisiones", dice Goss en ese memorándum, diciendo que estaba tratando "de no dejar dudas sobre las reglas a seguir". El memorándum instaba a los empleados de la agencia a "dejar que sólo los datos hablen a los personeros de gobierno".
Goss mismo realizó su primer viaje al extranjero como director de la CIA la semana pasada, con paradas de varios días en el Reino Unido y un día en Afganistán, pero no visitó Iraq, dijeron funcionarios de gobierno.
El lunes en la Casa Blanca, el presidente Bush no mostró indicios de pesimismo cuando se reunió con el presidente de Iraq, el jeque Ghazi al-Yawar. A pesar de los retos a la seguridad, dijo Bush, Estados Unidos continúa apoyando la realización de las elecciones del 30 de enero "para enviar un mensaje claro a los pocos que en Iraq están tratando de detener la marcha hacia la democracia, de que no podrán impedir las elecciones".
"El pueblo norteamericano debe entender que la democracia no llega de un día para otro", dijo. "Es un proceso. Es una evolución. Después de todo, basta con analizar nuestra propia historia. Teníamos grandes principios enunciados en nuestra Declaración de Independencia y en nuestra Constitución y, sin embargo, la esclavitud duró cien años más. Toma un tiempo para que se asiente la democracia. Y este es un importante primer paso en una sociedad que permite que la gente exprese sus creencias y opiniones".

6 de diciembre de 2004
8 de diciembre de 2004
©new york times
©traducción mQh

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