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la complicidad de militares y paras


La complicidad entre militares y paras en el Urabá Antioqueño. La Fiscalía 17 de Justicia y Paz aseguró que las alianzas entre miembros de la Fuerza Pública y las Autodefensas permitieron la expansión y recrudecimiento de la violencia paramilitar en el Urabá Antioqueño.
Colombia. Cuando Carlos Castaño ingresó a Urabá Antioqueño con las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, en 1994, casi de inmediato contó con la colaboración de oficiales y suboficiales del Ejército que hacían presencia en la zona.  Así lo relataron investigadores judiciales adscritos a la Unidad Nacinal de Justicia y Paz, quienes confirmaron que los paramilitares contaron con la  aquiescencia de las autoridades militares y de policía en la región.
Durante una Audiencia de Control de Legalidad realizada en Bogota contra Éver Veloza alias ‘H.H’, los investigadores dieron a conocer pruebas de la presunta colaboración que militares de la Brigada XVII prestaron a paramilitares de los bloques Élmer Cárdenas, Bananero y Héroes de Tolová.
Veloza fue jefe de los bloques Bananero en el Urabá antioqueño y Calima en Cauca, Valle y Nariño.
Según las evidencias que posee la Fiscalía, algunos militares de la Brigada XVII, con sede en Carepa en el Urabá Antioqueño, colaboraron con los paramilitares coordinando retenes para permitir su tránsito, transportándolos en camiones de esa guarnición militar e incluso realizando operaciones conjuntas.
"Los militares y la policía tenían conocimiento de los que hacían las Autodefensas, tanto así, que en Turbo, a media cuadra de la estación de la Policía, se cometían asesinatos sin que ningún paramilitar fuera capturado; además, en Turbo, Carepa y Chigorodó habían constantes asesinatos sin que ninguno de los paramilitares responsables fueran capturados", dijo la Fiscalía a través de uno de sus investigadores.
Según estos funcionarios judiciales, la complicidad era tal que entre 1995 y 1996 Éver Veloza alias ‘H.H’ vivió en un hotel en Turbo a media cuadra de la estación de Policía. Asimismo, explicaron que entre 1995 y 1999, pese a que el 100 por ciento del territorio de Urabá Antioqueño estaba siendo protegido por la fuerza pública, se registró el mayor auge paramilitar en la zona.
Por su parte, ‘H.H’, manifestó que las alianzas entre militares y paramilitares en el Urabá Antioqueño eran precedidas por un comportamiento que se daba a nivel nacional, en el que la llegada de grupos paramilitares estaba relacionada con la fuerza pública.
Según ‘H.H’, en el Urabá Antioqueño los paramilitares contaron con la colaboración de los militares, desde su llegada en 1995, hasta su desmovilización, en el 2004. "Lo primero que hizo ‘Doble Cero’ al llegar a la zona fue hablar con los militares…y después, los muchachos que estaban en la zona se encargaban de contactarse con los militares y policías", señaló el jefe paramilitar durante la audiencia.

Los Militares Mencionados
Según la Fiscalía, con base en los testimonios de los paramilitares, el brigadier General Rito Alejo del Rio, comandante de la Brigada 17 en 1995, fue "el militar más comprometido con el ingreso de las Autodefensas en la zona".
A esto se suman las versiones de ‘H.H’, quien aseguró que "Rito Alejo del Río tenía una buena amistad con Carlos Castaño",  y las denuncias realizadas por el coronel (R) Carlos Alfonso Velázquez y el ex escolta de Del Rio, Oswaldo de Jesús Giraldo Yepes, asesinado en el 2005, quienes hicieron públicos los nexos del militar con los paras, así lo contó la Fiscalía 17 durante la audiencia de legalización.
Según lo relatado por la Fiscalía, Del Río, quien actualmente es investigado por el delito de homicidio de persona protegida, fue denominado el "pacificador de Urabá" porque supuestamente controló en avance de la guerrilla en la región.
Los investigadores del ente acusador revelaron los nombres de algunos militares, entre ellos lo del general Martín Orlando Carreño Sandoval, quien comando la Brigada XVII entre 1997 y 1998, sucendiendo en ese cargo Del Río; asimismo, fueron referenciados el capitán Zapateiro, el capitán Morales, el capitán Vaquero, el mayor Guillermo Chinome  y un militar de apellido Farfán. Todos ellos integrantes del Ejército han sido mencionados como presuntos colaboradores de los paramilitares con base en los testimonios de los jefes paramilitares, entre los que se destacan el de ‘H.H’, ‘Pedro Bonito’ y ‘El Alemán’.

La Policía
En cuanto a los miembros de la Policía Nacional relacionados con los paramilitares, según versiones de desmovilizados presentadas durante la audiencia,  entre 2002 y 2003, un oficial de apellido Charry, miembro de la Policía de Urabá, colaboró aportando información a las Autodefensas. Según precisan los desmovilizados en versiones libres, Charry recibía un sueldo de 300.000 pesos por la colaboración que le prestaba al grupo.
Por otra parte, según la Fiscalía, el capitán Gilberto Cárdenas, comandante de la SIJIN en el Urabá Antioqueño entre 1996 y 1998 denunció la vinculación de los paramilitares con la fuerza pública. Sin embargo en el 2005 esta investigación fue archivada y reabierta solo hasta enero de 2010.

La Infantería de Marina
Según lo relataron investigadores de la Fiscalía, existió colaboración de miembros de la infantería de marina con paramilitares en actividades relacionadas con el narcotráfico.
"La Infantería de Marina tenía 1 o 2 radares para controlar la salida de coca, los cuales se apagaban a cambio de sumas de dinero que aportaban los paramilitares", así lo manifestaron investigadores de la fiscalía durante la audiencia.

Los Testimonios de los Jefes Paramilitares
El ex jefe paramilitar alias ‘H.H’, en versión libre del 29 de octubre de 2007, manifestó que durante el año 1995 se coordinaron operaciones entre miembros de la fuerza pública y paramilitares. Así, según el paramilitar, durante ese año en el municipio de Turbo se patrulló en conjunto con militares, entre los que mencionó al capitán Carvajal.
Adicionalmente en esa misma diligencia, ‘H.H’ señaló al coronel Morantes, al cabo Goyaneche y al comandante de policía del Urabá como colaboradores de los paramilitares y manifestó, entre otras cosas, que fueron algunos militares quienes entregaron información sobre integrantes y frentes de la guerrilla.
Por otra parte, Raúl Emilio Hazbún Mendoza, alias ‘Pedro Bonito’, en versión libre, aseguró  que entre 2001 y el 2002 se coordinaron operaciones entre militares y paramilitares del bloque Héroes de Tolová, creado y comandado por el confeso narcotraficante y ex inspector de las Auc, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ’don Berna’. Según ‘Pedro Bonito’, las fuerzas paramilitares siempre tenían una persona de confianza que se encargaba de coordinar distintas tareas con sectores del Ejército, Policía e Infantería de Marina.
28 de abril de 2011
26 de abril de 2011
©verdad abierta

javier cáceres a juicio por parapolítica


Corte Suprema llama a juicio a Javier Cáceres por parapolítica. La Corte Suprema de Justicia decidió acusar al expresidente del Senado por sus presuntos nexos con paramilitares del Bloque Héroes de los Montes de María.
Colombia. La medida se toma después de que el Alto Tribunal determinara que hay pruebas que incriminan al exsenador bolivarense con paramilitares al mando de Úber Banquez alias ‘Juancho Dique’ y lo sindica del delito de concierto agravado con ese grupo armado para las elecciones de 2006.
El pasado 14 de marzo, miembros del CTI detuvieron a Cáceres tras la decisión de la Corte de llamarlo a indagatoria para definir si lo acusa o no formalmente del delito de concierto para delinquir y lleva el caso a juicio. Actualmente se encuentra detenido en la cárcel La Picota.
En entrevista concedida a Caracol Radio la semana de su captura, Cáceres explicó que su única relación con los paramilitares se remitía a una reunión que había tenido con Carlos Castaño en el año 2000 por razones humanitarias y a su asistencia cuatro años después a Ralito durante el proceso de desmovilización de los paramilitares. "Estoy tranquilo, confío en que mis jueces naturales me llamen a indagatoria y tengo la absoluta seguridad de que todos los cargos contra mi serán desvirtuados" señaló el congresista.

Los Testimonios contra Cáceres
A principios de julio de 2010, en el juicio contra el ex congresista Miguel Ángel Rangel el desmovilizado jefe paramilitar Uber Enrique Banquéz, alias ‘Juancho Dique’, relató ante los magistrados de la Corte Suprema de Justicia los detalles de una presunta reunión que tuvo con el senador Cáceres en Yanguma, un corregimiento al norte de Bolívar.
Según ‘Dique’, que fue uno de los jefes del Bloque Héroes de los Montes de María, el senador de Cambio Radical presuntamente le pidió que respetara la actividad política de varios líderes de la región que estaba respaldando. ‘Dique’ aceptó y como contraprestación le ofreció al senador hacer parte del movimiento político impulsado por los paramilitares en Bolívar.
"Yo te respeto la vida de los líderes, pero te invito a hacer parte de nuestro proyecto", dijo el desmovilizado al describir el acuerdo que, dice, se suscitó entre los dos y que le generó réditos políticos  a esas personas por quienes supuestamente bogó Cáceres.
Añadió que durante el encuentro dialogaron acerca de la desmovilización y que pactaron nuevas reuniones que no se pudieron llevar a cabo por la llegada del proceso de paz con el Gobierno Nacional. El ex jefe paramilitar aseguró que a partir de esa reunión se programaron nuevas reuniones que supuestamente definirían la adhesión de Cáceres al movimiento, sin embargo, con el inicio del proceso de desmovilización, estos encuentros finalmente nunca se realizaron.
"Primero discutimos sobre el proceso de negociación de Ralito. Llegamos al acuerdo de respetarle a los líderes y cuadramos otras reuniones. Yo le dije (a Cáceres) te respeto pero a cambio te invito a nuestro proyecto", explicó el ex paramilitar.
Sobre las elecciones a Congreso de 2006, ‘Dique’ aseguró que la elección de Cáceres al Senado fue presuntamente influenciada por los paramilitares puesto que líderes políticos de la región apoyados por las autodefensas terminaron, según él, dando un presunto apoyo a la campaña de Cáceres al Senado.
"Sí unos líderes que tuvieron relaciones con las autodefensas se fueron con Cáceres, en esa votación (la de Cáceres) hubo votos de las autodefensas", aseguró ‘Dique’ a los magistrados de la Corte Suprema.
Javier Cáceres empezó su carrera política junto al Partido Liberal en Cartagena. En 1998 llegó por primera vez al Senado, fue reelegido en 2002, cuando fue uno de los fundadores del Polo Democrático y llegó de nuevo al Senado en 2006, con el partido Cambio Radical. En julio de 2009 llegó a la presidencia del Senado.
Además de ‘Juancho Dique’, otros desmovilizados de estructuras paramilitares que operaron en los Montes de María y en la zona urbana de Cartagena han salpicado al senador Cáceres en sus versiones libres, entre ellos, Sergio Córdoba Ávila alias ‘101’ o ‘Caracortada’, Alexis Mancilla García alias ‘Zambrano’, Emiro Correa alias ‘Convivir’ y Eugenio José Reyes Regiño alias ‘Geño’.  Estos dos últimos aseguraron que ‘Juancho Dique’ se reunió en varia oportunidades con congresistas, candidatos a alcaldías y gobernaciones de la región en una finca ubicada en jurisdicción de Turbana, cerca de Cartagena, entre ellos, el senador Javier Cáceres.
En versiones libres rendidas a finales de 2007, alias ‘Zambrano’ (hombre de confianza de ‘Juancho Dique’)  aseguró que los paramilitares apoyaron la campaña al Congreso de Cáceres para el año 2002 y que el ex congresista se reunió en varias oportunidades con ellos.  En esa oportunidad, ‘Zambrano’ aseguró  "De igual manera contribuimos con los votos del señor Javier Cáceres, que estaba en ese tiempo aspirando al Senado. Estuvo (Cáceres) en reuniones con el comandante directo mío, alias Juancho (Dique) y alias Roger, en Casaloma y en Calamar (Bolívar)".
‘Juancho Dique’ dijo haberse reunido con el hoy presidente del Congreso de la República, el senador Javier Cáceres, para establecer un acuerdo y conminarlo a hacer parte de su propósito de integrar las estructuras de poder político del país.
Dique también dijo que las autodefensas se reunieron con varios dirigentes para consolidar su proyecto socio político, entre los que también se cuenta a William Montes, Vicente Blel, Alfonso López Cossio y Libardo Simanca.
Agregó que en 2003 apoyaron decididamente la candidatura de López Cossio a la Gobernación de Bolívar y que fue por orden del ex comandante del Bloque Norte Salvatore Mancuso que entregaron su respaldo posterior a la aspiración de Libardo Simanca a ese alto cargo de dirección regional.
28 de abril de 2011
26 de abril de 2011
©verdad abierta

a juicio a excontratista de drummond


Por asesinato de sindicalistas. El medio hermano del exprocurador, Edgardo Maya Villazón, Jaime Blanco Maya fue llamado a juicio por el asesinato de dos sindicalistas de la multinacional Drummond.
Colombia. Jaime Blanco Maya, quien era dueño de la empresa de alimentos que servía a la minera Drummond, será acusado por pedir a los paramilitares que asesinaran a los dirigentes obreros Valmore Locarno y Víctor Hugo Orcasita, confirmó a la AFP una fuente de la Fiscalía.
Blanco Maya, señalado por ex jefes paramilitares como la persona que ordenó el crimen de los dos sindicalistas, se encuentra actualmente privado de la libertad por otro caso.
Alcides Manuel Mattos Tabares alias ‘Samario’ contó en el Juzgado 11 del Circuito Especializado de Bogotá cómo fue el asesinato de Valmore Locarno y Victor Orcasita, sindicalistas de la transnacional minera Drummond, ocurrido el 12 de marzo de 2001. El ex paramilitar se había comprometido a ampliar la narración del crimen, después de haber recibido sentencia anticipada.
Sin embargo, en el relato de 2 horas y 33 minutos alias ‘Samario’ reiteró que no pudo dar detalles sobre las causas de ese asesinato ni de los autores intelectuales, porque consideraba que no había garantías de seguridad para su familia. "A mí me cuida el Inpec, pero mi familia está desprotegida", dijo refiriéndose a unos panfletos que comenzaron a circular en Cesar en octubre de 2010 y en el que lo declaran "objetivo militar".
Esta declaración la realiza ’Samario’ en el juicio que se le adelanta a Rodrigo Tovar Pupo alias ’Jorge 40’ por el asesinato de los dos sindicalistas y en la que se espera que declare.  
El ex paramilitar del Bloque Norte reconoció que esos detalles están relacionados con la participación de agentes del Estado y de funcionarios de la empresa Drummond en el asesinato de los sindicalistas.
La multinacional Drummond ha negado su participación en este crimen.
Alias ‘Samario’ contó que el tema del asesinato de los sindicalistas fue abordado en dos reuniones. La primera fue a finales de 2001 en una finca cercana a Bosconia (Cesar), donde se reunieron Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’, jefe paramilitar del Bloque Norte, y Óscar José Ospino Pacheco alias ‘Tolemaida’, jefe del frente Juan Andrés Álvarez que delinquía en esa zona. "La reunión se hizo para eso. No escuché porque mi función era prestar seguridad pero como era el hombre de confianza de ‘Tolemaida’, él me contó que se había planeado el asesinato de los sindicalistas".
Los sindicalistas eran Valmore Locarno y Víctor Hugo Orcasita, presidente y vicepresidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Minera, Petroquímica, Agrocombusible y Energética -Sintramienergética-, que ya habían sido amenazados por los paramilitares y que al parecer fueron asesinados por promover una huelga en la Drummond, para presionar el cambio del contratista que proveía el servicio de alimentos a los trabajadores en la mina de carbón.
Según alias ‘Samario’, la segunda reunión fue en abril o mayo de 2001  en la que su jefe, alias ‘Tolemaida’, fue felicitado. "Supe que en esa reunión se tocaron dos temas: el arreglo para no robar más mulas, que era una de nuestras fuentes de financiación, y el tema de los sindicalistas. Cuando llegamos había unos señores de la Drummond y se felicitó a ‘Tolemaida’ por los resultados", dijo el ex paramilitar del Bloque Norte, agregando que en el encuentro también participó alias ‘Jorge 40’.
Por este ya fueron condenados Alcides Manuel Mattos Tabares, alias ’Samario’ y Jairo de Jesús Charris Castro, alias ’El Viejo Miguel’ o ’Miguel’. El primero a nueve años de cárcel, y el segundo, a 30 años de prisión.
En la sentencia contra ’El Viejo Miguel’, un juez especializado de Bogotá pidió a la Fiscalía que investigue a los directivos de la empresa Drummond, Gary Drummond (presidente de la multinacional), Jean Hakim, Augusto Jiménez (presidente en Colombia), Alfredo Araújo (gerente de relaciones con la comunidad) y el coronel Luis Carlos Rodríguez (jefe de seguridad) por su presunta participación en el crimen.
También ordenó que se investigara a Jaime Blanco Maya, propietario de la firma Industrial de Servicios y Alimentación, ISA, contratista de la multinacional, por haber sido uno de los presuntos autores intelectuales del asesinato de los dos sindicalistas.
El juez establece en su sentencia algunos hechos que podrían complicarle la situación jurídica a varios directivos de la Drummond. El más comprometedor  quizás fue que, según lo atestiguó en el juicio alias ’El Viejo Miguel’, el 6 de marzo de 2001 Oscar José Ospino Pacheco alias ’Tolemaida’, asistió a una reunión en la sede de la empresa en La Loma en la que participó Blanco Maya y en la que se planeó el crimen.
Los familiares de las víctimas han intentado que la justicia estadounidense tome el caso, pero en dos ocasiones, una en la Corte Federal de Alabama y otra en Atlanta, jueces de ese país se han negado a iniciar un proceso en contra de la Drummond y sus directivas, por considerar que no tuvieron responsabilidad en el crimen. Sin embargo, esta sentencia del juez colombiano revela detalles inéditos de cómo supuestamente se planeó y se llevó a cabo el asesinato de estos dos sindicalistas.
La Drummond en un comunicado público aseguró que alias ’El Viejo Miguel’ "ha dado testimonios que buscan implicar a Drummond Ltd., y a algunos de sus empleados en este crimen.  Estas declaraciones son totalmente falsas.  Hace algo más de un año, el señor Charris envió comunicaciones escritas de carácter extorsivo a las directivas de Drummond Ltd., amenazándolas con hacer estas declaraciones si no recibía dinero de la compañía.  Inmediatamente se entregaron estas comunicaciones a la justicia colombiana y no accedimos a dichas exigencias extorsivas.  Entendemos que esta información fue un elemento probatorio importante en la investigación que llevó al arresto y condena de Charris."
Agrega además que "como resultado de las declaraciones del señor Charris, las autoridades colombianas han solicitado información adicional a Drummond Ltd., como parte de la investigación.  La compañía ha cooperado y continuará cooperando plenamente con las autoridades, con la esperanza de que se hará justicia respecto a estos crímenes atroces.  Drummond Ltd espera que todos y cada uno de los responsables por el asesinato de estos líderes sindicales sean judicializados."
El caso está ahora en una Corte de Alabama, Estados Unidos, donde se investiga la participación de altos directivos de la multinacional carbonera en el homicidio.
28 de abril de 2011
27 de abril de 2011
©verdad abierta

intentan matar a kadafi


Italia se suma a la intervención militar que lleva adelante la OTAN contra el régimen libio. Dos bombas destruyen la oficina de Khadafi. Los jets de la alianza atlántica descendieron en picada sobre Trípoli, impactando en el complejo residencial y militar del coronel. Los ataques suceden mientras las fuerzas del régimen azotan la ciudad de Misrata.
[Catrina Stewart] Libia. Por lo menos dos bombas de la OTAN impactaron en el asediado complejo Bab Al Azizia del líder libio en el centro de Trípoli ayer, mientras la alianza militar de Occidente aumentaba su campaña contra el régimen de Khadafi. Los jets de la OTAN descendieron en picada sobre la capital temprano, rompiendo la calma antes del amanecer y destruyendo la oficina y la biblioteca en el complejo residencial y militar del coronel Muammar Khadafi, así como la estación televisiva estatal. Por otra parte, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, anunció ayer que su país realizará bombardeos estratégicos en Libia, luego de haber jugado hasta ahora un rol limitado en la intervención militar internacional en ese país.
Examinando el daño en los edificios, incluyendo uno usado para albergar una reunión de la Unión Africana hace dos semanas, los funcionarios del régimen les dijeron a los periodistas que el ataque había sido un intento de asesinato al líder libio. Fue el segundo ataque a su complejo. El coronel Khadafi fue visto en la televisión estatal anoche, reuniéndose con los líderes de la comunidad en Trípoli.
El ataque de la OTAN a la residencia del dictador podría provocar inquietud entre los aliados más reacios, como Rusia. Moscú acusó a la coalición de exceder el mandato de las Naciones Unidas para proteger a los civiles. La OTAN dijo que los ataques había apuntado a las centrales de comunicaciones "usadas para coordinar los ataques contra los civiles", insistiendo en que era necesario mantener un "ritmo operacional alto" para evitar que el régimen disparara contra su propio pueblo. El secretario de Defensa británico, Liam Fox, mientras tanto, se dirige a Washington para reunirse con su contraparte estadounidense, Robert Gates, para discutir planes incluidos en la campaña para apurar los ataques de precisión.
La oficina de Berlusconi dijo que el premier comunicó su decisión de participar en los bombardeos en Libia al presidente estadounidense, Barack Obama, durante una conversación telefónica y que planeaba llamar a colegas europeos para decírselos también personalmente. El comunicado de la oficina de Berlusconi dijo que el gobierno decidió "incrementar la flexibilidad operativa de sus aeronaves con acciones dirigidas a blancos militares específicos en territorio libio con el fin de proteger a la población civil". Los ataques suceden mientras las fuerzas pro Khadafi continuaban azotando Misrata, la única ciudad en manos de los rebeldes en el oeste de Libia, a pesar de las afirmaciones del régimen el viernes pasado de que estaba deteniendo su fuego para que las tribus locales pusieran fin al conflicto, una afirmación que fue recibida con cierto escepticismo por los rebeldes. Misrata, devastada por la lucha urbana en los últimos dos meses, emergió como el campo de batalla clave entre los rebeldes y las fuerzas leales en el oeste, y el régimen es muy consciente de que la pérdida de esa ciudad dejaría en situación vulnerable a Trípoli.
Aunque los rebeldes han empujado a las tropas leales fuera de los baluartes en el centro de la ciudad, las fuerzas del régimen continuaron con sus bombardeos. Un residente en esa localidad indicó que al menos 42 personas habían muerto y otras 150 habían resultado heridas en los dos últimos días de intensos ataques. Esta cifra podría aumentar sensiblemente en las próximas horas, ya que se trata de bombardeos "violentos, intensos y anárquicos", esencialmente contra zonas residenciales, según la fuente.
Las fuerzas leales al régimen ya no se encuentran en la ciudad, pues "fueron expulsadas por los rebeldes tras los combates de los últimos días", y se han acantonado a unos 25 kilómetros, desde donde lanzan sus ataques con misiles Grad y obuses de carros de combate.
Saif al-Islam Khadafi, el más visible de los hijos del coronel Khadafi, apareció incólume por el ataque a Trípoli afirmando que el líder libio tenía a "millones de libios con él" y que la OTAN estaba destinada al fracaso. "Este ataque cobarde puede asustar o aterrorizar a niños, pero no abandonaremos la batalla y no tenemos miedo", lo citó la agencia de noticias estatal Jana. "Ustedes, la OTAN, están librando una batalla perdida porque están apoyados por traidores y espías." Sin embargo, los funcionarios en el sitio de la explosión de Tripoli, que se cree que no causó heridas serias, estaban notoriamente sacudidos, y uno de ellos emitió una advertencia de que tales acciones justificarían los ataques terroristas en los países de la OTAN.
28 de abril de 2011
26 de abril de 2011
©the independent
traducción: Celita Doyhambéhère
©página 12

nobel y criminal de guerra al mismo tiempo


columna de lísperguer
Aviones de la OTAN bombardean oficinas de Gadafi con la intención de asesinarlo.
No sé si los presidentes Obama, Sarkozy y Berlusconi saben que, al declarar a Gadafi como blanco legítimo, ellos mismos se convierten en blancos igualmente legítimos para sus enemigos. Quizás no son capaces de medir las consecuencias. El hombre que secuestró ayer un avión de la línea París-Roma con más de 130 pasajeros no cumplió sus objetivos sólo porque fue sometido por la tripulación. Estos casos, y peores, se multiplicarán en los próximos meses. Con su arrogante santificación del asesinato de presidentes extranjeros, nadie podrá ya lamentar si esta política se vuelve contra sus autores. ¿Qué pasaría si lograsen matar a Gadafi? ¿Qué pasaría si eliminaran a Sarkozy? ¿Qué pasaría si asesinaran a Obama? ¿Que si matasen a Zapatero o Berlusconi? ¿Estaríamos mejor? ¿Sería una guerra más bonita? La guerra ha dejado en evidencia lo aberrante que es darle el Premio Nobel de la Paz a un posible criminal de guerra que anuncia francamente sus intenciones de matar a otro presidente.
lísperguer

arrogancia y soberbia del poder


columna de lísperguer
Revocan prisión preventiva de acusados en caso Bombas.

El presidente Piñera, como presidentes chilenos anteriores, continúa con la nefasta determinación de desentenderse, cuando no amparar, los fallos injustos y abusivos, algunos incluso ilegales (como la aplicación de la prescripción o de la amnistía), del poder judicial. Algo debiese moverse en el corazón del presidente cuando observa a un fiscal pidiendo perpetua contra unos jóvenes acusados de hacer estallar petardos, o cuando un juez condena a 25 años a un comunero por el improbable delito de homicidio frustrado, o cuando un carabinero que mató a un mapuche a balazos por la espalda es castigado con un traslado, o cuando la CS condena a militares, autores de crímenes horrendos, a penas irrisorias de libertad vigilada. El descaro e impunidad con que los jueces dictan sentencias ridículas, han sido características de la actuación del poder judicial en este y otros gobiernos. Pero el corazón del presidente no parece conmoverse ante estas patentes injusticias.
lísperguer

el dinosaurio romero victorica


El duro Romero Victorica, un blando con los represores.
[Adriana Meyer] Argentina. Cuando se habla de las rémoras del pasado que impiden la renovación del Poder Judicial y bloquean el avance de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura surge su nombre como uno de los protagonistas de tales enclaves detenidos en el tiempo. El fiscal de Casación Juan Martín Romero Victorica, a quien apodan ‘el Potro’, pertenece a la rama más conservadora de la corporativa familia judicial, por eso se junta con defensores de represores como el ex camarista Alfredo Bisordi a rumiar su bronca por los vientos progresistas que soplan en estos días, y se filtran, de a ratos, por los pasillos de Tribunales. Cuando los aires llegan al quinto piso de Comodoro Py provocan la alergia del ocupante de la fiscalía de Cámara 1.
Un cruce de palabras en un estudio de televisión, que derivó en un juicio por calumnias, resume con precisión al personaje. Había pasado un mes de la desaparición de Jorge Julio López, en octubre de 2006, cuando Romero Victorica fue mencionado por el legislador Marcelo Parrilli (MST-Nueva Izquierda) como "partícipe necesario de los secuestros, torturas y desapariciones" de la dictadura. El propio Parrilli recuerda cuáles fueron sus palabras en el blog de Cadhu (Centro de Abogados por los Derechos Humanos): "Dije que muy poco protegidos podían sentirse los testigos que declaran en las causas por violaciones a los derechos humanos si, por ejemplo, tenemos en cuenta que en la Cámara de Casación hay gente directamente vinculada al aparato judicial y a las fiscalías de la dictadura, y aclaré que los casos eran los de Romero Victorica, el ex juez de la dictadura; Pedro Narvaiz, también fiscal de Casación, y del ex juez Alfredo Bisordi". Según Parrilli, "todos ellos desde la función que cumplían resultaron partícipes necesarios" de los delitos de lesa humanidad cometidos por el terrorismo de Estado.
Romero Victorica lo querelló y pidió que el letrado cumpliera cuatro años de prisión. Lejos de retractarse, Parrilli consideró que el proceso era una buena oportunidad de poner de manifiesto el rol de "la pata judicial" del gobierno militar. En sentido contrario a lo expresado por la Corte y los tribunales del país sobre la imprescriptibilidad de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, el Potro Victorica sigue sosteniendo que esos delitos que cometieron los militares y demás sicarios del Estado están prescriptos, es decir, que no deben ser juzgados. Por eso pidió que se anulara una condena al represor Miguel Etchecolatz y al médico policial Jorge Bergés en la causa de una joven uruguaya secuestrada y dada en adopción a represores. Parrilli también recordó que Romero Victorica es amigo de Gustavo Adolfo Eklund, alias "el Alemán", ex miembro de la Triple A, probable integrante de la patota que asesinó a Ortega Peña y detenido por violaciones a los derechos humanos. Eklund lo visitaba en su despacho en los años 1979 y 1980, cuando Romero Victorica era secretario de un juzgado de instrucción y "la máquina de secuestrar, torturar y matar funcionaba día y noche".
"No puedo creer que a Jimmy le imputen esos hechos, no sé qué hace esta causa acá, si yo estoy de acuerdo con la excarcelación", bramó el fiscal de Casación en junio de 2009, cuando ese tribunal trataba los recursos presentados por el ex ministro de gobierno de facto Jaime Lamont Smart. "Esos hechos" son 60 privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos que sufrieron, entre otros, el periodista Jacobo Timerman en el marco del circuito Camps. La Secretaría de Derechos Humanos denunció a Romero Victorica por tal demostración de familiaridad con el imputado y porque consideró que "si el elenco estable de funcionarios judiciales que defiende a civiles y militares procesados por crímenes de lesa humanidad representara los intereses de la sociedad, la democracia estaría en problemas". La secretaría lo denunció ante su jefe, el procurador Esteban Righi, quien le aplicó un llamado de atención. Ese año el fiscal habría celebrado el triunfo de Unión PRO con la esperanza de que "oxigene la Justicia".
En 1992, Romero Victorica ya ostentaba una meritoria trayectoria como abogado, a la que sumó el respaldo del ex presidente Carlos Menem para postularse como juez de Casación. Pero el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) lo impugnó, junto a otros siete postulantes, ante la Comisión de Acuerdos del Senado, y lo describió como "un hombre de convicciones autoritarias, nunca ocultadas". Romero Victorica había llamado "subversivo" al abogado asesinado Guillermo Díaz Lestrem, con lo cual el CELS consideró que era un aval implícito al terrorismo de Estado. Otra de sus frases célebres fue la que pronunció sobre el copamiento al cuartel de La Tablada, en enero de 1989. "En 1970 se libró una guerra que hoy se reinicia en la batalla de La Tablada", dijo ante políticos y legisladores de la incipiente democracia. Respecto de los indultos dijo: "Menem sabe que entendí el mensaje de conciliación, pese a que me tuve que tragar el sapo del indulto a (Mario) Firmenich, claro que con el indulto liberaron a muchos amigos míos, del bando contrario al de Firmenich".
Sin embargo, de quien llegó a ser amigo fue de otro ex jefe montonero, Rodolfo Galimberti, a quien investigó por el secuestro del empresario Jorge Born. Romero Victorica intervino en la causa y con Galimberti consiguieron que la familia Graiver se desprendiera de unos cuantos millones en concepto de "devolución" a Born, de quien Galimba luego terminaría como socio. Quedaron todos íntimos.
Romero Victorica no fue juez de Casación, pero llegó igual al quinto piso de los tribunales federales de Retiro, donde ocupa la Fiscalía de Cámara 1. Para ello no necesitaba los votos de los senadores. Una de sus primeras iniciativas fue denunciar por corrupción al ex ministro de Economía de Raúl Alfonsín, Bernardo Grinspun. No la pudo probar pero la difundió, y los familiares del ex funcionario lo querellaron a él por calumnias e injurias.
Tampoco fue feliz su participación en el caso García Belsunce. En su condición de integrante del entorno familiar terminó diciendo que los parientes de la asesinada María Martha mintieron. No acudió a declarar cuando lo convocaron y calificó al fiscal Diego Molina Pico de "mocoso imberbe".
El extrovertido Romero Victorica es un notorio representante de esa rancia estirpe conservadora que resiste en Tribunales. No es el único, pero es uno de los más notorios.
26 de abril de 2011
©página 12

habló victoria montenegro


Victoria Montenegro, hija de desaparecidos, declaró por primera vez contra su apropiador y reveló el rol de Romero Victorica. En la causa sobre el plan sistemático de apropiación de hijos de desaparecidos, Montenegro denunció que el fiscal de Casación Juan Martín Romero Victorica le filtraba información al coronel Herman Tetzlaff, su apropiador y asesino de su padre biológico.
[Alejandra Dandan] Argentina. Entró en la sala de audiencias sin pañuelo, convencida de que no le iba a hacer falta. Su apropiador se lo había dicho muchas veces: que no llorara, que ésa era una forma de mostrarse débil ante el enemigo. Victoria Montenegro ayer lloró, lloró mucho, acompañada por buena parte de la sala. Contó escenas de sus años de hija de desaparecidos apropiada por un coronel de Inteligencia del Ejército. Por primera vez en su vida declaró contra él y, de alguna manera, a favor de la recuperación de la historia de sus padres biológicos. En medio de ese relato denunció al fiscal de Casación Juan Martín Romero Victorica porque, mientras la Justicia investigaba a su apropiador, el fiscal filtraba información hasta veinte días antes. Al terminar la audiencia, en la causa sobre el plan sistemático para apropiar hijos de desaparecidos, el fiscal Martín Niklison pidió al Tribunal Oral Federal 6 que impulse una denuncia penal a Romero Victorica y envíe los datos al procurador general.
"Yo de Romero Victorica nunca dije nada y, pese a que tuve charlas en Abuelas, siempre me contuve –dijo Victoria–. Nunca dije nada porque estaba convencida de que soy una persona sumamente leal y que yo le debía lealtad a él, porque había ayudado a mi papá. Cuando hace poco me llamaron para declarar en una causa, me di cuenta de que a este señor no le debo nada, que en realidad no ayudó nunca. Que mi papá está desaparecido. Y que él hizo todo lo contrario: ayudó a que yo apareciera más tarde, y ahora tengo a mis abuelos muertos, a mi tía también muerta... Recién entonces pude darme cuenta de quién es esta persona."
Romero Victorica era amigo de Herman Tetzlaff, el apropiador de Victoria. Ella ubicó esa relación desde antes de 1992. En ese momento, la Justicia reabrió una causa contra Tetzlaff y ordenó detenerlo. Romero Victorica, que en la familia era mencionado con un apodo, le puso tres abogados y en tres meses lo sacaron de la cárcel. Victoria dijo que eran abogados que ellos no estaban en condiciones de pagar. Y que luego le adelantó a su apropiador todos los avances de la causa: "El llamaba a casa y le daba información", explicó. En una ocasión, para el momento de la primera detención de su apropiador, fue Victoria la que le atendió el teléfono. Ella lloraba: "El me dice que me quede tranquila y me pega dos gritos: me dice que llorando no se soluciona nada, que mi padre estaba orgulloso de mí, que yo debía contenerlo, que iba a salir, que él iba a poner a unos amigos para que lo sacaran... Ahí me entero de quién era esta persona".

La Historia
Victoria nació el 31 de enero de 1976. Sus padres eran Hilda Ramona Torres y Roque Orlando Montenegro, dos militantes de la JP primero y luego del ERP, salteños, una familia que escapaba del Operativo Independencia. Trece días después del nacimiento, un grupo de tareas entró en la casa donde vivían, en Boulogne. Tetzlaff era el jefe del operativo, un hombre que había sido jefe de los grupos de tareas de El Vesubio, jefe de Inteligencia y en algún momento encargado del arma de Comunicaciones en Campo de Mayo. Se apropió de Victoria seis meses después del operativo en el que –como le confesó más adelante– él mismo asesinó a su padre. ¿Usted vivió con otra identidad durante muchos años? –preguntó Niklison al comenzar la audiencia.
"Me llamaron María Sol Tetzlaff Eduartes, nacida el 28 de mayo del ’76 en Boulogne, San Isidro, como hija del coronel Herman Antonio Tetzlaff y de su esposa, María del Carmen Eduartes. Yo nunca tuve dudas de que no era María Sol, me decían que era hija de ellos", explicó. ¿Qué versión le dieron? "Yo siempre tuve dudas, pero sobre el horario en el que había nacido. Lo que le preguntaba a mi apropiadora era la hora: sabía que el 29 de mayo era el Día del Ejército. Me decían que el 28 Herman tuvo un desfile militar en San Isidro, ella se descompone y yo nací en la Clínica del Sol." ¿Cuándo aparecieron las dudas de que no sería hija de ellos? "Cuando tenía nueve años, calculo, llaman a Herman a un juzgado de Morón. Un día yo lo acompaño. Entro con él al despacho del juez y el juez pregunta si no era mejor que yo esperara afuera. El dijo que no. El juez saca del cajón una causa y le dice que las ‘viejas’ ya estaban empezando a molestar. Que se quedara tranquilo, que el encargado de todo esto era otro colega, pero que tomara conocimiento de que estaba pasando esto."
Eso sucedió alrededor de 1989. Victoria no se acuerda del nombre del juez, pero sabe que en ese momento empezó la causa a Tetzlaff. "Hasta entonces, yo lo que sabía era que en Argentina hubo una guerra, en ese momento yo consideraba a Herman como mi papá, para mí la subversión se estaba vengando de ellos que habían sido soldados; que los desaparecidos eran mentira. Pensaba que no eran personas físicas, sino un invento de las Abuelas."
Cada vez que aparecía en TV algo que no cerraba con ese relato, Tetzlaff la sentaba a adoctrinarla. Le dijo que lo primero que hacía la subversión era dañar a la familia, núcleo vital de una sociedad sana. Que las Abuelas instaban las dudas para crear miedo. "Por eso para mí eran todas unas mentiras: yo era hija de él y estaba convencida de que todo era un invento."
Tetzlaff era enorme: medía dos metros y pesaba 145 kilos. Era rubio como su mujer, descendientes de alemanes. Vivían rodeados de policías y de militares en los monoblocks de Villa Lugano, que recién se habían construido, dijo Victoria. El departamento solía estar lleno de banderas. Tetzlaff hablaba de la causa: "La causa no sé qué era exactamente, pero era una bandera celeste y blanca; ellos eran los buenos, había una causa nacional; era el olor a cuero, las botas, la familia cristiana, la misa, cenar afuera porque Mary no cocinaba, para mí ésa era la familia: los restaurantes llenos y Herman que terminaba las conversaciones con la 45 arriba de la mesa diciendo: ‘Yo siempre tengo razón, y más cuando no la tengo’".

Victorica
Entre los amigos de Tetzlaff estaban Leopoldo Galtieri, Guillermo Suárez Mason y Omar Riveros. Con la democracia, a Tetzlaff lo ascendieron de teniente coronel a coronel, lo mandaron a Paraná como juez de instrucción militar para alejarlo por las causas que empezaban a ventilarse en Buenos Aires. Cuando Victoria cumplió 15 años, lo detuvieron por primera vez: entonces apareció Romero Victorica.
"Herman estaba muy nervioso. Un día me llama y me plantea que ya había una causa que había tomado (Roberto) Marquevich, que era un juez montonero, que estaban las Abuelas de por medio, que lo más probable era que me sacaran sangre para compararla con el Banco Genético que en realidad lo manejaban las Abuelas." En ese momento, también le dijo que seguro iban a decirle que era "hija de la subversión, así es que seguramente después vengan y te saquen de casa. Yo decía mientras tanto que no: que diera lo que diera, me iba a quedar con él; él me lo agradeció y que me dijo que no esperaba otra cosa de mí".
Para entonces, Tetzlaff tenía a su "amigo en Comodoro Py" que le pasaba todos los datos, dijo ella. Cuando Marquevich, que era juez de San Isidro, la llamó para sacarse sangre, Tetzlaff la acompañó al Banco Genético. Poco después, le anunciaron la primera parte de lo esperado: que no era hija de quienes hasta ese momento suponía sus padres. "Me dijeron que en un 99 por ciento yo no era hija de ellos, pero yo dije que me quedaba con ese uno por ciento, porque sí era hija de ellos. Les decía que eran todos unos subversivos, porque pensaba que era hija de ellos."
En el camino, Tetzlaff quedó detenido. Romero Victorica puso a sus amigos abogados que, según el relato, le debían un favor. Uno de ellos era un sobrino suyo de apellido Romero Victorica y otro Martín Anzoátegui, juez federal durante la dictadura, que ordenó en 1981 allanamientos a los organismos de derechos humanos. "Lo sacaron a Herman a los tres meses de Caseros, entró en diciembre y salió en abril para la Pascua", recordó ella.
Mientras tanto, Marquevich seguía buscando la identidad. Un día le pidió más sangre para compararla con otras muestras, pero ella se negó para frenar la causa. Un mes y medio después, su apropiador, que ya sabía lo que estaba pasando, le avisó que la iban a llamar de la Cámara de Casación de San Martín. Ella entró a entrevistarse con los jueces sabiendo que había tres, "uno subversivo y montonero y dos de los nuestros", dijo. Después de entrevistarla, la Cámara sacó un fallo aceptando que no se sacara sangre, un fallo que nutrió más adelante la resolución de Evelyn Vásquez, que terminó confirmada por la Corte Suprema de Nación.
Victoria le avisó Tetzlaff: "Me acuerdo que Herman me esperaba en una parrilla cerca –dijo–, y yo fui y le llevé el fallo. Me felicitó: ‘Muy bien, m’hija’, me dijo. Se lo di y me acuerdo que cuando me senté creo que fue el comienzo del momento de empezar a hacerme cargo de la otra historia. Pensé: ahora soné si alguna vez quiero saber algo".
Finalmente, no hizo falta una nueva muestra. Con los nuevos métodos, el juzgado hizo el cruce. Marquevich la llamó un día para decirle cuál era su familia: "Me agarró terror –dijo ella–, porque era hija de la subversión, ése fue el primer miedo". Cuando su apropiador estaba enfermo o ya había fallecido, ella entró al despacho de Romero Victorica en Comodoro Py. Iba a preguntarle cómo hacer con su nuevo documento porque no lo quería. "¡Si lo habré tenido al gordo acá sentado horas!", contó que le dijo el fiscal.

El Complot contra el Juez
Un día, Martín Anzoátegui y otro de los abogados que le había asignado Juan Martín Romero Victorica llamaron a Victoria para proponerle un complot contra el juez Roberto Marquevich. "Para destruir al joven Marquevich", le dijeron, según contó ella. "Creo que fue cuando el juez ordenó la detención de la señora (Ernestina Herrera) de Noble –dijo Victoria–: decían que había pasado todos los límites." La propuesta consistía en denunciar al magistrado. Tiempo antes, Marquevich se había enojado con ella porque se negaba a leer el expediente con la historia de sus padres. Le preguntó si sabía leer y le gritó que leyera. Victoria salió del despacho diciendo le habían gritado. Y los abogados ahora pretendían montarse a esa situación: "Querían que yo saliera a los medios a decir que había sido víctima de malos tratos de parte del juez y ellos me iban a ayudar para agrandar esa situación", dijo. "El tema era que si corríamos a Marquevich de la causa se paraba el expediente y papá además zafaba de ir preso." En ese contexto, Victoria agregó un detalle: ella aceptó hacer la denuncia para la que los abogados aseguraban contar con todos los medios, pero finalmente no avanzaron porque, al parecer, la vieron muy temerosa. Marquevich fue destituido, pero Victoria recordó que entre las causales de la destitución se mencionaba a su apropiadora: al juez lo acusaron de darle a ella prisión domiciliaria y a la dueña de Clarín, no.

Golpes, Gritos y Amenazas
Después de nacer, Victoria estuvo de enero a mayo del ’76 en la comisaría de San Martín, al cuidado de unas monjas. Con ella había otros seis bebés, supo por su apropiador. Las monjas los tenían al parecer durante un plazo perentorio: si no los entregaban en los primeros meses, eran enviados a Casa Cuna. Tetzlaff convenció a su mujer de recoger a la niña cuando se acercaba ese límite. Se llevó otro bebé para Lina, su empleada doméstica. Y él mismo decía que los otros se los llevaron hombres de Lugano. Cuando tenía unos cinco o seis años, ella rompió una taza de porcelana de la apropiadora: "Mary me empieza a pegar, y me dice que me devolvía a las monjas. Cuando llega Herman, él le dijo que ya no podían hacerlo, así que después yo le pido perdón, ella me perdona y me dice que por esta vez me quedo en casa". Cuando creció, no podía escuchar música porque era subversiva. Su hermana más grande –hija biológica del matrimonio– solía hacerlo pero sin que supiera el padre. "Una vez puso la ‘Marcha de la Bronca’, la apagó y cuando salimos todos en el auto yo me pongo a cantar, porque era pegadiza... No llegué a decir uno, dos y me comí un cachetazo de Herman, que me cimbró la nuca", contó. "Mary puso música en la radio, Luis Miguel o algo así y me dijo: ‘Vos tenés que escuchar esta música y no música subversiva’." Otra vez, cuando la película La historia oficial ganó el Oscar, su apropiadora sacó la bandera por la ventana para festejar. ¡Vamos Argentina!, decía. "Cuando llegó Herman –dijo Victoria– va al dormitorio y le dice: ¿qué hacés? Ella le responde que habíamos ganado el Oscar y él le dice: ¿pero no entendés nada?"
26 de abril de 2011
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