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nominan homosexuales al obispado


Un mes después de que los líderes de la iglesia nacional votaran para permitir la consagración de clérigos homosexuales, una de sus diócesis más liberales nomina a dos sacerdotes homosexuales entre los seis candidatos para obispo sufragáneo.
[Duke Helfand] El domingo, los líderes de la Iglesia Episcopal en Los Angeles, nominaron como obispos a dos sacerdotes abiertamente homosexuales, convirtiéndose en una de las primeras diócesis de la iglesia nacional en poner a prueba la polémica y reciente decisión que levantó la prohibición de hecho que pesaba sobre los homosexuales en la jerarquía ordenada.
Las nominaciones del Reverendo John L. Kirkley, de San Francisco, y de la Rev. Canon Mary D. Glasspool, de Baltimore, probablemente inflamarán todavía más a los teólogos conservadores de la iglesia estadounidense y sus socios globales en la Comunión Anglicana, que han advertido repetidas veces sobre las repercusiones de una acción semejante.
Forman parte del grupo de seis nominados que deberán ser elegidos en diciembre para dos posiciones de obispos sufragáneos en la convención anual de la diócesis de Los Angeles. Los obispos sufragáneos asisten al obispo principal de la diócesis.
Sede de setenta mil feligreses episcopales repartidos en seis condados, la diócesis es considerada ampliamente como una de las más liberales de la iglesia estadounidense, que cuenta con 2.1 millones de miembros. Su obispo, el Rev. J. Jon Bruno, es un declarado defensor de los derechos de los homosexuales en la iglesia.
"Yo apoyo a todos y cada uno de estos candidatos, y me complace la amplia diversidad que ofrece esta diócesis", dijo Bruno el domingo en una declaración.
Desde que la Iglesia Episcopal consagrara a un sacerdote homosexual con pareja como obispo de Nueva Hampshire en 2003, docenas de parroquias tradicionalistas y cuatro diócesis, incluyendo la de California Central, han votado para abandonar la iglesia nacional.
La lista de congregaciones escindidas incluye a varias de la diócesis de Los Angeles, que ha librado una costosa y en gran parte exitosa batalla jurídica sobre la propiedad de las posesiones de la iglesia.
En medio del conflicto sobre la consagración del obispo V. Gene Robinson, los líderes de la iglesia estadounidense habían prometido ejercer moderación al acordar no aceptar la consagración de obispos "cuyos modos de vida" presentaran un reto a la iglesia y revisarían los lazos con la comunión. Pero el mes pasado dieron marcha atrás en su convención de Anaheim, votando abrumadoramente para abrir "todos los ministerios" a homosexuales y lesbianas. También acordaron considerar los ritos de bendición para parejas del mismo sexo.
La acción del domingo en Los Angeles se produce un día después de que la diócesis de Minnesota nominara a tres sacerdotes al obispado, incluyendo a una lesbiana con pareja, la Rev. Bonnie Perry, que es rectora de la Iglesia Episcopal de Todos los Santos de Chicago y profesora adjunta en el Seminario Teológico de Seabury-Western, en Evanston, Illinois.
Los conservadores en la iglesia advirtieron que las rápidas acciones en las dos diócesis en respuesta al reciente cambio de política provocaría una mayor división en la iglesia estadounidense. Y acusaron a altos líderes episcopales de ser poco honrados por sugerir que la denominación no se había apartado de las creencias y políticas tradicionales.
"Lo que esto representa es una continua provocación a la Comunión Anglicana mundial", dijo Kendall Harmon, un prominente conservador que es el asesor teológico jefe del obispo episcopal de Carolina del Sur. "Cualquiera que preste atención puede ver que la Iglesia Episcopal está avanzando hacia una nueva teología y práctica que los aparta [de la doctrina tradicional]".
La obispo presidente de la iglesia, la Rev. Katharine Jefferts Schori, y Bonnie Anderson, líder de su clero y laicado, trató de mitigar los temores anglicanos incluso cuando el mes pasado la convención decidió suavizar las restricciones impuestas a los obispos.
En una carta al Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, líder espiritual de la Comunión Anglicana, Jefferts Schori y Anderson describieron la resolución como "más descriptiva que prescriptiva" y dijeron que no revoca la prohibición previa sobre las ordenaciones.
En lugar de eso, dijeron, la medida reafirma las garantías de trato ecuánime definido en los cánones y constitución de la iglesia estadounidense.
"Al adoptar esta resolución, no es nuestro deseo ofender", escribieron. "Estamos agudamente conscientes de las preocupaciones y sensibilidad de nuestros hermanos y hermanas en otras iglesias de la comunión".
La semana pasada, Williams comentó las nuevas políticas de la iglesia episcopal diciendo que entre los 77 millones de miembros de la comunión ya se habían expresado "ansiedades muy serias". Sugirió que la denominación estadounidense podría tener que aceptar un rol diferente en un nuevo sistema de dos niveles -uno para las iglesias que siguen completamente dentro del redil anglicano, y uno para los que quieren más autonomía.
Aunque Williams condenó la persecución de homosexuales y lesbianas, y también dejó en claro que la comunión no sanciona la bendición de parejas homosexuales y lesbianas ni su selección como candidatos al obispado.
Sin embargo, líderes episcopales de Minnesota elegirán a un nuevo obispo el 31 de octubre, en su convención diocesana en Minneapolis. El clero y los
representantes de los laicos en Los Angeles votarán a principios de diciembre.
Las selecciones de la diócesis deben ser aprobadas por la mayoría de los obispos de la iglesia nacional y los "comités permanentes" de la diócesis, de los que participan representantes del claro y del laicado.
En Los Angeles fueron nominados 51 sacerdotes para las dos posiciones de obispos asistentes que quedarán vacantes este próximo año cuando jubilen los obispos actuales.
Veinte de los nominados presentaron solicitudes, y el campo se redujo luego a seis finalistas, incluyendo a tres de la diócesis de Los Angeles.
Además, de Kirkley y Glasspool, que mencionan a sus parejas en declaraciones diocesanas oficiales, los nominados son la Rev. Canon Diane M. Jardine Bruce, de St. Clement’s by-the-Sea, San Clemente, California; la Rev. Zelda M. Kennedy, de All Saints, Pasadena; el Rev. Irineo Mártir Vázquez, de St. George, de Hawthorne; y el Rev. Silvestre E. Romero, de St. Philip, San José.
Localizado por teléfono el domingo, Kirkley se negó a hacer comentarios, pero en una declaración en la página web de su diócesis, calificó su nominación de "privilegio". Glasspool no pudo ser localizado.
Los miembros de la diócesis de Los Angeles podrán reunirse con los candidatos en un foro en la escuela Campbell Hall, Hollywood del Norte, el 19 de septiembre.
Un importante progresista episcopal, el obispo Marc Andrus, de San Francisco, dijo que las nominaciones de Kirkley y Glasspool no constituían una desviación significativa de las recientes directivas de la iglesia.
"Realmente se corresponde con la trayectoria de nuestra iglesia hacia la justicia y el reconocimiento... de los plenos derechos de homosexuales y lesbianas", dijo Andrus, obispo de la Diócesis de California.
Pero un importante conservador que dejó la iglesia episcopal el año pasado para fundar una iglesia anglicana concurrente dijo que la decisión de elegir más obispos homosexuales sólo apresuraría el éxodo de la congregación de la denominación episcopal.
Martyn Minns, obispo misionero fundador de la Convocación Anglicana de América del Norte, dijo que la adopción de políticas progresistas alejará todavía más a la iglesia del "pensamiento anglicano tradicional y, francamente, de la doctrina cristiana".

Michael Finnegan contribuyó a este reportaje.

4 de agosto de 2009
3 de agosto de 2009
©los angeles times 
cc traducción mQh
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1 comentario

Valentin Gresina -

No le veo problema a la elección, puesto que en una congregación indepedientemente de su denominación, puede hacerse todo lo que sus líderes decidan o entienda puede hacerse. Sin embargo, en la Iglesia de Dios, es decir, el cuerpo de Cristo, las cosas son diferentes. ¿Por qué? En primer lugar, porque es Dios mismo quien dirige su Iglesia atraves del Espiritu Santo. En segundo lugar, porque Dios mismo ha dispuesto el cómo hacer las cosas, conforme lo enseña la Biblia, que es la Palabra de Dios. Por último y en tercer lugar, La Palabra de Dios establece los requisitos que debe llenar todo líder, ministro u obispo de la verdadera Iglesia del Señor, como podemos verlo en 1Timoteo capítulo 3 y versículos 1 al 7, y en Tito capítulo 1 y versículos 5 al 9. Dios les bendiga a todos.
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