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proponen disolver policía iraquí


[Julian E. Barnes] Un inminente informe encargado por el Congreso se muestra positivo sobre el ejército iraquí, pero sugiere desmantelar a la sectaria Policía Nacional.
Washington, Estados Unidos. La Policía Nacional Iraquí necesita una reforma para sacar de sus filas a miembros de milicias, de acuerdo a una evaluación de las fuerzas de seguridad iraquíes que será dado a conocer la próxima semana.
El informe -encargado por el Congreso y presidido por el general de infantería en retiro James L. Jones- concluye relativamente bien para el ejército iraquí, según un funcionario al tanto del informe. Dice que el ejército se encuentra bien equipado y adiestrado y ahora realiza operaciones de manera muy efectiva.
Su evaluación de la policía es mucho más pesimista. El informe sugiere empezar de nuevo con la Policía Nacional, posiblemente configurándola como una fuerza más reducida.
La Policía Nacional Iraquí, dependiente del ministerio del Interior, está compuesta por cerca de 25 mil hombres. El informe no recomienda una reforma de las policías locales y provinciales, con 325 mil funcionarios.
Las conclusiones de la Comisión de Evaluación Independiente de las Fuerzas de Seguridad Iraquíes, conocidas informalmente como el informe Jones, se dan a conocer cuando el presidente Bush prepara su propia evaluación para el Congreso y está recibiendo una serie de análisis de sus asesores militares. Bush debe reunirse con miembros del Estado Mayor Conjunto hoy en el ‘tanque' del Pentágono, como llaman a su salón de conferencias secreto.
Oficiales estadounidenses han reconocido hace tiempo los problemas con la policía iraquí, diciendo que muchas unidades eran controladas por varios grupos religiosos. Estados Unidos ha hecho algunos intentos de mejoramiento de la policía, incluso declarando el 2006 como el ‘año de la policía' y prometiendo incrementar considerablemente el adiestramiento y supervisión estadounidenses.
Aunque reconociendo los problemas, el Pentágono rechazó el jueves la recomendación de Jones de desbandar la Policía Nacional Iraquí, diciendo que los oficiales no pensaban que empezar de nuevo fuera el mejor modo de mejorar al cuerpo.
"El hecho de que tengamos el problema de un sectarismo desenfrenado en la Policía Nacional no debe sorprendernos", dijo Geoff Morrell, secretario de prensa del Pentágono.
Morrell dijo que oficiales iraquíes y estadounidenses habían estado trabajando juntos para volver a adiestrar y reconstruir unidades, y observó que se había remplazado a nueve comandantes de batallón. "Creemos que en última instancia el readiestramiento podría reformar a la Policía Nacional Iraquí y deshacerse de sus prejuicios sectarios".
El informe es de lejos más positivo sobre las capacidades del ejército iraquí, aunque dice que tiene problemas logísticos y las unidades tienen problemas en cuanto a aprovisionamiento adecuado.
El ministro de Defensa, Robert M. Gates, y miembros del Estado Mayor Conjunto, fueron informados el miércoles por Jones de las conclusiones. Miembros de la comisión de Jones contactados el jueves dijeron que habían acordado no comentar el contenido del informe antes de su publicación.
El informe Jones, que será presentado al Senado la próxima semana, es uno de los dos informes encargados por el Congreso, en anticipo de la evaluación del general David H. Petraeus, el jefe militar norteamericano en Iraq.
La contraloría del gobierno estadounidense debe dar a conocer un informe la próxima semana sobre los progresos del gobierno iraquí en el cumplimiento de 18 criterios definidos por el Congreso. Un borrador de ese informe se mostraba más negativo sobre el ejército iraquí que las conclusiones de Jones. La contraloría constató que el número de unidades del ejército iraquí capaces de operar autónomamente bajó de diez en marzo a seis el mes pasado. Constató que se han habían alcanzado tres de los requisitos, dos habían sido parcialmente alcanzados y trece no se habían cumplido.
Funcionarios del Pentágono objetaron el borrador y dijeron que la contraloría llegó a una conclusión errónea sobre los tres criterios.
Al contrario de las conclusiones de la contraloría, funcionarios del Pentágono dicen que el gobierno iraquí ha desplazado brigadas para la seguridad de Bagdad y no ha impedido que las tropas norteamericanas entren en barrios o enclaves particulares. El Pentágono también dice que el gobierno iraquí debiera recibir un visto bueno parcial por reducir el sectarismo en sus fuerzas militares.
Morrell dijo que el Pentágono acogía los informes externos, pero que el informe de Petraeus era más importante. "La opinión que más importa es la de los comandantes en el terreno que han estado viviendo y respirando esto durante meses, antes que la gente que llega en paracaídas para estudios externos", dijo Morrell.
Petraeus y Ryan C. Crocker, embajador norteamericano en Iraq, deben presentar sus conclusiones ante la Cámara el 10 de septiembre, y el 12 de septiembre ante el Senado, de acuerdo a un funcionario del Congreso.
Esta semana funcionarios del Pentágono dijeron que todo el Estado Mayor Conjunto tendrían la oportunidad de presentar sus opiniones sobre Iraq a Bush cuando el presidente delibere sobre la estrategia a seguir en Iraq.
La reunión entre el Estado Mayor Conjunto y el presidente fue anunciada por el general de división Richard Sherlock, director de planificación operacional. "El Estado Mayor proveerá al presidente con recomendaciones francas y sus opiniones sobre las operaciones en curso. Lo harán individualmente y en privado", dijo Sherlock.
El portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, dijo que Bush quería hablar sobre Iraq con los jefes militares y la situación de las fuerzas armadas estadounidenses. El Estado Mayor debe tratar la tensión que están provocando los despliegues sobre las familias militares y la necesidad de aumentar el tamaño de las fuerzas armadas.
Militares y funcionarios de gobierno han dicho que el Estado Mayor apoya una reducción a un contingente mucho menor en Iraq para el próximo año.
El Jefe del Estado Mayor del ejército, el general George W. Casey Jr., ha estado refiriéndose a menudo a la tensión que causa el alto nivel de despliegues en Iraq y otros lugares en el ejército. "Nuestra fuerza está estirada y desequilibrada", dijo el jueves. "El tempo de nuestros despliegues no es sustentable; el uso de nuestros equipos es cinco veces mayor que el promedio y operamos constantemente en ambientes hostiles".

julian.barnes@latimes.com

31 de agosto de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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