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arte o propaganda


Pinturas norcoreanas en Austria. Los críticos dicen que las imágenes de felices soldados y campesinos, presentadas sin comentario, sólo promueven la ideología de Kim Jong Il. El museo de Viena defiende la exposición como una mirada en un mundo artístico aislado. [Si no puedes entrar, pincha Comentar...]. 
[Julia Damianova] Viena, Austria. Más de cien óleos, acuarelas, tradicionales grabados y carteles del Museo de Arte de Corea en Pyongyang han estado trazando una borrosa línea entre el arte y la propaganda.
¿Ofrece la exposición en el Museo de Artes Aplicadas y Arte Contemporáneo MAK, de Viena, una poco habitual mirada en un mundo artístico norcoreano aislado y en gran parte desconocido, o se trata sólo de un montaje para un régimen que utiliza el arte no sólo como mensajero de su ideología política, sino también como una fuente de financiamiento internacional?
El término ‘propaganda política’ se viene en realidad a la mente cuando repasamos la exposición ‘Flores para Kim Il Sung’, desde mayo hasta el 5 de septiembre.
Una parte importante de la exposición está dedicada a monumentales retratos de Kim Il Sung y su hijo y sucesor, Kim Jong Il. Se los ve o caminando juntos, orgullosos, o se los presenta en escenas con campesinos, soldados o niños en exuberantes y floridos jardines.
Una tela, titulada ‘Kim Jong Il, Comandante Supremo de la KPA, Profundamente Preocupado del Rancho de los Soldados’, muestra a Kim mirando en una cacerola.
Otra es un retrato de Kim Jong Il mirando unos documentos en su escritorio, con un cigarrillo encendido en la mano. El cielo nocturno domina la vista desde la ventana a su lado. La tela se titula ‘La Luz Infinita del Centro del Partido’.
Todas las pinturas con los Kim están cuidadosamente arregladas en profundos nichos y acordonados como medida de protección con una cuerda roja. Ninguna de las pinturas de la exposición conlleva algún comentario sobre la naturaleza del régimen norcoreano -el principal punto de los críticos de la exposición.
Pero el director de MAK, Peter Noever, se muestra impertérrito frente a los debates que surgieron en torno a la exposición.
"No soy ni político ni politólogo. Y además todos saben qué tipo de régimen es este; no tenemos que explicárselo a nadie", dijo Noever, bebiendo café en su oficina en la misma planta de las telas norcoreanas.
La exposición, dijo el director del museo, ofrece una mirada única en el carácter, la mentalidad y la cultura de un país.
Junto con retratos de ciudadanos sonrientes y esmeradamente vestidos, niños de mejillas sonrosadas contra un telón de fondo de cielos azules y felices campesinos trabajando la tierra en un asombroso paisaje, hay estampados de brillantes colores en un estilo que evoca el tradicional cartel soviético. Los norcoreanos transmiten mensajes -incluyendo signos de exclamación- como "¡Mayor eficiencia en el uso de la electricidad!" y "¡Más bienes de consumo para el pueblo!"
Los funcionarios del MAK dijeron que es la primera vez que el Museo de Arte de Corea envía al extranjero una colección de arte de esa envergadura, y que cubre el periodo comprendido entre los años sesenta y 2010.
En Corea del Norte, "el arte asume una función social y está subordinado al proceso revolucionario", dijeron en una comunicado de prensa los organizadores de la exposición de Viena. Los artistas norcoreanos son todos miembros de asociaciones de artistas del estado y tienen horarios regulares. Reciben un salario mensual por producir un cierto número de piezas que "transmitan la actitud, la conducta, la moral y los valores correctos".
Y aparentemente sus obras se ha convertido en un rentable artículo de exportación que es capaz de eludir el aislamiento internacional de Corea del Norte, ayudando a llevar dinero a casa.
Fanáticos coleccionistas pueden viajar al país para comprar arte, dijo Rudiger Frank, profesor de economía y sociedad asiáticas en la Universidad de Viena. O sus obras pueden ser adquiridas en galerías especializadas en ubicaciones más asequibles, como Pekín. Las obras pueden inclusive ser pedidas directamente a los artistas norcoreanos mismos, o a las asociaciones para las que trabajan.
El Grupo de Compañías Mansudae Overseas Project -la más grande asociación y el principal centro de producción del arte norcoreano-fue fundado en 1959 y emplea a cuatro mil personas, incluyendo a cerca de mil artistas que trabajan en todos los medios.
Noever dijo que sus contrapartes en Pyongyang no pidieron dinero por prestar las obras a la exposición de Viena, pero organizarla tuvo algunas dificultades.
De viaje por Japón hace siete años, decidió espontáneamente visitar Corea del Norte, y logró conseguir un permiso para entrar solo y quedarse durante una semana. Fue al museo nacional de arte en Pyongyang y se reunió con su director, que le mostró piezas de arte que Noever decidió que tenían que ser vistas por una audiencia más amplia.
Sin embargo, convencer a las autoridades norcoreanas no fue fácil.
"Se sorprendieron y al principio no entendían por qué queríamos montar esta exposición", dijo Noever. "Fue un asunto largo y complicado. Tuvimos que forcejear con ellos porque tenían ideas muy académicas totalmente diferentes a las nuestras sobre qué debíamos exhibir".
Tuvo la oportunidad de visitar los talleres de los artistas y dijo que le impresionó que las condiciones de trabajo fueran decentes, aunque duda que todos los artistas norcoreanos tengan trabajos tan buenos.
Después de todo su esfuerzo, Noever cree que llevar arte norcoreano a Viena fue todo un golpe. También Frank está convencido de que tener esas obras en Austria es una buena cosa.
"Uno olvida muy rápidamente que Corea del Norte no es solamente armas nucleares y su régimen. La exposición ayuda a la gente a pensar sobre qué más hay allá; hace surgir preguntas", dijo Frank.

 

20 de julio de 2010
20 de junio de 2010
©los angeles times 
cc traducción mQh
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