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ex khmer rouge apela sentencia


Ex alcaide khmer rouge apela sentencia. Abogados piden liberar al ex alcaide, conocido como Duch, en momentos en que empieza a cumplir su condena por crímenes de guerra.
Camboya. Los abogados camboyanos de Duch, el ex alcaide de una prisión khmer rouge, recurrieron su sentencia a 35 años de cárcel por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
El hombre de 68 años, cuyo nombre real es Kaing Guek Eav, admitió haber supervisado la tortura y muerte de cerca de quince mil hombres, mujeres y niños en la cárcel de Tuol Seng, en la capital camboyana, durante el régimen comunista de 1975 a 1979.
Duch, que volvió al tribunal el lunes, fue sentenciado en julio pasado a 35 años de cárcel por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Stephanie Scawen, de Al Jazeera, informando desde fuera de los tribunales en Phnom Penh, dijo que la sentencia fue conmutada por diecinueve años, debido al tiempo que ya pasó en prisión y sobre la base de que Duch estuvo detenido ilegalmente durante años.
"Debido a su detención ilegal, le redujeron la sentencia en cinco años", dijo.
"Y luego le descontaron once años por el tiempo que ya lleva en la cárcel. Algunos dicen que eso significa que sólo tendrá que cumplir treinta años, pero el tribunal insistió esta mañana que la sentencia se mantiene en 35 años".

En Apelación
La fiscalía quiere imponer una sentencia más severa contra Duch. Pero sus abogados solicitan su libertad, argumentando que sólo obedecía órdenes. Dicen que su caso cae fuera de la jurisdicción del tribunal.
"El caso se centra en si Duch era un dirigente de alto nivel o uno de los más responsables. Los abogados dicen que los documentos muestran que él era un cuadro de bajo nivel y por tanto no era uno de los dirigentes", agregó nuestro corresponsal.
"Tenía que obedecer órdenes y no actuó solo, no tenía poder de decisión sobre el destino de los detenidos, entre los cuales había amigos y familiares -incluso su propio cuñado".
Durante su juicio en el tribunal por crímenes de guerra de la ONU en Camboya, los que trabajaban bajo órdenes de Duch en el centro de detención declararon que todo el mundo le temía.
Durante el juicio, Duch pidió perdón por los crímenes cometidos bajo su dirección en la cárcel, donde los detenidos eran torturados para que se denunciaran a sí mismos y a otros como espías extranjeros.
Pero las víctimas pusieron en duda la sinceridad de su remordimiento después de que pidiera ser absuelto.

Responsabilidad
Anne Heindel, jurista del Centro de Documentación de Camboya, que reúne evidencias sobre las atrocidades de los Khmer Rouge, dijo que Duch no aceptaba responsabilidad por los crímenes.
"Dice que era una pieza más en el engranaje del partido comunista, que debido a no era totalmente autónomo en la toma de decisiones, su culpa es menor", dijo.
Nacido en 1942 en el centro de Camboya, a Duch se lo recuerda como un maestro honesto que se dedicaba a ayudar a los pobres antes de convertirse en un cuadro khmer rouge en 1970.
"Me uní a la revolución para transformar la sociedad, para oponerme al gobierno, para oponerme a la tortura", dijo, durante el juicio.
"Sacrifiqué todo por la revolución, sincera y absolutamente".
En las zonas controladas por los rebeldes, eligió el nombre Duch como su nombre de guerra porque era el nombre de un estudiante ejemplar en una escuela de su juventud.

Cárceles en la Jungla
Duch supervisó una serie de cárceles en la jungla antes de dirigirse a Tuol Seng después de que el régimen se apoderara de Phnom Penh en 1975.
Lo que empezó con unas decenas de prisioneros se convirtió en un torrente diario de condenados que llegaban a Tuol Seng, o S-21, a medida que el régimen se deshacía de sus "enemigos".
Siempre meticuloso, Duch levantó un enorme archivo de fotos, confesiones y otros documentos con los que los fiscales pudieron reconstruir los últimos meses en la vida de miles de detenidos.
Tras el derrocamiento del Khmer Rouge, mantuvo funciones en el movimiento comunista que luchaba contra las tropas respaldadas por Vietnam.
Fue arrestado después de que Nic Dunlop, un reportero gráfico irlandés, lo descubriera trabajando con un nombre falso para una agencia humanitaria cristianas al oeste de Camboya.
Antes de eso, muchos habían asumido que había muerto después de que desapareciera cuando las tropas vietnamitas derrocaron a los Khmer Rouge en 1979.
"Le dice a Nic Dunlop: ’Cristo lo llevó a encontrarme’", dijo Duch en el juicio.
14 de abril de 2011
28 de marzo de 2011
©al jazeera

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