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procesaron a represores de la perla


La Sala A de la Cámara Federal de Córdoba procesó por delitos de lesa humanidad al jefe del centro de clandestino de la última dictadura ‘La Perla’, el capitán retirado Héctor Pedro ‘Vargas’ Vergez, y a su número dos, el capitán retirado Ernesto ‘El Nabo’ Barreiro.
Argentina. Ayer, en la provincia mediterránea, también detuvieron al integrante de los grupos de tareas de la dictadura y ex carapintada Carlos ‘el Indio’ Castillo.
Los camaristas Roque Ramón Rebak, Luis Martínez y Octavio Olmedo, también dictaron el procesamiento del ex comandante Luis Alberto Cayetano Quijano; y Antonio Carlos Burgos, ex jefe del Área Material Córdoba de la Fuerza Aérea.
A Vergez lo procesaron por los homicidios de Pablo Daniel Ortman y Marcelo Leónidas Espeche, mientras que Barreiro Quijano y Burgos quedaron procesados por el homicidio y torturas de Daniel Héctor Rodríguez, todos entre 1976 y 1977.
No es el primer procesamiento para Vergez, ya que antes había quedado imputado por otros casos de delitos de lesa humanidad perpetrados en Córdoba durante el gobierno de ‘Isabel’ Perón, entre 1974 a 1976, por los que deberá ir a juicio.
El ex militar, que está detenido en Campo de Mayo, fue el jefe del Comando Libertadores de América de la Triple A hasta el golpe de Estado y luego pasó a desempeñarse como jefe de ‘La Perla’.
El centro clandestino funcionó en dependencia del Tercer Cuerpo de Ejército y está considerado uno de los más siniestros centros clandestinos de detención y exterminio del Terrorismo de Estado, calculándose que por allí pasaron unos 2 mil prisioneros.
Además, Vergez trabajó para la SIDE durante el gobierno del peronista Carlos Menem e incluso actuó de ’emisario’ ofreciéndole un millón de dólares al detenido Carlos Telleldín, hijo del ex jefe del Departamento de Informaciones (D2) de la Policía, para que desviara la atención en la causa AMIA.
Asimismo, en democracia, estuvo denunciado por liderar la "Asociación Nacional contra la Usura" (ANCU) que presuntamente extorsionaba a endeudados hipotecarios para quedarse con sus bienes.
19 de mayo de 2011
18 de mayo de 2011
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condenan al zorro


Condenan a alias ’El Zorro’ por el asesinato de un miembro de la UP en Granada.  Héctor Horacio Triana, más conocido como ’El Zorro’, fue condendo a 18 años de cárcel por el asesinato de un militante de la Unión Patriótica en Granada, Meta, cometido en 1992.
Colombia. Por el homicidio de Edison Sánchez Villamil, miembro de la Unión Patriótica (UP), y distribuidor del periódico Voz, el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Villavicencio condenó a 18 años de prisión a Héctor Horacio Triana, alias ‘El Zorro’, como coautor de homicidio agravado y autor de concierto para delinquir.
El asesinato ocurrió el 11 de julio de 1992, cuando Sánchez Villamil fue obligado a abordar una camioneta junto con su esposa Graciela Rodríguez, en la que fueron llevados a la vereda Santa Helena, en la vía que del municipio de Granada conduce al de Fuente de oro (Meta), donde fueron asesinados con arma de fuego.
En noviembre de 2010 para obtener los beneficios por sentencia anticipada, alias ‘Zorro’ admitió que en la década de los 80 fue integrante del grupo Muerte a Secuestradores (MAS) en Puerto Boyacá, y que luego integró grupos de autodefensa de Gonzalo Rodríguez Gacha en Pacho y en Guayabal (Cundinamarca)
Posteriormente, según lo aceptado en esa diligencia judicial, fue enviado al bloque Centauros en Vistahermosa (Meta), donde recibió órdenes de Manuel de Jesús Pirabán, alias ‘Pirata’, para perpetrar homicidios de simpatizantes de la UP en los Llanos Orientales.
18 de mayo de 2011
©verdad abierta

mapuches, 65 días de huelga de hambre


Indígenas mapuche presos completan 65 días en huelga de hambre.
[Karol Assunção] Chile. Los cuatro indígenas mapuches condenados a penas entre 20 y 25 años de prisión, completan hoy (18), 65 días de huelga de hambre en la prisión de Angol, Chile. Los mapuches están en ayuno demandando un juicio justo sin la aplicación de la Ley Antiterrorista. Con la salud fragilizada, aguardan la decisión de la Corte Suprema sobre el recurso de nulidad presentado contra el juicio del Cañete. Se espera que la Suprema Corte de a conocer su decisión el próximo 3 de junio.
Según informaciones de Radio Universidad de Chile, cada mapuche ya perdió cerca de 20 kilos desde el día 15 de marzo, fecha en que iniciaron la huelga de hambre. El más viejo del grupo, Héctor Llaitul, de 43 años, perdió 20 kilos y presenta insomnio, dolores de cabeza, calambres en las extremidades del cuerpo y señales de debilidad. Los síntomas también son experimentados por Jonathan Huillical, de 23 años, quien perdió 18 kilos.
Según el diario electrónico, la situación también es vivida por José Huenuche, de 34 años, quien perdió 16 kilos, y por Ramón Llanquileo, de 29 años quien ya redujo su peso en 17 kilos. A pesar del crítico estado de salud que padecen, la expectativa es que los líderes mapuches continúen en huelga de hambre hasta conseguir su demanda.
"El informe señala una serie de dificultades que han tenido en cuanto a su estado de salud. Sin embargo, ellos se mantienen firmes para seguir con la movilización hasta que puedan tener una resolución. Nosotros esperamos que se pueda dar lo más pronto posible, tanto en la Corte Suprema como en la Corte de Apelaciones de Concepción. Estamos a la espera de eso para poder tomar algunas decisiones", comentó Natividad Llanquileo, portavoz de los cuatro líderes mapuches.
Llaitul, Llanquileo, Huenuche y Huillical fueron condenados, el 22 de marzo, a sentencias que van de 20 a 25 años de prisión por atentado contra la autoridad y robo con intimidación, por el ataque al fiscal Mario Elguete, en octubre de 2008. Los cuatro integrantes de la Coordinación Arauco Malleco (CAM) cuestionan la utilización de la Ley Antiterrorista – impuesta por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) – en el juico realizado por el Tribunal de Cañete.
Adolfo Montiel, defensor de Ramón Llanquileo, recordó a Radio Universidad de Chile, que los mapuches fueron "mal condenados" – tanto por la utilización de la Ley Antiterrorista, como por la mala calidad de las pruebas presentadas por la Procuraduría – y tuvieron su derecho a defensa violados.
Ahora los indígenas aguardan la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Chile sobre el recurso de nulidad del juicio, presentado al comienzo de este mes por la defensa. El abogado de Llanquileo está optimista en relación al proceso de nulidad, la posición de la Corte debe ser divulgada el próximo 3 de junio.
[Traducción de Ricardo Zúniga.]
18 de mayo de 2011
©adital

condenan a pedro bonito


El desmovilizado jefe del Bloque Bananero de las Auc, Raúl Hasbún, alias ’Pedro Bonito’, fue condenado por un juzgado de Apartadó, por la desaparición de un campesino y el desplazamiento que produjo este crimen.
Colombia. El exjefe del frente Arlex Hurtado del Bloque Bananero de las autodefensas, Raúl Emilo Hazbún Mendoza, alias Pedro Bonito, fue condenado a 11 años y 11 meses de prisión por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Apartadó (Antioquia), por la desaparición de un campesino y el desplazamiento forzado de medio centenar de labriegos en zona rural de la citada población.
Con la misma decisión también fue cobijado Deiver Daniel Martínez González, alias ‘Bolívar’, exintegrante de ese frente.
Según la investigación de la Fiscalía, el 20 de octubre de 2002 un numeroso grupo de paramilitares incursionó en la vereda La Unión del corregimiento San José de Apartadó, y luego de robar y amedrentar a sus pobladores, se llevaron por la fuerza a Arnulfo Antonio Tuberquia Tuberquia, de quien hasta la fecha se desconoce su paradero. Los atacantes señalaron a esa víctimas y a sus vecinos como colaboradores de la guerrilla.
Hazbún Mendoza y Martínez González, presos en la Cárcel de Alta y Mediana Seguridad de Itagüí (Antioquia), confesaron el hecho y fueron condenados por los delitos de desaparición forzada agravada y desplazamiento forzado de población civil.
18 de mayo de 2011
©fiscalía
©verdad abierta

origen del bloque bananero


Los Castaño, ’los Tangeros’ y el origen del Bloque Bananero en el Urabá. Tras la muerte de Fidel Castaño, sus hermanos impulsaron la expansión del paramilitarismo hacia el Urabá antioqueño. De esa forma, nació el Bloque Bananero que lideró alias ‘H.H.’
Colombia. El Bloque Bananero que delinquió en los municipios de Turbo, Apartadó, Chigorodó y Mutatá, en el Urabá antioqueño, y que dejó cientos de víctimas en esta zona del país, tuvo sus orígenes en las autodefensas que creó Fidel Castaño en el Urabá cordobés a finales de la década de 1980.
Lo que empezó como un grupo reducido de hombres armados de forma artesanal, se convirtió en una máquina de guerra financiada por los empresarios bananeros y ganaderos, según lo han confesado los exjefes paramilitares que delinquieron en la región.
Durante la reanudación de la audiencia de control de legalidad que se realiza contra Hébert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar de este Bloque y extraditado a Estados Unidos en mayo de 2008, la Fiscalía 17 de Justicia y Paz documentó y narró los orígenes de este grupo paramilitar, que se desmovilizó el 25 de noviembre de 2004 con 454 hombres en Turbo, Antioquia.

‘Los Tangueros’ o ‘Mochacabezas’
Tras el asesinato de su padre Jesús Antonio Castaño por parte del IV Frente de las Farc, Fidel Castaño armó a finales de la década de 1980 un grupo de autodefensa de 50 hombres, que financió con su dinero y con el de ganaderos de Valencia y Tierralta, en el Urabá cordobés, donde tenía tierras y fincas, entre ellas, Las Tangas.
En una versión libre que rindió el 11 de septiembre de 2007, Jesús Ignacio Roldán alias ‘Monoleche’ contó que ingresó a este grupo pensando que trabajaría en prestar seguridad a las fincas ganaderas de la zona. "Cuando llegamos, ‘Aníbal’, un sargento retirado del Ejército, nos dijo que hacíamos parte de las autodefensas campesinas. Muchos pedimos la palabra y le contamos que no veníamos a eso. ‘Aníbal’ nos dijo que escucháramos el discurso y que luego decidíamos si nos quedábamos o no. El que se decidiera se quedaba", contó alias ‘Monoleche’.
Según lo documentó la Fiscalía, de este primer grupo hicieron parte alias ‘Salvador’, ‘Aníbal’, ‘Trato’, ‘Estopín, ‘Rastrillo’, ‘Toronja’, ‘Bracho’, ‘Pitufo’, Carlos Mauricio García alias ‘Doble Cero’, Jesús Emiro Pereira alias ‘Huevoepisca’, Lorenzo Córdoba alias ‘Barbas’, Jhon Henao alias ‘H2’, ‘Monoleche’, como escolta de alias ‘H2’, y Manuel Arturo Salón alias ‘JL’, como instructor.
El grupo tenía como base la finca Las Tangas, desde donde salían a delinquir por las zonas rurales de Córdoba con el pretexto de combatir al Epl y a las Farc. El exparamilitar Elkin Casarrubia alias ‘El Cura’, que antes de ser paramilitar fue guerrillero del Epl, contó que el grupo de Fidel Castaño era conocido en la región como Los Tangueros (por el nombre de la finca) o Autodefensas del Mono López, en relación con el exgobernador Jesús María López, investigado por ‘parapolítica’.
"Yo combatí a esas autodefensas entre 1989 y 1990. Pensamos que los finqueros se habían revelado a la guerrilla. No eran muchos pero tenían presencia en Valencia, Tierralta, Arboletes y San Pedro de Urabá", dijo alias ‘El Cura’.
Aunque en 1991 el Epl se desmovilizó y como parte de esa negociación Fidel Castaño prometió acabar con su grupo de autodefensa, la Fiscalía documentó que eso no sucedió. "En 1992 Fidel Castaño sostuvo una guerra con Pablo Escobar. Tras la muerte de Escobar en diciembre de 1993, Castaño, que se escondía en San Pedro de Urabá, regresó con la idea de expandir las autodefensas junto alias ‘Doble Cero’, que venía de prestar seguridad a una comercializadora de banano en Apartó. Alias ‘JL’ fue encargado como instructor militar", explicó La Fiscalía.

"No Digan Que Fidel Murió"
Esa fue la orden que impartió Carlos Castaño el 6 de enero de 1994, después de que sus subalternos le informaron en un potrero cercano a la finca Las Tangas que su hermano, conocido con el alias de ‘Rambo’, había muerto en un combate con las Farc.
Alias ‘Barbas’, quien quedó en libertad por orden de un juez y sigue delinquiendo en el Urabá, alcanzó a contarle a Justicia y Paz que fue testigo de la muerte de alias ‘Rambo’. "Entre San Pedro de Urabá y Santa Catalina nos salió la guerrilla. Vimos que estaban en un cerro y nos fueron cercando. El único que murió ese día fue Fidel", dijo el paramilitar.
En versiones libres, alias ‘Barbas’ y ‘Monoleche’ contaron que, contrario a lo que pensaban ’Los Tangueros’, el grupo no se acabó porque Vicente y Carlos Castaño prometieron que exterminarían la guerrilla de la región, como una forma de venganza por la muerte de su padre y hermano.
Según los paramilitares, los hermanos Castaño instalaron para ello una base de entrenamiento en la finca El Tomate, donde alias ‘Doble Cero’ fue designado instructor militar. Alias ‘Monoleche’ calculó que en tres años de allí salieron entrenados 7.000 paramilitares, que luego se llamaron Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu.
La Fiscalía documentó que para finales de 1994 y comienzos de 1995, los Castaño ordenaron la incursión en el norte del Urabá antioqueño a cargo de alias ‘Doble Cero’.

El Comando de Los Escorpiones
En el Urabá antioqueño las víctimas conocieron a los paramilitares como los ‘parascos’. Y los primeros que llegaron al norte de Turbo así como a Apartadó, Carepa y Chigorodó, municipios llamados del Eje Bananero, fueron un grupo a cargo de alias ‘Doble Cero’.
"Según un relato del hermano de ‘Doble Cero’, en esta zona realizaron un operativo llamado ‘Pulga: pica y salta’, para combatir a la guerrilla. En 1995 ya tenía control sobre la región", dijo la Fiscalía.
Alias ‘Barbas’ dijo que en ese afán por expandirse, abusaron contra la población civil y asesinaron a víctimas inocentes por vivir en zonas señaladas como de influencia guerrilla. El exjefeparamilitar Hébert Veloza alias ‘H.H.’, que fue conocido en el Urabá antioqueño como  ‘Carepollo’ o el ‘Mono Veloza’, contó en versión libre cómo se unió a los paramilitares de alias ‘Doble Cero’.
"Las Farc me quitó el camión con el que yo transportaba plátano en el Urabá. Era la única forma de subsistencia de mi familia. Ante la falta de oportunidades, supe que los Castaño estaban buscando gente. En una casa del barrio de El Poblado (en Medellín), Carlos y Vicente me dijeron que me daban trabajo. Yo hice parte del ‘Grupo de los 20’ que fue enviado al Urabá", contó alias ‘H.H.’.
Según la Fiscalía, entre el ‘Grupo de los 20’ estuvo alias ‘Gabriel’, ‘Estopín’, ‘Barbas’, ‘Wilson’, ‘Tribilín’, ‘Úber’, ‘Tigre’, ‘Escudero’, ‘Caimán’, ‘Carroloco’, ‘El Gato’, ‘Olafo’, ‘Montador’, ‘San Pedro’, ‘Pacheco’, ‘Negro Fino’, ‘Caturro’ y su hermano ‘Barney’. "A finales de febrero, principios de marzo de 1995, fuimos enviados en un camión desde la Finca La 35 (Córdoba) hacia la vereda El Limón, en el municipio de Turbo.  Allá recibimos material de intendencia y salimos hacia la vereda El Dos, donde quemamos unas viviendas en retaliación a que no encontramos a alias ‘Mocho’ y ‘Tachuela’, dos guerrilleros que estábamos buscando", contó alias ‘H.H.’.
El exjefe paramilitar contó que el ‘Grupo de los 20’ se dividió en dos: uno de paramilitares rurales que instaló una base en la vereda Monteverde, y otro de paramilitares urbanos, integrados por siete de ellos, que se llamó el comando de Los Escorpiones para hacer ‘inteligencia’ en los pueblos.
El Informe 050 del 27 de diciembre de 1996, elaborado por un grupo de investigadores del CTI de Medellín y desempolvado por la Fiscalía 17 de Justicia y Paz, advertía desde entonces que los paramilitares se habían tomado el norte del Urabá antioqueño a cargo de alias ‘H.H.’, y que lo hacían en lugares públicos, en las narices de las autoridades y en vehículos hurtados como un Suzuki blanco que los paramilitares bautizaron "Camino al cielo" y que los pobladores conocían como "los carros de la muerte". El informe presentó una radiografía de la zona, y de los 54 asesinatos que hacían parte de 35 investigaciones que habían quedado archivadas.
"Entre 1995 y mediados de 1996 nosotros cometimos muchas masacres. Los siete nos movilizábamos en tres carros, haciendo recorridos por el Eje Bananero", confesó alias ‘H.H.’. La Fiscalía  documentó que La Curva del Diablo, el sector de Codelsa y La Caleta fueron los sitios donde Los Escorpiones arrojaron los cuerpos de las víctimas.
Los Escorpiones fueron el inicio del Bloque Bananero, el grupo paramilitar de alias ‘H.H.’. Durante las siguientes audiencias de legalidad de cargos contra exjefe paramilitar y que se realizarán hasta el jueves 19 de mayo de 2011, la Fiscalía contará cómo delinquió este Bloque a lo largo del norte del Urabá antioqueño.
18 de mayo de 2011
©verdad abierta

nexos de jaime uribe con paramilitares


Hasbún: Hermano de ex presidente Uribe sí tuvo relación con paras. El ex paramilitar aseguró que, aunque nunca tuvo un vínculo con Jaime Uribe Vélez, sí lo conoció en compañía de Vicente Castaño Gil. Además señaló a otras personalidades para probar su tesis de que "toda Colombia era adepta" a su causa.
Colombia. En una diligencia de versión libre realizada en Medellín hace dos semanas, ante una fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, el empresario bananero y ex jefe paramilitar Raúl Hasbún Mendoza, alias ‘Pedro Bonito’, sostuvo que Jaime Uribe Vélez, conocido como ‘El Pecoso’, hermano del ex Presidente de la República, fue un hombre cercano a las estructuras paramilitares y amigo personal de Vicente Castaño Gil.
El nombre de Jaime surgió luego de que el fiscal le solicitó aclarar una versión de Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, quien fue cabeza del Bloque Elmer Cárdenas, quien había dicho hace varias semanas en Bogotá que la amistad de Hasbún con Vicente Castaño había comenzado cuando un hermano del ex Presidente de la República los había presentado.
El 17 de marzo pasado y ante un magistrado de Justicia y Paz, alias ‘El Alemán’ había dicho: "Los hermanos del ex presidente Uribe no son hijos de la Madre Teresa. Si usted le pregunta a Hasbún, que es un bananero de la clase alta, él dice que a él lo presentó el hermano de Álvaro Uribe con Vicente Castaño, en una casa en El Poblado".
La frase permitía deducir que la persona a la que se hacía referencia era a Santiago Uribe Vélez, el integrante de la familia más nombrado en relación con el paramilitarismo. No obstante, Hasbún, quien también fue jefe del Frente Arlex Hurtado, rebatió esa versión. "Yo no me reuní con el doctor Santiago Uribe", aclaró. Y explicó una vez más cómo conoció a Vicente Castaño: "Un día me recogió en mi oficina si no estoy mal el señor Merchán y creo que también estaba ese día un señor Poncho Berrío. Merchán era como un comandante militar y coordinador de estructuras de autodefensas en Medellín y otras funciones bajo el mando de Vicente y Carlos Castaño. Y el señor Poncho Berrío fue una de las personas que también relacioné que me recogió la primera vez para una entrevista con Vicente Castaño".
De acuerdo con ésta y otras versiones que ha entregado el empresario bananero en desarrollo de las versiones libres ante fiscales de Justicia y Paz, la relación con Vicente Castaño se dio a comienzos de los  años noventa, cuando lo buscó para hablar de los problemas de seguridad en Urabá. Fue durante una de esas reuniones previas a su vinculación a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) cuando conoció a Jaime Uribe Vélez, a quien le decían ‘El Pecoso’, quien falleció en el año 2001.
"Yo ya había tenido varias reuniones con Vicente", relató Hasbún ante la Fiscalía. "En una oportunidad me recogieron en mi oficina Merchán, Poncho Berrío y ‘El Pecoso’; nos desplazamos en un carro de este señor ‘Pecoso’ y nos trasladamos a unas caballerizas por el sector de Robledo. Allá estaba Vicente. Cuando llegamos nos reunimos en unas oficinas. Todos entramos, saludamos al ‘Profe’ (Vicente) y de ahí Merchán y Poncho Berrío salieron de la oficina".
Según lo narrado por este ex paramilitar, en la oficina se quedaron Jaime Uribe Vélez, Vicente Castaño y él.  Una vez solos, continuó Hasbún, "ellos empezaron a hablar, pero no recuerdo de qué, era como de negocios, el trato era muy amigable, tenían muy buena relación. Ahí fue que me lo presentó ‘el Profe’. Yo sí sabía quién era, pero no me lo habían presentado. Muchos de los comandantes de las autodefensas lo conocimos como ‘El Pecoso’. Me lo presentaron como el hermano del futuro Gobernador de Antioquia. No recuerdo si fue en el 94 o 95".
Según este ex paramilitar, luego de ese encuentro nunca volvió a ver a Jaime Uribe Vélez y fue más allá al precisar que "nunca delinquí con ese señor, no tuve ningún vínculo con él".
Durante el desarrollo de la versión libre, alias ‘Pedro Bonito’ expresó su extrañeza por las constantes referencias de supuestos vínculos de algunos miembros de la familia Uribe Vélez al proyecto paramilitar, asunto que calificó como de muy político. Dijo que hubo más personajes de la vida nacional que tuvieron relación con ellos, entre otras razones, según él, por la importancia que había adquirido la organización paramilitar entre los años 96 y 99. "Amplios sectores de la sociedad colombiana tuvieron relación con ellos, dado que las Auc tenían muy buena aceptación", aseveró.
Para sustentar lo que dijo, dio un ejemplo: "El doctor Ernesto Báez en la narración de unos hechos menciona al hoy Presidente. Mancuso también ha relacionado al doctor Santos, hoy Presidente de la República, en reuniones con nosotros".
En contraste a esta observación y con respecto a las supuestas relaciones del ex presidente Uribe Vélez con el proyecto contrainsurgente, Hasbún indicó: "yo no podría asegurar que el doctor Álvaro Uribe Vélez tiene algún vínculo con nosotros. Personalmente no me reuní con él y no he escuchado a ningún ex comandante decir que se reunió con él e hizo algún acuerdo o algo".
No obstante, en sus reflexiones dejó una duda con respecto al conocimiento sobre los nexos del paramilitarismo con diversos sectores en el departamento que pudo tener durante su periodo en la Gobernación de Antioquia (1995 – 1997): "¿Cómo explico yo que el doctor Pedro Juan Moreno, mi general Rito Alejo del Río… todos sabían los nexos o las relaciones del paramilitarismo y el único que no sabía era el Gobernador?", se preguntó Hasbún.
En su versión, este ex paramilitar recordó una anécdota de esa época: "A mí personalmente el doctor Uribe me regaló unas calcomanías para llevar a Urabá que se le pegaban a los carros, algo como "Autodefensas somos todos". Usted veía a toda la gente en Urabá, me refiero a los territorios donde yo operé, no había carro que no tuviera la calcomanía que regalara la Gobernación de Antioquia".
Tanto la pregunta como la anécdota fueron evocadas por Hasbún para reforzar su reflexión sobre los verdaderos alcances del proceso de Justicia y Paz: "Yo creo que para que el proceso de Justicia y Paz funcione no solamente debe ser alimentado por la verdad por parte de los desmovilizados o de los que participamos en el conflicto. Esa verdad debe salir de toda la sociedad colombiana, de todos los que participamos".
Si bien alias ‘Pedro Bonito’ reclama una verdad integral, también se mostró inquieto por la mayor contradicción que, para ellos, ha significado el proceso de contar la verdad sobre proyecto contrainsurgente: "Si a la sociedad actual le interesa que Fredy Rendón, o Hasbún, o Rodrigo Pérez, digan la verdad, entonces les creen; pero si no le interesa, como en el caso de muchos políticos, entonces los paramilitares mienten y estamos utilizando el proceso para hacerle daño a cierto partido político".
A  su juicio, "esa no es la posición que debe asumir el país en ese sentido". Según él,  "aquí nos ponemos todos la camiseta para aportarle a la paz de Colombia o esto no va a servir para nada, diferente a que unos mentirosos lograron involucrar a una sana sociedad".
En su intento por demostrar cómo, según él, se articularon diversos sectores del país al proyecto paramilitar, expuso varios ejemplos.
El primer de ellos fue el de José Miguel Narváez, ex subdirector del DAS, y quien ha sido procesado por varios delitos ligados a las interceptaciones telefónicas, seguimientos ilegales a diversos opositores del gobierno de Álvaro Uribe Vélez y por la muerte del senador de la UP, Manuel Cepeda Vargas. Según Hasbún, este ex funcionario, quien ya había sido referenciado por otros paramilitares, estaba encargado de la instrucción en guerra política y el manejo inicial de un periódico que tuvieron las Auc en Urabá. "Él nos enseñaba cómo eran las estrategias de la guerrilla en el campo jurídico para enfrentarse al Estado", puntualizó Hasbún.
Luego continuó con otro ejemplo, el del economista e investigador social Luis Jorge Garay, conocido por sus trabajos sobre estructuras ilegales y por ser uno de los primeros en hablar del concepto de la "toma mafiosa del Estado" por parte de grupos criminales: "Garay nos enseñó cómo funcionaba la economía en Colombia y en el mundo. Tiene varios libros, pero nos regaló uno con el que estudiamos economía. El tema era la economía, pero nada que ver con la organización ni cómo manejar nuestra economía, era más instructivo, sobre la economía nacional y mundial".
En un tono crítico con la justicia, Hasbún dijo: "mire la diferencia, al doctor Luis Jorge Garay hasta hoy nadie lo ha llamado, nadie le ha dicho absolutamente nada. Y también tiene participación, también fue un instructor mío en economía".
Esta versión de Hasbún, en su afán de dar pruebas que corroboren su tesis de que fueron muy amplios y diversos los sectores que cohonestaron con el paramilitarismo, dista bastante de lo que realmente sucedió. VerdadAbierta.com entrevistó al profesor Garay, quien reside en Madrid, España y corroboró su versión de los hechos con Pierre Gassman, quién fue Delegado en Colombia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Garay explicó que, ante la crítica situación humanitaria por la que atravesaba el país, Pierre Gassman del CICR, le había pedido que lo acompañara en varios encuentros con representantes de los grupos armados para explicarles la necesidad de que respetaran la tarea humanitaria de las instituciones internacionales, y comprendieran las implicaciones que tendrían internacionalmente sus graves violaciones a los derechos humanos y su involucramiento con el narcotráfico. Así hablaron ‘Raúl Reyes’ de las Farc, con representantes del Eln, fuera del país, y a finales de enero, de 1999, en efecto, visitaron un campamento de las Auc en el departamento de Córdoba.  
En carta enviada a VerdadAbierta.com desde Chens sur Léman, Francia, Gassman explicó las circunstancias del encuentro con la cúpula de las Auc en enero de 1999. Según Gassman, "uno de los temas esenciales del CICR ante los responsables de diferentes grupos armados -tales como las Farc, el Eln, el Epl y los grupos de autodefensa- era demostrarles la legitimidad de su tarea en Colombia, no sólo basada en la autorización concedida por el Gobierno Colombiano de actuar en su territorio, sino en los propios textos de los tratados internacionales y en el apoyo de la comunidad internacional".
En este contexto, agregó Gassman, "le pedí al doctor Garay - autor del libro ‘Globalización y Crisis’ y de otras investigaciones sobre el conflicto armado en Colombia - ayudarme a poner de relieve la importancia de este consenso internacional y del papel de las instituciones internacionales en conflictos como el colombiano. Le pedí, también, apoyarme en la tarea de exponer las consecuencias nacionales e internacionales que traería el hecho de que tales grupos fueran declarados como terroristas y públicamente acusados de desarrollar actividades vinculados con el narcotráfico. Fue así como el doctor Garay me acompañó un día durante 7 horas al encuentro con Carlos Castaño y otros paramilitares".

Otros Salpicados
Otro de los ejemplos que dio Hasbún como prueba de que contaron con amplios apoyos de los dirigentes colombianos, fue el de  Luis Ignacio Guzmán Ramírez, quien fue jefe de campaña en las elecciones presidenciales del 2010 del hoy ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras.
Dijo Hasbún: "Él (Guzmán Ramírez) tenía algo de responsabilidad en el tema de la palma en Bajirá. En las reuniones que yo participé y estuvo él, y en las varias visitas que le hice a la oficina, iba con razones del señor Vicente a tocar el tema de la palma africana en Urabá", dijo el ex paramilitar.
Hasbún agregó que "por lo significativo que era el doctor Guzmán, se tenía muy en cuenta las recomendaciones o lo que él opinaba". Y volvió a criticar el proceso: "fue muy amigo de la organización, amigo del señor Vicente Castaño. Pero no pasa nada. Aquí le falta algo a esto que permita que le aporte al país".
VerdadAbierta.com quiso conocer la opinión de Guzmán Ramírez, empresario, ex embajador en México,  y político,  quien actualmente se desempeña como alto directivo de la firma Estop Estudios de Opinión en Bogotá. Se llamó a su oficina en reiteradas ocasiones y se le explicó a su secretaria las razones de la entrevista, pero no se obtuvo respuesta.
En un último caso que expuso ante la Fiscalía, Hasbún relacionó al empresario bananero Juan Esteban Álvarez, representante legal de los negocios de la familia Gaviria Echeverri, dueños de cientos de hectáreas de tierras en el Urabá antioqueño y del diario El Mundo de Medellín, como financiadores de su organización clandestina. "Él (Álvarez) tuvo que ver con las Convivir y las autodefensas también. Él era uno de los aportantes a las Convivir en representación del Grupo 20, de las empresas de la familia Gaviria. Antes de lo político, era representante legal de varias sociedades de la familia Gaviria. Fue intermediario para pagar los aportes".
Juan Esteban Álvarez, en efecto, es representante legal y gerente del Agropecuaria Grupo 20 S.A., que aglomera las empresas bananeras y ganaderas de propiedad de Guillermo Gaviria Echeverri. Éste reconocido antioqueño es además director y dueño del diario El Mundo, y padre del ex gobernador de Antioquia y precandidato a la Alcaldía de Medellín, Aníbal Gaviria Correa, así como del ex mandatario regional asesinado Guillermo Gaviria Correa.
En diálogo con VerdadAbierta.com Álvarez controvirtió la versión de Hasbún.  Descartó que fuera un intermediario, como lo resaltó Hasbún, entre grupos armados ilegales y la familia Gaviria Correa; además, solicitó aclarar los temas de los aportes, pues según él, una cosa eran los aportes de los bananeros a las cooperativas de vigilancia, conocidas como Convivir, y otra, las extorsiones pagadas por los ganaderos a las Auc. Grupo 20 se vio involucrado en las dos modalidades de aportes.
"El Grupo 20 realizó aportes través de un descuento que hacían las comercializadoras de tres centavos de dólar por caja exportada, para las Convivir, que luego se llamaron asociaciones de vigilancia y seguridad privada", indicó Álvarez, quien dijo que esos aportes fueron una decisión del gremio que agrupaba a los productores bananeros de Urabá, Augura.
"Ese descuento lo hacía directamente la comercializadora, nos llegaba a través de la liquidación de embarque y partimos de la base de que eran unas asociaciones debidamente autorizadas por la Superintendencia de Vigilancia y la Gobernación de Antioquia", explicó el empresario, quien aseguró que nunca sospecharon que esos dineros fueran a las arcas de las Auc.
Con respecto a los pagos exigidos por las Auc a los ganaderos, que también involucró al Grupo 20, Álvarez aseveró que fueron extorsivos y se hicieron bajo presión armada: "Ellos buscaban que se diera un pago a manera de extorsión de tal manera que se pudieran financiar", explicó.
El representante legal de Grupo 20 admitió que a finales del 98 y comienzos del 99 se reunió dos veces con el paramilitar Hasbún, una vez en Carepa y otra en Medellín; en ambos encuentros fue citado y presionado para aportar un dinero a las Auc, pues en reiteradas ocasiones se había negado a hacerlo.
"La cosa se volvió o se pagaba o se pagaba", dijo el empresario. "Así que hubo que acceder a unos pagos de varios millones de pesos. Eso siempre se ha reconocido y se hizo bajo autorización del doctor Guillermo Gaviria. El problema es que él (Hasbún) dice que fue voluntario, y eso no fue voluntario".
Tanto Álvarez como Gaviria fueron citados a la Fiscalía, a rendir versión libre. "Allá se dijo lo que se tenía que decir, que no es nada distinto a lo que he dicho aquí", concluyó Álvarez.

Identidad con la Causa
Hasbún aseguró en su verisón que actualmente hay un problema de apreciación de cómo mira la sociedad el conflicto en Colombia, sobre todo en relación con los apoyos institucionales de origen estatal.
"No era casualidad que encontráramos a fulanito en tal puesto o que pusiéramos al doctor Guzmán en tal otro. No, toda Colombia era adepta, afín o se identificaba con las autodefensas. Si usted necesitaba a alguien en a Gobernación de Antioquia… no era que colocáramos a fulanito, que es amigo. No, busquemos quien hay en la Gobernación de Antioquia que dentro de esos muchos son o se identifican con la causa", explicó el exjefe paramilitar.
A los ejemplos dados, Hasbún le sumó el comportamiento afín a su causa por parte de sectores de la Fuerza Pública. Según este exjefe paramilitar, tanto Ejército como Policía le recomendaban a la gente que, en problemas de seguridad, buscaran a los paramilitares.
"Uno iba a una brigada a pedir seguridad y la misma brigada nos referenciaba a las personas con problemas de seguridad hacia nosotros. Hay el caso de un señor al que nosotros le decimos Marcos Guerrero. Él va a la Policía y la misma Policía le dice vaya donde el comandante de las autodefensas y solucione eso con ellos su problema de seguridad", explicó alias ‘Pedro Bonito’.
Así mismo, hizo alusión a lo ocurrido en Medellín en 1996, cuando un comando paramilitar perpetró una masacre en el corregimiento Altavista. "En esa oportunidad montamos un grupo de autodefensas aquí en Medellín con las empresas del transporte, que venían sufriendo amenazas, extorsiones, secuestros. No solamente los transportadores, también los ladrilleros".
Según Hasbún, voceros de esos sectores económicos le pidieron apoyo a la IV Brigada. "Y lo primero que hizo el comandante de esa brigada, el comandante Manosalva (se refiere al general Alfonso Manosalva Flórez, quien murió en abril de 1997 de un aneurisma) es buscar un vínculo con los Castaño o con las autodefensas". En tono crítico aseguró que el encargado de la seguridad en Medellín "termina llevándonos a nosotros para que le hagamos parte del trabajo. Esa era la sociedad colombiana".
Hasbún fue juramentado y se ratificó en todo lo dicho. La justicia tendrá que separar la paja del trigo, y establecer cuando dijo la verdad y donde acomodó los hechos en su intento por mostrar que "toda Colombia era adepta al paramilitarismo".
18 de mayo de 2011
©verdad abierta

dieciocho años para apropiador


Dieciocho años de prisión para el policía que se apropió de Juan Cabandié, el legislador nacido en la ESMA. El ex agente de inteligencia de la Policía Federal Luis Antonio Falco recibió la máxima pena otorgada hasta el momento para ese delito.
[Victoria Ginzberg] Argentina. Dieciocho años. La pena máxima que, hasta ahora, recibió un apropiador de un hijo de desaparecidos. Esa fue la condena impuesta por la jueza María Servini de Cubría a Luis Antonio Falco por retener y ocultar a Juan Cabandié, además de adulterar su estado civil y falsificar sus documentos. Dieciocho años. Uno más que los que tenía Alicia Alfonsín cuando parió en un cuartito de la Escuela de Mecánica de la Armada. "Estoy aliviado. Feliz de que la Justicia haya actuado", dijo el legislador kirchnerista con voz pausada y calma cuando lo rodearon los micrófonos y las cámaras, todavía dentro de la sala del Palacio de Tribunales.
La audiencia fue corta. La secretaria leyó la condena. La jueza habló poco. Dijo que las fotocopias de la resolución se iban a entregar en la oficina 2113. Se hizo un silencio. El público –compañeros de Juan, su familia, amigos, otros nietos recuperados– y los periodistas se quedaron como esperando algo más. "Queda finalizado el acto", aclaró Servini de Cubría. Había terminado. Y entonces llegaron los aplausos y los abrazos, entre ellos el de Juan y su hermana Vanina, la hija biológica de Falco, que declaró contra su padre en el juicio. Por la ventana entraba la música, el sonido del acto que se estaba preparando a unos metros por los diez años de la causa en la que se investiga si los hijos adoptivos de la dueña de Clarín son víctimas del terrorismo de Estado.
El acusado no estaba. Como la causa se tramitó bajo el viejo código –lo que implicó que el proceso fuera escrito–, el apropiador pidió no concurrir a la lectura del veredicto. Falco, ex agente de inteligencia de la Policía Federal, fue arrestado la semana pasada. El juez Rodolfo Canicoba Corral lo había beneficiado con una eximición de prisión al inicio de la investigación, a pesar de que había estado prófugo. Servini de Cubría lo mandó detener el jueves pasado. Si hubiera ordenado su arresto ayer, en el momento de la sentencia, Falco podría haber seguido en libertad mientras apelaba el fallo. Ahora seguirá preso. Los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo Alan Iud, Luciano Hazan y Agustín Chit se retiraron satisfechos: habían logrado la condena más importante para un apropiador. "Poco a poco vamos mejorando", decía Abel Madariaga, secretario de Abuelas y padre de un nieto recuperado.
Cabandié, que fue querellante en la causa, dijo que no le importaba cuantificar la condena, sino que se había hecho justicia. Que siempre pensaba en los 400 chicos que siguen desaparecidos y que fue por eso, justamente, por lo que se había animado a hablar en el acto del 24 de marzo de 2004, cuando se anunció que la ESMA sería un Espacio para la Memoria. "La verdad es la libertad absoluta", dijo en un conmovedor discurso ese día, a tres meses de haber recuperado su identidad. También agradeció a los que lo habían acompañado y habló de Vanina: "Mi hermana fue la primera persona a la que acudí. Hoy somos hermanos más que nunca".
Vanina Falco es la hija del apropiador de Cabandié. Hace 14 años que no lo ve. Antes de las dudas de Juan. Se alejó de la casa por la intolerancia y la violencia de Falco. En un hecho inédito, fue testigo de la causa y declaró contra su padre. "El primer recuerdo que tengo de él –de Juan– es con mi padre entrando con él en brazos. Estaba toda la familia reunida para recibirlo", contó en esa oportunidad. Que Falco esté preso no le genera contradicciones. Ayer estaba feliz. Y emocionada. Se acordaba del día en que Juan la citó en un bar del centro para decirle que creía que no era hijo de "ellos" y que pensaba que a lo mejor era hijo de desaparecidos. En ese momento, vio su vida como una película: la violencia de su padre, su discurso, que Juan nació en 1978, los nombres falsos hallados en una tarjeta, las diferencias físicas, las cosas que Falco le decía ("Yo sé lo que es que me pidan piedad de rodillas", la increpó una vez durante una discusión). Le cayó la ficha al instante y fue como si las piezas del rompecabezas se acomodaran solas.
Vanina y Juan esperan que Falco sea investigado por su rol en la represión ilegal. "Nosotros teníamos que decir que él era visitador médico. El se jactaba de haber hecho allanamientos y obtener artículos como una guitarra o discos. Estaba armado en cualquier momento del día. Y en la casa en la que me hicieron vivir había numerosos recuerdos, platos con escudos", recordó Juan cuando declaró en la causa. El testimonio de Vanina coincidió: "En el Mundial del ’78 mi padre realizaba tareas especiales de control. Estaba en seguridad". También se acordó de la guitarra con la que jugaba Juan. "¿Sabés de dónde la saqué? Me la traje de souvenir de un procedimiento", le dijo Falco. Y de las amenazas e interrogatorios que ella misma sufría. "Una vez, cuando yo tenía alrededor de doce años, encuentro encima de su cómoda una credencial con la foto de él y el nombre de Leonardo Fajardo. Le pregunto quién es y él me dice que era un nombre que utilizaba para hacer ciertas tareas", contó.
Ante la cercanía de la sentencia y con el arresto de Falco, Cabandié no pensó mucho en su apropiador. En cambio, se acordaba de sus padres, Alicia Alfonsín y Damián Cabandié, y del ex presidente Néstor Kirchner, que siempre le marcaba qué jóvenes habían sido ellos cuando se los llevaron.
Alicia y Damián fueron secuestrados el 23 de noviembre de 1977. Ella tenía 16 años (cumplió 17 durante su cautiverio) y estaba embarazada de siete meses. Fueron vistos en el centro clandestino El Banco y desde allí Alicia fue llevada a la ESMA. "Llegó casi rapada. Eso se lo habían hecho en El Banco. Era muy bonita, de una cara angelical, además de una sonrisa cautivante, era realmente un bebé embarazado que causaba ternura. Daban ganas de abrazarla todo el tiempo, era como mi nieta", narró Sara Solarz de Osatinsky, sobreviviente de la ESMA, que acompañó a la mamá de Juan durante el parto. "Nació un varón a quien Bebé (así le decían a Alicia) tenía en brazos siempre y mostraba con mucho orgullo y amor. El nene Cabandié quedó durante un tiempo junto a su madre, supongo que no sabían qué hacer con él o buscaban a quién dárselo." Juan y Alicia estuvieron juntos en la ESMA durante quince días. "Pienso que mis viejos estarían felices por esto. Lo más difícil de todos estos años fue saber que nunca más los voy a ver", dijo Cabandié a Página/12 antes de salir de tribunales.
18 de mayo de 2011
©página 12

murió richard cornuelle


Escritor libertario.
[Margalit Fox] Murió el 26 de abril en su casa en Manhattan el escritor libertario Richard Cornuelle, cuyo conocido libro ‘Reclaiming the American Dream’, proponía el trabajo voluntario como un instrumento para solucionar problemas sociales como la pobreza, el desempleo, la delincuencia y el deterioro urbano. Tenía 84 años.
Según informó su esposa Elizabeth K. Fonseca, la causa de su muerte fue un cáncer.
Publicado en 1965, ‘Reclaiming the American Dream’ fue el primer libro de Cornuelle. En este utilizó la frase "sector independiente" para describir la red de asociaciones voluntarias existentes -fundaciones, iglesias, sindicatos, colegios profesionales y organizaciones fraternales- que, argumentaba, podían unir sus recursos para resolver un amplio rango de males contemporáneos de modo mucho más eficiente que el gobierno.
El libro gozó de amplia atención, como igualmente Cornuelle, cuya ideología política -que no era ni un conservadurismo ni un liberalismo puros- desafiaba toda clasificación. Quizás se le describe con más precisión como un liberal clásico en el sentido decimonónico del término, defendiendo los derechos de los individuos mientras trataba de limitar la influencia del estado.

Richard Charles Cornuelle nació el 10 de abril de 1927 en Elwood, Indiana. Estudió en el Occidental College de Los Angeles en 1948 y en la Universidad de  Nueva York, donde estudió con el eminente economista y defensor del mercado libre, Ludwig von Mises.
En los años cincuenta, Cornuelle fue vicepresidente y director editorial del Princeton Panel, un centro de estudios del capitalismo estadounidense; más tarde fue presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Fabricantes.
Ayudó a fundar varias organizaciones sin fines de lucro, incluyendo los United Student Aid Funds (ahora USA Funds), que otorga becas estudiantiles.
El matrimonio de Cornuelle con Sydney Walton terminó en divorcio. Además de su esposa, la señora Fonseca, con la que se casó en 1974, entre sus sobrevivientes se encuentran sus tres hijos (Suzanne Schutte, Jenny Krusoe y Peter Cornuelle) de su primer matrimonio con Walton; tres hijastros (Quina, Caio e Isabel Fonseca); y doce nietos.
Otros libros suyos son ‘De-Managing America: The Final Revolution’ (1975) y ‘Healing America’ (1983).
Aunque la prensa de los años sesenta describía a Cornuelle a menudo como conservador, más tarde le molestaba esa descripción, contó su esposa el viernes. De todos modos, se esforzó durante toda su vida por articular una construcción personal del mundo.
Como dijo a la revista Life en 1968, "la idea de que los conservadores son indiferentes a los problemas humanos es un mito, el mismo mito que dice que el gobierno es el único instrumento que tenemos para resolver problemas sociales".
18 de mayo de 2011
4 de mayo de 2011
©new york times
cc traducción mQh