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termina ocupación de gaza


[Scott Wilson] Los colonos se han marchado después de 38 años.
Netzarim, Franja de Gaza, Palestina. Después de las últimas oraciones en una sinagoga aquí, los militares israelíes evacuaron el lunes el último asentamiento judío en Gaza mientras cientos de vecinos se echaron a la calle y avanzaron lentamente a través del vecindario debajo de un agobiante sol, arrastrando los pies, cantando y acarreando los adornados rollos de pergamino de la Tora y una enorme candelabro menorah que estuvo antes en el tejado de la sinagoga.
Las tropas israelíes no encontraron resistencia cuando guiaban a las 120 familias hacia los buses que los llevarían a Jerusalén para rezar en la Muralla Occidental, el sitio más sagrado del judaísmo. Los miembros de la última comunidad en dejar Gaza vivirán temporalmente en un dormitorio universitario en el asentamiento de Ariel en Cisjordania.
"No estoy desesperado, no he perdido la esperanza", dijo Shlomit Ziv, 35, profesor de la secundaria que ha estado enseñando a niños de 8 años. "El pueblo inmortal, el pueblo judío, ha pasado por épocas muy, muy malas. Pero aquí tenemos ahora un estado, un bello país que a veces comete errores".
La evacuación de Netzarim concluyó la fase más difícil de la retirada de Israel de 21 asentamientos en Gaza. Hablando con periodistas, el mayor Dan Harel, jefe del Comando Sur de Israel, dijo: "Ahora mismo, no quedan asentamientos israelíes en la Franja de Gaza. Los únicos ciudadanos israelíes son las fuerzas de seguridad".
Al amanecer del martes en el remoto y pequeño asentamiento en las colinas de Sanur en Cisjordania, que ya había sido abandonado por sus residentes, entraron 6.000 policías y soldados israelíes en lo que los comandantes describieron como una fuerza abrumadora para expulsar a cientos de manifestantes.
Fuerzas israelíes debieron hacer frente a menos resistencia que la anticipada. Un manifestante utilizaba un megáfono para instar a los soldados a no ejecutar las órdenes, mientras otros ocuparon la sinagoga del asentamiento.
Oficiales israelíes advirtieron que serían más agresivos que en las evacuaciones de Gaza porque Sanur estaba completamente ocupado por manifestantes que se habían congregado para resistir a las fuerzas de seguridad israelíes.
"Queremos terminar lo antes posible", dijo el mayor del ejército Ran Zur, comandante de la compañía cuyo batallón ha debido hacer frente la semana pasada a la resistencia más resuelta de los colonos de Gaza.
"Esa gente no es de aquí", dijo el teniente del ejército Gregory Asmolov. "Vinieron solamente a protestar. Algunos de ellos son incluso delincuentes".
En Gaza, la operación progresó rápidamente después del primer día, y fue por lo general pacífica. Soldados israelíes seguirán probablemente en los asentamientos unas cinco semanas más, desmantelando casas, instalaciones militares y otros restos de casi cuatro décadas de presencia. La Autoridad Palestina tomará control del territorio, un 20 por ciento del territorio de Gaza.
La retirada puso a la orden del día las profundas diferencias entre el movimiento religioso nacional israelí, cuyos adherentes creen que la colonización de territorios es un imperativo religioso, y los partidos políticos más seculares que consideran la presencia de Israel allá como una amenaza a la seguridad y a la viabilidad de su mayoría judía.
Oficiales dijeron que 1.500 israelíes, la mayoría de ellos de Cisjordania, se introdujeron en Gaza en las últimas semanas para servir como reclutas de la resistencia. En los próximos días, los soldados israelíes detendrán a cualquiera que se oculte en los asentamientos evacuados.
Una comunidad de cómodas casas estucadas a lo largo de calles de estilo suburbano, Netzarim era el asentamiento judío más aislado de Gaza, donde han vivido más de 8.500 colonos en los últimos años entre 1.3 millones de palestinos.
El primer ministro Ariel Sharon dijo al comité de asuntos exteriores del parlamento israelí en abril de 2002, que "el destino de Netzarim es el destino de Tel Aviv", sugiriendo que la supervivencia del diminuto asentamiento era tan importante para el futuro de Israel como su metrópolis más grande.
Pero la decisión de Sharon de abandonar Netzarim, así como el resto de Gaza, subrayó el impacto que han tenido casi cinco años de insurrección palestina en las fuerzas de seguridad israelíes. Es también central en el intento de Sharon de definir fronteras nacionales más protegidas sin negociar las condiciones con los palestinos.
Búnkers fortificados pintados con murales de patio de colores pasteles salpican el complejo, que estuvo envuelto el lunes en pancartas que decían "Netzarim Para Siempre" en inglés y hebreo. Pero oficiales israelíes dijeron que defender Netzarim requería un batallón de tropas, o 450 soldados, para una comunidad cuya población es ligeramente mayor que eso. A menos 17 soldados han muerto mientras estaban asignados para proteger el asentamiento en los últimos años, dijeron oficiales militares israelíes, y varios monumentos conmemorativos de ellos se encuentran en numerosos y verdes parques y jardines de juego.
"Han necesitado tantas tropas para ampararlos, para protegerlos durante tanto tiempo", dijo Hagai Dotan, oficial de policía a cargo de la evacuación aquí.
Antes de que empezara la operación hacia las 9 de la mañana, las excavadoras levantaron nuevas bermas de tierra entre las aldeas palestinas y el asentamiento para protegerlo de ataques con armas de fuego. A lo largo del perímetro se apostaron tanques adicionales y vehículos blindados de transporte de personal. Un aeroplano no tripulado zumbaba en el cielo.
Al menos dos colonos israelíes, ambos abuelos, fueron asesinados aquí en los últimos años. Pero de los palestinos que viven a lo largo de sus vallas fortificadas han muerto muchos más, a menudo en tiroteos en el traicionero cruce de caminos cercano.
"El gobierno fundó este asentamiento, y en esa época alguien pensó que era una buena idea", dijo el coronel Cobi Moise, 45, un oficial de la reserva que ha servido frecuentemente en Gaza. "Las cosas han cambiado con los años, y ahora el mismo gobierno democrático quiere retirarse. Es difícil vivir en este lugar, es difícil de proteger -para nosotros y para los palestinos. Si quisiéramos, el ejército podría proteger este lugar durante años. Pero eso no proporciona tanto alivio como la retirada".
A diferencia de las vitriólicas provocaciones observadas en otros asentamientos, aquí los niños repartían helados a las tropas mientras esperaban las evacuaciones. En otras ocasiones, los vecinos apagaron fogatas que habían sido encendidas por los niños y los reprendieron por arrojar piedras contra los vehículos militares. Los niños obedecieron.
Gideon Ehrlich, 66, es un asistente social voluntario en el asentamiento. Profesor jubilado de la Universidad de Bar-Ilan en Cisjordania, Ehrlich es matemático de formación. Su esposa es psicóloga, y la pareja ha estado viajando acá dos veces a la semana durante el año pasado desde el asentamiento de Cisjordania donde viven, para ayudar a los residentes durante la evacuación. Erhlich dijo que había visto un aumento de la ansiedad entre los niños del asentamiento y más discusiones entre los adultos.
"Es una derrota", dijo. "Este es el resultado de la negligencia del gobierno".
Pero Erhlich dijo que la gente de Netzarim no se había enfrentado nunca a los militares. Para esta misión, señaló Erhlich, los soldados desarmados que formaron la primera línea de la evacuación llevaban chalecos y gorras de béisbol azules, los dos adornados con la bandera israelí.
"Sabían que no estábamos peleando contra ellos, pero de todos modos es un uso cínico de los soldados", dijo Erhlich. Los colonos "admiran al estado y la bandera y creen que el ejército es sagrado. Ahora no se pueden convencer de pelear contra ellos".

Karl Vick en Cisjordania contribuyó a este reportaje.

23 de agosto de 2005
©washington post
©traducción mQh


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